CIUDAD REAL

VERSIÓN PARA IMPRIMIR
BLOG DEL VIAJE POR ALMADÉN Y EL PARQUE NACIONAL DE CABAÑEROS por A. López
 
Directorio:
Otros Blogs

Alberca

Almagro

Arribes del Duero

Baeza

Cataluña

Córdoba

Cáceres

Cuenca la Mancha

Soria

Extremadura y Portugal

Burgos

Gibraltar y Marruecos

La Rioja

Campo de Criptana

Granada

Granada

Granátula de Calatrava

Herrera del Duero

Hoces del Duratón

Ibiza

La Vera

Mérida

Monfragüe

Plasencia

Pueblos de Andalucía

Río Duero

Río Lobos

Sevilla

Teruel

Valencia

Zaragoza

Comarca Valderredibles

INTRODUCCIÓN

La preparación para este viaje ha sido muy simple, teníamos amplia información para ver las antiguas minas de Almadén que con la desaparición de la explotación minera se ha reconvertido en un centro de interpretación minería.

Además, aprovecharemos el fin de semana para ver el Parque Nacional de Cabañeros, el cual no habíamos tenido oportunidad de visitar y que se encuentra situado en pleno Montes de Toledo.

La visita al Centro de Interpretación de la Minas de Almacén se ha reservado telefónicamente en el 926 265 002, también puedes contactar a través de la página web Minas de Almadén .

Además, hemos reservado la visita guiada en 4x4 al Parque Nacional de Cabañeros telefónicamente 926 775 384, también puedes contactar a través de la página web Parque Cabañeros .

Con estos mimbres y alguna sorpresa más nos permitirá hacer una ruta ideal para un fin de semana corto, si quieres descubrirlo acompáñanos:

Itinerario del viaje

EL VIAJE

Día 18 de mayo (viernes)

RUTA: Madrid- Almacén Km. 306

Son las 17,15 cuando salimos por la A-4 con destino Almacén; la carretera tiene bastante tráfico aunque decidimos insistir y no coger la R-4 para no pagar el peaje. Hace mucho que no veíamos ninguna retención aunque la verdad es mínima y no compensa el desvío por la R-4.

Nada más coger el desvío en dirección Ciudad Real entramos en un nuevo paisaje rural, el campo esta muy verde, sopla el viento y las plantaciones de trigo se agitan convirtiendose en un mar de plantas.

Panorámica de las Minas de Almadén

Poco después entramos en un nuevo paisaje de dehesas, son fincas latifundistas de grandes extensiones de un bosque mediterráneo, donde predominan: la encina y el alcornoque. Las actividades agrícolas sobre este paisaje son escasas, solamente se pueden ver algunos rebaños de ovejas y vacas; estamos en los límites de Sierra Morena.

Parking Minas de Almadén

La luz del día cae rápidamente, es el mejor momento para que los venados salgan de las zonas escondidas a zonas más abiertas y aprovechen los cauces de los ríos para dejarse ver desde la carretera. La primavera ya ha entrado y las últimas luces antes del anochecer dejan ver un bonito manto de flores sobre el suelo, formando un bonito mosaico de colores.

Llegamos a Almadén desde el norte de la ciudad, tenemos que acceder hasta el extremo oeste donde se encuentran las minas. El tom-tom nos va situado entre las calles más amplias de la ciudad. Hoy es viernes y hay gran ajetreó, es el día del tapeo y esto se nota en el ambiente de las calles y sobretodo en los bares.

El parking elegido para autocaravanas en Almadén se encuentra situado en la entrada del Conjunto Minero; las coordenadas GPS corresponden con N 38.77495 // W 4.84301 . Este aparcamiento es un sitio ideal para pernoctar, aunque no tiene ningún tipo de servicios pero desde este punto se puede visitar el centro histórico de Almacén, es un sitio tranquilo y con unas vistas impresionantes de las afueras de Almacén.

Día 19 de mayo /sábado)

RUTA: Almacén-Chillón-Alcoba de los Montes Km. 95

Castillo Retamar, Almadén

Me levanto prontito para tener una idea de donde hemos dormido y descubrir los alrededores más inmediatos a la mina. Desde aquí tengo la referencia visual de una torre vigía sobre la parte más alta de la población, hacia allí me dirijo.

El castillo de Retamar es uno de los restos de la antigua fortaleza, fue levantada por los árabes en el siglo XII para la defensa de las minas de Almadén. Posteriormente y en 1467 gracias al Clavero de la orden de Calatrava en que fue reforzada. Tiene una construcción de mampostería a cal y canto con hiladas de ladrillo. En la actualidad solamente esta en pie la pequeña torre que fue empleada en el siglo XVIII como campanario de la ciudad.

Desde lo alto de la torre hay unas vistas panorámicas de la mina y de todo Almadén con sus torres de acceso a la explotación minera.

Muy cerca, en plena ciudad se encuentra uno de los pozos de explotación de las minas de Almadén, se trata del Pozo San Miguel, abrió en el siglo XVIII en el corazón de la ciudad, se utilizaba para la extracción de material y la entrada de materiales porque contaba con una prensa. Además, disponía de un castillete de madera en el que se enrollaba el cable para bajar a la mina. En el siglo XIX, fue nuevamente profundizado hasta principios del siglo XX.

Al estar enclavado en el centro de la población era un foco de conflictos y en 1955 se termino por cerrarlo y fue dedicado únicamente para la ventilación de la mina, en 1966 fue puesto nuevamente en explotación y se volvió a profundizar hasta alcanzar la planta 19, en paralelo con el pozo de san Teodoro, llegando a una profundidad de 500 metros.

Desde la construcción del pozo, el aire tenía una tendencia natural para entrar por san Teodoro y salir por san Miguel este circuito solamente funcionan hasta el verano en que esta ventilación natural quedaba paralizada con lo que se tenia que ralentizar la extracción minera; se tubo que instalar un ventilador aspirante para cumplir en esta época del año con las necesidades de oxígeno en el interior de la mina.

Pozo san Miguel, Almadén

El edificio más importante de esta zona es la antigua Escuela de Ingeniería Técnica Minera, fue construido gracias una Cédula Real del rey Carlos III del 14 de julio de 1777, ordenaba la creación de la enseñanza de Geometría Subterránea y Mineralogía, convirtiéndose en la primera Escuela de Minas de España y la cuarta del Mundo. En 1781 se construye el actual edificio de planta rectangular con el lado mayor a su fachada. En la parte posterior tiene un amplio patio. La fachada principal en dos niveles es de cuarterones de granito de estilo renacentista. El remate tiene un pequeño balcón y un escudo.

Son las 10,00 cuando accedemos al Centro de Recepción de visitantes, nos recibe la imagen de la fuente del mercurio, corresponde con una lamina de varios milímetros que ocupa una superficie de varios metros cuadrados de mercurio que hace referencia a la lluvia del mineral por un mar, su precio en el mercado pudiera superar los 500.000€.

La existencia de los yacimientos de cinabrio en Almadén se remonta a la época romana. Plinio, en el primer siglo de nuestra era menciona la existencia de una ciudad llamada Sisapo donde había unas minas que se extraían unas piedras conocidas como bermellón, es el nombre empleado por el cinabrio.

Herramientas de la mina de Almadén

Con la llegada de los visigodos supuso un paréntesis en muchos aspectos de la humanidad y el cinabrio no es ninguna excepción. Más adelante, los árabes reabren la explotación de la mina de Almadén, palabra árabe que significa “Mina”. Se calcula que en este periodo llegaron a trabajar más de 1000 mineros a una profundidad de 70 metros. Muchas de las palabras árabes empleadas en la minería han llegado a nuestros días como albañil, alubeles, eran los caños donde se enfriaba el mercurio, las jabecas, hornos más antiguos de Almadén.

Con la reconquista del sur de la Península Ibérica por los cristianos en 1151 y ante la inestabilidad de esta frontera, se cede la explotación del territorio a la Orden de Calatrava (de carácter militar), lo que incluye las minas de Almadén.

La llegada del rey Alfonso VIII, en el año 1168, supone un nuevo reconocimiento de la cesión al Maestre de la Orden Calatrava, estos son incapaces de seguir con la explotación de la mina y subarriendan la explotación a unos industriales catalanes que nuevamente los ceden a unos comerciantes de Génova, el pago se hace por un porcentaje del mercurio.

En febrero de 1368, las minas son nacionalizadas y pasan a ser propiedad de la Hacienda Real, pero regenta la explotación a la Orden de Calatrava. Esto permite tener un control sobre la producción del mercurio.

Interior de la mina de Almadén

El emperador Carlos I tiene que pedir dinero a unos banqueros alemanes para poder hacerse cargo de la corona de España, son los hermanos Fuggers los que aparecen en Almadén para resarcirse del anticipo consiguiendo a cambio el usufructo de las minas de Almadén, el canon impuesto por la explotación era 207.000 kg. En 1545 se cambia el contrato a los herederos de los Fuggers por periodos de 10 años a cambio de 63.000 kgs anuales.

Virgen de la mina de Almadén

La enfermedad y la crueldad estaban siempre rondando alrededor de la mina. La enfermedad de todos los trabajadores se la denomina “El Baile de San Vito”, era el nombre familiar para una enfermedad tan terrible que se llama médicamente: El mercurialismo o hidrargirismo, es el conjunto de los trastornos patológicos debidos a una intoxicación aguda o crónica producida por el mercurio.

La mayor relevancia de mercurio se produce cuando el religioso nacido en Lepe, Álvaro Alonso Barba, estudiando textos árabes y romanos, conoce un método para amalgamar la plata y el oro –básicamente consistía en mezclar el mercurio con el mineral de plata para obtener el mineral puro– en las minas del Nuevo Mundo.

Carlos IV para incrementar la producción de oro y plata, íntimamente ligada a la exportación desde España de la mayor cantidad de mercurio posible, se aprueba la exención de impuestos de los obreros de la mina de Almadén.

En 1755 se produce un incendio en el interior de la mina, mediante una tea mal apagada prende toda la madera acumulada en paredes y techos, este incendio dura dos años y medio en que no puede explotarse la mina.

Pozo san Teodoro, Almadén

La independencia de las colonias en América supone un duro golpe para la hacienda española, decidiéndose hipotecar las minas y se concede el monopolio de la extracción y venta del mercurio a diversas casas comerciales. Los Rothschild –dinastía europea de judíos alemanes que llegaron a controlar los medios de producción del oro y plata en todo el mundo gracias a la concesión de las minas de mercurio españolas– fueron los más beneficiarios, al tener la concesión más importante entre 1835 y 1911.

De toda la mina destaca el impresionante pozo de san Teodoro, fue ampliándose sucesivamente y en la actualidad tiene 4,5 m. de diámetro y llegando a una profundidad de 522 metros, como ya he explicado al ir en paralelo con el pozo de san Miguel, se convirtió en el pozo principal de la mina, fue revestido de hormigón y dotado de guías metálicas para el deslizamiento de jaulas.

La enorme construcción superior de 30 metros que sobresale del pozo, alberga un castillete que acciona don jaulas independientes, con una capacidad de extracción de 50 toneladas hora.

Piscina de mercurio, Almadén

Este pozo fue construido en el siglo XVIII como torno de extracción del mineral en la conocida como “Mina del Hoyas”. Con la llegada de las máquinas de vapor se construye aquí el primer ingenio mecánico que servia para desaguar una mina.

Este pozo bajo en su rendimiento y fue sustituido en 1975 por el pozo de san Joaquín, situado en el cerco de los Buitrones que llego hasta una profundidad de 716 metros.

Mientras llega la hora de bajar al centro de la tierra tenemos oportunidad de contemplar el pequeño museo instalado en el antiguo Edificio de Compresores, este edificio fue construido en 1924 para albergar las mecanismos que comprimían el aire para las máquinas del interior de la mina, sobre todo los martillos de perforación que se utilizaban para picar el mineral.

La visita a este museo es un primer acercamiento al significado la extracción del mercurio y los útiles empleados durante siglos para hacer aflorar este codiciado metal antes de extraerle el mercurio.

Nos colocamos un casco y una linterna de minero y bajamos a la mina mediante el mismo ascensor que diariamente era utilizado por los mineros a través del montacargas del pozo San Teodoro.

Baritel de san Andrés, Almadén

Esta primera parte de la mina esta totalmente revestida de piedra y ladrillos que más bien pudiera parecer una bodega de vino, que una mina al uso. Esta zona que recorremos fue explotada entre los siglos XVI al XVIII. Poco a poco llegamos a los pasadizos no tan seguros donde predomina los entablamentos de madera que sujetan los pisos superiores para evitar los hundimientos. Modernas máquinas están abandonadas dedicadas a la excavación y a los estudios geológicos de las paredes de la mina: compresores, lazas térmicas, máquinas de taladro, etc. Pasamos por zonas que están entabladas mediante unas complejas paredes metálicas, otras de roca que están totalmente descubiertas, túneles donde se combinan los arcos de metal con la madera, pasamos por zonas donde las paredes están tan perfectamente revestidas de ladrillo que más bien parece la línea 1 del metro de Madrid.

Llegamos a una gran sala subterránea se llama el Baritel de San Andrés, es como una enorme iglesia de una sola planta excavada en el subsuelo, fue construido a mediados del siglo XVIII, tiene una enorme torno de madera que era movido las 24 horas por mulas, es un enorme cabestrante para desaguar desde el interior de la mina.

Ascensor de la mina de Almadén, Ciudad Real

Nos vamos moviendo por numerosas galerías que discurren materialmente por debajo del pueblo de Almadén, se calcula que desde el comienzo de la mina se habían extraído más de 250.000 toneladas de mercurio. La mina tiene un perfil de un super-rascacielo vertical invertido, es como una colmena en el corazón de la tierra.

La extracción y conducción del agua era una de las tareas más dificultosas dentro de la mina, era el trabajo que hacían los presos, principalmente por su dificultad física y por estar en zona de extracción de aire, era el lugar donde los efluvios del mercurio tenían mayor densidad, los trabajadores eran atacados con la enfermedad del azogue.

Terrible enfermedad que el mercurio penetraba en el sistema nervioso produciendo temblores hasta llegar a una de las muertes más horribles del ser humano. Los presos condenados a trabajos en galeras solamente podían conmutar la pena por los trabajos en las minas de Almadén. Las galeras conducían a la muerte segura y la mina de Almadén a una muerte lenta y dolorosa, la única diferencia era que para morir no hacia falta desplazarse muy lejos. Esta mano de obra que llegaba a Almadén gracias al acuerdo entre el rey y la concesión minera a Marcos Fúcar y sus hermanos, tuvo como consecuencia que la producción de azoque (mineral en bruto) se duplicó y de esta forma permitía atender la fuerte demanda del mineral en América para aumentar la extracción de plata. Una investigación enviada a la mina para acallar la alarma que producían las noticias de las atrocidades que cometían estos administradores con los presos, revelo que la comida y la ropa no les faltaban pero se les asignaba los trabajos más peligrosos como era este de sacar el agua mediante tornos desde esta sala en las profundidades del interior de la mina. Estos presos tenían que tirar trescientas “zacas” de agua entre cuatro presos sin cesar durante doce horas seguidas, no se tuvo en cuenta cual era la consecuencia de ocupar ese punto de trabajo dentro de la mina que desembocaba casi siempre en la enfermedad y posteriormente en su muerte.

Comenzamos a caminar por la galería de forzados que acaba en un refugio de la guerra civil. La galería termina cerca de donde esta la actual escuela de minas, que desemboca donde estuvo en su día la cárcel de forzados. Todos los días los forzados eran conducidos desde la cárcel a la mina por la galería donde estaban trabajando en turnos de 12 horas.

Galería de Forzados en la mina de Almadén

De regreso llegamos a una sala donde esta la virgen de Nuestra Señora de la Mina, este en su nuevo emplazamiento porque hace una década, se celebraba un rosario frente a la hornacina excavada en la planta 19 del Pozo de San Joaquín de Minas de Almadén "donde bajaba todo el mundo para contemplar la imagen de la Virgen", este pozo se encontraba situado a más de 700 metros de profundidad.

Tren de la mina de Almadén

Para terminar la visita subterránea, subimos a la antigua salida de mineral por una cinta transportadora. La salida de la mina se hace mediante un pequeño tren que nos conduce a una velocidad endiablada hasta la luz de sol.

La visita al Horno Bustamante es una de la más interesante de la mina. Fue construido por Juan A. Bustamamte en 1646. Es una copia del horno inventado por Saavedra Barba en 1633 en Huencavelica (Perú). El horno consta de dos cuerpos rectangulares enfrentados y de dos alturas mediante unos tubos especialmente diseñados de cerámica llamados canales de destilación, con forma de “V” para facilitar la destilación del mercurio. Los hornos están construidos con ladrillos macizos refractarios. Uno tiene dos chimeneas y cuatro ventanas o miras. Estuvieron en funcionamiento casi tres siglos, dejando de utilizarse en 1928, se calcula que por este horno se había producido 46.000 toneladas de mercurio.

Horno Bustamante en la mina de Almadén

Los trabajadores del Horno Bustamante eran los reos con condenas graves, las consecuencias de trabajar en este punto era letales, se les obliga entrar a los hornos mucho antes de que el horno tuviera una temperatura visitable. Tenían que acceder a sacar las ollas y salían quemados, se les quedaban pegados la piel de las manos a las ollas y las suelas de los zapatos al interior del horno, algunas veces el vapor era tan intenso que las orejas se les arrugaban y se les erizaba hacia arriba, momento en que por lo general morían en el acto. El humo del azoque muchas veces les producían dolorosas llagas en la boca, en este caso se les cambiaba la comida en base a huevos y migas. Pronto el humo les atacaba el sistema nervioso afectando a la memoria y la razón, este tipo de la manifestación de la enfermedad se le conocía con el nombre de “azogaban”.

Los presos tenían a su disposición la enfermería y la botica, se les atendía cuando verdaderamente estaban enfermos y recibían los cuidados oportunos, se les internaba en unas saunas secas donde se les hacia sudar para expulsar el mercurio al exterior por la piel para que no pasase al torrente sanguíneo, estos enfermos por lo general se reponían pero no se les dejaba convalecer hasta su curación y se les devolvía al duro trabajo en la mina; por lo que la recaída se producía a los dos o tres días.

Seguimos la visita por el Museo del Mercurio, se encuentra en el antiguo Almacén de Azogue. Es un edificio para usos industriales construido en 1941.

Tubos del Horno Bustamente en la mina de Almadén, Ciudad Real

En su portada de piedra caliza blanca a cuarterones tiene en la entrada la decoración de dos medallones y un frontón sobre cornisa.

Museo de Almadén, Ciudad Real

El patio central del edificio, está dedicado a la geología de las minas, y se podrán contemplar fósiles, rocas y minerales de Almadén y sus alrededores.

En la sala de los hornos , se explica mediante maquetas a escala, la evolución de los hornos de mercurio en Almadén. También pueden verse piezas de los hornos para destilar el mercurio. Los envases en que era distribuido por todo el mundo.

En la sala dedicada a las ciencias del mercurio podemos apreciar las propiedades de este metal, una copia de la representación atómica del mercurio, el único líquido, más denso que el hierro y el plomo. También podremos ver las numerosas aplicaciones industriales y científicas que ha tenido este metal a lo largo de la historia.

El sótano está dedicado a la representación de la historia de las minas con sus episodios más relevantes. También se recrea mediante luz y sonido, representando una carreta de bueyes y la bodega de un galeón de los que hacían el trayecto hacia América, la dificultad que suponía transportar el líquido metal desde Almadén hasta América.

Una de las puertas de acceso al recinto de Almadén se la conoce con el nombre de “Puerta de Carlos IV” del cerco de Buitrones de Almadén, fue construida en el siglo XVIII.

Dicha puerta es de estilo neoclásico con rasgos barrocos y claro significado simbólico de poder, similar a las puertas de entrada a las grandes ciudades, realizada con materiales de la zona (ladrillo visto).

Puerta de Carlos IV, Almadén, Ciudad Real

Abandonamos el recinto industrial que constituye la mina de Almadén para ver los monumentos que crecieron en el entorno a la riqueza que salía de la mina; nos marchamos para descubrirlos.

Son las 14,00 horas y hemos sondeado un buen sitio para comer, todo el mundo consultado nos indica que al Restaurante El Cordobés, es el sitio adecuado, se encuentra en la calle Antonio Blázquez, 100, su menú a 9,50 euros no nos dejara indiferentes.

Busto López de Haro, Almadén

El primer monumento que queremos visitar es el antiguo Hospital de Almadén, desgraciadamente tiene el horario de verano y tenemos que esperar hasta las 17,00 horas; lo que nos permite pasear por sus agradables plazas y calles.

La plaza donde se encuentra el hospital se ha llamado de López de Haro, en el centro se encuentra la explicación del cambio porque aparece el busto de agradecimiento de la ciudad a su médico José Luis Rodríguez López de Haro, 8-11-1898 a 14-11-1976. La referencia en Google es que se trataba de un anarquista que tuvo que exiliarse en Méjico.

La fundación del hospital de San Rafael obedece a una necesidad a la que se vio avocada la localidad en el siglo XVIII por la importante mortalidad de sus trabajadores, que comprometía la producción de azogue. Para dar una respuesta médica a esta situación en 1752 se fundó el Real Hospital de Mineros de San Rafael para prestar la asistencia a los obreros de la mina y sus familiares. El hospital estuvo funcionando desde 1752 hasta 1975 como sede de los servicios sanitarios del establecimiento minero.

El edificio del Hospital de Mineros de San Rafael de Almadén tiene una fachada de ladrillo revestida de cal, excepto su portalón que es de ladrillo visto. El portal es de estilo renacentista sobre el que se levante un balcón, encima esta la hornacina de San Rafael y la espadaña con la campana.

Fachada Real Hospital san Rafael, Almadén

El hospital fue construido entre 1755 y 1773 esta íntimamente ligado a la construcción de la Plaza de Toros porque de los festejos celebrados procedían los fondos para la construcción del hospital.

El edificio fue rehabilitado y se instalo en su interior el Archivo histórico de las Minas de Almadén, la sede de la fundación Almadén y Museo del Minero.

Desgraciadamente el edificio se le despojado de su pasado de la lucha durante siglos del hombre contra la piedra, dejando en el camino su piel, sus pulmones, sus manos y sus cerebros.

El hospital dependía directamente del administrador de las minas, que era quien nombraba al personal. Las cuentas del Hospital eran fiscalizadas por una Intervención y los gastos de su mantenimiento estaban incluidos en los presupuesto anuales de la minas.

Una parte mínima del edificio se ha dedicado para mostrar como fue la lucha medica contra la enfermedad, solamente un ala del edificio, se dedica a mostrar como fue el interior del hospital.

Interior del Hospital de Mineros de Almadén

La enfermería de la Crujía, llaman al sitio donde se internaban los trabajadores, especialmente forzados, para recibir tratamiento ante los primeros síntomas de que el vapor del mercurio había penetrado en sus cuerpos.

Para combatir estos síntomas se instalo en el siglo XVI una primera enfermería en la Crujía. Se construyó un recinto revestido de madera de pino que basado en el principio de las saunas hacia el efecto de hacer sudar al enfermo, y de esta forma conseguir expulsar por la piel los vapores del mercurio.

La enfermería estaba dirigida por un médico y un cirujano, que tenían la obligación de visitar a los enfermos para proporcionarlos alimentos y medicinas, además la iglesia católica destino a la Congregación de la Caridad, fundada en 1718, para que ayudaran en la asistencia médica y espiritual a los reclusos.

El superintendente Francisco Javier de Villegas fue el encargo de su construcción, constituyendo uno de los primeros hospitales concebidos fuera de la tutela de la beneficencia.

El hospital posee más de 5000 fichas médicas sobre la salud de los trabajadores de la mina durante estos siglos. Además, los expedientes de accidentes de trabajo, libro de altas y bajas del Hospital, partes diarios de enfermos y memorias de los Servicios Sanitarios.

Escalera del Hospital de Almadén

El siguiente relato de uno de los médicos que estuvo destinado en el Hospital de Almadén, José Parés califica su trabajo para tratar a las víctimas del mercurio mediante una carta dirigida al rey Carlos III. “Si me buscas me hallaras entre los dolores de los afligidos, entre suspiros tristes, entre el dolor de los infelices, entre los llantos de los miserables, entre el hedor de los enfermos, en fin entre los mineros del azoque, tienen un semblante pálido, heridas en sus cuerpos, temblores en sus miembros, la voz ronca, dolores en el pecho, toses asquerosas, esputos purulentos que mas que saliva parece sangre, siempre expirando sangre en lugar de aire, vertiendo sangre en lugar de orina y excretando sangre en lugar de heces, con pulmones ulcerados, el cerebro lo tienen trastornado, el abdomen con edemas, no hablan o solamente balbucean. Cuando quiero pararme a darles de beber un vaso con la más pestilente de las medicinas las tengo que apoyar en una mesa donde se encuentran las miserias humanas más innombrables”.

Más adelante, se queja de que aunque la medicina no conoce medicinas curativas para esa enfermedad y esos enfermos no tuvieran una simple toalla para enjugar sus llantos, bálsamos para sus heridas, socorros para sus miserias y la palabra compasión que aliviase su desolación. Esto seguramente hace referencia a la iglesia que no estuviera allí para ofrecer el consuelo de sus corazones, viéndose totalmente desamparados. Dice que con la simple ternura puede limpiar una llaga, acompañar la soledad, suavizar los dolores, alentar el espíritu, vivificar el corazón. Aunque en este escrito dice que solamente el rey es fuente de consuelo para los mineros.

Herramientas de enfermería, Hospital de Almadén

En el mismo escrito describe como muchos de los mineros son llevados a la mina antes de haber cumplido los nueve o diez años, habiendo sido robada su infancia para ocuparlos en el mismo oficio que sus padres. Al ser tan temprana su edad de ingreso en la mina mucho antes contrajeron la enfermedad y sus temblores les hacia inhábiles para cualquier ejercicio corporal. Manifestando unas secuelas como andar sin tiento, huyendo de sus casas, comiendo atropelladamente, lo que constituye una importante demencia que visto en tan temprana edad es sumamente escalofriante.

También hace referencia a los numerosos accidentes de trabajo producidos a la entrada a la mina como las roturas de maromas mientras se descuelgan hasta unas profundidades que parecen llegar a la faz de la tierra, otras veces se dispara el cabestrante y el minero cae al vacío, las roturas de las escaleras de madera hace que el bajar hasta el fin de la mina sea un ejercicio de alto riesgo.

Además, el doctor indica al rey las cargas que llevan los mineros a sus espaldas por las inclinadas escaleras, portando a sus hombros herramientas para barrenos que suelen acabar con sus propias vidas.

Los derrumbes y hundimientos eran una constante en la vida de la mina teniendo unas condiciones de trabajo muy penosas, cuando esto sucedía el médico proponía al rey por qué no se tocaba aceleradamente la campana de la iglesia y se llevaba a los moribundos o el cadáver para recibir la santa unción. Por el contrario la forma de informar de una desgracia en la mina es mediante el boca a boca y ante el menor susurro las mujeres, las hijas y los hijos corren llenos de temor por las calles de Almadén hasta llegar a la mina, hasta saber si su marido, su hijo o su padre, es el protagonista del desastre.

Las referencias a las condiciones del trabajo supusieron un análisis de los riesgos en las enfermedades profesionales para evitar los accidentes en el trabajo. La salida de la mina desde un sitio cálido en que se abren los poros de la piel, a otro frío, en que los poros se cierran. Suben muchas cuestas, muchas pendientes que con una pequeña agitación se dañan y lastimas los pulmones. Habla de numerosos defectos en la mina como es la falta de ventilación en que trabajan los operarios, los problemas de los trabajadores en los hornos de fundición, los que atan las macetas de azogue, los que cargan y descargan los hornos. La temperatura en que son obligados los trabajadores entrar en los hornos.

Salas del Hospital Real San Rafael de Almadén

Analiza por qué la gente acude a esos trabajos tan peligrosos, no solamente son trabajadores de la zona, acuden hombres de cualquier parte que solamente tienen en común la miseria y el hambre.

Terminan la carta pidiendo al Rey Clemencia para poder mejorar los trabajos tan penosos y las enfermedades derivados de estos, añade, el rey es el único que puede evitarlo y dar alivio a los trabajadores de las minas de azogue que tanto están contribuyendo a sacar de las entrañas unos tesoros tan grandes e importantes para la subsistencia de la Real Persona y de su Monarquía.

Fruto de esta carta se produce una ligera mejora en las condiciones de vida de los mineros de Almadén con la construcción del Real Hospital de Mineros; las limosnas a trabajadores incapacitados, viudas y hermanos. En 1776 se crea el Monte Pío con beneficios para los dependientes de la mina, seguramente es la primera expresión jurídica de la futura implantación de la Seguridad Social, aunque habría que esperar hasta 1883 cuando se crea la Comisión de Reformas Sociales en España.

Vistas de Almadén desde el Hospital

La estructura del hospital no sufre variación desde su fundación, cuando el establecimiento minero es gestionado por el Consejo de administración autónomo formada por: superintendente, contador, tesorero, interventor, este ultimo era el encargo de administrar al personal facultativo. El mantenimiento del hospital se llevaba una parte de los ingresos de la mina y ante el deterioro financiero de la institución, se soluciono recibiendo el Hospital el diezmo del alquiler de la Dehesa de Castilseras y el beneficio de la venta del aguardiente con fines curativos.

El hospital dedica casi exclusivamente sus esfuerzos para combatir los efectos y las secuelas del Hidrargirismo conocido también con el nombre de “mercurialismo”, sus primeros síntomas cuando el metal ha llegado al torrente sanguíneo son los temblores. El tratamiento empleado era el baño caliente seco, y la medicación a base de yodo-bromurada lo que mitigaba el temblor mercurial desordenado. Para saber la evolución de los enfermos se les hacia firmar en una hoja durante la evolución del tratamiento para saber el alcance de la enfermedad y su desarrollo.

También el hospital estuvo dedicado a otro tipo de enfermedades, la más grave fue la epidemia de paludismo (mal aire) que azoto Almadén durante el siglo XVIII, conocida como la Malaria fue especialmente virulenta con los obreros de la mina y sus familias.

Además, el hospital trataba enfermedades respiratorias como el asma, la pulmonía o la tuberculosis fueron las principales enfermedades de mortalidad en la localidad. La silicosis empezó durante una pequeña época con la llegada de los martillos de perforación hasta que se acompaño con la refrigeración del agua en que se mitigaron sus efectos.

El edificio poseía un aljibe natural en el nivel inferior. La planta alta se ha utilizado para hacer un recorrido museístico del significado del Azogue en América para la producción del oro y plata; la extracción de cinabrio desde el neolítico, el azogue durante la dominación árabe; el comercio del azogue en el mundo; La crisis del siglo XIX con la invasión francesa; el auge y el declive de Almadén.

Jardín del Hospital de Almadén

Otra parte del ala superior nos muestra como afecto la mina de Almadén a la vida de las familias de los mineros. La familia era el centro de la vida en Almadén, el hombre formaba parte del eje en el trabajo dentro del cerco. La mujer se utilizaba para otro tipo de actividades tan bien relacionadas como la búsqueda de mineral aprovechable de la escombrera, el lavado de la ropa de los mineros enfermos o forzados. La limpieza de las ropas de los mineros era una de las labores de la mujer porque en ellas sus maridos llegaban a casa con la impregnación de los vapores tóxicos del mercurio en las ropas.

El jardín tiene un agradable aspecto donde se puede imaginar a los afectados por la enfermedad del mercurio como paseaban y se movían buscando el sol y el olor de las plantas y flores.

En el sótano todavía se conserva una de las celdas donde se internaba a los forzados enfermos durante su recuperación en el hospital. La sala por si sola habla del ambiente en que se desarrollaba sus tratamientos hospitalarios, siempre con unos colchones de paja y atados de por los pies. Escuchando en silencio aún se puede oír los lamentos de los forzados durante la estancia en esta sala.

Sala de forzados en el Hospital de Almadén

Otra curiosidad es saber la vida de los forzados en su relación con los trabajos en la mina. Básicamente su vida era considerada porque ofrecían un rendimiento económico; su alimentación dependía del trabajo que tenían asignados, los más peligrosos eran los que trabajan en tornos de agua (como hemos visto antes) charqueros, tiradores y amainadores, estos recibían como recompensa tres libras de pan, dos o tres cuartillos de vino y una libra de carne o pescado al día; mientras que los demás se les llamaba “forzados de comida menor” tomaban dos libras de pan, una de carne y dos cuartillos de vino.

Las condenas más generales por lo que eran conducidos a trabajos forzados a la minas de Almadén tenían edades comprendidas entre los veinte y los cuarenta años –pudiendo alcanzar en momentos puntuales los sesenta años– los motivos de los delitos variaban desde robos hasta homicidios, bandolerismo, y asaltadores de caminos, deserciones y ofensas al rey; las penas oscilaban entre dos y los diez años en la mina, de estos últimos pocos llevaban a cumplir la pena.

En el siglo XVI con el descubrimiento de América la condena forzada era a galeras, pudiéndose sustituir a elección del reo por los trabajos forzados en la mina de Almadén, además era una condena usual a gitanos y moriscos. Esta pena perdura hasta 1799.

Información sobre los presos en Almadén

Nos trasladamos hasta la plaza Waldo Ferrer, en el centro hay una enorme estatua que sirve de homenaje a los sufridores mineros que durante siglos extrajeron de la mina el oro con densidad de mercurio, fue construida bajo una suscripción popular, consiguiéndose la cifra de 15 millones de pesetas; obra del escultor natural de Almadén Leovigildo Gallardo Blanco. El Monumento Minero representa la historia de unos hombres que con su vida dieron riqueza a todo el Mundo. Fue inaugurado el 7 de septiembre de 1996. La estatua representa a cuatro mineros trabajando duramente, incluye una vagoneta, que rodean una enorme masa de cinabrio.

Monumento a los Mineros de Almadén

Enfrente, esta uno de los edificios más importante de Almadén, es la plaza de Toros, única en el mundo por su forma hexagonal, fue construida en 1752, es una de las plazas más antiguas y de mayor solera del país, tiene una capacidad para unas 4.000 personas.

Además de su forma, tiene una característica especial, es que se trata de una edificación de 24 viviendas de dos alturas que rodean el coso, en su interior esta la plaza como un patio interior formado por dos galerías en altura, la inferior fue construida en arquería encalada y la superior por pies derechos, zapatas y tirantes de madera. El techo esta formado con palos de madroño y tiguillos. Y la cubierta de teja.

La construcción de la plaza de toros obedece a la necesidad que tenida la localidad de la construcción del Hospital para Mineros de San Rafael. Fue el superintendente Francisco Javier de Villegas quien decidió construir 24 viviendas y en el centro una plaza. Ello obedecía a la necesidad de obtener financiación para la construcción del hospital mediante el alquiler del inmueble y la explotación del patio como plaza de toros, y con estos medios económicos tratar de atraer trabajadores para las minas de Almadén.

Plaza de Toros de Almadén

La construcción del edificio supuso una inversión de 320.175 reales de vellón. Fue habitada por 200 personas y en 1752 comenzaron la celebración de las corridas de toros mediante una autorización especial para la celebración de festejos taurinos.

Altar de Santa María de la Estrella, Almadén

Seguimos el recorrido hacia la calle Mayor, donde se encuentra la Iglesia Parroquial de Santa María de la Estrella, fue construida en 1747, gracias a las limosnas de los mineros, anteriormente era la primitiva ermita de nuestro Padre Jesús Nazareno.

La iglesia tiene una fachada con un portal renacentista está jalonada por dos columnas dóricas a cada lado y rematada con por unos pináculos piramidales pero su conjunto es de estilo neoclásico, sobresale en el centro, la espadaña levantaba sobre la bóveda linterna.

El interior, la planta de cruz latina con capillas laterales. El retablo principal esta dedicado a la veneración de la imagen de Ntro. Padre Jesús Nazareno, que es una copia del que ardió en 1955, realizada por el conquense Luis Marcos Pérez. La vieja imagen era obra de María Roldán, hermana de La Roldana.

La imagen más antigua del templo es el Cristo de la Fuensanta del XVI, aunque la cruz es del XVII. También hay una buena copia de la Virgen de los Dolores muy venerada en Almadén.

A los pies, un cuadro semicircular, barroco, en el que se ve un Cristo que nos retrotrae a la figura central de la Fragua de Vulcano. Puede ser obra del artista local Juan Martín Cabezalero.

Aquí damos por terminado la visita a la interesante localidad de Almadén, pero antes, siguiendo la recomendación de la Oficina de Turismo de Almadén para visitar el mirador de la Virgen del Castillo, se halla a 3 Km. de Chillón.

Panorámica de la Virgen del Castillo de Chillón

Pongo la indicación al Tom-tom para que me lleve a Chillón son 4 Km., nada más llegar al pueblo pregunto por el mirador, hay que seguir hasta un puente luego a la izquierda y cuando lleguemos a una venta, a la derecha, nunca abandonar la carretera asfaltada, pregunto si hay algún problema para subir con autocaravana y me contestan que no porque suben autobuses.

Virgen del Castillo, Chillón

Seguimos hasta que pasamos el puente mencionado, giramos en la bifurcación a la izquierda, estamos ante una zona boscosa con árboles que hay que tener mucho cuidado para no llevarte una rama, llegamos a la mencionada venta donde se acaba la carretera asfaltada, a la derecha sigue el asfalto, pero poco a poco se va cerrando la carretera, mientras se estrecha, la pendiente se va inclinando, en medio de la subida nos tocamos con lo inevitable, un coche que baja, como parece que no quiere dar marcha atrás, nos armamos de paciencia, por somos cinco los que subimos y uno el que baja, poco a poco el coche da marcha atrás hasta encontrar un pequeño hueco, unos metros más adelante la carretera se abre hasta el parking del mirador.

El parking en la Ermita del Castillo- Mirador de Chillón se encuentra situado en las coordenadas GPS N 38.77442 // W 4.86725 , es un sitio ideal para pernoctar en solitario con unas visitas impresionantes a toda la comarca.

Estamos ante una panorámica preciosa, dentro del término municipal de Chillón, en lo que se conoce como sierra de la Virgen del Castillo. En lo alto se levantan los restos de un castillo árabe que formaba parte de la frontera durante la Reconquista, desde este punto se comunicaban y visualizaban con el castillo de Santa Eufemia (Córdoba), con el castillo de Capilla (Badajoz) o el castillo de la Puebla de Alcocer (Badajoz).

Torre-campanario, Virgen del Castillo de Chillón

El castillo tiene un recinto amurallado de planta irregular adaptada al terreno, tiene alguna torre albarrana insertada.

En el interior de la muralla se levanta una pequeña torre convertida en campanario, enfrente la ermita de la Virgen del Castillo, fue construida en el siglo XVII. Dispone de un salón de reuniones, la vivienda del santero y un aljibe.

Desde la parte más alta del castillo se observa una vista panorámica excepcional, por una parte, el Pantano de la Serena (Badajoz), de la Presa de la Dehesa de Castilseras, de la localidad de Capilla (Badajoz) y de las localidades limítrofes de Chillón y Almadén.

Esta atardeciendo cuando bajamos los tres kilómetros que nos separa del pueblo de Chillón, en mente llevo el poder encontrarnos con algún vehículo que suba hasta el castillo, afortunadamente llegamos al cruce sin novedad.

La siguiente localidad que visitaremos es Alcoba de los Montes donde tenemos pensado pasar la noche; le indico al tom-tom donde queremos ir y me contesta que nos separa 98 km. El trayecto esta dirigido por nuestro navegador y nos lleva por unas tierras increíbles, donde podemos apreciar: ciervos, alcornocales, encinas, montañas, piedras, son de una variedad y de una intensidad, esta mezclado con las luces del sol que bajan poco a poco produciendo una gran variedad de colores.

Almadén visto desde el castillo de Chillón

Cuando llegamos a Alcoba de los Montes la noche es cerrada; damos una vuelta por los diferentes puntos del pueblo, aunque en principio los consideramos demasiado tranquilos y salimos hacia la carretera donde se encuentra situado el cuartel de la guardia civil.

El parking en Alcoba de los Montes para autocaravanas se encuentra situado enfrente de Pabellón Multiusos, las coordenadas GPS N 39.25894 // W 4.47911 , es un sitio tranquilo sin ningún tipo de servicios pero muy bien situado para visitar el Parque Nacional de Cabañeros.

Día 20 de mayo (domingo)

RUTA: Alcoba de los Montes-Parque Nacional de Cabañeros-Madrid Km. 184

Parque Nacional de Cabañeros, mapa libre Parques Nacionales

La noche ha sido tranquila pese a estar muy cerca de la carretera que atraviesa la localidad. Estamos muy cerca de una casa y aprovechando que su dueña esta limpiando el jardín, la pido perdón por haber aparcado cerca de su puerta y la explicó que estamos allí para visitar el Parque de Cabañeros.

A las 7,00 horas hemos quedado con el guía que nos llevará en un coche especial hasta el corazón del Parque Nacional de Cabañeros, precio 20 euros por persona, duración estimada de tres horas.

Puntualmente salimos por el centro del pueblo por uno de los itinerarios que nos conduce hasta la puerta de entrada al Parque Nacional de Cabañeros, se halla entre las provincias de Toledo y Extremadura.

Estamos en una de las zonas de la provincia de Ciudad Real que históricamente estaban más olvidadas y muy escasamente poblada. Durante siglos esta parte de la península ha permanecido aislada hasta la declaración de Cabañeros como Parque Nacional, de esta forma se permite preservar una enorme superficie de paisaje mediterráneo escasamente alterado por el hombre.

Cabañeros salto a la opinión pública en 1982, cuando el Ministerio de Defensa publico su intención de convertirlo en polígono de tiro. Afortunadamente, en 1988 la Comunidad de Castilla La Mancha sale en su defensa declarándolo como Parque Natural. Ocho años después Cabañeros fue declarado Parque Nacional con la máxima protección, has sido el primer Parque Nacional dedicado al bosque mediterráneo.

La raña en el Parque Nacional de Cabañeros

El parque tiene una extensión de 41.000 hectáreas, presenta dos partes muy diferenciadas: por un lado, las zonas boscosas dentro de las formaciones montañosas, representan el típico bosque ibérico. Por otro lado está el precioso paisaje de las rañas, es una zona muy amplia localizada en las llanuras con el aspecto de dehesas formadas por la acumulación de materiales erosionados procedentes de las sierras de su entorno. Su fisonomía ha sido comparado como ‹‹el Serenguetti español››.

Ciervos en la raña, Parque Nacional Cabañeros

El clima de la región es mediterráneo, con veranos secos y las lluvias concentradas en la primavera y el otoño. La vegetación natural esta formada por bosques de encinares y alcornocales con quejigos, los matorrales mediterráneos: jarales y jara-brezales y las formaciones herbáceas del pastizal. Cerca de las riberas de los ríos aparece una rica vegetación de ribera: fresnos, alisos, abedules.

Concentración de Buitres Leonados (Cabañeros)

La vida animal es otro de los aspectos para la creación del Parque, con 276 especies de vertebrados, la presencia destacada de ciervos, corzos y jabalíes, además de otros mamíferos menores: liebre, conejo, zorro, garduña, gineta, gato montes o el lince.

Buitre Leonado en Cabañeros

Las aves cuentan con 198 especies como: el buitre negro, el águila imperial, el sisón, la avutarda, la cigüeña negra, el buitre leonado, el águila real, el águila calzada o águila culebrera.

Los reptiles y anfibios tan bien son numerosos, como el galápago europeo, el lagarto ocelado, el lagarto verdinegro, la lagartija ibérica, la salamanquesa, culebras, salamandra, tritón, etc.

El conductor se baja del vehículo y abre una verja, pasamos y ante nosotros se abre la llave de este espectáculo natural que corresponde con el Parque Nacional de Cabañaros. Estamos en primavera, la hierba crece como la sabana africana, es alta pero su verdor esta matizado por la luz de primera hora de la mañana y por el colorido natural. Hemos entrada en el puro campo, se ha revelado como la mayor extensión y más bellos de los campos mediterráneos.

Accedemos a una zona denominada el Puntal del Rostro: es una zona muy protegida de alto valor ecológico donde podemos encontrar el águila imperial, pasa por ser la reina de las aves, es el superpredador por excelencia de esta zona, Estamos en una zona rocosa donde predomina la encina y alcornoque. Los pájaros vuelan a su antojo, encontramos azores y gavilanes, algún búho nos sorprende en el camino por su canto que esta amenizado por el canto del cu-co, además, numerosas especies vegetales se unen en esta pequeño bosque compuesto cornicabras, madroños, brezos, arces y jaras.

Manada de ciervos en Cabañeros

Entremos en la zona de la llanura, se la denomina la Raña del Peral, la vegetación arbórea esta compuesta básicamente por encinas y quejigos, nuestra imaginación nos lleva irremediablemente hacia la película “Memorias de África” son parecidos los paisajes con la misma música.

Cigüeña en Cabañeros

Sobre la raña algunos ejemplares de ciervos hace su aparición, son grupos de hembras que están retozando con sus crías, acaban de parir sus pequeños retoños; los machos están retirados en las montañas y no acompañan a las hembras porque están en la fase que han perdido su cornamenta y les esta saliendo una nueva, ahora es débil, y tendrá que esperar hasta el otoño cuando adquiera su mayor tamaño y su dureza ideal, les saldrá una estructura de más de un metro y con más de veinte puntas para que puedan luchar en las disputas por el apareamiento de las hembras durante la época de celo que corresponde con la berrea.

Los senderos de los jabalíes en la espesa hierba son habituales, incluso llegamos a ver sus sombras como se internan rápidamente en el horizonte, los zorros cruzan el camino en busca de algún cadáver, son animales oportunistas que siempre están al acecho.

Entre los mamíferos desaparecidos o en vías de extinción encontrábamos los osos, de su presencia quedan numerosas toponimias como “Risco del Oso” o “Umbría del Oso” que recuerdan su presencia en el parque. Después el Lobo siguió sus pasos pero esto sucedió en los años setenta, aunque ahora se esta volviendo hablar que es posible que haya alguno menoreando. La cabra montesa también fue totalmente extinguida de Cabañeros a principios del siglo XX. El lince es tan escaso que se encuentra en regresión y hace temer su completa desaparición.

Manada de buitres en Cabañeros

El Buitre Leonado aparece en la escena de la raña, esta acompañado de algunos ejemplares de buitre negro, hay más de doscientos ejemplares, es un espectáculo único, nos preguntamos que hacen todos allí, parecen que están descansando, algunos abren sus inmensas plumas que llegan a medir dos metros seguramente para secarlas y ponerlas al sol, quizás estén recordando algún lugar donde en la noche anterior hayan tenido un festival de comida producido por la muerte de algún mamífero.

Colores del Parque Nacional de Cabañeros

El Buitre Leonado es, después del Buitre Negro, el mayor de las aves de la región. Tiene una figura donde su cabeza es estrecha y se apoya en un largo cuello de color blanquecino y cuando abre sus alas su silueta es impresionante.

Es una especie sedentaria pegada a las sierras más abruptas, es un animal carroñero de grandes cadáveres, cuando fallan estos son capaces de atacar a perros, gatos, zorros, ovejas, se alimenta principalmente de masas musculares y vísceras, lo que evita competir con su hermano el Buitre Negro, aunque si no esta este también devora la carne alrededor del hueso.

Molino Brezoso en Cabañeros

Los buitres están tranquilos parecen no inquietarles nuestra presencia, algunos ejemplares sobrevuelan para ver quienes somos, otros regresan desde las alturas para aumentar su formación.

El Buitre Negro, es el ave de mayor envergadura de la fauna europea, es el necrófago por excelencia del monte mediterráneo. En el Parque Nacional de Cabañeros se encuentra el segundo núcleo en importancia de este animal a nivel mundial.

Los jóvenes durante su primer año tienen un color negro brillante, tiene la cabeza recubierta de negro plumón. En el segundo año el plumón negro va desapareciendo y se va sustituyendo por un plumón blanco. A los 5 años adquiere su mayoría reproductiva, en esta época las plumas adquieren un tinte marrón y el plumón negro de la cabeza se reduce a un simple anillo. Las hembras de mayor tamaño llegan a tener un peso de 8 a 13 Kg.

El ultimo censo del Buitre Negro era de 191 parejas, en el Parque anidan sobre los mayores ejemplares de alcornocales que se sitúan cerca de las laderas de las montañas, los árboles de mayor envergadura sirven para la construcción de sus inmensos nidos.

Robledal de Cabañeros

Continuamos el camino lo que hace que numerosos buitres dejen su perezosa parada para moverse unos metros. Llegamos a la Solana del macizo del Chorito: en la zona de solana de este macizo, la vegetación predomina el jaral-brezal, en estos momentos se encuentra en flor, también comienzan aparecer los encinares y alcornocales que cubren parte de las laderas de los montes.

Más adelante llegamos al Molino del Brezoso, donde visitamos el antiguo molino hidráulico que ha sido recientemente restaurado y convertido en un centro de visitantes con una interesante exposición sobre su funcionamiento.

En su entorno, es una zona de umbría donde hay un bosque idílico de robles centenarios, en el suelo crecen el Helecho Real y sobre los árboles los líquenes crecen abundantemente, esto identifica la recuperación del habitad natural de un antiguo bosque primario. El molino fue construido en el siglo XVI para moler grano para consumo humano pero también más adelante se empleo para obtener pienso para los animales. Utiliza la fuerza motriz del arroyo de Brezoso para mover su imponente maquinaria que ha sido completamente restaurada siguiendo el modelo original.

Molino de Brezoso en Cabañeros

Varios tipos de cereales se cultivaban y se llevaban al molino como la cebada, planta que procede del río Nilo y fue introducida en la edad media para la alimentación del ganado pero era consumido para hacer pan por la clases sociales más humildes; la avena destinada para la alimentación del ganado por su riqueza en proteínas, es un cereal muy resistente al frío y a la falta de agua, actualmente se ha introducido en la alimentación humana por la falta de gluten y sus valores nutricionales; el trigo era el cereal estrella por ser el más consumido desde la antigüedad.

La molienda se realiza mediante dos grandes piedras, la inferior es la solera o fija y la superior es la volandera, esta última es móvil y se va aproximando según las necesidades de terminación de las harinas.

Las piedras deben de tener unos surcos o picados. Los hacia el maestro molinero para obtener las mejores harinas. Las muelas se hacían de tres tipos de piedras: arenisca blanda cuya característica es que se desgasta rápidamente; las de granito se granulaban; las calizas tenían mejor comportamiento pero se erosionan haciendo polvo que se mezcla con la harina; las piedras de silex eran las más apropiadas para los molinos.

Las flores de Cabañeros

El último molinero del Brezoso fue Eusebio “El Pica”, además de molinero era el guarda de la finca hasta finales de los años 40 del siglo pasado en que dejo de funcionar.

En la zona se da un pequeño paseo a pie por el entorno del arroyo del Brezoso, en el que se puede observar un robledal en el fondo de valle, muy singular, con robles de gran porte rodeados de sauces y brezos.

El Jaral-brezal es una de las formaciones vegetales mas extendidas en las laderas de estas sierras de Cabañeros, es el monte bajo formado por especies, como el Brezo , la Jara, el Tomillo, como especies predominantes, normalmente localizadas en lugares que ocupan vastas extensiones donde antiguamente abundaban bosques y matorrales, desaparecidos por la roturación y la quema del bosque para dedicarse a la agricultura, y que han dado lugar a amplias extensiones de monte bajo donde han florecido especies como: la Jara pringosa, los Brezos y el Romero.

Regresamos hasta nuestro punto de partida en Alcoba de los Montes, en el viaje podemos ver los diversos usos que el Parque Nacional permite a la iniciativa privada para la explotación de algunos recursos naturales; La propiedad privada aún mantiene el 44% de su superficie. Hay una amplia actividad ganadera, principalmente grandes rebaños de ovejas, actividad agrícola con la plantación de cereales, la forestal con la poda y talado de árboles y los trabajos de la extracción de corcho de los alcornocales y la apicultura con la instalación y movimiento de panales de abejas.

Usos ganaderos del Parque Nacional de Cabañeros

El viaje termina donde comenzó, pagamos 20 euros por persona y nos disponemos a ver la otra cara del Parque que normalmente se puede visitar y es a través de los diferentes Centros de Interpretación que nos aproxime hacia un conocimiento más global.

Cantuesa en Cabañeros

Llegamos al parking del Centro de Interpretación de los Casa Palillos situado en el termino municipal de Santa Quiteria para autocaravanas se halla en las coordenadas GPS N 39.30301 // W 4.31350 , es un sitio ideal para conocer uno de los puntos de información del Parque Nacional de Cabañeros. Carece de cualquier tipo de dotación para las autocaravanas excepto cubos para la eliminación de residuos sólidos, para pernoctar es necesario consultar con la guardería del parque y recabar su autorización.

La visita al centro de atención a los visitantes se realiza mediante un espacio acotado, por medio de una pasarela de madera, a ambos lados nos explican mediante rótulos y paneles informativos la vegetación propia del Parque.

El parque esta lleno de unas preciosas flores moradas dentro de unas espigas, se elevan hacia el cielo con unas matas que llegan a tener un metro de altura, se trata de la flor del Lavándula o Cantuesa. Es una planta muy resistente que aguanta muy bien los fríos inviernos de Castilla y nos ofrecen su máximo esplendor de flores en las primaveras.

Parque Nacional de Cabañeros en flor

Más adelante llegamos al centro de visitantes en la Presa de la Torre de Abraham, en el Municipio Retuerta de Bullaque. El parking para autocaravanas en la Presa de Abraham se encuentra situado en las coordenadas GPS N 39.36726 // W 4.25303 , es un sitio para hacer un momento de relax y poder comer porque tiene un área ideal de picnic; desde este punto se pueden hacer rutas a pie por una parte del Parque Nacional de Cabañeros. Dispone de punto de eliminación de residuos sólidos, además de servicios W.C.

Utilizamos la tarde para comer en uno de los numerosos merenderos que el Parque Nacional a situado para el disfrute de la actividad humana. Estamos en un paraje situado aguas debajo de la presa donde disfrutamos de una sombra bien merecida donde podemos disfrutar de una buena mesa y una buena conversación.

Merendero en la Presa de Torre de Abraham

La llegada a Madrid se produce pasadas las 19,00 horas, el indicador parcial de vehículo nos informa que durante este fin de semana hemos recorrido 651 Km., los doy por bien aprovechados.

-FIN-

by

© Fotografías y textos son propiedad:

Ángel López

© Bajo el soporte de:

www.viajeuniversal.com

   
PULSE PARA IR AL COMIENZO