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BLOG DEL VIAJE POR SEGOVIA Y SU PROVINCIA por A. López
 
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PRÓLOGO

Estamos ante una nueva ocasión para salir en fin de semana, a la hora de elaborar el itinerario tenemos varias opciones, queremos salir sin hacer muchos kilómetros, aunque este puente es un poco más largo que el típico fin de semana de viernes a domingo. Hemos elegido para esta salida la ciudad de Segovia por su proximidad y por las previsiones del buen tiempo que parece que tendremos.

Segovia es una de las ciudades españolas que bien merece una visita en profundidad. Siempre que la habíamos visitado era de una forma muy fugaz, solamente nos dedicábamos a ver la parte más notable y vistosa, muchas veces nos limitábamos a pasar el domingo con una buena comida en Casa de Duque.

Itinerario del viaje por la provincia de Segovia

EL VIAJE

Día 28 de octubre (viernes)

RUTA: MADRID-SEGOVIA

Segovia de Noche

Salimos más tarde de lo normal debido a la proximidad del punto de destino, hoy estamos muy perezosos y relajados, nos dan las 18,30 cuando nos subimos a la autocaravana.

Cogemos la carretera A-5 en dirección a Segovia, el tráfico es fluido, mucho más que cualquier fin de semana normal. A las 20,00 horas estamos en Segovia; enseguida el Tom Tom nos sitúa en nuestro punto de pernocta, se trata del Paseo de Ezequiel González, nada más llegar a una rotonda donde se encuentra el monumento representado al cocinero Cándido cortando los cochinos con el plato. A la izquierda hay un gran descampado que será nuestro lugar de pernocta en Segovia durante las dos noches siguientes; las coordenadas del lugar: N40º56'48.31 // W 04º07'27.85 . El parking esta dividido una parte para autobuses y otra para turismos, en la parte de autobuses esta aparcada una autocaravana pero nosotros esperamos que se desaloje algún turismo para ocupar unos de sus huecos.

Nada más llegar me marcho para fotografiar la noche de la ciudad de Segovia, estamos a pocos metros del Convento de Corpus Cristi aquí se levantaba la Antigua Sinagoga Mayor, a su lado esta la de Andrés Laguna donde se halla el centro didáctico de la Judería.

Catedral de Segovia

Por una de las puertas de entrada a la ciudad que atraviesa la antigua muralla salgo a la calle de la Judería, ahora esta dedicada como chiringuitos de copas, a estas horas no hay nadie pasando por esta parte de la ciudad.

Salgo en dirección al reflejo luminoso que produce la catedral, me sorprenden las decoraciones exteriores con sus gárgolas y los pináculos góticos. La plaza Mayor esta llena de niños jugando ante la atenta mirada de sus padres. A la derecha se encuentra la iglesia de san Miguel en cuyo atrio fue proclamada el 13 de diciembre de 1474 reina Isabel La Católica. Después de ver la majestuosidad de la misma me marcho hacia la iglesia de san Martín, uno de los ejemplos más bellos del románico segoviano, destaca la galería porticada románica con sus arcos de media punta y los capiteles de las comunas labrados, los canecillos del ábside están irreconocibles habiendo perdido su antigua iconografía, a su lado se construyó una magnifica torre mudéjar. En una de las esquinas se encuentra el Palacio de los del Río y el Torreón de los Lozoya, en el centro de la plaza la estatua de Juan Bravo con su estandarte en la mano, a sus espaldas se encuentra su casa, todo este conjunto monumental forma la panorámica de una de las plazas más bonitas y con más historia de Segovia. Más adelante llego a la Casa de Los Picos, es uno de los símbolos de Segovia, tiene ciertas similitudes con la casa de las Cochas en Salamanca. La casa de Segovia tiene la fuerza de la geometría con picos en toda su fachada, era la casa de Juan de la Hoz, tuvo que cambiar el aspecto de la fachada de forma radical para que el pueblo olvidara su antiguo nombre “Casa del Judío”. Llego hasta al monumento más reconocido de la ciudad “El Acueducto”. Dicen las estadísticas que la distancia real de esta compleja obra es de 14965 metros, sirve para traer el agua desde el cauce del río Acebada hasta el patio del Alcázar. Tiene 166 arcadas de piedra, en algunas zonas parece que se van a caer pero en esta posición lleva 2000 años.

Iglesia San Martín de Segovia

Después de contemplar el acueducto desde muchos ángulos me retiro directamente a cenar en el parking.

Día 29 de octubre (sábado)

RUTA: SEGOVIA

El sueño en el aparcamiento comenzó movido porque por la noche el lugar pasó a ser un punto de reunión de la juventud segoviana, algunas desafortunadamente con una copa de más, se produjeron discusiones fuera de tono pero la cosa no fue grave y después de unas voces se marcharon. Más tarde, todo se quedo tranquilo o bien el cansancio se apodero de nuestro cuerpo pudimos dormir plácidamente.

Comenzamos el día dirigiéndonos hasta el centro de la ciudad, tenemos una cita en el mismo Acueducto en la Oficina de Turismo. Queremos hacer una visita guiada por la ciudad en lo que denominan Ruta por el Patrimonio de la Humanidad, pagamos 42 euros (2 adultos y 2 niños), incluye la visita a la Catedral, al Alcázar, además, incluye una visita gratuita (fuera de ruta) a la casa donde vivió Antonio Machado, también ofrece una reducción en la entrada al monasterio de las Clarisas donde se presenta una ruta por el Arte Mudéjar. El tour comienza a las 11,45 y para hacer tiempo nos recomiendan hacer una visita a la cercana iglesia románica de los Santos Justos y Pastor.

Frescos de la iglesia San Justo y Pastor (Segovia)

La iglesia tiene una galería lateral porticada que imita al románico típico segoviano pero en realidad fue un añadido durante la ampliación en el siglo XVII.

La portada principal contrasta la pobreza y la rudeza de los sillares, obra de albañiles musulmanes del barrio moro. El arco del triunfo es de ladrillo y en los muros se abren pequeñas ventanas.

El interior, la planta tiene una sola nave central de estilo románico que desemboca en un ábside en la cabecera. Destaca la torre de piedra caliza, dorada por el tiempo, una de las más hermosas de la villa. El ábside fue construido a base de mampostería morisca, sin ninguna ornamentación

La iglesia sufrió un importante abandono, desplomándose la techumbre y permaneciendo toda la nave a la intemperie durante muchos años. Haciendo unos trabajos de restauración en el interior aparecieron debajo de varias capas de cal unos importantes frescos románicos, se perdieron casi todos los situados en la nave pero en el ábside, que no se había mojado, estaban casi completos. Se trata de los frescos románicos con la figura en el centro de un pantocrátor de excepcional calidad. Las figuras tienen la función de mostrar las enseñanzas de la Biblia a los devotos. En el ábside aún se conserva el arco románico y la ventana cubierta de mármol traslucido del que se conserva el original.

Tímpano policromado de la iglesia San Justo y Pastor (Segovia)

El pantocrátor se representa dentro de una curiosa mandorla (almendra) formada por 25 ancianos del Apocalipsis, y se encuentra flanqueada por las figuras del tetramorfos. En el semicírculo, a ambos lados del ventanal, se representa la Crucifixión a la izquierda y el descendimiento a la derecha. En el centro de la bóveda de medio cañón, el cordero en tres figuras de difícil interpretación. En los muros laterales de la Capilla Mayor, en los cuales se desarrollan escenas del Prendimiento de Cristo y de la última Cena. En los arcos se representa Adán y Eva en el momento del pecado, dos figuras desnudas de Caín y Abel.

En la ejecución de este grupo de pinturas se ve la mano de dos artistas distintos, el más antiguo es más tosco, pudiera ser morisco, es el que pinto el pantocrátor, de estilo orientalista. Lo describe con enormes ojos y parece llevar gafas y una negra cabellera. Más adelante, a finales del siglo XII, se completan los frescos con otro artista que tal vez pudiera ser de León. Se han encontrado ciertas similitudes con las pinturas de San Isidoro de León. En algunas partes parece que se trata de un simple boceto estando a la espera de su remate final. Los colores empleados por los dos artistas de San Justo son: azul, rojo, anaranjado, blanco y negro que producen un gran efecto visual.

Cristo de los Gascones de la iglesia San Justo y Pastor (Segovia)

La nave central sufrió un añadido durante el siglo XVII, en ella se encuentra el famoso Cristo de los Gascones, es una talla románica, tiene una peculiaridad y es que es articulada. En la época del medioevo sirvió para representar en la cabecera de la iglesia las escenas de la crucifixión y el desprendimiento de la Cruz. Otra la otra parte de la nave anexa esta decorada con pinturas al óleo donada por las familias nobles del siglo XVII.

En esta iglesia fue bautizado en julio de 1530 San Alfonso Rodríguez, el santo mercader de paños y luego nombrado coadjutor en la Compañía de Jesús.

Regresamos hasta el Acueducto para hacer la visita guiada por la ciudad de Segovia, son las 11,45 horas.

Comenzamos las explicaciones por el mismo Acueducto, destaca en el centro la hornacina que en tiempo de los romanos estaba reservada al dios local, con la cristianización se coloco la Virgen de piedra blanca, corresponde con la parte más alta de la construcción, con sus 28 metros.

Es una de las obras hidráulicas más importantes de toda la humanidad. Fue construido para llevar el agua a los baños públicos, a los talleres y para la limpieza de las cloacas, después en la edad media fue ampliado hacia las casas de los aristócratas y los regadíos en alquiler. Los romanos eran grandes captadores de agua, conocían la importancia del agua pura para las necesidades del hombre, de esta forma podían conducir el mejor agua posible dentro de la zona del asentamiento.

Acueducto de Segovia

Los trabajadores de la obra eran esclavos de Roma que afanosamente subían piedra a piedra hasta formar los grandes arcos. La magnitud del esfuerzo en la construcción de esta obra pública hay que entenderla porque cada sillar de piedra pesaba, los más pequeños, una tonelada y los mayores llegaban alcanzar dos toneladas, en todos se observa el taladro que servia para izarlo su asiento definitivo. Una de las características de esta construcción es que la unión de los sillares no se empleo ningún tipo de argamasa, cada sillar era especialmente seleccionado y cortado para que cumpliese con el equilibrio de fuerzas. El acueducto en el siglo I era denominado ‹‹aqua ductu››, obra levantada por el emperador Augusto o Claudio, incluso durante algún tiempo se pensó en que hubiera sido Trajano, pero en posteriores tesis esto no se ha podido demostrar.

Virgen del Acueducto de Segovia

Hay que hacerse una idea lo que debió de pensar las gentes del medioevo ante la atenta mirada a este tipo de obras, sobretodo ante el retroceso que sufrió durante siglos la humanidad; para poder entender como se había construido el acueducto se invento una leyenda que justificase que hacia allí y como se había hecho.

La leyenda más conocida es la que asegura que el acueducto no es obra de los romanos, quizás no sabían que hubo una civilización anterior mucho más desarrollada. Durante muchos años se construyó por las gentes una leyenda cuya atribución era al diablo.

Se dice que una joven aguadora, cansada de tanto subir y bajar con el cántaro, ofreció su alma al diablo si éste conseguía aliviarla en una sola noche de su penosa tarea diaria. Aceptó el diablo, que buscó como resolver los problemas de la aguadora con la construcción del acueducto de Segovia, esta obra tenía que hacerse en una noche.

Sin embargo, el diablo se entretuvo porque la construcción del acueducto no era tarea fácil. El amanecer le sorprendió cuando aún le faltaban algunas piedras por colocar en su lugar, por lo que no pudo cumplir su promesa ni, por tanto, llevarse el alma de la aguadora.

Acueducto de Noche en Segovia

La obra pública del Acueducto ha llegado a nuestros días en pleno servicio prácticamente inalterado. Durante el ataque musulmán sufrieron desperfectos 36 arcos pero fueron posteriormente restaurados en el siglo XV. Los reyes Católicos sustituyeron la figura pagana romana instalada durante 1500 años en la hornacina romana por la imagen de un San Sebastián y este fue sustituido por la Virgen en 1520.

Para la conservación del monumento se dejo de llevar agua para evitar la aparición de hongos, posteriormente se prohibió el tráfico rodado debajo de sus arcos.

Comenzamos nuestra visita al interior de la ciudad por la calle Real, es la arteria principal de la villa, quien la busque en el callejero no la encontrara porque no existe, aunque todos los segovianos la conocen por ese nombre. Destacan el esgrafiado de sus casas, la uniformidad obedece a una orden real que obligaba a sus dueños a terminar con esta técnica todas las viviendas de la calle. El ultimo tramo de la calle se llamo de la ‹‹Cintería››porque en ella se encontraban numerosos despachos de cintas e hilos.

Llegamos al mirador de la Canaleja, es una parada obligada, se abre en el siglo XIX al eliminar el pasadizo derramado, llamado pasadizo de la Canaleja, este conducía hacia San Millán, era la parte más inmunda de la ciudad. Desde aquí el paisaje se llena de montañas, estamos con toda su plenitud ante la sierra de Guadarrama, entre sus sombras se levantan un mar de tejados que destacan por sus tejas cóncavas, en este caso las casas solamente se construyen con la teja bajera para quitarle peso al tejado y de esta forma no se pueda colapsar ante las copiosas nevadas. Al fondo podemos ver la torre de San Clemente con su chato torreón y sus cuatro ventanas, por cada lado bajo el alero; además, podemos ver desde aquí la iglesia de la Trinidad y de Santo Tomás.

Monumento a Juan Bravo en Segovia

Llegamos a la plaza Mayor, así conocida desde 1461, anteriormente recibió el título de la Constitución, sobre el centro de la plaza se encontraba la antigua iglesia de San Miguel que se hundió. Durante la reconstrucción se hizo un nuevo ordenamiento urbano, en el frente se encuentra la catedral de Segovia.

La catedral de Segovia fue construida sobre las casas que dejaron los judíos al marcharse al destierro de España. El barrio se llamo Barrionuevo y pasaron todos esos inmuebles a ser propiedad del Cabildo de la Catedral en 1523 Carlos V hace un edicto para poder expropiar todos los inmuebles necesarios para la construcción la nueva Catedral. El verdadero impulsor fue el canónigo Juan Rodríguez, junto con el maestro de obras Juan Gil y Juan Campero encargado de trasportar el antiguo claustro desde el alcázar hasta su nuevo emplazamiento, este claustro había sido construido por Juan Guas en 1471.

La iglesia sufrió un incendio el 18 de septiembre de 1614, cayó un rayo sobre el tejado y las maderas de la cubierta comenzaron a arder, con la ayuda de muchos ciudadanos se sacaron todos los ornamentos y en especial atención a los que contenían plata, las chispas se esparcían por todos los edificios adyacentes pero un repentino aguacero cayó desde el cielo, era tan copioso que enseguida se apago el fuego. En tres horas estaba completamente apagado.

El exterior de la catedral llama la atención por la cantidad de ornamentación que tiene, destacan las gárgolas con sus figuras monstruosas, los remates con los escudos heráldicos, sobre uno de los pináculos se alza el Ángel en bronce tocando la trompeta.

El interior, la planta esta dividida en tres naves, en las naves laterales se hallan las capillas empotradas dentro de los espacios libres que dejan los contrafuertes.

Tímpano de la Catedral de Segovia

La nave central esta limitada por la capilla Mayor enfrentada al coro, detrás, el sotocoro. Las inmensas columnas sujetan unas bóvedas góticas de fina y compleja tracería curva, con dibujo estelar.

En la cabecera una enorme girola rodea la capilla Mayor, donde se encuentran las capillas más importantes de la iglesia. La cúpula que se alza sobre el crucero es de estilo clasicista.

A los pies de la catedral se encuentran tres lápidas sepulcrales, la del obispo Diego de Ribera que puso la primera piedra de la catedral, el 3 de julio de 1525; también se halla la del primer maestro de obras Rodrigo Gil de Otañon, que estuvo trabajando en las obras de la catedral hasta su muerte en 1577, los trabajos fueron continuados por Francisco Campo hasta su fallecimiento en 1660; el maestro que finalizo el edificio fue Francisco de Biadero.

Dentro de la capilla Mayor se localiza el retablo dedicado a la veneración de Nuestra Señora de la Paz, la imagen data del siglo XIV, fue donada por la ciudad para Enrique IV. Es obra de José de Churriguera (del año 1686) y Juan de Ferraras, fue dorado por los segovianos Santiago Casas y Lorenzo Villa. Destacan dos grandes columnas salomónicas ricamente decoradas y una esfera ovoide que representa al mundo. En los laterales se guardan las reliquias de diversos santos. Alrededor de la esfera entre rayos de luz, ángeles cantores y otros que portan instrumentos musicales. En la cúspide la imagen de la fe, que levanta un cáliz en la diestra y en la izquierda la cruz. A los lados dos relieves; el de la derecha representa la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles y el segundo la Anunciación.

Girola de la Catedral de Segovia

En la parte superior y bajo otro dosel, la imagen triunfante de San Fernando, y rematando toda la obra el escudo del fundador.

A los lados del altar dos arcángeles, obra de Bartolomé del Río. Sobre el muro, dos óleos donde se representa: San Geroteo y San Frutos; y adosados varios relieves de yeso: San Pedro, San Pablo y varios obispos, primitivos mártires segovianos según nos indican sus inscripciones.

En el lado de la epístola se encuentra el órgano, esta datado en 1702, en estilo barroco, fue construido por el Organero del Rey Pedro Liborna Echevarria. Pasado seis años del asentamiento, en 1708, el mismo organero apea y afina el órgano. Después de trescientos años el órgano no había sufrido ninguna ruptura respecto al original. En su construcción destaca su pequeño teclado de hueso y de ébano en relación con el gran tamaño de la caja con 18,80 metros de altura. Es un mueble de gran calidad con dos caras vistas, construido en madera de pino tallado y posteriormente dorado. En el frontón esta decorado con dos ángeles musicales y otras figuras de menor tamaño, también esta representado el obispo Bartolomé de Ocampo y Mata, gran impulsor de esta obra de arte.

En los laterales y la girola se encuentran en total dieciocho capillas con importante pinturas y esculturas. En su interior destaca el Calvario románico situado a la entrada de la capilla del Sacramento; el tríptico de Ambrosius Beson; el retablo de la Piedad, obra de Juan de Juní, situada en la capilla del Santo Entierro, junto a la Puerta de San Frutos; y el Cristo Yaciente de Gregorio Fernández.

Salimos a la calle y llegamos a la amplia plaza de la Merced, en uno de los laterales se encuentra la sencilla iglesia de San Andrés, destaca por su ábside románico acompañado con una cruz de piedra de granito.

De camino al Alcázar atravesamos una estrecha calle que delata que estamos en la parte más antigua de la ciudad, algunos de sus arcos son de media punta de estilo románico.

Alcázar de Segovia

Llegamos a la plaza del Alcázar, es un espacio abierto desde donde se vislumbran hermosas panorámicas sobre el río Eresma; en el centro se halla el gran monumento dedicado a los héroes del dos de mayo contra la Guerra de la Independencia, Daoiz y Velarde, muertos en Madrid, esta obra escultórica es de Aniceto Marinas.

A sus pies se levanta el Alcázar, fue construido con vistas al pueblo de Zamarramala y el barrio de San Marcos.

Se construye sustituyendo el antiguo baluarte celta a modo de castro. El castillo original paso a ser residencia real en el siglo XIII.

Galería de los Reyes de España, Alcázar de Segovia

Los verdaderos impulsores del castillo actual se deben a Juan II y Enrique IV que convirtieron el Alcázar con su actual fisonomía gótica. De la fachada exterior destaca la torrecita de Alfonso X El Sabio, en el ángulo norte de esta, era el lugar donde el rey estudiaba las estrellas; la torre de Juan II con sus 80 metros de altura, en sus paredes destacan los bellos esgrafiados segovianos y las doce torrecillas que adornan el volumen. En las estrechas celdas de la cárcel pasaron sus vidas algunos nobles caídos en desgracia, como don Álvaro de Luna, fue valido de Juan II de Castilla y siempre metido en disputas de nobleza; también Gil Blas de Santillana; y otros imaginarios de obras literarias como Torcuato “El delincuente honrado” de Jovellanos.

Sala de los Reyes en el Alcázar de Segovia

Después de atravesar el puente levadizo del Alcázar se llega al patio de armas y al patio del reloj, desde aquí salen todas las estancias del Palacio:

La primera sala que visitamos es la antigua sala del Palacio Viejo, fue mandada construir por el rey Alfonso VIII. Esta sala aún conserva sus antiguos ventanales románicos geminados. Las ventanas pertenecen a la última época del estilo románico, cuando se inicia la transición al gótico, caracterizada por el periodo cisterciense. Los zócalos son de estuco mudéjar, de lacerías y motivos florales estilizados y pintados en rojo oscuro sobre fondo blanco de estuco.

Esta decorada como la Sala de Armas con grandes armaduras ecuestres del siglo XV, así como un grupo de armaduras de a pie del mismo estilo, también espadas, lanzas del mismo periodo.

Continuando por la puerta de la derecha se llega a un gran Salón llamado de la Chimenea, fue mandado construir por el rey Felipe II. Tiene una enorme chimenea con el escudo de España de los Borbones, sobre esta un tapiz flamenco del siglo XVI que representa los desposorios de Nuestra Señora, una enorme mesa de madera de nogal del siglo XVI; sobre las paredes los retratos de Felipe II, acompañados de paisajes Reales.

Vistas desde el Alcázar de Segovia

Una puerta comunica con la Sala del Trono, esta llena de solemnidad fue mandada construir por Enrique IV. Tiene un artesonado de estilo mudéjar y el friso de yeserías gótico-mudéjar. El trono esta bajo un dosel de terciopelo rojo con el blasón de los Reyes Católicos y la divisa de la conocida Concordia de Segovia (fue un tratado firmado el 15 de enero de 1475, por Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, luego de que contrajeran matrimonio); este delimitaba las competencias de ambos monarcas respecto del gobierno. Por dicha sentencia arbitral reiteraba los derechos de Isabel como "reina y propietaria de Castilla", concediendo a Fernando plenos poderes que lo equipararían con su esposa.

Una puerta con un arco gótico apuntado nos conduce a la Sala de la Galeras, fue manda construir por la reina Catalina de Lancaster durante la minoría de edad de su hijo Juan II. El nombre de la sala se debe a la forma de su artesonado, asemeja el casco de nave invertida, aunque este artesonado fue destruido en el incendio de 1862.

Sobre las paredes destaca un friso de yeserías mudéjares, con los escudos de Castilla y León, tiene una doble inscripción: la superior es la oración eucarística "Anima Cristi", y la inferior informa que la obra fue mandada realizar por la reina Catalina en 1412. En el interior de esta estancia también se muestra como sala de armas con armaduras de estilo alemán de los siglos XV y XVI.

Retablo de la Capilla del Alcázar de Segovia

La siguiente sala es de las Piñas, su nombre viene por el artesonado con incrustaciones de piñas. En el friso tiene como motivo ángeles que sujetan las armas de Castilla y León. En las paredes hay dos tapices flamencos del siglo XV. Las paredes están cubiertas con damascos, penden dos tapices flamencos de los siglos XV y XVI. El mobiliario está compuesto por un escritorio dorado y policromado del siglo XVII, con su taquillón, y varias sillas de tijera.

La siguiente estancia es la más intima del palacio y corresponde con la Sala Regia, las puertas están decoradas con la imagen del antiguo palacio de Enrique IV en el centro de Segovia. Los muros están cubiertos por sargas pintadas con escenas de la vida familiar de los Reyes Católicos, y batallas medievales. La cama es de estilo gótico de madera de nogal con un dosel rojo.

La sala más importante del palacio corresponde con la Sala de los Reyes, en su interior destaca la cubierta con un magnifico artesonado con formas de hexágonos y rombos dorados, en la sujeción del artesonado se levanto una fila de imágenes que recorre toda la sala; en total son 52 las imágenes policromadas y sedantes de reyes y reinas de Asturias, León y Castilla, en el periodo que abarca desde Don Pelayo hasta Juana la Loca. Inicio la tradición de poner estas imágenes el rey Alfonso IX que hizo todas la figuras hasta llegar a su padre, y el rey Enrique IV hizo el resto hasta llegar a su tiempo, por ultimo en 1587 se añadieron los Reyes Católicos, don Fernando y doña Isabel, su hija Juana y los condes don Ramón de Borgoña y don Enrique de Lorena. También se representan las figuras (no de reyes) de Fernán González y el Cid. Desde sus ventanales se ven una de las panorámicas más bonita de Segovia, con la imagen de la Iglesia de la Veracruz, el Monasterio de El Parral, el Santuario de La Fuencisla y el convento de El Carmen.

Tríptico gótico de la capilla del Alcázar de Segovia

La siguiente sala corresponde con el Cordón, su nombre viene por un cordón franciscano que en las leyendas segovianas se relaciona con Alfonso X el Sabio, quien lo mandó colocar en señal de penitencia por su desmedido orgullo. En las paredes un tapiz que ilustra la batalla de Arcila, también una tabla de la Anunciación, del siglo XV, una con cuatro santos, otra de Santa Bárbara y Santa Lucía, y una predela de altar en madera tallada y dorada, representando a diferentes santos y mártires.

La estancia siguiente es llamada "Tocador de la Reina", es una pequeña habitación contigua a la Sala del Cordón, tiene un artesonado de estilo renacentista. En las paredes encontramos dos cuadros de santos y el cuadro de la "Virgen de los Reyes Católicos".

Otra pequeña sala que comunica con la habitación personal es la pequeña capilla, tiene un artesonado de estilo mudéjar. El pequeño retablo del siglo XVI,
consta de diecisiete tablas con escenas bíblicas del Nuevo Testamento, y una talla de Santa Bárbara sedente. El otro retablo gótico, también de la escuela castellana del siglo XV está compuesto por siete tablas representando a Santiago Matamoros, San Sebastián, Santa Agueda, San Vicente y Santa Brígida. Por debajo, se encuentran dos sitiales del coro en cuyos respaldos están tallados los bustos de Isabel y Fernando. En una de las paredes cuelga el cuadro pintado por Bartolomé Carducho, "La adoración de los Magos" del siglo XVI.

La sala que comunica con el patio se dedica a la exposición como Sala de Armas, contiene alabardas, bombardas, morteros, espadas, lanzas, cerbatanas y arcos, de periodos que abarcan del siglo XV y XVI. El centro de la sala está ocupado por una armadura ecuestre, un gran brasero, un mortero pedrero, y en una vitrina un magnífico mosquete de llave de rueda del siglo XVII. El centro de la sala se halla una armadura ecuestre, un gran brasero, un mortero pedrero, y en una vitrina con un magnífico mosquete de llave de rueda del siglo XVII.

Reja de entrada al Alcázar de Segovia

Desde aquí nos vamos a comer y que mejor en Segovia que los Judiones de la Granja, acompañados con el Cochinillo segoviano cortado con plato, y para terminar una natillas que nos endulzan el paladar, todo ello por un precio de 22,90€ por menú. Todo ello en el Restaurante Mesón Don Jimeno de la calle Daoiz, 15 Segovia.

Las visitas de la tarde comienzan por la casa donde vivió Antonio Machado (entrada incluida en el precio de la visita guiada), se encuentra situada en la céntrica calle de los Desamparados.

Se llama casa de Antonio Machado pero en realidad era la pensión donde el poeta vivió sus 13 años en Segovia como profesor de instituto en la asignatura de francés.

La pensión tenía cuatro habitaciones y eran alquiladas a gentes fijas que vivían o trabajaban en la ciudad. La primera estancia visitamos la cocina, entre su decoración de la chimenea esta el periódico EL Sol de 1931. Del fogón aun sale humo como un siglo antes, sobre él están cazos y utensilios con los que le sirvieron la comida al poeta.

El salón comedor es también muy rudimentario con una mesa de madera y sillas con un tapizado de cuero castellano, una alacena donde se guardaba la vajilla de los domingos, en una esquina un aguamanil de cerámica valenciana.

Habitación Antonio Machado Segovia

Las dos siguientes estancias eran las habitaciones de los huéspedes, ahora están dedicadas a exponer parte de la obra y otras muchas de sus curiosidades: cartas de amor a Guiomar (su amor secreto porque era una relación adúltera), fotografías con su niña mujer.

La habitación del poeta era la que estaba al fondo de la casa, para llegar a ella era inevitable pasar por las otras habitaciones de los huéspedes. La habitación es muy sencilla, y se encuentra como Antonio Machado la había dejado, la patrona tuvo mucho cuidado en conservarla; la mesa camilla con sus faldas, su calentador y su única silla, en el centro de la sala; la cama de latón, en una de las esquinas, la escupidera; el espejo con su cómoda; en el techo una antigua bombilla cuelga de una decorativa tulipa de época; y para calentarse una rudimentaria estufa de petróleo.

Salimos de la casa en dirección a la plaza de San Esteban, donde se encuentra la iglesia dedicada a la veneración del santo. Destaca su imponente torre románica, su basamento se nivela con la altura de la iglesia, además se alzan cinco cuerpos más separados por impostas y adornadas por ventanas geminadas con un haz de columnillas en el parteluz, derramadas al igual que las arquivoltas y jambas.

Iglesia San Esteban, Segovia

La iglesia fue construida a principios del siglo XIII, ya no tiene un estilo románico primitivo pero tuvo diferentes restauraciones que alteraron la construcción original. Tiene una galería exterior porticada con arcos románicos en cuyos capitales se decoraron con elementos figurativos de la época, ahora están muy deteriorados, aunque aún se ven temas de vegetales y las famosas arpías afrontadas, la adoración de los magos y otros tipos de escenas difícil de interpretar para mentes ajenas al románico.

El interior, la planta esta dividida en tres naves, son mucho más pequeñas en relación con la altura de la torre. Sufrió una rehabilitación muy desgraciada en el siglo XVIII que cambio parte de su originalidad. Su ornamentación con un Cristo gótico con las figuras de la Virgen y de San Juan a los lados.

Tengo que esperar a las 19,30 horas hora de la misa en la iglesia de San Miguel para poder visitarle en su interior, llego tarde y ya han comenzado; por lo que tengo que esperar pacientemente para que acabe la homilía.

En la antigua iglesia de San Miguel, de estilo románico y bajo el atrio fue proclamada Isabel la Católica como reina de Castilla en 1474, a la muerte de su hermano Enrique. Esta coronación se celebró el martes 13 de diciembre, en la celebración estuvo acompañada de muchos nobles con mucho lucimiento y gala, en ella participo todo el pueblo divididos en oficios y gremios que acompañaron a la princesa por toda la plaza en formación militar y acompañados de muchos instrumentos musicales. Se celebro aprovechando la festividad de Santa Lucia, todas las casas se decoraron con brocados en lo que hoy se llama plaza Mayor, desde el Alcázar acudieron todos los nobles en formación.

Sepulcro de los Rueda, iglesia San Miguel de Segovia

La fachada exterior es de piedra de sillería con mampostería con una torre lateral de tres cuerpos, los dos primeros lisos y el tercero con ventanas geminadas, luego se añadió un pináculo: El portal es de estilo gótico florido.

El interior, la planta es de una sola nave con capillas laterales, en la cabecera un transepto hace que la nave tenga forma de cruz. Destaca la primera capilla donde del ilustre segoviano Andrés Laguna (siglo XVI), un gran científico y humanista, fue designado médico de la corte de Carlos V y de los papas Paulo III y Julio II. La siguiente capilla se encuentra el sepulcro de los Rueda, fue regidor de la ciudad y en su testamento dejo el dinero para construir un sepulcro para él y su mujer Mencía Álvarez del Río. Es un sepulcro del tipo cama con los yacientes tumbados, a los pies se representa en Entierro de Cristo, y en la cabecera, el calvario, es obra del taller de Juan Rodríguez. Las columnas de la nave sujetan una compleja bóveda de tracería gótica con complejos dibujos geométricos.

La siguiente visita se encamina hacia la iglesia de San Martín, pero según indicaban los horarios de misa debían de comenzar el sábado a las 20,30 horas, aunque como puedo comprobar la iglesia esta herméticamente cerrada.

Zaguán de la Torre de Lozoya en Segovia

Accidentalmente veo como la puerta de la Torre de Lozoya esta abierta, entro para curiosear. El edificio tiene un semblante altivo y altanero, es una construcción maciza con un acabado militar, fue construida en el siglo XV, es propiedad de una de las familias nobles de la ciudad “los Lozoya”.

En su interior se atraviesa el zaguán hasta llegar a dos estupendos patios renacentistas, ahora es propiedad de La Caja Segovia. En estos momentos tiene un uso museístico, donde se celebran conjuntamente dos exposiciones, una dedicada a mostrar la colección “Granados” con el nombre de ‹‹Semblantes››; otra en la sala de la caballerizas titulada “Ambigua” del pintor A. Domingo Ortiz.

Afortunadamente llego cuando esta ya comenzada la visita guiada a la exposición de Semblantes, y me incorporo discretamente, una serie de explicaciones nos cuentan de forma amena las principales características de las obras pictóricas.

La colección Granados es una selección de obras adquiridas en una de la colecciones privadas más importante de nuestro país, prestando una gran atención al importante movimiento artístico español durante nuestro pasado Siglo de Oro.
La exposición recibe el nombre de “Semblantes” y muestra los diferentes retratos y la forma de concebir el rostro a través de los siglos.

Caballerizas de la Torre de Lozoya en Segovia

El retrato durante el periodo que abarca entre los siglos XV al XIX, en esos tiempos era considerado como una fotografía fija de un personaje, solamente era reservado a personas privilegiadas: Emperadores, Reyes, Nobles, Príncipes, y personas adineradas que querían dejar su imagen a la posterioridad. El retablo cumplía la misión de ser un elemento transmisor pero sin descuidar la esencia de la persona, con sus rasgos y sus atuendos más notables.

Durante el siglo XVI la pintura española tuvo una gran influencia de las obras flamencas, también del modelo veneciano, se pintaban en zonas geográficas de gran prosperidad económica y como un modelo a seguir. En el siglo XVII se ponen de moda los grandes talleres holandeses de pintura de Van Dyck y Rubens. Con la llegada del barroco a España se produce una adaptación hacia la propia impronta española, sobretodo en el retrato de los reyes.

De la mano del pintor de cámara del rey Carlos III Antón Rápale Mengs se crea la imagen que se distribuirá del monarca al exterior dentro del estilo imperante rococó, sin arrinconar el estilo clasicista preponderante en las formas de la época.

Los semblantes de la pintura religiosa sobre los rostros de los santos permiten observar la evolución desde el arte gótico al neoclasicismo. En el siglo XVI se produce una auténtica revolución en el arte religioso, se dan nuevas directrices a la hora de representar a la divinidad. La imagen, ya fuese de Cristo, de la Virgen o los Ángeles debían de mostrarse con el máximo decoro y solemnidad para intentar mover al devoto hacia la piedad y la fidelidad. Estas figuras basadas en un modelo único se convertían en verdaderos ‹‹iconos gráficos››, por eso se dio mucha importancia a la idealización del personaje para no caer en la idolatría. Hay que entenderlo desde el punto de vista que media Europa caía en las manos de las teorías Luteranas, donde le papel de las divinidades y de la santería milagrera no eran muy bien vistas.

Al fondo la Torre de los Lozoya en Segovia

La figura de Cristo es el mejor ejemplo para entender lo que pretendía hacer la iglesia católica, hasta este siglo la figura de Cristo se representa con diferentes caras y aspectos. A partir de Concilio de Trento la figura de Jesucristo es única con un rostro perfectamente idealizado con un semblante concreto y perfectamente definido.

Durante los siglos XVI y XVIII en la pintura se produce una idealización de las divinidades. Los rostros aparecen dulces o enigmáticos, extasiados o dolientes, se muestran muchas veces dialogantes con la persona que los contempla, sus almas se proyectan hacia el exterior.

Después del siglo XVIII aparecen dos tendencias, la idealización ya consolidada en siglos anteriores, ahora comienza a desarrollarse un interés por acercarse al realismo más absoluto, la pintura gira para tratar de ofrecer unas imágenes más cercanas a la veracidad y siempre es acompañada de un naturalismo en las figuras.

Estamos ante una evolución de los dogmas aprobados en el concilio de Trento que ofrecía una iconografía demasiado cerrada y muy intelectualizada que la mayoría de la población no entendía.

Se empiezan a tomar rostros cercanos de gentes de la calle que conectan rápidamente con el espectador y logran despertar el sentimiento religioso. Gracias a estas tendencias los pintores pueden expresarse de forma más natural, todas las emociones son mucho más humanas, como el sufrimiento, el éxtasis, el dolor, el hambre o la pasión.

Salgo a caminar hasta llegar a la larga sombra del Alcázar y acompañado de las siluetas de las murallas doy por terminado la visita de este día.

Panorámica del Alcázar de Segovia

La noche transcurre como el día anterior, con el clásico botellón, este dura hasta cerca de las dos o las tres de la mañana; la verdad no pude cerciorarme porque el sueño y el cansancio se apoderan de nosotros.

Panorámica del Alcázar de Segovia

Día 30 de octubre (domingo)

Ruta: Segovia-Turégano

Iglesia de la Vera Cruz en Segovia

Comienza el día contemplando los restos esparcidos de la juerga anterior, dispersos por todo el aparcamiento una cantidad importante de botellas de cristal, esta es la nueva concepción de libertad para la juventud, personalmente no la entiendo y además lo que nunca entenderé es dejar todos los restos del delito “in situ”; me veo en la obligación de retirar al basurero la mayor parte de las botellas de cristal para evitar un accidente a la salida.

Para comenzar las visitas nos marchamos en la autocaravana hasta el barrio de san Marcos, en dirección al pueblo de Zamarramala, donde se encuentra la iglesia románica de la Vera Cruz.

Estamos ante una de las iglesias de estilo románico más tardías de todas las segovianas. Destaca históricamente por haber pertenecido a la Orden de los Templarios, tiene un marcado acento orientalista.

El nombre anterior que tuvo la iglesia fue del Santo Sepulcro como encomienda dependiente de la Colegiata de Toro (Zamora). Esta orden se unió a la de San Juan de Jerusalén, de Rodas y Malta.

El templo tiene una dedicatoria inscrita en una lápida frente a la puerta lateral que dice:

Haec: Sacra: Fundantes

Celeste: Sede: Locentur

Atque: Suberrantes: In: Eadem:

Consocientur: Drdicatio:

Ecclie:Beatl: Sepulcri: Idus

Aprilis: Era: M: CC: XL: VI

La traducción indica: Los fundadores de este templo sean colocados en la Sede Celestial, y los que se extraviaron les acompañen en la misma: Dedicación de la iglesia del Santo Sepulcro. En lo idos de abril, era de 1246 (13 de abril de 1208).

Edículo del interior de la Vera Cruz en Segovia

La planta en la nave de la iglesia descubre un polígono de doce lados, tres de estos corresponden a los ábsides orientados al este. Posteriormente, también en estilo románico se construyó la torre que se encuentra adosada al mediodía y más adelante se abre un cuarto ábside al norte, es utilizado como sacristía, que modifico el diseño primitivo.

En el exterior se refuerza con pequeños contrafuertes y una cornisa decorada con canecillos lisos. Las portadas son dos, la principal esta orientada a occidente. La principal esta construida con un grueso arco de medio punto y otros tres más con dibujos de zig-zags con una moldura exterior de billetes, tiene tres columnas con capiteles historiados, excepto uno, de estilo corintio. La ornamentación de los capiteles con grotescos demonios, arpías con alas desplegadas, aves afrontadas y guerreros. La portada orientada al mediodía es muy similar a la principal aunque más pequeña.

La torre fue construida con dos cuerpos románicos. Los ábsides exteriores son de mampostería revestidos de cal; posteriormente, se hizo el ábside norte con una mezcla de mampostería y de ladrillo, fruto de la mano de obra morisca.

Retablo de la iglesia de Vera Cruz en Segovia

El interior tiene una nave que describe un perfecto círculo, en el centro lleva un edículo de doce lados abierto en cuatro lados distribuido en el lado interno, desde el exterior sobresale formando la linterna que da luz a la planta. Se construyó en dos niveles de altura, formando una especie de cripta cubierta por una bóveda de crucería. Tiene una doble hornacina que contiene el icono de Nuestra Señora de Philermo, patrona de la orden de Malta y el icono de San Juan Bautista, patrón de la orden de Malta. El piso superior tiene un diseño morisco por la bóveda del tipo cordobés, construido en la época del califato, se accede al edículo mediante una doble escalera occidental. Esto demuestra que los trabajadores eran musulmanes y en el diseño los constructores dejaban a su arbitrio ciertas resoluciones técnicas de la obra. Bajo la bóveda, en el mismo centro, hay un altar, tiene arcos de medio punto con un estilo orientalista. Dispone a los lados de ventanas que proporcionan luz natural, además de nueve ventanales más pequeños.

Una de las ampliaciones posteriores corresponde con la capilla de Lignum Crucis. En ella se venero durante siglos la reliquia de la Vera Cruz. La hornacina esta tallada en piedra del siglo XVI, se decora con los escudos de uno de los Comendadores.

La iglesia tiene tres ábsides primitivos, uno central y dos colaterales menores, el derecho tiene una imagen románica en piedra de la Virgen de la Paz. El ábside central tiene una talla de Cristo Crucificado del siglo XIII. El ábside izquierdo se encuentra la capilla del Sagrario. Más a la izquierda fue añadido otro ábside septentrional utilizado como sacristía.

En la nave central exterior se encuentra el retablo de la Resurrección, representa escenas de la vida de Cristo, anteriormente, estuvo colocado en el ábside central pero cubría el verdadero estilo románico, es una obra de estilo castellano fechado en 1516.

Ábside de la iglesia de Vera Cruz en Segovia

La iglesia tiene una forma distinta a cualquier iglesia de la época, aunque forma junto con Eunate y Torre del Río en Navarra, la trilogía de las iglesias poligonales románicas españolas, todas ellas han sido relacionadas con su pasado templario. Sus doce lados están inspirados en la mezquita de Omar de Jerusalén que dispone también de un edículo de dos pisos abierto por cuatro entradas. Guarda semejanzas con la iglesia de Convento de Tomar, aunque esta última tiene dieciséis lados.

Los doce lados de la iglesia Vera Cruz indica los 12 meses del año, 12 signos del zodiaco, aunque el simbolismo cristiano habla de las 12 tribus de Israel, también referencia a los 12 apóstoles, por eso la Jerusalén Celestial tenía 12 puertas y 12 fundamentos sus murallas. También puede hacer referencia a los 12 caballeros templarios que guardaban el Templo.

Recorremos un corto trayecto hasta llegar a la Alameda de la Fuencisla. Subiendo una doble escalinata se encuentra el antiguo convento de los padres Carmelitas, fue fundado por San Juan de la Cruz, en 1586; en el antiguo emplazamiento del Monasterio Trinitario de Santa María de Rocamor.

La iglesia del monasterio esta levantada sobre un promontorio con una fachada renacentista, la portada tiene dos pilastras dóricas coronadas por una espadaña.

Sepulcro de san Juan de la Cruz en Segovia

El interior del templo, la planta es de una sola nave con un transepto donde se encuentran las capillas, en la izquierda se halla el sepulcro de San Juan de la Cruz, fue construido en 1927, obra de Félix Granada para conmemorar los doscientos años de su canonización, al descubrirse en un lateral de la capilla la caja de madera que durante siglos albergo los restos del santo.

La visita del papa Juan Pablo II en 1982 supuso en enorme cambio de la capilla mayor, fue decorada con unos frescos modernistas inspirados en la obra poética de san Juan de la Cruz.

Marchamos hacia la casa de la moneda, fue fundada por Felipe II y construida por el arquitecto mayor del rey por Juan de Herrera, dentro de un edificio del tipo civil del siglo XVI; guarda ciertas semejanzas con el Monasterio del Escorial, se encuentra situado al borde del río Eresma, hay un dique que divide en el puente del Parral el cauce en dos, uno de ellos, se utiliza para accionar la maquinaria de la casa de la moneda.

En la actualidad el edificio principal se encuentra en proceso de rehabilitación, tiene una parte auxiliar dedicada a una exposición que muestra los numerosos ingenios dedicados al control y distribución del agua en la provincia de Segovia.

Monasterio de Santa María del Parral

Más adelante marchamos hasta el Monasterio de Santa María del Parral. Tiene una cabecera poligonal y una torre plateresca, fue construido por don Juan Pacheco, Marqués de Villena.

El interior, la planta es de una sola nave que desemboca en una cabecera poligonal, entre los contrafuertes alberga las capillas laterales abiertas mediante arcos conopiales.

El altar mayor es de estilo gótico florido, se hallan los sepulcros de los marqueses, están representados de rodillas acompañados de un sirviente, que tiene una especie de gorra y blasones. El retablo mayor es de estilo gótico. La sillería del coro esa profusamente labrada.

Hoy es domingo, y son las doce de la mañana cuando los monjes del monasterio aparecen con el incensario en la mano, la misa se celebra en latín entonando cantos gregorianos.

Desde aquí subimos nuevamente en dirección a Segovia para ir hasta el Convento de San Antonio el Real, aparcamos en el parking del monasterio, las coordenadas GPS corresponden con: N40.94305 // W 4.11103 , es un buen sitio para pernoctar, céntrico y tranquilo.

El convento esta regentado por la orden de las Clarisas. Fue fundado por Enrique IV en 1455, sobre el mismo palacio que el rey poseía en la finca llamada ‹‹El Campillo››. En el primer momento fue ocupado por la orden de los Franciscanos pero, en 1488 fue cedido por la reina Isabel la Católica a las monjas Clarisas. Las monjas se trasladaron desde el convento situado en la plaza, recogido en la bula del obispo Aries Dávila en 1488.

En 1730 se produjo la más importante de las reformas del monasterio, siendo su Abadesa Juana Jacinta Menéndez y Contreras, siendo firmada la obra por el gran arquitecto y retablista barroco José Benito Churriguera , esto se confirma en lo alto del muro de los coros, donde hay una cartela que dice:

A mayor gloria de Dios se hizo esta obra,

Siendo abadesa la Madre y Señora Dª Jacinta Meléndez y Contreras

En el mes de septiembre de 1730

La actuación más importante se realizo en la nave de la iglesia con la elevación de los muros para albergar una nueva cubierta para permitir que entrase la luz por encima del claustro. Se formo un techo que sustituyó a la antigua techumbre de madera, se realizó una bóveda tabicada de cañón decorada con yeserías. Se renovó el suelo de la Capilla Mayor, también se cambiaron las baldosas de toda la nave principal con baldosas de piedra caliza.

Portada del convento de la Clarisas en Segovia

Actualmente se accede por la iglesia por una portada construida en 1488 por Juan Guás. Tiene un arco conopial de estilo gótico florido y encima se decora con otro arco trilobulado, ornamentado con hojarascas y motivos de animales.

Bajo el arco conopial se representa un calvario, sobre este dos cabezas, masculina y femenina, en medallones enmarcados.

Cubriendo la portada se construye un alero de madera de estilo toledano, esta decorado con estrellas de ocho puntas de estilo mudéjar.

El interior tiene una planta rectangular. Destaca debajo de la bóveda con una techumbre de estilo mudéjar, policromada y cargada de símbolos.

Cuando las religiosas Clarisas tomaron posesión del convento, fueron a orar a la capilla mayor, se quedaron fascinadas y comentaron la belleza podría albergar las futuras sepulturas de los reyes, por su perfección pensaron en convertir la capilla en el sepulcro real.

Uno de los documentos del archivo indica a las religiosas para que no permitan enterrar a nadie que no sea el rey o su familia. El convento estuvo habilitado siempre para albergar el cuerpo de Enrique IV cuando muriera.

La capilla mayor se abre a la nave de la iglesia mediante un enorme arco de piedra apoyado sobre mensuras, fue construido en el siglo XVI.

Los muros de la capilla tienen un metro de espesor, construidos con una mezcla de mampostería y armadura de ladrillo.

Nave de la iglesia del convento de la Clarisas

La capilla esta cubierta con un artesonado de madera estilo mudéjar. Tiene una traza geométrica con racimos mocárabes, elementos de hojarasca vegetal, racimos dorados con estrellas de ocho puntas. Los artesonados mudéjares con trazo geométrico tienen unos conjuntos de signos donde emanan un mensaje humano y espiritual. Los símbolos del mensaje humano son los ramos de granadas, hace mención a las victorias en las batallas de Enrique IV. El mensaje espiritual se desarrolla con el argumento de la estrella de diez puntas es la estrella perfecta que al contacto con ella se desarrolla dos estrellas de cinco puntas, llamadas candilejos, símbolos de la luz y el brillo de los astros.

La estrella de cinco puntas, según platón es el símbolo del hombre. El polígono de ocho es el signo de la resurrección de Cristo. En la faja se representa la heráldica de Enrique IV.

El retablo mayor fue construido en 1730 contiene los símbolos franciscanos de las cinco llagas. Fue construido en madera y posteriormente fue dorado. Tiene tres alturas y tres calles

En el lateral de la iglesia se encuentra el retablo de la pasión, de estilo flamenco. Se desarrolla sobre 135 figuras de madera talladas y policromadas. En el centro de la composición se halla la figura de Cristo y la Virgen que muestra su dolor. También hay figuras de caballeros a caballo, hombres jugándose a los dados los ropajes de Cristo y numerosos devotos.

Al pie de la nave principal se construyó un edificio sustituyendo al coro y aprovechando los muros existentes de la época franciscana. Los muros de esta zona están recubiertos de frescos con unas representaciones muy parecidas a las pinturas de la Enfermería y de la Sacristía.

Retablo y artesonado de la iglesia de las Clarisas

En el testero del coro, en la parte de la epístola, hay un retablo del siglo XVII que contiene un grupo de esculturas de estilo gótico combinado con una talla de madera del siglo XV, las figuras del grupo donde se representa el Desvanecimiento de la Virgen, con san Juan y las santas mujeres, del siglo XVI. Este retablo estuvo situado en la nave central pero para aproximar a la comunidad cuando esta dentro del coro, se sitúo en esa posición. El coro tiene una doble sillería de madera con una sencilla ornamentación. El órgano tiene una caja policromada, fue construido a principios del siglo XIX.

La antigua portería que conecta la iglesia con el claustro, era utilizada para el rito previo a la procesión claustral que llegaba hasta el refectorio, se la llamo sala de la ordenación.

La conexión de la iglesia con el claustro se hace a través de la Sacristía, era el mandatum del claustro fue el lugar de meditación de los monjes y también donde se celebraba el ritual del lavatorio todos los sábados y el Jueves Santo.

La clausura durante la vida de las clarisas cambio el uso de esta estancia y este lugar resolvía la relación de las monjas con el sacerdote a través de filtro y rejas para el dialogo espiritual.

La sacristía es una sala cuadrada iluminada por una ventana, destaca su artesonado y el colorido de su policromía donde se representan temas vegetales, en concreto flores, miles de flores con el escudo de Enrique IV alternado con símbolos de la orden franciscana: la cruz leñosa y el cordón franciscano.

Atravesando una amplia portada con dos pequeñas puertas y arco de herradura de estilo mudéjar nos conduce al claustro, en el jardín ha desaparecido el antiguo lavatorio quedando algunos pequeños restos.

Refectorio de la iglesia de las Clarisas

Uno de sus apartados más importantes del claustro es el refectorio, se abre mediante un alfiz que enmarca un arco. Tiene pintado el escudo de armas del rey Enrique IV, la carpintería de la puerta es de estilo mudéjar. El interior es una gran salón rectangular en las paredes un banco de fabrica corre a los pies del muro en los que hay unas pequeñas hornacinas en las que cada miembro de la comunidad guarda su plato y su vaso. En las paredes hay unos frescos con la representación de Cristo, la inmaculada Concepción y Santa Clara, a sus pies una inscripción que dice: Tota Pulcra es Maria. Yeso nostra redenzio, venis, ponsas xpti y en los extremos los frescos de dos pajes con la inscripción Año, y el otro, 1481. Esto indica que fueron pintados en la época de Isabel I cuando todavía estaba la orden de los franciscanos. En el centro y bajo un arco se levanta el púlpito, destinado para ofrecer la oratoria mientras comían los monjes o monjas, en su base se encuentra el escudo Enrique IV y se decora con yeserías policromadas y frescos de estilo mudéjar.

La sala capitular sigue el esquema de otros claustros está situada entre la Sacristía y la Sala de Frailes, es una sala pequeña cuadrada de 8,30 metros de lado. Destaca por su importante decoración, aunque para los franciscanos no tenia mucho sentido la reunión inicial del día para comentar un capítulo de la Regla o escuchar los consejos del superior. Pero con la llegada de las clarisas se devuelve la importancia de su utilización.

Sala Capitular de la iglesia de las Clarisas

En cada lateral hay dos lucillos que tendrían la función de servir como enterramiento para los superiores pero los franciscanos nunca llegaron a utilizarlos. Las clarisas se enterraban en el claustro sin distinción del rango que habían ocupado.

En el frente se encuentra un retablo del siglo XVIII con una doble hornacina donde se representa a San Francisco y Santa Clara, en una lateral se halla un bello facistol.

En el techo hay un artesonado mudéjar con forma de octógono, esta decorado con el cordón franciscano pero también con los escudos del rey Enrique y la reina Juana de Portugal. En el centro aparece la piña de estilo mocárabe. La estrella de nueve puntas representa la imagen de los tres mundos, sobre estas, se representan motivos vegetales donde las hojas buscan la espiral. También hay estrellas de cinco puntas, candilejos, que representan la luz y el brillo de los astros.

La sala de los frailes esta situada junto a la sala capitular, tiene su nombre como Sala del Trono, era el lugar para las recepciones sobre todo a los miembros de la casa real.

Claustro de las Clarisas en Segovia

El artesonado mudéjar policromado, construido con cinco tramos divididos por dobles vigas, en cada casetón se aprecian trazas góticas y policromadas. También se representa el escudo del rey, el cordón franciscano y el escudo de la Reina Juana.

Aquí acabamos nuestra visita a Segovia, aunque desgraciadamente no hemos podido visitar todas las preciosas iglesia románicas que atesora la ciudad, esto lo dejamos para una próxima ocasión.

Marchamos hacia Turégano que dista menos de 30 Km. Enseguida llegamos al área de autocaravanas que la ciudad de Turégano ha puesto a disposición de nuestro vehículos, las coordenadas GPS corresponden con: N 41.15231 // W 4.00826. Desgraciadamente como habíamos leído se encuentra muy descuidado, aunque podemos vaciar y llenar de agua.

Después nos desplazamos hasta el mismo castillo de Turégano, el parking esta en el campo de fútbol, para llegar hay que abandonar la localidad y a unos 500 metros hay un desvío a la derecha, desde donde sale una pista que conduce al citado campo de fútbol, las coordenadas GPS para la visita al castillo y la pernocta en el lugar N 41º09'30.74 // W 4º00'19.22 .

Aprovechamos para que comience el horario de tarde y realizar la visita al castillo para comer con vistas a este paraje idílico. Nos hace una visita la Guardia Civil pero parecemos buenas personas y no se dirigen a nosotros.

Castillo de Turégano (Segovia)

El castillo de Turégano se encuentra situado sobre un promontorio, su sombra domina la villa. La tradición le sitúa en la época prerrománico. Fernán González arrebato la villa a los musulmanes y ordenó a su hijo que reedificará el castillo. Históricamente fue el escenario de las disputas conyugales entre Alfonso I el batallador y doña Urraca, quien dono la villa y la fortaleza al obispado de Segovia. Entre sus murallas sirvieron para la reconciliación de Álvaro de Luna con Juan II, y también entre sus piedras se hospedó Fernando el Católico hasta su coronación en Segovia. En sus calabazos estuvo preso durante años Antonio Pérez, secretario de Felipe II.

La planta de castillo es rectangular con un circuito de murallas, aunque anteriormente había doble circuito del cual solamente queda un pequeño testimonio. El segundo tiene cubos en os ángulos y tanto las murallas como las torres están provistas de almenas.

Los muros del castillo son muy altos, presenta la característica de la profunda transformación del patio de armas en iglesia, durante el episcopado de Juan Arias Dávila, en 1474. Una enorme espadaña de tres niveles contribuye a dar a esta fortaleza-iglesia su fisonomía actual.

El acceso a la torre del homenaje se realizada atravesando un arco gótico decorado con un escudo heráldico, esta comunicada por una angosta escalera de caracol. La sala de recepción era el lugar donde se recibía a los vasallos para que públicamente reconocieran el poder del Señor; en sus muros aparecen los restos de arcos mudéjares, la bóveda es de cañón.

Iglesia de san Miguel en el castillo de Turégano

En el interior del castillo se encuentra la iglesia de San Miguel, fue construida por el arquitecto y escultor Juan Guas, trabajo en Castilla durante el reinado de los Reyes Católicos, es uno de los exponentes de las obras que los reyes impulsaron en Castilla y se le llamo estilo Isabelino.

Las primeras trazas de la iglesia se levantaron en el siglo XII en estilo románico sobre el antiguo castro árabe. El presbiterio estaba situado al Este, orientado a la salida del sol, la portada principal mira al oeste, con la construcción del castillo fue ocultada quedando dentro de los muros.

Después de la visita al castillo bajamos con el vehículo a la plaza mayor de Turégano que empieza a estar más despejada y, allí aparcamos con la intención de visitar el pueblo y de pernotar durante esta noche. Las coordenadas GPS del lugar para la visita y la pernocta para autocaravanas en la villa de Turégano (Segovia) son N 41.15567 // W 4.00648 .

La plaza mayor de Turégano tiene la típica construcción de plaza porticada castellana, con galerías cubiertas en tres de sus lados. Se les llama de cien postes por los cien pilares que sustentas sus pórticos. En ella se celebraban los mercados centrales, en la actualidad se celebran las Procesiones de Semana Santa, como plaza de toros en las fiestas de septiembre, y la feria de San Andrés.

También el la plaza destaca el edificio de estilo modernista que ocupa el Casino o Centro tureganense, fundado en 1909 siendo sus socios todos los vecinos de la villa mayores de edad.

En la plaza se encuentra el propio ayuntamiento presidido por la torre del reloj y el escudo de piedra con la heráldica del municipio, adaptada con el escudo de las armas del obispo Murillo.

Plaza Mayor de Turégano

Saliendo de la plaza llegamos a la Casa de los Miñano, es un ejemplo de la arquitectura civil castellana. Es la típica casa de nobles segoviana del siglo XVI con la fachada de sillería, con un arco de grandes dovelas rematada con un blasón. El interior tiene un patio porticado con columnas de piedra sobre el que vuelan galerías.

La ciudad es atravesada por el arroyo de Valseco, las casas tradicionales, destacan por sus pórticos volados sobre jabalcones que se adaptan al curso del arroyo.

Caminamos hasta la cercana plaza de Santiago donde se encuentra la iglesia, es la única de las parroquias de Turégano, al desaparecer el culto en la iglesia de San Miguel en el siglo lo XIX. En estos momentos se esta celebrando un funeral en la iglesia de Santiago y esperemos haciendo tiempo a que finalice para tener oportunidad de visitarla.

En la misma plaza se encuentra un monumental pilón, fue construido durante el reinado de Carlos III, en 1781, según reza en la inscripción de la orla. Se trata de una de las obras impulsadas por la casa real en el siglo XVIII para tratar de dotar de infraestructuras del agua a muchas de las poblaciones rurales de España.

Iglesia de Santiago en Turégano

Seguimos andando por la calle del Obispo Mirada llegamos a la casa del Curato, fue la antigua Sinagoga judía de Turégano. La comunidad judía de Turégano se vio expulsada por el decreto de los Reyes Católicos en 1492. La población judía en Turégano debió de tener cierta importancia y ocupaba esta parte de la villa. Dos años después de la expulsión se produjo la donación de la Sinagoga a la parroquia de Santiago.

De regreso a la iglesia de Santiago, ya ha acabado la misa, las luces se encuentran totalmente apagadas, hacemos unas visitas entre penumbras, pero poco a poco se concentran todos los turistas y deciden encender la iglesia para que podamos contemplar el ábside románico recientemente descubierto.

La iglesia tiene una pequeña portada herreriana que fue añadida en el siglo XVII, además de las dos naves y la torre. En el siglo XVIII fue añadida la capilla de San Antonio y la Soledad, además de la sacristía nueva. En la portada simple solamente tiene la decoración en una hornacina con la imagen de Santiago matamoros.

El interior destaca el retablo barroco y el baptisterio con la espléndida pila bautismal románica que estuvo en la iglesia de san Miguel. Con motivo de una actuación en la rehabilitación del retablo mayor se descubrió una de las maderas y en el fondo aparecieron las figuras románicas que había ocultado el ábside románico. Entre las figuras descubiertas apareció la figura de Santiago apóstol, el otro relieve se representa a Cristo majestad, el Tetramorfos y seis peregrinos. Los tres aparecen arrodillados pudieran representar a Fernando III el santo, su mujer y el obispo Bernardo de Segovia.

El tesoro de Turégano

El proceso de dar a la luz este monumental encuentro fue totalmente casual, las actuaciones de rehabilitación consistió en recuperar los ventanales románicos que estaban cerrados por un muro y se repusieron las ventanas de alabastros. La figura del santo que se conservo del antiguo retablo gótico y se trasladó al retablo barroco estaba en muy mal estado y tuvo que rehabilitarse. El retablo se adelanto unos metros para dejar al descubierto el ábside románico formado una especie de girola.

El retablo románico se reencontraba bajo varias capas de cal que protegió los relieves policromados. La policromía de los relieves estaban compuestos con colores varios colores: rojo y azul.

Los relieves románicos se han datado en el año 1211, durante los trabajos hubo una controversia para saber si la representación primeramente atribuida a Santiago el Mayor, hijo de Zebedeo o correspondía con la figura de Santiago el menor hermano del Señor. Esta confusión ha sido históricamente constante en la iglesia, es posible que se levantase el templo en honor de Santiago el hermano del señor y no como fue atribuido en siglos posteriores al apóstol Santiago, el patrón de España. Seguramente con el impulso del camino de Santiago el Mayor se pretendió cambiar el significado de la iglesia cambiando el santo a venerar, solamente había que cambiar el apellido porque el nombre seria el mismo. Con la expulsión parcial de los moriscos del centro de la península Ibérica había que festejarlo con la exaltación ideológica de uno de los caballos de batalla de la iglesia Católica y era Santiago Matamoros o el Mayor.

Figuras románicas de la iglesia de Santiago en Turégano

Además de las figuras anteriormente descritas aparecen otras pequeñas figuras: el demonio sacando una culebra de la boca de una mujer: Adán y Eva desnudos y cubriéndose con las manos; aves afrontadas o en soledad; animales mitológicos; capiteles decorados y la escultura de Santiago el menor de dos metros de altura, con el evangelio o la epístola en una mano y en la otra un bastón en su mano.

Las conjeturas para la atribución de las figuras encontradas, siguiendo la opinión de los expertos solamente hay dos opciones: Alfonso VIII o Fernando III. Las reinas solamente ofrece tres posibilidades Leonor (esposa de Alfonso VIII), su hija doña Berenguela (la mujer más influyente del siglo) o Beatriz de Suabia.

El tesoro del ábside románico fue ocultado en noviembre de 1648 cuando llego a Turégano el obispo Fray Pedro de Tapia y mando tabicar y ocultar para siempre el tesoro de Turégano.

Día 31 de octubre (lunes)

Ruta: Turégano-Coca-Santa María la Real de Nieva.

Pasamos la noche en plena plaza de España en total tranquilidad solamente hemos notado el paso de un gran camión que aumentado el ruido con la huella sobre el piso empedrado nos han despertado.

Salimos con destino a la cercana localidad de Coca, destaca por su imponente castillo mudéjar. Aparcamos en una de las calles cercanas a la fortaleza; las coordenadas GPS para el aparcamiento y pernocta de autocaravanas en Coca corresponde con: N 41º12'56.35 // W 4º31'27.64 .

La villa de Coca fue la localidad de nacimiento del emperador Teodosio, tuvo siete parroquias pero en la actualidad solamente se conserva la torre románica de la iglesia de San Nicolás y la iglesia de santa María.

Entrada al castillo de Coca (Segovia)

El castillo de Coca es el ejemplar más perfecto de la arquitectura militar del estilo mudéjar, fue construido por el arzobispo de Sevilla Alonso de Fonseca que recibe el permiso del rey Juan II de Castilla, a principios del siglo XV, aunque las obras duraron casi todo el siglo, se halla situado en la confluencia de los ríos Eresma y Voltaya.

El proyecto original fue ejecutado por el tercer señor de Coca, Alonso de Fonseca, sobrino del Arzobispo, desarrollado por el maestro mudéjar Ali Caro, entre 1473 y 1496. Durante este tiempo se levantaron el cuerpo central del castillo y el patio.

En este castillo estuvo preso don Gaspar Alonso Pérez de Guzmán, duque de Medinasidonia, en 1465, tras su fracaso de convertirse en el rey de Andalucía.

La planta central, es rectangular y distribuida alrededor del patio de armas, presenta la torre con forma almenada. El recinto exterior esta rodeado por un profundo foso, en sus extremos se hallan cuatro torres hexagonales que tiene en su interior garitas de vigilancia.

Detalle de la Garita del Castillo de Coca

El castillo fue construido en ladrillo propio del estilo mudéjar, que dotaba a sus construcciones ligereza, además, fue un medio para abaratar en tiempo y dinero los costes de construcción de un castillo de sillería, obedece a las influencias flamencas en las formas de construir de los Países Bajos y Alemania. Las zonas superiores de las murallas, torreones y garitas se han conseguido imprimir una ilusión de movimiento al decorarlas con estrías verticales.

La visita comienza por el interior de la Torre del Homenaje, dentro de la capilla, esta presidida por un pequeño retablo renacentista, sobre el altar un cristo gótico. Las paredes y la bóveda están revestidas con unos frescos góticos, también hay varias figuras de vírgenes románicas.

Se accede a la torre, por una estrecha escalera de caracol, hasta llegar a la sala de recepción, destaca la decoración de la paredes y del techo, en ella se expone una colección de azulejos sevillanos y toledanos con los que decoraron los frisos del castillo y, ahora casi totalmente perdidos.

La parte más alta de la torre ofrece una bonita panorámica de la ciudad y de sus pinares cercanos. Rodeamos el patio de armas y llegamos a la Torre de Pedro Mata, donde se exponen una colección de armas y armaduras de época. Uno de los pasillos nos conduce a la sala de Jarros, esta decorada con pinturas que representan jarros y arcos entrelazados, se llamaba sala de los secretos porque debido a la acústica se puede hablar sin que las personas que se encuentran en la sala escuchen la conversación.

La mazmorra tiene una única entrada y es a través de un agujero ubicado en el piso de arriba desde donde se arrojaban a los presos que no tenían posibilidad de escapatoria.

Caminando hacia el interior de la villa admiramos las murallas y la puerta medieval, todavía se conservan 200 metros de la parte amurallada y una de las puertas de acceso con tres torreones construidos en mampostería de piedra.

Altar del Castillo de Coca (Segovia)

A los pies de las murallas se encuentran las esculturas en granito que representan a los verracos prerrománicos, su construcción se les asignas las fechas dentro de la Edad de Hierro.

La iglesia de santa María la Mayor, tiene una fachada con una mezcla de sillerías de fábrica en la parte baja con ladrillos mudéjares en los paramentos verticales que se apoyan en unos contrafuertes de piedra rematados con pináculos góticos, fue construida en el siglo XVI, coincidiendo con la transición de estilo gótico, todavía conserva la parte baja de la torre románica. La sencilla portada principal tiene un arco de ladrillo mudéjar sin ningún tipo de decoración.

El interior, la nave de una sola planta de cruz latina, en los laterales se encuentran embutidas entre los contra fuertes las capillas laterales.

En el lateral izquierdo de la capilla mayor se halla el sepulcro de D. Alonso de Fonseca primer ministro de Coca, fue arzobispo de Sevilla, señor de Coca y Alaejos, fue realizada mármol de Carrara por Doménico Fancelli y Bartolomé Ordóñez.

Panorámica de Coca

Alonso pasa a ser llamado señor de Coca debido a un trueque con don Iñigo López de Mendoza, Marques de Santillana. Fue natural de Toro y designado obispo de Ávila, nombrado arzobispo de Sevilla y Santiago. Llego a ser una de las personas más influyentes durante el reinado de Juan II y de su hijo Enrique IV. Entre los privilegios del rey Enrique fue la villa de Coca, un mercado franco y otros numerosos privilegios económicos.

Sepulcro Alonso de Fonseca

En el lateral derecho de la capilla mayor se encuentra el sepulcro de Juan Rodríguez de Fonseca, fue arzobispo de Burgos y Murió el 3 de noviembre de 1523.
Era el hijo de Fernando de Fonseca y de su segunda mujer Dª Teresa de Ayala. Nace en Toro el 1451. Fue obispo de Badajoz, Córdoba, Palencia, Burgos y arzobispo de Rosano; embajador de Flandes. En el año 1493 está en Sevilla preparando el segundo viaje colombino, en 1504 firma como testigo en el testamento de Isabel la Católica. Fue protector de las Bellas Artes, y así lo dejó demostrado donde estuvo residiendo. El trascoro de la catedral de Palencia se hizo a expensas de él, también el claustro y la Sala Capitular, También participo en la construcción de la puerta de la "Pellejería" y "Escalera Alta" de la catedral de Burgos.

La cabecera del transepto de la iglesia yacen las tumbas de la familia Fonseca, en el lateral izquierdo esta el sepulcro de Fernando de Fonseca, maestre-sala del rey Enrique y hermano del arzobispo de Sevilla y también fue el padre de los obispos de Burgos, además, Alonso y Antonio de Fonseca. Se acompaña en el sepulcro de su mujer Teresa de Ayala su segunda mujer.

Se distingue en las luchas de Enrique IV y su hermano Alonso, y así, en la batalla de Olmedo, asiste con ciento cincuenta hombres a caballo, es considerado como uno de los más valientes.

Sepulcro Fernando de Fonseca

Durante la batalla recibe un lanzazo del Duque de Alburquerque, y a los pocos días muere como consecuencia de las heridas recibidas, falleció el 11 de septiembre de 1468.

En el otro extremo se encuentra el sepulcro de Alfonso de Fonseca y su madre doña María de Avellaneda, su túmulo de mármol se representa al señor yaciente con una espada en su mano y a su madre con un libro en las manos separados con un casco. Fue señor de las villas Coca y Alaejos, falleció el 17 de agosto de 1550.

Fue el tercer señor de la villa de Coca, hijo de Fernando de Fonseca y de su primera mujer María de Avellaneda. Bajo el reinado de los reyes Católicos estuvo en el cerco de Alcaraz, también asistió a la batalla librada entre Toro y Zamora en 1476.

Alfonso de Fonseca se dedica a completar el castillo mudéjar de Coca y también a la actual iglesia de Santa María, deja como heredero de su mayorazgo de Coca a su hermano Antonio Fonseca.

Caminamos hacia la Torre de San Nicolás cuya figura domina toda la villa, fue construida entre el siglo XII y XIII y son los únicos restos de la iglesia románica. Construida en ocho tramos el primero esta abierto, los tres siguientes tiene seis ventanas por lados ciegos y los cuatro últimos dos ventanas de arcos románicos abiertos.

Torre románica de San Nicolás de Coca

A la salida de la localidad todavía se conserva la fuente de los cinco caños sobre uno de los manantiales que fueron descubiertos en la época románica y todavía siguen manando agua para los habitantes de Coca.

Cuando las luces naturales son sustituidas por la artificiales salimos en dirección hacia Santa Maria la Real de Nieva, he puesto al Tom-Tom la dirección del parking del monasterio, al llega el parking es pequeño y esta ocupado, pero me doy cuenta que en una calle posterior hay una plaza donde podremos pernoctar, las coordenadas GPS para la visita y la pernocta para autocaravanas a la villa de Santa María la Real de Nieva (Segovia) son N41.06981 // W 4.40728 .

Día 1 de noviembre (martes)

Ruta: Santa María la Real de Nieva-Nieva-Segovia.

La noche ha sido perfecta dentro de una calma total, a nuestro lado ha pernoctado una autocaravana que se ha incorporado a lo largo de la noche.

Nada más levantarnos me dirijo al convento para saber los horarios de la visita pero son las 10,00 horas y no hay nadie, tampoco hay ningún cartel que lo indique los horarios de apertura.

Pregunto en un bar de la localidad y me dicen que normalmente hay una persona encargada de mostrar el monasterio, me indican que su nombre es Vicente y vive al lado de la farmacia. Hacia su casa me dirijo, aunque se que no le gusta que le molesten, pero veo que llega mucha gente a la puerta del monasterio y se marcha sin poder verlo. Le pido a Vicente que me perdone pero llevo esperando bastante en la puerta y no encuentro la solución y que me han comentado que él es el encargado de su custodia del monasterio. Amablemente me informa que me abrirá enseguida las puertas del claustro del monasterio pero que la iglesia tendremos que esperar a las 12,30, horario de la celebración de las misas.

Claustro del Monasterio de Santa María la Real de Nieva en Segovia

La villa de Santa María la Real de Nieva fue poblada en el siglo XI durante el reinado de Alfonso VI de Castilla. La población fue fundada definitivamente en 1395 por Enrique III el Doliente y su esposa Catalina de Lancaster, atraídos por la leyenda de la aparición de la Virgen María a un pastor de ovejas Pedro Amador en 1392. La virgen anuncio a Pedro que fuera ante el obispo de Segovia para levantar un altar. En el primer intento no tuvo suerte el pastor y no pudo transmitir el mensaje, en el segundo viaje llevaba cogida en la mano una pizarra y con ella fuertemente agarrada se presento ante el Obispo nadie conseguía que soltase la pizarra pero en presencia del Obispo la soltó. Se formo un séquito para visitar el pizarral de Nieva donde el pastor Pedro le indico el lugar de la aparición de la virgen. Se ordeno excavar el lugar y apareció la talla de la virgen y se la conoce como Virgen de la Soterraña.

El obispo informo a los reyes y, la reina visito el pizarral, ante la fe de las gentes del lugar ordeno la construcción del monasterio para entregárselo a la orden de los Dominicos y de esta forma mantener la devoción a Nuestra Señora de la Soterrana.

El fervor por la virgen creció tanto que durante la romería en su honor celebrada el día 1 de abril de 1441 se concentraron tres reinas: la de Navarra, la de Castilla y la de Portugal. La reina Blanca I de Navarra murió ese día a los 56 años y por eso fue enterrada en la capilla Mayor de la iglesia de Santa María.

El claustro de Santa María la Real de Nieva pertenece al estilo gótico, fue construido entre 1395 y 1437, destaca las representaciones de los capiteles que se reparten las más de cuatrocientas representaciones que decoran las cuatro caras de los 85 capiteles.

Capiteles de los Siervos de Santa María la Real de Nieva en Segovia

El claustro es de planta cuadrada y se organiza por medio de cuatro galerías que dejan en el centro un jardín. La arquería apoya en un alto podio sobre el que apean los pares de columnas. Los capiteles están ornamentados haciendo referencia a diverso temáticas. Las cuatro galerías están cubiertas con un techo plano de madera.

Capiteles de los monjes en el Monasterio de Santa María la Real de Nieva en Segovia

El capitel es la superficie donde los canteros manifestaban la visión del mundo en el siglo XV. Estamos en pleno estilo gótico pero muchos de los problemas de la mentalidad románica aún se manifiesta en los capiteles de este claustro. Las imágenes tratan sobre todo la vida cotidiana y las costumbres en plena Edad Media.

Mientras a los claustros benedictinos y cistercienses de los siglos XI al XIII, no tenía acceso a la población laica, en Santa María de Nieva al tener un carácter hospitalario van a poder entrar a él todos los que deseen asistir a las ceremonias que se celebran, debido a una nueva concepción de la religiosidad llevada a cabo por las Órdenes Mendicantes: Dominicos y Franciscanos.

Capiteles con escudos en el Monasterio de Santa María la Real de Nieva en Segovia

Dentro de las escenas de los capiteles, se habla de la vida del pueblo, formado principalmente por sus cuatro clases sociales: pueblo llano con los agricultores, ganaderos y pequeños artesanos; la nobleza y el clero. Los canteros nos hablan de la vida de los agricultores y de sus labores que realizan en sus trabajos diarios y, también hay un espacio para hablar de la nobleza, donde nos narran de sus ocupaciones en hacer la guerra o la caza; además, nos representan de la vida del clero ocupándose de su labor predicadora y de las ceremonias litúrgicas, así como de su participación activa en la vida de la Villa.

La vida cotidiana de los habitantes de Santa María la Real de Nieva tiene una concepción en función de sus ocupaciones y que, al ser en su mayoría agricultores, tienen una dependencia íntima con el paso de las estaciones y de los doce meses del año. Esta temática del tiempo agrícola no es una novedad dentro de la iconografía medieval, pero, la que se representa en Santa María la Real de Nieva muestra diferencias respecto a otros calendarios agrícolas, debido a que en todos ellos se reflejan aspectos propios de cada zona. El clima hace variar las fechas en que se realizan las tareas del campo entre unas y otras regiones, el tipo de aperos, el vestido y las costumbres también cambian según los lugares.

Capiteles de la Nobleza de Santa María la Real de Nieva en Segovia

En los capiteles del claustro se observa cómo las representaciones donde se plasma el ciclo agrícola castellano. En el mes de enero se representa el fuego calentando un caldero que cuelga de un gancho. A los dos lados de la lumbre dos hombres, uno sentado y otro de pie, el anciano representa el año que termina y el joven el año que empieza. El mes de febrero se simboliza el trabajo en las casas de los artesanos, un zapatero en su taller cosiendo un zapato. El mes de marzo incorpora la figura de un hombre con una navaja de podar en la mano junto a un arbusto, que por sus hojas y frutos hace referencia a la poda de la vid. Junto a esta representación y en la misma cara del capitel, el tiempo alegre del mes de abril personalizado por un joven a caballo con una ramo de flores en una mano con la otra sujeta las riendas del caballo.

Arcos del Claustro de Santa María la Real de Nieva en Segovia

Los meses de mayo y junio, también en la misma cara de un capitel, nos presenta a un hombre a caballo llevando a hombros una rana en su brazo izquierdo un ave con las alas desplegadas, sin duda es una indicación de la cetrería, o caza con aves rapaces. Al lado se dibuja la figura de un hombre vestido con una saya recogida en la cintura, llevando en su mano una larga guadaña.

Los meses de julio y agosto nos representan a dos campesinos, uno con un sombrero de ala ancha, está agachado y con su hoz siega el trigo y, a su lado, el otro desgrana los cereales.

El mes de septiembre se nos muestra en una sola cara del capitel, un campesino está arando con un yugo tirado por un par de bueyes. El hombre ha dejado su sombrero y la túnica es corta, da la sensación de ser de tela gruesa, es una alusión al incipiente frío que empieza hacer en el campo de la provincia de Segovia.

El mes de octubre ocupa una sola cara de un capitel, se representa a un hombre subido en un taburete echando el vino en un tonel de madera, hace mención a la vendimia y los trabajos de pisado y elaboración del vino joven.

El invierno de noviembre y diciembre, el capitel esta muy deteriorado, pero se puede ver a un hombre con un mazo se dispone a matar a un cerdo, haciendo alusión a los fríos del invierno cuando se aprovecha para la matanza. En el otro lado del capitel se representa una escena de la navidad con una mesa cubierta con un mantel sobre la que hay comida.

Jardín del Claustro de Santa María la Real de Nieva en Segovia

El segundo grupo social representado está formado por los nobles y el poder que tenían en la Edad Media, incluso rivalizaban con la máxima autoridad de los reyes. En muchos de estos capiteles aparecen castillos en alusión a la morada de los nobles en tierras de Castilla. La lucha entre ellos o contra el invasor representado por las operaciones guerreras que se inician con la reunión y partida hacia el combate que, comienzan en verano y acaban generalmente con él; y, el tiempo de ocio repartido entre sus deberes palaciegos y las actividades lúdicas.

El ciclo militar y la acción bélica se pueden divisar en varios capiteles. En un territorio cristiano y con una larga tradición de guerra contra el Islam, no podía faltar la figura del moro como enemigo de la sociedad y de la religión. Se puede divisar el caballero cristiano con armadura completa y cubierto con el yelmo con lanza en ristre atacando al musulmán que intenta huir. El musulmán se gira y con el brazo derecho en alto pide clemencia. La actividad lúdica de los nobles se realiza en las escenas de caza: sobre todo en la caza del oso, del jabalí o del lobo, además del arte de la cetrería, es la escena de caza más elegante que se daba en la sociedad medieval. En uno de los capiteles se observa como el señor cabalga detrás del oso y en el momento en que este se gira le clava el arma en la garganta. Sobre la cetrería muy practicada en tierras de Castilla, se representa en un capitel del claustro: el señor ha detenido su caballo ante un árbol y se dispone a soltar el halcón destapado la cabeza; la escena ha captado la incertidumbre del momento en que el halcón se va a lanzar contra el ave que está posada entre las ramas

El tercer grupo social representado es la iglesia y los temas que narran los capiteles del claustro están dedicados a la vida, obras y ocupaciones de los religiosos.

Galería del Claustro de Santa María la Real de Nieva en Segovia

Uno de los capiteles que llama la atención es el de la construcción de la propia casa-monasterio. Se observa como un monje está en un andamio mientras que con una mano se dispone a sujetar la cuerda que soporta un cargamento de ladrillos que le envía un fraile donde se observa la fisonomía en construcción del propio claustro. Una de las actividades principales de los monjes en la iglesia, son los oficios litúrgicos y los cantos. En una de las caras de un capitel se puede observar como un fraile toca un órgano, mientras que en la parte posterior, otro suministra el aire necesario por medio de un gran fuelle; al lado, un tercero va siguiendo el canto con un libro entre las manos a la vez que con el dedo indica las líneas del libro. También están representadas las clases que se impartían a los novicios: sentado en un alto pupitre está el maestro, a su alrededor, sentados en círculo, los novicios tienen sus libros entre las manos, en pie y en el centro otro alumno, parece entablar un debate con el maestro.

La predicación también tiene su representación en el claustro. Desde un púlpito un padre dirige su homilía a un grupo de personas que sentadas le escuchan con atención. La predicación era una de las tareas fundamentales para la orden de los Dominicos y para ellos la palabra será como la semilla que siembran entre los hombres y que dará lugar el fruto. Aparecen capiteles con caras de perros, que también hacen alusión a la Orden de los Dominicos, son considerados como los "perros del Señor" (Canes Domini). Otro capitel de enorme expresividad es el que está representado por una campesina que lleva una cesta en el brazo derecho, a la vez que con la mano izquierda sujeta una cuerda a la que va atada una cabra con un monje que va coger la cesta, son las aportaciones del pueblo a la iglesia.

La última clase social es el rey siendo además el monasterio fundación real, se le rinde el debido homenaje por medio de la heráldica. El escudo de Enrique III sostenido por dos ángeles arrodillados, es el escudo de Castilla. El escudo de la reina fundadora doña Catalina de Lancaster, es un escudo partido, a la derecha, están los emblemas heráldicos de Castilla y León y a la izquierda tres leopardos pasantes y dos flores de lis. El escudo está sostenido por dos frailes dominicos arrodillados como señal de que cuando se realiza el escudo los reyes habían muerto. También se representan los escudos de sus sucesores Juan II y de su esposa doña María, hija de Fernando de Antequera, rey de Aragón. Los escudos están sostenidos por ángeles de pie, como símbolos de que los reyes todavía vivían cuando se realizaron.

Portada Norte iglesia de Nuestra Señora de la Soterraña

Además de los aspectos tratados hay una amplia iconografía de la sociedad románica relacionada con las luchas entre el bien y el mal, las tentaciones y el pecado y fundamentalmente los animales mitológicos que tanto turbaban las mentes de las gentes: arpías, dragones, animales fantásticos.

La iglesia de Nuestra Señora de la Soterraña tiene una preciosa portada norte de estilo gótico flamígero con una faja historiada que narra la Pasión y Muerte de Jesucristo. También se puede apreciar en su temática la Última Cena en su representación más clásica: la mesa alargada paralela al muro, en el centro Cristo y a su alrededor los apóstoles; el lavatorio de los pies; la Oración en el Huerto de los Olivos; el Beso de Judas; Cristo ante Pilatos; La Pasión y la Resurrección. Asimismo, cinco arquivoltas rematadas por una moldura o chambrana de fino trabajo que, marcan el aspecto abocinado de la puerta y que hacen referencia a la resurrección. Las representaciones están dispuestas siguiendo la misma dirección del arco y llenan toda la arquivolta. En todas ellas como elemento común, hay un sepulcro y de él salen las figuras mostrando aptitudes muy diversas, algunas están dentro de lo gracioso, unas quitan la losa dándola un fuerte impulso con el pie; otras las separan haciendo esfuerzos con la espalda, también se observan algunas sentadas dentro del mismo e incluso matrimonios que intentan salir de él juntos.

La segunda arquivolta está compuesta por dieciséis figuras femeninas donde se representan a santas y mártires de la iglesia. La tercera arquivolta similar a la anterior en su disposición. Son catorce figuras masculinas, que por sus vestidos son padres de la Orden Dominica, varios santos con sus respectivos símbolos en la mano y también abades y obispos con mitra y báculo. La siguiente arquivolta muestra doce arcángeles dirigiéndose hacia el tímpano. Todos ellos tienen una rodilla en tierra y portan antorchas o incensarios. Y la quinta y última está decorada con diez serafines con las alas cruzadas sobre el cuerpo descubriendo únicamente las piernas.

El tímpano representa la escena del Juicio Final. Cristo entronizado, está flanqueado por las figuras de los reyes. Bajo ellos, muy mutiladas, las representaciones del Cielo simbolizada por la puerta del Paraíso que cuida San Pedro y la del Infierno, con las fauces del monstruo.

Imágenes cómicas de la Portada Norte iglesia de Nuestra Señora de la Soterraña

El interior de la iglesia consta de una planta dividida en tres naves, siendo la central mucho más ancha que las dos colaterales. Los suelos son de losas de madera porque esta iglesia sirvió de enterramiento para los nobles de Castilla que usaban la muerte como método de financiación.

Sobre pilares de sillería de granito se levanta bóvedas de tracería gótica. Al cuerpo original de la nave se añade un ábside y dos capillas laterales. En la parte posterior de la iglesia y delante del coro se halla el sotocoro hay un hermoso artesonado de origen mudéjar.

Iconografía Portada Norte iglesia de Nuestra Señora de la Soterraña

La capilla mayor destaca el retablo central de estilo barroco del siglo XVIII con la escultura de la Virgen patrona de la iglesia. En el lateral izquierdo de la capilla se encuentra la tumba de Blanca de Navarra, hija de Carlos III y esposa de Juan II, fallecida en esta villa, el 1 de abril de 1441. Separa el altar mayor de la nave de la iglesia una reja de hierro forjado del siglo XVII.

Reja de la Capilla Mayor iglesia de Nuestra Señora de la Soterraña

Para hacer tiempo a las 12,30 horas en que comienza la visita a la iglesia de Santa María la Real de Nieva, aunque en el relato hemos unido la descripción de la iglesia con el convento, nos marchamos hasta la localidad de Nieva que se encuentra a tres kilómetros.

En breves instantes llegamos a la localidad de Nieva y aparcamos en una calle bastante ancha y poco transitada, las coordenadas GPS para la visita a la villa de Nieva (Segovia) N 41.08046// W 4.42509 con posibilidades de pernocta para autocaravanas.

Nada más llegar nos damos de bruces con la parroquia de San Esteban de Nieva, la campana suena y suena sin parar, están llamando a la misa. Hoy es día 1 de noviembre, día de los difuntos, estamos en una población de menos de trescientos habitantes, es una de las fiestas más importantes de la localidad porque hoy la misa no es en la iglesia es en el cementerio con la participación de todo el pueblo.

La iglesia presenta un estilo el románico donde se ha abandonado el uso de cantería pétrea y se comienza a combinar con otras donde se emplea el ladrillo. Es el inicio de una variante del románico con la inclusión del estilo mudéjar.

La iglesia de san Esteban de Nieva (Segovia)

La arquitectura mudéjar de la España medieval cristiana se caracteriza por el predominio de unos materiales, unas técnicas de trabajo y unas formas artísticas importadas del mundo musulmán, aunque las tipologías se han adaptado al nuevo uso cristiano.

La iglesia de san Esteban de Nieva concibe el típico ejemplo de iglesia rural segoviana con cabecera de tramo recto y ábside semicircular, campanario y galería porticada en el costado sur. Durante el siglo XVII fueron añadidos uno de los ábsides del lado sur y el crucero.

En la construcción de la iglesia de Nieva se emplea mayoritariamente el ladrillo pero también otras piedras y elementos del románico como ejemplo en la galería porticada. Para algunos analistas se le ha considerado como: "Románico de Ladrillo" pues consideran que se trata de una mera aplicación de un material más ligero pero siendo considerados como completamente románicos.

La Galería Porticada se combina ambos elementos construidos con partes de ladrillo sobre arcos y pilares de los extremos y con otras tallas de piedra en columnas y capiteles. Sobre los capiteles se han esculpido toda la icnográfica clásica románica: leones, grifos y arpías. También escenas de la vida cotidiana diaria con otras producto de la imaginación de los canteros como la escena del combate entre caballeros con lanza, y en otro se representa a un hombre sujeta a dos leones mediante sendas cuerdas que rodean sus cuellos.

Capilla absidal de la iglesia de san Esteban de Nieva (Segovia)

Otro elemento importante es el campanario con su torre que a modo de cimborrio se eleva sobre el primer tramo de la nave. Tiene planta rectangular, con dos cuerpos de campanas, más el de arranque.

La cara exterior del ábside se articula mediante tres pisos de arquerías ciegas y dobladas semicirculares sin impostas. Este rematado con una franja de esquinillas y tres filas de ladrillos forman el alero. Los muros del presbiterio muestran dos arcos doblados separados por recuadros o falsos alfices, y por encima, seis rectángulos verticales y estrechos.

La entrada a la iglesia tiene un portada en lado septentrional dispone de cuatro arquivoltas. La puerta meridional tiene tres arquivoltas y alfiz.

En el interior, la planta tiene una nave única rematada en ábside semicircular, las columnas sujetan una bóveda de cañón apuntado y fajones sobre impostas.

Como nos queda tiempo antes de nuestro regreso a Madrid pesamos en completar un poco más la visita a Segovia, nos marchamos hasta el parking del Monasterio de la Fuencisla en Segovia; las coordenadas GPS para la visita y la posibilidad de pernocta para autocaravanas en Segovia son: N 40.95509 // W 4.13444 .

Retablo del Santuario de Nuestra Señora de la Fuencisla, Segovia

El Santuario de Nuestra Señora de la Fuencisla se encuentra situado en pleno barrio de San Marcos dentro de una alameda adosada a un barranco que constituye la Peña Grajeras, era atravesado por el curso del río Eresma, En 1848 para evitar las futuras inundaciones se desvió el meandro de San Lázaro. En su interior se venera la patrona de Segovia. La leyenda dice que durante la invasión de los musulmanes, un sacerdote llamado Sácaro escondió la imagen de la santa entre las bóvedas de la iglesia de San Gil, esta imagen fue descubierta en la época del rey Alfonso VIII; para su veneración se colocó sobre la puerta de la antigua catedral, frente al Alcázar y se nombró patrona de la ciudad.

Otra versión dice que: En estas mismas peñas quisieron ejecutar a la judía Ester, acusada de adulterio con un cristiano y condenada a muerte por un tribunal de ancianos de la comunidad hebrea. El día señalado, y en el momento de ser arrojada al vacío, Ester rezó a la Virgen de la Fuencisla, de modo que por su intercesión cayó suavemente sin sufrir daño alguno. Allí mismo, tras el prodigio, fue bautizada con el nombre de María del Salto, y a partir de entonces, la muchedumbre que acudió a presenciar la ejecución se convirtió en propagadora de la devoción a la imagen de la Virgen que había obrado tal milagro. Los segovianos construyeron en aquel lugar una modesta ermita para venerar a la que desde entonces sería su patrona.

La fachada de la iglesia es de mampostería de piedra; la sencilla portada es renacentista sin ornamentación. Fue construida entre 1598 y 1613 por Francisco de Mora.

En su interior tiene una planta con cruz griega, destaca su magnifica reja ofrecida por el gremio de la lana que guarda el retablo barroco.

Santo Cristo de San Marcos, Segovia

En el presbiterio se encuentra el cuadro titulado La Asunción de la Virgen, obra de José de Ribera "El Españoleto", fue pintado en el siglo XVII, considerada por los expertos una de las pinturas más importantes del artista sevillano.

En sus inmediaciones se encuentra la pequeña iglesia de San Marcos, destaca por sus trazas románicas, aunque su interior esta muy desfigurado. Todas las actuaciones para rehabilitar y conservar esta preciosa iglesia han sido tan perjudiciales que han conseguido eliminar todo el valor románico que debió de tener en sus orígenes.

La fachada exterior tiene una mezcla de mampostería de piedra y sillarejos, se observan restos de antiguas puertas mudéjares ahora tapiadas.

El ábside románico esta totalmente cegado y ocultando las ventanas románicas mediante un tapiado, la torre se conserva revocada en los dos niveles abiertos con dos ventanales por cada cara.

La portada románica del mediodía tiene dos arquivoltas sin decoración que sujetan el arco de media punta característico de este estilo arquitectónico. La portada norte tiene una sola arquivolta con un arco doble de media punta románico, esta cegada con un tabique perdiendo toda su vistosidad.

El interior, la planta es de una sola nave que desemboca en el ábside románico totalmente encalado que ha perdido su aspecto original, contiene un retablo moderno. A los pies de la nave el coro y sobre unos de sus laterales el Santo Cristo de San Marcos, es una imponente talla de madera policromada de escultor anónimo, algo más grande del tamaño natural. Obra de la escuela Castellana, erigido en la primera mitad del siglo XVII. Es uno de los cristos más venerados de Segovia sale todos los años el jueves Santo en procesión hasta la Catedral.

Abandonamos el entorno del río Eresma para probar fortuna en la Plaza de Lorenzo, destacado barrió que se encontraban en el arrabal, era ocupado por artesanos y por los siervos en plena Edad Media.

Capiteles de la iglesia de San Lorenzo (Segovia)

En plena plaza se levanta la iglesia de san Lorenzo que guarda intacta su carácter medieval. Inicialmente tenia una construcción mozárabe del siglo X, entorno a ella se conformo un poblado dedicado a los trabajos en las canteras y los hortelanos, con dos comunidades que convivían sin grandes sobresaltos.

Iglesia de San Lorenzo (Segovia)

La iglesia actual de san Lorenzo tiene la mayoría de sus trazas en origen románico de su primitiva construcción del siglo XII, aunque a lo largo de su historia y sucesivas actuaciones han alterado su aspecto original.

Exteriormente destaca sus dos galerías porticadas situadas en el poniente y en el sur. La cabecera tiene tres ábsides, uno de los cuales queda cerrado por la torre. La portada occidental tiene un aspecto mozárabe con arco de herradura; la portada meridional es completamente románica. La torre se inicia en el lado septentrional de la nave, los primeros cuerpos fueron realizados en mampostería y los últimos cuerpos de ladrillo estilo mudéjar.

El interior, planta tiene una sola nave, destaca la techumbre mudéjar del presbiterio. El ábside central es mucho más amplio y de mayor altura que los laterales, presenta tres estrechas ventanas aboceladas. Los ábsides laterales disponen cada uno de una pequeña ventana. El presbiterio se articula con dos niveles de arcos ciegos sobre los que descansa una bóveda de cañón apuntado y dividida en dos por un arco fajón. En el ábside del lado de la epístola se levante el retablo con el tríptico de la Piedad, obra del Maestre Benito y Rodrigo de Segovia, fue realizado en el siglo XVI, fue construido con dinero de Juan López y su hijo Francisco Sánchez para que sirviera como capilla de enterramiento para su familia.

El barrio de San Lorenzo esta presidido por la plaza donde se encuentra la iglesia, es una de las zonas de Segovia con un sabor más tradicional que ha sabido guardar su primitiva estructura arquitectónica popular.

Plaza de san Lorenzo (Segovia)

Nos marchamos de regreso a Madrid pero antes queremos pasarnos por el área de autocaravanas de Palazuelo de Eresma para salir con los depósitos vacíos, las coordenadas del área de autocaravanas son N 40.92797 // W 4.05763, el único problema que veo de este área es que hay que ir a la oficina del ayuntamiento para pagar la fichas y poder llenar el deposito de agua.

De regreso hasta Madrid el marcador parcial de nuestra autocaravana indica que en este largo fin de semana hemos recorrido 409 Km., los doy por bien aprovechados.

-FIN-

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© Fotografías y textos son propiedad:

Ángel López

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