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BLOG VIAJE DE DOS DÍAS A LA CIUDAD DE LISBOA (PORTUGAL) PARTE II por A. LÓPEZ

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Para Leer la primera parte del relato viaje de dos días a Lisboa, pulse el siguiente enlace:

Parte II
Parte I del relato del viaje a Lisboa

 

 

 

EL VIAJE

Itinerario del viaje a Lisboa

Día 1 de febrero (sábado)

Ruta: Lisboa (todo el día)

Grafitti parking Terreiro do Paço de Lisboa

A primera hora de la mañana nuestra paz se ve alterada porque llega un súper Crucero en el mismo parking, allí acuden gran numero de autobuses para hacer la visita rápida a la ciudad de Lisboa.

Museo de Arte Antiguo de Lisboa

Nosotros lo tenemos claro que nuestra primera visita del día será el Museo Nacional de Arte Antiga de Lisboa, nuestro taxista particular esta preparado para llevarnos. El Museo se encuentra en la parte occidental del barrio de Belém, el importe del recorrido es de 9 euros; el taxi no tiene competencia con el transporte público.

El Museu Nacional de Arte Antiga se encuentra situado en la Rua das Janelas Verdes, el horario es: miércoles de 14,00 a 18 horas; de jueves a viernes de 10 a 18 horas, Martes cerrado. Precio 5 euros, los domingos entrada gratuita.

Se trata del museo más importante de Portugal está instalado en el Palacio de los Condes Alvor, es más conocido como el Palacio de las Janelas Verdes. En la antigüedad era la arteria principal donde se situaban las iglesias, los conventos y palacios de la ciudad. En la entrada principal se encuentra la imagen de José de Figueiredo, primer director del Museo. Es un edificio de dos plantas, cuya fachada se caracteriza por la sencillez de sus líneas. Fue construido en el siglo XVII por encargo de Francisco Távora, primer conde de Alvor (título otorgado por D. Pedro II en 1683).

Detalle Anunciación, Museo de Arte Antiguo de Lisboa

La visita al museo comienza por el tercer piso dedicado en exclusividad a la Pintura y Escultura Portuguesa, empezamos por la sala número 13 donde se encuentra una de las mejores colecciones del mundo.

La pintura portuguesa refleja la personalidad de un país que se forjo durante casi nueve siglos de independencia política. Expresa un mensaje de sensibilidad y un reflejo de los numerosos hechos históricos de su pasado como los grandes descubridores, que se unieron muchas veces en el culto a Dios, la apología de la gloria y el encumbramiento de la condición humana.

El Museo Nacional de Arte Antiga comienza un gran repaso por la pintura, comenzando en el periodo medieval que abarca el periodo entre los siglos XII al XV, de todo lo anterior nada ha llegado hasta nuestros días, excepto algunos manuscritos iluminados con miniaturas.

El periodo gótico comienza con los murales de la catedral de Braga, atribuidos a Gonçalo Gonçalves que trabajo en Braga para el arzobispado. Más adelante son los trabajos en los Palacios de la Audiencia de Monsaraz.

Detalle Adoración de los Magos, Museo de Arte Antiguo de Lisboa

La labor y la fuerza de los pintores portugueses se trasladan a Italia donde alguno de sus maestros trabajan en Volterra y Pisa, fueron reclamados por las órdenes religiosas que necesitan de sus paletas para decorar algunos monasterios.

El modelo icnográfico es realmente particular respondiendo a esquemas bizantinos con una clara influencia de Flandes lo que constituye una pintura originalmente autónoma. Algunas obras tienen una clara influencia de artistas aragoneses donde se aplica un vivo colorido y un preciso dibujo.

El pintor que más personalidad reflejo en la pintura portuguesa Nuno Goçalves, fue el pintor de cámara del rey D. Alfonso. Es conocido que el pintor recibió su formación en Flandes, en momentos de una estrecha relación entre Portugal y Flandes por la boda de Isabel de Avis con el duque de Borgoña. Allí el pintor conoce al maestro Juan Van Eyck, de esta forma Portugal es considerada durante los siglos XV y XVI como una provincia del arte flamenco. Es el gran momento de la pintura portuguesa, donde llega a una perfección insuperable.

Detalle Descendimiento en el Túmulo, Museo de Arte Antiguo de Lisboa

Más adelante podremos ver el políptico de San Vicente, representa la gran epopeya pictórica portuguesa, trasladado a la literatura de Os Lusiadas de Camoes o en la arquitectura correspondería con la Torre de Belém o el Monasterio de los Jerónimos.

El desarrollo de las artes en Portugal corresponde con el periodo manuelino, después del políptico de San Vicente, se abrirán numerosos talleres a lo largo de la geografía portuguesa que lograran las páginas más brillantes de su historia de la pintura. Uno de los talleres más importantes, es el de Lisboa, de Jorge Afonso, cuñado de Francisco Henriques, donde se formaran los pintores: Gregorio Lopes, García Fernandes, Cristobal de Figueiro, Gaspar Vaz, Pedro Vaz y Andrés Gonçalves.

Corresponde con el siglo de oro de la pintura portuguesa que consigue plasmar en los lienzos y las maderas el espíritu de todo un pueblo, la dimensión de toda una cultura y el reflejo de un alma con sus características propias.

La aportación artística de los grandes maestros en el arte de la pintura marca un momento de transición que adelanta a las corrientes que se producen en Italia o en Flandes, cerrando definitivamente el mundo medieval y abriendo las puertas de un futuro humanista.

Detalle Infierno, Museo de Arte Antiguo de Lisboa

La pintura de ese periodo se hace con un dibujo más clasicista creando unas formulas compositivas más propias de una pintura autónoma portuguesa, utiliza una concreción más simplificada frente a la pintura española o los modelos flamencos.

Los pintores portugueses no reflejan en sus pinturas de las policromías dominantes y con poca frecuencia aparecen los fondos dorados, sustituyendo este efecto con una combinación de tonos ocres.

El desarrollo de la pintura manuelina se corresponde con las causas socioeconómicas. Es el momento del máximo auge económico de Portugal producido por los descubrimientos marítimos y bajo el empuje de don Manuel y sus sucesores que buscan el engrandecimiento cultural del país. Esta riqueza económica produce la importación de obras procedentes de Flandes lo que ayuda a los artistas lusos para conocer y copiar las corrientes flamencas.

El espíritu marítimo rápidamente es trasladado a la pintura donde se refleja en los fondos en las tablas donde la arquitectura es sustituida por los fondos marítimos, mucho antes en Portugal que lo fuera para los maestros holandeses.

Detalle Santa María Magdalena, Museo de Arte Antiguo de Lisboa

La pintura portuguesa del periodo renacentista comienza en la segunda mitad del siglo XVI, una vez que se apagan las tendencias manuelinas, entra directamente en el movimiento con una clara tendencia manierista, aunque creando características propias y originales. Es un periodo que coincide con las claves en los tratamientos dados en el Concilio de Trento y los pontificados de Paulo IV y Pio V, etapa más importante de la Contrarreforma.

El renacimiento en la pintura corresponde con la necesidad del hombre de quedar inmortalizado en un cuadro, se amplia la temática religiosa o los retratos de la corte a personajes poderosos y notables de la sociedad.

Los retratos son de un extraordinario realismo donde se trata de transcribir la formación humanista de algunos pintores consiguiendo una pintura llenada de dignidad e idealismo, donde queda constancia de la meticulosidad en la descripción de los detalles como: las telas, las joyas, pieles, brocados, etc.

El siglo XVII corresponde con el triunfo de la pintura barroca portuguesa, es un momento donde no hay grandes artistas ni tampoco grandes cuadros aunque los artistas no dejan de ejercer su trabajo.

En la primera parte del siglo el manierismo sigue en la influencia fruto del importante influjo de los pintores españoles como es el caso del pintor Zurbarán del que este museo posee algunas obras.

Detalle Políptico San Vicente, Museo de Arte Antiguo de Lisboa

La iglesia es el primer cliente de los pintores de Portugal, por lo que la mayoría de los lienzos siguen plasmando las necesidades de decoración de los espacios públicos y privados de las iglesias y conventos portugueses. También se sigue pintando retratos, temas mitológicos y bodegones y en la última parte del siglo aparece el grabado.

Es un momento crítico en la transición política y muchas de las obras corresponden retratos que muestran personajes de la restauración donde se le representa con cierta austeridad de expresión y de tono, aunque no desprovista de cierta nobleza.

Durante la ilustración del siglo XVIII esta marcada por dos corrientes la francesa y la italiana, lo que hace que en lugar de desarrollar a los autores locales se contratan directamente los artistas extranjeros para trabajar en la corte y esto se traslada inmediatamente a los conocimientos de los talleres locales. Es el momento de la suntuosidad y de los grandes proyectos de los reyes lo que hace crear una gran demanda en la decoración siguiendo los gustos de las casas reales europeas.

Durante el reinado de D. Juan V se produce un incremento en la hacienda pública, gracias al dinero procedente de las colonias lo que contribuye al desarrollo artístico. Un hecho muy grave es el terremoto de 1755 y su posterior incendio incrementa la demanda artística para la reconstrucción de templos, palacios y obra civil.

Adoración de los Magos, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Comienza la visita y la primera obra de arte que vemos es “Adoración de los reyes Magos”, esta datado en 1540, su autor es de un Maestro desconocido, pintado al óleo sobre madera.

El cuadro trata del clásico tema del misterio de la Epifanía , un hecho muy narrado en la historia del arte en la época medieval. Aquí se ve a la Virgen María en el patio de una casa importante, el centro de la imagen esta la Virgen que sujeta al niño con la mano derecha, lleva el clásico vestido azul, los reyes magos la rodean la escena con caras de asombro, sobre una escalera los reyes han depositado los regalos, en las ventanas se ve como la gente espera para poder entrar para adorar al niño y, en el paisaje se ve como al fondo hay una fila de personas que espera su momento para entrar a la casa.

Predicación de San Juan Bautista, obra de Diogo de Contreiras, MNAA de Lisboa

El siguiente cuadro corresponde con “Predicación de San Juan Bautista”, obra de Diogo de Contreiras, datado en 1554, procede del retablo del Monasterio de San Bento de Castris en Evora, pintado al óleo sobre madera. Tiene unas medidas de 133 x 159 cm.

Diego de Contreiras es un pintor portugués conocido con el nombre de Mestre de São Quintino, su estilo es manierista, desde su juventud hizo experimentos audaces en técnica y estilo. Sus figuras son un guión ágil y nervioso cargado de expresividad, y se colorean con tonos inusuales. Las primeras obras fueron una serie de banderas para el rey D. Manuel y Leonor de Austria, su obra principal estuvo dedicada a trabajos para retablos de diferentes iglesias y conventos.

El cuadro presenta los atributos por el que se le conoce a San Juan Bautista: el cordero y el libro que sujeta en sus manos mientras dedica un sermón a las gentes. El centro del cuadro esta representado el santo delante de una cueva, a la izquierda se encuentran sentadas las mujeres y los niños, a la derecha los hombres reclaman explicaciones sobre sus palabras. Al fondo se puede ver el paisaje con una multitud que pretende atravesar el río Jordán y también un grupo de sacerdotes judíos.

La obra tiene una composición de color adecuada con una clara influencia de Renacimiento italiano con una ligera tendencia al Manierismo por las caras alargada del santo.

Entierro de Cristo, obra de Gregório Lopes, MNAA de Lisboa

La obra de la sala del pintor Gregório Lopes “Entierro de Cristo” esta datada en 1540, realizado en óleo sobre madera, procede del Monasterio de Santos o Novo, Lisboa; tiene unas medidas de 133.5 x 121,5 cm.

Detalle del "Entierro de Cristo", obra de Gregório Lopes, MNAA

Gregorio Lopes es considerado como uno de los pintores más importantes del renacimiento portugués. Estudio pintura en el taller de Jorge Afonso que era el pintor de cámara del rey Manuel I, cargo que él termino por ocupar.

Trabajo principalmente para la iglesia con la pintura de numerosos retablos para las iglesias y monasterios localizados en el centro de Portugal, uno de los más importantes fue el que realizo para la iglesia del Convento de Cristo en Tomar. En 1514 se casó con la hija de Jorge Afonso y en 1520 fue nombrado Caballero por Jorge de Lencestre y al poco tiempo ingreso en la Orden de Santiago. Su hijo también se dedico a la pintura y llego a retratar a la familia real portuguesa.

El cuadro se ve a Cristo como es conducido a la tumba, el sepulcro corresponde con un pórtico renacentista donde se entrevé la lápida. El primer plano de la imagen esta ocupado por el cuerpo sin vida de Cristo esta llevado en volandas por Nicodemo, José de Arimatea y Juan, a su lado esta acompañado por la Virgen María y las tres santas. El fondo se ve el paisaje con el monte de Gólgota, situado a las afuera de Jerusalén. El dramatismo del cuadro se descarga sobre las imágenes de las Vírgenes que lloran desconsoladas ante la gravedad de la escena.

Martirio de San Sebastian, obra de Gregório Lopes, MNAA de Lisboa

Otro de los cuadros de Gregório Lopes “Martirio de San Sebastian”, esta datado entre 1536 y 1539, realizado en óleo sobre madera; tiene unas medias de 119 x 244,6 cm, proviene del Convento de Cristo en Tomar.

El cuadro muestra en el centro de la composición la figura de San Sebastian atado a una columna mientras dos arqueros lanzan flechas, esta atado en las manos y en los pies donde además aparece una daga. El martirio es un detalle del pintor para pintar un paisaje de la ciudad de Roma donde aparecen algunas personas en un día de su vida cotidiana del siglo XVI.

Infierno, obra de autor desconocido, MNAA de Lisboa

Uno de los cuadros más importantes de la sala es el “Infierno”, el autor no ha sido identificado, esta datada en el primer tercio del siglo XVI, pintado en óleo sobre roble; tiene unas medidas de 119 x 217,5. Procede de algún convento después de la desamortización de Portugal de 1834.

Detalle del "Infierno", donde se muestra la avaricia, MNAA

La autoría del cuadro no esta muy aclarado aunque existen dudas que pudiera pertenecer a Jorge Afonso o al Maestre de Lourinha, lo que esta claro que es que esta inspirado en la “Alegoría de condenados a penas eternas en una de las comedias de Dante”.

El cuadro muestra los miedos sobre el mal imaginario del infierno tal como se sentía por las gentes medievales con una representación de demonios y una serie de personas como padecen la pena en el infierno. Además el cuadro presenta una serie de personajes, algunos desnudos, otros son príncipes con plumas, probablemente era una representación de los indígenas en el Amazonas brasileño más en concreto del grupo étnico de los Tupinamba.

La composición refuerza el sufrimiento que se padecerá en el infierno, se encadenan una serie de imágenes como si se tratase de un gran teatro, en el centro hay un gran caldero circular donde hay una serie de clérigos que se consumen en su interior encima del fuego, a la izquierda se representa a tres mujeres desnudas colgadas boca abajo suspendidas de un travesaño de madera, a la derecha hay como la entrada de un túnel representa la entrada del infierno, allí van llegando los declarados culpables que caen por un tubo.

Detalle del "Infierno", donde se muestra la lujuria, MNAA

El cuadro es una representación de los pecados que el artista trata de forma enigmática donde son representados los castigos y objetos de martirio. Los verdugos son representados con mascaras de diablos y cuerpos deformes y caricaturizados para conseguir un efecto despiadado.

Según las creencias medievales la pintura muestra como eran considerados los infiernos siguiendo las referencias teológicas cristianas donde asistimos a una imagen promovida para salvaguardar la fe, donde nos muestran un lugar dedicado al sufrimiento y a la tortura, donde irán a parar las almas condenadas. El propio lugar donde se desarrolla la imagen es el recinto figurado donde en las mentes se ejecuta la condena eterna de los pecadores sin distinción de sus estatus o su condición social, esto lo demuestra la caldera donde esta llena de figuras eclesiásticas. En el cuadro se representan los siete pecados capitales, en el lado izquierdo aparece la “Avaricia”, donde se ve un avaro obligado a tragarse sus propias monedas; a su lado esta la “Gula” se representa con un demonio con alas y cuernos, manejan el caldero, lo que obliga a un convicto a beber una botella de vino a través de un pellejo con forma de cerdo; a la derecha esta la “Lujuria” y se representa mediante un demonio que señala con una lanza con forma de tenedor a una pareja desnuda; el pecado de la “Vanidad” esta representado por un monje que es torturado con un pincho incandescente que un ser extraño se le quiere meter en la boca, según algunos autores este personaje encarna la lucha contra homosexualidad en los conventos.

Deposición de Cristo en el túmulo, obra de Cristóvão de Figueiredo, MNAA de Lisboa

Otro de los cuadros de temática religiosa de la sala del pintor Cristóvão de Figueiredo "Disposición de Cristo en el Túmulo", esta datado en el segundo cuarto del siglo XVI, pintado en óleo sobre madera, procede de la Universidad de Coimbra; tiene unas medidas de 182 x 156 cm.

Detalle de la obra "Deposición de Cristo en el túmulo"

Cristóvão de Figueiredo es otro de los pintores manieristas portugueses, hombre de convicciones renacentistas trabaja como examinador en la escuela de pintura y para el cardenal infante D. Afonso, trabajo para el rey haciendo bocetos de cuadros para que otros pintores los terminasen.

Sus comienzos de pintor corresponden con el ingreso en el taller de pintura de Lisboa de Jorge Afonso pintor que trabajaba para la corte de D. Manuel I, uno de las obras más importantes es el retablo mayor del Monasterio de Santa Cruz de Coimbra.

La pintura representa el momento en que Jesucristo es introducido en el túmulo, la obra se representa de forma horizontal que es cortada la diagonal por la figura de Cristo envuelto en el sudario. En la imagen posterior se encuentra la figura de Juan que acompaña a las tres mujeres santas, en primer plano esta la Virgen María Magdalena que guarda la corona de espinas sobre un paño en señal de sumisión a la muerte, el clérigo que recibe el cuerpo tiene un habito ortodoxo y las dos personas que presencian la escenas tiene unas caras y un aspecto del siglo XVI lo que hace pensar que pudieran tratarse de los ordenantes del cuadro.

Adoración de los Magos, obra de Gregorio Lopes y/o Jorge Leal, MNAA de Lisboa

El siguiente cuadro se titula “Adoración dos Magos”, esta atribuido a Gregorio Lopes y/o Jorge Leal, datado entre 1520-1525, realizado en óleo sobre madera, procede del Monasterio de San Benito da Saúde; tiene unas medidas de 176,5 x 133 cm .

Detalle de la obra Adoración de los Magos

El cuadro es una estudiada composición donde podemos ver un Palacio renacentista italiano con dos columnas de mármol rojo, en el interior se encuentra San José vestido con un traje rojo despide a los visitantes con un brocado verde en la mano. La escena principal la desarrolla la Virgen con un bonito vestido azul con ribetes dorados, sujeta con especial cariño al niño Jesús cruzando las dos manos, el niño entresaca la mano para saludar a los visitantes. Es especial la belleza de la Virgen en contrasta con el rostro del niño. En su frente se han colocado los tres Reyes Magos, destacan el vestido del rey Melchor con brocados verdes y dorados y el pendiente de perlas del rey Baltasar, después de estos se encuentran los tres pajes de los reyes y posteriormente tres personajes de túnicas negras que son seguidos de soldados armados con banderas y lanzas. Por su aspecto los tres personajes vestidos de trajes flamencos y que están en el cuadro fuera de su tiempo corresponderían con los tres ordenantes del cuadro, incluso pueden representar a la dirección de armadores o de gentes relacionados con el mar. Aunque cabe la posibilidad que pudieran ser los autorretratos del taller donde trabajan los dos pintores Gregorio Lopes y Jorge Leal. Al fondo del cuadro se puede un paisaje que debe corresponder con algún lugar en la vida de Jesús donde se encuentra difuminada una muchedumbre entre un paisaje rocoso.

Conversación de Hermogenes, obra de Maestre Lourinha, MNAA de Lisboa

Otro de los cuadros pertenece al llamado Maestre Lourinha se titula "Conversación de Hermogenes", realizado en óleo sobre madera, esta datado en 1520, procede de la iglesia del Convento de Santiago de Palmela; tiene unas medidas de 127 x 83,5 cm .

El tema tratado es la conversación que tiene el mago Hermogenes con Santiago, el mago está quemando los libros para abandonar su antigua sabiduría, aunque la tradición describe el encuentro que el mago arroja los libros al agua y no que se quemarán con el fuego.

En el cuadro se ve a Santiago de pie con su tradicional gorro con la concha y el traje de color verde y una capa roja, los pies los tiene muy cerca del fuego y parece sentir el calor, el santo porta en sus manos el tradicional báculo de apóstol. Enfrente tiene a Hermogenes que esta flanqueado de dos demonios, con rabo, alas y cuernos, uno de ellos sujeta un ejemplar de los libros, en el cielo aparecen unas nubes negras que contratan con el azul donde se encuentran los demonios celebrando la danza aullante, huyen ante la victoria del bien sobre el maligno.

Los estudios han aclarado de la influencia del Norte en la obra del maestro Lourinha por la representación de los paisajes, las arquitecturas almenas y el tipo de árboles representados.

La conversación entre el mago y el apóstol Santiago discurre en estos términos: “Hermógenes volvió y se echó a los pies del Apóstol, diciéndole con ruegos: "Liberador de las almas, recibe arrepentido a quien envidioso y difamador has soportado hasta ahora". Respondiéndole dijo Santiago: "Si has ofrecido a Dios un arrepentimiento verdadero, conseguirás también su verdadero perdón". A lo que dijo Hermógenes: "Tan sincero arrepentimiento ofrezco a Dios que todos mis libros en los que había presunciones ilícitas los he tirado, renunciando a la vez a todas las artes del enemigo". Respondióle el Apóstol: "Vete ahora por las casas de aquellos a quienes pervertiste a reclamar debidamente para su Señor a los que le quitaste, y enseña que es verdad lo que decías ser mentira y que es mentira lo que decías ser verdad. Rompe también el ídolo que adorabas y las adivinaciones que pensabas que él te respondía. Los dineros que adquiriste con el mal obrar gástalos en obras buenas para que, como has sido hijo del diablo imitando al diablo, te hagas hijo de Dios imitando a Dios, que diariamente concede beneficios aun a los ingratos y da alimentos a los que de él blasfeman. Porque si cuando eras malo para con Dios el Señor fue bueno para contigo, ¿cuánto más no será benigno para ti si dejas de ser malo y das en complacerle con buenas obras?". Diciendo Santiago estas cosas y otras parecidas a todas asentía Hermógenes, y así empezó a ser perfecto en el temor de Dios, tanto que hasta por mediación suya hizo el Señor muchos milagros.

“Cristo envía a Santiago y San Juan en Misión Apostólica”, MNAA de Lisboa

Otro de los cuadros de la misma temática “Cristo envía a Santiago y San Juan en Misión Apostólica”, pertenece al llamado Maestre Lourinha, esta datado entre 1520 y 1525, realizado en óleo sobre madera; tiene unas medidas de 127 x 83,5 cm ; procede del Convento de Santiago Palmela.

El cuadro vemos a la derecha a Jesús con un traje gris, sujeta con la mano izquierda un bastón rematado con una cruz dorada, a la izquierda están las figuras de Santiago con una capa roja y San Juan con una capa verde, están recibiendo las indicaciones de que deben de salir a predicar el evangelio.

Como se puede ver por el diseño de la anterior obra esta tiene ciertas afinidades y pudiera tratarse también del Maestro Lourinha, sobretodo si miramos el paisaje al fondo, donde se ve un río donde se aprecia que las orillas emergen para sacar a la luz un conjunto de almenas, formas rocosas y árboles, más o menos como el paisaje descrito anteriormente.

“Anunciación”, obre de Frei Carlos, MNAA de Lisboa

Más adelante podemos ver del pintor portugués Frei Carlos titulado “Anunciación, realizado en el año 1523”, realizado en óleo sobre madera, procede del Convento de Espinheiro de Évora; tiene unas medidas de 197,5 x 198 cm .

El cuadro esta organizado mediante dos zonas que dividen el espacio, a la derecha de la composición, se encuentra un ángel y la paloma del Espíritu Santo flotando en el interior de una habitación donde la Virgen María se arrodilla ante un altar, la virgen lleva un vestido rojo y una capa azul, con la mano izquierda sujeta un misal envuelto en un paño rosa, con la mano derecha hace la señal del saludo intuyendo la llegada del ángel, este tiene una cara angelical y lleva una espada en su mano. En el segundo registro, tres ángeles músicos cantan y tocan la alabanza a la Virgen. La escena tiene lugar al aire libre bajo un pórtico renacentista, se puede vislumbrar a lo lejos un paisaje con casas y colinas verdes. Hay una línea de separación vertical entre los dos registros compuesta por una enorme columna de mármol roja La pintura se caracteriza por la luminosidad que resulta de la relación entre el espacio interior y exterior y el conjunto armónico de líneas de fuerza en la estructuración de la composición de la arquitectura.

“Buen Pastor” de Frei Carlos , MNAA de Lisboa

Del mismo autor Frei Carlos esta la obra titulada “Bom Pastor” realizada en óleo sobre madera de roble, esta datada entre 1520-1525, tiene unas medidas de 90 x 65 cm ; procede del Convento de Espinheiro de Évora.

Detalle “Anunciación”, MNAA de Lisboa

Este cuadro es de inferior calidad al anterior porque debido de realizarse bastante antes, se ve la imagen de un pastor que sujeta a un cordero entre sus brazos, esta vestido con un traje marrón cobrizo con detalles dorados en los extremos, esta posando delante de una cortina de brocados con motivos vegetales, flanqueado de dos columnas de mármol rojo, esta descalzo sobre un solado de baldosas. Al fondo se ve ligeramente dibujado un paisaje verde que se adivina en el horizonte.

El retrato en la pintura portuguesa pasa por diferentes etapas desde el siglo XV cuando eran muy pocos los pintores portugueses que tuvieran esa cualificación, recurriendo los reyes a artistas extranjeros, la pintura discurre por unos cánones donde se trata de individualizar al modelo. Durante el siglo XVI todo esto cambia porque supone un triunfo del arte del retrato donde los modelos son menos idealizados y como consecuencia se trata de alcanzar un mayor realismo, mayoritariamente este tipo de arte sigue en manos de artistas extranjeros.

El retrato del hombre de la época se hace básicamente mediante el busto de cintura para arriba, este tipo de imágenes se hacían en los contratos de matrimonios en que se intercambian los cuadros para superar muchas veces la distancia entre ambos novios. El retrato del siglo XVI significa en la corte la manifestación del poder político y social, así como una búsqueda de las virtudes del modelo y de su comportamiento humano.

El retrato casi siempre aparece en un contexto devocional, a menudo se representa con la presencia de un santo patrono o intercesor ante las figuras sagradas, de esta época podemos ver los siguientes lienzos.

“Retrato de un Caballero de la Orden de Cristo”, MNAA de Lisboa

Siguiendo con la sala de autores portugueses se encuentra el cuadro titulado “Retrato de un Caballero de la Orden de Cristo” (dicen que Vasco de Gama), este estilo esta muy cercano a Gregório Lopes, fue realizado por un Maestro desconocido, esta datado entre 1525 y 1550, realizado en óleo sobre madera.

El retrato que vemos esta atribuido a Vasco de Gama, tampoco se sabe concretamente del autor aunque esta en el entorno de Gregório Lopes o su taller de pintura. Se ve un personaje de blanca barba que contrasta sobre el fondo oscuro, porta en su cuello la gran Cruz de la orden de Cristo, lleva un abrigo de piel, en su mano derecha porta un monóculo y en su mano izquierda los textos de un escrito.

“Retrato de una Señora con Rosario”, MNAA de Lisboa

El cuadro que vemos a continuación sigue la misma temática y se titula “Retrato de una Señora con Rosario”, fue pintado por un Maestro desconocido, realizado en óleo sobre madera, procede de Palacio das Necessidades de Lisboa en 1913; tiene unas medidas de 76,5 x 53,5 cm .

El retrato nos muestra una señora mayor, tiene su cabeza cubierta con un velo de batista blanco que enmarcan su cara y hace más marcados los rasgos de la cara, en el centro una abertura deja ver la botonadura de la prenda interior, el brazo izquierdo lo tiene apoyado sobre una mesa y las manos cruzadas de las que cuelga un rosario.

No se sabe a quien represente pero lo más probable es que fuera la reina Joana de Eca, porque después de enviudar se retiró al convento franciscano de la Esperanza , de Lisboa y como mecenas supuso una gran aportación económica que ayudó en la renovación del interior del cenobio.

“Retrato de un Joven Caballero ”, MNAA de Lisboa

Otro de los retratos portugueses se titula “Retrato de un Joven Caballero”, fue pintado por un Maestro desconocido, en el año 1550, proviene de la colección Guerra Junqueiro en 1912; tiene unas medidas de 47x34.

El cuadro representa a un joven caballero de medio cuerpo, destaca en su cuello con una enorme gola fruncida que enmarca una cara fina y delicada, debajo lleva una armadura con incrustaciones de oro, sobre ésta, una banda roja de origen militar lo que potencia la señal de poder.

La autoría de la obra no esta bien aclarada, aunque por los trazos pudiera tratarse de Alonso Sánchez Coello o Christopher Lopes. En cuanto al retratado pudiera estar entre el condestable D. Duarte (sobrino de Juan III e hijo del Infante Dom Duarte, duque de Guimarães, e Isabel, hija del duque de Braganza, D. Jaime). Sin embargo, también se han avanzado como los nombres de D. Juan de Austria, hijo natural de Carlos V, Alejandro Farnesio, duque de Parma, y el príncipe D. Juan, casado con D. Juana de Austria, y el padre de D. Sebastián.

“Retrato D. Sebastiao”, obra de Cristóvao de Moraes, MNAA de Lisboa

El siguiente cuadro “Retrato D. Sabastiao” obra del pintor Cristóvao de Moraes, esta datado entre 1572 y 1574, realizado en óleo sobre tela, procede de la donación del Conde de Peha Longa en 1909.

El cuadro representa al rey D. Sebastiao a la edad de 17 años de cuerpo casi entero, porta una gola estrecha en el cuello, sobre el cuerpo una armadura ricamente decorada con nudos y florituras, la mano izquierda la apoya en el espada y la derecha en jarras sobre la cintura, en la parte de abajo, vemos como la cabeza de un perro galgo aparece reproducida.

La cara esta reflejada su juventud, tiene los ojos almendrados, las orejas puntiagudas, los dedos son finos y alargados, los labios son carnosos, el pelo rubio. La imagen esta llena de un simbolismo de una persona con gran poder político y militar.

“Aparición de Cristo a Santa María Magdalena”, obra de Francisco Henriques, MNAA de Lisboa

En el pasillo de enfrente seguimos por la colección de pintores portugueses con el cuadro del pintor Francisco Henriques titulado “Aparición de Cristo a Santa María Magdalena” obra datada entre 1508 y 1511, realizada en óleo sobre madera, procede del Monasterio de San Francisco de Évora; tiene unas medidas de 246,5 x 198, 5

La escena del cuadro muestra un lugar indeterminado con un paisaje agreste donde los tonos predominantemente son verdes por la vegetación y los árboles, y las rocas marrones. Detrás de los personajes se encuentra abierta la tumba de Cristo. De rodillas esta Santa María Magdalena, que sostiene en su mano izquierda una botella de perfume, tiene un vestido azul oscuro, un pañuelo blanco y un mandil atado a la cintura de color rosa. Cristo, esta a la derecha de pie, está cubierto por una tela de color rojo, la mano derecha esta apoyada en una roca, con la izquierda sujeta un bastón con la cruz. En el fondo, se ve un detalle muy pequeño, es la entrada de una cueva, donde se representa la aparición de Cristo a San Pedro.

Tríptico “Cristo en el Jardín”, “Camino del Calvario”, “Descendimiento de la Cruz”, obra de Francisco Henriques, MNAA de Lisboa

Del mismo pintor Francisco Heriques se presenta el tríptico que pertenece a un retablo donde en tres tablas se titulan “Cristo en el Jardín”, “Camino del Calvario”, “Descendimiento de la Cruz ”, esta datado entre 1508 y 1511, óleo sobre madera, procede del Monasterio de San Francisco; tiene unas medidas de 167 x 88 cm.

Detalle “Cristo en el Jardín”, MNAA de Lisboa

La primera tabla del retablo nos presenta la escena de Cristo en el Jardín. En la parte superior se ve un cielo azul salpicado de nubes oscuras, más abajo se ve la figura de Cristo rezando ante un ángel. En la parte inferior los tres apóstoles durmiendo, san Juan lleva un vestido rojo, Santiago esta en el centro con un traje oscuro, y San Pedro a la derecha cubierto con un manto blanco, en el fondo hay una escena de un paisaje donde parece ser la figura de Judas parece cruzar un puente sobre el Cedron.

La tabla central tiene el titulo Cristo Camino del Calvario, esta inspirado en Durero y Martin Schongauer, este cuadro representa la entrada en el primer plano del suelo pedregoso del camino que conduce al Calvario. Cristo porta sobre su espalda un trozo de un tronco cortado, indica que podría ser una parte de la madera con que se hizo la Cruz. Como telón de fondo del hilo de la composición, se encuentra una ciudad con algunos de los elementos simbólicos asociados a la idea de la metrópoli, como el mercado, las murallas y torreones. En la escena Cristo viene acompañado por dos verdugos, que tiene detrás un séquito de soldados armados con lanzas y alabardas. La escena contrasta con el ambiente bullicioso del resto del cuadro. La cara de Jesús presenta el sufrimiento del momento pero a la vez ofrece una visión serena.

La tercera tabla que ocupa la posición de la derecha Descenso de la Cruz. La composición del cuadro esta dominada por la Cruz de Cristo en el momento que es bajado. A su lado hay varias figuras y detrás se adivina ligeramente un paisaje. En primer plano, de rodillas, esta la Virgen María y San Juan con un traje rojo sujeta su cuerpo, José de Arimatea y Nicodemo tiene un sombrero en la cabeza y son los que ayudan al descendimiento, están vestidos con ricos brocados, se encuentran en un segundo plano. De todos los personajes que rodean a Jesús, sólo las tres Santas Mujeres (María Salomé, María Magdalena y María Cleofás) solo una de ellas toca el cuerpo sujetando su brazo.

Políptico “Paneles de San Vicente de Fora ”, obra de Nuno Gonçalves, MNAA de Lisboa

Una de las pinturas más importantes del Museo Nacional de Arte Antiguo se trata de una serie de seis cuadros pertenecientes al retablo “Paneles de San Vicente de Fora”, obra maestra de Nuno Gonçalves, esta datado en 1470, pintado en óleo y temple sobre tablas de madera de roble, procede del Palacio de San Vicente de Fora, 1909.

Detalle “Panel de las Reliquias”, MNAA de Lisboa

El cuadro que tenemos delante de nuestros ojos es el más famoso y una verdadera joya de la pintura portuguesa, creada a finales del estilo gótico flamenco del siglo XV y dentro de poco llegaría la influencia del renacimiento, estas pinturas estarían en el altar de la Capilla de San Vicente de Fora de la Sé Catedral de Lisboa. Fueron descubiertas en 1882 en el Palacio Patriarcal de San Vicente de Fora, el retablo estaría acompañado de otras dos obras que veremos más adelante y que se encuentran en la misma sala que muestran el Martirio de San Vicente, cada uno de los seis paneles recibió el nombre lo más parecido a los que el pintor parece mostrar: de izquierda a derecha, Panel de los Frailes, Panel de los Pescadores, Panel del Príncipe, Panel del Arzobispo, Panel de los Caballeros y Panel de la Reliquia.

La temática de la obra es religiosa, nos habla de san Vicente integrado en una gran corte, en dos de sus paneles porta unas atractivas vestimentas, en total se ven reflejados 58 personajes masculinos más dos mujeres, era un ejemplo de como se componía la sociedad portuguesa del siglo XV, son nobles, caballeros, clérigos y otras dignidades religiosas. Los rostros son muy reales cada uno de ellos llevan una indumentaria que representa su poder dentro de la sociedad, cerca de las imágenes del santo hay varios personajes arrodillados, se trata de los donantes de la obra que tenían el privilegio de aparecer en el cuadro con el protagonista, se arrodillan para demostrar su religiosidad, y uno de ellos es tocado por el santo.

Detalle “Panel de los Caballeros" MNAA de Lisboa

Esta obra es una prueba para saber como vestían en la época, los sombreros son más imaginativos, una prueba de que el gótico tocaba a su fin, mediante la representación del suelo por medio de baldosas, constituye un tímido intento de dar perspectiva a la obra, es una nueva influencia renacentista.

Algunos hombres llevan armaduras en sus pechos, además llevan cubierto los brazos y las piernas, el papel de las mujeres en la edad media estaba relegada a ser criadas, monjas o esposas, por eso solamente aparecen dos mujeres de los 60 personajes que parecen pudieran estar relacionadas con los donantes de la obra, poco se sabe de quien ser los representados porque no hay ningún testimonio escrito sobre el encargo al pintor.

Desde que se dio a la luz la existencia de los cuadros esta obra estuvo envuelta, primero, se le atribuye a un pintor que poco se sabe de su vida, de la fecha de nacimiento o la fecha de su muerte. Si contamos el número de figuras, la mitad esta a la derecha y la otra mitad a la izquierda, no hay ningún escudo, firma u otro símbolo que permita una mejor identificación. La luz en cinco de los seis panales esta a la derecha, excepto en el segundo panel que esta a la izquierda.

Detalle "Panel del Arzobispo" MNAA de Lisboa

La primera tabla del políptico se titula “Panel de los Frailes”, en el primer plano está arrodillado en actitud de oración, un fraile con un hábito blanco. Detrás de este, en la misma actitud, dos frailes con ropa similar, uno de ellos lleva una gran barba y pelo abundante. En el fondo lejano, a la izquierda, un grupo de otros tres personajes.

La tercera tabla del políptico se titula “Panel de los Pescadores”, en el primer plano se presenta un penitente, tiene los codos sobre el suelo, en señal de oración, lleva un traje marrón. A continuación, de pie tres personajes envueltos en una red de pesca, donde se aprecia la cuerda y unos flotadores de corcho. Detrás otras tres personas forman la composición del grupo.

En esta tercera tabla del políptico se tituló “Panel del Príncipe” donde aparece como protagonista el Santo, esta adornado con una dalmática –prenda que usan los obispos– y sobre la cabeza la lleva cubierta con una especie de gorra, se encuentran en la celebración de un misal abierto. Entre las figuras que le rodea esta el Príncipe Enrique el Navegante (de ahí el nombre convencional dado al cuadro). En primer plano, un personaje con una rodilla en el suelo establece una relación especial con la figura central del santo. Dos mujeres en el lateral, y una extensa galería de retratos masculinos, en ese plano, completan la composición.

Detalle “Panel del Príncipe" MNAA de Lisboa

La cuarta tabla del políptico se título “Panel del Arzobispo” El santo lleva una dalmática, en sus manos esta un libro y una barra de oro. A su lado esta rodeado de cinco personajes, dos de ellos con armaduras. Empuñan lanzas o espadas envainadas. En el fondo, esta rodeado de sacerdotes y otros dignatarios, se puede distinguir a un Arzobispo (de ahí la denominación del titulo del panel) y al lado del canónigo arcediano que sostiene el báculo.

La quinta tabla del políptico se titula “Panel de los Caballeros”, el cuadro muestra en dos niveles a tres caballeros vestidos con ricos trajes. Dos de ellos tienen las cabezas cubiertas con capuchas, el que esta situado en el primer plano lleva la cabeza descubierta. Todos ellos están armados con espadas. El cuarto personaje esta de pie tiene abundante pelo y lleva una capelina con una incrustación visible de oro. Al fondo superior la composición se cierra con cuatro clérigos con la cabeza con gorros de color púrpura.

La sexta tabla del políptico se titula “Panel de la Reliquia ”, en el primer plano muestra a un personaje con un traje rojo que porta en su mano una caja de terciopelo verde, se trata de una reliquia. De pie, hay una persona, se trata de un mendigo que llevaba en el pecho una zamarra, otro individuo, porta un libro que mantiene abierto, no se puede descifrar sus caracteres. En último termino, en la parte superior derecha las caras de dos clérigos vestidos para la celebración de una misa.

“Infante D. Joao y Juan Bautista” y “Infante D. Louis y un Santo Dominico”, MNAA de Lisboa

Otro de los trípticos del que solamente se conservan dos tablas “Infante D. Joao y Juan Bautista” y “Infante D. Louis y un Santo Dominico”, esta datado en 1518, el autor es llamado Maestre Luso-Flamenco; tiene unas medidas de 157 x 67,5 cm .

La primera tabla de la izquierda corresponde al panel “Infante D. Joao y Juan Bautista”, el cuadro se ve arrodillado el infante D. Joao en actitud de orante, sobre una mesilla con un paño esta un ejemplar de la Biblia , esta acompañado en la escena por San Juan Bautista, lleva un traje marrón y una túnica roja, con la mano derecha acompaña al infante y le llega a tocar, la escena esta dentro de un oratorio tapado por medio de una cortina verde.

La segunda tabla del retablo es la del “Infante D. Louis y un Santo Dominico” se ve al infante vestido para la ocasión con un collar de oro. El clérigo de la orden de los Dominicos lleva en su mano izquierda un crucifijo de madera, esta ataviado con el hábito de la orden: vestido de blanco y escápula negra. Al fondo a través de un arco se ve un paisaje pero no se puede identificar el lugar.

“Retablo de Santa Ana”, obra de Gregorio Lopes, MNAA de Lisboa

Otro de los cuadros de la colección representa “El Retablo de Santa Auta” obra de Gregorio Lopes, esta datado en 1462; tiene unas medidas de 69 x 74,5, procede del Monasterio de la Madre de Dios de Lisboa.

La escena se produce delante de la portada de la iglesia de la Madre de Dios, destaca por el estilo manuelino donde se aprecian los escudos arriba del tímpano con el lema de D. Juan II y el escudo con el símbolo de la reina Leonor. En la entrada del portal hay un altar con un crucifijo y dos candelabros de plata dorada. En la esquina izquierda del marco hay una tribuna cubierta con un paño donde están tres personajes femeninos, donde se encuentra la reina D. Leonor. En el primer plano del cuadro esta Santa Auta, viste ricos ropajes, sobre su cabeza lleva una diadema de oro, piedras preciosas y perlas. El vestido es de damascado con hilo de oro, con escote cuadrado y el pico abierto en el pecho. El manto que la cubre es de satén rojo con arabescos de oro y perlas. En la mano izquierda sostiene un libro de piel marrón que esta abierto y en la mano derecha muestra una flecha y la palma del martirio. Entre la figura de San Auta y el fondo, se desarrolla la procesión fúnebre llevando el arca al Monasterio.

“Anunciación”, obra de Jorge Afonso, MNAA de Lisboa

El siguiente cuadro renacentista se titula “Anunciaçao” obra del pintor portugués Jorge Afonso, esta datado en 1515, pintado en óleo sobre madera, procede del Monasterio de la Madre de Dios de Lisboa; tiene unas medidas de 160,5 x 129.5 cm .

Esta pintura formaba parte de los trabajos que el pintor Jorge Afonso realizo para el Monasterio de la Madre de Dios, junto con la Asunción de la Virgen , la Ascensión de Cristo, la Adoración de los Magos, la Aparición de Cristo a la Virgen , la Adoración de los pastores, y Pentecostés.

El cuadro describe unos interiores renacentistas enmarcados par la pared del fondo donde se ve una arcada. En el primer plano esta la Virgen recibiendo el ángel de la Anunciación. Detalle particularmente interesante es la alfombra de cuerda sobre la que los dos personajes aparecen de rodillas.

“Ecce Homo”, obra de Nuno Gonçalves, MNAA de Lisboa

Un cuadro muy interesante es “Ecce Homo”, es desconocido el autor aunque parece que fue realizado en el taller de Nuno Gonçalves, pintado al óleo sobre tabla de roble, está datado en 1570; tiene unas medidas de 89 x 65 cm .

La tabla nos presenta una figura un tanto enigmática parece sacada de icono ruso, se trata de un Ecce Home sobre un fondo oscuro donde destaca la aureola dorada, lleva una sabana sobre la cabeza que le cuelga por los brazos, esta taladrada por las corona de espinas, esta atado por una cuerda en un extremo en el cuello y en el otro en las manos, el dramatismo aumenta porque tiene sombreado el contorno de los latigazos en la piel.

“Retablo de un hombre”, obra de Francisco Vieira, MNAA de Lisboa

Pasamos unos siglos en la pintura portuguesa y nos situamos frente al “Retrato de un Hombre”, esta pintado por Francisco Vieira, también conocido como Vieira de Porto, la obra esta realizada en óleo sobre tela, datada en 1800; tiene unas medidas de 76,5 x 63,5 cm .

El cuadro nos presenta el retrato de un hombre mayor, no se conoce su nombre, tiene la cara redondeada, lleva un abrigo negro abierto al cuello, esta abrochado por medio de dos filas de botones de color marrón, debajo lleva un chaleco y una camisa con corbata blancos que destacan más gracias al fondo oscuro.

“Lamentación de Cristo”, obra de Francisco Vieira, MNAA de Lisboa

Del mismo autor Francisco Vieira es el cuadro “Lamentación sobre Cristo Muerto”, realizado en óleo sobre tela, esta datado en 1800 y procedía de Palacio das Necessidades; tiene unas medidas de 273 x 188 cm .

El centro de la composición del cuadro esta formada por la figura de Cristo, está tumbado en una sábana blanca en el regazo de la Virgen. Está flanqueada por San Juan y María Magdalena, de rodillas, está le besa la mano derecha. En el primer termino hay un angelito leyendo la inscripción de la Cruz , también se puede observar otros símbolos del martirio, como los clavos y la corona de espinas.

Esta pintura es parte de un retablo encargado por el Embajador de Portugal en Londres, D. João Almeida de Melo e Castro, el futuro conde de Galveias, a la capilla de la Embajada de Portugal en la capital del Reino Unido.

“Suplica de Inés de Castro”, obra de Francisco Vieira, MNAA de Lisboa

Otro de los cuadros de Francisco de Vieira “Suplica de Inés de Castro”, esta datado en 1803, realizado en óleo sobre tela; tiene unas medidas de 150 x 196 cm.

El cuadro muestra la súplica de Inés de Castro, esta acompañado de sus dos hijos, al rey de Portugal Alfonso IV para que la perdonase la vida. En el primer plano el hijo mayor coge al rey para suplicarle, Inés esta arrodillada mientras que con la mano izquierda quiere coger al rey, el niño pequeño consuela a su madre, al fondo de la escena una cortina esta corrida mientras uno de los asistentes mira la escena, en el paramento de la habitación hay un cuadro ecuestre del propio rey.

Este cuadro se había dado por desaparecido porque que el rey Juan VI, después de la invasión francesa, se llevó el cuadro a Brasil. Es probable que el cuadro viajara a Francia. El Estado portugués a través del MNAA se hizo con el derecho de tanteo ante una subasta.

“Leda y el Cisne”, obra de Francisco Vieira, MNAA de Lisboa

El siguiente cuadro de Francisco de Vieira “Leda y Cisne”, esta datado en 1798, realizado en óleo sobre tela.

La temática del cuadro es una alegoría donde se representa la metamorfosis de Júpiter en un cisne con la intención de seducir a la bella Leda, esposa del rey de Esparta Tindáreo.

La escena se desarrolla en la ribera de un río, Leda esta desnuda sobre una sabana, cuatro angelotes juegan con ella, mientras otro de ellos intenta que el cisne no dañe a la muchacha.

“San Bruno en oración" obra de Domingos António de Sequeira, MNAA de Lisboa

El siguiente cuadro es del pintor Domingos António de Sequeira titulado “San Bruno en Oración”, esta datado entre 1799 y 1800, proviene del Monasterio de la Cartuja de Laveiras; tiene unas medidas de 132 x 192 cm.

El cuadro muestra a San Bruno, fue el fundador de la orden de los Cartujos, se encuentra postrado en el interior de una cueva en el momento de la oración con el hábito de la orden, y su izquierda dos libros, una lámpara encendida, un cráneo y un crucifijo. En el primer plano se ve un libro abierto en una piedra y en la parte inferior, una jarra y un cuenco.

“Alegoría de la Constitución de 1822" obra de Domingos António de Sequeira, MNAA de Lisboa

Otro de los cuadros expuestos de Domingos António de Sequeira titulado “Estudio para una alegoría de la Constitución de 1822”, esta datado en 1821, óleo sobre tela; tiene unas dimensiones 62 x 102,5 cm.

Es una composición donde se utilizan las líneas diagonales, los personajes están inmersos dentro de una arquitectura monumental Una composición regida por las líneas diagonales, los personajes son parte de una arquitectura monumental, donde, sobre una tarima, se encuentra una figura femenina que personifica la Corona Lusitania dando gracias por haber sido puesta en libertad. Las dos figuras que la flanquean representan la Fuerza y la Razón. En el estrado hay un personaje en el primer plano, con túnicas blancas, que simbolizan la Libertad , a la que los hombres y las mujeres anhelan vivir.

“Retrato de Joao Pedro de Quintella" obra de Domingos António de Sequeira, MNAA de Lisboa

Otro de los cuadros de Domingos António de Sequeira titulado “Retrato de Joao Pedro de Quintella” o Conde de Farrobo, obra datada en 1823, realizado en óleo sobre tela; tiene unas medidas 110 x 68 cm.

El cuadro representa el retrato del primer Conde de Farrobo, cuando tenía unos once o doce años. La dignidad del personaje se ve reforzada por la postura un poco arrogante que surge al tener el brazo derecho en un murete, la mano izquierda apoyada en la cadera y las piernas cruzadas. La composición está dominada por unas líneas geométricas y ángulos rectos, tanto en el escenario en el que se encuentra el conde de Farrobo, como la verticalidad de su figura, así como mediante el uso de una paleta de tonos fríos en los que los cielos azules grisáceos predominan y un pequeño estanque, el verde oscuro de los setos, los tonos de la tierra. Se integran en el volumen arquitectónico el alféizar y la escalera que conduce a un jardín y el santoral negro y gris que lleva en su mano derecha.

“Cristo salvador del mundo" obra de Pedro Alexandrino de Carvalho, MNAA de Lisboa

El siguiente cuadro vuelve a tocar temas religiosos, es una obra de Pedro Alexandrino de Carvalho titulado “Cristo Salvador del Mundo”, realizado en óleo sobre tela, esta datado en 1778; tiene unas medidas de 65,5 x 54 cm.

En el centro de la composición vemos a Cristo que esta en actitud de bendición, en la mano izquierda lleva una descomunal cruz, presenta un traje blanco y una túnica azul, a la izquierda podemos ver una templo renacentista integrado en el paisaje, esta coronado con la figura de Dios padre que se rodea de numerosos ángeles.

“Adoración de la Corte Celestial " obra de Amaro do Vale, MNAA de Lisboa

El siguiente cuadro es muy hermoso y muy importante en la pintura portuguesa de Amaro do Vale se titula “Adoración de la Corte Celestial por Felipe II y su sequito”, esta datado entre 1612 y 1619, está pintado al óleo sobre madera; tiene unas medidas de 267 x 157 cm .

Representación del purgatorio, MNAA de Lisboa

El cuadro era una parte de un retablo dedicado a la Trinidad, esta dedicado como un exvoto para redimir a los cautivos en las batallas de Portugal en África, mandado pintar para el Palacio Real de Lisboa

El lienzo es un claro ejemplo del arte manierista portugués ya influenciado por las normas de la Contrarreforma y que corresponde con un periodo importante en la pintura Portuguesa.

La obra esta dividida en tres partes, la parte superior están representados por San Juan Bautista, y la Virgen María acompañados por un Dios Triunfante; en la parte inferior se ven cuatro medios cuerpos que emergen desnudos y están cumpliendo la pena en el purgatorio, donde se ve inmortalizado el Papa y monjes de la orden de los dominicos, el rey Felipe II de Portugal, un emperador e hidalgos de la corte portuguesa en Filipinas.

Ampliando la identificación de todos los personajes podemos ver a San Lorenzo mártir, el Santo Patrono del Escorial, el papa Pablo V, un arzobispo y frailes trinitarios, junto a Felipe II de Portugal, el bice-rey D. Frei Aleixo de Meneses, el conde de Salinas Diogo da Silva de Mendoça, los consejeros de Estado Fernào da Magalhaes y D. Francisco de Gama, conde de Vidigueira, el arzobispo Miguel de Castro.

Representación El Clero, MNAA de Lisboa

La composición de la obra es simétrica aunque no se puede considerar que tenga una escena central bien marcada, esta divida en tres escenas horizontales. La lectura del cuadro se hace desde la parte inferior hasta la parte superior, todas las figuras se reencuentran en la zona central, además la escena inferior describe un triángulo.

En la composición de la zona inferior, a la izquierda, destacan tres figuras en primer plano con hábitos eclesiásticos que portan en su cabeza la mitra, otro vestido de blanco y un quinto vestido de verde, en ultimo termino hay uno vestido de negro y otro de blanco y más al fondo un conjunto de figuras de difícil identificación.

Las figuras de la derecha, están marcadamente individualizadas percibiendo que verdaderamente se trata de retratos. Todos visten de negro y llevan gorgueras encanutadas –pañuelo fino que cubría el cuello– visten las tradicionales golas de la época, en tres de ellos se ve los crucifijos en su pecho. De todo el grupo destacan dos figuras que están de rodillas, visten con trajes ricamente decorados con oro y sedas rosas y, coronas.

La zona central de la composición esta separada de la inferior sobre una tira de nubes que parecen personajes suspendidos en una manta voladora en el cielo, se representa por un grupo numeroso de figuras sentadas, tiene diversos objetos, destacan tres figuras a cada lado que cada uno tiene una pieza en la mano por el cual se le identifica. De izquierda a derecha, la primera persona lleva un traje azul y una túnica amarilla, en sus manos tiene dos llaves en la mano derecha y un libro apoyado en sus piernas y sujeto con la mano izquierda, la segunda lleva un vestido verde y una túnica roja con las manos levantadas haciendo una platica, la tercera lleva un vestido azul lleva en la mano una sierra. En el lado contrario un personaje con barba lleva un traje verde y en su mano izquierda un libro y en la derecha una espada, en el centro lleva una casulla amarilla y rosa, la tercera esta semidesnuda solamente cubierto con un paño en la parte inferior muestra en su mano izquierda unas flechas.

Representación de Los Reyes, MNAA de Lisboa

Rodeando a todo el grupo un conjunto de figuras pero apenas son tres las que las características puede permitir su identificación, en segundo plano del lado izquierdo se ve a uno con un cuchillo, en el centro una persona lleva una casulla naranja y mira al cielo, y a la derecha una persona que porta una cruz.

En la parte superior hay una serie de figuras aladas cantando y tocando instrumentos musicales, entre las que identificamos de izquierda a derecha: una flauta, un laúd, un violín y un arpa.

A la izquierda destaca una figura femenina, es la única representación en toda la composición, se podría decir que es un cuadro de hombres y para ello ha buscado la excepción, lleva un traje rosa y una túnica azul con los brazos cruzados y en su cabeza porta una corona, a su derecha una persona con el traje blanco y la túnica roja que tiene levantada la mano derecha.

En el extremo superior vuelven aparecer personajes alados que rodean a una figura sentada, lleva una gran cruz y la mano derecha la tiene levantada haciendo la señal de la bendición, esta figura esta envuelta en una nube circular donde irradia un foco luminoso que determinan los espacios de luz y de sombras de toda la composición.

Representación de Los Santos, MNAA de Lisboa

La descripción de la iconografía del cuadro y siguiendo el relato anterior, la escena del plano inferior representa las penas de las almas que penan en el purgatorio siguiendo la tradición descrita por varios santos de la iglesia católica.

Las cuatro figuras representada en la parte inferior y sin tratar de poner los nombre que anteriormente hemos citado corresponden con un Papa, un Cardenal y un Obispo o Arzobispo y un monje trinitario, es considerado como la representación de una figuración de la iglesia Militante.

El Obispo pudiera ser Miguel de Castro que ocupaba las funciones de arzobispo de Lisboa entre 1586 y 1625, si no puede considerarse que el personaje sea D. Pedro de Castillo, obispo de Leiria que ocupaba las funciones de inquisidor mayor.

Están rodeados del clero regular pertenecientes a diferentes órdenes religiosas, por sus trajes se distinguen a tres de ellas: los Trinitarios, Dominicos y un Franciscanos.

A la derecha un rey y un emperador que llevan el Toisón de oro, pudiéndose identificar como Felipe II de Portugal, siendo identificado y comparando su retrato con los muchos existentes en España.

A su lado está Carlos V, emperador del Sacro Imperio Romano y tronco de la dinastía de los Habsburgo en España, soberano y gran maestre en posesión del Toisón de Oro, al que se le concedían privilegios excepcionales, teniendo la más importante y prestigiada Orden de Caballería de su tiempo y que fue comunicada por la Santa Sé.

Representación de La Virgen, MNAA de Lisboa

Estas las dos figuras están acompañadas por Victor Serrao escritor, Miguel Leitao de Andrade, aunque sobre esta atribución hay numerosas reservas.

En la escena de la parte central esta San Pedro con el libro y las llaves, San Juan cuyo único atributo es su capa, San Simon con el instrumento del martirio la sierra, San Sebastian con las flechas, despojado de ropa y preparado para el martirio por los romanos, San Lorenzo vestido de diácono, el último es San Pablo de Tarso representado con el instrumento del martirio y el libro.

Del grupo que envuelven a los santos solamente se puede identificar a tres de sus personajes por los instrumentos, san Bartolomeu empuñando el cuchillo de su martirio, san Ildefonso de Toledo identificado por la casulla y san Judas Tadeo con una cruz procesional.

La iconografía de la parte superior, se ve claramente a la Virgen María con su manto azul a la izquierda, a la derecha san Juan Bautista con su manto en piel de carnero y en la parte superior Cristo Triunfante rodeado de querubines y ángeles del cielo.

“Juicio de las Almas" obra de Maestre desconocido, MNAA de Lisboa

El siguiente cuadro no se conoce su autoría y se designa como Maestro desconocido se titula “Juicio de las Almas”, esta datado 1540; tiene unas dimensiones de 210 x 176,5 cm ., procede den Convento Sao Bento da Saúde de Lisboa.

La composición se centra en el juicio ceremonial de las almas ante la figura triunfal de Cristo en un trono, esta rodeado de la Virgen , San Juan Bautista y otros santos.

En la parte central de la pintura aparece representada la Puerta del Cielo reservado a los elegidos que se acercan en procesiones con palmas y velas encendidas en las manos, en la parte inferior del cuadro se represente el registro inferior el infierno poblado por seres demoníacos y donde el registro del libro de Lucifer, nos indica el destino de las almas. El Arcángel Miguel, apoyándose en la espada protege el acceso que conduce al Infierno y el Purgatorio, algo inusual en el arte portugués de este período.

“Vista del Monasterio en la Plaza de Belém” obra de Felipe Lobo, MNAA de Lisboa

El siguiente cuadro de Felipe Lobo corresponde con “Vista del Monasterio en la Plaza de Belém”, fue realizado en 1657, en óleo sobre tela; tiene unas medidas de 112,5 x 184,5 cm .

El paisaje corresponde con el Monasterio de la Plaza de Belém, es una antigua vista donde aparecía el viejo puente y la fuente de la bola, alrededor del cual hay varios personajes, también se puede ver el Palacio de los Condes de San Lorenzo, el Palacio de la Playa (que perteneció al Marqués de Marialva) y la Torre de Belém.

“Adoración de los Pastores” obra de Josefa d'Obidos, MNAA de Lisboa

Más adelante esta el cuadro “Adoración de los Pastores” obra de Josefa d'Obidos, esta datado en 1669, realizado en óleo sobre tela, tiene unas medidas de 150 x 164 cm ., procede de Santa María Magdalena (Alcobaça).

El centro de la composición que en este caso corresponde con el foco de la luz donde se representa al niño en el pesebre, esta en presencia de San José, la Virgen María y otros dos personajes que le llevan las ofrendas, está coronado por dos ángeles que sostienen una cinta escrita, llamada filacteria, con la inscripción 'DEO GLORIA ALTISSIMIS'. Además podemos contemplar diferentes animales: una canasta con huevos, un gallo y patos.

“Retrato de una Señora” MNAA de Lisboa

Otro de los cuadros en el que es necesario hacer una parada un poco más extensa es el titulado “Retrato de una Señora”, realizado en óleo sobre tela, estada datado entre 1620 y 1640, su autor es desconocido, procede del Monasterio de la Madre de Dios de Lisboa, tiene unas medidas de 202 x 107 cm .

Detalle "Retrato de una Señora", MNAA de Lisboa

El cuadro es un retrato realizado a una señora de pie de cuerpo entero sobre un fondo negro, porta un abanico en la mano derecha y un pequeño perro a la izquierda, el traje es rojo con muchos adornos como el collar de oro de estilo español. Este vestido, llamado verdugado, era un tipo de saya acampanada que llevaron las mujeres en el siglo XVI. Estaba formada por un armazón de alambres de madera o ballenas que le conferían su forma característica y revela la influencia de la moda española. Este es probablemente el retrato de una dama conectado a la Corte castellana

El vestido fue inventado en España, el verdugado se extendió posteriormente a toda Europa. En Inglaterra apareció en el 1545 y enseguida lo llevaron todas las mujeres de las clases acomodadas (dado su elevado precio). A lo largo del siglo XVII, se dejó de utilizar sustituyéndose por el mucho más aparatoso e incómodo guardainfante, una especie de falda extremadamente ancha.

El cuadro destaca por el extraordinario realismo, la mirada y la expresión de la cara tiene rasgos muy duros, el autor no ha pasado por alto la sombra bajo la nariz, marcando un magnifico principio de bigote, quizás fue un prejuicio francés y español hacia la mujer portuguesa aunque en este cuadro parece una realidad y el autor no tiene problemas en presentarlo.

Otro detalle importante es el perro no se sabe a que raza pertenece o pueda pertenecer pero de ser cierta la imagen más bien parece la cara de una ardilla blanca.

“Santa Bárbara” obra de Francisco Vieira, MNAA de Lisboa

El siguiente cuadro del autor Francisco Vieira de Matos conocido como Vieira Lusitano se titula “Santa Bárbara”, realizado en óleo sobre tela, esta datado entre 1736 y 1740.

Francisco Vieira de Matos es un buen pintor portugués que tenia titulación académica, se enamora de una hija de un noble y se casó en secreto con ella pero sus padres la internaron en un convento.

Santa Bárbara fue una mártir cristiana del siglo III fue martirizada atándola a un potro, donde fue flagelada, desgarrada con rastrillos de hierro, colocada en un lecho de trozos de cerámica cortantes y quemada con hierros al fuego. Finalmente, el mismo rey Dióscoro la envió al juez, quien dictó la pena capital por decapitación. Su mismo padre fue quien la decapitó en la cima de una montaña, tras lo cual un rayo lo alcanzó, dándole muerte junto a su hija.

En el cuadro se puede ver la cara de la santa pidiendo clemencia, lleva un vestido rojo y otro por encima azul, la cubre una capa de color rojo con un broche de flores, deja ver un globo terráqueo de la zona donde es venerada, en la parte superior derecha se ve el rayo que mato a su padre.

“Retablo del Monasterio de la Santísima Trinidad” MNAA de Lisboa

Y para terminar en esta sala podemos ver la obra más grande de la pintura portuguesa se trata del “Retablo del Monasterio de la Santísima Trinidad ”, obra de García Fernandes, esta datado en 1537.

"Pentecostés", MNAA de Lisboa

El retablo esta compuesto de 8 tablas de diferentes dimensiones que hace un repaso de algunos pasajes de la Biblia.

La tabla primera superior de la fila de la izquierda que se titula “Natividad”, tiene unas dimensiones de 160 x 159 cm . En el centro de la pintura se representa la escena con el niño y tres ángeles que están flanqueados por San José y la Virgen , se encuentran de rodillas con las manos juntas mientras hacen un signo de la oración. En la parte superior del cuadro hay un grupo de ángeles que sostienen una bandera blanca que ahora tiene una inscripción ilegible. En un plano intermedio de la pintura se puede ver a la izquierda, un arco donde se encuentran dos personajes masculinos (pastores) y en el lado opuesto, un paisaje rocoso y arbolado, dividido por un río con un puente en el centro.

La tabla segunda central se representa la escena se titula “Presentación del Niño en el Templo”, tiene unas medidas 194 x 154 cm . Muestra un paisaje renacentista cuya pared posterior se coloca un tabernáculo, se observa en el centro de la composición una mesa cubierta por un paño blanco con borde de motivos geométricos, sobre la que se disponen dos tórtolas pertenecientes al rito hebreo y una vela. A la derecha, el sacerdote Simeón tiene el niño en sus brazos a su lado tiene a la profetisa Ana, que es seguida por San José y en el lado opuesto del altar se encuentra la Virgen María. A la izquierda vemos dos ángeles que presencian la escena.

La tabla tercera situada en la fila izquierda inferior se titula “Bautismo de Jesús”. El cuadro representa un paisaje verde con una ciudad amurallada en el fondo, el protagonista de la imagen es Cristo que es bautizado por Juan el Bautista en el río Jordán. En el centro de la de la composición se encuentra Jesús, está flanqueado por los ángeles y por Bautista, la composición esta coronada por Dios Padre y la paloma del Espíritu Santo. Tiene un tamaño de 196 x 60 cm .

La tabla que se sitúa en el centro del retablo en la parte superior se titula “Santísima Trinidad”. En la composición aparecen las figuras de Cristo y el Padre Eterno, ambos sentados en un trono imponente con una arquitectura gótica. Cristo, esta envuelto en una gran capa roja, que muestra las manos las heridas producidas por los clavos en la Cruz , mientras que el Padre Eterno hace el gesto de la bendición apoyando la mano izquierda sobre un globo coronado por una cruz. Al fondo, en el centro del trono, se sitúa la paloma del Espíritu Santo. A la izquierda y la derecha están representados los cuatro evangelistas, Moisés con las tablas de la ley, el rey David, Abraham, Isaac y dos santos.

Detalle "La Transfiguración", MNAA de Lisboa

La tabla del retablo titulada “La Natividad” tiene en el centro de la composición, el niño y tres ángeles están flanqueados por San José y la Virgen que, están de rodillas con las manos juntas, un claro signo de la oración. En la parte superior del registro hay un grupo de ángeles que sostienen una bandera blanca que ahora contiene una inscripción completamente ilegible. En un plano intermedio de la pintura se puede ver a la izquierda, un arco donde se encuentran dos personajes masculinos (pastores) y en el lado opuesto, un paisaje rocoso y arbolado, dividido por un río con un puente en el centro.

La tabla situada en la parte central inferior se titula “La Transfiguración” tiene unas medidas 259 x 208 cm . La composición del cuadro sigue hablando de una imagen del texto bíblico: cuando Jesús estaba orando con los apóstoles Pedro, Santiago y Juan, cambia su rostro y la ropa sucia marrón se convirtió en un blanco deslumbrante. En la parte superior, en el centro, se ve la figura de Cristo, a su lado está Moisés y Elías, y está coronada por una filacteria –cinta escrita en un cuadro– donde puedes leer las palabras que pronunció Dios en el momento en que el episodio ocurrió: “Este es mi Hijo, elegido por mí, escucharle”.

Detalle "Santísima Trinidad", MNAA de Lisboa

La tabla primera superior de la fila de la derecha se titula “Resurrección de Cristo”, tiene unas medidas de 160 x 160 cm . Se ve un fondo de un paisaje rocoso y casas, donde se encuentra a Cristo resucitado que va a los soldados que custodiaban la tumba. Representa el episodio de soborno a los soldados que custodiaban la tumba de Cristo.

La tabla segunda central de la fila de la derecha se titula “Ascensión de Cristo”, tiene unas dimensiones de 195 x 159 cm . Cristo esta en medio de dos ángeles que sujetan una cinta con inscripción latina, Cristo aparece en la parte superior de la composición, en elevación, está vestido con una túnica que cubre parcialmente su cuerpo. En la parte inferior se encuentra la Virgen , los Apóstoles y Santas Mujeres que asisten a la ascensión del Salvador.

La tabla tercera de la parte inferior de la fila de la derecha se titula “Pentecostés”, tiene unas dimensiones de 194 x 117 cm . La escena se describe en el interior de un templo romano donde se ve como decoración unas pilastras, los protagonistas son los Apóstoles testigos de Pentecostés –describe la fiesta del quincuagésimo día después de la Pascua– representa para San Lucas el nacimiento de la Iglesia por obra del Espíritu Santo. Esta representación no esta completa, le falta las juntas verticales que constituye el soporte de la parte izquierda.

Escultura "Virgen y el Niño", MNAA de Lisboa

La escultura portuguesa tiene su punto de inicio conocido en los primeros años del siglo XII en pleno auge del estilo románico, muchos años después de la expansión europea y por la Península Ibérica. Hay algunos testimonios de los siglos anteriores correspondientes al arte bizantino –como el sarcófago bizantino de la catedral de Braga y algunos bajorrelieves– o el arte prerrománico de algunos elementos decorativos.

El arte escultórico portugués en sus inicios es básicamente decorativo, tanto realizado sobre la base de la madera o de la piedra, se centra principalmente en las columnas, mensuras, modillones, canecillos. En este periodo son muy escasos los ejemplos de figuras humanas esculpidas.

El norte de Portugal por la influencia del Camino de Santiago se desarrollo la escultura románica, influenciada por el espíritu gallego, y sobretodo por la atracción de los fieles en la visita a Santiago de Compostela.

El material que trabaja el escultor y el cantero románico, es el granito con grano cristalino, material que centellea la luz antes de apagarse en los grises de la piedra, marcando un juego de luces y sombras que exponen su sentido plástico.

Escultura "San Antonio", MNAA de Lisboa

La mayoría de los testimonios que han llegado a nuestros días están en las portadas de las iglesias, las pilastras, las molduras horizontales, arcos, columnas de las ventanas y los interiores de los ábsides y en el exterior en los canecillos de las cornisas.

La escultura de imágenes principalmente corresponden a los modelos de santos, vírgenes o cristos, todo gira alrededor de la iconografía religiosa. La escultura funeraria de la época románica han llegado a nuestros días, la mayor parte se coloca en el exterior de las iglesias pero muchas de ellas no recibían ningún ornato.

El gótico llega a Portugal como un importante movimiento pero con años de retraso y comienza a mediados del siglo XIII y se prolonga hasta finales del siglo XV, coincidiendo con el reinado de Manuel I. La escultura se desarrolla en tres campos: la escultura funeraria, la escultura devocional y la escultura decorativa en la arquitectura.

La escultura sepulcral alcanza una gran importancia, principalmente para acoger los restos de los reyes, obispos y nobles. A lo largo de los dos siglos se produce una evolución hacia una escultura más refinada.

Escultura "San Miguel" MNAA de Lisboa

La escultura devocional en los primeros años sigue la senda del románico con muy pocas novedades, las tallas son trabajadas en piedra caliza, mármol o madera. Son muy poco conocidos los nombre de los escultores aunque los que han trascendido han sido Pero o Pedro de Coimbra, Juan Alfonso, y los anónimos maestros de las Alhadas y Diego Pires o Velho.

La escultura gótica esta estancada en la representación de Cristo, la Virgen y los Santos. Son algunas tallas las que podemos admirar donde se representa a Cristo en la Cruz. Las imágenes de las Vírgenes ocupan el lugar más destacado, se las imprime un ritmo más sinuoso, se representan los pelos sueltos, caídos sobre los hombros, la barbilla pequeña y saliente, la boca cerrada y los ojos con forma de almendra. Se viste con una túnica larga y con pliegues, un broche con lóbulos prende el manto del pecho. El niño se representa con cabellos acaracolados y la boca de comisuras caídas, muy semejante a los ángeles.

La escultura decorativa gótica que tuvo mucho interés en la época románica, durante el estilo gótico se hace mucho más limitado, aunque sigue recubriendo las columnas y capiteles con temas vegetales, heráldicos, antropomórficos y de temática anomalística.

Escultura "Nuestra Señora Concepción", MNAA de Lisboa

El esplendor de la escultura portuguesa llega con el arte Manuelino con la formación y el desarrollo de talleres, donde se alcanza un alto grado de minuciosidad y de detalle para llevar a cabo diseños complejísimos en los motivos ornamentales.

Uno de los talleres más importantes es el de Diego Pires-o-Moço y es uno de los mejores moldeadores del estilo de los Grandes Descubridores.

La evolución de la escultura manuelina sigue el camino de la influencia flamenca y alemana en el siglo XV, con la llegada a la Península de algunos escultores de esas corrientes, darán lugar a una amplitud de formas y de concepciones.

Se considera que la escultura renacentista llega a Portugal en 1517 con la presencia de Nicolás Chanterenne para realizar las estatuas de los reyes con destino a Santa Cruz, para realizar los sepulcros reales. En el mismo año se traslada al monasterio de Belém para realizar las estatuas de don Manuel y la reina doña María.

Escultura "San Gabriel", MNAA de Lisboa

En el siglo XVII aparece el barroco dentro de la ornamentación manuelina con cambios hacia formulas más abigarradas y complejas, en sus retorcidos y densos volúmenes.

El periodo barroco viene a coincidir con la ocupación española y va ser precisamente impulsado por los escultores barrocos españoles de los que destacamos a Juan de Juni. Aparece en el arte luso que se debate entre el naturalismo y el sentido nostálgico, con esas formas tan locales de expresar lo desvaído, donde la tristeza raya en lo intelectual, que se bruñe de una sensibilidad humanista de todo un pueblo.

Las corrientes de la escultura se marcan por la escuela francesa con la presencia de obras importadas de Francia encargadas para la corte, mientras que la escultura religiosa tiene influencias italianas con trabajos de artistas como: Monaldi, Biscci, Tazni.

El piso tercero del Museo Nacional de Arte Antiguo tiene una extensa colección de esculturas que abarca una buena parte de su historia.

“Fuente Bicéfala” escultura del MNAA de Lisboa

Una de las más importantes esculturas es la titulada “Fuente Bicéfala”, esta datada entre 1501 y 1515; tiene unas dimensiones de 107 x 71 x 50 cm. esta tallada en piedra caliza y fue adquirida por el museo en 1939.

Es el único objeto de carácter civil de toda la exposición de esculturas del museo, el resto de la colección procede de iglesias y conventos de todo Portugal. Esta escultura representa un torso de estilo manuelino, donde se ve coronado a dos cabezas bicéfalas, un poco más abajo hay dos escudos que representan a Manuel y Leonor, hermana y esposa del rey João II, este tipo de columnas se ponían en las fuentes publicas. El significado de la escultura y su lugar de colocación es que el rey es el dueño del agua y además de su correcta distribución entre todos sus súbditos.

“Arcángel San Miguel” escultura del MNAA de Lisboa

Más adelante vemos una figura que representa “Arcángel san Miguel”, fue tallada en el tercer cuarto del siglo XV, realizada en piedra calcárea, tiene unas medias de 122 x 44 x 30 cm.

La obra representa a uno de los siete arcángeles, este ha pasado a la historia por ser un guerrero y un caballero del cielo, siempre en lucha con los ángeles rebeldes. Según el Apocalipsis salvo a una mujer que acababa de dar a luz, es el símbolo de la Virgen María y la iglesia con el nacimiento de Jesucristo, se representa luchando con el dragón de siete cabezas. Es llamado Príncipe de los espíritus celestiales, es el conductor de los santos muertos cuyas almas pasarán en el Juicio Final. Es considerado por la iglesia como su defensor.

En este caso se le representa con una cara juvenil esta luchando contra el demonio que esta simbolizado por el dragón, según se indica en el Apocalipsis el Arcángel recoge las almas en la mano izquierda.

“San Juan Evangelista” escultura del MNAA de Lisboa

Otra escultura importantes es “San Juan Evangelista”, realizada en madera policromada donde aún se aprecia los restos dorados, está datada en el siglo XIII; tiene unas medidas de 174,5 x 29,5 x 27 cm .

La escultura es un ejemplo del arte románico portugués, destacado por los gestos de su cara y el tratamiento del pliegue de su túnica, perteneció a un grupo escultórico en donde se representaba el Calvario. La imagen de Cristo en el calvario esta flanqueada por la Virgen y el propio san Juan Evangelista. La escultura está tallada muy desproporcionada con un cuerpo muy alargado quizás para ser colocado en el iconostasio y pudiera contemplarse desde abajo.

“Virgen con el Niño” escultura del MNAA de Lisboa

La siguiente figura que podemos contemplar “La Virgen con el niño”, esta atribuida al Maestre Pero, está datada en el segundo cuarto del siglo XIV.

Esta Virgen es un buen ejemplo del arte gótico en Portugal, se ha buscado en región de donde pudiera estar el proyecto y pudiera ser de origen aragonés. El traslado del maestro a Portugal pudiera corresponder con la muerte del rey Dinis, en los primeros días del reinado de su hijo Alfonso IV, lo que sugiera que pudo llegar para decorar las exequias y supuso un avance en los talleres portugueses de la época en la forma de representar la escultura funeraria y devocional.

El Maestro Pero muestra a una Virgen con el Niño que sujeta en su brazo izquierdo, esta un poco girada adoptando un perfil con forma de S, lo que da una posición de movimiento, tiene los ojos almendrados y una boca pequeña, sobre su cabeza una corona, los mechones de pelo enmarcan su cara redonda. Tiene una túnica hasta los pies con unos pliegues que se ven debajo de la rodilla.

“Santa Ana y la Virgen” escultura del MNAA de Lisboa

Otra de las esculturas de las sala 3 “Santa Ana enseñando a la Virgen para leer”, realizada en madera policromada y color oro, está datada en el siglo XVII; tiene unas medidas 51,5 x 36 x 28 cm .

Se ve a la Santa sentada en la una silla con un respaldo plano, la Virgen representada como una niña que aprende a leer, a su izquierda esta Santa Ana vestida con un traje, capa y velo cubre su cabeza. La Virgen lleva el uniforme, un traje y el velo cubre parcialmente el pelo, sobre el cuello tiene un collar de cuentas.

“Virgen dolorosa” obra de Pere Serra, MNAA de Lisboa

La sala del piso 1 dedicada a la época medieval en Europa, está encabezada por una “Virgen Dolorosa”, atribuida a Pere Serra, esta datada entre 1360 y 1400, realizada en temple sobre madera de chopo; tiene unas medidas de 55,7 x 32 cm .

El cuadro procede de la región de Cataluña es por tanto un buen ejemplar del arte gótico del siglo XIV. La imagen se representa sobre un fondo dorado en un arco polilobulado, la Virgen viste una túnica azul y un manto del mismo color con un forro de color rojo

“Santa Bárbara” obra de Luis Borrassá, MNAA de Lisboa

El siguiente cuadro de la colección española esta dedicado a “Santa Bárbara”, se atribuye a Luis Borrassá, esta datado entre 1380-1420, realizado en óleo sobre madera de chopo; tiene unas medidas de 84,5 x 38 cm .

Es otro de los ejemplos de la pintura catalana muy similar a la anterior: Realizada sobre fondo dorado se ve a Santa Bárbara que lleva en sus manos una torre con tres ventanas símbolo de su martirio, lleva un vestido de color negro con decoraciones vegetales, la recubre una capa de color rojo con el reverso de color amarillo.

“Profeta Miqueas” obra de Maestro Catalán, MNAA de Lisboa

Otra de las tablas similar a las anteriores nos muestra al “Profeta Miqueas”, el maestro catalán es desconocido, esta datado entre 1400 y 1450 realizado en óleo sobre madera de roble; tiene unas medidas de 70 x 31 cm .

La tabla se realiza sobre un arco gótico donde aparece la imagen del profeta vestido de negro con una espesa barba y un gorro rojo, lleva una banda donde se muestra la inscripción “oms Dominu 'Miqui ta”.

“Estigmas de San Francisco” obra de Maestro Velenciano, MNAA de Lisboa

Otra de las obras españolas se refiere a “Las estigmas de San Francisco”, está datada entre 1475 y 1500, obra de un maestro valenciano desconocido, realizado en óleo sobre madera de pino; tiene unas medidas de 233 x 155 cm .

Este cuadro es una evolución sobre el arte de la pintura donde aparecen paisajes con un grupo al fondo, unas rocas y un fondo de montañas donde se pueden ver algunos árboles. El cuadro nos presenta a San Francisco recibiendo los estigmas, junto a él un monje, esta dormido, apoyando su cabeza en su mano derecha mientras que con la izquierda sujeta un libro rojo.

“Lamentación sobre el Cristo Muerto” obra de Bartolomé Ruiz, MNAA de Lisboa

Otro de los cuadros españoles es “Lamentación sobre el Cristo muerto” corresponde a un taller cordobés atribuido a Bartolomé Ruiz, realizado en óleo sobre madera de castaño; tiene unas medidas de 87 x 69 cm .

El cuadro se ve a Cristo apoyado en los brazos de san Juan, a su lado se encuentra la Virgen con los brazos cruzados sobre el pecho con un sentimiento de dolor, a su izquierda contempla la escena santa María Magdalena, postrada en el suelo vemos la cabeza de María, mujer de Cleofas, que besa la mano de Cristo. En segundo plano vemos a José de Arimatea y Nicodemo mientras preparan la tumba. Al fondo del paisaje se puede ver el monte gólgota con las tres cruces y los dos ajusticiados.

“Tríptico descenso de la Cruz" obra de Bernardo Martorell, MNAA de Lisboa

Uno de los cuadros más importantes de esta primera época perteneciente a la escuela española “Tríptico descenso de la Cruz ”, en la tabla central; en la tabla izquierda “santa Catalina y san Cristóbal; en la tabla de la derecha “Una santa María Magdalena y san Antonio”, está datado entre 1440 y 1445; atribuido a Bernardo Martorell, realizado en óleo sobre madera de álamo.

Detalle "Tríptico descenso de la Cruz", MNAA de Lisboa

El tríptico nos presenta en el panel central el cuerpo de Cristo mientras es bajado de la cruz por San Juan, Nicodemo y José de Arimatea. A ambos lados, otros dos cruces donde se representan a los ladrones. En la parte inferior izquierda de la composición se puede ver la figura de María Magdalena besando los pies de Cristo. A la derecha la Virgen llora cabizbaja. En la parte inferior derecha las otras dos Marías lloran.

Panel lateral izquierdo imagen superior vemos a Santa Catalina de cuerpo entero está vestida con un traje marrón, esta leyendo un libro y a su lado hay una espada, es el símbolo del martirio. En la parte inferior vemos a San Cristóbal cubierto con una túnica roja, lleva al Niño Jesús en su espalda mientras atraviesa un río con la ayuda de un bastón.

El panel derecho en la parte superior vemos a Santa María Magdalena que sostiene el florero de los perfumes y la palma del martirio. Abajo, San Antonio, con un bastón y una campana, vistiendo atuendo monástico.

Es un buen ejemplo del gótico español donde ya aparecen las escenas de movimiento propias de la escuela flamenca, las figuras han perdido la rigidez para describir el dramatismo del momento.

El cuadro es una obra de una buena precisión técnica, con un dibujo firme y una pincelada minuciosa. El pintor utiliza accesorios anecdóticos con una recreación mayor en los ropajes, los vuelos y pliegues, emplea una gran variedad de la gama cromática para conseguir una variedad de tonos ácidos.

“Santa Ana y la Virgen" obra de Ramón Destorrents, MNAA de Lisboa

Otra de las obras de los talleres catalanes “Santa Ana y la Virgen ” obra de Ramón Destorrents, esta datada en 1350, realizada en óleo sobre madera de chopo; tiene unas medidas de 156 x 112 cm .

Es una obra un tanto arcaica donde se presenta a Santa Ana como la madre de la Virgen , sentada en el centro de la composición esta la Virgen María que con la mano derecha esta hojeando un libro y con la mano izquierda tiene unas manzanas. El fondo del cuadro esta formado por una sabana sujeta por tres ángeles nimbados. En las esquinas laterales del arco de medio punto se encuentran los escudos de Navarra y Aragón. En los registros laterales están representados, en el lado izquierdo, el ángel de la Anunciación , el escudo de armas de Portugal, está Santa Catalina de Aragón, representada con la rueda y la palma del martirio, en el lado derecho, está la Virgen de la Anunciación , el escudo biselado Aragón y Sicilia, Santa Bárbara y, finalmente, y abajo, podemos ver el escudo con las armas de Aragón.

“San Andrés, San Juan Evangelista, Rey David, Profeta Isaías”, MNAA de Lisboa

Los siguientes cuatro cuadros están dedicados “San Andrés, San Juan Evangelista, Rey David, Profeta Isaías”, fueron realizados por un maestro español desconocido, están datados en 1500, realizados en óleo sobre madera de pino.

“Santísima Trinidad”, MNAA de Lisboa

De la escultura inglesa hay tres ejemplares “Santísima Trinidad” realizada en alabastro, es de un taller se localizado en Nottingham Inglaterra.

“Santa Ana y La virgen María”, MNAA de Lisboa

La siguiente escultura es “Santa Ana y la Virgen”, está realizada en alabastro policromado, esta datada en el siglo XVI y procede del taller de Nottingham Inglaterra.

“Santa Catalina”, MNAA de Lisboa

La tercera escultura “Santa Catalina” realizada en alabastro, esta datada en el siglo XV, fue tallada en el taller de Nottingham Inglaterra, procede del Convento de Santa Ana en Viana do Castelo (Portugal).

Volviendo a la exposición de pinturas del Museo, podemos contemplar “Virgen con el niño y los Santos Luis y Margarita”, esta datada entre 1352 y1400, obra de un maestro desconocido italiano, realizado en óleo sobre madera de chopo.

“Virgen con el niño”, MNAA de Lisboa

El siguiente cuadro se titula “Virgen con el Niño” obra datada entre 1350 y 1400, el autor es de un maestro italiano, esta inspirado en un icono oriental.

“Virgen con el niño”, MNAA de Lisboa

Otro de los cuadros del periodo italiano es “Virgen con el niño y los Santos”, lleva una imagen pequeña de un calvario, esta datada entre 1350 y 1400, realizada en óleo sobre madera, la autoría es de un maestro desconocido.

“Virgen de la Leche ” obra del Maestro de los Países Bajos, MNAA de Lisboa

De la escuela holandesa el museo tiene la obra “Virgen de la Leche”, esta datado entre 1475 y 1500, realizado en óleo sobre madera de roble, obra de un maestro desconocido de los Países Bajos; tiene un tamaño de 48 x 33 cm .

El cuadro se realiza sobre un fondo dorado liso donde se muestra la Virgen amamantando a su hijo. Lo tiene sujeto con su brazo derecho mientras con su mano izquierda le muestra su pecho.

El cuadro nos presenta el arquetipo de la Virgen holandesa, su cara es alargada, su frente despejada, el pelo rubio y rizado. Lleva un vestido azul con una túnica roja, sobre las mangas se aprecia un tejido brocado que el pintor muestra con gran detalle. El niño lo ha sentado sobre un paño y sobre el hombro de la Virgen cuelga otro paño blanco para limpiar al niño. El niño Jesús es otro ejemplo de bebe holandés, esta desnudo, su pelo es rubio rizado y sobre su mano sostiene una manzana.

“Virgen con el niño y un papagayo”, MNAA de Lisboa

Otro cuadro de parecida temática “Virgen con el niño y un papagayo”, fue datada entre 1510-1530, realizada en óleo sobre madera de roble, autor desconocido; tiene unas medidas de 43,5 x 33 cm .

La Virgen se representa con un vestido negro y una túnica de color verde oscuro, adornado con unas mangas blancas y rojas, sostiene el niño en sus brazos. Jesús, tiene en su mano derecha un mechón de pelo de la Virgen y en el dedo índice de su mano izquierda, un loro verde con plumas rojas, un detalle poco visto en la iconografía de la Virgen pero seguramente estas imágenes se pusieron de moda después de los descubrimientos.

“Virgen con el Niño y los Ángeles Músicos ” obra del Maestro de los Países Bajos, MNAA de Lisboa

El siguiente cuadro trata el tema “Virgen con el niño y los ángeles músicos”, esta datado entre 1475 y 1500, atribuido al maestro de los Países Bajos, procede del Convento de Jesús, Semide; tiene una dimensiones de 57,5 x 44,5 cm .

En el centro de la representación esta la figura de la Virgen, lleva en sus brazos al niño Jesús en posición de amamantarlo, destaca por su túnica volada blanca y su pelo cobrizo y largo, a su lado dos ángeles tocando sendos instrumentos. La escena se desarrolla en el interior de un ábside semicircular de una iglesia con columnas y capiteles góticos

“Tríptico de Nuestra Señora de la Misericordia” obra del Jan Provoost, MNAA de Lisboa

Uno de los cuadros más importantes de la escuela flamenca “Tríptico de Nuestra Señora de la Misericordia ”, esta datado entre 1512 y 1515, obra de Jan Provoost de Brujas, pintado en óleo sobre madera de roble; tiene unas medidas de 155 x 145 cm .

Detalle "Tríptico Nuestra Señora Misericordia ", MNAA de Lisboa

Jan Provoost es uno de los pintores más importantes del Renacimiento de Flandes, fue nombrado como Caballero del Santo Sepulcro, y un amigo cercano de Durero y al que retrató en dos ocasiones.

El cuadro fue encargado por el rico comerciante de azúcar, Nuno Fernandes Cardoso, y su esposa, Leonor Dias quién construirán la Capilla de San Juan de Letrán, en 1511 y ordenaron la decoración del retablo con el tríptico.

En la tabla del centro se representa a la Virgen sentada en un trono bajo un dosel de color verde, en los extremos dos ángeles que sostienen el manto de color rojo, debajo del manto de la virgen esta San Juan Evangelista y San Juan Bautista. En la parte inferior de la tabla, de rodillas en el culto, a la derecha, las imágenes del rey Manuel I con su segunda esposa, María; su hermana, la reina viuda Leonor y, posiblemente, las hijas del Rey, D . Isabel y María, a la izquierda, el Papa León X y varios representantes de la Iglesia católica.

En el panel de la derecha se representa a San Cristobal, lleva a sus espaldas al niño Jesús, este le pide cruzar el río y el santo se lo carga a sus espaldas pero no puede con él porque es muy pesado, Jesús a sus espaldas lleva el peso del mundo y se tiene que apoyar en un árbol.

En el panel de la izquierda se representa a San Sebastian con sus flechas entre un bonito paisaje, viste un traje de la orden de Santiago, porta una lanza, la espada y tres flechas..

En el anverso del tríptico sobre los paneles laterales, se puede ver cuando esta cerrado, las figuras en grisallas de San Pedro y San Pablo.

“Casamiento Místico de Santa Catalina” , MNAA de Lisboa

Dentro de la exposición de pintura flamenca encontramos “Casamiento Místico de Santa Catalina”, obra de un maestro del follaje y los bordados, ejecutado en un taller de Bruselas, esta datado entre 1480 y 1500, realizado en óleo sobre madera de roble, procede del Palacio das Necessidades de Lisboa; tiene unas medidas de 61 x 47 cm .

La escena tiene lugar en los jardines arbolados y floridos de una arquitectura palaciega. En el centro representa se la Virgen con el Niño, flanqueadas por las reinas y santas, donde se encuentra Santa Catalina que demanda la atención de Jesús, a quien el niño extiende sus manos.

Es el trabajo concienzudo de un maestro que pinta como nadie las hojas del jardín y los bordados de los vestidos con gran minuciosidad para conseguir una espléndida obra de arte.

Tapiz “Bautismo de Cristo” , MNAA de Lisboa

Seguimos en Flandes para admirar el Tapiz “Bautismo de Cristo”, fue realizado en Bruselas, esta datado entre 1500 y 1520, realizado en lana y seda, procede del Convento de Dios; tiene unas medidas de 260 x 170 cm .

En el centro de la composición se ve la figura de Jesús con los pies en el río Jordán, en los momentos que recibe el bautismo de las manos de San Juan Bautista; sobre la mano del santo se sitúa la figura del Espíritu Santo con forma de paloma. A su izquierda un ángel alado vestido con túnica flamenca contempla la escena. En lo alto esta la figura central donde se representa el Padre Eterno.

Se aprecia un doble brazo que sujeta el trapo de Jesús fue cambiado probablemente debido a las imposiciones de la Contrarreforma. El borde que recubre el tapiz se decora con rectángulos azul oscuro donde en su interior se decora con temas vegetales. Es el típico tapiz de la escuela de Bruselas.

“Virgen y el Niño” obra de Hans Memling, MNAA de Lisboa

Una de las obras maestras del museo es “Virgen y el Niño” de Hans Memling, esta datado entre 1480 y 1490, realizado en óleo sobre madera de roble; tiene unas medidas de 44 x 32 cm .

Detalle "Virgen y el Niño", MNAA de Lisboa

El cuadro nos muestra la imagen omnipresente de la Virgen y el niño en el primer plano y el centro de la composición, se enmarca dentro de una ventana por la que se ve un gran paisaje luminoso. El niño se asienta sobre una barandilla con una alfombra oriental, tiene en la mano una manzana que sostiene suavemente la Virgen , se refiere a la idea de la redención.

Hans Memling es un pintor de origen alemán que se establece en Bruselas donde en sus pinturas recoge la tradición flamenca y reitera las formas anteriores. Su estilo es suave y delicado, con figuras bellas y magnífico colorido. Aporta una concepción germánica, sensual, de la belleza humana y de los destacados fondos paisajísticos de sus cuadros.

El cuadro procede del Convento de las Clarisas de Setúbal, que fue fundado en 1489 por D. Justa Rodrigues, el amor del rey Manuel, una de las posibilidades de que la pintura era una de las piezas ofrecidas por el emperador Maximiliano de Alemania a D. Leonor (1458-1525), viuda del rey Joao II y hermana de Manuel.

“Lucas retrata a la Virgen” obra de Hugo Van der Goes, MNAA de Lisboa

El siguiente cuadro es “Lucas retrata a la Virgen” obra de Hugo Van der Goes, realizado en óleo sobre madera de roble, esta datado en 1480, procede del Palacio das Necessidades de Lisboa; tiene unas medidas de 104 x 62,5 cm .

La tabla nos muestra una pequeña habitación o un estudio de pintura donde Lucas se encuentra de rodillas dibujando sobre un pavimento de baldosas, a su izquierda esta la extraña figura de un toro, su atributo canónico, sobre este se encuentra una ventana pequeña que corresponde con la fuente de luz de la escena. Estamos posiblemente ante un panel de un díptico, que, a la derecha, representa a la Virgen con el Niño.

“Natividad” obra de Maestro desconocido, MNAA de Lisboa

Otro cuadro de cuyo autor no se ha podido relacionar “Natividad”, esta datado en 1500, realizado en óleo sobre madera de roble; tiene unas medidas de 90 x 58 cm .

Vemos una de las escenas donde se interpreta la Natividad. En el centro de la composición se encuentra: a la izquierda, Virgen vestida de azul; a la derecha, San José con un manto rojo, este se encuentra encendiendo una vela, en el centro sobre el suelo está la cuna con el niño Jesús desnudo. La escena tiene lugar en un edificio de madera con una abertura que permite ver el paisaje de una ciudad.

En la habitación hay varios personajes que se distribuyen a los lados de la pintura, formando una línea horizontal. Dos ángeles simétricamente colocados en lo alto de la habitación, vestidos de blanco, descienden desde los cielos.

“Natividad” obra de Maestro flamenco desconocido, MNAA de Lisboa

Corresponde con la misma temática el siguiente cuadro “Natividad”, de un maestro flamenco desconocido, esta datado entre 1475 y 1500, realizado en óleo sobre madera de roble; tiene unas medidas de 40 x 32 cm .

La escena se desarrollo dentro de un edificio en ruinas, al fondo se puede ver un paisaje salpicado de árboles y con una construcción arquitectónica de estilo gótico. En el centro la Virgen , San José y el Niño Jesús, al fondo se puede ver como a dos personajes que miran a escondidas a través de una pequeña abertura de la casa.

“Casamiento de la Virgen” , MNAA de Lisboa

Más adelante vemos la tabla titulada “Casamiento de la Virgen”, en su reverso se pintó “Ángel de la Anunciación”, fue realizado entre 1475 y 1500, en óleo sobre madera de roble.

El cuadro se interpreta el momento del matrimonio entre la Virgen y José, en las puertas de una iglesia gótica, momento en el que el clérigo les ofrece una de sus cintas para sellar la unión. Al personaje de José en este caso se representa bastante más mayor que en otras ocasiones, incluso se apoya sobre un bastón.

“Dos Obispos” , MNAA de Lisboa

Los dos siguientes cuadros “Dos Obispos”, corresponde a un maestro desconocido, realizados en temple y óleo sobre madera de castaño, proceden de conventos extintos; tienen un tamaño 144 x 64 cm.

Se trata de dos obispos aunque no se sabe el nombre porque no se representan los atributos. Aunque la presencia de un libro abierto y la Virgen y el Niño en la decoración de la clausura, pudiera tratarse de Santo Ildefonso, de gran devoción en Castilla y Andalucía a finales de la Edad Media.

“San Damian”obra de Bartolomé Bermejo, MNAA de Lisboa

El siguiente cuadro inmortaliza a “San Damian”, obra de Bartolomé Bermejo, esta datado 1490, procede del Palacio de Ajuda; tiene unas medidas de 165,5 x 77 cm .

El cuadro representa de San Damian surge sobre un fondo de oro con motivos de adorno de grabados. El Santo tiene la cabeza nimbada esta vestido con un traje con brocado de oro y un manto verde finamente bordado con motivos geométricos, con la mano izquierda sostiene una botella, uno de sus atributos.

“Virgen y el Niño”obra de Maestro castellano desconocido, MNAA de Lisboa

Otra obra procedente de Castilla es “Virgen y Niño”, autor desconocido, esta datada en 1500, realizada en temple y óleo sobre madera de chopo.

El cuadro es de un maestro castellano desconocido, se representa a la Virgen con el niño, la virgen tiene la particularidad en la posición de la mano izquierda como recoge al niño en sus brazos. El niño sujeta un pajarillo entre sus dos manos, aunque la mirada la tiene perdida.

“Calvario”, MNAA de Lisboa

Entramos en la sala 63 dedicada a Flandes e Italia durante el siglo XV y XVI, esta la importante obra de “Tríptico Calvario”, de autor desconocido, esta datado entre 1501 y 1510, proviene del Convento de Jesús de Setúbal; tiene unas medidas de 163 x 133 cm.

Detalle "Calvario", MNAA de Lisboa

El políptico fue donado al Convento de Jesús por la reina Leonor, esposa del rey Juan II, quien a su vez lo había recibido de su primo Maximiliano de Austria. Ya en el siglo XVIII se separaron las tablas y se distribuyen entre varias dependencias.

La tabla central representa a Cristo crucificado, esta acompañado por la Virgen que lleva un vestido que la cubre todo el cuerpo de color azul con un paño interior blanco, a su lado esta San Juan lleva una túnica gris y un manto rojo, se esta secando las lágrimas con la mano derecha. A los pies de la cruz hay un cráneo y un hueso.

La tabla de la izquierda se reproduce, en la parte superior, la Pasión de Cristo y en la inferior la escena de la Flagelación de Cristo.

La tabla de la derecha, en la parte superior, se representa la escena de Jesús ante Pilatos, y en la inferior, Cristo en el camino del Calvario.

El tríptico tiene pintado el reverso, a la izquierda una escena de la Virgen con un libro en la mano y debajo la figura de San Antonio con el niño y la Biblia. A la derecha, la escena de la Anunciación del Ángel y abajo San Francisco.

“Virgen con el Niño ” maestro flamenco desconocido , MNAA de Lisboa

El siguiente cuadro es “Virgen con el Niño” del un maestro flamenco desconocido, esta datado 1520, pintado en óleo sobre madera de roble; tiene unas medidas 31,6 x 21,6 cm .

El protagonista del cuadro es la Virgen dando de mamar al niño Jesús, esta envuelta junto con el niño en una capa roja, esta en el centro de un paisaje de una ciudad con casas y un río. En el primer plano de la izquierda, un jarrón con lirios simboliza la pureza y la virginidad y una manzana. Destaca el cuadro por sus pinceladas sueltas y difusas creando unas figuras sin formas.

“Descanso en la fuga de Egipto” Círculo de Gerard David, MNAA de Lisboa

El siguiente cuadro sigue la tradición de la Virgen amamantando “Descanso en la fuga de Egipto”, el autor esta en el entorno del circulo de Gerard David, datado entre 1500 y 1525, realizado en óleo sobre madera de roble, proviene del Convento do Paraíso de Evora; tiene unas medidas de 63 x 44 cm .

Este cuadro tiene unas líneas y un dibujo bien definido, la escena discurre en la huida a Egipto. La Virgen esta sentada sobre una roca para dar de comer a Jesús, está vestida de azul y una capa color gris, a su lado frutos de un arbusto, el paisaje se completa con el burro pastando.

“Santa Bárbara” maestro italiano desconocido, MNAA de Lisboa

El siguiente cuadro es de un maestro italiano desconocido “Santa Bárbara”, esta datado en 1500, pintado en óleo sobre madera.

El cuadro representa a Santa Bárbara con dos de sus cuarenta atributos icnográficos, en este caso lleva una torre sobre su mano derecha y una palma sobre su mano izquierda, es una santa muy venerada por muchos de los gremios, convirtiéndose en su patrona. En esta caso bajo un arco de una galería deja ver al fondo el paisaje de una ciudad.

“Milagro de San Eusebio de Cremona” obra de Rafael Sanzio, MNAA de Lisboa

Un pequeño cuadro de Rafael Sanzio “Milagro de San Eusebio de Cremona”, esta datado entre 1502 y 1503, realizado en óleo sobre madera de álamo; tiene unas medidas de 26 x 44 cm .

El cuadro nos describe un paisaje de montañas verdes con un río, tres jóvenes criados están en el suelo, a su lado el santo Eusebio de Cremona con una larga barba blanca. Esta rodeado, de izquierda a derecha, figuras de hombres de pie y de rodillas que contemplan la escena.

“San Agustín” obra de Piero della Francesca, MNAA de Lisboa

Del pintor italiano Piero Della Francesca se encuentra “San Agustín”, esta datado entre 1460 y 1470, realizado al temple sobre madera de álamo; tiene unas dimensiones de 133 x 59,5 cm .

Cuadro realizado a unas medidas proporcionadas a las con casas donde se ve la imagen de San Agustín esta ataviado en la mitra que se caracteriza por su ornamentación, donde se ve en los detalles escenas representando los episodios del Nuevo Testamento, sostiene en su mano derecha un libro y, con la izquierda, el báculo. En las manos lleva guantes blancos con una extensa colección de sortijas de oro con piedras preciosas.

“Sagrada Familia con Santa Ana y San Francisco” obra de Ludovico Mazzolino, MNAA de Lisboa

Del pintor Ludovico Mazzolino “Sagrada Familia con Santa Ana y San Francisco” esta datado en 1515, realizado en óleo sobre madera de álamo.

Ludovico Mazzolino fue un pintor del renacimiento italiano, sus comienzos en la pintura son decoraciones al fresco, en sus primeros momentos realizas pinturas un tanto arcaicas pero va evolucionando con grandes influencias de otros pintores hacia configuraciones más complicadas.

La escena se desarrolla dentro de un paisaje de árboles, la Virgen enseña al niño a Santa Ana, en el lado izquierdo se encuentra San José con los brazos cruzados y a sus pies San Francisco con el hábito de la orden, está descalzo.

“Lamentación” obra maestro italiano desconocido, MNAA de Lisboa

Siguiendo con las obras de origen italiano tenemos “Lamentación” de un maestro desconocido italiano, esta datada 1500, óleo sobre madera de roble, procede del palacio de Ajuda de Lisboa.

La escena discurre debajo de la cruz, es una escena evangélica, el centro de la composición esta Jesús muerto, la virgen con una túnica verde sujeta el cuerpo y los pies de Cristo, a su lado san Juan sujeta la espalda de Cristo para mantenerlo erguido, un poco más alejadas a la derecha las dos Marías.

“Descenso de la Cruz” obra de Quentin Metsys, MNAA de Lisboa

Pasamos a la sala 62 dedicada a la pintura de Flandes del siglo XVI, el primer cuadro que vemos es el Tríptico “Descenso de la Cruz” en la tabla central; “Camino del Calvario” en el panel izquierdo; “Resurrección” en el panel derecho, el autor se ha estimado que corresponde al circulo de Quentin Metsys, esta realizado en óleo sobre madera de roble, procede del Convento de la Madre de Dios de Lisboa; tiene unas dimensiones de 243 x 279 cm .

El Descendimiento de la Cruz , el pintor retrato a los mismos personajes que aparecen en el "Lamento" obra que se encuentra actualmente en la National Gallery de Canadá en Ottawa. Aparece en los paneles laterales, la mano izquierda, Cristo en el camino al Calvario y en la derecha, el Cristo Resucitado. En el reverso podemos ver las grisallas de San Juan Bautista y San Juan Evangelista.

“Virgen con el Niño y un Ángel” obra de Quentin Metsys, MNAA de Lisboa

Del mismo autor o circulo “Virgen con el Niño y un Ángel”, esta datado entre 1510 y 1520, realizado en óleo sobre madera de roble; tiene unas medidas de 88 x 69 cm .

La Virgen se presenta sentada dentro de un trono de mármol de estilo renacentista, lleva una túnica blanca, la cabeza la cubre un velo transparente, el niño esta desnudo y se mantiene de pie sobre las piernas de la Virgen , saluda a la izquierda donde se encuentra un Ángel que le ofrece una flor.

“Presentación del Niño en el Templo ” obra de Goseijn van der Wayden, MNAA de Lisboa

Otro cuadro importante es el tríptico “Presentación del Niño en el Templo” en la tabla central; en los laterales “San Antonio” a la izquierda; “San Francisco” a la derecha; en el reverso Santa Catalina y Santa Margarita, obra de Goseijn van der Weyden, realizado en el periodo de 1500 y 1525, pintado al óleo con madera de roble, procede del Convento de la Madre de Dios de Lisboa; tiene unas dimensiones de 118 x 110,5 cm .

El Tríptico nos interpreta en la tabla central la escena de la Presentación del Niño en el Templo, en el centro, el sacerdote que recibe en sus brazos al Niño Jesús y de la Virgen María , en el fondo, un retablo tallado con dos episodios del Antiguo Testamento –el Sacrificio de Isaac y Moisés y Serpiente de Bronce–. En el panel de la izquierda, la figura de San Antonio con un libro en la mano derecha donde descansa el Niño Jesús en actitud de oración, se puede ver en las vidrieras del fondo, el escudo de armas de Portugal. En el panel de la derecha, está san Francisco mostrando los estigmas en sus manos, en las vidrieras, hay una representación heráldica no identificada. En el reverso de los paneles se encuentran sendas grisallas: Santa Catalina y Santa Margarita.

“Calvario” obra de Quentin Metsys, MNAA de Lisboa

Los siguientes cuadros formaban parte del retablo del Convento da Madre de Deus de Xabregas, en Lisboa, obras de Quentin Matsys “Calvario” esta datado entre 1505 y 1510, forma parte de la escuela flamenca, pintado en óleo sobre madera de roble; tiene unas medidas de 92 x 90,5 cm .

La pintura representa una escena de la iconografía cristiana del Calvario; en el centro esta Cristo en la cruz, está flanqueado a la izquierda por la Virgen con un manto azul y a la derecha san Juan con un manto rojo.

“Cristo camino del Calvario” obra de Quentin Metsys, MNAA de Lisboa

Del mismo retablo y autor esta “Cristo Camino del Calvario”, realizado en óleo sobre tabla de roble; tiene unas medidas de 82,5 x 82,5 cm

La composición interpreta a Cristo de rodillas con su cruz en la espalda fuera de las puertas de Jerusalén. Él es azotado, a su lado esta la Virgen y acompañado de María Magdalena en el lado derecho ..

“Nuestra Señora de los Dolores” obra de Quentin Metsys, MNAA de Lisboa

Del mismo autor el retablo “Nuestra Señora de los Dolores”, realizado en óleo sobre madera de roble; tiene unas dimensiones de 171,5 x 151 cm .

El cuadro representa a la Virgen de los Dolores, en esos momentos se encuentra llorando, destaca por su túnica azul con un ribete de arabescos, una enorme espada perfora su pecho.

“Presentación de Niño en el Templo” obra de Quentin Metsys, MNAA de Lisboa

Del mismo autor el retablo “Presentación del Niño en el Templo” realizado en óleo sobre madera de roble; tiene unas dimensiones de 83,7 x 80,7 cm .

La escena esta dentro de un templo, en el primer plano hay una mesa de un altar cubierta con una sabana blanca, el Niño Jesús es presentado por el sacerdote que le sostiene con ambas manos. La Virgen y San José, con las manos juntas, están flanqueadas por la sacerdotisa Ana y una chica que tiene una canasta de ofrendas. Los personajes, colocados más allá del altar, tienen tras de sí una multitud que observa la escena.

“Niño entre los doctores” obra de Quentin Metsys, MNAA de Lisboa

Y para terminar con el último cuadro del retablo “Niño entre los Doctores”, realizado en pintura al óleo sobre madera de roble; tiene unas dimensiones de 62,5 x 80,5 cm .

La composición se ve en el centro la figura de Jesús sobre un pedestal redondo, lleva una túnica de flecos con hilos de oro, le rodean los doctores en dos grupos de tres, al fondo a la izquierda, se puede ver a la Virgen y San José.

“La Virgen con el Niño y un Ángel” obra de maestro tríptico Morrison, MNAA de Lisboa

El siguiente cuadro es un tríptico “La Virgen con el Niño y un Ángel” en el panel central; en el panel de la izquierda está San Juan Bautista; en el panel de la derecha San Juan Evangelista, obra del maestro tríptico Morrison, realizado en óleo sobre madera de roble, datado entre 1500 y 1510, procede del Convento de la Madre de Dios de Lisboa; dimensiones de 138 x 185 cm .

El panel central encarna a la Virgen y el Niño en el interior de un ábside gótico desde donde se puede disfrutar de un bonito paisaje, está flanqueado por San Juan Bautista –el más importante de los profetas– situado en el panel izquierdo, que porta como uno de sus atributos el cordero, y a la derecha en panel de San Juan –el más grande de los evangelistas–.

“Virgen con el Niño y los Santos” obra de Hans Holbein, MNAA de Lisboa

Entramos en la sala 61 dedicada a la pintura en los Países Bajos y Alemania del siglo XVI, aquí podemos contemplar el cuadro “Virgen con el Niño y los Santos” realizado en óleo sobre madera, obra de Hans Holbein, esta datado en 1519, procede del palacio das Necessidades de Lisboa; tiene unas medidas de 192 x 137,5 cm .

El cuadro se le conoce con el nombre “La Fuente de la Vida”, en él se ve una puerta renacentista. En primer plano, la composición está formada por un grupo de santos, de izquierda a derecha: Ágata, Apolonia, Ursula, Margarita, Bárbara, Dorotea, Catalina, Ana, Magdalena y Genoveva y, en el centro: la Virgen y el Niño. Detrás del trono donde se sienta la Virgen se puede ver las figuras de Ana y San Joaquín.

“San Jerónimo” obra de Albrechr Durer, MNAA de Lisboa

El siguiente hueco vacío de la sala correspondía con una de las obras más importantes del Museo “San Jerónimo” de Albrechr Durer, se encuentra de viaje en el Museo de Frankfurt para acompañar una exposición desde 20-10-2013 has el 02-02-2014.

“San Marcos” obra de Cornelis de Holanda, MNAA de Lisboa

En su lugar han instalado la escultura de “San Marcos” de Cornelis de Holanda, realizada en madera de Nogal policromada, realizada en el primer cuarto del siglo XVI.

Las tentaciones de San Antonio, El Bosco Museo de Arte Antiguo de Lisboa

Quizás el cuadro más importante de todo Portugal y del Museo de Arte Antiguo es “El cuadro de Las Tentaciones de San Antonio”, obra del genial pintor Jerónimo Bosch conocido como El Bosco, fue declarado como “El pintor de la vida Inmortal”.

 

Las tentaciones de San Antonio, El Bosco Museo de Arte Antiguo de Lisboa

La obra de El Bosco es el fruto de una mente desinhibida que no tuvo freno en plasmar lo que por su imaginación ideaba, ningún otro pintor de la época podía ser transgresor y además se le permitía, era capaz de plasmar en una mañana los horrores y las perversiones que durante el sueño le había atormentado.

Naves diabólicas, Las tentaciones de San Antonio

Jeroen Anthoniszoon van Aeken, nace en Bolduque, ciudad de los Países Bajos hacia el año 1450, fue hijo de artistas de origen alemán, sus padres tenían un taller dedicados a dorar imágenes religiosas y pinturas al fresco. Se casó con Aleyt van Marvenne y fue miembro de la Hermandad de Nuestra Señora y siempre fue considerado como un gran devoto católico, esto quizás le alejo de la mirada de la Santa Inquisición.

Su obra conocida comenzó en el diseño los vitrales de la catedral de Hertogenbosch , su pintura trata diferentes temáticas En sus pinturas mezcla motivos astrológicos , de folclore , brujería y alquimia , así como el tema del anticristo y episodios de las vidas de santos ejemplares. En sus obras de madurez como gran pintor desarrolló un lenguaje de simbolismo visual . La pintura de El Bosco comienza con el gótico tardío y finaliza durante el renacimiento.

La iconografía de El Bosco ha sido muy estudiada durante los últimos cuatro siglos, en la actualidad, permite decir que el pintor realiza en sus cuadros su propio mundo de sueños, mas veces son pesadillas llenas de imágenes fantasmagóricas que nos llevan a un mundo lleno de angustias y alucinaciones.

Tentaciones de la Gula, Las tentaciones de San Antonio

Es cierto que el artista no solo pinto monstruos y diablos cuando le exigía el tema de su lienzo, sin embargo en otras de sus obras describe una temática mas ortodoxa, aunque en todas sus obras aparecen toques fantásticos.

Algunos de los estudiosos de su obra citan que El Bosco practicaba herejías religiosas muy comunes durante la Edad Media , se dice que fue miembro de la «Hermandad del Espíritu Libre» eran considerados con una tendencia netamente anarquista porque niegan la jerarquía, se opusieron a todo orden establecido, esta comunidad fue acusada de promover el libertinaje, por sus prácticas de amor libre, nudismo y otras actitudes calificadas como “desviaciones”.

Esta comunidad recibió el nombre de “adamitas” practicaban la promiscuidad sexual porque consideraban que la represión del pecado (predestinado a producirse) era peor que el mismo pecado. El acto sexual era un placer paradisíaco. La unión del placer y el amor, sensual y espiritual, era el mejor de los medios para restablecer la inocencia perdida del Edén.

El Bosco vivía en Hertogenbosch y se dice que el cuadro «El jardín de las delicias» fue pintado para este grupo de anamitas y que la tabla central en lugar de ser una condena de la sensualidad desenfrenada, sino todo lo contrario, era un elogio a las prácticas religiosas de esta secta.

El incendio del Mundo, Las tentaciones de San Antonio

En la actualidad es admitido que se desconoce estos términos porque no hay ninguna evidencia histórica que permita decir que El Bosco fuera adamita o que pintara sus teorías. Lo que si esta comprobado es que El Bosco fue un cristiano ortodoxo porque su padre, él y sus hermanos eran miembros de la Hermandad de Nuestra Señora, una cofradía religiosa de clérigos laicos dedicados al culto de la Virgen , que se encontraba en la iglesia de San Juan de Hertogenbosch.

La ciudad de Hertogenbosch era una de las cuatro mayores ciudades de Brabante y representaba un floreciente centro comercial, una de las mayores actividades constituía la fabricación de cuchillos, si analizamos con detalle el ala dedicada al infierno del cuadro «El jardín de las delicias», en la parte superior izquierda y sobre el filo de un gigantesco cuchillo, entre el par de orejas, podemos ver la letra “M” y corresponde con la marca de un maestro fabricante de cuchillos, lo que pudiera indicar que el cuadro fue pintado para este ordenante.

La vida económica y social en la ciudad estaba vinculada a las órdenes religiosas, en la iglesia de San Juan aparecen esculpidas en su decoración una cantidad de figuras fantásticas, en las que aparecen monstruos y peones sentados a horcajadas sobre los arbotantes, en estas tallas se ha podido ver la fuente de inspiración para las criaturas de El Bosco.

Incubos para torturar al santo, Las tentaciones de San Antonio

El rey español Felipe II se enamora de su pintura, interpretándolo en clave devota, afirmando que si todos pintaban a los hombres como querían ser, él los pintaba como eran. Por ello la más importante colección de obras suyas se conserva en España, singularmente en el Museo del Prado.

La unión entre Felipe II y El Bosco fue una simbiosis que llegó afectar a la vida del monarca convirtiéndose en alquimista, llegando a tener una obsesión constante relacionada con la muerte. Todas las noches se despertaba con la imagen de un perro negro que la anunciaba la muerte, esto contagio a todo el Palacio buscando el dichoso perro que una vez encontrado fue sacrificado pero no sirvió de nada porque el monarca seguía sufriendo. Según relataba el rey la noche anterior a la muerte de su padre vio el perro negro, el día que murió su tercera esposa vio el perro negro y el día que murió su hermano también vio el perro negro.

Se creo un departamento en El Escorial que estudiase la alquimia y ayudase al rey para tener un remedio a sus males, se llamo la Torre de la Botica. Fue tal la superstición del monarca que se pusieron a comprar reliquias que procedían de todo el mundo, entre tantas que llegaron se pusieron a contar y había hasta 24 dedos que decían que eran de San Judas.

Felipe II conoce la obra de El Bosco y se crea tal relación que compra muchas de sus obras., no para exponerles en las galerías del palacio del Escorial, sino para colgarlas en las paredes de su habitación.

Panel central de Las tentaciones de San Antonio, El Bosco Museo de Arte Antiguo de Lisboa

El día 13 de septiembre de 1598 era un sábado y el rey daba sus últimas palabras que pronunció y con que partió de este mundo fue decir, como pudo, que moría como católico en la Fe y obediencia de la santa Iglesia Romana; y besando mil veces el crucifijo, se fue acabando poco a poco y salió aquella santa alma y se fue.

Felipe II murió frente al cuadro de El Bosco “El jardín de las delicias” y el fraile José de Sigüenza que estaba en la habitación lo detalla: “Dio tres o cuatro aullidos temerosos, el silencio, la hora de la noche, la bóveda de los nichos donde se había metido, donde retumbaba el sonido, todo hacía de él miedo, horror, espanto.”

Grisalla del reverso Las tentaciones de San Antonio, El Bosco Museo de Arte Antiguo de Lisboa

El Bosco durante su juventud sufrió de esquizofrenia a juzgar por su violencia esta enfermedad fue calmándose durante su madurez. La primera parte de su obra nos muestra un pintor relativamente oficialista como lo hace en la Adoración de los Reyes Magos, aunque tiene una ligera tendencia hacia la melancolía.

Naves atacadas por peces, Las tentaciones de San Antonio

La tendencia hacia la expresividad comienza con la pintura “La barca de los locos” (museo del Louvre) donde aparecen una serie de personajes propias de El Bosco como el borracho, el novicio tocando el laúd, el mástil de la barca es un árbol con hojas del que prende un cráneo.

El cuadro de la “Las Tentaciones de San Antonio” fue pintado por el Bosco en 1498, tríptico pintado al óleo sobre tabla. No esta aclarado como llega el cuadro a Portugal aunque se sabe que el Museo de Arte Antiguo lo adquiere procedente del Palacio de las Necesidades, aunque se ha desmentido que formara parte de la colección del humanista portugués Damião de Gois.

El cuadro trata de integrar en tres espacios unitarios múltiples escenas y narraciones sobre la vida de San Antonio que tuvo que resistir durísimos ataques del maligno. El pintor seguramente puede leerlas en la descripción que hace San Anastasio de la vida de San Antonio. Los tres paneles son utilizados para describir un sinfín de seres y episodios que desafían la interpretación y el entendimiento, ocupan los cuatro elementos del universo: aire, tierra, agua y el fuego.

La riqueza, Las tentaciones de San Antonio

El santo es analizado por el pintor en tres secuencias de su legendaria vida como eremita: a la izquierda, es agredido físicamente por los demonios que lo elevan en el aire y lo precipitan al suelo; a la derecha, se representa enfrentado a las tentaciones de la carne y el pecado de la gula; en el centro del panel central, es confrontado con la mayor de las tentaciones para un religioso, como es el abandono de la Fe. En el centro de todo, hay un molino diabólico, en un espacio en un tiempo invadido por el mal, San Antonio mira hacia nosotros y apunta hacia una doble representación de Cristo, figura e imagen refugiados en una ruina.

Además de la narración de la biografía del santo, la obra encierra en todo su recorrido una visión muy particular de un mundo invadido por el mal, personificado por una serie de seres demoniacos y aparentemente fantásticos fruto de la mente del pintor que obedece a una tradición figurativa medieval y muy representada en la mente del hombre románico.

El tríptico es considerado como un tratado de demonología –rama de la teología y de la mitología que se encarga del estudio de los demonios y sus relaciones–, el pintor representa el espacio y el mundo en una unidad sintética moderna, también por la utilización, no oculta, de una amplia representación de imágenes chocantes, en las que el pintor comienza a emplear un nuevo método para mostrar el material iconográfico antiguo y tradicional.

Vuelo sobre un pez, Las tentaciones de San Antonio

La contemplación del cuadro debía de empezar por el anverso que se aprecia cuando el tríptico esta cerrado, donde aparecen unas dramáticas “grisallas expuesto en el reverso de los paneles laterales. Estas pinturas hablan de dos escenas de la Pasión de Cristo: la captura y el Camino al Calvario en el momento del encuentro de Cristo con Santa Verónica. Ambas escenas están marcadas por la violencia y por el espacio desértico en el primer plano, desierto que en el lugar de cadáveres y de condenados a muerte y a la desolación, lo que acentúa el mensaje pesimista que nos anuncia lo que podremos ver en el interior del tríptico.

Una vez abierto el tríptico en la parte central podemos ver la misa negra o del diablo es una de las perversiones ofrecidas al ermitaño donde se encuentra al pie de la puerta de una capilla destartalada, en la que se ve a Jesús solo, San Antonio no hace caso a las seducciones de la mujer y sus insinuantes tentaciones. Detrás, una pareja de ricos juega a los dados. Debajo, el diablo, puerco tonsurado (corte de pelo de los clérigos) con casulla, celebra la misa negra como indica Malleus Maleficarum –tratado de brujería– muy criticado en la sociedad medieval. Mientras se celebra el aquelarre las brujas y magos conservan su aspecto humano, aunque en el cuadro tienen formas espeluznantes: son demonios que han salido del infierno sin disfrazarse de personas. Algunos de ellos aparecen con cuerpos deformes, otros con mascaras infames. Aprovecha elementos vegetales y animales como objetos de uso más común: el porrón el embudo, el tamiz, aludiendo a todos los vicios, en especial al sexo y la gula. También se representa a un pájaro como símbolo masculino, y el pescado como símbolo femenino.

La tentación de la carne, Las tentaciones de San Antonio, El Bosco Museo de Arte Antiguo

Mientras estoy cambiando los objetivos veo que llega un grupo de personas y reconozco en el centro al Presidente de la Comisión Europea cuyo titular desde el 2004 es el portugués José Manuel Durão Barroso, le están dando una serie de explicaciones – imagino que esta acompañado por el director del museo – de los cuadros de la sala, me espero para ver que comentan del cuadro del Bosco, le explican muchos de los detalles que he comentado anteriormente y el presidente se muestra apasionado ante la contemplación de la “locura” personificada en un lienzo al óleo del maestro del expresionismo que luego otros pintores supieron desarrollar.

Joao Durao Barroso ante Las tentaciones de San Antonio, El Bosco Museo de Arte Antiguo

Tengo que esperar pacientemente la exposición de los asesores para no interrumpir y no parecer descortés. Sobre mi cabeza empieza a aparecer la imagen del insigne portugués delante de la una de las obras más importante del arte, no puedo perder esta oportunidad.

Me dirijo a él con amabilidad, ¿señor Presidente le importaría inmortalizar su visita delante de El Bosco mediante una fotografía?, Si enseguida, sus asesores y su seguridad se retiran y el Presidente posa delante de las tentaciones de San Antonio, posa con especial naturalidad retirándose sus gafas de visión cercana para salir más favorecido.

José Manuel Durão Barroso ante Las tentaciones de San Antonio, El Bosco Museo de Arte Antiguo de Lisboa (Portugal)

Luego me pregunta se soy un fotógrafo profesional y le confieso que No, simplemente cualquier aficionado no podía pasar la oportunidad de compartir este momento que seguramente el hubiera querido hacerlo de forma particular, después hablamos de que dentro de unos años el cuadro viajara hasta España para ser expuesto en compañía de la mejor colección de cuadros del mundo sobre El Bosco. El director del museo, en portugués, le adelanta la información de los acuerdos alcanzados con el museo del Prado para que el cuadro viaje hasta Madrid en el 2016 y poder celebrar el 500 aniversario de la muerte del pintor en la exposición mundial nunca vista. Luego hablamos de otras pequeñas cosas y me despido agradeciendo su amabilidad para permitir que le pueda retratar saltando el protocolo de una visita particular.

“San Jerónimo en el desierto” obra de Jan Sanders van Hemessen, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa (Portugal)

El siguiente cuadro es “San Jerónimo en el desierto” obra de Jan Sanders van Hemessen, esta datado en 1531, pintado al óleo sobre madera de roble; tiene unas medidas de 109 x 148 cm.

Un cuadro tenebroso donde se puede ver en primer plano a San Jerónimo Penitente pone su mano izquierda en un cráneo colocado a los pies de un crucifijo, esta semidesnudo sobre una túnica roja, solamente le cubre una pequeña sabana. El cuerpo nos presenta un estudio corporal con unas marcadas formas musculares. A la izquierda nos deja ver un paisaje para ensalzar las luces y las sombras.

“San Jerónimo” obra de Dirk Jacobz Felaert, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

El siguiente cuadro continúa con la misma temática religiosa “San Jerónimo” obra de Dirk Jacobz Felaert, esta datado entre 1525 y 1530, realizado en óleo sobre madera de roble, procede del Convento de Trinas de Lisboa; tiene unas medidas de 41,5 x 31

San Jerónimo es representado con la cabeza un tanto deforme, de medio cuerpo sobre su escritorio, tiene el pecho descubierto con marcas de su flagelación, aparece en la escena con libros, tiene uno abierto ,es la Biblia “ La Vulgata ” escrita en latín. En la misma sala hay una calavera, al fondo una pequeña ventana con un paisaje que permite la iluminación.

“Muerte de San Francisco” obra de Bastolomé Carducho, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Más adelante podemos ver el cuadro “Muerte de San Francisco” esta datado en 1593, realizado en óleo sobre tela, el autor es Bartolemé Carducho, realizado en óleo sobre lienzo; tiene unas medidas de 115 x 153 cm .

Lienzo de temática tenebrista donde se describe la muerte de San Francisco Asís, esta en una cabaña de Porciúncula acompañado de los hermanos que le ofrecen una vela para iluminar su paso al otro mundo, en sus manos y sus pies lleva las marcas de la estigmatización, su cuerpo esta colocado sobre un pedestal de madera, en una mesita esta el cilicio, una calavera y unos zapatos, además de una batea, un plato y un reloj de arena. El hermano colocado a la derecha esta reconfortándolo lavando los pies.

“Deposición de Cristo en el Túmulo ” obra de Jacopo Bassano, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

El siguiente cuadro “Deposición de Cristo en el Túmulo”, esta datado 1580, obra de Jacopo Bassano, realizado en óleo sobre lienzo; tiene unas medidas de 60 x 76 cm .

Cuadro tenebrista realizado por la noche donde el centro de la composición es el Cristo Yaciente, se encuentra apoyado en San Juan y Nicodemo, enfrente se halla la Virgen , María y María Magdalena, se representan vestidas de cortesanas.

“Santa Cecilia y dos Ángeles ” obra de Antiveduto Grammatica, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Siguiendo con el marcado carácter religioso de la sala vemos otro cuadro de “Santa Cecilia y dos Ángeles”, autor Antiveduto Grammatica, esta datado en 1620, realizado en óleo sobre lienzo; tiene unas medidas de 100 x 126 cm .

El cuadro nos describe a Santa Cecilia cantando, está acompañada de dos ángeles músicos. La santa lleva un libro de música en su mano izquierda mientras con la derecha hace gesto de entonación, los ángeles tocan un laúd y un arpa, sobre la mesa hay depositados varios instrumentos musicales: flauta, el violín, guitarra morisca o mandora, triángulo y pandereta.

“Sagrada Familia” obra de Allesandro Allori, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Más adelante vemos el cuadro de la “Sagrada Familia” obra de Allesandro Allori, realizado en óleo sobre tela, procede de la iglesia de Santo André y Santa María; tiene unas medidas de 148 x 114 cm .

El lienzo esta relacionado con el pasaje de la huida a Egipto. En el centro de la composición esta el Niño, reposa sobre las piernas de su madre. La Virgen María , destaca por un vestido de la época que llama la atención por sus encajes, en la mano izquierda sostiene un pañuelo. mientras el niño mira a San José que se encuentra sonriente gastando una broma.

“Ecce Homo” obra de Luis Morales, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Uno de los cuadros enigmáticos del museo se titula “Ecce Homo” obra de Luis Morales, esta realizado en óleo sobre tabla de madera, procede del Monasterio de Santo Domingo de Evora.

Luis de Morales fue un pintor español nacido en Badajoz que pintaba como nadie la figura del hombre y se le apodo “El Divino”, lo que le llevo a pintar para los principales conventos de la cristiandad.

El cuadro representa la figura completa de Cristo con clara influencia del renacimiento de Flandes, el cuadro nos presenta un claro estudio del cuerpo humano, la cabeza la tiene coronada por espinas, dispone de tres elementos la caña sobre las manos, la soga en sus muñecas y la capa roja sobre su hombro completan la austera composición.

“Virgen y el Niño” obra de Luis Morales, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Los siguientes cuadros tocan el tratamiento a la figura mariana de la época “Virgen con el Niño”, de Luis de Morales, esta datado entre 1560 y 1570, realizado en óleo sobre madera de castaño; tiene unas medidas de 52 x 39 cm .

El tema religioso fue muy frecuente por Luis de Morales que realizo varias copias de este modelo añadiendo y descartando algunos detalles. En esta ocasión sobre un fondo negro se ve la figura de la Virgen que lleva un niño en sus brazos, éste, con la mano derecha abre la camisa para buscar el pecho de la madre, es una evocación personal de la Virgen de la Leche pero alcanzo una religiosidad menos intimista.

La Virgen se muestra con una melancólica ternura producida por las miradas, especialmente en la adolescente María, tiene un ligero gesto de tristeza, quizás nos adelanta el reconocimiento ante el futuro sufrimiento del pequeño, un gesto que el espectador de la época reconocía muy fácilmente.

“Virgen con el Niño” obra taller de Andrea de Verrocchio, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Más adelante “Virgen con el Niño”, obra del taller de Andrea de Verrocchio, esta datado entre 1470 y 1480, realizado en temple sobre madera.

La escena nos muestra al niño Jesús desnudo y de pie sobre el marco de una ventana apoyado en un cojín, a la derecha esta la Virgen María con un vestido rojo y una capa azul, lleva un velo en la cabeza, nos describe una escena flamenca dentro de un palacio donde aparece el artesonado del techo y un arco, a través del cual podemos ver unos fragmentos del paisaje

“Virgen con el Niño y san Juan Bautista Niño” obra de Cesare da Sesto, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

El siguiente lienzo de la misma temática “Virgen con el Niño y San Juan Bautista Niño”, obra de Cesare da Sesto, realizado en óleo sobre madera de álamo, procede del Palacio de Ajuda Lisboa; tiene unas medidas de 80 x 63.5 cm .

El cuadro nos muestra a la Virgen María tiene una camisa roja y una falda azul, parece mostrarnos a dos niños gemelos desnudos, uno es Jesús y el que está de perfil es San Juan Bautista. La escena en la sala esta cubierta con una enorme cortina verde oscura que deja ver un trozo de un paisaje.

“Virgen y el Niño” obra de Jan Van Scorel, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Otro de los cuadros del mismo significado “Virgen y el Niño”, obra de Jan Van Scorel, esta datado 1525, realizado en óleo sobre madera de roble; tiene unas medidas de 71,5 x 42,5 cm .

La Virgen se sitúa en el lado izquierdo de la composición, destaca por su cara de niña viste un traje con una cintura alta y una túnica roja, sobre la cabeza lleva una cinta del mismo color que el vestido, en sus manos esta el niño, le sujeta con la mano izquierda el pie y con la derecha su vientre. El niño lleva en su mano izquierda una bola de cristal y el extremo del paño que lo cubre. Al fondo se puede ver el paisaje con una montaña y un árbol.

“Virgen y el Niño con Santa Ana y San Joaquin con una donante ” , Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

El próximo cuadro en la sala es “Virgen y Niño con Santa Ana y San Joaquín con un donante”, obra de un maestro desconocido, esta datado en 1550, pintado al óleo en madera de roble, procede del Convento de la Esperanza de Lisboa; tiene unas medidas de 165 x 172,5 cm.

La protagonista del cuadro es la Virgen está sentada en el centro de la escena en una trono renacentista, tiene en su regazo al Niño Jesús en sus brazos. La mano derecha del niño ofrece frutos y flores. La donante es una mujer situada en el primer plano, lleva las manos juntas en actitud orante, en el suelo tiene un libro de horas. En la parte superior del panel entre un halo con los ángeles esta situado al Padre Eterno. Una cinta se abre con la inscripción “TOTA PULCRA AMICA MEA EST ET NO MÁCULA EST IN TE” cuya traducción seria: Eres toda bella, oh amada mía, y en ti no hay defecto, corresponde con la definición icónica de la creación de María en el pensamiento divino antes de la creación del mundo, aludiendo a la pureza de su concepción que, antes que física, se considera espiritual.

“Retrato de Joao I” Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Entramos en la sala 60 esta dedicada a los retratos en la pintura del siglo XV hasta el siglo XVII. Comenzamos por “Retrato Joao I” , corresponde a un maestro desconocido, esta datado entre 1450 y 1500, realizado en temple sobre madera de roble; tiene unas medidas de 42,5 x 33 cm.

Pertenece a un retrato de Joao I (el primer rey de Portugal aunque se desconoce si corresponde con su figura) presenta al Rey en actitud de oración con las manos juntas. El rostro se presenta ligeramente de perfil siguiendo la moda flamenca de la época. Viste un chaleco rojo con un cuello de piel de visón que descubre parcialmente el cuello, debajo lleva un jubón de brocado negro y oro. En el marco se inscribe la siguiente leyenda: “Hec est vera debe venerabilis memorie ac Domini Joannis quond defucti (am) Portugalie nobilissimi et Ilustrísimos Regis Ymago Quippe chi du Viveret de Juberot victoria Potito muy potente est”, la traducción sería. Esta es la imagen del digno y venerable del difunto Don Joao, el rey es una persona muy noble y muy ilustre de Portugal, que en su vida se ha vuelto el más poderoso para alcanzar la victoria de Aljubarrota.

“Joao de Luxemburgo” Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

El siguiente retrato “Joao de Luxemburgo”, obra de un maestro desconocido, realizado en óleo sobre madera de roble, procede del Palacio das Nacessidades, Lisboa; tiene unas medidas de 35,5 x 25,5 cm .

El retablo se presenta sobre un fondo verde que hace que destaque más al personaje, un retrato de Joao Conde de Saint-Pol y gobernador de Enrique V en París, se representa con unos rasgos muy marcados pómulos altos, la barba y los ojos azules. Lleva un vestido color escarlata encima de una camisa blanca con mucho escote. La cabeza está cubierta por un sombrero de color verde oscuro agolado, cuya solapa se sujeta con una hebilla, se puede ver una joya circular. Sobre el cuello lleva la insignia con el Toisón de Oro.

“Retrato desconocido” Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

El siguiente retrato se titula “Retrato desconocido”, obra de Antonio Moro, realizado en Utrecht entre 1555 y 1565, pintado en óleo sobre madera de castaño; tiene unas medidas de 43,5 x 32,5 cm .

Se presenta la figura de un hombre con una cara larga con media barba y con bigote, es la figura de un hombre con una proporción de tres cuartos y girado a la derecha. Lleva un traje negro y sobresale la gola blanca del jubón.

“Retrato de un hombre” obra de Franciabigio, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Otro retrato sin identificar “Retrato de un Hombre”, obra de Franciabigio (Francesco di Cristofano d'Antonio), esta datado entre 1501 y 1525, realizado en óleo sobre madera de álamo; tiene unas medidas de 50 x 40 cm.

El cuadro nos presenta el busto del retrato de un hombre con gorra y ropas negras, siendo el borde visible de la camisa blanca alrededor de su cuello.

“Retrato Alejandro de Médicis” obra de Jacopo Carrucci, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Más adelante vemos el cuadro “Retrato de Alexandre de Médicis”, obra de Jacopo Carrucci da Pontormo, esta datado entre 1534 y 1540, realizado en óleo sobre madera de álamo; tiene unas medidas de 101 x 82 cm.

El cuadro representa Alejandro de Médicis, fue un hijo ilegitimo de Julio de Médicis con una sirvienta, fue nombrado duque de Florencia. Se representa en el cuadro con un traje negro de luto, que inmediatamente permite situar cronológicamente este trabajo en torno a 1534, un año después de la muerte del Papa Clemente VII, que fue quien le nombra duque. La figura de Alejandro de Medici está delante de una puerta entreabierta, situación que imprime a la pintura de una atmósfera de misterio. Tiene una cara delgada, nariz larga y labios gruesos, con la mano izquierda sostiene una hoja de papel que se esboza un rostro de una mujer de perfil.

“Retrato de una Señora” Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

En la misma sala 60 podemos ver “Retrato de una Señora” obra de un maestro flamenco desconocido, esta datado 1569, realizado en óleo sobre madera.

El cuadro es de un extraordinario realismo nos presenta a una mujer de mediana edad con el traje típico de Flandes, lleva un gorro rígido blanco, un vestido negro y en el cuello una gola blanca. No tiene pudor en exhibir su joyería sobre sus dedos y un cinturón de perlas. En la parte superior derecha se cita con exactitud la fecha en que fue pintado 1569.

“Retrato de María de Medici”, obra Jacopo Ligozzi, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

El siguiente cuadro representa a “Retrato de María de Medici”, obra Jacopo Ligozzi, realizada en óleo sobre tela, esta datado en 1593; tiene unas medidas de 138 x105 cm.

Sobre un fondo oscuro se representa una señora que parece ser María de Medici, aparece vestida con ricos trajes adornados con bordados y joyas, donde podemos ver el águila imperial, lleva un pañuelo en la mano izquierda y en la mano derecha la apoya sobre una mesa.

“Retrato de un Señor” y “Retrato de una Señora”, obras de Gortzius o Geldorp, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Los siguientes dos cuadros proceden del Palacio das Necessidades de Lisboa, “Retrato de un Señor” y “Retrato de una Señora”, realizados en óleo sobre madera de roble, obras de Gortzius o Geldorp; tiene unas medidas de 76.5 x 63 cm .

El personaje sin identificar lleva un jubón de color negro y una exuberante gola en el cuello. En la mano derecha sostiene guantes bordados de cañón, mientras que la mano izquierda es compatible con un manto.

El lienzo de la señora lleva un hermoso vestido de seda con una gola en el cuello, la mano izquierda la descansa sobre una mesa, en sus dedos preciosas sortijas de pedrería. En su cabeza lleva un gorro bordado blanco, destaca por sus inquietantes ojos azules y por la sombra de su bigote.

“Retrato de una Dama”, obra de Pieter Nason, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

El siguiente lienzo “Retrato de una Dama”, obra de Pieter Nason, realizado en 1655, en óleo sobre tela; tiene unas medidas de 79 x 66,5 cm .

El retrato nos presenta una dama sin identificar que esta sentada sobre una silla cordobesa de color verde, sujeta un libro cerrado y destaca por el traje de holandés con cuello almidonado y tocado blanco, se realza más por el fondo negro.

“Retrato de Lucas Vosterman el viejo”, obra de Anton Van Dyck, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

El siguiente retrato es uno de los más famosos del museo pertenece “Retrato de Lucas Vosterman el viejo”, obra de Anton Van Dyck, fue realizado en 1630, en óleo sobre tela; tiene unas medidas de 74 x 60 cm .

Lucas Vosterman era un maestro grabador y trabajo con Van Dyck en veintidós originales del pintor, razón que les debió de unir para realizar este retrato. El pintor realiza este retrato con un trazo poco definido lo que consigue esa aura de misterio sobre el personaje retratado. Se realiza un busto sobre un fondo oscuro esta envuelto en ropaje también oscuro que destaca por cuello de la camisa blanca, y tiene fuertes características de grosor del cabello, barba y bigote. El personaje aparece en una posición rígida y ligeramente elevada con relación a la mirada del espectador, razón que ayuda a imprimir con la figura de una cierta distancia.

“Retrato del Coronel Antonio Gomes de Mata”, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

El siguiente cuadro “Retrato del Coronel Antonio Gomes de Mata”, realizado en óleo sobre lienzo, datado entre 1630 y 164º, realizado por una maestro ibérico desconocido; tiene unas medidas de 70 x 57 cm .

El retrato nos presenta un hombre muy delgado con la cara marcada, vestido con un jubón negro con mangas y con un pañuelo blanco al cuello que nos recuerda un poco a los retratos de El Greco. Es probablemente Antonio Gomes da Mata Coronel, sexto Director General de Correos del Reino, quien asumió el cargo entre 1607 y 1641.

“Retrato de Mariana de Austria”, obra de Juan Bautista Martínez Mazo, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

El siguiente lienzo es histórico “Retrato de Mariana de Austria”, realizado en 1650, óleo sobre lienzo, obra de Juan Bautista Martínez Mazo; tiene unas medidas de 68,5 x 55.5 cm .

Detalle “Retrato de Mariana de Austria”, obra de Juan Bautista Martínez Mazo, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

En este retrato pertenece a doña Mariana de Austria, fue la esposa de Felipe IV de España, el personaje representado aparece ligeramente girado hacia la izquierda del espectador, lleva un vestido con ricos ornamentos que se extienden sobre el complejo peinado.

Esta mujer lleva lo que se puede considerar un auténtico modelo de moda española y que podemos ver en cuadros míticos como las meninas, donde aparece este personaje, con un vestido formado por un cuerpo llamado jubón, de amplios faldones y por una falda llamada basquiña. La singularidad de este vestido femenino viene determinada por dos elementos ocultos pero decisivos para formar la silueta femenina de este momento histórico. Por un lado, la cotilla, prenda armada con ballenas y por otro el barroco guardainfante, armazón interior para ahuecar las faldas.

El guardainfante era el armazón realizado con aros de madera, alambre o hierro unidos entre sí con cintas o cuerdas y se completaba en la parte superior con mimbre para enfatizar las caderas. El guardainfante se vestía sobre varias enaguas y sobre él se ponía la pollera, falda interior realizada con tejidos ricos de vistosos colores a veces acolchada con lana para redondear las caderas y sobre la pollera la falda exterior femenina llamada basquiña.

El peinado era el conjunto perfecto del traje, estaba adornado con lazos y piezas de joyería, tiende a ensancharse, quizás con el interés de acompañar en su extensión al guardainfante.

“Negación de San Pedro”, obra de José Ribera, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

La siguiente sala corresponde con la pintura española del Siglo de Oro de la Pintura del XVII. En este primer cuadro podemos ver “Negación de San Pedro”, obra de José Ribera, esta datado entre 1640 y 1650; tiene unas medidas de 112 x 91 cm .

Sobre un fondo oscuro se plasma la figura de San Pedro, tiene una composición correcta de la cabeza con la boca abierta, la mano izquierda sostiene su cabeza, mientras que con la derecha sujeta las llaves del cielo. Viste túnica negra con pecho abierto y un gran manto marrón

“Martirio de San Bartolomé”, obra de José Ribera, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

El siguiente cuadro del mismo autor “Martirio de San Bartolomé”, obra de José Ribera, realizado entre 1630 y 1650; tiene unas medidas de 172 x 225 cm .

San Bartolomé, cuyo cuerpo bañado por la luz traza una diagonal que une los extremos de la pintura, está ligado a sufrir el martirio desollado.

“San Sebastian” obra de Clemente Sánchez, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Seguimos con la pintura española y el siguiente cuadro “San Sebastián” es una obra de Clemente Sánchez, óleo sobre tela, esta datado en 1620, procede de la iglesia de Santo André y Santa María de Lisboa; tiene unas medidas de 235 x 102,5 cm .

Estamos ante una pintura tenebrista donde se ve el espíritu del santo, sobre un fondo oscuro podemos ver de frente el cuerpo medio desnudo, se encuentra atado al tronco de un árbol. Se describe un cuerpo musculoso y que esta en la propia tensión de la muerte, esta atravesado por numerosas flechas y en su cara describe el propio dolor.

“Apostolado” obra de Francisco de Zurbarán, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Una serie de cuadros muy famosos es el “Apostolado” de Francisco de Zurbarán, esta datado en 1633, realizados en óleo sobre tela, procede del Palacio Patriarcal de San Vicente de Fora de Lisboa; tienen unas medidas de 217 x 111,5 cm. (aproximadamente todos los cuadros de la serie).

“Apostolado” obra de Francisco de Zurbarán, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Francisco de Zurbarán trabajo muchos cuadros a lo largo de su vida, pintó para muchas congregaciones religiosas y su obra se ha distribuido por los cinco continentes. En este caso se representa el Apostolado: San Felipe, San Simón, San Judas Tadeo, Santiago el Menor, San Pedro, San Andrés, San Juan Evangelista, San Pablo, Santiago Mayor, San Bartolomé.

Corresponden a una serie de 12 cuadros que Zurbarán realizo sobre el Apostolado y que fueron pintados para el Palacio São Vicente de Fora.

Se presentan en una sala especial donde los lienzos sugieren cuales fueron las directrices que la iglesia católica quiso marcar con la contrarreforma sobre la unidad apostólica en la iglesia española y que contradice con la imagen que su amigo el pintor Velázquez, este se dedicaba a una pintura con reyes y princesas, bufones y los hilanderos.

La iglesia indica que la representación en la pintura debe de ser con lienzos majestuosos, no solo por su tamaño, sino también por los gestos enfáticos que ciertamente imponen.

Zurbarán pudo en su obra describir los temas más banales religiosos gracias a su sentido prodigioso de los valores pictóricos de la luz, que en sus obras siempre adquieren una connotación religiosa. Y la luz que logra expresar en estas obras está llena de sutileza, en cada uno de los apóstoles.

“Apostolado” obra de Francisco de Zurbarán, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

En cada cuadro la dirección de la luz procede siempre más o menos oblicuamente, desde la esquina superior izquierda de la composición, excepto en lo que respecta a la representación de San Pedro; en este caso, la luz cae verticalmente hasta el centro de la figura, haciendo hincapié en una actitud conmovedora en contrición como el Príncipe de los Apóstoles. En realidad, lo que se pone en escena en el lienzo de San Pedro, no es sólo una presencia apostólica con los atributos del martirio o libros canónicos, expresa un episodio de arrepentimiento, de la debilidad humana como ejemplo del fundador de la iglesia, quien negó a Cristo tres veces y así vierte sus lágrimas de arrepentimiento.

Detalle de San Pedro “Apostolado” obra de Francisco de Zurbarán, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

El lienzo de San Judas Tadeo se le representa de frente con una alabarda que sujetada por las manos, lleva un vestido color gris y una túnica marrón.

Santiago el menor tiene las manos ocupadas con un enorme libro de canto, viste un traje rojo y una capa blanca, esta descalzo.

San Pedro es el único lienzo que tiene la firma y la fecha, el santo viste una túnica azul con un cinturón desde donde cuelgan las llaves del cielo, las manos las mantiene cruzadas en signo de oración.

Santo Andrés, tiene traje marrón y una amplia túnica amarilla, lee cuidadosamente un libro abierto. En el fondo se puede ver la cruz, en realidad es un trozo de la madera de su cruz en que fue martirizado.

La representación de San Juan Evangelista se diferencia de los demás apostolado, por la posición en la que aparece: las dos manos (a la izquierda sostiene un cáliz) se erigen al cielo, la cabeza se dirige hacia arriba y la pierna izquierda está ligeramente girada, lo que acentúa el cuerpo en diagonal. Es quizás el cuadro que mayor variedad cromática tiene, lleva un traje verde oscuro y una capa roja.

San Pablo lleva un traje rojo y una túnica verde, esta apoyado en una espada que la tiene clavada al suelo y le sirve como escusa para girar y reposar el cuerpo.

Santiago el mayor se encuentra caminando lleva un bastón de peregrino y sobre su hombro una cocha de vieira.

San Bartolomé se representa con los elementos del martirio por un cuchillo en la mano derecha con el que fue desollado, está vestido con una túnica de color amarillo-marrón y un manto verde con mucho vuelo y pliegues.

“Naturaleza Muerta” obra de Jan Fyt, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Enfrente tenemos el cuadro “Naturaleza Muerta” obra de Jan Fyt, datado en 1642, realizado en óleo sobre lienzo; tiene unas medidas de 74,5 x 100 cm.

Jan Fyt es un importante pintor y grabador flamenco, se especializo en lienzos sobre bodegones y animales. Tuvo un importante reconocimiento por sus obras que se exponen en los grandes museos del mundo.

El cuadro corresponde a una naturaleza muerta, sobre un paño blanco donde se representan diferentes frutas y animales de caza.

“Naturaleza Muerta” de Jasper Geeraerts, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

El siguiente cuadro es de la misma temática “Naturaleza Muerta” de Jasper Geeraerts, realizado en óleo sobre lienzo, esta datado entre 1625 y 1650; tiene unas medidas de 48 x 60 cm.

Sobre una mesa y un paño se representan una bandeja de frutas, una hogaza de pan y un limón medio pelado.

“Grupo familiar” obra de Pieter Fransz de Grebber, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

El siguiente lienzo “Grupo familiar” obra de Pieter Fransz de Grebber, realizado en óleo sobre tela, esta datado entre 1630 y 1650; tiene unas medidas de 204,5 x 291,5 cm.

Pieter Fransz de Grebber es un pintor y grabador holandés, su pintura giraba en un entorno clasicista, fue un pintor que trabajó para la iglesia en numerosos de sus retablos y también participo en proyectos de decoración de las casas de ricos nobles del país.

El cuadro representa a una familia noble dentro de un paisaje, muestra a los padres en una escena de caza familiar, están los cuatro hijos y dos perros galgos, uno de ellos muestra un conejo a sus padres.

“Tentaciones de San Antonio”, obra de David Ryckaert III, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Volviendo a los temas religiosos “Tentaciones de San Antonio”, esta datado en 1645, obra de David Ryckaert III, realizado en óleo sobre madera de roble, estaba situado en el Palacio das Necessidades de Lisboa.

En el cuadro se ve al santo con todos sus atributos, la jarra sobre la mesa, un libro sobre una calavera, un cristo, a la derecha una serie de animales mitológicos y a la izquierda un paisaje.

“Torre de Babel”, obra de Joos Momper, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

El siguiente cuadro “Torre de Babel”, obra de Joos Momper, esta datado en 1600, realizado en óleo sobre cobre; tiene unas medidas de 38,5 x 47,5 cm.

El paisaje es el escenario dominado por azul grisáceo del cielo, los tonos verdes de las colinas y de los valles, en el centro de la composición está la torre de Babel, un edificio de caracol gigante que se accede a través de un camino sinuoso al que se llega atravesando varios palacios.

“Casamiento místico de Santa Catalina”, obra de Bartolomé Esteban Murillo, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Más adelante “Casamiento místico de Santa Catalina”, obra de Bartolomé Esteban Murillo, realizado en 1660, óleo sobre tela, procede del Palacio Nacional de Ajuda;

Sobre un fondo oscuro, a la derecha la Virgen y el niño, a su lado esta Santa Catarina lleva un tocado en el pelo, el niño coge la mano y juega con el anillo nupcial de un dedo.

El cuadro que se muestra en el Museo Nacional de Arte Antiguo es una copia original que existe en el Museo del Vaticano. Este cuadro corresponde con una colección de dibujos que hizo Murillo y es anterior al que se encuentra en el Vaticano.

“Naturaleza Muerta con Vegetales y Utensilios de Cocina”, obra de Antonio Pereda Salgado, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Otro bodegón del museo “Naturaleza Muerta con Vegetales y Utensilios de Cocina”, obra de Antonio Pereda Salgado, realizado en 1651, en óleo sobre tela; tiene unas medidas de 75 x 143 cm.

El cuadro se realiza de forma horizontal donde se representan con un aparente desorden diferentes objetos. El pintor agrupa las diferentes naturalezas siguiendo la textura de los vegetales, que contribuye a la profundidad de la composición. Se puede ver varios objetos de cocina en cobre y bronce, diferentes jarras de cerámica y una coliflor, ajos y cebollas.

“Naturaleza Muerta con Vegetales y Utensilios de Cocina”, obra de Antonio Pereda Salgado, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

El siguiente cuadro es del mismo autor “Naturaleza Muerta con Vegetales y Utensilios de Cocina”, obra de Antonio Pereda Salgado, realizado en 1651, en óleo sobre tela; tiene unas medidas de 75 x 143 cm.

La composición esta regida por la horizontalidad, donde el pintor dispone sobre una mesa diferentes elementos cotidianos, dentro de una canasta y más allá, un número de frutas (limones, granados, madroños.) aderezos y utensilios de cocina (una jarra de cobre, el barril, una botella, un vaso).

“Salome recibiendo la cabeza de San Juan Bautista”, obra de Paulus Moreelse, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Un cuadro que impresiona por el realismo “Salome recibiendo la cabeza de San Juan Bautista”, esta datado en 1618, obra de Paulus Moreelse, realizado en óleo sobre tela; tiene unas medidas de 133 x 174 cm.

El cuadro presenta una escena de la Biblia , está representado por el pintor en dos momentos diferentes: a la izquierda de la composición y el fondo, donde podemos vislumbrar el banquete de Herodes, mientras que en el primer plano de la escena corresponde cuando María Salomé, hija de Herodes recibe un verdugo con la cabeza de San Juan Bautista.

“Fumadores” de Joos van Craesbeeck, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Los siguientes dos cuadros son escenas costumbristas “Fumadores” de Joos van Craesbeeck, realizado en óleo sobre plancha de cobre; tiene unas medidas de 51,5 x 71 cm.

Es una escena dentro de una casa humilde donde dos hombres disfrutan fumando y el pintor ha diseñado un ambiente lleno de humo, a través de la puerta se ve un pequeño paisaje con un hombre.

“Fumadores” de Joos van Craesbeeck, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

A su lado “Fumadores” obra de David Teniers, realizado en 1650, realizado en óleo sobre madera de roble.

Es una escena en una cantina donde sobre un gran barril dos hombres disfrutan fumando mientras que los otros dos que acompañan la escena escuchan su conversación.

“Obras de misericordia” de Pieter Brueghel el joven, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Otro de los cuadros importantes del museo “Obras de misericordia” de Pieter Brueghel el joven, esta datado entre 1600 y 1650, realizado en óleo sobre madera de roble, procede del Palacio das Necesidades de Lisboa; tiene unas medidas de 41,5 x 56 cm .

Es un cuadro donde la escena no tiene un protagonista principal, es una escena de una ciudad donde aparecen casas rústicas, grupos de hombres y mujeres que practican diversas formas de la caridad: dar digna sepultura a los muertos, limosnas a los pobres, dan de beber a los sedientos, de comer al hambriento, vestir al harapiento, haciendo visitas a los pacientes postrados en la cama.

“Fumadores”, obra de David Teniers, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Volvemos a la temática costumbrista con “Fumadores”, obra de David Teniers, realizado en óleo sobre madera de roble, esta datado en 1650.

Es una de las escenas de la típica bodega o venta donde los hombres aprovechan para fumar y beber, el pintor ha conseguido en el cuadro paralizar una escena en movimiento.

“Regreso de Caza” obra de Philips Wouwerman, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Los siguientes cuadros del museo están dedicados a los paisajes “Regreso de Caza” obra de Philips Wouwerman, obra de 1650, procede del Palacio Patriarcal de San Vicente de Fora en Lisboa; tiene unas medidas de 77 x 118 cm .

Describe un paisaje del país, está formado por un río que se puede ver a la derecha, allí se aprecian un grupo de jinetes y viandantes que vuelven de caza.

“Paisaje y Vista de Dinant”, obra de Lucas Van Valckenborch, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Más adelante “Paisaje y Vista de Dinant”, es un buen ejemplo de la pintura flamenca, obra de Lucas Van Valckenborch, realizado en 15801 y 1590, pintado en óleo sobre madera de roble; tiene unas medidas de 38 x 68,5 cm .

Es un paisaje de Dinant en Bélgica donde se ve desde una montaña el curso del río Mosa, hay varios personajes que disfrutan de un día de campo.

“Paisaje con las tentaciones de San Antonio ”, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

El siguiente cuadro “Paisaje con las tentaciones de San Antonio”, realizado por un maestro flamenco desconocido, óleo sobre madera de roble, esta datado entre 1600 y 1625.

El santo se sitúa en el interior de un paisaje indeterminado de un lugar de Holanda, se ve un río y una serie de personajes en el entorno de San Antonio y sus tentaciones, una mujer desnuda monta encima de un caballo de huesos, un hombre con capa monta un dragón, unos monstruos tienen una mujer desnuda, parecen inspirados en El Bosco.

“Rendición de una Ciudad” Obra de Pieter Snayers, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Otro paisaje histórico “Rendición de una Ciudad” Obra de Pieter Snayers, esta datado entre 1625 y 1650, realizado en óleo sobre tela; tiene unas medidas de 108 x 129,3 cm.

Es una paisaje de una ciudad donde sus habitantes se rinden a un ejército que se encuentra organizó a la izquierda de la composición, desde donde dirige las operaciones militares.

“San Leonardo” obra de Andrea Della Robbia, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

La siguiente sala es la 55, esta dedicada a la escultura y los tapices, destaca la figura de “San Leonardo” obra de Andrea Della Robbia, esta datado entre 1501 y 1513, realizada en barro moldeado, cocido, vidriado y policromado, procede del Monasterio de Santa María de Belém en Lisboa; tiene unas medidas de 170 x 67 x 43 cm.

La escultura nos presenta a San Bernardo con una túnica que destaca por su color blanco, se representa a una edad temprana, en su cadera lleva un libro, lo que indica que es el momento de sus estudios teológicos. La figura transmite una impresión de quietud con una representación de los pliegues de su hábito que se acentúa con la posición de la cabeza mirando hacia la izquierda y la pierna derecha, que se dobla bajo el hábito enseñando un zapato.

Obra del taller de Andrea della Robbia, esta escultura fue parte de un grupo de piezas italianas de la iglesia del Monasterio de Santa María de Belém (Jerónimos) donde muy probablemente, vendrá hacia 1514, durante el reinado del rey Manuel I.

El santo es el patrón de los presos, las mujeres embarazadas, los herreros y cerrajeros. La escultura parece explicar el atributo de los grilletes y el alcance y la popularidad de los su adoración.

Es un ejemplo representativo de alta calidad que alcanzo los acabados del taller de Andrea della Robbia. Sobretodo se puede ver en los pliegues y la caída del hábito del Santo, nos representa una elegante la postura.

Se dice que la figura llegada al Monasterio de Belén fue como un regalo del Papa Julio II al rey Manuel I. Además se entrego una imagen de la Virgen con el Niño, adoraban como Nuestra Señora de las Estrellas (expuesta en esta sala), un San Jerónimo y San Antonio, que permanecerá en el monasterio de los Jerónimos, y se perdieron durante el terremoto de 1755.

“Virgen con el niño y san Juan Bautista” obra de Andrea Della Robbia, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Del mismo taller son las siguientes obras, son todos medallones, “Virgen con el niño y san Juan Bautista” esta datada entre el siglo XV y XVI, realizado en el taller de Andrea della Robbia; tiene una diámetro de 74 cm .

El medallón nos representa a la Virgen con el Niño y San Juan Bautista cuando era niño. Está enmarcado por las hojas de cuentas y flores (lirios, margaritas) que discurren en el sentido del horario del reloj.

“Escudo de Armas de Portugal” obra de Andrea Della Robbia, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Otro de los medallones “Escudo de Armas de Portugal” realizado en el talle de Andrea della Robbia; esta datado entre 1485 y 1525; tiene una diámetro de 82 cm

El medallón representa el escudo de armas reales portugueses mostrados por dos ángeles tallados en bajo relieve. Está enmarcado por las hojas de cuentas (laurel, pino), frutas (manzanas, granadas), piñas y las flores que fluyen en la dirección de las agujas del reloj. El escudo de armas portugués con cinco banderas de color malvas y en el bordo rojo y con siete castillos de color amarillos está coronado por la corona real.

“Pelicano” obra de Andrea Della Robbia, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Otra obra de Andrea della Robbia el medallón “Pelicano”, esta datado entre el periodo de 1485 y 1525, escultura bajo relieve, al horno, policromada y vidriada; tiene un diámetro de 82 cm .

El medallón que representa el pelícano eucarístico, está enmarcado por las hojas de cuentas pino, laurel y piñas que se ejecutan en sentido antihorario. El pelicano tiene las alas abiertas donde debajo hay cinco crías que se alimentan. La jerarquía se basa en un montón de hojas y bayas, atado con una filacteria blanca que tiene la inscripción en las letras romanas, IVSTVS. VT. PALMA. FLOREBIT. ET, que traducido: “el justo florecerá como la palmera”.

“Dario” obra de Andrea Della Robbia, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Del taller de Florencia de Andrea della Robbia el medallón “Dario”, esta datado entre el periodo de 1501 y 1525, escultura bajo relieve, al horno, policromada y vidriada; tiene un diámetro de 76 cm .

El Medallón es la representación del busto de un guerrero que se muestra de perfil, esta ornamentado con un cordón azul, otro cordón de hojas de laurel, pino, bellotas, piñas y bayas, que se ejecutan en la dirección de las agujas del reloj. Este marco exterior se divide en seis secciones de dimensiones regulares delimitadas por una cinta amarilla. El busto de guerrero, pintado de blanco sobre un fondo azul. Cubre su cabeza en un casco con alas coronado con un delfín.

“Virgen con el Niño” obra de Andrea Della Robbia, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Otra escultura de la sala “Virgen con el Niño” del taller de Florencia de Andrea della Robbia, esta datado entre el periodo de 1501 y 1525, escultura bajo relieve, al horno, policromada y vidriada; tiene un diámetro de 162 cm .

El medallón de mármol es una representación de la Virgen con el Niño acompañados. El medallón está enmarcado por ocho querubines con cuatro alas (dos abiertas y dos cerradas debajo de la cara), con halos. El borde exterior de esta sección se compone de hojas, flores, conos.

“Historia de Ester” , Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Uno de los tapices más importantes del museo “Historia de Ester”, obra de un taller de Flandes, realizado en lana y seda, esta datado entre 1525 y 1550; tiene unas medidas de 352 x 352 cm .

El tapiz cuenta la escena del Libro de Ester (cap.VII, vers. 1.2), fue un tema con gran presencia durante todo el siglo. XVI. Asuero, entrega en presencia de Esther su anillo a Mardoqueo; más arriba, podemos ver a la izquierda como se muestra una escena complementaria y posterior en el tiempo narrativo, donde debajo de un pórtico, que es la cancillería real, Mardoqueo y Esther entregan cartas selladas con el anillo obtenido de manos de Asuero, que prohíbe la matanza de Judíos por Aman. El gran recinto se llena con profusa decoración de frutas, flores y pájaros. En la parte inferior se decora el tapiz con dos niños lo que nos anuncia la clara influencia italiana.

“Pórtico del Sagrario” obra de Andrea Della Robbia, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Otra de las obras de la escultura de Andrea della Robbia “Pórtico del Sagrario”, realizado en Florencia, esta datado entre 1501 y 1525, procede del Monasterio de la Madre de Dios de Lisboa; tiene unas medidas de 183 x 133 x 81cm .

Es un tipo de retablo donde se representa un Pórtico del tabernáculo. El santuario es el panel rectangular enmarcado por pilastras rematadas por cinco angelotes. El centro del panel, diseñado en perspectiva, está ocupado por un arco de medio punto con casetones, flanqueado por medallones en relieve en los ángulos. El arco cuenta con una cortina abierta donde se representa a dos ángeles de pie. En el centro, debajo de la cortina, una puerta con un arco constituye el acceso al tabernáculo. La coronación es semicircular, dividido en dos secciones paralelas. En cada una de las secciones están representados ángeles con las manos cruzadas sobre el pecho. En la reserva del arco sobre fondo liso, todavía hay otros dos querubines.

“Retablo de la Pasión de Cristo ” , Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Otra de las esculturas importantes “Retablo de la Pasión de Cristo”, realizado en los Países Bajos, Taller Antuérpia, realizado en alabastro y policromado con vestigios dorados; tiene unas medidas de 126 x67x8 cm.

Detalle de “Retablo de la Pasión de Cristo”, Taller Antuérpia, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

La parte central de escultura representa la crucifixión de Cristo en bajo relieve, esta coronado con la representación de la Resurrección. La base es rectangular, con el extremo frontal avanzado, El panel central está enmarcado por un Atlante (derecha) y una cariátide (izquierda), con retropilastras son jónicas con bases áticas. Estos elementos arquitectónicos están flanqueados por estrechas y largas columnas.

La composición de la escena de la Crucifixión muestra a Cristo crucificado flanqueado por dos convictos. En el registro inferior derecha, la Virgen esta apoyada por San Juan Evangelista y las Santas Mujeres. María Magdalena se encuentra arrodillada a los pies de la cruz, Cristo levanta sus brazos mirando. En el fondo, soldados de a pie y otros a caballo están reprimiendo a las gentes.

El panel está coronado con otra escena con voladizos desde donde los querubines caen sobre las pilastras, y dos cabezas de león. En este panel, representa la escena de la Resurrección. En el plano inferior se ven a los soldados cuando cerraron el sepulcro y, en el plano superior, a Cristo asciende al cielo, está levantando su mano derecha en actitud de bendición y la celebración con la bandera en la mano izquierda.

“Interior de una iglesia católica” obra de Gerrit Houckgeest, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Pasamos a la sala 54 donde se encuentra la pintura holandesa del siglo XVII “Interior de una iglesia católica” obra de Gerrit Houckgeest, esta datado entre 1625 y 1660, realizado en óleo sobre madera de roble; tiene unas medidas de 75,5 x 99 cm .

El pintor Gerrit Houckgeest nació en La Haya (Holanda) se especializo en la pintura en la realización de unas buenas perspectivas arquitectónicas, principalmente ejecutadas en los interiores de las iglesias, también realizo diseños para tapices.

En este caso el cuadro nos muestra una amplia iglesia de tres naves, numerosas figuras que se movían por el espacio o en el templo para rezar ante el altar.

“Interior de la Iglesia de Oude, en Delft” obra de Louys Aernouts Elsevier, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Una pintura similar “Interior de la Iglesia de Oude, en Delft”, realizado en óleo sobre tela y madera, obra de Louys Aernouts Elsevier, esta datado en 1653, pertenece a la escuela holandesa de pintura; tiene unas medidas de 54,5 x 44,5 cm .

El pintor nos muestra el interior de la iglesia Oude o San Hipólito (Hippoolytuskerk) en la ciudad de Delft. El escudo de armas se puede ver en el arco de la portada renacentista, que en realidad es una invención del pintor.

“Moisés haciendo brotar el agua entre las rocas”, obra de Jacob de Witt el viejo, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

El siguiente cuadro de temas religiosos “Moisés haciendo brotar el agua entre las rocas”, obra de Jacob de Witt el viejo, esta datado en 1640, realizado en óleo sobre madera de roble, procede del Palacio das Necesidades de Lisboa; tiene unas medidas de 60 x 78 cm .

El cuadro nos relata la escena donde Moisés estando flanqueado por judíos, hace brotar el agua de una roca con la ayuda de un bastón en el monte Hored o monte Sinaí.

“Batalla Naval”, obra de Hendrick Cornelisz Vroom, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Más adelante “Batalla Naval”, obra de Hendrick Cornelisz Vroom, realizado en óleo sobre lámina de cobre, esta datado en 1600; tiene unas medidas de 43 x 78 cm .

El cuadro nos muestra una escena marina donde los buques navegan con las velas desplegadas y banderas izadas se enfrentan en el mar, se puede ver en la parte derecha de la composición un trozo con un paisaje rocoso.

“Cortesana” obra de Jacob Adriaensz Backer, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

El siguiente cuadro es muy curioso “Cortesana” obra de Jacob Adriaensz Backer, realizado en óleo sobre lienzo, esta datado en 1640; tiene unas medidas de 64,5 x 56,5 cm .

Detalle de “Cortesana” obra de Jacob Adriaensz Backer, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Jacob Adriaensz Backer es uno de los pintores que perteneció al Siglo de Oro de la pintura holandesa, no hizo muchos cuadros, en total se han considerado que realizo unos 140 lienzos porque murió a la edad temprana de 40 años, entre su obra destacan los desnudos masculinos y femeninos, realizo retratos y pintura religiosa y mitológica.

Jacob Adriaensz Backer estudió con Rembrandt en su taller por un corto espacio de tiempo después de años de preparación en Leeuwarden, Holanda. Se dio a conocer su pintura como un especialista en retratos. El estilo de Backer se caracteriza por la moderación, por la tranquilad, pintura lisa, delgada y pinceladas ornamentales. Su iluminación puede ser más difusa que la que empleaba Rembrandt

El cuadro esta realizado sobre un fondo en blanco y negro para resaltar más el personaje, una chica que llevaba un traje verde deja los pechos al descubierto, sostiene una moneda entre los dedos de la mano derecha.

Se trata de una cortesana holandesa, el pintor muestra a una hermosa joven con sus pechos al descubierto , enseña una moneda al espectador como señal indicativa de que sólo a cambio de dinero se podrá disfrutar de sus atractivos encantos corporales.

La mentalidad protestante otorga una amplia permisividad a la plasmación del desnudo, mientras que la rigurosa moral católica, vigilada por la Inquisición , impedía la descripción pictórica de cualquier parte del cuerpo que pudiera tener intencionalidad erótica.

“Cristo en Casa de Marta” obra de Pieter de Bloot, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Un cuadro costumbrista “Cristo en Casa de Marta” obra de Pieter de Bloot, realizado en óleo sobre madera de roble, esta datado en 1641, procede del palacio das Necesidades de Lisboa; tiene unas medidas de 45,5 x 36,5 cm .

La escena tiene lugar dentro de la habitación de una casa. En primer plano, a la izquierda, se han convertido en numerosos accesorios y vituallas de cocina, donde se pueden ver verduras, frutas y un gran faisán. En la parte inferior, a la derecha, cerca de la única fuente de iluminación del compartimento, hay cuatro personajes, donde se ven especialmente las figuras de Cristo y Marta, ésta última, se sienta en una mesa con la cabeza cubierta por un pañuelo blanco.

“La Pitonisa de Endor”, obra de Godfriend Schalcker, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

El siguiente cuadro se titula “La Pitonisa de Endor”, obra de Godfriend Schalcker, esta datado entre 1675 y 1700, realizado en óleo sobre tela; tiene unas medidas de 45,5 x 36,5 cm .

La pintura nos presenta una escena de brujería realizada en el interior de una habitación poco iluminada. La bruja esta hojeando un libro aprovechando la poca luz de la sala mientras que con su mano derecha sujeta una vela. Al lado de ella está un hombre.

“Conversación” obra de Pieter de Hooch, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Otro cuadro costumbrista holandés es “Conversación” obra de Pieter de Hooch, esta datada entre 1663 a 1665, realizada en óleo sobre tela, procede del Palacio de Ajuda de Lisboa; tiene unas medidas de 64,5 x 74,5 cm .

La escena transcurre dentro de un salón flamenco. La pared esta adornada con un friso de cuero repujado de Córdoba, hay una gran chimenea que se eleva la altura casi total de la habitación, por encima de la chimenea a un cuadro que representa la Violación de Ganímedes. El interior está iluminado por dos ventanas a la izquierda. Cinco personajes están sentados alrededor de una mesa cubierta con una alfombra, mientras que otro acaba de entrar en la habitación por una puerta y el perro le recibe con ladridos, la puerta se queda entreabierta, por donde se deja que el espectador pueda tener una visión del exterior.

“San Pablo, primer eremita”, obra de Mattia Preti, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

La siguiente obra es “San Pablo, primer eremita”, obra de Mattia Preti, esta datado en 1675, realizado en óleo sobre lienzo.

Mattia Preti es un pintor italiano maestro del barroco, se traslada en su juventud a Roma para estudiar la técnica de los maestros, se especializa en la pintura al fresco lo que le obliga a trasladarse a las ciudades que demandan su pintura.

En este cuadro con cierto aire tenebrista pero a su vez con mucho luz para ser un cuadro barroco, nos presenta a San Pablo, primer eremita, esta semidesnudo con un paño en la cintura y cubierto por un jergón de mimbre, sobre la roca podemos ver la cruz, la calavera y un libro, tiene otro libro abierto y en su mano un rosario de cuentas de madera, la mirada ida, a su derecha la cabeza de un cuervo le ofrece un trozo de queso.

“Retrato del escultor francés Jacques Buirette”, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Más adelante el cuadro “Retrato del escultor francés Jacques Buirette”, obra de un maestro francés desconocido, realizado en óleo sobre lienzo, procede del Palacio das Necessidades de Lisboa; tiene unas medidas de 92 x 74 cm .

El cuadro representa al escultor de medio cuerpo, esta apoyado sobre un caballete en el que se colocó una placa de mármol tallada en bajo relieve con el tema del matrimonio de la pintura y la escultura. La cara del escultor está enmarcada por una melena. Alrededor del cuello se puede ver la camisa blanca cuyas mangas están adornadas con unos ribetes. En los hombros lleva un manto en tono amarillo oscuro con dobladillo bordado.

“Retrato del Señor Noirmont”, obra de Nicolás de Largillière, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Otro de los cuadros de la sala de un pintor francés “Retrato del Señor Noirmont”, obra de Nicolás de Largillière, esta datado entre 1690 y 1710, realizado en óleo sobre lienzo; tiene unas medidas de 138 x 105 cm .

Nicolás de Largillière es un pintor de estilo clasicista francés que tuvo influencia en la pintura de la escuela flamenca, se especializó en los retratos a los que imponía un color brillante, también realizó bodegones, paisajes y temas religiosos.

El retrato destaca por su paisaje de fondo donde aparecen árboles y plantas. El personaje se acentúa por su peluca y sus ropajes de época, donde destaca la capa roja y por el paño empleado con un aspecto terso.

“Triunfo de las Artes”, obra de Giambattista Tiepolo, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Pasamos a la colección de pintores italianos del siglo XVIII “Triunfo de las Artes”, obra de Giambattista Tiepolo, realizado en óleo sobre tela, esta datado en 1730, procede del Palacio de Ajuda de Lisboa; tiene unas medidas de 55,5 x 72 cm .

Giovanni Battista Tiepolo es un pintor y grabador de origen veneciano, este pintor es un claro ejemplo del abandono del estilo barroco, pasando de la oscuridad a la máxima luminosidad para alcanzar la pureza y lo divino.

Este cuadro es un desarrollo de temas mitológicos donde el pintor nos muestra el triunfo de las artes; en la parte inferior de la composición, están representadas tres figuras femeninas que personifican los tres artes visuales: la escultura con un cincel, la arquitectura sosteniendo un libro (probablemente un tratado), y la pintura con un pincel y la paleta, más cerca de la esfera celeste, están representadas las ciencias, entre los que se destaca la geometría y la astronomía que se puede identificar por sus instrumentos. En la parte superior vemos a las deidades protectoras de las Artes y las Ciencias, los dioses Apolo y Minerva y Cronos como el dios del tiempo y la muerte.

“La Fuga de Egipto” obra de Giovanni Battista Tiepolo, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Del mismo artista “ La Fuga de Egipto” obra de Giovanni Battista Tiepolo, esta datado entre 1674 y 1770, realizado en óleo sobre lienzo; tiene unas medidas de 57 x 44 cm .

La pintura es una escena sobre una barca donde se representa el episodio de la "Huida a Egipto", en la composición se ve a la Sagrada Familia que está dirigida por dos ángeles. Particularmente interesante es el juego establecido por los colores brillantes de azul (cielo, el agua y el manto de la Virgen ), los tonos de piel de color rosa y blanco, es un claro ejemplo de cómo se ha abandonado el estilo barroco.

“Deposito en el Túmulo” obra de Giovanni Battista Tiepolo, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Del mismo autor veneciano “Deposito en el Túmulo” obra de Giovanni Battista Tiepolo, esta datado entre 1765 y 1770, realizado en óleo sobre lienzo.

Estamos ante una escena de la vida de Cristo corresponde con el momento en que es depositado en el túmulo, se ha abandonado el dramatismo barroco para una nueva generación de pintores que consiguen los mismos efectos gracias a la luz y el color. En este caso un ángel en medio de una nube contempla como Jesucristo es introducido en el túmulo funerario. La posición de Cristo y su cara nos da una idea del dramatismo del momento.

“Regreso de Boda” obra de Nicolas Antoine Taunay, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Pasamos a la pintura francesa del siglo XVIII con el cuadro “Regreso de Boda” obra de Nicolas Antoine Taunay, realizado en óleo sobre lienzo, esta datado entre 1805 y 1815.

El cuadro nos presenta un paisaje rural con una temática costumbrista donde hay multitud que canta obras de teatro y danzas, le siguen lo novios que ayudan a llevar sus pertenencias.

Escultura Europea, Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

Una parte de las anteriores salas del museo han estado dedicadas a la escultura Europea, intercalando sus obras con la pintura, donde se exponen un fuerte núcleo de producciones inglesas de la época medieval, sobretodo se trata de esculturas de alabastro, también importadas de Flandes y Alemania, en los periodos que abarcaban desde finales del siglo XV y el XVI en madera y esculturas florentinas del taller de Della Robbia y sus seguidores, principalmente ejecutada en azul y blanco de cerámica vidriada, esta moda llegó a Portugal en el siglo XVI. Hay algunos ejemplos de la escultura española. La cronología de esta colección es la de limitar algunos ejemplares de la antigüedad, como un león egipcio, que la tradición dice haber pertenecido a la colección del emperador Tiberio, o un busto romano, y un ejemplar del siglo XIX de Danaide Rodin donado por el Gulbenkian.

En este punto damos por terminado el amplio repaso al Museo Nacional de Arte Antiguo en la parte de las obras de la Colección Permanente. Hemos hecho un lectura serena de la pintura portuguesa descubriendo verdaderas joyas que ignorábamos que existían, además de tener el privilegio de poder contemplar un gran numero de obras de arte de toda Europa, traídas a Portugal gracias al desarrollo económico que alcanzo este país como consecuencia del comercio con el nuevo mundo.

Techo Ilusionista, Palacio dos Condes Alvor-Pombal

Llegamos a la Sala do Tecto Pintado, donde se celebra la exposición temporal “Vita Christi” Marfins Luso Orientais. Esta sala nos adelanta que hemos llegado físicamente a la parte que ocupaba el Palacio dos Condes Alvor-Pombal y estamos en la sala del techo donde se produce un ilusionismo arquitectónico, obra del pintor Vicenzo Bacherelli.

Se trata de un fresco sobre el techo de la sala que nos crea a través de la decoración una imagen ilusionista, corresponde con una variante pictórica del barroco florentino, aunque Vicenzo Bacherelli llega a Portugal con la intención de crear un estilo personal propio. La perspectiva ilusionista consiste en crear con pintura lo que pudiera parecer hecho con escayola, mármol o madera.

El inicio de los descubrimiento durante el siglo XV supone un incremento del comercio entre Europa y Asia a través de la Ruta la Seda, entre las manufacturas que llegan a Portugal son las esculturas talladas en Marfil, está ese momento los grandes talladores de marfil se encontraban en el interior de los conventos realizando objetos de devoción. Pero con el desarrollo del comercio con oriente hay dos zonas donde se empiezan a confeccionar tallas para la devoción cristiana, es en Goa y en China.

Marfil Virgen con el Niño, Museo Arte Antiguo

La conquista de la ciudad India de Goa por Alfonso de Albuquerque en 1510, es elegida por rey Manuel I para convertirse en la capital del estado de la India. Durante la época de colonización la ciudad vive un período de transformación y se convierte en el primer centro de Oriente para el comercio de los productos básicos y materiales preciosos durante el siglo XVII.

Goa adquiere importancia en la evangelización de Oriente, se crea una diócesis y archidiócesis en 1534 en 1557. Con la implantación de las distintas órdenes religiosas fue acompañada de una demanda y producción de objetos de culto, que tenía una amplia aceptación entre los nativos. Antes de la nueva religión católica romana, indios trataron de adaptarse lo más posible a sus costumbres ancestrales que las modificaciones impuestas por los conquistadores. Los artesanos locales talladores de marfil copiaban los modelos procedentes de Portugal, en su defecto, sin embargo, creaban bellos objetos combinando su forma de tallar con el gusto europeo.

La colección que se presenta en la exposición “Vita Christi”, es una recopilación de tallas de diferentes procedencias, muchas de ellas son del propio Museo Nacional de Arte Antiguo y otras de particulares.

“Retablo de Cristo en Marfil ” , Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa

La figura estrella de la exposición es un retablo elaborado totalmente en marfil, tiene un diseño de forma piramidal, esta coronado con un impresionante Crucifijo, se intercalan cuadros con escenas devocionales con una decoración de gemas y piedras preciosas, esta ornamentado a la forma oriental

RUBENS, BRUEGHEL, LORRAIN. A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

En la planta baja de Museo Nacional de Arte Antiguo esta dedicado a las exposiciones temporales, en estos momentos tenemos la suerte de ver una de pintura que difícilmente podríamos verla fuera de España se ha titulado aquí: RUBENS, BRUEGHEL, LORRAIN. A Paisagem Nórdica do Museu do Prado.

El interés además de su valor artístico es la posibilidad de fotografiar los cuadros; es de todos conocidos que en el interior del Museo del Prado incomprensiblemente no permite fotografiar sus lienzos, tiene una norma que impide la difusión de sus obras de arte dejando sus contenidos en el interior, dentro de unas salas que impide una proyección internacional y gratuita que en estos momentos se produce gracias a los visitantes y que cuelgan sus fotografías y sus opiniones en Internet.

El Museu Nacional de Arte Antiga de Lisboa, junto al Louvre de París, el Rijksmuseum de Amsterdam, Kunsthistorisches Museum,Viena, por poner unos ejemplos, son museos donde se permiten que los cuadros puedan ser fotografiados, ampliando la difusión de sus obras dentro de los limites que permite la actual tecnología y que se traduce en una publicidad exponencial, gracias a todos sus visitantes y, esto se convierte en el incremento de sus visitas.

Detalle. A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Hay un momento en el arte y en la pintura que el mundo abandona la mirada religiosa para darse cuenta que el hombre existe, que la condición humana gira también fuera de las iglesias y que todo esto se puede inmortalizar en el interior de un lienzo, es fruto de una nueva corriente que se llamo humanismo.

RUBENS, BRUEGHEL, LORRAIN. A Paisagem Nórdica do Museu do Prado, Museu Nacional de Arte Antiga de Lisboa:

“La montaña cruce de caminos, encuentro de viajeros”. Una de las cuestiones más sugestivas de la pintura nórdica es el éxito del paisaje de montañas entre pintores, tratadistas, coleccionistas de unas tierras eminentemente llanas. En la actualidad estos paisajes han sido interpretados como una temprana manifestación del concepto estético de «lo sublime» que triunfara durante el siglo XVIII o han sido relacionados con la disputa teológica en torno a la creación de las montañas planteada por los padres de la Iglesia , vigente desde el siglo XVII, también entre los teólogos protestantes.

Sin embargo, entorno a 1600 parece haber prevalecido una interpretación moralizante, derivada de la tradición alegórica de la montaña como símbolo del arduo paso de por vida para entrar en el Templo de la Virtud. Pero también es cierto que su éxito pudo ser debido simplemente al mismo interés por lo raro, lo inusual, que subyace a los «gabinetes de maravillas» (Wunderkammer), tan en moda en aquella época. La montaña como asunto pictórico arranca con la serie de grabados Grandes Paisajes, basada en doce dibujos de paisajes alpinos que Pieter Brueghel el Viejo (ca. 1525-1569) hizo tras regresar de Italia en 1554. En la segunda década del siglo XVII, las vistas de montañas enormes y dramáticas dejan paso a unas visiones más líricas y próximas.

“Paisaje con gitanos” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

El primer cuadro de la exposición es del pintor David Teniers, el Joven “Paisaje con gitanos”, realizado en óleo sobre lienzo, esta datado entre 1641 y 1645.

Hacia mediados del siglo XVII, la tradicional división de tres planos de colores fue sustituida por una construcción espacial más naturalista basada en juegos de luces y sombras. Como era habitual, los gitanos están ante una cueva que se refiere a su vida errante y al margen de la ley. Las cabañas y los campesinos simbolizan la vida sedentaria sometida a reglas sociales.

“Boda campestre” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Jan Brueghel, el Viejo “Boda Campestre”, realizada en óleo sobre lienzo, esta datada entre 1621 y 1623.

El cuadro trata una escena costumbrista en el paisaje como el cortejo nupcial, el ritual de toda boda campesina, es una metáfora de la unión y la concordia entre los archiduques y sus súbditos bajo la tutela de la iglesia de Roma, aquí representada por el templo del centro. Los participantes del cortejo que avanza en orden son la expresión del proceso civilizador impulsado por los archiduques, y los campesinos que danzan simbolizando la armonía entre los tres estados: nobleza, clero y pueblo.

“La vida en el campo” ..- El nueve de abril de 1609 se firma la Tregua de los Doce Años entre España y la Provincias Bajas de Norte, las protestantes, que se constituyeron en una nación independiente y pasaron a ser las Provincias Unidas. Mientras tanto, las Provincias Bajas de Sur, las católicas, permanecieron bajo soberanía española. En las Provincias Bajas, los archiduques Alberto e Isabel Clara Eugenia iniciaron una política de recuperación económica y cultural encaminada a la consecución de un sueño: la reunificación final de todas las provincias, católicas y protestantes, en una nación soberana y tolerante.

Por su parte, la burguesía mercantil transformó las siete Provincias Unidas en una de las principales potencias europeas del siglo XVII. Unos y otros se sirvieron de la pintura como propaganda. Los primeros, para difundir la imagen de un nuevo orden social, armónico y feliz. Los segundos, para mostrarse como una nación flamante y poderosa. Puesto que la reconstrucción de las Provincias Bajas la colaboración del campesinado era fundamental, los archiduques consideraron que la representación de la vida campesina en su entorno natural era la temática más apropiada para las pinturas. A pesar de tratarse de representaciones propagandista y, por tanto, idealizadas, estos paisajes con escenas de la vida campesina son documentos de primera mano para conocer la recuperación del país tras las penurias de la guerra.

“La vida campesina” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Jan Brueghel, el Viejo “La vida campesina”, realizada en óleo sobre lienzo, esta datada entre 1620 y 1622.

El riachuelo divide la composición en dos partes desiguales: a la izquierda esta ocupada por una pequeña construcción donde aparecen campesinos atareados en la fabricación de la mantequilla y su preparación para el transporte; a la derecha, se ve una extensa pradera con campesinos que ordeñan a sus vacas. La presencia, junto a ellos, del pintor y su familia permite interpretar este paisaje como la implicación personal de Jan Brueghel que plasma en su obra el renacer social y económico emprendido por los archiduques.

“Paisaje con molinos de viento” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Jan Brueghel, el Joven “Paisaje con molinos de viento”, realizado en óleo sobre madera, esta datada entre 1607 y 1608.

En este lienzo se describe una de las labores propias del campesinado: la fabricación y el transporte de la harina. El protagonista indiscutible es el molino, que fue una herramienta decisiva para el desarrollo de los Países Bajos; uno de los usos en las provincia meridionales era la fabricación de la harina, mientras que en las provincias septentrionales funcionaban como bombas de drenaje del sistema de canalización de los terrenos ganados al mar.

“La Plaza de la Aldea” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del Pintor Pieter Bout “La plaza de la aldea”, fue realizado en óleo sobre tabla, esta datado y fechado en 1678, pertenece a la escuela flamenca; tiene unas dimensiones de 27x43 cm.

Esta obra de Pieter Bout mantiene todavía el esquema compositivo característico del siglo XVI, con un primer plano oscuro con figuras y escasa profundidad espacial. Como en la mayor parte de sus cuadros, la escena está animada por una multitud de personas y animales que realizan su vida cotidiana. El colorido es muy vivo y está aplicado con una pincelada pequeña y precisa. El protagonista es la vida diaria donde se refleja todos los elementos de una prospera población rural prospera: la iglesia en el centro de la composición, el pozo, el molino, y las casas a dos aguas.

“Paisaje con Barcas ” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Izaak van Oosten “Paisaje con barcas” realizado en óleo sobre plancha de cobre, esta datado entre 1652 y 1661, pertenece a la escuela flamenca; tiene unas medidas de 34 x 45 cm .

El gusto de la nobleza por los paisajes de aldeas se mantuvo a lo largo de todo el siglo XVII, pero los seguidores de Jan Brueghel apenas hicieron evolucionar los esquemas compositivos establecidos por él, por lo que el género se quedó en cierto modo estancado. De esta forma, Izaak van Oosten, copia de este autor la obra original, con alguna variación, "Canal en una aldea", un pequeño cobre fechado en 1602 (hoy en paradero desconocido) con el que Jan Brueghel el Viejo inauguraba el paisaje fluvial unido a las escenas de la vida cotidiana en una aldea.

“Mercado y Lavadero en Flandes” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

La colaboración pictórica entre Jan Brueghel, el Viejo y Joos de Momper, el Joven “Mercado y lavadero en Flandes”, obra realizada en óleo sobre lienzo, esta datada entre 1621 y 1622; pertenece a la escuela flamenca; tiene unas medidas de 166 x 194 cm .

La composición de la obra aprovecha un árbol en el primer plano para separar la calle de la pradera donde unas aldeanas ponen la colada a secar y blanquear al sol, tarea típica de la primavera. Las escenas del mercado querían borrar el recuerdo entre la población por la escasez que tuvo lugar durante los años de la guerra, y el blanqueo de ropa era una de las industrias locales que había alcanzado mayor fama más allá de los Países bajos.

Este cuadro es un ejemplo del trabajo conjunto entre dos pintores Brueghel y Momper, donde gracias al pincel de ambos se muestra la sencillez de la vida rural en Flandes, uniendo el género del paisaje con la pintura de la vida cotidiana. Los grupos de figuras fueron realizados por Brueghel, mientras que Momper pintó el paisaje, con sus características tonalidades violáceas en el fondo.

“Tiro con Arco” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor David Teniers, el Joven “Tiro con arco”, fue realizado en óleo sobre tabla, esta datado y firmado en 1645, pertenece a la escuela flamenca.

En este cuadro se ven una de las actividades de ocio más importante del campesinado, el tiro con arco, la otra era la petanca. La luz y el color funden las imágenes de los distintos elementos del paisaje creando una unidad armoniosa y equilibrada, acorde con la atmósfera de descanso que el pintor quiere transmitir. La disposición de las figuras está pensada en función del momento elegido: lanzar la bola o disparar la fecha.

“Juego de Bolos” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor David Teniers, el Joven “Juego de petanca”, fue realizado en óleo sobre tabla, esta datado y firmado en 1645, pertenece a la escuela flamenca; tiene unas medidas de 42 x 71 cm .

La petanca era otro de los juegos populares entre el campesinado en el siglo XVII. El esquema compositivo utilizado aquí por David Teniers es similar a otras obras suyas. En un extremo los volúmenes de las casas sirven de telón de fondo a la escena. En el otro lado, separado en esta ocasión por un talud de tierra, se desarrolla una perspectiva hacia un fondo del paisaje, donde se sitúa una pequeña población.

La presencia de un obelisco es el aspecto más singular de esta pintura, en la que Teniers repite motivos habituales en otras obras, como el grupo de bebedores delante de la puerta de una venta o la figura que asoma por la misma.

“Fiesta de Nuestra Señora del Bosque” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Denis van Alsloot “Fiesta de Nuestra Señora del Bosque”, realizada en óleo sobre lienzo, pertenece a la escuela flamenca, esta datado y firmado en 1616.

El lienzo representa un momento de la celebración de la fiesta de Nuestra Señora del Bosque alrededor del Vivier d´Oie, un estanque situado al sur de Bruselas, en el bosque de Soignes. La presencia de un hombre de pie en medio del estanque ha llevado a relacionar esta celebración con una antigua leyenda según la cual un cervecero convenció a sus vecinos de que iba a ocurrir un milagro en ese estanque, en un día determinado, un hombre caminaría sobre sus aguas. Llegado el día el hombre no apareció, pero el cervecero hizo su agosto con las numerosas personas que habían acudido a presenciar el milagro.

Desde el punto de vista artístico, este paisaje de Van Alsloot se inscribe en la tradición de los grabados conmemorativos de fiestas solemnes. Todos los asistentes van vestidos de gala, lo que indica que se trata de una celebración cortesana. En el pabellón cubierto construido en la orilla derecha se puede identificar a los archiduques Alberto de Austria casado con su prima Isabel Clara Eugenia. Por el camino, donde se encuentran las carrozas de los soberanos y su cortejo, desfila un escuadrón de arcabuceros y lanceros en traje de gala seguidos por un portaestandarte con una bandera con la cruz de Borgoña. Se considera que este cuadro es una variación que Isabel Clara Eugenia encargó al pintor para su hermano, el rey Felipe III, del paisaje con el mismo asunto que se conserva en palacio del Pardo y que ha sido identificado como el último de los ocho cuadros de gran formato encargados al pintor por los Archiduques en 1616, para conmemorar las fiestas que habían organizado en Bruselas el año anterior como reafirmación de su soberanía sobre los Países Bajos meridionales. La serie figuraba en 1636 en el Alcázar de Madrid, en el "Salón Grande de las Fiestas Públicas", y luego se desperdigó. De este cuadro existe otra copia del pintor, en los Musées Royaux des Beaux-Arts de Bruselas.

Del pintor Hendrick Jacobsz, Dubbels “Puerto de Ámsterdam en invierno”; esta datado entre 1656 y 1660, realizado en óleo sobre lienzo.

“El Puerto de Amsterdam en Invierno” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

El cuadro nos muestra una vista del muelle oriental del puerto de Ámsterdam. Es una de las pocas escenas invernales conservadas de este pintor, más interesado en plasmar el paisaje real de hielo y nieve que la minuciosa reproducción de escenas anecdóticas. Como es característico de los paisajes holandeses, la línea del horizonte es muy baja, de forma que el cielo casi ocupa tres cuartas partes de la composición.

“Paisaje de hielo y nieve” .- La vistas de canales helados con gentes ocupadas en su tareas o disfrutando de su tiempo libre son, sin duda, los paisajes más específicamente nórdicos. Su origen se remonta a la miniatura que ilustra el mes de febrero en el libro Muy ricas horas del Duque Berry (1411-1416). Sin embargo, fue Pieter Brueghel el Viejo (ca. 1525-1569) quien los popularizó y los pintores holandeses quienes los consideraron como un genero independiente al desvincularlos de la representación de los meses del año o de las escenas de la Navidad. Desde el punto de vista artístico, el invierno proporcionaba la ocasión de estudiar y reproducir los especiales juegos de luces y reflejos sobre el hielo y la nieve y las consiguientes tonalidades delicadas de azules y rosas; desde el punto de vista icnográfico, era el pretexto para representar escenas de género sobre el hielo. Por ello, esta vistas son un documento de primera mano para conocer el transcurso de la vida diaria durante esos largos inviernos y ratifican lo narrado por numerosos viajeros de la época sobre la capacidad de aquellas gentes para disfrutar de su país aun en condiciones extremas, pero también son imágenes de la dureza de la enfrentamientos militares durante el invierno. A finales del siglo XVII, el género había pasado de moda.

“Paisaje Alpino” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Tobias Varhaecht se cuelga la obra “Paisaje Alpino”, realizada en óleo sobre lienzo, esta datada entre 1600 y 1615.

La composición del cuadro sigue ligada a la tradición paisajística del siglo XVI; se produce en el cuadro una estructuración espacial a tres bandas de color, paralelas hacia el fondo, la línea del horizonte elevada, es una representación detallada de los diversos elementos, y una mezcla de todas las tipológicas de paisajes posibles: de montañas, bosques, ríos, mares, campiñas y arquitectura. Así, en esta vista es un cuadro híbrido de paisaje naturalista y realista soñado: El escudo de armas que aparece en el centro del lienzo no ha podido ser identificado.

“Paisaje Nevado con Trampa para Pájaros” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Pieter Brueghel, el Joven “Paisaje nevado con trampa para pájaros”, realizado en óleo sobre tabla, esta datado en 1601, pertenece a la escuela flamenca.

Es una copia del original pintado por su padre Pieter Brueghel, el Viejo, en 1565 y que marca el inicio de los paisajes de invierno. La presencia dada a la jaula de los pájaros a los pies del árbol y la presencia de patinadores llevan a interpretar la obra como una alegoría moralizante sobre la fragilidad de la existencia humana, que está dispuesta a peligrosas trampas.

“Paisaje invernal con patinadores” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Joost Cornelisz, Droochsioot “Paisaje invernal con patinadores” realizado en óleo sobre lienzo, esta datado en 1682.

A pesar del aparente naturalismo que desprende la obra, esta inspirada en la pintura de Pieter Brueghel, el Viejo. Por ello los personajes van vestidos a la moda del siglo XVI, como la mujer envuelta con el manto negro y con el sombrero tradicional de Amberes, y otros van vestidos ya con la moda del siglo XVII. Los elegantes trineos tirados por caballos adornados con plumas, son utilizados por las clases altas, eran muy admirados por los extranjeros.

“Paisaje nevado” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Atribuido al pinto Jan Brueghel, el Joven “Paisaje Nevado”, realizado en óleo sobre tabla, esta datado en 1625.

La escena representa la vida en una aldea durante un día del invierno. Los contornos están minuciosamente dibujados, de manera que los diferentes elementos del paisaje se suman y yuxtaponen, pero no se funden. Brueghel reproduce el paisaje invernal de manera objetiva, pero no transmite al espectador sensación de frío.

“Paisaje con patinadores” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Joos de Momper, el Joven “Paisaje con patinadores”, esta datado en 1615, realizado en óleo sobre tabla de madera.

El cuadro pertenece a una serie que hizo Momper e inicio en 1615 sobre las cuatro estaciones siguiendo la tradición establecida por Pieter Brueghel, el Viejo. Sin embargo, Momper elimina todo el contenido simbólico y alegórico relativo al paso de la vida y se limita a representar los distintos elementos que integran el paisaje, con lo que da un salto artístico fundamental para el desarrollo de este género.

“Asedio de Aire-sur-la-Lys” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Peeter Snayers “Asedio de Aire-sur-la-Lys”, esta fechado y firmado en 1653, realizado en óleo sobre lienzo.

El sitiar a las ciudades formaba parte de la estrategia militar de la época. El cuadro representa el asedio de Aire-sur-la-Lys, una de las pocas ciudades que fue rendida en pleno invierno, en diciembre de 1641, por el ejercito español del cardenal infante don Fernando. Antes de finalizar el sitio cayó enfermo y murió el 9 de noviembre. El general portugués Francisco Manuel de Melo fue nombrado gobernador general interino de los Países Bajos.

“Carnaval sobre el hielo” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Pieter Bout “Carnaval sobre el hielo”, esta datado en 1678, realizado en óleo sobre tabla de madera.

El trineo esta tirado por un caballo enjaezado y conducido de las riendas por un hombre con un gorro con cascabeles, y el joven sentado en él, con el torso semicubierto con una túnica blanca y coronado con hojas de parra, permiten identificar la obra como una personificación del carnaval e interpretar la escena como la representación de alguno de los numerosos festejos carnavalescos celebrados entre noviembre y febrero.

“El bosque como escenario” .- La vida en el bosque, el bosque bíblico y el bosque encantado. Desde la última década del siglo XVI, Paul Bril (1553/1554-1526), Gillis van Coninxloo (1544-1606) y Jan Brueghel el Viejo enfrentan al espectador con el bosque, invitándole a explorarlo. El bosque de los pintores nórdicos es un lugar real, aunque idealizado, pintado para emocionarlo.

Es el bosque que el pintor conoce, que vive y que desea que el espectador también conozca y viva.

Por ello, le obliga a adentrarse en su espesura para descubrir la vida que acontece en él. Además, este bosque naturalista es también el escenario de dos narraciones bíblicas concretas, Adán y Eva en el Jardín de Edén (Génesis 2) y la entrada de los animales del Arca de Noé (Génesis 7) o el escenario de asuntos mitológicos, un bosque «bosque encantado».

El «bosque bíblico» es un canto a la Creación y una invitación al goce estético de la belleza sensual del hombre, del mundo animal y vegetal.

El «bosque encantado» es, por el contrario, una celebración del goce estético que produce la belleza sensual del desnudo. Como era practica habitual en los Países Bajos, muchos de estos bosques son obra de colaboración entre dos pintores, uno especializado en paisaje y otro en figuras.

“Bosque con jinetes y perros” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Cornelis Hendricksz. Vroom “Bosque con jinetes y perros”, realizado en óleo sobre tabla de madera, datado entre 1625 y 1630.

La composición esta construida como un túnel sombrío que al fondo de la escena deja de ver la luz, un recurso compositivo pensado para acentuar la sensación de profundidad espacial de este bosque. Entre los árboles se descubren unas figuras de jinetes y unos galgos persiguiendo una liebre. El ambiente de calma, el refinado azul del cielo y el sutil juego de luces son característicos de los bosques de Vroom.

“Bosque” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Simon de Vlieger “Bosque”, realizado en óleo sobre talla, esta datado entre 1640 y 1645.

La obra está cargada de dramatismo, con ese imponente grupo de árboles azotados por el viento al paso de una tormenta, aunque el sol se anuncia ya en el horizonte. Característico de los bosques holandeses es la reducción al máximo de la presencia de figuras que, en este caso, se limita al caminante que avanza hacia la pequeña aldea que se ve al fondo.

“Bosque con Diana y Acteón” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Denis van Alsloot y Hendrik de Clerck “Bosque con Diana y Acteón”, esta datado en 1608, realizado en óleo sobre tabla.

Diana transforma a Acteón en un ciervo por haberla descubierto mientras ellas y sus ninfas se bañaban, según se narra en las Metamorfosis de Ovidio. Como es habitual en Alsloot, las ramas y las hojas de los árboles se mantienen serenas, y toda la escena, a pesar del dramatismo del episodio, respira calma y serenidad. Las figuras fueron pintadas por De Clerck.

“Bosque con carretas atravesando un arroyo y jinetes” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Jan Brueghel el Viejo “Bosque con carretas atravesando un arroyo y jinetes” realizado en óleo sobre tabla, esta datado en 1607.

Esta composición, con transitados caminos y una aldea en el horizonte, induce al espectador a entrar en el bosque para vivirlo y le ofrece varias sugerencias alternativas según el personaje al que decida seguir: a los jinetes, a las carretas o a la familia de campesinos que se adentra en la espesura.

“Entrada en el Arca de Noé” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Jan Brueghel el Joven “Entrada en el Arca de Noé”, realizado en óleo sobre plancha de cobre, esta datado en 1630.

El árbol sin hojas tiene una doble función: servir de lugar de descanso a las aves y separar el medio acuático del medio terrestre. Está contrarrestado por los árboles frondosos y las edificaciones de la derecha –es decir, lo que va a sucumbir con el diluvio–.

En el plano medio, Noé con su mujer y su hija contemplan el avance de los animales hacia el arca situada en el fondo.

“Adan y Eva en el Paraíso” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Jan Brueghel el Joven “Adán y Eva en el Paraíso”, realizado en óleo sobre tabla de madera, esta datado en 1618.

La lectura del cuadro es más explicita. El Árbol del Bien y del Mal, con la serpiente enroscada en su trono, está colocado en el plano medio y, en el centro del espacio compositivo, se divide la obra en dos mitades simétricas. Delante del árbol, Eva ofrece la manzana a Adán, mientras los numerosos animales siguen conviviendo todavía en paz y armonía, ajenos al inminente fin del Paraíso.

“Paisaje” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Atribuido al pintor Jan Brueghel el Viejo “Paisaje” realizado en óleo sobre plancha de cobre, esta datado en 1604, pertenece a la escuela flamenca; tiene unas medidas de 24 x 19 cm .

Es una escena cualquiera de un paisaje que nos permiten relacionarlo con dos pequeñas tablas: El sacrificio de Abraham (Ginebra, Musée d Art et de Histoire) y Bosque (Viena, Kunsthistorisches Museum, Gemäldegalerie), pintadas por Jan Brueghel el Viejo hacia 1604-10. Es posible que lo pintara en el verano de 1604, durante su estancia en la corte de Rodolfo II en Praga, donde Roelant Savery lo pudo ver y utilizar como modelo para su Bosque con vendedora de frutas (Viena, Kunsthistorisches Museum, Gemäldegalerie). El formato vertical y la estructuración espacial en tres planos cromáticos paralelos (marrón, verde y azul) son característicos de la pintura del siglo XVI. Sin embargo, Brueghel suaviza la transición entre ellos dotando así al conjunto de una mayor unidad espacial.

“Abundancia y los cuatro elementos” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Jan Brueghel el Viejo y Hendrick van Balen “Abundancia de los cuatro elementos” es un tema alegórico, realizado en óleo sobre tabla, esta datado en 1615; tiene unas medidas de 62 x 105 cm .

La escena aparece en un bosque, delante de unos juncos está la Abundancia , personificada como Ceres, diosa de la agricultura y de la fertilidad. Lleva el cabello adornado con espigas de trigo y sujeta el cuerno de la abundancia. La Tierra , sentada a sus pies, le hace entrega de unas uvas, uno de sus productos. Está encarnada en Flora, la diosa de la tierra que lleva el cabello adornado con una guirnalda de flores en alusión a su condición, también es considerada como diosa de la primavera. De pie, el Agua, personificada como Afrodita, la diosa del mar, vierte agua de una caracola para regar la tierra. En la parte superior vuelan abrazadas otras dos figuras femeninas que representan los otros dos elementos: el Fuego como Vesta, diosa del fuego, y el Aire, como Juno, que en la “Iconología” de Cesare Ripa –la rama de la simbología y de la semiología que estudia las denominaciones visuales del arte– era la personificación de este elemento. Sujeta con su mano un ave del Paraíso, su atributo. Pero, además, Brueghel incluye el "staffage" –son las figuras humanas y animales representados en una escena, especialmente un paisaje , que no son el objeto principal de la obra– que habita el interior del bosque un grupo de campesinos, en alusión a los hombres como receptores y beneficiarios últimos de la abundancia de dones que les ofrece la naturaleza. Las figuras son de Van Balen. Su modelado preciso armoniza con el refinamiento y la meticulosidad del paisaje de Brueghel, con el que están relacionadas a través de los diversos elementos: la Tierra , por medio del macizo de flores y los frutos del primer plano; el Agua, por el río lleno de peces y cangrejos procedentes del mar que se vislumbra al fondo; el Fuego, por la antorcha; el Aire, por los pájaros, y, finalmente, la Abundancia , por el macho cabrío que figura a su lado, tradicionalmente un símbolo de la sexualidad, pero que aquí debe ser interpretado como una referencia a la fertilidad de la tierra.

“Bosque con una Laguna” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Jan Brueghel el Joven y taller “Bosque con una laguna”, realizado en óleo sobre tabla, esta datado entre 1605 y 1615, pertenece a la escuela de pintura flamenca; tiene unas medidas de 21 x 33 cm .

El cuadro corresponde con un paisaje flamenco en donde podemos destacar que el espacio está estructurado en dos mitades separadas por el frondoso árbol que se alza en el centro, se trata de recurso pictórico del paisaje manierista nórdico. La izquierda está ocupada por una laguna y la derecha por un camino de tierra. La parte izquierda es una copia de Paisaje con Tobías despidiéndose de su madre , hoy atribuido a Jan Brueghel el Joven (se halla en San Petersburgo, Museo Estatal del Hermitage). Los árboles y el agua están representados con maestría; sin embargo, el esquematismo de las figuras denota la intervención de un colaborador. A través de éstas la mirada del espectador es conducida desde el pescador sentado en el primer plano, y a través de los diferentes personajes ataviados de distintas formas, hasta las edificaciones que cierran el fondo: a la izquierda, una aldea, y a la derecha, una edificación fantástica.

“El paraíso terrenal” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Jan Brueghel el Joven “El Paraíso Terrenal”, realizado en óleo sobre tabla, esta datado en 1620, pertenece a la escuela flamenca de pintura; tiene unas medidas de 59 x 41 cm .

El cuadro nos muestra una delicada armonía de colores: verdes, amarillos y ocres con las vivas notas de color del plumaje de los papagayos como contrapunto. El espectador, confrontado a gigantescos robles de espeso follaje, queda en un primer momento desorientado, ya que no hay una única perspectiva que lo guíe. Pero en seguida descubre las variadas parejas de animales que pueblan este bosque y que le ayudan a recorrerlo detenidamente hasta llegar al claro del fondo, donde descubre una diminuta pareja humana desnuda y de pie bajo un árbol. Las manzanas del gigantesco árbol en el primer plano, que ocupa casi la totalidad del espacio compositivo, permiten identificar a la pareja del fondo como Adán y Eva en el Paraíso debajo del Árbol de la Vida antes de caer en el pecado (Génesis 2). Esta identificación queda ratificada por la prominente presencia de papagayos, aves parlantes que en la simbología cristiana personifican a Cristo nacido de una Virgen Inmaculada y que con su muerte redimiría a la humanidad del Pecado Original. Es sorprendente la minuciosidad en la representación de los troncos y las hojas de los árboles, así como de las hierbas y las plantas.

“Rubens y el Paisaje” ..- El pintor fue reconocido por sus coetáneos como el pintor más destacado de la época, fue también coleccionista, erudito, humanista y, además, diplomático al servicio de los archiduques de los Países Bajos, Alberto e Isabel Clara Eugenia, del rey Felipe IV y otros gobernantes de la época. Pero, ante todo, fue un artista fiel a sus propias convicciones y a su libertad creativa. La fama le llego como pintor de historia pero, a pesar de la cantidad de encargos que como tal recibió, no dejo de lado el paisaje. Es más, fue el único genero que cultivó durante sus últimos años, y que guardará para si más de la mitad de los treinta cuadros que pintó y regalará el resto a sus amigos y patronos más allegados para indicar que los consideraba la parcela más personal de su producción y son, por tanto, la parte más entrañable de su obra. Es muy difícil de establecer su cronología ya que no están fechados, no se han encontrado documentos de su encargo y Rubens apenas los menciona en su abundante correspondencia. Asimismo, las referencias a estos paisajes en escritos contemporáneos son muy escasas puesto que, a excepción de los pocos que mando grabar a Boetius Bolswert (1580-1633), apenas se conocieron hasta la muerte del pintor y la consiguiente venta de la colección.

“Acto de devoción de Rodolfo I de Habsburgo” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Pedro Pablo Rubens y Jan Wildens “Acto de devoción de Rodolfo I de Habsburgo”, realizado en óleo sobre lienzo, pertenece a la escuela flamenca, esta datada en el periodo de 1618 a 1620; tiene unas medidas de 199 x 286 cm .

Rubens realizó en varias ocasiones cuadros de marcado significado político. Esta pintura narra el momento en que Rodolfo, fundador de linaje de los Habsburgo, cede el caballo a un clérigo que porta la Eucaristía. Con tal gesto de humildad y de respeto el emperador asumía la preeminencia de Dios sobre el poder terrenal y demostraba su devoción.

Hay una leyenda sobre la devoción de los reyes al sacramento de la Eucaristía que se transmite en este lienzo: Rodolfo, conde de Habsburgo y fundador de la dinastía, escuchó durante una cacería la campanilla anunciadora del Viático; inmediatamente marchó hasta divisar a un sacerdote con la Sagrada Hostia que se disponía a cruzar un río; Rodolfo adoró de rodillas el Cuerpo de Cristo, cedió su cabalgadura al sacerdote y le acompañó hasta la humilde casa del moribundo; de regreso a la iglesia, y al serle devuelta la cabalgadura, el piadoso conde murmuró: «no permita Dios que yo ni alguno de los míos suba en caballo que sé de cierto que ha llevado a mi Criador». Esto ocurría hacia 1271; según se proclamó luego, y como premio a su gesto, el Altísimo habría favorecido a su descendencia con el inmenso imperio de que gozaron.

Al parecer, el cuadro fue realizado conjuntamente y el paisaje fue encomendado a Jan Wildens (1585/6-1653), uno de los principales especialistas flamencos en este género, que a menudo trabajó con Rubens. El cuadro se documenta desde 1636 cuando, siendo propiedad del rey español Felipe IV de Habsburgo, colgaba de las paredes del Alcázar de Madrid.

“Atalanta y Meleagro cazando el jabalí de Calidonia” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del Pintor Pedro Pablo Rubens “Atalanta y Meleagro cazando el jabalí de Calidonia”, realizado en óleo sobre lienzo, esta datado entre 1635 y 1636; tiene unas dimensiones de 1462 x 264 cm .

En esta ocasión Rubens ilustrará este pasaje, distribuyendo las figuras en primer plano y en la parte baja de la composición, con el fin de conducir la mirada del espectador hacia el centro de la imagen, donde se encuentra Atalanta, habiendo herido mortalmente al animal, azuza contra él a los perros. A la izquierda entran en la escena sus primos y a la derecha Meleagro, blandiendo un largo venablo.

Rubens, perfecto conocedor de los textos clásicos, es fiel al relato de Ovidio. En esta obra recrea, como es característico en la última etapa de su pintura, un frondoso paisaje. En él establece una amplia panorámica, con un punto de luz a la izquierda. Abandonando el sentido naturalista de otras obras, crea un entorno poético e idílico, muy apropiado para el tema. La fuente de inspiración visual fueron ciertos relieves de sarcófagos antiguos, así como dibujos de Giulio Romano.

“Visión de san Huberto” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Pedro Pablo Rubens y Jan Brueghel el Viejo “Visión de San Huberto” realizado en óleo sobre tabla, pertenece a la escuela flamenca, esa datada entre 1617 y 1620; tiene unas medidas de 63 x 100,5 cm .

El cuadro nos presenta a la derecha a San Huberto junto a sus perros y a su caballo, permaneciendo los animales ajenos al milagro. En el centro de la tabla se sitúa el ciervo, entre cuyas astas se apareció la cruz al santo en el momento que se oía la voz de Dios, reprochando la afición de San Huberto a la caza y por la que estaba descuidando su salvación. Alrededor de las figuras contemplamos el bosque obteniéndose un magnífico punto de fuga tras el ciervo, con la luz como principal protagonista.

La devoción hacia San Huberto, cuyo milagro tuvo lugar en los bosques de Flandes en época medieval, se incrementó en los inicios del siglo XVII, multiplicándose el interés por su representación. Esta obra es un ejemplo de la colaboración entre Brueghel, que pintó el paisaje, y Rubens, que pintó la figura del santo, arrodillado, arrepentido por su anterior vida disipada y adorando al ciervo en cuya testuz milagrosamente había contemplado una cruz cuando se disponía a darle caza. Se documenta en 1637 en la colección del marqués de Leganés, uno de los principales admiradores de la pintura flamenca en la corte del rey Felipe IV y de San Huberto porque era el patrón de la caza, gran aficionado a este deporte.

“Las cuatro partes del Mundo, África y América 1 ” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Jan van Kessel el Viejo “Las cuatro partes del mundo. África y América”, realizado en óleo sobre planches de cobre, esta datado en 1660, pertenece a la escuela flamenca.

El título del cuadro Las Cuatro Partes del Mundo, hace referencia a los cuatro continentes conocidos entonces conocidos: Europa, Asia, África y América, fue una temática que alcanzó gran popularidad, ya que se trataba de un asunto totalmente acorde con el interés científico de la época.

“Las cuatro partes del Mundo, África y América 2” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Los cuadros que en esta exposición se presenta corresponden a la serie de África y América. La obra estaba realizada por 40 pequeños cuadritos integradas por cuatro paneles y cada uno de ellos, a su vez, por un cuadro central con la personificación del continente correspondiente rodeado de dieciséis de menor tamaño con vistas de las ciudades más importantes, representadas al fondo y detrás de un primer plano está ocupado por animales de todas las especies que se suponían propios del continente en cuestión. Esta ordenación parece inspirada en la cartografía de la época, donde los mapas de los continentes están ilustrados con multitud de animales, reales y fantásticos, y rodeados de cenefas divididas en pequeñas escenas con la representación de los planetas, las estaciones del año y los cuatro elementos, o los mapas de los países bordeados con pequeñas viñetas con vistas de las ciudades más importantes. Las vistas de “ Las cuatro Partes del Mundo” formaban parte de una de esas series, lamentablemente sólo se conservan de ella treinta y nueve cuadros en el Museo Nacional del Prado. La serie completa se documenta por primera vez en la colección de Carlos IV (1748-1819), en la Casita del Príncipe. Tuvo que ser desmontada y desperdigada después de su salida de nuestro país en el equipaje de José Bonaparte. Desde el punto de vista estilístico, en estas vistas Van Kessel imita la manera miniaturista de su abuelo Jan Brueghel el Viejo. Todas ellas responden al mismo esquema compositivo: vista de una ciudad situada detrás de un primer plano con animales de gran tamaño y de todas las especies. Se trata de un esquema característico utilizado por los grabadores del siglo XVI, como Joris Hoefnagel y más aún por Adriaen Collaert, que parecen haber sido fuente de inspiración para Van Kessel e incluso también la fuente formal para algunos de los animales, si bien otros están copiados de cuadros de Jan Brueghel el Viejo, Jan Fyt, Frans Snyders, Paul de Vos o Rubens. A pesar de su naturalismo, la pervivencia en estas series de Van Kessel de animales y seres fantásticos parece indicar que el pintor no buscaba la descripción objetiva o científica sino la representación de una pintura exótica.

“Paisajes exóticos y tierras lejanas”.- A lo largo del siglo XVII el interés de los pintores nórdicos por la pintura del paisaje tuvo un ámbito de desarrollo muy peculiar como es la representación de las tierras lejanas, a las que el fabuloso desarrollo comercial impulsado por Holanda llevó a sus comerciantes, algo que no deja por menos de sorprender habida cuenta que, con la excepción de Frans Post y Albert Eckhout, que viajaron por Brasil, o Michiel Sweerts que se estableció en Goa, esos pintores apenas salieron de los Países Bajos y menos aún se aventuraron hasta aquellos remotos lugares.

Desde muy pronto, las narraciones de los marineros despertaron interés por esas tierras y, en consecuencia, los paisajes americanos, africanos y orientales se pusieron de moda en los Países Bajos. Pero como los pintores no contaban con otra fuente que los más o menos fidedignos libros de viajes, representaban países imaginarios que, en el caso de los paisajes americanos y africanos se convertían en exóticos al incluir palmeras, edificaciones primitivas, animales fantásticos y figuras indígenas semidesnudas y adornadas con plumas, todo ello tomado de los grabados que ilustraban esos libros. En el caso de los paisajes orientales, esos elementos eran sustituidos por ruinas clásicas y edificios conocidos a través de los grabados y personajes con turbante y ropajes originales.

“Paisaje con desembarco de holandeses en Tierras de Brasil” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Jan Peeters y taller “Paisaje con desembarco de holandeses en Tierras de Brasil”, realizado en óleo sobre lienzo, esta datado en 1640.

La obra describe el encuentro de unos marineros holandeses con los habitantes de Brasil, que les reciben y agasajan. Aunque el pintor Jan Peeters nunca viajo a tierras americanas, pero describe en el cuadro un paisaje boscoso y rocoso que, mediante la presencia de la palmera cocotero –muy distinta a la palmera mediterránea–, el guacamayo y los cerdos domésticos, pretender evocar al continente americano. La figura algo tosca viene a indicar que el taller estuvo vinculado en la confección parcial del cuadro.

“Un puerto de mar” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del Pintor Jan Peeters “Un Puerto de Mar”, esta firmado y datado en 1640, realizado en óleo sobre plancha de cobre.

En este caso Peeters nos describe un paisaje marino donde aparece unos personajes con turbantes y las ruinas clásicas indican que la escena trascurre en un puerto mediterráneo. A pesar de su aparente realismo, es una vista inventada. Los distintos elementos compositivos están inspirados en grabados de edificios y ruinas antiguas, reales o inventadas, pero en ningún caso estaban a la orilla del mar. El faro parece evocar el puerto de Genova, mientras que el edificio clásico recuerda los cuadros de Claudio de Lorena.

“En el jardín de palacio” .- Un aspecto específico de la tradición paisajística nórdica es la representación del jardín cortesano. En esta tradición se inscriben la vista de los tres palacios flamencos –posiblemente Coudenverg, Tervuren y Mariemont– y sus respectivos parques, encargados por los archiduques Alberto e Isabel Clara Eugenia. Pero estas vistas tenían, además, una finalidad propagandística. En efecto, al hacerse representar paseando por los jardines de esos palacios construidos y habitados durante algún tiempo por el emperador Carlos V y su hermana María de Hungría, los archiduques reafirmaban sus derechos dinásticos como miembros de la Casa de Austria, vinculando así su soberanía a los de sus ilustres antecesores. Es decir, reafirmaban su legitimidad como príncipes soberanos de los Países Bajos ante unos súbditos, que les había recibido como unos príncipes extranjeros impuestos por el rey Felipe II, y antes las distintas cortes europeas, que eran las destinatarias ultimas de estas vistas encargadas por los archiduques a modo de tarjeta de presentación. Hoy tienen un interés añadido, ya que la exacta reproducción de los edificios y de su entorno las convierte en documentos fundamentales para el estudio de la evolución arquitectónica de las construcciones. En el caso de la vista de Tervuren es, además, la única imagen conocida de ese palacio que luego fue destruido.

“Los archiduques Isabel Clara Eugenia y Alberto en el palacio de Tervuren, Bruselas” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Atribuido a Jan Brueghel el Viejo “Los archiduques Isabel Clara Eugenia y Alberto en el Palacio de Tervuren, Bruselas”, realizado en óleo sobre lienzo, esta datado en 1621.

El Palacio de Tervuren en Bruselas era empleado como una residencia exclusiva para practicar la caza. Los archiduques pasean con sus invitados junto al foso que circunda el palacio, que se refleja en sus aguas y que se convierte en el verdadero protagonista de la escena. Los diferentes componentes arquitectónicos están representados con gran exactitud. El rojo de la fachada sirve como contra punto a la gama de azules y verdes con las que dominan la composición.

“Excursión campestre de Isabel Clara Eugenia” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

De los autores Jan Brueghel el viejo y Joos de Momper el Joven “Excursión campestre de Isabel Clara Eugenia”, esta datado entre 1614 y 1621, realizado en óleo sobre lienzo.

El cuadro esta representado el Palacio de Mariemont que constituía la residencia de verano. Esta rodeado por un inmenso jardín con estanques y largas avenidas de árboles y setos. En 1609 la archiduquesa escribe al duque de Lerma «hemos venido a esta casita a gozar del campo, que esta lindísimo…. En fin, la vida en el campo es la mejor». Esta vista del palacio, con el jardín ocupando en toda la composición, es la mejor expresión pictórica de ese entusiasmo.

“La Infancia de Isabel Clara Eugenia en el parque de Mariemont” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Jan Brueghel el Viejo y de Joos de Momper, el Joven “La infancia de Isabel Clara Eugenia en el parque de Mariemont”, realizado en óleo sobre lienzo, esta datado entre 1614 y1621, pertenece a la escuela flamenca de pintura.

La archiduquesa Isabel Clara Eugenia pasea con sus damas y un ayudante por el parque de Mariemont. La escena se estructura en un una sinfonía de colores verdes y azules con ligeros toques de color en las vestiduras. El día 30 de octubre de 1605 la archiduquesa escribía al duque de Lerma: «a todos nos da la vida el ejercicio y andar por el campo…».

“El Palacio Real de Bruselas” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Atribuido a Jan Brueghel el Joven “El Palacio Real de Bruselas”, realizado en óleo sobre lienzo, esta datado en 1627, pertenece a la escuela flamenca de pintura; tiene unas medidas de 150 x 228

La archiduquesa Isabel Clara Eugenia pasea por el parque del Palacio de Coudenberg, se hizo famoso por la cantidad de ciervos, gansos y aves que vivían allí. La vista del palacio corresponde con la fachada occidental donde se ve el ábside de la capilla construida por Carlos V, la Galería de los Emperadores cuyo piso inferior fue mandado construir por María de Hungría y los dos superiores, añadidos durante la remodelación encargada por los archiduques.

La vista del cuadro en el primer plano a la izquierda donde se alza un árbol que parece una inmensa cortina como si hubiera sido corrida para dejar ver el palacio de Coudenberg. Junto a él figura la archiduquesa Isabel Clara Eugenia paseando con sus damas. Lleva el hábito de terciaria franciscana que adoptó al enviudar en 1621 y mantuvo hasta su muerte en 1633.

“Paisaje de agua: marinas, playas, puertos y ríos” .- El paisaje en el que agua y el cielo ocupan casi la mitad de la superficie pictórica, con navíos o barcas de pescadores como elemento narrativo insustituible es, junto con el de invierno, el más característico de los Países Bajos. Es lógico, pues el agua –mar, canales y ríos– baña aquellas tierras, en especial las septentrionales donde gran parte del terreno había sido –y sigue siendo– ganado al mar por medio de diques, canales y bombas de drenaje accionadas por molinos de viento. Al igual que el paisaje invernal, el punto de partida son las miniaturas para los libros de horas y, en concreto, las llamadas Horas de Turín-Milán atribuidas a Jan van Eyck, pero el interés en la representación naturalista del mar lo impondrán Pieter Brueghel el Viejo y sus seguidores, si bien como la escenografía para determinados asuntos bíblicos o paisajes inspirados en las obras de Homero, Virgilio y Ovidio aptos para ser interpretados desde la ética cristiana. Al comenzar el siglo XVII, el paisaje de agua –marinas (barcos en alta mar o en desembocadura de los ríos), vistas de puertos, playas o entornos fluviales– estaba generalizado en los Países Bajos y, a lo largo de ese siglo, los holandeses lo desarrollaron como género pictórico independiente, liberando de todo contenido religioso o alegórico.

“La batalla de Gibraltar” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Adam Willaerts “La batalla de Gibraltar”, realizado en óleo sobre lienzo, esta datado en 1617, pertenece a la escuela holandesa de pintura.

El cuadro describe la escena de la primera victoria de la armada de las Provincias Unidas sobre la española en la Guerra de los Ochenta Años. El pintor ha seguido las fuentes contemporáneas que documentaron detalladamente aquella batalla, en la que todos los buques españoles fueron destruidos. El estatismo general de la composición responde todavía a la tradición manierista del siglo XVI.

“Playa con pescadores” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Adam Willaerts “Playa con pescadores”, realizado en óleo sobre lienzo, esta firmado y fechado en 1627, pertenece a la escuela holandesa de pintura; tiene unas dimensiones de 83 x 125 cm.

Este cuadro es un compendio del paisaje donde aparecen distintos tipos característicos de la pintura holandesa como: la marina, la escena de género, el bodegón. Las embarcaciones pertenecen a la flota mercantil de la Compañía de Holandesa de las Indias Orientales que fue fundada en 1602, protegía los intereses comerciales al sureste de Asia y, especialmente, el comercio de las especias. El bodegón de pescados es uno de los temas más pintados por Willaerts.

“Embarcando en una playa” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del Pintor Bonaventura Peeters “Embarcando en una playa”, realizado en óleo sobre lienzo, esta datado entre 1635 y 1640.

La composición del cuadro esta realizado en un formato horizontal, la disposición de las figuras en paralelo al plano de la pintura confieren a esta obra un aire de frescor. En una playa son despedidos los viajeros a bordo de un velero con la bandera de Ámsterdam, que los traslada al navío con la bandera holandesa. Otro bote se acerca con algún marino rezagado. En el centro de la composición, dos hombres cuentan el dinero recibido por este servicio.

“Combate naval frente a una costa rocosa” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Hendick Cornelisz. Vroom “Combate Naval frente a una costa rocosa” realizado en óleo sobre lienzo, esta datado entre 1626 y 1627.

El cuadro representa la batalle naval entre una galera turca y una nave holandesa, cuya bandera ha sido tapada posteriormente con la Cruz de San Andrés de la Armada española. La bandera holandesa y la firma del pintor son perceptibles debajo del repinte: Esta tabla reúne todos los recursos estilísticos ideados por Vroom para representar barcos en el puerto o en el medio del mar, luego fueron muy interpretados por sus seguidores.

“Galera turca” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Jacob Adriaensz. Bellevois “Galera turca y navío holandés frente a la costa”, esta datado y firmado entre 1660 y 1665, realizado en óleo sobre tabla.

En la composición aparece una galera turca, un navío holandés y una embarcación del tipo latino que navegan frente a una costa rocosa cerca de una localidad que se vislumbra en la lejanía. El objetivo del pintor ha sido captar los efectos atmosféricos del mar del norte. La luz del sol se filtra a través de las densas nubes dando lugar a un sutil juego de reflejos que funde el agua, la costa y el cielo.

“Navíos en una tormenta” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Claes Claesz. Wou “Navíos en una tormenta”, realizado en óleo sobre tabla de madera, pertenece a la escuela holandesa; tiene unas medidas de 37 x 56 cm.

La tabla nos representa a dos navíos mercantes holandeses que están atrapados en una violenta tormenta en alta mar. Solo el cielo azul entre las plomizas nubes alberga una esperanza de salvación. Este tipo de marinas fueron muy demandadas entre la burguesía mercantil holandesa, quizá como recordatorio de las penalidades que acechaban al comercio marítimo, era la base del éxito y del poderío comercial de las Provincias Unidas.

“…y en Italia pintan la luz” .- Por paisaje italianizante se entienden un tipo de vistas de la campiña romana cuya máxima pretensión era captar los efectos lumínicos del amanecer o atardecer mientras servían de escenario para la representación de escenas religiosas, mitológicas o bucólicas. Su origen se encuentra en Roma a finales de la década de 1620 con el holandés Herman van Swanevelt y el francés Claudio de Lorena. Pronto se les unieron dos holandeses más jóvenes, Jon Both y Jan Asselijn, el gran maestro clasicista instalado en Roma desde 1624, y el grupo de jóvenes compatriotas que trabajan en su entorno y que se orientaron hacia este nuevo tipo de paisaje que transformo radicalmente el genero. Por ello, el rey Felipe IV les encargo entre 1634 y 1635 una serie de paisajes para la decoración del recién construido Palacio del Buen Retiro en Madrid, ya que quiso que fiera decorado con pintura moderna. El encargo incluía unos cincuenta paisajes con ermitaños o con escenas religiosas o bucólicas que, además de ser la topología de moda en Italia, era la adecuada para la decoración de un palacio en un entorno natural como era el del Buen Retiro, situado en los terrenos del convento de los Jerónimos. Este encargo constituye, sin duda, el conjunto más importante del paisaje italianizante.

“Puerto con castillo” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Paul Bril “Puerto con castillo”, esta datado en 1601, realizado en óleo sobre cobre, pertenece a la escuela flamenca; tiene unas medidas de 24 x 35 cm.

El contraste entre el primer plano oscuro con el plano intermedio fuertemente iluminado que se funde gradualmente con la lejanía azulada es una característica de la obra pictórica de Bril, que supo conjugar la minuciosidad en la representación de los elementos y la variedad de detalles anecdóticos característicos de la tradición flamenca con la claridad compositiva de la tradición italiana.

“Paisaje con una monja mercedaría” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Claude Gellée, llamado Claudio de Lorena “Paisaje con una monja mercedaría”, realizado en óleo sobre lienzo esta datado entre 1636 y 1639.

En el cuadro se representa a una monja mercedaría que se ha identificado como María de Cervelló, cofundadora de la rama femenina de la orden mercedaria. Sin embargo, no consta que viviera como una ermitaña, sino que estuvo durante toda su vida en Barcelona, y por ello siempre se ha pensado que la imagen pudiera tratarse de la beata María de Jesús (1565-1624), que vivió retirada en una pequeña casa con huerto en las cercanías del convento de mercedarios de Madrid en el que ingresó en 1613.

“Cacería de liebres” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Philips Wouwerman “Cacería de liebres”, realizado en óleo sobre lienzo, esta datado en 1665, pertenece a la escuela holandesa; tiene unas medidas de 77x105 cm.

El cuadro representa una vista panorámica de una escena de caza donde aparecen cazadores y un grupo de edificaciones pintorescas que se insertan en un paisaje boscoso y montañoso que evidencia la influencia pictórica italianizante. La composición está pensada para conducir la vista del espectador hacia el grupo de personas sentadas en la orilla del río, donde se puede ver la Fuente de los Tritones de Bernini, que Wouwerman pudo conocer a través de los distintos grabados.

“Parada en la venta” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Philips Wouwerman “Parada en la venta” realizado en óleo sobre lienzo, pertenece a la escuela holandesa, esta datado entre 1665 y 1658; tiene unas medidas de 61 x 73 cm.

Philips Wouwerman fue uno de los seguidores del paisaje italianizante introducido en Holanda por Jan Both. Se especializó en cacerías representadas en amplias vistas animadas con multitud de elementos pintorescos. A pesar del detallismo y la minuciosidad, no se puede identificar el lugar donde se quiere pintar, sino arquetipos compuestos a base de estudios aislados de distintos elementos. El refinamiento y el colorido de estas cacerías adelanta el gusto por el barroco rococó.

“Partida de caza y pescadores” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Philips Wouwerman “Partida de caza y pescadores”, realizado en óleo sobre lienzo, esta datado entre 1660 a 1662, pertenece a la escuela holandesa de pintura; tiene unas medidas de 76 x 115 cm .

El desarrollo de la pintura de Wouwerman sobre el tema de las cacerías es porque las figuras están insertadas en amplias vistas panorámicas. En el primer plano los cazadores, tras haberse detenido a saludar a una dama en carroza, después reinician su marcha hacia la orilla del río, donde se encuentran unos pescadores tirando sus redes. La vista del espectador es guiada, desde el torreón en ruinas y a través de distintas edificaciones hacia el lago que se abre en la lejanía.

“Paisaje con monje cartujo” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Herman van Swanevelt “Paisaje con monje cartujo”, realizado en óleo sobre lienzo, esta datado entre 1634 y 1639, pertenece a la escuela holandesa de pintura.

La escena del cuadro se ve a la izquierda en el primer plano un monje, pudiera tratarse de San Bruno en su retiro al macizo montañoso de La Chartreuse , donde en 1084 fundo la orden de la Cartuja. El cartujo esta situado a la entrada de una cueva donde en su interior se ve el retablo dedicado a la Virgen y tanto la fuente como las flores representadas –tulipanes, lirios, azucenas y girasoles– son símbolos marianos.

“El Baño de Diana” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Cornelis van Poelenburch “El Baño de Diana” realizado en óleo sobre plancha de cobre, estada datado en 1624, pertenece a la escuela holandesa de pintura.

El cuadro pertenece al tema mitótico dentro de una paisaje donde Diana y sus ninfas son sorprendías por el cazador Acteón mientras se bañan aprovechando el descanso de una cacería. Diana lo castiga transformándolo en ciervo y el joven morirá devorado por sus propios perros. El tema esta tomado de la Metamorfosis de Ovidio. La escena se desarrollo en el primer plano, que se abre a la derecha hacia un paisaje luminoso y es cerrado por las montañas del fondo.

“Paisaje con San Benito de Nursia” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Herman van Swanevelt “Paisaje con San Benito de Nursia”, esta datado entre 1634 y 1639, realizado en óleo sobre lienzo, pertenece a la escuela holandesa; tiene unas medidas de 158 x 232 cm .

La escena del cuadro combina dos episodios de la vida de San Benito de Nursia durante su retiro de tres años en la región agreste y rocosa de Subiaco (Roma): cuando se lanzó completamente desnudo sobre las zarzas que había a la entrada de su cueva para vencer una fuerte tentación carnal puesta por el demonio; y cuando el demonio rompió la campanilla con la que a diario, al atardecer, Romano, el único que conocía el lugar de retiro del santo, anunciaba su presencia para hacerle llegar un cestillo con pan que descolgaba con una cuerda desde lo alto del elevado peñasco, a cuyos pies se situaba la cueva. La cruz clavada en el suelo, delante del santo, hace referencia a la gran devoción que San Benito tenía a la Santa Cruz , con la que hizo numerosos milagros. La composición está estructurada en planos de luces y sombras paralelos hacia el fondo. Entre una zona sombría y una densa masa de árboles, que ocupa la mitad izquierda de la composición, y la pared rocosa intensamente iluminada de la derecha, se abre el espacio hacia la montaña que cierra el horizonte, bañado en luz del atardecer.

“Paisaje con ruinas romanas y pastores” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Cornelis van Poelenburch “Paisaje con ruinas romanas y pastores”, realizado en óleo sobre cobre, esta datado entre 1622 y 1623, pertenece a la escuela holandesa de pintura; tiene unas medidas de 44 x 56 cm .

El pintor se traslada a Roma y durante su estancia en la ciudad se inicia en este tipo de escenas con figuras de tamaño medio o pequeño en las que la presencia de las ruinas es tan potente que casi podría decirse que son las protagonistas. Las ruinas –una recreación de las termas de Diocleciano– y el montículo marcan sendas diagonales que redirigen hacia el fondo. La gradación de luces y sombras acentúa la profundidad espacial.

“Paisajes con pescadores y pastores a la orilla de un río” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Jon Both “Paisaje con pescadores y pastores a la orilla de un río” realizado en óleo sobre lienzo, esta datado entre 1639 y 1641, pertenece a la escuela holandesa de pintura; tiene unas dimensiones de 210 x 155 cm .

Este paisaje supone una excepción dentro del paisaje italianizante, ya que es el único que representa el paisaje agreste que, además, no se abre hacia la lejanía, sino que el fondo queda abruptamente cerrado por una montaña sobre la que solamente se ve el cielo y la línea del horizonte esta muy alta. Todo ello impregna esta obra de un dramatismo ajeno al tono idílico del paisaje italianizante.

“Paisaje con Moisés salvado de las aguas” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Claude Gellée, llamado también Claudio de Lorena “Paisaje con moisés salvado de las aguas”, realizado en óleo sobre lienzo, pertenece a la escuela holandesa de pintura.

La escena del cuadro relata un paisaje sosegado y apacible, iluminada por una suave luz del atardecer y recorrido por un río que discurre sereno hacia el espectador. Como es habitual en las obras de Lorena, el paisaje no es exótico –es decir no pretende reproducir Egipto– y las figuras que plasma son clasicistas. El único elemento exótico para poder identificar con Egipto es la palmera.

“Salida al campo con el ganado” , A Paisagem Nórdica do Museu do Prado

Del pintor Jon Both “La salida al campo con el ganado”, realizado en óleo sobre lienzo, esta datado entre 1639 y 1641, pertenece a la escuela holandesa de pintura; tiene unas medidas de 213 x 153 cm ..

La horizontalidad de los planos está articulada hacia el fondo, característica de los paisajes italianizantes, se contrarresta por la inclusión de un plano diagonal de luz desde el fondo hacia la izquierda. En los catálogos antiguos del Museo del Prado, las figuras del cuadro están atribuidas a Andries Both. Sin embargo, la imagen radiográfica constata que el tratamiento pictórico no difiere del empleado por otros elementos del paisaje.

Barrio de Belém, Lisboa

Aquí damos por terminada la visita al Museo Nacional de Arte Antiguo, hemos entrado a las 9.30 horas y son más de las 14,30 horas cuando salimos. Llamamos a nuestro taxista Jaime y en cinco minutos acude a recogernos.

Le indicamos que queremos ir al barrio de Belém porque esta tarde vamos a visitar el Palacio de Belém, pero antes queremos comer, nos dice que conoce un lugar cerca donde podremos hacerlo sin sorpresas.

En cinco minutos estamos en Belém, el taxímetro marca 9 euros. Nos indica que enfrente en la rua de Belém 11, se encuentra el restaurante Pasteis de Cerveja; un cartel en la fachada dice “desde 1943” . Pedimos el menú del día compuesto de un puré de verduras y un plato de bacalao 7,50 euros más los postres 9 euros, por persona, ¡Mejor imposible!.

Son las 16,00 horas cuando empieza el cambio de guardia en la fachada del palacio de Belém, actual residencia del Presidente de la República. El acceso a la rampa del palacio tiene dos garitas de color verde (de la república) con unos guardias con pantalón de jinete blanco y chaqueta azul con un pomposo gorro de plumas, en el centro el jefe de la guardia, que en su pecho izquierdo exhibe sus numerosas condecoraciones, dirige el cambio de guardia con un paso casi nupcial, ejecuta varios gritos de solemnidad. Los guardias pertenecen al regimiento de coraceros, el que se sitúa en una de las garitas es moreno, tiene aspecto de mozambiqueño, ojos azules y alguna condecoración en el pecho.

Pulsar sobre la fotografía

Cambio de Guardia en el Palacio de Belém, Lisboa (Pasar el ratón por la fotografía)

Hemos visto algunos de estos actos, ahora a la memoria me pareció bonito el cambio de guardia de Londres, el que vimos en Mónaco y sobretodo, como original, el de Atenas, pero este de Lisboa es breve y solemne, un poco, por titularlo de alguna forma, podríamos decir ¡cambio de guardia a la portuguesa!,

El soldado de los ojos azules, Palacio de Belém, Lisboa

El Palacio de Belém, constituye en la actualidad la residencia Oficial del Presidente de la República de Portugal, el Jefe de Estado que actualmente quien lo ocupa es Anibal Cavaco Silva. Menciono Oficial y no particular porque solamente puede ser utilizado como lugar de trabajo o como representación del Estado, nunca como residencia del Presidente, que según la legislación tendría que pagar una cantidad de dinero por el alquiler que no le compensa económicamente.

Museo del Palacio de Belém, Lisboa

El palacio solamente se puede visitar los sábados de cada mes y siempre que no haya ningún acto oficial, en horario de 10 a 18.30 horas. La visita por el interior del palacio es guiada y además custodiada y, el último grupo inicia el recorrido a las 16.30 horas.

Concha del Amazonas, Museo del Palacio de Belém, Lisboa

Para hacer tiempo visitamos el Museo del palacio de Belém donde se exponen todos los objetos que como Jefes de Estado han recibido durante los tres periodos de la historia de la República.

La colección del Museo comienza como una iniciativa del presidente de la República el general Ramalho Eanes, durante su mandato entre 1976 y 1986. Aunque fue importante, el impulso que quiso darle pero estaba lejos de ser representativos de la historia de la República Portuguesa.

Se inicio un trabajo de recopilación entre las diversas instituciones, públicas y privadas, y de los descendientes de los antiguos jefes de Estado portugués. Con el fin de cumplir los objetivos del nuevo Museo, dispuso de los efectos personales de los presidentes, documentos de archivo y otros elementos que de algún modo podría haber sido vinculado a la institución presidencial.

Los objetos presentados evocan la actividad de la República durante tres periodos distintos:

Primera República (1910-1926). Con la proclamación de la República en 1910, el poder pasaría a manos de un gobierno provisional hasta la aprobación de la Constitución en 1911, que estableció los poderes del Presidente muy reducidos.

Vasija griega, Museo del Palacio de Belém, Lisboa

Nuevo Estado (1926-1974). La agitación política constante y creciente de la Primera República fue cesada por el golpe militar de 28 de mayo de 1926, encabezado por el Mariscal Gomes da Costa, que instituyó un régimen dictatorial que permaneció en el poder durante casi cinco décadas.

La República durante Democracia (desde 1974). Desde el 25 de abril de 1974, Se suceden los cambios nacionales pero sustancialmente por la intervención del MFA (Movimiento de las Fuerzas Armadas) comienza a dar la vuelta a una nueva página en la historia de Portugal. El objetivo que se propuso era liberar al país del régimen dictatorial que había impuesto el nuevo estado desde 1926, basado entres intenciones básicas: Democratizar, Desarrollar y Descolonizar, sería el lema de la Junta Revolucionaria.

Entre los objetos que más nos llaman la atención: es una concha de una tortuga del Amazonas, pintada al óleo por Branco Silva en 1957, donde se hace una representación alegórica del Estado de Brasil. Una vasija griega del siglo V a.C titulada Letikos Atica, tallada y decorada sobre tierra de terracota. Una diosa oriental tallada sobre marfil, procede de China y recibida en 1990. Un juego de jinetes de porcelana de Nuremberg recibido en 1970.

Orden Isabel la Católica, Museo del Palacio de Belém, Lisboa

Entre las distintas condecoraciones que se exponen esta: la orden del Cruceiro do Sul de Brasil; el collar grande de Isabel la Católica ofrecida por el rey de España; el gran collar de la Orden al- Mohammadi ofrecida por el rey de Marruecos Hassan II; el collar del Mérito de Chile ofrecido por la presidenta Michelle Bachelet; la gran cruz del Mérito de Austria ofrecida por Kurt Waldheim; la gran Cruz de la Orden do Banho, ofrecida por la Reina de Inglaterra Isabel II; la gran Cruz de la Orden del Vaticano ofrecida por el Papa Bendicto XVI.

Numerosas fotografías conmemorativas: del Papa Bendicto XVI, el Rey de España, los príncipes de España etc.

Entre las numerosas pinturas del museo podemos encontrar los bocetos –que veremos más adelante en el interior de la capilla del palacio– de la pintora Paula Rego y que se titilaron “Ciclos de la Vida de la Virgen ” estas pinturas fueron encargadas por el Presidente de La República , en ese momento, Jorge Sampaio para aprovechar el espacio de la reciente restauración de la capilla. Desde la visión de Paula Rego, es una visión actual de la vida de la Virgen María desde una perspectiva contemporánea y dentro de una dimensión actual. Se ha considerado como la una de las pinturas más importantes del tema religioso de Portugal de la época contemporánea y una de las más destacadas del mundo, solamente su contemplación y para alimentar el debate a su disposición, por si solas, merece la visita al palacio de Belém.

Bocetos Ciclos de la Vida de la Virgen de Paula Rego Museo del Palacio de Belém, Lisboa

Comenzamos la visita al interior del palacio del Belém por el Patio Laranjeiras o Patio de los Naranjos, somos dos grupos, uno de españoles y otro de ingleses. Al comenzar la explicación el guía se dirige a nosotros en portugués y al otro grupo en inglés, pero enseguida se da cuenta que es mucho mejor hacerlo con nosotros en español, aunque no figura en el idioma oficial de comunicación del palacio.

Patio de los Naranjos del Palacio de Belém, Lisboa

El palacio comenzó su andadura en 1726 cuando la “Quinta de Belém” pasa a manos de la corona portuguesa, con la adquisición por parte del rey Joao V que pago 200.000 cruzados a su propietario el Conde Aveiras. La quinta –equivale a una finca española con árboles y casa– databa del siglo XVI periodo en que se transforma la tierra para dotarlo de un uso residencial. El primer uso que hace la casa real es como un Palacio de Verano, construyendo un estanque al gusto barroco de la época para disfrute de la corte de María I, a finales del siglo XVIII, periodo en el que el palacio y los jardines adquieren un esplendor monumental. La construcción del Picadero Real, la ampliación del vivero y la construcción del Jardín do Buxo corresponde con el momento de una profunda restauración arquitectónica y decorativa del Palacio de Belém.

Con motivo de la boda del príncipe Carlos y la princesa Amalia de Orleans es escogido el palacio de Belém como su residencia habitual, por lo que el palacio adquiere un nuevo estatuto. Comienza una nueva campaña de obras de restauración y remodelación, siguiendo los gustos de la pareja real consiguen crear el palacio más moderno y ecléctico de todos los palacios reales portugueses del siglo XIX.

Fuente del Palacio de Belém, Lisboa

Al asumir el trono de Portugal, Don Carlos traslada su residencia al Palacio das Necessidades y se deja el Palacio de Belém para hospedar a los Jefes de Estado extranjeros durante su visita oficial a Portugal. En 1903 se adosa un nuevo edificio al antiguo palacio, este, fue estrenado por el Rey de España, Alfonso XIII, durante la visita a Portugal. La implantación de la República en octubre de 1910 el palacio es utilizado para albergar a los invitados ilustres de la diplomacia portuguesa.

La primera Constitución portuguesa de 1911, expresamente, prohibía al Presidente de la República la utilización de los edificios públicos para “uso personal” como uno de los aspectos ideológicos de la reciente proclamada República. En un primer momento se cede el uso del Palacio a Secretaria de la Presidencia de la República obligando al Presidente a dejar el despacho de Belém. Hasta que en junio de 1912 el Congreso autoriza al Gobierno a alquilar un despacho al Jefe del Estado en el edificio anexo de Belém. El primer inquilino fue Manuel de Arriaga que pago la cantidad de 100 escudos, esta practica se mantiene durante la I República (1910 y 1926) siempre que el edificio sea utilizado por el Presidente como su residencia oficial.

Salón de los Caños del Palacio de Belém, Lisboa

Durante el estado Nuevo (1933 y 1974) en el Palacio desaparece la figura del alquiler y se utiliza para las grandes recepciones y visitas de Estado, fue una época llena de suntuosidad y los tres jefes de estado utilizan el segundo piso como su residencia dejando el resto el palacio como despacho y ceremonias oficiales.

Con la instauración de la Democracia en 1974, el Palacio de Belém obtiene un papel importante en la vida histórica política del país, siendo testigo de numerosos acontecimientos. Hasta el día presente, en que el Presidente António Ramalho Eanes fue el último Jefe de Estado en fijar su residencia oficial en Belém.

El Patio Laranjeiras es el lugar donde los Jefes de Estado acceden al palacio, tiene una fachada de color rosado al estilo italiano, esta construido en dos niveles y corresponde con el hueco de tres edificaciones que se abren al exterior por medio de este patio, en el otro lateral se encuentra el Jardín dos Bichos con una fuente con la cabeza de Atlante, este lugar en la época de los reyes estuvo ocupado por animales salvajes traídos directamente de África.

Comedor del Palacio de Belém, Lisboa

A través de la escalera se llega a un pórtico con vidrieras en las ventanas y se llega a la primera sala de recepciones o Salón de los Caños, sobre las paredes un zócalo de azulejos de estilo mudéjar, el suelo de mármol negro y blanco, esta decorado con fuentes de mármol y bustos de emperadores romanos, de las paredes cuelgan grandes pendones negros de terciopelo con el escudo de D. João V (sin la corona), el techo esta pintado de madera, el centro de la sala esta presido por una mesa de madera castellana con una silla cordobesa. Es la sala donde se producen los encuentros periodísticos entre el Presidente y la prensa,...

A la derecha del Salón de Caños se encuentra el comedor, este no formaba parte del edificio original, fue construido en el siglo XVI por el rey Manuel de Portugal. Durante el período (1980-1985) en esta habitación que servía de museo donde se exhibía los regalos ofrecidos al presidente Ramalho Eanes que ahora han pasado al museo. Luego regresó a su función como un comedor para los huéspedes.

El salón tiene una gran mesa de madera para doce comensales, en las paredes cuelgan pinturas referentes a la mitología, esta decorado con bronces y figuras de cerámicas francesas.

Retablo del Palacio de Belém, Lisboa

La siguiente estancia es el Salón Dorado adquiere el nombre por los paños de seda dorados que decoran las paredes, tienen unos cortinajes de color marrones, y una gran alfombra de lana de nudos portugueses. Fue diseñado por el rey Manuel de Portugal, destaca los frescos del techo con una pintura alegórica central y cuatro medallones que la limitan, rodeado de una profusión de adornos dorados; desde aquí se tienen una gran panorámica del río Tejo.

Detrás del salón de Oro hay una pequeña capilla en la que fueron bautizados el rey Manuel II y su hermano, el príncipe Luis Filipe, y también Michael, el segundo hijo del presidente de la República Ramalho Eanes.

En su interior se encuentra la pequeña capela del Palacio, es una dependencia discreta que ocupa el lugar de un oratorio en cualquier palacio de le época. Es una estancia estrecha y alargada, colocada fuera del lugar más íntimo del palacio, aquí se abre a la sala de las recepciones.

La Capilla tiene en un extremo un altar policromado de André Reinoso del XVII, realizado en mármol de distintos colores, esta presidido por un lienzo de la Virgen con el Niño, sobre la predela tiene unos porta relicarios de bronce con las caras de los apóstoles ; en una lateral de pasillo tiene una hornacina con una talla de la Virgen de la Leche dando de mamar al niño, todavía conserva los restos de su antigua policromía, un tanto arcaica porque mezcla una fisonomia románica con unos ropajes góticos policromados, en el otro extremo de la estancia hay otra imagen similar del siglo XVI, pertenecen a esculturas de la Escuela de Coimbra representa a Santa Ana enseñando a leer a la Virgen María , se encuentra sobre un mueble que hace la función de sacristía

Entre sus paredes de la sala de la capilla cuelgan los cuadros de la pintora Paula Rego, es una serie de pequeños 8 cuadros realizados en pastel que hablan de la vida de la Virgen y la Pasión de Jesucristo, es un tanto transgresora la pintura llevando la historia de la Virgen hasta la imagen de cualquier mujer actual portuguesa. La pintora fue invitada expresamente para realizar los ocho cuadros sobre la vida de la Virgen de Belém para ocupar las paredes de la capela de la Residencia Oficial del Presidente de la República.

Virgen de la Leche del Palacio de Belém, Lisboa

Este tipo de pinturas de haberse pintado unos siglos antes hubieran chocado con los dogmas marcados por el Concilio de Trento relativo a las normas dictadas de cómo se debe mostrar a la Virgen.

Dentro de la sociedad portuguesa más conservadora se ha escandalizado de que en el Palacio del Presidente de la República y dentro de su oratorio puedan estar colgados semejantes atentados contra la imagen pública y la devoción necesaria sobre la figura de la Virgen María. Una de las preguntas que se repita en cada cambio de la Presidencia de la República es ¿hasta cuando se va a permitir tener colgados esos cuadros? y la pregunta se hace más evidente cuanto más conservador es el elegido.

El expresidentes Jorge Sampaio (presidente de la República desde 1996 hasta 2006) no oculto su incomodidad de ver la imagen de la Virgen tan cerca de su lugar de trabajo. Es un descendiente de una antigua familia de judíos portuguesa y pertenece al Partido Socialista, pero pese a todo, sentía una profunda contradicción al ver los cuadros que hablan de la vida de María en Nazaret, más adelante nos habla del nacimiento de Jesús, la Anunciación y la Asunción.

La Anunciación de Paula Rego del Palacio de Belém, Lisboa

La pintora ha tratado de colocar en el siglo XX una realidad histórica de la Virgen haciendo mucho más hincapié en la figura humana que en el símbolo de la sobrenatural, todos los cuadros la artista los pinta basada en los supuestos que la iglesia durante siglos lleva trasmitiendo, sobre la concepción nos indica que lo hace como una mujer cualquiera, en esta ocasión nos pinta a un tipo especial de mujer que por su aspecto raya entre la imagen trasgresora del prototipo de mujer bella al que nos han marcado históricamente, el parto es como cualquier mujer con dolor y sufrimiento, la perdida de un hijo como cualquier Mater Dolorosa es un hecho que lo hace con dolor porque como expresar el que una madre sobreviva a la muerte de su hijo primogénito, en otro de las cuadros nos representa a María Magdalena con botas altas y tacones como cualquier prostituta de un polígono industrial.

El expresidente dice, no sabemos si para justificarse ante unos votantes más conservadores, cuando vi los cuadros “es como si me hubieran dado un puñetazo en el estómago” por la forma tan increíble de transmitir el presente con el pasado.

La siguiente estancia del palacio es la Sala Imperio , es conocida por la decoración y la ornamentación, con muebles de ese estilo –también era conocida como Salón Verde–, luego se llamo Sala de los Retratos porque estaban los lienzos de los Presidentes hasta el año 1985.

A continuación se recorre el Salón Azul, también llamado Salón de Embajadores. El techo tiene un artesonado y también era mucho más rico y en tiempos de la casa real. Actualmente, aquí se llevan a cabo la toma de posesión de los Ministros del Gobierno y, aquí, los embajadores extranjeros entregan sus credenciales al Presidente de la República.

La siguiente estancia es la Habitación Azul , convertida en la Oficina de Trabajo de la Presidencia. Durante muchos años fue el dormitorio, donde dormían algunos reyes y algunos invitados distinguidos de la Corona. Esta habitación ha sufrido varias transformaciones en diferentes periodos. Entre estas últimas las que se realizaron para el alojamiento de Amelia , en 1886. Por último, se transformo en la oficina del gabinete del presidente Ramalho Eanes . Antes de eso, la oficina del presidente estaba en otra parte del Palacio, y esta era la sala donde se celebraba la reunión del Consejo de Estado.

Despacho oficial del Presidente de la República de Portugal del Palacio de Belém, Lisboa

El ambiente actual donde se encuentra con el Consejo de Estado es el mismo que tuvo D. Maria II en 1852, luego se adaptó como salón de baile

El patio de armas tiene una terraza superior desde donde se ve el Jardín con su espectacular vista sobre el río Tajo, en las paredes se decoran con cerámicas portuguesas con alegorías mitológicas.

Pabellón de invitados del Palacio de Belém, Lisboa

En la parte alta del palacio se construyeron una seria de estancias con un Jardín de Boj, fue erigida por el rey D. Carlos para albergar al sequito de visitantes con una serie de edificios separados ricamente decorados con fuentes e imágenes mitológicas.

A la salida del Palacio de Belém recibimos el aroma a nata y canela que emana de uno de los locales más próximos, es considerado la cuna sagrada de la repostería mundial: su nombre es “Pasteis de Belém”. Dicen que ha resistido con el paso del tiempo la industrialización o el crecimiento por medio de franquicias. La pastelería es considerada uno de los mejores embajadores de Lisboa porque no hay turista que pase por la zona y que no se resista a sus tentaciones.

La pastelería “Pasteis de Belém” esta abierta al público los 365 días del año, de sus hornos salen cada día más diez mil pasteles artesanales, con una elaboración totalmente artesanal y que se ha cuidado sus mezcla como un secreto de Estado, parecido a la Coca-Cola. En la ciudad hay numerosos hornos que hacen este tipo de pasteles, hace muy poco pudimos degustarlos en la ciudad de Portalegre, pero en ningún otro sitio tienen la textura, la suavidad y el sabor que estos de Belém.

El arco iris en la Pastelería de Belém, Lisboa

Dicen de la leyenda, que la repostería portuguesa tradicional, el origen de las recetas de los pasteles de Belém proceden de las recetas conventuales del Monasterio de los Jerónimos. Con la revolución liberal de 1820, las órdenes religiosas fueron expulsadas de Portugal y sus conventos desamortizados. Los trabajadores laicos que vivían en los cenobios, entre estos los pasteleros, marcharon buscando trabajo por la ciudad.

El repostero mayor de los Jerónimos, dueño de la preciada receta, empezó a trabajar en la refinería de azúcar de las cercanías del barrio de Belém, enseguida se empezaron a vender al público los pasteles que solamente los monjes habían degustado en exclusividad en el interior del convento.

El éxito fue inmediato entre el publico de Lisboa que corrían a degustar el nuevo dulce. La fama salto enseguida a nivel nacional. Con la llegada a mitad del siglo XX del turismo de masas su fama ha saltado al conocimiento internacional.

Castañas en el Barrio de Belém, Lisboa

El primer repostero que trabajaba en el Monasterio de los Jerónimos encerrado en un cuarto para guardar el secreto de la receta de los pasteles, allí no entraba nadie, mientras se estuvieran mezclando los ingredientes en la medida exacta tal como le había enseñado el fraile inventor de la receta. Para evitar imitaciones el dueño de la pastelería registro la patente y el secreto hasta el día de hoy se mantiene bien guardado.

Hoy en día solamente tres personas conocen el secreto de la receta mágica, un pastelero que trabaja en la pastelería desde hace medio siglo y dos de sus ayudantes de entera confianza. Estos tuvieron que firmar bajo juramento un término de responsabilidad mediante el cual se comprometían a no revelar el secreto.

El prestigio de la fabricación de la pastelería, aparte de la elaboración, es el trabajo diario manual y de forma artesanal, además de los ingredientes de primera calidad harina, azúcar, leche y huevos. La masa se sigue moldeando como en el convento por medio de moldes y con las manos de un grupo de mujeres, que en otros negocios su hubieran sustituido por robots pero sigue con el método tradicional para salvaguardar la textura y el sabor para que sea su mejor reclamo de ventas y todo el mundo pregunte ¿a que huelen los Pasteles de Belém? ¡a nata y canela!.

Plaza del Comercio, Lisboa

Nuevamente llamamos a nuestro taxista Jaime, se encuentra ocupado y nos asegura que en diez minutos esta aquí, ¡así es!, puntual llega a la cita. Le pedimos nos lleve hasta la plaza del Comercio para dar una vuelta por las calles comerciales de Lisboa.

De regreso pasamos por el barrio de Belém y compruebo los dos parking utilizados en la zona como aparcamiento para autocaravanas de Lisboa, se accede por la Av. de Brasilia, esta pegado a uno de los puestos de la Policía , lo que la hace más segura. Esta pegada al espigón sobre el río Tajo, con unas vistas impresionantes. Tiene pocas plazas lo que la hace ser muy solicitada. Las coordenadas GPS del lugar corresponden con N 38.69233 // W 9.21242 .

Un poco más adelante en dirección a la Plaza de Comercio se encuentra otro de los parkings muy utilizados por las autocaravanas en su visita a Lisboa, en estos momentos esta totalmente ocupada por autocaravanas, se accede por la venida de Brasilia, es un lugar lleno de árboles con amplias plazas de aparcamiento: Las coordenadas GPS del lugar corresponden con N 38.695375 // W 9.198405.

Rua da Plata, Lisboa

Nos apeamos del taxi en la misma Plaza de Comercio, ahora solamente se puede llegar hasta allí en transporte público o en taxi, el recorrido son 9 euros.

Es la hora mágica de la fotografía, justo el momento entre que se apaga las luces del sol y comienzan las luces del alumbrado público.

Estamos debajo del arco de la Rua de Augusta esta decorado sobre el mismo arco con el escudo de armas reales, en la cima tiene tres esculturas que representan a La Gloria que esta coronando al Genio y al Valor, por debajo otras esculturas talladas por el francés A Calmels, de izquierda a derecha, esta representado: Viriato, Vasco de Gama, Nuno Alvares Pereira y el Marqués de Pombal, flanqueados por las alegorías a los ríos Tajo y Duero. El monumento tiene la inscripción en latín: Virtutibus Maiorum ut sientan documento ómnibus. PPD (Pecunia-Publica-Dicatum), que significa: Estas son las virtudes más grandes, de modo que sirva a todos de enseñanza.

Comercio en la Rua da Plata, Lisboa

Paseamos por la zona comercial de Lisboa, por la rua da Prata es una calle del barrio Bajo, llena de tiendas con un cierto sabor decadente, donde apenas hay gente, pese a ser sábado por la tarde. Encontramos confiterías que ofrecen parecidos pasteles de Belém, antiguas tiendas de confección portuguesa, tiendas de cerámica, comercios de encajes y prendas intimas femeninas y un largo etcétera de comercios de todo tipo.

Desde aquí marchamos a nuestra última cita del día y es nuestra noche dedicado al fado, teníamos dos posibilidades, una, era ir al Teatro de Fado, donde por 17 euros puedes asistir a un amplio repertorio de cantantes, más o menos profesionales y, la segunda opción, es ir a uno de los bares típicos de Alfama donde se cena, se tapea o simplemente se copea con la ayuda de los artistas locales.

Como habíamos elegido la segunda opción, necesitábamos saber que local es el mejor calidad precio de la cena y que los cantantes sean los menos profesionalizados, nos gusta la gente del pueblo y además que canten de una forma más espontánea. Entre las numerosas consultas a los lisboetas hemos encontrado como una de las mejores elecciones el chiringuito A Baiuca.

Carris en el Barrio Bajo de Lisboa

Seguimos nuestra marcha por la ciudad, ascendemos hacia el barrio de Alfama por la misma fachada de la Sé , hasta llegar al corazón del barrio.

Lisboa también es alegría 

Ya tenemos reservado una mesa en el restaurante A Baiuca, en el barrio de Alfama, ofrece una cocina tradicional, abre de jueves a martes y libran los miércoles, se encuentra en la rua de San Miguel núm. 20; los teléfonos: 21 8867284 y fijo 939457098.

Noche de Fado en A Baiuca, Lisboa

Son las nueve de la noche cuando accedemos al local, después de servirnos un frío vino de Porto pedimos unos entrantes y un plato de ensalada de bacalao. Los artistas locales pululan por el pequeño restaurante, nos damos a conocer y tenemos posibilidad de charlar un rato con dos de los cantantes fadistas que van a participar: Carla Sofia y João Paulo Almeida, durante la noche se van añadiendo otros cantantes que llegan cantan su canción reciben su merecido aplauso y se marchan por la puerta, incluso una fadista ciega tiene su momento de gloria, hace lo propio interpreta su mejor canción del repertorio y se marcha.

Lo primero que hacemos es preguntar como se paga todo esto, me explican que normalmente el dueño del restaurante destina el 10% del importe de todas las cenas para pagar a los guitarristas y a los cantantes oficiales, estos a su vez al final de la noche ofrecen sus discos con sus canciones por un importe de 15 euros, se financian doblemente; luego hay otra categoría de cantantes que llegan y piden permiso para cantar una sola canción, estos suelen ser artistas malogrados que tienen buena voz y que muchas veces se conforman con una copa de vino o un plato de comida, hay otra tercera clase de artistas que, sin embargo, se van tan contentos después de recibir una acalorada ovación.

Una noche de fado en Lisboa

La verdad es que la noche es especialmente mágica, no tanto por los platos de comida, sino más bien, por poder asistir al espectáculo musical de una noche de fado.

Día 2 de febrero (domingo)

Ruta: Lisboa-Madrid

Barrio de Alfama, Lisboa

Por la mañana temprano marchamos hacia el barrio de Alfama, es uno de los más fascinantes de Lisboa. Se caracteriza por la inclinación de sus calles que, se convierte en un laberinto de callejuelas que nos descubren rincones pintorescos y viejas iglesias, tienen unas vistas panorámicas inmejorables desde distintas terrazas.

Lisboa no deja de ser una ciudad llena de contrastes y, Alfama es el mayor contraste de la ciudad, mientras que, en el Barrio Bajo aquí llamado Baixa la ciudad se abre al río Tejo y al mar, es un contraste de su importancia económica de su pasado imperial, su fisonomía actual fue adquirida tras el terremoto de 1755 ha traspasado fronteras. Más adelante, esta la zona de Restauradores corresponde con la parte más dinámica de la ciudad, la plaza de Rossio, la Plaça da Figueira, el elevador de gloria, el de santa Justa, corresponde con uno de los ejemplos de planificación urbanística de una ciudad europea, es una zona de azulejos y edificios neoclásicos, en definitiva es el barrio del siglo XIX y principios del XX. Los elevadores nos permiten subir rápidamente hasta el Barrio Alto, esta zona están llena de calles adoquinadas, de casas desconchadas, de pequeñas tiendas de alimentación donde todavía se vende el vino, el pan y la fruta a granel.

Panel de cerámica del Barrio de Alfama, Lisboa

El mayor contraste de todo Lisboa es el barrio de Alfama, por donde vamos en este momento, edificada sobre las antiguos trazados de una ciudad musulmana, donde las calles desembocan en callejones sin salida, donde la gente tiende sus ropas en las fachadas principales, donde el color de las casas lo han dictado sus propios ocupantes, unas son rosas, otras amarillas, otras azules, no hay dos iguales, aunque todas están unidas por un denominador común “El contraste”. Pasamos por la fachada de la iglesia de Nossa Señora dos Remédios, al estar en la parte más baja, fue muy afectada por el terremoto y solamente se conserva el pórtico manuelino con su arco conopial. Más adelante, vemos muchos paneles de azulejos como el de la rua de los Remedios, dedicado a san Antonio que le acompaña el obispo de la época, esta fechado en 1749, la fecha no deja de ser una casualidad por que seis años después se produjo el terremoto de Lisboa de 1755, seguro que ayudó para que esta parte de la ciudad no tuviera tantos daños por el seísmo. Otros paneles de cerámica nos muestran con más colorido como era la vida en esa ciudad en 1855, donde las carrozas de los tinajeros llevaban el vino a todas las casas. Las calles en estos momentos están vacías solamente podemos adivinar alguna actividad por el olor a pan de leña que se respira en el ambiente, en una de sus ventanas un perro solitario disfruta de los primeros rayos de sol, mientras el tranvía Carris de la línea 28 que sube hasta la Estrella , se hace un hueco en estas intrincadas calles, en algunas aceras el tranvía no puede pasar mientras un peatón camine por el pavimento. Pasamos por la puerta de la iglesia de San Vicente de Fora, nos llama la atención su fachada italianizante y sobre todo los paneles de azulejos.

Cúpula del Panteón Nacional, Lisboa

Enseguida ante nuestro ojos aparece la espléndida cúpula de lo que fue la Iglesia de Santa Engracia, es uno de los testigos actuales de la ciudad, que sirve como un faro para los marineros y, dicen, que en estos momentos es uno de los mejores miradores de toda la ciudad.

La Iglesia de Sant Engracia ocupa lo que fue el Campo de Santa Clara, tiene un horario de 10,00 a 17,00 horas, el precio de entrada es de 3 euros, excepto los domingos, como hoy es domingo pues entramos gratis.

La iglesia sufrió el proceso de desamortización convirtiéndose en Panteón Nacional en 1912 por decreto del primer gobierno de la República. El actual edificio comenzó su construcción, colocándose la primera piedra, en 1682 y los trabajos se prologaron 284 años, de esta forma se acuño el dicho en Portugal de: “Tardas más que la iglesia de Santa Engracia”, finalmente el edificio fue concluido en 1966.

La Iglesia barroca fue construida por João Antunes, era el arquitecto real y el maestro del barroquismo portugués, tomo como muestra una forma de planta con cruz griega del arquitecto Francesco Borromini. La misión del barroco es ensalzar, como si hubieran sido hechas desde el cielo, hasta el infinito a través de una arquitectura elevada al máximo exponente y en esta ocasión el arquitecto lo consigue.

Frontispicio del Panteón Nacional, Lisboa

El frontispicio tiene un hall de entrada y tres nichos con figuras, constituye una bella portada, clásica barroca, donde aparece el escudo de armas de Portugal en manos de dos ángeles. La iglesia esta cubierta por una inmensa cúpula que fue terminada en el siglo XX.

El interior es diáfano y lleno de armonía esta destacada por los espacios curvos que dominan todos los ángulos. El suelo y las paredes están decorados con motivos barrocos utilizando mármoles policromados. El altar mayor es sencillo y solamente tiene a sus espaldas el órgano barroco del siglo XVIII que procedía de la Sé Catedral.

El Panteón Nacional ha sido dedicado para albergar las sepulturas de las personas más ilustres, como los presidentes de la República Portuguesa y escritores. Las excepciones son la fadista Amália Rodrigues, cuyos restos mortales fueron trasladados tras el cambio en las disposiciones legales que sólo permitían su traslado al panteón nacional una vez pasados cuatro años desde su fallecimiento, y el militar Humberto Delgado que intento dar un golpe de estado contra la dictadura y fue asesinado en España en 1962.

Cenotafios del Panteón Nacional, Lisboa

En el Panteón Nacional se encuentran los cuerpos de: Almeida Garrett, escritor (1799-1854); João de Deus, escritor (1830-1896); Manuel de Arriaga, presidente de la República (1840-1917); Teófilo Braga, presidente de la República (1843-1924); Guerra Junqueiro, escritor (1850-1923); Óscar Carmona, presidente de la República (1869-1951); Sidónio Pais, presidente de la República (1872-1918); Aquilino Ribeiro, escritor (1885-1963); Humberto Delgado, personalidad de lucha contra el fascismo en Portugal (1906-1965); Amália Rodrigues, cantante y fadista (1920-1999). En el año 2007 fueron trasladados los restos de Aquilino Ribeiro, escritor y republicano (1885-1963).

Además de personalidades históricas con los cenotafios de: Nuno Álvares Pereira, el Infante D. Henrique, Vasco da Gama, Pedro Álvares Cabral, Afonso de Albuquerque y Luís de Camões.

Subiendo unas escaleras se puede acceder a la parte exterior de la cúpula desde donde se tienen unas vistas excepcionales de todo Lisboa. Se puede dibujar el trazado sinuoso del barrio de Alfama, en el frente el testigo presencial de la ciudad formado por el río Tejo, desde donde se adivina la fisonomía del Ponte 25 de Abril, el Cristo Rei situado en lo que ellos llaman Outra Banda, si miramos hacia el lado contrario del río, podemos adivinar la estela del puente Vasco de Gama, el río es una autopista para las grandes gabarras que circulan sin cesar.

Altar barroco del Panteón Nacional, Lisboa

Desde el monumento al Panteón Nacional vemos otro de los parking utilizados por las autocaravanas para la visita a Lisboa, este es de pago y se encuentra enfrente de la Estación de Santa Apolonia, se accede por la avenida del Infante Dom Henríque. Las coordenadas GPS del lugar corresponde N 38.712811 // W 9.122811 .

Panteón Nacional de Lisboa en youtube

Aquí damos por finalizada nuestra visita fugaz, pero intensa, a la ciudad de Lisboa. El tom-tom nos indica que debemos abandonar la ciudad en dirección al Puente de Vasco de Gama. Antes de llegar pasamos por una inmensa plaza con una alegoría al gallo de Portugal, más adelante el nuevo Parque de las Naciones, donde se ve la impresionante Estación de Oriente, obra de nuestro Santiago Calatrava.

Parque de las Naciones, Lisboa

De regreso a Madrid paramos a unos 100 Km . de Lisboa en un área de servicios para autocaravanas, se encuentra en la autopista A-6 dentro de la estación de servicios de la GALP , se halla en el termino municipal de Santa Sofía (Evora), para utilizar el área no hay que abandonar la autopista por lo que se hace muy cómoda, no hay inconveniente para poder pernoctar. Las coordenadas del lugar corresponde con N 38.61708 // W 8.08101 .

El área de autocaravanas dispone de grifo de agua y de desagües de aguas negras en un pilón, un tanto incomodo, pero eficaz, al lado hay mesas para comer en el exterior y un parque para niños.

A la llegada a Madrid damos por terminado el viaje de este fin de semana, mirando el marcado parcial del vehículo indica que durante el fin de semana hemos andado 1133 Km ., los doy por bien aprovechados.

-FIN-

Para Leer la primera parte del relato viaje de dos días a Lisboa, pulse el siguiente enlace:

Parte II Parte I del relato del viaje a Lisboa

 

 

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Ángel López

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