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BLOG DEL VIAJE A LAS CRUCES Y PATIOS DE MAYO EN CÓDOBA por A. López
 
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El viaje que tenemos entre manos nos posibilita un puente más largo del habitual , hemos puesto en el centro de la diana la posibilidad de ir a Córdoba, en esta ocasión tenemos la oportunidad de coincidir en dos de las principales celebraciones del mes de mayo porque vamos a tener la posibilidad de poder asistir a dos de los principales eventos, por un lado podemos ver la celebración de las cruces y el último día el comienzo del festival de los patios.

Ruta del viaje

EL VIAJE

Día 28 de abril (viernes)

Ruta: Madrid-Córdoba Km. 382; tiempo estimado 4 h 17'

Entre unas cosas y otras salimos sin mucha prisa, cuando nos queremos dar cuenta son las 18,30 horas en el momento que cogemos la autocaravana.

Salimos y enseguida enfilamos la M-50 , los paneles informativos indican que hay problemas en la conexión con la A-4 , por lo que decidimos continuar y en esta ocasión salimos por la R-4. Una vez dentro también podemos conocer que tiene retenciones en la salida del último peaje pero no se demora más de 5 minutos. Después en la unión de las dos autopistas, pasado Ocaña, volvemos a tener otra importante retención.

El tráfico es intenso hasta más de la mitad del viaje. Hacemos una parada para cenar y proseguimos hasta la ciudad de Córdoba, a donde llegamos cerca de las 24,00 horas.

Parking para autocaravanas en la ciudad de Córdoba (España)

Vamos directamente hasta el parking de autocaravanas en la ciudad de Córdoba, se encuentra situado en la calle de los Custodios, esquina a la calle de Vallellano, se accede por la Av. del Corregidor, las coordenadas GPS corresponde con N 37.8745 // W 4.78672 .

El aparcamiento para autocaravanas esta vigilado las 24 horas, es de iniciativa privada, recibe el nombre de Parking Histórico, tiene un coste de 17.80 euros diarios, este precio es solamente durante las festividades del mes de mayo, durante todo el año es sensiblemente inferior. El parking dispone de servicios de vaciado y llenado con una máquina de monedas, además de baños públicos, hay que pedir la llave en la caja central. Tiene a su favor el que se encuentra a 100 metros de la entrada al recinto histórico a través de la Puerta de Sevilla.

Despedida de soltera en la Festividad de las Cruces de Mayo Córdoba (España)

Cuando llegamos esta el parking literalmente tomado por autocaravanas y posiblemente llegará a la centena, nos es complicado encontrar un hueco porque nuestra autocaravana es grande y el voladizo sobresale bastante, además hay unas plazas que tienen árboles donde nos es imposible entrar. Damos varias vueltas hasta que encontramos un árbol donde ahorcarnos.

Día 29 de abril (sábado)

Ruta: Córdoba

Las previsiones del tiempo es que los dos primeros días del puente van a ser movidos de agua, desgraciadamente las previsiones no se equivocan y el cielo esta totalmente cubierto descargando una lluvia continúa.

Patio de la calle San Basilio nº 44, Córdoba

Comenzamos la visita, como siempre, por la puerta de Sevilla es la mejor forma de tomar el pulso a la ciudad, en estos momentos prácticamente no hay nadie; las murallas, la portada y las macetas tienen un color especial porque durante estos últimos días ha llovido copiosamente en Córdoba, mucho más de la habitual y esto seguramente ha afectado, en buena medida, a las plantas de la decoración de las cruces y patios.

La fiesta de la Cruz de Mayo tiene sus antecedentes en la celebración precristiana conocida como “Festividad de los Mayos”, en la que se conmemoraba el tiempo medio de la primavera rindiendo cultos a la naturaleza. En especial, se festejaba adornando un árbol o eligiendo un tronco o tótem al que se le ponían adornos o flores, mientras se ejecutaban danzas rituales y se cantaban o se recitaban motivos alusivos a la fecha. Con la llegada del cristianismo, esta fiesta fue adaptada a la nueva fe, reemplazándose el tótem por la cruz cristiana

Comenzamos la visita caminando por la calle de San Basilio, es una de las más singulares de la ciudad, además, constituye el epicentro de la zona de los Patios del Alcázar Viejo.

La lluvia es intensa y nos refugiamos en uno de los patios más clásicos y que permanece todo el año abierto. La casa se encuentra en la calle de san Basilio número 44 (antes 50) participa todos los años en el concurso del Festival de Patios. Durante estos años ha tenido los siguientes premios: primer premio en los años 1954, 1956 y 1963. Segundo premio en 1959 y 2014. Quinto premio en 1955, 1970 y 1971. Y los siguientes reconocimientos: Mención de honor en 1960, 1961, 1964, 1966, 1967 y 1968.

Patio de la calle San Basilio nº 44, Córdoba

Nada más entrar nos sorprende la belleza tan especial que desprende este patio, dispone de una arquitectura única, principalmente porque están representados todos los elementos tradicionales del tipo de Casa Patio de Vecinos. Destaca una centrada escalera que une el patio con la primera planta, tres de los cuatro lados tiene unas galerías bajo soportales, están apoyados en pilares de piedra encalados, el suelo del patio es de piedras de río cordobés. En un lateral se haya el pozo encalado que se encuentra medio cubierto de una extensa hiedra que se alarga por todo el patio, destaca el cubo de metal oxidado que seguramente ha servido para sacar el agua por medio de la maroma y el cabestrante. Un doble fregadero con una tabla de madera aseguraba las críticas a los vecinos durante los duros trabajos de las coladas diarias. En las paredes cuelgan cuadros con los ojos de la mujer cordobesa, ojos grandes y endrinos de India Brava que pintaba Julio Romero de Torres, están prácticamente tapados por “el geranio” que es el verdadero protagonista de este patio. Las macetas son azules añil que destacan aun más con las flores rojas y la luz artificial de la noche, las buganvillas disputan el espacio a los geranios. Una de las viviendas tiene en la entrada un mueble con tres cantaras de agua y sobre la pared un espejo envuelto entre varios tiestos rojos con pequeñas flores rosas, una silla de madera nos identifica la importancia de los patios y este rincón es como un patio propio interior dentro del patio general.

Dentro de todas las plantas que se pueden ver en el patio destacan: las damas de noche, gitanillas, geranios, rosas, hierbabuenas, tomillos, romeros, albahacas, madreselvas y jazmines.

Cruz de Mayo en la Huerta del Rey en Córdoba

Nos da mucha pena visitar este patio en plena lluvia, afortunadamente las flores parecen no están sufriendo mucho, imaginamos que fuera de la visita las protegen con algún plástico para que la lluvia no marchite las flores.

Desde aquí marchamos en dirección de la muralla para visitar nuestra primera cruz de Mayo, se trata de la AA.VV Huerta del Rey, se encuentra situada en la calle Cairuan.

Cruz de Mayo en la Huerta del Rey en Córdoba

La procedencia del lugar da el nombre donde se encontraba en la antigua huerta ya desaparecida perteneciente a la Corona. Estaba situada junto a la muralla occidental de Córdoba, en su tramo comprendido entre la Puerta de Almodóvar y la Puerta de Sevilla, limitando por el oeste con la actual Avenida del Conde de Vallellano.

Con anterioridad al nombre de Huerta del Rey fue conocida como “Fonsario de los Judíos”, por haber tenido éstos su cementerio en esa zona, y con ese nombre se hace referencia al señalar sus linderos en los títulos de propiedad de algunas casas de la Calle Judíos.

Esta Huerta estuvo siempre bien abastecida de aguas, cuyo recuerdo aún se encuentra en las fuentes existentes junto a la muralla de la ciudad en la calle Cairuán.
En estos momentos no hay nadie, la cruz de mayo se ha colocado una de las fuentes situadas en una de las entradas a la muralla, esta muy bien decorada, se ha aprovechado la presencia del agua de la fuente para colocar como ornamento una noria, uno de los símbolos de la ciudad de Córdoba. Como fondo se han colocado dos ventanas con rejas que parecen imitar la presencia de una de las paredes de una casa de patio cualquiera de la ciudad. A su derecha una enorme carpa donde en estos momentos debían de estar sirviendo refrescos y tapas.

Como reconocimiento a su trabajo ha recibido dentro del premio de la Modalidad “Zonas Modernas” un premio adicional con un importe de 300€.

Retablo mayor de Parroquia de San Juan y Todos los Santos de Córdoba

Desde aquí atravesamos la muralla para adentrarnos en las calle estrechas de la judería que parece protegen un poco de la lluvia. Vamos en dirección norte hasta llegar a la plaza de la Trinidad donde este nuestro siguiente objetivo. Podemos ver como la iglesia de la Trinidad esta abierta y para protegernos un poco de la lluvia decidimos entrar, acaba de finalizar la misa de un sábado cualquiera de comuniones. Tenemos suerte porque gracias a la comunión podremos disfrutar durante unos breves minutos de la especial iluminación de su interior.

Portada de la Parroquia de San Juan y Todos los Santos de Córdoba

El edificio de la iglesia perteneció al antiguo Convento de la Santísima Trinidad , fue fundado en 1241 tras la conquista cristiana, pasó a formar parte de un cuartel tras su desamortización y la iglesia fue separada y se convirtió en la Parroquia de San Juan y Todos los Santos. Atribuida al arquitecto Francisco Hurtado Izquierdo, su construcción fue iniciada a mediados del siglo XVII.

En la fachada principal sobresale la portada, fechada en 1703, destacando en el segundo cuerpo la presencia de la columna salomónica, primera vez que dicha columna se usa en Córdoba.

En planta se nos ofrece una Iglesia de nave única, con crucero apenas esbozado y cabecera rectangular. El crucero se cubre con una cúpula sobre pechinas, mientras que el resto de la iglesia lo hace con bóveda de cañón con lunetos.

El alzado muestra pilastras decoradas con placados por encima de las cuales cuelga unas molduradas de la cornisa que recorre todo el perímetro del templo. Sobre las pilastras montan los arcos formeros que articulan los tramos de la nave. Entre ellos se disponen medios puntos donde se alojan los altares. La sacristía ocupa todo el ancho del presbiterio y es de planta rectangular, mientras que el coro está situado en alto y a los pies. La bóveda del sotocoro se adorna con pinturas murales representando motivos heráldicos y florales que se fechan en 1707. En este espacio hay también una pequeña e interesante portada pétrea que adorna la subida al coro.

Virgen coronada de la Parroquia de San Juan y Todos los Santos de Córdoba

Las dos portadas que permiten el acceso al templo se construyeron en el XVIII. La principal se encuentra situada a los pies y se terminó en 1703. Está formada por pares de columnas que sostienen un frontón partido por encima del cual hay una hornacina flanqueada por columnas salomónicas, donde se encuentra una talla de un ángel con hábito trinitario socorriendo a cautivos. En esta portada se alza la espadaña, cuya estética responde plenamente a los modelos seiscientistas.

La portada que abre al costado derecho de la nave es de esquema adintelado, con una hornacina en la que se aloja la escultura del fundador San Juan de la Mata dando limosna a los pobres. Tanto en ésta como en la principal se ha supuesto la intervención de Hurtado Izquierdo.

A los pies del templo se encuentra la única capilla que posee el recinto, que estuvo originalmente dedicada al Ave María y hoy se conoce como la capilla del Bautismo. Presenta una planta rectangular cubierta por bóveda de cañón con lunetos. Probablemente fue construida en el tercio final del XVII y se adorna con un retablo de estípites del primer tercio del XVIII con imágenes devocionales.

La iglesia posee un notable conjunto de retablos fechables en el siglo XVIII. El retablo mayor fue concertado entre el maestro Juan Fernández del Río y el prior fray Juan de Toro en 1724. Está formado en un orden colosal de columnas salomónicas sobre el que descansan la volada cornisa y el ático. Se adorna con esculturas de San Juan de la Mata y San Félix de Valois en el cuerpo inferior, y de Santa Catalina y Santa Inés en el superior, todas realizadas por el propio Fernández del Río.

Divina Pastora Parroquia de San Juan y Todos los Santos de Córdoba

La calle central en la zona inferior presenta una estructura peculiar, ya que la parte del sagrario se dispone a modo de cámara, con acceso desde la sacristía; este espacio va decorado con pinturas murales, atribuidas a Antonio Palomino, que representan el motivos de Antiguo Testamento alusivos a la Eucaristía. Las puertas que cerraban este espacio estaban decoradas con las pinturas de San Pedro y San Pablo, trasladadas al nuevo salón parroquial. Por encina del sagrario hay un templete con la hermosa talla de la Virgen del Coro, obra del círculo de Alonso Gómez de Sandoval. En el ático se ve un relieve de la Virgen coronada por la Trinidad. En el presbiterio se conserva además parte de la sillería de coro, de líneas sencillas.

En uno de los laterales de la nave destaca el Altar de la Divina Pastora, Realizado en 1765, anónimo, en su construcción fue empleando yeso, estuco, madera tallada y posteriormente dorada.

El banco es de yeso estucado, el cuerpo esta dividido en tres calles por columnas de fuste decorado. En la calle central presenta una hornacina con la imagen de la Divina Pastora, realizada en madera policromada (siglo XVIII), obra de Fray Juan de la Concepción, y en las laterales esta la imagen de San Andrés y San Antonio de Padua, ambas anónimas del siglo XVIII.

Virgen de los Remedios en la Parroquia de San Juan y Todos los Santos de Córdoba

En el ático se puede ver un lienzo que representa el Bautismo de Cristo, obra atribuida a Antonio Acislo Palomino, en el siglo XVII.

En el lado derecho se levanta el retablo de la Virgen de los Remedios, está colocada en el centro, se estructura con estípites, y las imágenes que lo adornan corresponden a época diferentes. A los lados aparecen las imágenes de San Fernando, San Rafael, Santo Trinitario y Santa Lucía, sin duda la mejor de las cuatro, obra de Alonso de Mena de la primera mitad del XVII. En el ático puede verse un lienzo del XVIII con la Aparición de la Virgen a San Antonio.

En la plaza de la Trinidad se encuentra la Cruz de Mayo, ofrecida por la Hermandad del Vía Crucis, levantada sobre una base de varios escalones de tiestos con flores. En el lateral se levanta la carpa que en estos momentos solamente sirve para resguardarse de la lluvia a la salida de la misa.

Seguimos descubriendo Córdoba por la calle de San Felipe, estamos guiados por el minarete de la torre de San Nicolás, y como la lluvia no arrecia decidimos refugiarnos en su interior de la iglesia, aprovechando que se va a celebrar en una capilla el bautismo de un bebe, vamos a tener la oportunidad de verla totalmente iluminada.

Cruz de Mayo de la Hermandad del Vía Crucis (Córdoba)

La iglesia de San Nicolás de la Villa es un templo católico situado en la ciudad de Córdoba, su fundación se remonta al siglo XIII. No obstante, el paso de los siglos se ha dejado sentir en el inmueble por la adición de nuevos elementos o la transformación de los existentes, perviviendo en su fábrica diferentes estilos.

Iglesia de san Nicolás de Córdoba

Se conserva la primitiva estructura del gótico-mudéjar con planta casi cuadrada, de tres naves sin crucero. La portada principal, obra de Hernán Ruiz II, fue construida en el siglo XVI bajo los postulados renacentista y manierista. La torre es de una fuerte impronta militar, comenzándose su edificación en época de los Reyes Católicos, sobre los restos de un anterior alminar islámico.

Arco gótico de la Iglesia de san Nicolás de Córdoba

En los siglos XVII y XVIII, el templo sufrió importantes transformaciones arquitectónicas en la torre, portadas y cubiertas de las dos naves laterales, así como otras edificaciones que le han dado una configuración barroca al conjunto construido. En esta Iglesia se encuentra la Hermandad de La Sentencia.

La Iglesia Parroquial de San Nicolás de la Villa se configura como un conjunto arquitectónico en cuya fábrica perviven diferentes estilos artísticos, fruto de las distintas etapas constructivas llevadas a cabo a lo largo del tiempo.

El templo es de tres naves con cabeceras rectangulares y planas. La nave central más profunda, alta y ancha que las laterales, está cubierta con armadura de madera, con tirantes de forja, compuesta bajo los postulados manierista inspirada en modelos de Serlio. Consta de una trama de grandes octógonos enlazados con cuadrados menores, todos ellos decorados con motivos policromados.

Las tres naves están separadas mediante pilares de sección cruciforme, a los que se adosan medias columnas que sirven de apero a los arcos formeros, apuntados y doblados. En el paramento de la nave central se adosan también pilastras sobre las que se apoyan arcos ciegos apuntados que voltean en la zona superior del muro.

Bóveda de la Iglesia de san Nicolás de Córdoba

Las dos naves laterales se cubren con bóvedas de aristas en cuyo centro muestran claves decoradas con motivos vegetales en estuco, de época barroca. Sus cabeceras están cubiertas con dos tramos de bóvedas de crucería cuatripartita.

El muro que cierra los pies de la nave de la epístola, está cubierto con decoración pictórica realizada al fresco. Presenta el tema iconográfico de La Oración en el Huerto, cuya composición piramidal muestra a Cristo en el centro, arrodillado y con la mirada hacia el cielo donde se encuentra un ángel portando la Cruz. A su izquierda, sedente, San Pedro y a la derecha dos apóstoles dormidos. Al fondo del paisaje un grupo de personajes señalan a Cristo. El conjunto está decorado con volutas, ramos de flores y guirnaldas.

La capilla mayor tiene planta rectangular y testero plano, sus tres tramos se cubren con bóveda de crucería cuatripartita. Se abre a la nave central a través de un arco triunfal de perfilería ojival. Las cabeceras de las tres naves se comunican entre sí mediante vanos apuntados y abocinados.

Capilla Bautismal de la Iglesia de san Nicolás de Córdoba

En la nave del evangelio se abre la capilla Bautismal, cuya construcción, realizada bajo el mecenazgo de don Leopoldo de Austria, fue llevada a cabo por Hernán Ruiz II, siendo la parte escultórica de Sebastián Peñarredonda. Es de planta rectangular, muestra los paramentos lisos hasta llegar al friso, está decorada con ángeles desnudos de movidas actitudes, que sirven de arranque a los cuatro arcos que soportan la bóveda pseudo-elíptica sobre pechinas, que cubre el espacio. En los ángulos, sobre las pechinas presenta cuatro personajes del Antiguo Testamento. En el centro de la bóveda aparece la imagen de la Virgen de la Asunción rodeada de ángeles, así mismo, en la zona frontal de la capilla, el relieve del Bautismo de Cristo. La portada de ingreso a la capilla desde la nave, se compone de un vano carpanel inscrito en un rectángulo, delimitado por dos pilastras que rematan en un entablamento sobre el cual se ubica una hornacina avenerada, en cuyo interior alberga las imágenes de San Juan y de Cristo, representando el tema iconográfico del Bautismo. El conjunto está decorado con profusa decoración de grutescos.

Del siglo XVI es la configuración definitiva del cuerpo formado por la sacristía y antesacristía; esta última de planta rectangular, construida con muros de sillería regular, tiene acceso desde el pórtico lateral y desde el interior de la iglesia. La sacristía de planta cuadrangular está cubierta con alfarje mudéjar de casetones rectangulares que alterna con cuadrados, dejando un espacio central que se decora con lacería y mocárabes. Esta cubierta cubría originariamente la nave de la epístola trasladándose a este lugar en el siglo XVIII.

Retablo lateral de la Iglesia de san Nicolás de Córdoba

La escalera de caracol que comunica al entresuelo con la antesacristía está construida en piedra. Se compone de peldaños con forma convexa y un vástago central helicoidal cuya ranura sirve de pasamano.

El templo, está construido con sillares de piedra a soga y tizón. Destacan en su exterior dos fachadas ubicadas en los frentes norte y sur. La portada de la fachada sur es la más antigua de la iglesia y da acceso a la nave de la Epístola. Consta de un vano apuntado y abocinado, compuesto de diez toros rematado con línea de puntas de diamante. El conjunto arranca de un sencillo bocel sustentado por columnillas con capiteles decorados con hojas cuadrifolias. Está precedida por un pórtico construido en el siglo XV, cuyos frentes presentan vanos de medio punto inscritos en alfiz, sobre fustes y capiteles de acarreo. Actualmente el pórtico se encuentra cerrado por una cancela de forja con montante en abanico.

La portada principal, situada al norte, es obra del siglo XVI realizada por Hernán Ruiz II. Se compone de un alzado de dos cuerpos; el primero se estructura mediante un vano de medio punto sobre jambas de pilastras cajeadas, flanqueado por columnas de fuste estriado, sobre plinto y capitel corintio, en los que descansa un entablamento terminado en sus laterales con pináculos. El segundo cuerpo muestra una hornacina central, avenerada, en cuyo interior alberga al santo titular, flanqueada por pilastras y entablamento superior coronado con frontón triangular.

Torre de la Iglesia de san Nicolás de Córdoba

La torre forma parte de la fachada norte y está situada a la derecha de la portada. Fue construida, sobre los restos de un antiguo alminar islámico, en el siglo XV, finalizando las obras en 1496. Es atribuida a Gonzalo Rodríguez. Su fábrica de fuerte impronta militar es de piedra y presenta un alzado de dos cuerpos de desigual desarrollo coronados por un pequeño remate para las campanas. El primer cuerpo es cuadrangular y en uno de sus frentes presenta una lápida conmemorativa en la que se indica la fecha de su construcción. El segundo es de planta poligonal.

La transición entre ambos cuerpos se realiza, en dos de los cuatro ángulos, con estructuras piramidales sobre las cuales aparecen las figuras alegóricas de la Paciencia y la Obediencia. Asimismo , en uno de sus frentes presenta el escudo del obispo Manrique. El cuerpo poligonal se remata con una sencilla moldura de arquillos ciegos coronados por una crestería floral, que sirve de apoyo a un tambor octogonal, de mayor diámetro, ceñido por un relieve donde se repiten, en alternancia, flores de tres pétalos y puntas de lanza sobre filete corrido. El tambor se corona con un listel con singulares almenas rematadas por apilamiento de tejadillos. La torre se termina en el siglo XVIII con un cuerpo de campanas de base cuadrada cubierto de tejadillo piramidal sobre cornisa moldurada y barandilla de hierro.

A lo largo del siglo XVIII se hicieron profundas transformaciones en el templo. De esta época data la construcción de la portada que comunica la nave de la epístola con la sacristía, obra de Alonso Gómez de Sandoval. Está labrada en mármoles rojos y negros y se compone de un vano adintelado, cubierto con una puerta de madera tallada, flanqueado por columnas y frontón semicircular partido.

Cruz de Mayo de la Iglesia de san Nicolás de Córdoba

Salimos al exterior y podemos ver la Cruz de Mayo situada en el interior de la galería porticada de la iglesia de san Nicolás, pertenece a la Hermandad de la Sentencia. Afortunadamente la cruz está a cubierto y sus flores no parecen afectarles la intensa lluvia que en estos momentos arrecia la ciudad.

Cruz de Mayo de la Hermandad de la Buena Muerte de Córdoba

Continuamos caminando por la calle Gran Capitán con el paraguas abierto hasta que llegamos ante la iglesia de San Hipólito, donde se levanta la Cruz de Mayo de la Hermandad de la Buena Muerte, destaca por el blanco inmaculado de sus flores.

Desde allí seguimos por la calle de Góngora hasta que no topamos con la iglesia de San Miguel. Aprovechamos para entrar porque llueve más fuerte y estamos totalmente empapados. La iglesia se encuentra abierta porque esta a la espera de la llegada de una novia para la celebración del matrimonio.

Iglesia de San Miguel de Córdoba

La iglesia de San Miguel es una de las parroquias instituidas por San Fernando al conquistar la ciudad. En un primer momento ocupó una antigua mezquita, que fue derribada entre los siglos XIII y XIV para construir el templo gótico. Sin embargo, su imagen actual es el resultado de las múltiples restauraciones realizadas a lo largo del siglo XIX, que han ocasionado la pérdida de parte de las transformaciones realizadas durante los siglos XVII y XVIII.

Frescos de la iglesia san Miguel de Córdoba

La fachada principal es de cantería y está intacta con los sillares colocados a soga y tizón. Dos grandes y robustos contrafuertes reciben los empujes de las naves y entre ellos se abre la puerta de arco ojival, ligeramente apuntado y abocinado con baquetones y arquivolta con flores de cuadrifolias. El primer arco está adornado con cabezas de clavos. El arco apuntado y los baquetones acusan goticismo. Encima del tejaroz con canes sencillos y sobre el mismo, a gran altura se halla un soberbio rosetón formado por dos círculos concéntricos cuyos radios son columnas formando arcos túmidos. Corona el imafronte una cruz gótica del siglo XV. Las naves laterales reciben luz por pequeños círculos. La puerta lateral izquierda es gótica, muy carcomida y la de la derecha es un arco de herradura ultrasemicircular, tipo que se había perdido en el gótico. Las dovelas alternan lisas y ornamentadas. Tiene alfiz y tejaroz de estilo mudéjar. Esta puerta será construida posteriormente por obreros moriscos.

De la decoración mural que poseía el templo solo se han conservado dos escenas de la Anunciación y una Virgen con el Niño. Esta última se sitúa en el muro derecho de la nave de la epístola, encontrándose incompleta, ya que debería formar parte de una composición más amplia. En ella aparece la virgen sendente sosteniendo al Niño en su regazo, al que le ofrece una fruta. A ambos lados, dos ángeles, incompletos, sostienen un tapiz que sirve de fondo y ocultan un segundo decorado con estrellas. Estilísticamente correspondería a fines del siglo XV.

Puerta califal de la iglesia san Miguel de Córdoba

La Anunciación que se encuentra más perdida es la existente en el presbiterio, en el muro del evangelio, que parecer corresponder al siglo XVI. Mucho más interesante es la que se encuentra en el muro derecho de la nave de la epístola, bajo un arcosolio. Junto a las imágenes habituales de esta iconografía, la Virgen y San Gabriel, aparece entre ambos la representación de Dios Padre y, en el ángulo derecho, la figura, posiblemente del donante, un dominico con báculo.

De gran interés es la inscripción con el nombre de “Portillo”. Su identificación permitiría conocer si se trata del nombre del donante o del anónimo pintor que la realizó entre los siglos XV y XVI.

La Capilla del Bautismo fue primitivamente la sepulcral de los Guzmanes, y luego de los Vargas. Su entrada es un arco de herradura ornamentado con dientes de sierra, de planta cuadrada y en sus ángulos columnas, sobre las cuales se cambia la planta, mediante trompas de arcos volados, decorados unos con los clavos y otros con las líneas en zig-zag. Se cubre con una bóveda octogonal que arranca de una moldura que se apoya sobre ménsulas. Está inspirada en las bóvedas adyacentes al muro de la quibla de la Mezquita.

Nuestra espera se demora casi media hora mientras llega la novia, esta cuando llega se baja de un antiguo Rolls Royce blanco para entrar en el templo, como todas las novias esta preciosa en su mejor día, luce un magnifico velo que vuela unos cuantos metros formando una imagen excepcional.

Este tiempo nos ha permitido recomponernos un poco de la maltrecha imagen que ofrecemos y más en el interior de una iglesia donde se va a celebrar una boda; por lo que abandonamos apresuradamente la iglesia por la puerta califal.

Cruz de Mayo de la Plaza de las Tendillas de Córdoba

Caminamos hacia la plaza de las Tendillas donde se encuentra la Cruz de Mayo más grande y visitada de Córdoba se llama Cruz de la Ciudad. Esta situada a la sombra del monumento al Gran Capitán.

La cruz está adornada de flores rojas, se levanta sobre una peana de mármol, decorada con los típicos farolillos curvos cordobeses. Esta rodeada de barricas de madera con flores con la marca Alvear que le da un sabor andaluz.

En estos momentos comienza a escampar, decidimos regresar al parking de los Custodios para almorzar en nuestra autocaravana.

Cruz de Mayo Hermandad de los Dolores de Córdoba

Por la tarde, vamos directamente hasta la plaza de los Capuchinos para ver su Cruz de Mayo, pertenece a la Hermandad de los Dolores. Por la decoración la cruz parece estar expuesta en el interior de un singular patio. Esta cruz esta adornada de unos grandes faroles en el suelo y otros más pequeños que cuelgan de las paredes, además de las típicas macetas con gitanillas.

Cristo de los Faroles de Córdoba

La plaza de los Capuchinos es una de las más bellas, por no decir la más bella, de todo Córdoba. Nos recibe un mozo que esta celebrando su despedida de soltero con varios amigos, como suele suceder el alcohol se apodera de estos actos, aunque el grupo es muy graciosillo y sus bromas son aceptadas por todos los viandantes.

En el centro de la plaza se encuentra el monumento al Cristo de los Desagravios y Misericordia, conocido popularmente como el Cristo de los Faroles, fue realizado por el escultor Juan Navarro León en el año 1794 siendo su promotor el capuchino franciscano Fray Diego José de Cádiz.1

El Cristo de los Faroles se encuentra iluminado por ocho faroles muy peculiares que le rodean y le dan su nombre popular.

La actual fisonomía del Cristo de los Faroles tiene su origen en las verjas que se levantaron en los años 20 del siglo XX y sus faroles fueron sustituidos por otros más hoscos en el año 1984.

Plaza de los Capuchinos de Córdoba

Antiguamente, la Plaza de Capuchinos pertenecía al patio del Convento del Santo Ángel (Capuchinos), donándolo dicha congregación a la ciudad, entre otras cosas, por ser lugar de tránsito entre dos barrios muy populares de Córdoba. Mantiene dicha plaza su empedrado original y es el lugar de culto predilecto de Córdoba, ya que amén del Cristo de los Faroles, existen cuatro tallas importantísimas que se procesionan en la Semana Santa. Estas tallas pertenecen a la Hermandad de la Paz y Esperanza y a la Hermandad de los Dolores. De hecho la Hermandad de los Dolores, su Cristo de la Clemencia (Amadeo Ruiz Olmos) procesiona con mucha similitud al Cristo de los Faroles.

El Cristo de los Faroles ha sido objeto de innumerables canciones o coplas, entre ellas, la más famosa, del mismo nombre, interpretada por Antonio Molina y que fue base para El Cristo de los Faroles (Película). En el año 2005 se estrenó una marcha procesional realizada por Miguel Angel Font (Sevilla), y regalada a los hermanos costaleros del Cristo de la Humildad y Paciencia de la hermandad de la Paz.

Varios momentos clave tiene la plaza para verla en su esplendor, al atardecer; el Martes Santo, con la cofradía de La Sangre , el Miércoles Santo con la cofradía de La Paz, y el Viernes Santo con la de Los Dolores, también en los vía-crucis de dichas hermandades.

Cruz de Mayo Hermandad de la Paz de Córdoba

La zona esta tomada por la juventud que ha salido como los caracoles después de la lluvia intensa de estos días. Llegamos a la Cuesta de Bailio donde esta la siguiente Cruz de Mayo, es obra de la Hermandad de la Paz. La cruz se levanta en un marco excepcional de la iglesia de Nuestra Señora de la Paz y la Esperanza.

Cruz de Mayo Hermandad Padre Jesús de la Sangre de Córdoba

Seguimos por la calle Carbonell y Morand hasta La siguiente cruz se encuentra situada en la plaza del Cardenal de Toledo, corresponde a la Hermandad Padre Jesús de la Sangre.

Es quizás la Cruz de Mayo más bonita y vistosa de las que hemos visto hasta ahora, destaca por la graciosa combinación de flores naranjas y rojas. En estos momentos que ya no llueve, las plazas ya se han convertidos en improvisadas zonas de baile, ocio y gastronomía tradicional.

Plaza de la Fuenseca de Córdoba

Desde aquí seguimos por la calle de Juan Rufo hasta que llegamos a la preciosa plaza de Fuenseca, es una pequeña plaza que abarca cuatro casas pero que da sabor a la calle. La fuente de Fuenseca era alimentada por el agua que procedía del manantial que llegaba también al Palacio de Dueñas y la fuente estaba situada en la Cuesta del Bailio, como la fuente estaba más alta que el manantial solamente suministraba agua cuando era año de lluvias y casi siempre su pila estaba seca, de ahí viene su nombre por su mofa popular.

El ayuntamiento puso remedio en 1760 trasladando la fuente hasta el sitio que podemos verla en estos momentos, pero como seguía sin sacar agua hicieron un hoyo con dos o tres gradas para que tuviera el nivel del palacio, la situación era tan ridícula que fue nuevamente trasladada al lugar que la vemos en estos momentos, en la pared junto al jardín de la casa del conde de Arenales.

La fuente dejo de estar seca y se convirtió en una hermosa fuente, vierte el agua fresca sobre el pilar por cuatro viejos caños de bronce. El primero por la izquierda es el más apreciado tradicionalmente por los vecinos del barrio que acudían a proveerse de agua para el consumo doméstico, como denota el desgaste del contiguo poyo de piedra originado por el roce de miles de cántaros a lo largo de casi dos siglos, que es la antigüedad de la fuente actual.

Por encima de la fuente se coloco en el centro una tosca imagen de San Rafael que la preside, a los lados dos artísticos faroles. Por la noche incorpora la fuente un detalle estético que aumenta su encanto: los reflectores colocados bajo el agua del pilar proyectan sobre el testero los reflejos temblorosos que se originan sobre la superficie al caer los chorros, lo que produce un efecto de tenue llamarada, como si ardiera la piedra a los pies del Custodio; contrasta esa vibración con la blanca luz de los dos faroles que flanquean la imagen.

Cruz de Mayo Hermandad Salesiana del Procedimiento de Córdoba

Seguimos por la calle de Santa Marta hasta lo que fue el cine descubierto de Fuenseca, donde se ha instalado la Cruz de Mayo de la Hermandad Salesiana del Procedimiento.

Es otra de la cruces de mayo más bonitas, tiene esa falta de uniformidad del color porque le han introducido a las flores rojas unas pocas en color amarillo, en su base han colocado unas cantaras blancas y azules con gitanillas, claveles, clavelinas en tiestos y más bien parece un rincón de una casa patio.

El albero del recinto esta totalmente encharcado lo que hace que las pérgolas para la fiesta estén totalmente vacías, solamente suena una música de ambiente que no atrae a nadie. Este año difícilmente van a cubrir gastos las hermandades.

Cruz de Mayo Palacio de Viana de Córdoba

Desde aquí marchamos hasta la calle Rejas de don Gome donde se levanta el Palacio de Viana, casa solariega renacentista donde han colocado una grandiosa Cruz de Mayo en el Patio de la Cancela , que es el actual acceso a Viana, era el patio de entrada de la casa de los condes de Torres Cabrera, fue adquirida por los propietarios del palacio en el siglo XIX, con lo cual perdió su función de patio de entrada. La arquitectura de este patio difiere sensiblemente del resto de patios de Viana, una fuente ornamental con forma de concha de vieira y por los muros revestidos de ladrillo visto a los que se asoman balcones con bellos trabajos de forja le hacen fácilmente reconocible. El pavimento del patio, enchinado con forma de baldosa a dos colores.

Continuamos por las intrincadas calles de la zona hasta llegar a la calle Zarco es una de las que tiene mayor sabor de Córdoba, es muy estrecha con un pavimento de piedras cordobesas, tiene un trazado que hace forma de zig-zag, desde algunos de sus tapiales se adivina que rodea los patio del Palacio de Viana, en algunos momentos me parece estar en Marruecos.

Cruz de Mayo Hermandad Nuestro Padre Jesús de la Pena y María Santísima de la Esperanza de Córdoba

Llegamos a otra de las Cruces de Mayo, se trata de la Hermandad Nuestro Padre Jesús de la Pena y María Santísima de la Esperanza , se encuentra situada en lo que fue el Cine Olimpia de la calle Zarco nº 14.

La cruz es muy hermosa con flores en verde y un revestimiento en rojo, sirve como fondo unos tiestos en verde con gitanillas y clavelinas, sobre un pedestal de madera con geranios que representan el mes de mayo cordobés.

Cruz de Mayo Hermandad de la Expiración de Córdoba

Desde aquí marchamos a la Plaza de Santa Marina donde se levanta otra maravillosa Cruz de Mayo, es bonita la cruz y es precioso el entorno donde se levanta, obra de Hermandad de la Expiración , situada en uno de los extremos de la plaza, cerca de la portada de la iglesia de Santa Marina.

Más adelante, seguimos hasta la plaza de Conde de Priego esta unida a la plaza de Santa Marina, aunque tiene su propia idiosincrasia porque tiene una gran parecido a un ruedo rectangular donde en su mismo centro se encuentra la figura de Manolete, esta citándonos capote en mano, y esperando la salida de un toro imaginario. Es monumento al torero más importante, que vivió los años de sus primeros triunfos en la cercana plaza de la Lagunilla, es obra del escultor Álvarez Laviada y fue erigido en 1956 con la taquilla de una corrida de toros encabezada por Carlos Arruza.

Cruz de Mayo Hermandad del Resucitado de Córdoba

En la plaza de Conde de Priego y delante del capote de Manolete se ha levantado la Cruz de Mayo, con delicadas flores, obras de la Hermandad del Resucitado.

Convento de Colodro de Córdoba

Seguimos por la calle Mayor de Santa Marina hasta que llegamos al Convento del Colodro Esclavas del Santísimo Sacramento. Este convento está construido sobre una ermita levantada en el Siglo XVI, reconstruida en el XVIII y reformada en 1959 por el arquitecto Carlos Sáenz de Santamaría. Su fachada tiene dos plantas con huecos verticales y sin ningún tipo de ornamentos. La portada podemos considerarla como neoclásica.

La ermita original fue levantada en el siglo XVI en honor a San Acisclo y Santa Victoria, patrones de la ciudad y de los que se cree que fueron educados en una casa situada en ese emplazamiento por una mujer llamada Minciana. La ermita tiene una nave única con bóveda y cabecera plana, se cubre con una bóveda elíptica que se apoya sobre pechinas que tienen como decoración pinturas de mártires cordobeses: San Zoilo, San Marcial, San Januario y San Fausto. En el altar se encuentran las pinturas que representan a San Acisclo y Santa Victoria.

Uno de los elementos a destacar por su curiosidad es la iconografía de una Virgen encargada en 1959 que lleva en el pecho la Sagrada Forma de la cual salen rayos.

Restos de la Muralla de Córdoba

Como tiene la puerta abierta entramos para ver la iglesia, nos encontramos que tiene un aspecto como una pequeña ermita, tiene un retablo mayor separado por una reja continua, en su interior esta la figura de blanco de una mujer. En los primeros momentos nos parece que pueda ser una figura inanimada vestida de blanco. Hasta que de repente nos asusta se levanta y se marcha, entonces nos damos cuenta que se trata de una miembro de las Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Inmaculada Concepción.

Seguimos hacia la avenida de las Ollerías, antes de llegar podemos ver algunos trazos de la antigua muralla, imagino que son los restos que han salido a la luz de la contigua Torre de la Marmuerta.

En la parte más alta de la calle podemos ver una panorámica de la Iglesia Conventual de San Cayetano, tiene un revoco del color del albero y un aspecto indiano. La imagen de la iglesia manifiesta un efecto excepcional en la perspectiva barroca. Esta arropada por una decena de corpulentos cipreses, dos palmeras y adelfas arboladas pueblan los descuidados parterres.

Iglesia san Cayetano de Córdoba

El edificio formaba parte del convento de carmelitas descalzos fue fundado por San Juan de la Cruz en 1586, en la primitiva ermita de San Roque. Sin embargo, dicho edificio se abandonó en 1613, construyéndose el Convento de San José, conocido vulgarmente como de San Cayetano, gracias a la protección de Doña Beatriz de Haro.

Cúpula de la iglesia san Cayetano de Córdoba

Los trabajos de construcción del nuevo cenobio se dilataron hasta 1659, iniciándose, a principios de la siguiente centuria una serie de reformas que afectaron no solo a las dependencias conventuales, sino también a la iglesia. Tras la desamortización, la iglesia permaneció abierta al público hasta que en 1893 se devolvió a la orden carmelita.

Las pinturas murales que se conservan en la iglesia conventual son el producto de las transformaciones que sufrió el templo en el primer cuarto del siglo XVIII. A lo largo de la nave corre un zócalo, cuya zona inferior, imita una labor de mármol con estrellas inscritas en círculos que alternan con rectángulos. En la parte superior son labores de brocados dispuestos en bandas verticales, delimitados por una cenefa de flecos. El resto de los muros, así como las bóvedas, se ornamentan con motivos vegetales, ente los que destacan las hojas de acantos, así como con guirnaldas florales, angelotes, cenefas con roleos y cartelas.

Estas últimas están ocupadas por santos fundadores de órdenes religiosas. Junto a ellos, en la bóveda de la nave aparecen una serie de medallones con pasajes de la vida de San Juan de la Cruz, completándose, en los lunetos, con escenas de la vida de San José y Santa Teresa. En el crucero, la media naranja se adorna con los Evangelistas y los Padres de la Iglesia, mientras que las pechinas son ocupadas por los escudos de la familia Haro. En el presbiterio aparecen la Sagrada Familia junto a santos de la orden, como San Telesforo.

Capilla de la iglesia san Cayetano de Córdoba

Hay que hacer alusión, junto a estas pinturas barrocas, la existencia en la Capilla de Santa Teresita del Niño Jesús, de las realizadas hacia 1919, con temas alusivos a la santa.

Calle de los Moriscos de Córdoba

Desde esta iglesia bajamos hasta la calle de Moriscos, como su nombre indica es entrar en el pasado musulmán de la ciudad y la verdad que no lo puede negar: Si cambiásemos el color blanco de sus calles encaladas y pusiéramos el color ocre estaríamos en algunas de las más importantes calles de la medina de Marrakech.

Al final de la calle llegamos vemos en una esquina que se encuentra la fuente de la Piedra Escrita , llamada así –al parecer– por la inscripción en piedra que existe en la parte superior y que nos informa de que fue hecha en 1721. Antiguamente su agua procedía del manantial de La Fuensantilla.

Esta fuente es una de las más artísticas de Córdoba y recuerda con su frontis un retablo barroco, de cuyas repisas laterales arrancan sendos estípites que sostienen el arco quebrado y el frontón abierto que los remata, bajo un escudo de Córdoba.

El agua, que se vierte a un pilón de piedra azul, mana de la boca de dos pequeños leones. Antaño se conoció a uno como el "Caño Bueno" por su agua procedente de la Fuensantilla mientras que el otro, abastecido por las Aguas Potables, era conocido como el “Caño Malo”. El león de la izquierda, que se hallaba en muy mal estado, fue remodelado en 1982 por Rafael García Rueda.

Fuente Escrita de Córdoba

En inscripción superior de la fuente reza:

Reinando la magestad del S. Rey D. Phelipe V y siendo su corregidor en esta ciudad D. Juan de Vera Zúñiga y Faxardo, cavallero de el Orden de Santiago, Intendente General de lo Civil y Militar y Real Hazienda della la de Jaén y sus Reinos se hizo esta obra el que fueron Dip. D. Antonio Dimas de Cárdenas y Guzmán cavallero de la misma Orden y D. Antonio Toboso de los Ríos y Castillejo Veinticuatros. Año de 1721.

Seguimos por la calle de los Aceitunos hasta llegar a la plaza de San Agustín, esta plaza también es conocida como “Compás de San Agustín”, al encontrarse en lo que debió ser el patio de acceso al Convento de San Agustín. Este convento fue fundado por el rey Fernando III el Santo en las afueras de Córdoba, pero más tarde Alfonso XI donó a esta orden el lugar que ocupa hoy.

En un lado de la plaza se puede ver el monumento a Ramón Medina, también se encuentran en ella una pequeña fuente para beber de mármol blanco y bellos bancos metálicos, está plantada con palmeras y plátanos.

Cruz de Mayo de la Hermandad de la Borriquita de Córdoba

La Cruz de Mayo que se levanta en la plaza es obra de la Hermandad de la Borriquita. Es una enorme cruz de flores rojas sobre un pie de flores, en el frente se puede ver el escudo de la hermandad, a los lados unas barricas en negro de la marca Alvear, le dan el sabor andaluz.

Cruz de Mayo de la Hermandad del Padre Jesús Nazareno de Córdoba

Desde la plaza de San Agustín caminamos por la calle Jesús Nazareno hasta la plaza del Padre Cristóbal, allí se levanta la Cruz de Mayo de la Hermandad del Padre Jesús Nazareno, la cruz se monta detrás de la figura en bronce del padre Cristóbal de Santa Catalina, fundador del Hospital de Jesús Nazareno y de la orden de hermanos y hermanas de Jesús Nazareno.

Cruz de Mayo de la Hermandad del Buen Suceso de Córdoba

Muy cerca esta la Plaza de Poeta Juan Bernier, donde se ha levantado la Cruz de Mayo perteneciente a la Hermandad de Buen Suceso, es la primera vez que esta hermandad participa en el concurso y la verdad ha montado una cruz de una gran proyección arquitectónica, que logra integrarse perfectamente en la plaza.

Plaza de San Andrés de Córdoba

Poco a poco la noche se nos echa encima, las calles se llenan de gente joven y las pérgolas de las cruces se llenan de gente tomando sus tapas. Llegamos a una de las plazas más bonitas de Córdoba, se trata de la plaza de San Andrés. En el centro hay una fuente que da nombre a la plaza, tiene aspecto musulmán con cuatro caños en su parte superior que despiden el agua a la taza, para volver a surgir para precipitarse al pilón octogonal.

Según las crónicas se labró en 1664 para la antigua plaza del Salvador, y fue dos siglos más tarde cuando fue trasladada a su actual emplazamiento. Estuvo coronada hasta 1813 por el escudo del imperio, el águila, el cual fue destruido para borrar el recuerdo del emperador francés Napoleón.

Justo detrás se levanta el Palacio de los Luna es una mansión solariega, representa un excelente ejemplo de arquitectura de estilo plateresco cordobés.

El palacio destaca por su fachada de piedra, que podría datarse del último tercio del siglo XVI. Posteriormente fue aumentada en altura con un piso de doble ventana a modo de galería italiana. La portada es la tradicional de aquel tiempo, un gran portón enmarcado por molduras por jambas apilestradas, remates de bola en los extremos y dibujo en relieve de guirnaldas en el dintel. Sobre ese enmarque está el escudo familiar con una luna, que da nombre popular a la casa, y como remate una ventana central con alfiz muy sencillo. En la esquina hay un doble balcón de ángulo, a dos alturas con columna en el centro y enmarque de molduras labradas en piedra.

Cruz de Mayo de la Hermandad de la Penas de Santiago de Córdoba

La Cruz de Mayo levantada en esta plaza de San Andrés que tiene un cierto sabor extremeño por sus edificios, pertenece a la Hermandad de la Penas de Santiago, es una maravilla y muy fotografiada. Es de flores blancas y destaca en la intersección de la cruz la gran cruz negra y roja de San Andrés.

 

Procesión de la Hermandad del Huerto en Córdoba

Sin quererlo, nos cruzamos con una de procesiones que se organizan en esta época de las Cruces de Mayo, está organizada por la hermandad del Huerto. Se trata de la procesión con el pasito de la Santa Cruz y que recorre uno de los entornos más especiales de la Córdoba monumental. La salida, cuyos protagonistas son los jóvenes de la cofradía, cuenta con el acompañamiento de la agrupación musical Nuestro padre Jesús de la Redención de Córdoba. Formación que pusiera sus sones el Domingo de Ramos al Señor de la Oración en el Huerto.

El cortejo ha salido de la iglesia de San Francisco y San Eulogio, y transita por San Fernando hacia Lucano, desde donde embocará Lineros y desviarse hacia Candelaria, saliendo a la plaza del Socorro. Desde ese especial enclave, la procesión recorre la Corredera para girar a Sánchez Peña y tomar Maese Luis. La parte final del recorrido discurre por los Patios de San Francisco y el Compás que lleva el mismo nombre.

Cruz de Mayo de la Hermandad de Jesús del Calvario de Córdoba

Ya la noche casi es completa y seguimos nuestra peregrinación por Córdoba hasta que llegamos a la plaza de las Cañas donde se encuentra la Cruz de Mayo perteneciente la Hermandad de Jesús del Calvario, es muy similar al tipo de cruces que se levantan en Granada, donde el parte baja tiene muchas decoraciones que representan las distintas ofrendas.

Cruz de Mayo de la Plaza del Potro de Córdoba

Bajamos en dirección al río Guadalquivir hasta que llegamos a otra de las cruces más representativas de la fiesta, es la presentada en la Plaza del Potro. La Cruz de Mayo se decora con cuatro columnas de mármol coronadas por sendos farolillos, levantada por obra de la Asociación de Sonrisas de Lunares, tiene como objetivo recaudar fondos por medio de donaciones, conciertos, mercadillos benéficos, socios, etc. Todo ello, para destinarlo a personas enfermas que necesiten mejorar su calidad de vida y no dispongan de los medios necesarios.

Poco a poco se nos van terminando las fuerzas, como podemos comprobar hemos tenido un día muy intenso y solamente nos queda gasolina para llegar a nuestra autocaravana para el merecido descanso.

Día 30 de abril (domingo)

Ruta: Córdoba

Carroza batalla de las flores de Córdoba

Lo primero que hacemos antes de comenzar nuestra ruta por Córdoba es ver en Internet la agenda de la ciudad. Podemos leer que a las 12,00 horas se va a celebrar “Batalla de Las Flores Córdoba 2017”, ¡Vaya!...esto promete mucho. Es la forma que tiene Córdoba de dar la bienvenida a la primavera.

Cada año, durante el mediodía del primer o segundo día de mayo, tiene lugar la Batalla de las Flores en Córdoba. Se celebra en las céntricas avenidas del Paseo de la Victoria y de la República Argentina , por donde circula una cabalgata de carrozas decoradas con flores que lanzan claveles al público y el público las devuelve a modo de una batalla gestual.

La fiesta está organizada por la Federación de Peñas, donde miles de cordobeses y turistas acuden cada año a este acontecimiento, que consiste en que las mujeres vestidas con trajes de gitana arrojan miles de claveles al público que éste a su vez devuelve, produciéndose de esta forma una auténtica batalla de flores.

Después de los días de lluvia que llevan en Córdoba el día comienza radiante y parece que las probabilidades de lluvia son mínimas. Un día tan bonito merece ser disfrutado. Nos acercamos andando al paseo de la Victoria justo en el momento que han colocado todas las carrozas en fila y están armándose con sus municiones para la cruenta batalla, estas consisten en 160.000 claveles que poco a poco van cortando los tallos para solamente poder disparar con las flores, desaprovechan los tallos para que no hagan daño en su impacto al publico.

Festival de la primavera de Córdoba

Coche de caballos del Festival de Primavera de Córdoba

En total hay 15 carrozas engalanadas con distintos motivos que se identifican con la cultura y la arquitectura de la ciudad de Córdoba.

Festival de la Primavera de Córdoba

El circuito comienza a las 12,00 horas en un recinto perfectamente habilitado para que el desfile pueda dar dos vueltas y durar unas dos horas. Enfrente, tenemos a un grupo de ancianos de una residencia que los han colocado en sus de ruedas sillas para que puedan disfrutar del espectáculo en primera fila.

Comienza con el desfile de la Policía Municipal a caballo, les sigue la banda de música para crear la atmósfera perfecta de olor, color y sonido. Le siguen un magnifico coche de caballos amarillo tirado por cuatro excepcional sementales blancos de pura sangre española, esta envoltura sirva para ensalzar la belleza de las reinas de las fiestas.

Tenemos que esperar la llegada de la primera carroza para que nos bombardeen desde la parte alta con una nube intensa y cruzada de estas balas de colores que no matan y rejuvenecen el espíritu, además, nos sirven para que los espectadores podamos coger los claveles del suelo y contar con munición propia para sorprender a la segunda carroza.

La segunda carroza es recibida en igualdad de condiciones, clavel que sale por el que entra, muchas gente prefiera entregarlos en mano como signo de admiración a algún familiar que va en la carroza y otros como una delicada dedicatoria.

Festival de la Primavera de Córdoba

La tercera carroza ya esta en inferioridad de condiciones, aquí entran más que salen porque el público es mayoritario y ha logrado el acopio de gran número de claveles, pero las mujeres de la carroza admiten la propuesta y la reciben con alegría.

El trabajo empleado en la decoración es impresionante con una combinación perfecta de flores en papel y de flores naturales consiguen un estupendo colorido, las mujeres y hombres llevan sus mejores galas en trajes cordobeses, no se puede olvidar en la cabeza de los hombres los típicos gorros cordobeses.

Festival de la Primavera de Córdoba

Una a una van desfilando todas las carrozas, cuando llega la ultima una parte importante del publico abandona el recinto pero enseguida es sustituido por gente nueva que vuelve a ocupar sus posiciones a las espera de la segunda vuelta que hace toda la comitiva.

Vídeo del Festival de la Primavera de Córdoba

Mi cámara fotográfica dispara y dispara indiscriminadamente con la esperanza de hacer la foto del año, quizás no se consiga porque es una cuestión de suerte, pero al menos hemos participado de esta bonita fiesta llena de alegría.

Torre Campanario de la Mezquita de Córdoba

La tarde comienza echando una mirada al cielo, esta cubierto, esperemos a ver que nos depara. Marchamos en dirección a la Alhambra, andamos por las calles estrechas y tradicionales en busca de algún souvenir de ganga. Como siempre nos paramos ante la imagen de la calle de la Judería , esquina de la calle Cardenal Herrero y la Calle Torrijos para inmortalizar la Torre Campanario de la mezquita de Córdoba.

Patio de los Naranjos de la Mezquita de Córdoba

Siempre es una maravilla pasar al interior de la mezquita para ver el patio más bonito de Córdoba, el Patio de los Naranjos, esta vez nos conformamos con una mirada fugaz.

La mezquita de Córdoba siempre ha estado en controversia religiosa, hay que dar gracias a los Reyes Católicos porque no consintieran en que fuera derribada, y este año parece que se intensifica con la afirmación del obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, sigue a vueltas con la Mezquita de la ciudad. El prelado ha asegurado que el edificio es “arte bizantino” y que “los moros” únicamente “pusieron el dinero”.

Esto lo amplia en una entrevista y el obispo afirma: “los califas no tenían arquitectos propios” ni “crearon un arte nuevo”. “Fueron a por sus paisanos cristianos de Damasco y los trajeron a Córdoba. Pero el arte no es musulmán, es bizantino”…

Quizás estas afirmaciones pretenden confrontar la actual reivindicación que es devolver al Patrimonio del Estado la propiedad del edificio que fue inmatriculada por primera vez a nombre de la iglesia y de esta forma pretenda borrar el pasado andalusí de su arte.

Portada de la Torre del Campanario de la Mezquita de Córdoba

Desde la redes sociales se han leído respuestas tan acertadas a tal disparate “Aparte de estudiar el Código Canónico, las encíclicas, los concilios, la Biblia y otros tratados y escritos católicos, sería necesario Monseñor, que se diera usted una vuelta por cualquiera de las facultades de Historia y de Historia del Arte y adquiriera una mínima base cultural (al menos en estas materias), para que por fin pudiera emitir un juicio de valor cultural acorde con su “categoría intelectual”.

En el mismo muro de la mezquita se encuentra el templete o humilladero, se había levantado en el año 1896, aprovechando que Julio Romero de Torres había participado en la restauración de los artesonados de la Mezquita-Catedral de Córdoba que se puede descubrir y observar en el interior del edificio. Además, en el exterior de la fachada norte del patio de la mezquita, se encuentra un altar con la Virgen de los Faroles, obra de Romero de Torres que presenta a una virgen Asunción protegida por una reja y rodeada de once faroles. La pintura actual es una copia de la original que fue trasladada al museo que reúne la obra del pintor.

Esta imagen es olvidada por muchos viajeros que pasan de largo ante él sin prestarle la menor atención, pero conviene abstraerse por unos minutos del monumento que lo eclipsa y dedicarle una atenta mirada.

Virgen de los Faroles de Córdoba

Bajo las almenas de raigambre siria una cubierta con decorada bóveda elíptica protege el gracioso retablo rococó adosado al muro. Cuatro columnillas sobre pedestales que sostienen un frontón curvo con decoración vegetal y el anagrama mariano, arropan el lienzo de una Virgen popularmente conocida por la advocación de los Faroles –por los que, en número de once, circundan el altar–, que en realidad es una Asunción. Delante del retablo, se extiende una repisa en la que depositar ramos de flores frescas. Un muro defensivo de piedra gris, a modo de antepecho, recorrido por verja, resguarda el altar del ajetreo callejero, mientras que a ambos lados se extienden, adosadas al muro, sendas escaleras interceptadas por verjas protectoras. En la verja, un óvalo de metal mantiene la piadosa estrofilla: “Si quieres que tu dolor / se convierta en alegría / no pasarás pecador / sin alabar a María”. Y empotrado en el antepecho, un cepillo suplica la “limosna para el altar”.

Calles moriscas de Córdoba

Continuamos por la calle Céspedes, intentamos descubrir otra de las maravillas de Córdoba que no hemos tenido nunca la oportunidad de visitar. Vamos a ver si esta vez tenemos suerte.

Mientras las calles se estrechan, nos recuerdan que estamos en la morería, que su pasado y su sabor musulmán no se han diluido con el paso de tantos siglos. A la altura del número 6, a la izquierda, puedes leer: Calleja de la Hoguera. Tienes que ir atento porque sino, no te darás cuenta y pasará desapercibida. Intenta adentrarte sin miedo, una vez dentro te darás cuenta que has llegado en otra época de la historia, el ruido es diferente, el olor es diferente. Mira al fondo en dirección al cielo y veras un alminar, es una pequeña torre cuadrangular con arquitos de herradura abiertos en sus lados y una cúpula semiesférica rematada por un yamur, remate compuesto por cinco bolas de tamaño decreciente, típico de la arquitectura árabe.

Si cerramos un poco los ojos y nos abrimos a la imaginación podemos ver la figura de dos hombres que atraviesan los arcos del minarete, van vestidos con sus amplias chilabas, en la pared permanece atado un borrico descansando de sus pesadas cargas. Desde las ventanas se puede escuchar la mandolina moruna; puedes sentir que ha comenzado el Ramadan y estos hombres no podrán comer y beber desde el alba hasta el anochecer, de esta forma descansan mientras el sol esta alto y hacen de la noche el día. Tan pronto que se ponga el sol irán a sus casas a comer y beber. Estos hombres se dedican a sus negocios, uno tienen telares donde fabrica chilabas de lana oscura, manchadas con motas blancas y el otro tiene un molino de aceite movido por el agua del río Guadalquivir.

Mezquita de los Andaluces de Córdoba

Podemos escuchar al almuecín o simplemente el muecín llamando a los fieles en una de las cinco veces que lo hace en transcurso del día. Un hadith o narración recoge la palabras del profeta Mahoma “Cuando se llama a la oración, el diablo emprende la huida para no oír las palabras de almuecín”, mientras la llamada resuena en toda la ciudad, estas recuerdan a todos los fieles sus deberes, se cuentan también el “allahu akbar” qué significa: Dios es Grande, es un signo de que procesas la religión musulmana.

Mihrab de la mezquita de los Andaluces de Córdoba

Estamos ante una verdadera calle musulmana, verdaderamente no se puede llamar calle, tampoco plaza estamos ante entramados de callejuelas conocidos como azucaques que servían de acceso al interior de las manzanas.

A la izquierda esta la entrada a la mezquita de los Andaluces, no están grande y famosa como la de Fez, pero ésta tan bien representa el lugar para la oración, por sus dimensiones estaba calculada para una utilización de un barrio, antiguamente no estaba pensado como un espacio sagrado, simplemente un lugar de reunión para los musulmanes.

Entramos en un pequeño patio que tiene una fuente para poder hacer los rituales de lavado antes de la oración; hay que descalzarse para penetrar en la sala de rezo.

El interior destaca el muro con la quibla orientada a la meca, en el centro está mihrab, un nicho en la pared que acentúa la oración hacia la Meca y que recuerda a los fieles la presencia del profeta, a su derecha hay un púlpito o mimbar, donde se sube el imán, que guía la oración de los viernes. Este elemento solamente se podía tener en las ciudades cuyos gobernadores habían sido nombrados por los califas.

Calles moriscas de Córdoba

El espacio dedicado a la oración esta construido con arcos y columnas de mármol rojo con capiteles del tipo emir, es el primero del arte islámico que copia de las iglesias románicas donde se ven el tratamiento de hojas de acanto, sujetan unos arcos de ladrillo rojo. La decoración no puede contener ninguna referencia antropomórfica a la que aferrarse, puro átomo el ser humano en el continuum del universo.

En el lado contrario hay una celosía para el rezo de las mujeres, aunque no hay nada en el Islam que se pronuncie sobre dicha práctica en la realidad, o no existen salas o están perfectamente diferenciadas.

Continuamos nuestra visita y bajamos en dirección a la mezquita de Córdoba y nos paramos en la fachada oeste de la propia mezquita para contrastar las palabras del Obispo de Córdoba que indicaba que la mezquita los califas no tenían arquitectos propios ni crearon un arte nuevo

En todas las puertas, después de siglos de intervenciones, han quedado restos del esplendor pasado musulmán con decoraciones y yeserías que crean un espacio irreal y fantástico que bien pudiera establecerse en uno de los cuentos de las mil y una noches. Donde se pueden ver una serie de elementos que con el transcurrir de la historia se han eliminado toda palabra de las antiguas dedicatorias al Islam sobre muchas de la partes de todo el muro. Podemos ver en ventanas geminadas con arcos de herradura y una serie fantástica de arquerías ciegas que decoran el espacio superior central, cuyos arcos son de herradura o trilobulados.

Decoración puerta de San Juan en la Mezquita de Córdoba

Puerta de San Juan: Recibe su nombre de la capilla de San Juan Bautista, que se encuentra al otro lado de dicha puerta. Fue restaurada en 1913 por el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco.

Puerta del Baptisterio: Recibe su nombre de la capilla del Baptisterio, que se encuentra al otro lado de dicha puerta. Fue restaurada en 1913 por el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco.

Puerta de San Nicolás: Recibe su nombre de la capilla de San Nicolás de Bari, que se encuentra al otro lado de dicha puerta. Fue restaurada en 1913 por el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco.

Decoración puerta de la Concepción en la Mezquita de Córdoba

Puerta de la Concepción Antigua : Recibe su nombre de la desaparecida capilla de Nuestra Señora de la Concepción , que se encontraba al otro lado de dicha puerta. Fue restaurada en 1913 por el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco.

Plaza de la Alhóndiga de Córdoba

Puerta de San José: Recibe su nombre de la capilla de San José, que se encuentra al otro lado de dicha puerta. Fue restaurada en 1913 por el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco.

Seguimos nuestro recorrido por la calle de Cardenal González, pero vamos hacer un quiebro en una zona de la ciudad menos conocida y que estaba un poco degradada pero que últimamente se han puesto en valor. Cogemos el pequeño callejón de la Plaza de la Alhóndiga para entrar en unos espacios del silencio. Este lugar conocido tradicionalmente como “el barrio de los gitanos”, cuenta con una morfología que le confiere tranquilidad y sosiego, articulado a base de pequeños espacios abiertos conectados por tortuosas y estrechas vías. La Plaza de la Alhóndiga fue durante el medievo Pósito Municipal, lugar donde se compraba y se vendía trigo. Los edificios que rodeaban la plaza funcionaban como hospederías. Este tipo de establecimientos era muy abundantes en la zona por ser el lugar destinado para las transacciones comerciales. Seguramente hace unos cuantos siglos esta zona era muy transitada porque ocupaba el corazón comercial de la ciudad, en estos momentos, solamente paseamos los más despistados.

Calles intimistas de Córdoba

El barrio de los gitanos era llamado así sin ánimo peyorativo, y en un modesto cuchitril vivió hasta el fin de sus días la gitana Amalia, modelo de Julio Romero de Torres en lienzos tan celebrados como Córdoba judía o La saeta. “Don Julio parecía un gitano –me confesó un día ya lejano–; alto, fino, el color cobrizo, con un sombrero de ala ancha y una capa... Pero ¡qué buen mozo y qué flamenco era! Me pagaba diez realitos por posar”, llegó a decir su musa.

Llegamos a la calle Cara donde podemos comprobar que con la amplia rehabilitación se ha creado una nueva ruta turística, íntima y evocadora, donde se vuelve a sentir el rumor de los surtidores que jalonan la ruta. Son apenas doscientos metros de paseo en el que es posible reencontrarse con la Córdoba callada que fascinó a Azorín. Un silencio subrayado por el sordo rumor del agua.

En la calle encontramos un cilíndrico pedestal, una hermosa cita del poeta cordobés Ibn Suhayd (992-1035): “Maravillado por la belleza de este baño, / el tiempo ha venido a teñir / las lucernas de su techo / con los rubores del crepúsculo”. La cita no puede ser más oportuna, pues una de estas casas guarda restos de un antiguo baño árabe.

Rubores de Córdoba

La calle de la Cara desemboca en la placita del mismo nombre, presidida por una restaurada casa señorial rematada por graciosa torre mirador en la que se abren arcos de medio punto. Dinteles y cornisas se revisten de un rojo almagra que contrasta con el blanco impoluto de la cal. No falta la hermosa fuente, en este caso una taza circular con surtidor que se derrama por cuatro caños, y junto a ella, un joven y enhiesto ciprés dispuesto a crecer hasta rebasar los tejados. Muchas de las casas que se asoman a este itinerario inédito de agua y cal.

Los caballos pura sangre de Córdoba

Desde aquí regresamos en dirección a Alcázar de los Reyes Cristianos porque tenemos sacados las entradas para el espectáculo ecuestre llegamos media hora antes y hay una enorme cola que cubre todos los establos. Ya nos sorprende porque la capacidad del recinto es muy limitada.

Los caballos andaluces de Córdoba

Unos minutos antes comenzamos a pasar tenemos las entradas numeradas y reservadas en la primera fila, cuando accedemos al recinto, vemos que hay un enorme desconcierto, los responsables del espectáculo han añadido tres filas más de entradas por delante de las nuestras colocando unas sillas de plástico sobre el recinto de arena, lo que provoca que disminuya el espacio para el desarrollo de los caballos y no se pueda ver todo el espectáculo con la grandiosidad de estar en la primera fila. Después de muchas reclamaciones nos indican que esperemos a la finalización y que nos darán una solución. Al final la sesión lo que único que podemos hacer es presentar la oportuna hoja de reclamaciones que estamos pendiente de resolución.

Del espectáculo no comento nada para no hacer una publicidad inmerecida porque hemos visto la mitad de nuestra visión han sido cabezas y cuerpos, y la otra mitad eran los caballos, esperemos que en otra ocasión nuestros derechos de consumidores sean respetados, al menos confiamos en que estas cosas cambien.

Cuando terminamos marchamos directamente hasta el cercano Parking Custodios para pasar la noche.

Día 1 de mayo (lunes)

Ruta: Córdoba

Nada más levantarnos intentamos comprar algunos artículos de primera necesidad, reconocemos que es la festividad del 1 de mayo, y que nos será complicado encontrar ninguna tienda abierta, damos vueltas y más vueltas y todo cerrado, hasta que encontramos la típica tienda de chinos que afortunadamente nos salva del problema.

Comenzamos la visita del día y nos tenemos que desplazar hasta el otro extremo de la ciudad, en la avenida del Conde de Vallellano cogemos el BUS nº 2 y nos bajamos en la calle Sagunto, atravesamos los jardines del Centro Cívico de Córdoba para llegar ante el Convento de los Trinitarios.

Cruz de Mayo de la Hermandad de la Merced de Córdoba

En los jardines del Músico Pedro Gámez Laserna (antiguo Cuartel de Lepanto), podemos ver la Cruz de Mayo de la Hermandad de la Merced, situada en una zona sombría de la plaza destaca porque en su frente se decora con el escudo de la hermandad.

Iglesia de Nuestra Señora de Gracia de Córdoba

Marchamos enfrente hacia la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia, formaba parte del Convento de los Trinitarios. Una inscripción en la fachada indica que hace poco fue el IV aniversario de su fundación 1607-2007.

La fachada es grande y vistosa pero de escaso mérito artístico. Tiene cinco puertas: las tres del centro dan al cancel de la iglesia, por la izquierda se entra al convento, y la de la derecha está sin servicio, da al desaparecido huerto del Santo Cristo, donde hoy se guardan los pasos de las hermandades con sede en esta iglesia.

En el frontispicio se puede ver encima de la puerta principal hay un altorrelieve de la Santísima Trinidad y un ángel con dos cautivos (símbolos principales de la Orden de la Santísima Trinidad ); y a un nivel más bajo, sobre las otras dos puertas pequeñas, las imágenes de San Juan de Mata, a la izquierda del observador, y de San Félix de Valois, a la derecha, fundadores ambos de la Orden Trinitaria , que aparecen de rodillas y de lado, mirando hacia arriba en actitud orante. Sobre la puerta del convento, Santa Inés; y sobre la otra lateral, Santa Catalina de Alejandría, ambas consideradas patronas de la Orden Trinitaria. Más arriba están representadas las virtudes teologales, Fe, Esperanza y Caridad. Un frontón triangular, con ojo de buey en el centro flanqueado por dos ángeles, cierra el muro de la fachada y tapa el tejado, coronando el vértice superior una imagen de la Virgen de Gracia, a la que hacen juego en los ángulos inferiores los arcángeles San Rafael y San Miguel.

Nave central de la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia de Córdoba

El interior del templo esta formado por tres naves, la central con crucero es muy hermosa; otra a la izquierda, estrecha y de poca altura; y dos amplias capillas a la derecha. Mide 36.30m de largo y 16.70m de ancho en el crucero. A éste le cubre una elevada cúpula ovoidea, con linterna de poca luz, dividida en gallones con pinturas, que representan, según lo indican los letreros, a David, Isaac, Abrahán, Jacob, Joaquín, Matán y Salomón. En las pechinas, entre molduras y adornos de yeso, están pintados cuatro escudos heráldicos de los Arias y Acebedo, patronos de la iglesia y convento.

La nave central está cubierta por bóveda de medio punto con lunetas, cortada en cinco tramos por arcos fajones, que se adornan con recuadros en que se ven pinturas al fresco, muy oscurecidas y dañadas por el polvo, humo y humedad. El presbiterio y los brazos del crucero están cubiertos también por bóvedas de medio punto y sus frescos igualmente ennegrecidos. En los entrepaños sobre las arcadas y en los muros del crucero hay diez lienzos con escenas de la vida de San Juan Bautista de la Concepción , muy oscuros, distinguiéndose uno que le figura moribundo rodeado de sus religiosos y otro con una visión de Cristo y de la Virgen. A los pies o entrada de la iglesia, y sostenido por un arco rebajado muy abierto, se eleva el coro monacal, que tiene una sillería traída por los misioneros claretianos a finales del siglo XIX desde el Carmen Calzado. Dos ventanas altas en el crucero y otras dos en el coro iluminan el recinto sagrado, teniendo luz propia, aunque escasa, las dos capillas de la derecha. La solería de mármol blanco de Almería, con una franja negra en el centro a lo largo de la nave hasta el presbiterio, se puso en 1947, siendo Ministro fr. Domingo Cortés, y que sustituyó el primitivo suelo de terrazo rojizo que había cedido en muchos puntos. Bajo la iglesia está la cripta, causa de hallarse elevado el piso de la iglesia sobre el nivel de la plaza dos metros y medio, hoy en desuso, pero hasta la exclaustración sirvió como enterramiento de religiosos y algunas personas que así lo solicitaban en sus testamentos. En la actualidad no se conservan restos humanos, ya que la cripta fue saqueada por las tropas francesas durante la ocupación de 1808.

Retablo mayor de la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia de Córdoba

Tres retablos ocuparon el testero de la capilla mayor, antes del actual. El primero fue realizado en los años 1714-1719, y fue arrancado por los franceses en 1810 cuando José Bonaparte suprimió las órdenes religiosas, vendiéndolo por leña. El segundo fue uno de los colaterales que, salvado de la destrucción, se colocó aquí provisionalmente en 1814, pero como hacía mal efecto labraron un tercero, construido en 1832 por el maestro Joaquín Guijo, que colocó en el centro el medallón de la Santísima Trinidad que después se añadió al actual. Como no fue posible pintarlo ni dorarlo, en 1869 fue retirado y sustituido por el actual, retirando el del maestro Guijo a una aterazana de la sacristía.

El retablo actual fue traído en 1869 del convento de Jesús Crucificado, poco antes de ser suprimido, que fue de religiosas dominicas y hoy lo ocupan las Hermanitas de los Ancianos Desamparados. Es magnífico, dentro de su estilo churriguerismo, del siglo XVIII y labrado en Priego de Córdoba. Tiene dos cuerpos, dividido el primero en tres calles por cuatro columnas salomónicas, cuyas espirales giran a la derecha, menos la de la extrema izquierda que lo hace en sentido contrario, por haberla colocado al revés. Ocupa la calle central el manifestador, y sobre él, en grandioso camarín de arco apainelado, un alto relieve de la Santísima Trinidad , obra del escultor cordobés Antonio Castillo Ariza (1963). En las calles laterales, las imágenes de los fundadores de la Orden Trinitaria : San Juan de Mata y San Félix de Valois, a izquierda y derecha del observador respectivamente. Ambas fueron traídas de la iglesia de la Trinidad, antiguo convento trinitario calzado en 1935, al llevarse las que aquí existían a la iglesia de los trinitarios en Antequera, Málaga. En el segundo cuerpo San Álvaro a la izquierda y Santa Catalina de Siena a la derecha, santos dominicos que indican, juntamente con el escudo de esta Orden sobre el camarín central, la procedencia del retablo. Lo corona la Virgen de Gracia primitiva, de la que ya hemos hablado antes, y que ha sustituido a un grande y feo medallón redondo en relieve de la Santísima Trinidad , obra del escultor José Cano, colocado en el retablo anterior en 1832.

Jesús nazareno de la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia de Córdoba

Un gran arco de medio punto, situado en el extremo derecho del crucero, da paso a la capilla de Jesús Nazareno Rescatado, de buena forma, edificada en 1721, de planta hexagonal y cubierta con una cúpula de media naranja, que lleva tres ventanas ovalas y con una pequeña linterna que deja entrar algo de luz. En los óvalos de las pechinas están pintados San Juan de Mata, San Félix de Valois, San Atanasio y San Juan Crisóstomo. Cubre el frente un retablo barroco y dorado, realizado en 1744, con camarín, franqueado por dos columnas salomónicas, sobre las que hay dos angelitos. Al camarín se sube por una doble escalera situada a la izquierda del mismo, fuera de la capilla. En el centro de la capilla hay una losa con la inscripción siguiente: Aquí yace don Alfonso Gomes de Sandobal: celebre escultor: natural de esta ciudad: en la que floreció con grande aceptación: Falleció en 28 de octubre de 1801 a los ochenta y ocho años y tres meses de su edad. Requiescat in Pace. Amen. Otra lápida, más hacia la entrada dice: Entierro del doctor don Gonzalo Antonio Serrano, Maestro en las ciencias matemáticas, principalmente en la astronomía, y astrología, médico en Córdoba sv patria. Murió año de 1761.

Jesús nazareno de la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia de Córdoba

Ocupa dos arcos al lado de la epístola y su cúpula está constituida por cuatro arcos cruzados, que forman ocho lunetos, en los que se abren dos ventanas rectangulares y están simuladas otras seis. Tiene una bellísima decoración, en estuco, de guirnaldas, palmetas y follaje serpenteante, con cuatro pinturas circulares en las pechinas. Es más barroca que la de Jesús Rescatado, como también más tardía en su actual fábrica, y recuerda la capilla de los Santos Mártires en la Basílica de San Pedro de Córdoba. El retablo dorado tiene a los lados dos urnas con los cuerpos de san Esteban y san Valeriano, mártires, que en 1640 fueron sacados de las catacumbas romanas de San Calixto y donados con otros muchos a los trinitarios por Urbano VIII. Aquí llegaron en 1658 y se colocaron primero en el altar mayor, pero en 1694 se trasladaron a esta capilla del Cristo de Gracia. En la parte superior y dentro del mismo retablo hay una pintura, de forma irregular, que representa a Cristo muerto en brazos de su Madre la Virgen María. Al camarín, que se hizo en los años 1765-1769, se subía por una escalera lateral con salida a la capilla del Rescatado, pero en 1956 se adelantó el altar y se pusieron dos escalerillas que ahora tiene por delante.

San Juan Bautista de la Concepción en la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia de Córdoba

En esta capilla se conserva la urna relicario con los restos de San Juan Bautista de la Concepción , que fue fundador de este convento y reformador de la Orden Trinitaria. La urna se realizó con motivo del IV Centenario del nacimiento del Santo Reformador, costeada por el Postulador General de la Orden y realizada en Roma en 1960 por Reoul del Vecchio, con una inscripción: Exuviae B. Joannis Baptistae a Conceptiones Ord. SS. Trinitatis Reformatoris. Filii parenti optimo A.D. 1961. El cuerpo, de tamaño natural, tiene esculturadas en materia plástica muy resistente, cabeza, manos y pies, lo demás es de hierro y está vestido con hábito de lana fina. Su autor consiguió un realismo extraordinario, siendo muchos los que aún se preguntan si el cuerpo es real y está incorrupto. El 17 de julio de 2012 una comisión presidida por el obispo de Córdoba don Demetrio Fernández y el Ministro Provincial de la Provincia del Espíritu Santo fr. Luis Miguel Alaminos, y formada por el Vicario General de la diócesis, el Canciller-Secretario y el Postulador Diocesano, además del Ministro de la Casa y el Director del Centro de Estudios San Juan Bautista de la Concepción , junto a un médico forense, extrajo las reliquias de San Juan Bautista de la Concepción para proceder a la restauración de la urna-relicario. El estado de los huesos del santo, del que en 2013 se cumplen 400 años de su muerte, es perfecto, ante el asombro del médico forense y los asistentes al acto. Una vez restaurada la urna se colocaron los huesos en una pequeña urna de plata que se introdujo bajo el pecho de la imagen, en mejores condiciones que estaban anteriormente.

Juan García Gijón en la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia de Córdoba

Juan García Gijón más conocido como San Juan Bautista de la Concepción, nació en Almodóvar del Campo, Ciudad real el 10 de junio de 1561. Cuando tenía 15 años, en junio de 1576, Santa Teresa de Jesús, de visita a sus frailes de Almodóvar, se hospeda en la casa de los padres de Juan, acomodados agricultores. Al despedirse, mientras saluda agradecida a toda la familia, se fija en el joven y dice a su madre: “Su caridad, patrona, tiene aquí, entre estos ocho (hijos), dos, que el uno de ellos ha de ser gran santo, patrón de muchas almas y reformador de una grandiosa cosa que se verá”.

San Juan Bautista de la Concepción en la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia de Córdoba

Luego, Santa Teresa de Jesús ya vaticinó que el niño entonces, sería un santo de la Iglesia Católica de adulto. Entró en la Orden Trinitaria, de la que fue Reformador, y fundador del convento de Córdoba entre otros. Usó el nombre de Fray Juan Bautista de la Concepción. Murió el 14 de febrero de 1613 después de haber sufrido una dolorosa operación de vejiga. Lo enterraron en Córdoba en una caja de madera de ciprés y ocupó un lugar en la Iglesia de los Trinitarios, en la pared del arco de la capilla mayor, en el lado de la Epístola.

En el crucero y lateral izquierdo de la capilla mayor hay un altar instalado el 22 de abril de 1825, que tenía otro gemelo en el lado derecho de la capilla mayor. Ambos fueron pintados imitando mármol en 1957. Sin embargo el del lado derecho, que estaba dedicado a San Miguel de los Santos, se quemó en la madrugada del 30 de junio de 1973 a causa de un cortocircuito en la instalación eléctrica. El incendio destruyó el retablo, la imagen de San Miguel de los Santos y gran parte de la del evangelista San Mateo, además de ahumar los frescos y pinturas de la iglesia, según se puede apreciar en la actualidad.

Coro de la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia de Córdoba

En el lateral izquierdo de la iglesia hay tres altares, o más bien tres retablos. El primero, dedicado actualmente a la Beata Ana María Taigi, madre de familia y terciaria trinitaria, fue realizado en 1701 para lugar de enterramiento de doña Andrea y doña Catalina de Almagro y Cárdenas. El frontal del altar es de una gran pieza de mármol rojo con escudo heráldico y la inscripción del enterramiento en 1708. Es un retablo barroco dorado con hornacina en la que estuvo la imagen de la Inmaculada Concepción hasta 1894, ocupando entonces ese espacio la imagen de San Juan Bautista de la Concepción hasta 1961.

El segundo retablo está hoy dedicado a San José, si bien hasta 1973 ocupaba la hornacina del Sagrado Corazón y anteriormente Santa Clara (que hoy se venera en la estancia de subida al camarín de Jesús Rescatado). En un primer momento se veneró aquí a Santa Laura, pero cuando fue beatificado San Miguel de los Santos en 1779 se colocó aquí la imagen (que después se trasladó al altar del lateral derecho de la capilla mayor, en el que se quemó). La imagen de San José es de escayola y de pequeño tamaño. Éste y el siguiente retablo, de estilo barroco, son del siglo XVIII, ambos son muy parecidos , aunque más pequeño que el anterior, están dorados y tienen un nicho único con dos columnas salomónicas a los lados. El tercer retablo contiene una imagen de San Rafael, tallada en madera y de autor desconocido. Este altar estuvo ocupado en un principio por la imagen de Jesús Nazareno Rescatado, hasta que se le hizo capilla propia, y posteriomente por Santa Lucía, que ahora se venera en la estancia de subida al camarín del Rescatado. Delante de este retablo hay una losa de mármol cuadrada, mayor que las demás, que indica exactamente el lugar donde está el pozo de la Virgen de Gracia en la cripta, único vestigio de la primitiva ermita.

Cristo de Gracia de la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia de Córdoba

La imagen titular de Nuestra Señora de Gracia, titular de la iglesia y del convento, ya era venerada en la antigua ermita, actualmente está acomodada en una hornacina de la parte superior del retablo de la capilla mayor. Es una talla de madera campaniforme, sin niño y con las manos juntas sobre el pecho. Mide unos 80 ó 90 centímetros. El protocolo de la Casa da noticia de que la imagen puede datar de mediados del siglo XV. La devoción a la Virgen de Gracia es muy antigua en Córdoba, siempre unida al pozo que frecuentaban los fieles cordobeses y que quedó tapado con las bóvedas de la nueva iglesia, de cuya agua acudían de toda Córdoba y provincia para aliviar enfermedades y dolencias, tomándola como medicina preventiva.

La imagen del Santísimo Cristo de Gracia llegó a este convento el 4 de febrero de 1618. Está realizada en un material llamado titsingueri, o cañaheja, que tiene como base la médula de la caña de azúcar, en la ciudad de Puebla de los Ángeles, en México, a expensas de don Andrés Lindo, cordobés que vivió en la Puebla de los Ángeles y se la envió a Francisca de la Cruz , su hermana viuda. Mide 2.40m de la cabeza a los pies y lo mismo de brazo a brazo. Según nos cuenta el Protocolo de la Casa , esta señora dono la imagen a los trinitarios para que la pusieran en la iglesia, a cambio de dar sepultura a ella y sus descendientes, convinieron entre las partes el nombre de la imagen, y al estar en la iglesia de Nuestra Señora de Gracia se pensó que el mejor nombre para el Hijo era el de la Madre.

Inmaculada Concepción de la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia de Córdoba

En el altar lateral izquierdo junto a la capilla mayor se venera actualmente una imagen de la Inmaculada Concepción , barroca, de 1.48m de altura, procede de las manos del escultor Pedro Roldán en 1679 en su taller sevillano.

Esta imagen es, seguramente, la que más devotos tiene en la ciudad de Córdoba de cuantas se custodian en esta iglesia, y en cualquier otra de la ciudad. Popularmente conocido como el Señor de Córdoba, la devoción a Jesús Nazareno Rescatado tiene su origen cuando en 1682 los trinitarios descalzos realizaron una redención de 211 cautivos cristianos en Fez, en la que rescataron 17 imágenes procedentes de la fortaleza de Mámora que allí estaban. De todas ellas se hizo más conocida, por el patronazgo que desde el primer momento ejercieron sobre ella los reyes de España, y posteriormente la casa ducal de Medinaceli (de ahí el sobrenombre con que se la conoce), una imagen de Ecce Homo a la que se impuso el escapulario trinitario, como se hacía con todos los cautivos rescatados y el nombre de Jesús Nazareno Rescatado. Aquella imagen se custodió en la iglesia de los trinitarios de Madrid, pero pronto se hicieron copias en todas las iglesias trinitarias no sólo de España sino de Europa y América.

Muerte de San Juan en la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia de Córdoba

La imagen de Córdoba es de cuerpo natural y está vestida, fue realizada en 1713 por el escultor cordobés Fernando Ruiz Díaz de Pacheco. El mismo año de su realización se erigió una Esclavitud de N.P. Jesús Nazareno Rescatado, que perduró hasta la exclaustración. No es hasta 1941 que se restaura esta Esclavitud como Ilustre y Piadosa Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado y María Santísima de la Amargura. La Hermandad cuida el culto al Rescatado, que todos los viernes del año recibe la visita de cientos de devotos y, de forma especial, cada primer viernes de marzo son miles los cordobeses que no dudan en hacer largas colas para el tradicional besapiés al Señor de Córdoba. Cada tarde de Domingo de Ramos, la plaza del Alpargate se llena a rebosar de devotos que esperan la visita por las calles de la ciudad de aquel a quien ellos mismos visitan constantemente en la iglesia de los Padres de Gracia, conocida por muchos como su santuario.

Entre los cuadros que podemos ver en la iglesia está el Rescate de Jesús Nazareno. Pintura sobre tela, que se halla en el cuarto de acceso al camarín de Jesús Nazareno Rescatado. Figura el rescate por los trinitarios descalzos en Mequínez, año 1682, de 17 imágenes, siendo la principal la de un Ecce Homo. Data del siglo XVIII

Aparición de Cristo en la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia de Córdoba

Santa Laura de San Pedro y compañeras mártires. Pintura sobre tela de grandes dimensiones, 3x2m, situada en el coro de la iglesia. Data del siglo XVIII. Representa el martirio de Santa Laura y un grupo de religiosas trinitarias en Constantinopla el 29 de mayo de 1453.

Muerte de San Juan Bautista de la Concepción. El Santo aparece en su lecho de muerte, rodeado de diez trinitarios, tres de ellos arrodillados ante la cama y de espaldas al espectador. Data del siglo XVII. Está situado en el lado izquierdo de la nave central, junto al crucero.

Aparición de Cristo y de la Virgen a San Juan Bautista de la Concepción. Pintura sobre tela en el lado derecho de la nave central junto al crucero. Data del siglo XVII. En él aparece San Juan Bautista de la Concepción al que se le aparecen Cristo y la Virgen , mientras un demonio tira de él.

Una vez fuera de la iglesia, el tiempo parece que ya ha cambiado y seguramente el día lo vamos a disfrutar lleno de sol; esto está muy bien después del baño de agua que hemos tenido estos días y que tanto echa a perder a las flores de los tiestos de los patios de Córdoba.

Cruz de Mayo de la Hermandad del Santo Cristo de Gracia de Córdoba

Enfrente del convento se encuentra en una plaza una de las Cruces de Mayo más evocadoras , pertenece a la Hermandad del Santo Cristo de Gracia. La disposición sobre una montaña imita la Gólgota de Jerusalén donde Cristo sufrió la crucifixión.

Torre de la Iglesia de San Lorenzo de Córdoba

Desde aquí nos desplazamos hasta la plaza de San Lorenzo donde se encuentra la iglesia del mismo nombre, es una de las denominadas iglesias fernandinas que se encuentra en Córdoba (España), en el barrio de San Lorenzo al cual da nombre. Fundada sobre una antigua mezquita que reemplazó una iglesia visigótica más antigua. La iglesia, fue construida durante la segunda mitad del siglo XIII, probablemente entre 1244 y 1300, en plena transición del románico al gótico, en la misma época que otras iglesias similares que se conocen como fernandinas o más apropiadamente, por la época en que se levantaron, reinando Fernando III el Santo, englobadas dentro de la Arquitectura alfonsí. En ella se encuentran 3 hermandades como son La Entrada Triunfal popularmente conocida como “La Borriquita”, Ánimas y El Calvario.

Su estructura es la típica de las iglesias andaluzas de la época: planta rectangular de tres naves, sin crucero y cabecera en forma de ábside. Dispone de porche de tres vanos apuntados en la portada principal, inusual en Andalucía, aunque se debió construir sobre el siglo XVI. El sólido alminar árabe fue convertido por Hernán Ruiz el Joven en torre renacentista y se considera precedente de la Giralda de Sevilla.

Iglesia del Juramento de San Rafael de Córdoba

Continuamos nuestra marcha por la calle María Auxiliadora, nos desviamos por la calle Arroyo de San Rafael, hasta que en la plaza de San Rafael podemos ver las puertas abiertas de la Basílica del Juramento de San Rafael.

La devoción de la ciudad de Córdoba por San Rafael se puede ver en muchas de sus calles como consecuencia de ser su patrono y se remonta desde el siglo XII tras su primera aparición en 1274 –momento complicado porque la ciudad sufría una enorme epidemia de peste– al comendador del Convento de la Merced en el que indica “ponga en lo alto de la torre de la catedral y exhorte a todos los feligreses para que me sean devotos y celebre fiesta todos los años”. El 7 de mayo de 1578 se vuelve aparecer ante el padre Roelas y le juro que él era el guardia y custodia de la ciudad. Entorno a esas apariciones se consolida el culto a San Rafael. Los devotos empiezan acudir en peregrinación a la casa del padre Roelas y se decide construir allí la iglesia de San Rafael el 25 de agosto de 1735, aunque se produce una importante restauración aumentado su capacidad en un nuevo edificio terminado en 1806, obra de Vicente López Cardera.

San Rafael, Iglesia del Juramento de San Rafael de Córdoba

La iglesia siempre ha tenido una importante peregrinación de gente por parte de sus devotos pero nunca ha sido admirado por sus tesoros artísticos siendo considerada una basílica menor.

La iglesia primitiva tenía una sola nave con un destacado crucero, cubierto con una bóveda de planta elíptica. El presbiterio tenía la misma anchura de la nave y planta rectangular; detrás tenía un camarín con planta hexagonal, a los lados se abrían dos pequeños espacios destinados a la sacristía.

El proyecto de ampliación de la nueva iglesia debía de hacerse con dos nuevos tramos en la nave central para constituir las naves colaterales, sobre las que se levantarían las tribunas. Se respeta la construcción primitiva ya que solamente hay que abrir arcos en la nace central y los brazos de transepto para establecer la comunicación. Se amplia la primitiva sacristía mediante una nueva y espaciosa sala, que rompe por la derecha, la simetría de la planta. Desde el crucero se abre una puerta para acceder a ella.

La nueva iglesia es la solución de interpretación de fusión entre tres naves cuadradas y la cabecera con forma de circunferencia que sustituye al transepto tradicional con forma rectangular.

San Rafael, Iglesia del Juramento de San Rafael de Córdoba

La construcción fue un verdadero atrevimiento con efectos volumétricos, atacando todos los conceptos que tanto les gustaba a los arquitectos barrocos: la concatenación, la integración y la gradación.

La Iglesia de San Rafael es, probablemente, la más peculiar de la cuidad. Consta de una capilla circular cubierta por cúpulas. La fachada queda potenciada por la presencia de dos torres en los lados, siendo considerada uno de los escasos ejemplos neoclásicos de la ciudad de Córdoba. En el frontón pueden admirarse las tres tallas representando al Arcángel y a los patronos de Córdoba, San Acisclo y Santa Victoria. También es popular por albergar al patrón de las causas perdidas, San Judas Tadeo. El día 28 de cada mes, decenas de personas se desplazan hasta la imagen, ataviándola de cintas verdes, a modo de ofrenda.

El interior de la Iglesia de San Rafael está bañado con las efigies de diversos santos y mártires. Encontramos a San José con el Niño, o A San Zoilo y San Eulogio. Pero quizás la escena más peculiar del templo es la Aparición al Padre Roelas.

Sabana Santa, Iglesia del Juramento de San Rafael de Córdoba

En el retablo mayor esta presido por la figura del Arcángel San Rafael, obra de Alonso Gómez de Sandoval, es una talla de madera, destaca por su rigidez e hieratismo; su verticalidad y falta de movimiento que no resuelta pese a que tiene adelantada la pierna izquierda, se representa con la alas semidesplegadas y las piernas descubiertas, su rostro personifica una persona joven con los cabellos largos. Sobre ella lleva una diadema de plata y piedras preciosas. En la mano derecha tiene un bastón de peregrino. Sobre el pecho se hace visible un corazón de plata, atributo para mostrar el lugar donde llevaba las medicinas que curaban.

En la capilla lateral está la figura el Santo Cristo de la Universidad , fue bendecido el 13 de marzo de 2010 por S.E.R. Monseñor Juan José Asenjo Pelegrina, Arzobispo de Sevilla. Obra del profesor Juan Manuel Miñarro López, Director del Departamento de Escultura de la Universidad de Sevilla.

La figura recoge en el cuerpo con minuciosa fidelidad los datos de la sangre de la Sabana Santa : la cabeza se inclina sobre el hombro derecho, el vientre está hinchado , las rodillas se mantienen ligeramente flexionadas, los dos pies están clavados juntos, con el izquierdo sobre el derecho. En todo el cuerpo se puede apreciar la sangre ya coagulada que dejaron los azotes con el látigo de tres colas, el reguero de sangre sobre la frente y cabeza procedente de la corona de espinas, se puede ver en las manos y en los pies como consecuencia de los clavos que las atravesaban y la que sale deforma explosiva del costado derecho, como consecuencia de la lazada que certificaba la muerte del crucificado. El pómulo derecho se ve inflamado, el cartílago de la nariz está roto, el labio superior hinchado.

 

Vídeo del Santo Cristo de la Universidad, Iglesia del Juramento de San Rafael de Córdoba

La cruz esta formada por un palo vertical, cilíndrico como el que permanecía fijo en el Calvario, y otro horizontal como el que levaba el reo en los hombros; las marcas de la sabana santa en la espalda de la imagen muestran que éste era de sección cuadrada.

El titulo de la cruz está escrito en hebreo, griego, latín, de derecha a izquierda y con una grafía incorrecta de “Nazareno” en estas dos lenguas. Dice “Jesús Nazareno rey de los judíos”.

Santo Cristo, Iglesia del Juramento de San Rafael de Córdoba

La imagen general irradia sufrimiento y dolor como consecuencia de la sanguinaria tortura que sufrió Cristo desde su apresamiento. El rostro, sin embargo, refleja majestad del Hijo de Dios y la paz del Redentor del mundo cuando ya “todo se ha cumplido”.

Otra de las figuras que se exponen en la misma capilla es la de Nuestra Señora de La Presentación , fue Bendecida el 9 de junio de 1990 por el I. S. D. Miguel Castillejo Gorráiz, Canónigo Penitenciario de la S.I. Catedral de Córdoba, Presidente del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba. Obra del imaginero Miguel Ángel González Jurado.

La imagen contempla en su mano la “espada” símbolo de los padecimiento, mencionados que va a sufrir Ella y su Hijo. Es el anuncio de la Pasión de Cristo. Cuando ésta se cumpla, la espada habrá atravesando el corazón de María, y así la representación en la mayoría de imágenes de las dolorosas.

La Virgen está vestida como las reinas y damas de la corte del siglo XVI, es la forma en que se representan nuestras dolorosas. También nos recuerda que las cofradías lograron su configuración moderna a raíz de lo acordado en el Concilio de Trento. Lleva una toca interior, característica de las viudas, y otra exterior sobre el vestido, típica de las damas. El vestido se inspira en los patrones de Juan de Alcega, y se compone de ropa interior, con camisa y manteo, y monjil, con jubón y basquiña. El jubón acaba en punta y puede llevar mangas redondas o de pico. El manto sobre la cabeza completa la indumentaria.

Taberna la Viuda de Córdoba

Aquí termina la singladura de la mañana, acudimos en autobús a nuestra casa con ruedas para almorzar tranquilamente en el parking situado en la avenida de los Custodios.

Por la tarde comenzamos la visita por la puerta de Sevilla. Las murallas del palacio rodean tan emblemático emplazamiento y las calles que cruzan el barrio conservan la esencia y el esplendor de la Córdoba antigua. Nada más traspasarla vemos a la derecha la Taberna la Viuda, es una de las más antiguas del barrio.

Las rejas y las flores ya nos indican que estamos en la exaltación de la primavera que aquí en Córdoba coincide en estas fechas. Un poco más adelante llegamos a la iglesia de san Basilio.

La iglesia de Nuestra Señora de la Paz , más conocida como iglesia de San Basilio, fue fundada en el año 1590 por los monjes de San Basilio y es la antigua iglesia conventual del desaparecido colegio de San Basilio. En 1846 fue designada parroquia auxiliar del Sagrario debido a la gran distancia entre la barriada y la Mezquita-catedral. En una de sus esquinas se encuentra sobre un capitel una imagen de San Rafael que originalmente formó parte de un triunfo situado en la plaza de San Basilio.

Iglesia de Nuestra Señora de la Paz de Córdoba

El interior, la planta se divide en tres naves, en la entrada se puede ver unos paneles de azulejos azules sevillanos son con símbolos marianos, en el extremo de la nave central el retablo mayor procede del antiguo convento de Santa Clara, que fue suprimido en 1868.

Una de las imágenes más destacadas y veneradas es la Virgen del Transito yacente fue donada por los Duques de Benamejí quienes continuaron durante un tiempo muy vinculados al culto a la misma. En estos momentos tenemos ocasión de verla sin su habitual urna de cristal.

La imagen representa la dormición de la Santísima Virgen. La figura fue tallada para ser vista vestida, realizada en madera tallada, dejando solamente para policromar cabeza, manos y pies. Siendo el resto del cuerpo resuelto en volúmenes generales. Posee pelo natural.

No hay testimonios del autor ni la fecha de ejecución, aunque algunos estudios apuntan a que es obra del siglo XVIII respondiendo en todo al estilo del escultor cordobés Alonso Gómez de Sandoval (Córdoba 1713-1801) guardando gran parecido formal con obras documentadas del autor que se conservan en nuestra ciudad.

Dormición de la Santísima Virgen en la Iglesia de Nuestra Señora de la Paz de Córdoba

Imagen de patente suavidad y delicadeza expresiva, de contenido recogimiento y honda emotividad, de marcada frontalidad al encontrarse dispuesta sobre una cama, presenta un precioso rostro ovalado de gran realismo que emana una extraordinaria delicadeza, con los ojos casi cerrados con pestañas postizas que dulcifican su mirada, nariz recta y cejas de elegante trazado, ligeramente arqueadas.

La boca, de labios entreabiertos que muestran dientes tallados, y el hoyito de la barbilla que acentúa el carácter grácil de la figura.

Capilla Virgen María de la Paz y el Cristo Crucificado en la Iglesia de Nuestra Señora de la Paz de Córdoba

Pies y manos son de hermosa factura, ataviada con corona, sin imperiales ni ráfaga, sobre mantilla de tul bordado en oro y terno color marfil bordado igualmente en oro fino.

En una de las capillas podemos ver donde se expone la talla devocional de la Virgen María de la Paz y la Esperanza , fue tallada por el maestro 1939 imaginero don Juan Martínez Cerrillo, natural de Bujalance, la imagen de una Virgen para la futura Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia.

Retablo mayor de la Iglesia de Nuestra Señora de la Paz de Córdoba

Esta sería la primera imagen mariana que Martínez Cerrillo tallara para la Ciudad que lo vio crecer como imaginero. Esta imagen marcaría un estilo peculiar en las vírgenes de Juan, si bien esta sería la fuente de inspiración en toda su obra y a la vez objeto devocional para él, y como no, para Córdoba.

De su rostro podemos destacar su mirada, caracterizada por unos grandes ojos y pestañas muy marcadas. En sus mejillas aparecen seis lágrimas, repartidas asimétricamente en cada mejilla en grupos de tres. La cabeza está inclinada muy levemente hacia la derecha, pero sin dejar de contemplar en el horizonte su mirada, buscando siempre a quien la contemple de frente. Tiene un elegante perfil, con líneas bien perfiladas; el entrecejo aparece ligeramente fruncido, con unas finas cejas muy señaladas en el entrecejo.

La boca aparece ligeramente entreabierta, con labios muy marcados y las comisuras abiertas, dejando escapar una ligera sonrisa que viene a reflejar la Esperanza de una pronta Resurrección de Cristo.

Pies y manos son de hermosa factura, ataviada con corona, sin imperiales ni ráfaga, sobre mantilla de tul bordado en oro y terno color marfil bordado igualmente en oro fino.

Puerta de la mezquita de Córdoba

Seguimos nuestro camino, iniciamos el recorrido por el Conjunto Histórico por la zona de judería. Atravesamos las calles estrechas que no dejan pasar el sol pavimentadas en piedra chicas, es una zona llena de recovecos, con arcos y escudos nobiliarios en las entradas de las casas. Nuestro destino es ir de camino para encontrar la antigua zona morisca de la ciudad.

Tetería Argana de Córdoba

Acabamos en la calle Céspedes –enfrente de la mezquita– como he citado esta zona era verdaderamente musulmana, antes se llamaba calle del Baño porque había en el numero 9 una casa Hamman donde acudían los moriscos para recomponer el espíritu y el cuerpo.

Ahora, hacia la mitad de la calle hay una Tetería Argana, es típica marroquí con una sabor especial, allí en el patio, se puede disfrutar de una pipa moruna, pero en especial, de un tradicional te a la menta. Una tetera grande cuesta 13 euros, además de probar los pasteles morunos, aquí sin moscas, ahora, aunque nada baratos.

Muy cerca esta también la Tetería Petra , situada al lado de la Mezquita de los Andaluces, dicen que es mucho más barata, pero nosotros lo intentamos pera estaba muy llena de gente.

Nos acercamos a una de las calles más bonitas del mundo se trata la calle de las Flores, cuando yo la vi por primera vez eran los años 70 –del siglo pasado– y era tan especial y exclusiva que apenas tenia transito porque nadie la conocía, en la actualidad todos los grupos turísticos pasan por ella, por lo que es prácticamente imposible poderla ver con la tranquilidad del siglo XX, actualmente todo el mundo quiere retratarla, hacerse sus selfies para inmortalizar estar ante una de las calles más estrechas cordobesas, llena de macetas y con la vista sobre la torre de la mezquita más bonita y fotografiada de la ciudad.

Calle de la Flores de Córdoba

Si tenemos paciencia y continuamos la calle se llega a una pequeña plaza que a mediados de los años 50, para engalanarla, fue adornada con los arquillos que hoy la contemplan, así como con la construcción de una fuente diseñada por el arquitecto Víctor Escribano Ucelay integrando en ella algunos restos arqueológicos en el año 1960. Desde entonces, la calleja de las Flores se ha convertido en un icono fotográfico de la ciudad y nadie que vaya a Córdoba debe de pasar sin sentarse en esta plaza con la esperanza de que no haya un turista y pueda escuchar el rubor del agua.

Sociedad de plateros de Córdoba

La noche se nos echa encima y subimos hacia la parte alta saliendo por la calle Blanco Belmonte con la intención de salir de la zona peatonal para coger un taxi, enseguida vemos una parada, le indicamos que nos lleve a la calle Queso núm. 5 y por 9 euros estamos ante la Bodega de la Sociedad de Plateros.

La Sociedad de Plateros es creada debido a la necesidad de los artesanos plateros del siglo XIX de tener una organización que los acogiera y les proporcionara ayuda ante situaciones de riesgo que pudieran derivarse de su oficio. Así, el 17 de octubre de 1868, surge la Asociación de Plateros de Córdoba.

Nos sentamos fuera en el patio principal, donde se respira un ambiente propio de los Patios cordobeses, este espacio ofrece una zona de relajación y confort donde adultos y niños pueden disfrutar en primavera del olor azahar tan típico del Mayo cordobés.

Allí tomamos unas buenas tapas que no pueden faltar: los calamares, las berenjenas con miel, el adobo y los platos fríos de salmorejo.

Después de cenar tomamos otro taxi para que nos acerque hacia el parking en la avenida de los Custodios, el trayecto marca 8 euros.

Día 2 de mayo (martes)

Ruta: Córdoba-Madrid Km 395; tiempo estimado 4h 7'

Afortunadamente hoy es fiesta en la Comunidad de Madrid, lo cual nos ha permitido estirar este puente y unir la Fiesta de la Cruces con la Fiesta de los Patios cordobeses.

 

Vídeo del Festival de los Patios de Córdoba

Hoy tenemos que esperar hasta las 11,00 horas, horario de comienzo del Festival de los Patios de Córdoba. Este año nos vamos a centrar en los patios situados en la ruta del Alcázar Viejo, por proximidad es la parte más cercana al parking de los Custodios.

Patio san Basilio nº 15 de Córdoba

Comenzamos por el patio situado en la calle San Basilio núm. 15, participa en el concurso de Arquitectura moderna.

El patio fue totalmente reconstruido en 1993, antes el edificio era una antigua taberna. La nueva casa conserva herrajes y restos arqueológicos existentes que están expuestos, decorando el patio actual.

El interior formado por galerías porticadas en el centro destaca en una de sus esquinas el limonero y un enorme ficus, las ventanas están enrejadas, decorado con muelas de molinos, platos de cerámica, una preciosa pileta de arenisca.
En el patio entre las especies vegetales se pueden ver: petunias, geranios, ficus, buganvillas, limonero, cintas y claveles.

Patio san Basilio nº 22 de Córdoba

El siguiente patio esta muy cerca, en la misma calle San Basilio núm. 22, nos encontramos un patio bastante reformado aunque se han conservado los elementos populares de las antiguas casas patios de múltiples viviendas, su antigüedad se desconoce aunque a la entrada esta marcada la fecha de 1898. En la actualidad es propiedad de un solo dueño Ana de Austria Bogallo que adquirió la totalidad del edificio, aunque ha conservado los servicios básicos comunes de las ocho viviendas. Se accede a través de un zaguán y un pórtico y ante nuestros ojos se abre una inmensidad de macetas de color verde colgadas de las paredes con geranios, rosales, pensamientos, gitanillas, jazmines y la dama de las noches. En diferentes lugares del patio se asoman pequeños árboles como un limonero, un níspero y una palmera.

Se accede al patio y nos recibe una mecedora que sirve para descansar una guitarra esperando alguien que la haga sonar. El pavimento del patio es del tipo de cantos rodados cordobeses realizado recientemente con un escudo nobiliario. En uno de los laterales tiene un doble arco con una fuente y una pila de lavado, encima hay varias impostas pintadas de alvero, en un lateral tiene el pequeño pozo de brocal encalado que todavía conserva su aspecto popular con la antigua polea de cuerda y el cubo de cinc, a su lado colgando de un hierro y a la sombra, podemos ver la estampa popular del típico botijo.

Patio Martín Roa nº 9 de Córdoba

Seguimos la visita hasta el siguiente patio esta en la vecina calle de Martín Roa núm. 9. El patio ha cambiado de aspecto en los últimos años, ahora la portada se ha pintado en color de alvero, según indica el propietario para que dure un poco más lustroso. Se accede atravesando el zaguán de entrada sirve de distribución para el patio contiguo en el número 7 de la misma calle Martín Roa, entrar en este patio es adentrarse en una plaza de un pueblo de Andalucía, las macetas son tantas que apenas hay un espacio libre para que destaque el blanco de su encalada fachada, predominan los colores rojos y rosas de geranios y gitanillas.

En uno de sus extremos hay una escalera que ofrece uno de los rincones más bonitos del patio, es la entrada a la casa de Manuel que nos cuenta los trabajos tan arduos durante todo el año de todos los vecinos para que el mes de mayo florezca con todo su esplendor.

Patio Martín Roa nº 7 de Córdoba

Sin salir accedemos al calle Martín Roa núm. 7 en realidad son dos patios con una configuración bien diferenciada, en total todavía viven trece vecinos, de una condición muy modesta y con unos alquileres muy bajos pero con mucho ahínco y mucho esfuerzo hermosean año a año sus plantas para exhibir uno de los patios más tradicionales, más populares y mejor expuestos de todo el festival de primavera.

Patio Martín Roa nº 7 de Córdoba

Sin más preámbulo atravesamos el zaguán que nos adentra en el patio de Martín Roa en el numero 7, es ocupado por varias de sus inquilinas que nos presentan con mucho fervor el trabajo de todo el año, aun se conservan los servicios comunes, dos pilas de piedra para el lavado con sus barreños de cinc que parece que han sido usados esa misma mañana, el patio es de canto rodado pero se diferencia de los anteriores porque en este las piedras son de varios colores y carece de cualquier tipo de decoración.

El patio tiene elementos constructivos musulmanes del mismo tipo que podemos encontrar en los actuales patios de la ciudad de Xauen (Marruecos). Los paramentos verticales son irregulares y están decorados con macetas sin pintar con geranios y gitanillas, una caña con una goma consiguen unirse y con mucha puntería poder llevar el agua hasta las zonas más altas de la pared y que por inundación y goteo va regándose de arriba a bajo. El pozo es el otro de los elementos que no puede faltar en este tipo de patio, este es muy antiguo y se encuentra encalado, todavía conserva la polea de cuerda y un cubo primitivo de goma.

La vida comunal era una de las características de este tipo de viviendas patio, aunque aún los vecinos guardan una profunda relación de comunidad pero los elementos constructivos comunes como el baño, la cocina y el lavadero están en desuso.

Una de las propietarias nos cuenta que el edificio era propiedad de un Conde que al morir sus hijos pasaron sus propiedades a la administración de la iglesia que utilizaba estas viviendas para atender las obras sociales y de caridad de la parroquia, ante la falta de inversiones y de mantenimiento mínimo del patio y de las viviendas el ayuntamiento se hizo cargo de la propiedad produciéndose una profunda rehabilitación y manteniendo un uso y unos alquileres sociales a cambio de una dedicación importante para conservar este tipo de viviendas y su presentación a los concursos y festivales.

Patio San Basilio nº 14 de Córdoba

El siguiente patio esta en la calle San Basilio núm. 14, es uno de los más antiguos de Córdoba y alguna de sus partes pertenecen al siglo XVI, su actual propietario es Manuel Gaviño.

El pequeño zaguán nos introduce en una galería porticada pintada del color del alvero que la hace destacar más del blanco de la casa, hace las veces de distribuidor de la casa, una escalera da acceso al segundo nivel de la casa.

El patio esta totalmente abigarrado de macetas color rojo carruaje (dicen que hay más de seiscientas) que contrasta con el encalado en blanco de las paredes.

El patio hace las veces de distribuidor de las habitaciones vecinales que se accedía desde el mismo patio, también las zonas comunes como el lavadero, del que aún se conserva las antiguas pilas de lavar. La cocina comunal todavía conserva muchos de sus elementos antiguos, además de una bonita colección de cacharros de cocina.

Entre las plantas que podemos ver en el interior del patio: gitanillas, buganvillas, esparragueras, costillas de Adán, cintas y pilistras,

Patio San Basilio nº 20 de Córdoba

El siguiente es el patio de la calle san Basilio núm. 20, tiene una patio porticado por dos lados y otro lado con arcos ciegos con hiedras . El pavimento es de piedra de canto cordobesa mezclado con solado catalán. En un lateral hay pila de piedra de arenisca con una decoración de hierro forjado. A lo largo del patio se pueden numerosos vestigios arqueológicos, desde columnas, capiteles, ánforas, hasta relieves.

Entre las plantas de interior se puede ver: azucenas, gitanillas, buganvillas, helechos, varias especies de palmeras.

Patio de la calle Duartas núm. 2 de Córdoba

Hacemos el recorrido inverso para ver el patio de la calle Duartas núm. 2, es una casa particular que solamente se abre en contadas ocasiones, tiene un zaguán ornamentado donde se mezcla lo popular, lo religioso y lo privado. Donde se exponen copias de cuadros de Julio Romero, la máquina de coser Sigma o una copia de la Virgen de la Cabeza , además de un mobiliario rústico pero a la vez romántico.

El patio es sencillo y pequeño pero tiene una eclosión de especies que le hace muy variopinto, donde hay una combinación de árboles frutales –naranjos y limoneros– y una amplia variedad de tiestos con flores que abarca desde los típicos geranios, gitanillas, claveles, jazmines, clavelinas, dalias y rosales. El patio esta dividido en una especie de parterres donde combina los elementos de barro con el forjado metálico.

Las especies vegetales que se pueden ver en el patio son: naranjos, limoneros, naftarinos –entre los árboles–, en macetas: pacíficos, rosales, geranios y gitanillas, claveles y clavelinas, camelias, jazmines, dalias y diamelas.

Patio de la calle la Barrena núm. 1 de Córdoba

El siguiente patio esta fuera de concurso calle la Barrena núm. 1, Este patio fue un antiguo corral de una casa de la Puerta de Sevilla que ahora sus actuales propietarios están poniendo en valor. Tras la edificación de una nueva vivienda se cerró el acceso a éste por la Puerta de Sevilla, abriéndose por la calleja la Barrera. El patio fue utilizado durante mucho tiempo como cochera de coches de caballos. A partir de los años 90 fue sede de la peña el Relente. A este patio se accede, desde la calle, por una cancela de hierro. Una vez dentro, a la izquierda nos encontramos con una antigua pila de lavar, un bebedero para los caballos, un cobertizo donde se guardan vasijas, braseros, yugos, jaulas....un retrete y un palomar. Los tiestos están pintados de color azul cielo italiano que logran un contraste muy especial con el encalado de las paredes.

Entre las especies vegetales podemos ver: geranios, gitanillas, pendientes de la reina y pilastras.

Patio de la calle Postrera núm. 28 de Córdoba

El siguiente patio que visitamos se encuentra en la calle Postrera núm. 28, participa al concurso en la modalidad de Arquitectura Antigua, es un tipo de familiar con una decoración popular y austera, tiene una portada de ladrillo que se abre al interior por medio de un zaguán, esta amueblado con objetos antiguos de carácter popular que marcan una época, tiene un reclinatorio con la figura de la virgen, sobre las paredes llaves y herramientas para el fuego de hierro forjado, planchas de hierro antiguas y numerosas macetas que nos anticipa la hermosura del patio central. En el interior lo primero que nos llama la atención es la pila de lavar con una plancha de madera, revocada de cal con un aspecto rústico.

La parte más singular del patio es el pozo que se halla adosado en uno de los laterales que más bien parece una hornacina, también esta perfectamente encalado, en uno de sus extremos hay una escalera totalmente engalanada con macetas y flores que permite el acceso a la planta superior.

Entre las especies vegetales que adivinamos a distinguir: claveles, gitanillas, geranios, helechos, jazmines, pendientes de la reina y matas de menta.

Calles en el Festival de los Patios de Córdoba

Aquí finalizamos nuestro periplo de este año, es una pena tener que marcharnos porque la Fiesta de los Patio de Córdoba comienza con un sol radiante. Solamente nos queda marchar hasta el parking de los Custodios para pagar 17,80 € euros diarios y salir muy despacito para no rozar la autocaravana con ningún bolardo metálico.

Calles en el Festival de los Patios de Córdoba

El regreso a Madrid esta muy bien organizado porque en diferentes puntos vemos como han habilitado el tercer carril, pequeños espacios para alguna retención hasta que el Km. 123 se prohíbe el transito a camiones, lo que hace mejorar la entrada a Madrid, desgraciadamente los camioneros terminan por pagar la factura de la fiesta.

Calles en el Festival de los Patios de Córdoba

Cuando entramos en Madrid es casi las 20,00 horas, miramos el contador parcial del vehículo, en total en esta escapada hemos recorrido 810 Km., los doy por bien aprovechados.

-FIN-

 

by

A. López

© Fotografías y textos son propiedad:

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