BLOG DEL VIAJE APULIA, SUR DE ITALIA, por A. López
 
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VIAJE POR APULIA, SUR DE ITALIA

 

INTRODUCCIÓN

Hemos decido en esta oportunidad viajar por Apulia (ou Puglia, en italiano) es una experiencia única, repleta de belleza natural, arquitectura encantadora y una rica herencia cultural. Apulia es una región localizada en el sur de Italia, concedida por su costa deslumbrante, ciudades históricas y una cocina deliciosa.

Día 29 de octubre (martes)
Ruta: Madrid-Barcelona

Parada técnica en Zaragoza

Hoy día 29 de octubre comenzamos una nueva aventura, está vez en solitario durante todo el mes de noviembre.

Ayer mismo saqué los billetes del barco Barcelona Civitavechia, afortunadamente esperar tanto que tuvo su recompensa pues estaba con el 20% de descuento por Halloween más Senior. En total 245 pensión completa + wifi. Es todo un chollo pues simplemente los peajes de Francia superan esa cantidad.

Hoy hemos salido tarde pues teníamos muchas cosas sin colocar.

Lo primero ha sido repostar en Plenoil a 1,239 euros, seguro que no vemos esos precios hasta nuestro regreso.

El viaje a Barcelona ha sido pasado por agua con los efectos de la Dana. Pero con mucho oficio hemos llegado con tiempo suficiente para hacer el cheking y cenar antes de embarcar a las 22;30 horas.

Antes de llegar a Barcelona hemos repostado para salir llenos en la estación de Bonarea a un precio muy bueno 1,259 euros, seguro que en Italia no se repite.

Barco Barclona-Civetavecchia

Nos toca esperar al embarque, esto está lleno de coches nuevos de fábrica que irán subiendo al barco camino de Italia.

Día 30 de noviembre (miércoles)
Ruta: Barcelona-Civitavecchia.

Camarote ciudad de Barcelona Grimaldi

La noche a bordo de este enorme barco Cruiser Barcelona ha sido movidita, imagino que como consecuencia de los efectos colaterales de la Dana, por un momento nos avisaron por megafonía que quedaba prohibido salir a cubierta por las condiciones climatológicas. La cama estaba sumergida en un continuo vaivén de subir y bajar, pese a todo conseguiremos dormir sin mucho esfuerzo.

A las nueve ha sonado el despertador, hemos desayunado en la habitación pues está vez veníamos mejor preparados.

El día en el interior de un barco es algo tedioso pese a lo grande que es y las posibilidades que tiene.

Solamente pensar por donde estaríamos si hubiéramos elegido hacer la ruta por carretera, verdaderamente sería imposible compararlo.

Enseguida se hace la hora del almuerzo porque en Italia se come a las 12,30 horas. Nosotros nos ponemos en la tarea de europeizar nuestro horario.

Tenemos pagada la comida en el burguer, el año pasado no nos gustó mucho el menú de selfservice. Una hamburguesa con patatas y una botella de agua son suficientes.

Cubierta ciudad de Barcelona Grimaldi

El resto del día lo empleamos en pasar el tiempo de la mejor forma posible a la espera de atracar en Civitavecchia a las 20 horas.

Atardecer ciudad de Barcelona Grimaldi

La puesta de sol ha sido a las 17;10 horas mucho más pronto que en España, no ha sido muy espectacular, pero siempre nos gusta parar el tiempo para disfrutarla.

Día 31 de octubre (jueves)
Ruta: Civitavecchia-Castel Gandolfo km 92 tiempo 1h 30'

Palacio Apostólico Castel Gandolfo

Ayer llegamos muy de noche al parking que teníamos mirado, está a unos 4 km, de la salida del ferry y poco mas podíamos hacer solamente cenar y meternos en la cama, nos han acompañado otras cinco autocaravanas en un aparcamiento inmenso.

Nuestro siguiente destino es la ciudad de Castel Gandolfo, para llegar hay que atravesar Roma con sus atascos, aunque hoy solamente nos han afectado los últimos cuatro kilómetros.

El área de autocaravanas en Castel Gandolfo tiene para siete plazas y cuando llegamos estaba ocupada por seis, muchas suerte hemos tenido. Dispone de vaciado y llenado de agua y es gratuita.

El área está situada a unos diez minutos andando del Centro Histórico. Venir hasta aquí es en estos momentos una satisfacción pues no hace mucho tiempo que se ha abierto al público gracias a la orden del actual Papa Francisco.

Si esto lo viera Nieves Concostrina perdería la cabeza y dedicaría varios programas en la cadena Ser para explicar lo de la Gran Multinacional. No entraré en polémicas innecesarias pues en estos momentos nos sentimos afortunados de poder pisar un suelo con tanta historia.

Interior del Palacio Apostólico Castel Gandolfo

Cuando era chiquitito en la tv blanco y negro saltaba la noticia del viaje de los Papas desde la ciudad del Vaticano a su residencia de vacaciones en verano o en retiros espirituales. Pues básicamente Castel Gandolfo era el retiro a un palacio y unos jardines de ensueño.

Lo primero que visitamos es el palacio Apostólico, precio de 12 euros por persona con un control exhaustivo a la entrada.

Señalar que más que la riqueza de su fachada destaca por su situación, levantado sobre la cima de una montaña, como corresponde al apóstol de Cristo, y desde las distintas ventanas del palacio se puede ver el inmenso lago Albano con sus hermosas aguas azul zafiro y en otras dan a ciudad de Roma y el mar.

Las distintas estancias de la planta baja es un recorrido por los distintos papas desde hace más de 300 años, sus retratos están en las paredes para indicarnos con sus miradas que en un momento de la historia fueron verdaderos reyes. Es un verdadero museo de pinturas, y de objetos que representan a cada uno de ellos.

Tapiz de Rafael el Milagro de la Pesca del Palacio Apostólico Castel Gandolfo

Una de las salas, quizás la más emotiva, se expone unos de los tapices de la Capilla Sixtina en esta ocasión está el Milagro de la Pesca obra de los cartones de Rafael, el color y los detalles lo hacen especial. Cada cierto tiempo lo van cambiando para dar gusto al anfitrión, este lleva tres meses.

Cama del Papa del Palacio Apostólico Castel Gandolfo

De la planta baja destacan numerosas obras de arte, pero lo que más llama la atención es el pavimento realizado en mármoles de distintos colores y brillos que hace que las habitaciones luzcan con una intensidad especial.

En la planta alta se encuentran las habitaciones personales de los papás aquí estuvo viviendo Benedicto XVI unos meses cuando renunció al Papado en favor del actual papa. Pensaba que murió aquí, pero no, fue trasladado a Roma.

Las habitaciones personales son como un verdadero palacio aunque aquí es una sucesión de despachos hasta llegar a los aposentos papales. La habitación de los papás no tiene la pompa de los palacios de reyes. El despacho del papa está actualizado y más parece el de un ejecutivo de una gran empresa y la habitación me parece espartana con una cama de tubo metálico en color dorado.

En el patio central hay una colección de coches de los últimos papas, destaca el Santana español de Papa móvil, un carromato siciliano Vespa y un Mercedes descapotable gemelo al que sufrió el atentado el Papa Juan Pablo II en Roma, este está en el Vaticano.

Plaza de la Libertad Castel Gandolfo

Para ver el jardín pequeño nos ofrecen la posibilidad de hacerlo en un coche eléctrico con conductor y gratuito, por supuesto no renunciamos. Básicamente es el jardín próximo donde el papa tomaba el aire.

La salida del Palacio se realiza por la plaza de la Libertad a donde está el Ayuntamiento y la fuente de Bernini, arquitecto que diseño la Basílica de Roma. Aquí tan bien creo los planos de la iglesia de San Tomaso, que vemos a continuación.

El papa Alejandro VII encargo la obra de la iglesia a Lorenzo Bernini. En el interior los retablos tienen pinturas excepcionales de Borgognone y de Puerto Cartona, en el altar mayor La Crucifixión con María.

Sin querer se nos hace la hora de la comida, nos han recomendado el restaurante Sor Capanna, especializado en pizzas con horno de leña, una pizza gigante y unos espaguetis con una Coca-Cola grande pagamos 27 euros.

Para finalizar tenemos reservado a las 15; 00 horas la visita al Jardín de Las villas Pontificias, contarlo es casi imposible de lo grande porque tiene 55 hectáreas, la ciudad del Vaticano tiene 44. Lo que podemos visitar son los Jardines de Belvedere que significa Hermoso de Vista con un tamaño de 30 hectáreas fueron creados para el disfruté único del Papa. Para visitarlo hay que hacerlo ahora en visita guiada en bus, precio 15 euros y un tiempo de una hora.

Jardín de Las villas Pontificias Castel Gandolfo

Que decir de este jardín, todavía se puede ver la sombra del Papa Benedicto XVI alimentando los peces del estanque del Giorgino de la Madonnina. El jardín fue edificado sobre las ruinas de las Villas Romanas de hace 2000 años donde podemos visitar el criptoportico del emperador Domiciano. Es una enorme pasarela de más de 300 metros que el emperador construyó para poder salir al jardín sin mojarse los días de lluvia.

Podemos ver el anfiteatro romano de Domiciano que usaba en espectáculos privados, se representaban obras donde al emperador le gustaba de ver la realidad y podía ver brotar la sangre en los actores.

El espectáculo de contemplar el jardín barroco es único por la extensión y por el diseño en diferentes niveles, la vista del Papa discurría desde el cielo pasando por la tierra para llegar al mar. Toda una panorámica que solamente una persona en la tierra podía contemplar y ahora nosotros tenemos la oportunidad de sentir lo mismo, verdaderamente sublime.

Indicar que además del jardín tiene un espacio como el Palacio de Versalles, unas huertas, se crían vacas, corderos, se hace queso, es la granja que alimenta diariamente al Papa, todos los días mandan al Vaticano una cesta con todo lo necesario para la comida papal.

Jardín de Las villas Pontificias Castel Gandolfo

Poco más nos queda, hoy es fiesta de Halloween y toda la ciudad está engalanada para la ocasión, nosotros nos conformamos con ver la puesta de sol a las 17;05 horas antes de retirarnos.

Atardecer en Castel Gandolfo

Día 1 de noviembre (viernes)
Ruta: Castel Gandolfo-Certosa di Trisulti-Abadia Casamari

Cartuja de Trisulti, Lazio (Italia)

La noche en Castel Gandolfo ha sido tan tranquila como un papá a las orillas de un monte de olivos y en la panorámica de Roma y el mar. Antes de salir hacemos un reset completo de vaciado y llenado.

Iniciamos el viaje hacia el centro de la Lazio, la primera parte del viaje nos ha tocado un atasco de más 40 km, hoy es fiesta y los romanos tienen puente y han salido en masa como si no hubiera un mañana. Tenemos un incidente en la entrada de la autopista porque no nos han facilitado el ticket imaginamos por el atasco y a la salida nos han pedido el importé más caro del peaje 91,40 euros hemos llamado y nos han abierto pero no sabemos cómo resolver el incidente, el teléfono no atienden, mandamos un e.mail a ver si contestan

Nuestro primer destino es la Cartuja de Trisulti está en la montaña más alta que puedas imaginar, supongo que construir aquí era para estar en contacto directo con el cielo. La carretera es un verdadero quebradero de cabeza que te hace pensar en qué lío me estoy metiendo.

La cartuja tiene un parking suficiente para hacer una visita tranquila, incluso nos permitiría la pernocta. La entrada es gratuita, ya no queda ningún monje cartujo y se administra como un verdadero museo.

Farmacía Cartuja de Trisulti, Lazio (Italia)

El conjunto es tan grande que en su momento de esplendor entre monjes y sirvientes podría dar cobijo a más de mil personas. El monasterio gira en torno a la iglesia de san Bartolomé, está dividida en dos partes, una era utilizada por los monjes cartujos y otra dedicada a los hermanos laicos.

La parte de la nave de los monjes es una exaltación del arte, no queda un centímetro sin pintar, el estilo gótico ha quedado desdibujado a un sofisticado barroco. En la entrada están los restos momificados de dos mártires cristianos. Las pinturas son de Fillippo Balbi y los frescos de la bóveda representan La Gloria del Paraíso. Los mármoles multicolores lucen en todos los pavimentos para demostrar la riqueza que tuvo la orden.

La farmacia del monasterio es de lo más bonito porque está decorada con frescos que imitan el estilo de las casas de Pompeya, aquí se guardan todo tipo de hierbas medicinales y de venenos extraídos de serpientes como antídotos.

Es de destacar el estanque de los peces que construyeron los monjes para criar y poder tener pescado en los menús diarios del refectorio.

Estanque de los peces en la Cartuja de Trisulti, Lazio (Italia)

Desde aquí tenemos que seguir el viaje otros 20 km por estas montañas con destino a la Abadía de Casamari. La carretera está limitada a vehículos de más de diez metros, solamente tiene un ancho de un coche, todo el viaje vas pensando por favor que no vengas nadie en sentido contrario, los desniveles y los que ellos llaman tornantis son curvas de más de 180° hace del viaje una verdadera aventura. Con mucha paciencia llegamos al destino.

Abadía de Casamari., Lazio (Italia)

El parking de la Abadía es muy ancho, nos permite pasar la noche con mucha comodidad, en estos momentos nos acompañan dos autocaravanas.

La abadía sigue el estilo de los franceses de la orden cistercienses de arquitectura gótica del siglo XIII. La entrada se realiza por un triple arco que conduce al jardín y al claustro, tiene forma cuadrada con pequeñas columnas de mármol, todas diferentes. Destaca la sala capitular usada para las reuniones.

La iglesia tiene una planta basilical con tres naves sin decoración al estilo del cister, destaca las ventanas porque están cubiertas de láminas de alabastro traslucido en lugar de los coloridos vitrales de cristal.

En estos momentos los monjes del convento tienen el rezo de Vísperas que tiene lugar al caer la tarde para agradecer a Dios por la jornada transcurrida y por todos sus aciertos. Es muy emotivo porque sus rezos y cantos son en latín. En total son 13 los monjes que celebran las oraciones vestidos de blanco.

Abadía de Casamari., Lazio (Italia)

El día no da más de sí, son las 17; 00 horas y comienza el espectáculo diario de ver como el sol desaparece.

Hasta mañana!

Día 2 de noviembre (sábado)
Ruta: Abadía de Casa Marí-Termoli

Plaza del Duomo Termoli (Italia)

El día comienza en el parking de la Abadía, al principio estuvimos muy acompañados pero poco a poco fue desapareciendo la gente hasta que nos quedamos solos, esto no hizo que nuestra pernocta fuera poco segura.

El viaje continua y hoy es uno de los días más complicados tenemos que marchar desde la costa este en el Mediterráneo hasta la costa oeste en el mar Adriático atravesando la cadena montañosa de los Apeninos. Siempre he pensado que las montañas de Italia eran los Alpes, pero es un país sumamente montañoso.

Pasamos por unos pueblos de ensueño, edificados sobre las cimas más altas que dan vértigo vivir ahí. Pienso que son edificaciones históricas en lugares de fácil defensa, en comparación en España se edificaba en los valles con acceso a los cursos de agua.

Todos estos pueblos que vamos viendo debe de ser complicado subir y aparcar la autocaravana, pero todos tienen un Centro Histórico que merecería una parada muchos de ellos están declarados en la lista de los Pueblos más bonitos de Italia.

Mar Adriático Termoli (Italia)

Ante nuestros ojos se abre un valle y al fondo se puede ver una mancha azul, corresponde con el mar Adriático que se asoma para darnos la bienvenida y felicitarnos por la elección del camino.

Aprovechamos para parar y hacer la compra, pues como tuvimos que apagar el frigo en la travesía del ferry no habíamos completado la nevera. En esta ocasión elegimos la cadena CONAD, no la conocíamos pero no es de las más baratas. Vemos el aceite de oliva virgen extra de la marca Monini en botella de cristal a 7;59€ litro. También repostamos gasoil a 1.629€, casi 40 CTS litro más caro que en España.

Nuestro destino del día es la ciudad costera de Termoli, elegimos aparcar en una de las áreas de autocaravanas GPS N42.001472 E14.999190, está en el mismo puerto deportivo y comparte instalaciones, precio 20€., con luz.

Llegamos a las 15;00 y salimos escopetados para ver el centro histórico, levantado sobre un promontorio amurallado con estrechas calles al modo de Italia, con la ropa tendida en las fachadas.

Seguimos la senda de la calle del Duomo hasta que llegamos a su plaza, donde se encuentra la fachada de esta antigua iglesia del siglo XI que está cerrada, pero describe unas formas románicas de su portada que mañana tendremos ocasión de profundizar.

San Timoteo Duomo de Termoli (Italia)

Pasamos por palacios evocadores y por la calle Rejecelle que con sus 34 cm., de ancha es considerada la más estrecha de toda Italia. Al fondo se dibuja la estela del castillo Svevo con un imponente porte mira al mar pues su función principal era controlar el tráfico marítimo sobre el mar Adriático.

Trabucco de Termoli (Italia)

Fue construido por Federico II de Suabia en 1247 sobre una torre normanda ya preexistente y que fue utilizada como prisión militar. En estos momentos es el museo de arte moderno, donde se exhiben obras de artistas locales.

Muy cerquita de la playa hay una de las construcciones más bonitas y características de la provincia sobre el mar, lo llaman trabucco, es una pequeña casita de madera que se adentra en el mar mediante una pasarela. Era utilizada por los pescadores para poder pescar sin tener que salir al mar en barcos.

El trabucco es una construcción maciza de madera que consiste en una plataforma anclada a las rocas mediantes grandes troncos de pino carrasco que se adentran en el mar. Desde esta plataforma se extienden dos (o más) brazos largos llamados antenas suspendidos a unos cuantos pies por encima del agua, que sostienen una enorme red de malla estrecha llamada trabocchetto.

Según algunos historiadores de Apulia, el trabucco fue inventado en la región importado de los fenicios. Sin embargo, la primera existencia documentada en Gargano se remonta al siglo XVIII, durante el cual los pescadores de Gargano, en ese período escasamente poblado, idearon una ingeniosa técnica de pesca que no estaba sujeta a las condiciones climáticas de la zona. Los trabucchi se construían en los promontorios más prominentes, haciendo que las redes sobresalieran hacia el mar mediante un sistema de brazos de madera monumentales. El desarrollo de los trabucchi permitió pescar sin estar sometido a las condiciones del mar utilizando la morfología de la costa rocosa de Gargano.

Trabucco de Termoli (Italia)

La técnica de pesca, bastante eficaz, es a la vista. Consiste en interceptar, con redes anchas, los flujos de peces que se desplazan a lo largo de los barrancos de la costa. Los trabucchi se ubican donde el mar es lo suficientemente profundo (al menos 6 metros) y se construyen sobre picos rocosos generalmente orientados al sureste o al norte para aprovechar la corriente marina favorable.

La red se baja al agua mediante un complejo sistema de cabrestantes y, del mismo modo, se saca rápidamente para recuperar la captura. Al menos dos hombres son los encargados de la difícil tarea de manejar los cabrestantes que maniobran la gigantesca red. Los pequeños trabucchi de Abruzzo y de la costa de Molise suelen estar propulsados por electricidad.

Atardecer en Termoli (Italia)

Aprovechamos que es la hora de la puesta de sol para disfrutarla como fondo de pantalla poniendo un trabucco, imaginar a los pescadores tirando las redes al mar y sacándolas llenas de pescados.

Día 3 de noviembre (domingo)
Ruta: Termoli-Peschici

Fachada catedral de santa María de la Purificación Termoli (Italia)

La noche en esta área de autocaravanas ha sido genial GPS N42.001472 E14.999190, pese a estar completamente llena no se escuchaba a nadie.

Enseguida salimos para sellar la visita a Termoli, lo primero es visitar el monumento il Sogno es el punto donde se cruza el paralelo 42 y el meridiano 15, es el señalado como el meridiano central, que determina el uso horario de la Europa Central.

Después subimos hasta su catedral de santa María de la Purificación, tiene una fachada de mármol con tres portadas del siglo XII en un estilo puro románico.

La fachada tiene un cuerpo inferior más antiguo y un cuerpo superior más reciente adornado con un rosetón. Las columnas externas estaban adornadas con figuras de animales pero, actualmente, quedan dos leones y un grifo. La decoración escultórica de los capiteles es muy rica con follaje espaciado por figuras humanas en posición frontal. Hay una ventana ciega de doble arco, una de las cuales (la primera a la izquierda) con la representación de la Anunciación: el ángel con un lirio en la mano y la Virgen sentada. Cerca del luneto central, hay cuatro estatuas que representan a los santos más importantes de Termoli. Solo la estatua de San Basso permanece intacta. Dos de ellos representan a San Sebastián y San Timoteo, mientras que no hay suficientes elementos para identificar quién fue el cuarto santo.

Nave catedral de santa María de la Purificación Termoli (Italia)

El interior carece de ornamento, en la nave de la derecha está el relicario con la figura en plata de san Tomasso y debajo los huesos del santo, corresponden con Timoteo que era discípulo del apóstol Pablo, dicho cuerpo fue descubierto en la cripta que corresponden con los restos de una iglesia paleocristiana.

En el ábside de la nave izquierda está el retablo con los restos de san Basso, tiene el cuerpo en plata y debajo la urna con los huesos del patrón de Termoli. Fue obispo Niza y mártir durante las persecuciones del siglo III. En estos momentos está venerado por una multitud de fieles llegados de toda Italia que rezan y besan sus huesos mientras cantan de alegría.

Inmediatamente empieza la misa del domingo con la asistencia del obispo de la zona, es cantada y nos quedamos un ratito porque el marco dentro de un templo con 900 años y la sonoridad es algo excepcional y se puede considerar una verdadera obra de arte.

Nos pasamos por la calle Rejecelle, ya explique ayer que es considerada la más estrecha de toda Italia. Después de varios intentos conseguí cruzarla sin quedarme atascado de por vida. Es una calle muy frecuentada por la gente del pueblo y no parecen darle mucha importancia.. Es un lugar sugerente para descubrir la historia y la cultura de la ciudad. Su nombre proviene del francés y significa callejón estrecho, tiene menos de 8 metros de largo y solo 41 centímetros de ancho. Se dice que en el pasado la precedencia en el pasaje se establecía en un duelo.

Lungomare de Termoli (Italia)

El resto de la mañana lo vamos a dedicar para pasear por el Lungomare de Termoli, esta pintoresca playa es famosa por su mar de un azul profundo y las impresionantes vistas del castillo del pueblo y las singulares cabañas de pesca. La playa es fácilmente accesible a pie desde el centro de la ciudad, y está adyacente a un extenso paseo marítimo, lo que la convierte en un destino popular tanto entre los locales como entre los turistas. Lungomare ofrece tanto áreas de playa libre, conocidas como spiaggia libera, como servicios de playa de pago. La playa de Termoli se extiende más de 10 kilómetros y está compuesta por arena blanca y mar cristalino, tanto que ha obtenido la certificación Bandera Azul varias veces. Acoge una media de 30 playas y se subdivide en dos zonas: norte y sur: la primera comprende la playa de San Antonio, con zonas de playa libre alternadas con zonas equipadas de varios servicios; la segunda, en cambio, encierra playa de Rio Vivo, una bahía de 150 metros.

Peschici (Italia)

Continuamos el viaje hasta la ciudad de Peschici. Está a 130 km. Nos la veíamos tan felices porque el primer tramo era en autopista y el segundo en una buena carretera nacional, pero los últimos 14 km es volver a lo difícil. Aparecen los temidos tornantis que ponen los pelos de punta, cuando creíamos que el peligro había pasado con la presencia de Peschici el GPS nos manda subir por el centro, nosotros le hacemos caso pese a una indicación que prohibía autocaravanas, camiones y autobuses.

Afortunadamente ya estamos en temporada baja y no había coches aparcados porque cada vez las calles se estrechaban más, y llegamos a dos puntos que casi nos quedamos empotrados, cuando pensábamos que aquello no tenía solución vemos como la calle empieza abrirse hasta llegar a la parte más alta, ¡estamos salvados!.

El parking de autocaravanas en Peschici está en estos momentos vacío GPS N41.942845 E16.017072, es de pago 6€ por 24 horas, aunque no tiene ningún tipo de servicios.

Calles de Peschici (Italia)

Iniciamos la visita a Peschici bajando hasta el centro histórico, básicamente es un pueblo de pescadores edificado en una montaña que durante siglos se ha ido excavando en cuevas y posteriormente se han construido las casas al modo de Italia.

La ciudad, que tiene un perfil irregular que se extiende desde la colina hacia la costa, serpentea a través de un entramado de calles dominadas por casas blancas, que a menudo terminan en una sugerente cúpula.

Paseamos por sus estrechas calles pintadas de blanco y azul. Llegamos a los restos del palacio Normando del 970 que describe una imponente panorámica sobre el mar, el puerto y las playas del Adriático.

La Iglesia Matriz, dedicada a San Elías Profeta, es un extraordinario ejemplo de arquitectura sacra, con su imponente fachada y su interior ricamente decorado. Su construcción se remonta a la antigüedad y a lo largo de los siglos ha sufrido varias transformaciones, manteniendo su esencia espiritual y artística.

Iglesia San Elías Profeta de Peschici (Italia)

El exterior de la iglesia se caracteriza por elegantes líneas arquitectónicas y una fachada adornada con detalles artísticos, que incluyen portales finamente esculpidos y decoraciones de piedra que recuerdan el estilo barroco. El gran atrio situado delante recibe a los visitantes con solemnidad e invita a la contemplación.

Una vez dentro, te encuentras inmerso en una atmósfera de sacralidad y belleza. Los interiores de la Iglesia Matriz están adornados con altares ricamente decorados, fascinantes frescos y obras de arte sacro que cuentan historias religiosas e históricas. El altar mayor, dedicado a San Elías Profeta, es un verdadero placer para la vista, enriquecido con intrincados detalles y elaboradas decoraciones.

En resumen, la Iglesia Matriz de Sant'Elia Profeta representa no sólo un importante lugar de culto, sino también un símbolo de la identidad y la tradición religiosa de Peschici. Su majestuosidad arquitectónica y su rica historia lo convierten en una visita obligada para cualquiera que visite este encantador pueblo.

Iglesia San Elías Profeta de Peschici (Italia)

El camino pasamos por el Castillo de Peschice Encaramado en un acantilado que protege la costa de Gargano. Remodelado en el siglo XVIII, el castillo fue construido por los normandos entre los siglos X y XI para defender estas tierras de los ataques sarracenos y piratas y fue también la residencia de los monjes de la abadía de Tremiti. Durante el reinado de Federico II, para reforzar su función defensiva, la torre fue conocida como “rocca imperiale” y, más tarde, como recinto baronial. Hoy en día, el castillo es de propiedad privada, pero es posible visitar sus mazmorras, que en su día se utilizaron como prisiones y almacén de armas, en las que es posible admirar algunos instrumentos de tortura, piezas que datan desde la Edad Media hasta el Renacimiento. Después de observar las armas, resulta más relajante dirigirse a la pequeña terraza-jardín con vistas al mar.

Dada su posición de guardia frente al mar, el pueblo de Peschici siempre ha necesitado medios de defensa contra los invasores. Aún hoy se conservan algunas torres costeras de origen del siglo XVI que destacan sobre altos acantilados mirando al mar. La entrada estaba en la ladera de la montaña y las aspilleras estaban abiertas en las paredes laterales. Entre las torres supervivientes, la más famosa es la de Monte Pucci, desde donde los visitantes pueden disfrutar de un maravilloso panorama.

Bajamos por una inclinada escalinata hasta el mismo puerto donde podemos conversar con los pescadores.

Castillo de Peschici (Italia)

Solamente nos queda esperar unos minutos para tener la justa recompensa de volver a disfrutar de una bonita puesta de sol sobre el imponente mar Adriático.

De vuelta tenemos que trepar por las calles hasta la parte más alta donde aparcamos la autocaravana.

Anochece en Peschici (Italia)

Antes de llegar vemos una pizzería que las prepara para llevar, aunque a las seis es muy pronto para cenar pero aquí hace una hora y medía que es de noche. Pillamos una que acaban de sacar y nos daba igual el sabor, son 10 euros, qué rica cena!.

Día 4 de noviembre (lunes)
Ruta: Peschici-Vieste-Sant Angelo

Calles del Borgo de Vieste (Italia)

El día comienza en el parking solitario de Peschici GPS N41.942845 E16.017072, hemos descansado fenomenal y amanece con un sol de otoño.

Nuestra siguiente parada es la ciudad de Vieste, se encuentra a unos 20 km., llegamos con mucha facilidad. Aparcamos en el parking del puerto pese a que indica prohibido camper GPS N41.884950 E16.175930, pero consultado a los carabinieris no hay problema y está permitida la pernocta, es gratuito en esta época del año.

Comenzamos la visita por la catedral de Santa Maria de Assunta se encuentra en la zona alta del pueblo medieval más precisamente a pocos pasos del castillo suevo, su construcción se remonta a la segunda mitad del siglo XIX, el edificio aún conserva el estilo primitivo románico-apuliano en su conjunto en el campanario que es del barroco tardío.

Representa una de las iglesias más antiguas de estilo románico en Puglia y se encuentra en perfecta armonía con el campanario de la iglesia reconstruida en estilo barroco después de un derrumbe en 1772. Después de repetidos eventos desastrosos, como los saqueos llevados a cabo por los sarracenos en 1480 y 1554 y el devastador terremoto de mayo de 1646 que golpeó impávida a la ciudad de Vieste, la catedral ha sufrido modificaciones a lo largo de los años que han alterado su aspecto original. En el exterior de la catedral se puede observar el imponente campanario de estilo barroco tardío mientras que si se observa el interior se puede apreciar perfectamente la planta basilical románica, el área interna a su vez se divide en tres naves divididas por dos filas de seis columnas que tienen capiteles corintios y cúbicos.

Duomo de Vieste (Italia)

Los capiteles presentan particulares elementos ornamentales de grabado rudimentario que retoman los temas referentes al mundo animal y natural como gallos, pájaros, caballos, dragones y hojas de diversa índole entre las que destacan las de palma y acanto. Sus orígenes antiguos y primitivos en la estructura central que compone la fachada norte y donde se encuentra la entrada lateral; si bien con el paso de los años la estructura de la catedral ha cedido el paso a los rasgos del pasado para dar cabida a las mejoras que se han ido realizando paulatinamente, se puede comprobar por el hecho de que los ábsides, que en un principio eran semicirculares, han dado paso al coro y a dos capillas. El techo de madera, en cambio, ha sustituido a las cerchas pertenecientes a la nave central, este techo es de estilo barroco napolitano pintado al temple donde se colocan tres grandes lienzos que representan a la Madonna Assunta, propietaria de la iglesia, a San Giorgio, protector de la ciudad y a San Miguel Arcángel, protector del Gargano. La iglesia alberga la estatua de la Madonna di Santa Maria di Merino (preciosa escultura de madera del siglo XVI) que, según la tradición, fue encontrada por unos marineros en la playa de Vieste. Otras obras importantes presentes en la iglesia son: el retablo del rosario del genovés Michele Manchelli de 1581; los lienzos del siglo XVIII de la SS. Trinidad de Giuseppe Tomaiuolo de Vieste y la Madonna con el niño y los santos de la escuela veneciana; el Cristo muerto, un alto relieve de mármol de la escuela de Miguel Ángel y la valiosa estatua de madera de Santa María di Merino, protectora de Vieste.

Castillo de Vieste (Italia)

Desde aquí caminamos por las intrincadas calles hasta la parte más alta donde se encuentra el castillo Suabia, no está permitida la visita pero ofrece una excepcional panorámica sobre la playa de Scialara. El mar ofrece un verde azulado que nos hace lamentarnos de no haber venido un mes antes para tomar un baño.

Subimos hasta el castillo es una construcción masiva construida por los suabos, que domina el perfil de la ciudad. De planta triangular, destaca entre los edificios y el paisaje circundante por su color marrón, y sobresale de las rocas calizas con vistas al mar. Sufrió daños durante las redadas venecianas y durante la Primera Guerra Mundial es utilizada actualmente por la Armada italiana.

Bajamos hasta la escalinata del amor, La escalera del amor se encuentra en Vieste, en Apulia. Se llama así porque es una ruta imperdible para las parejas de enamorados que visitan la ciudad. De hecho, a la escalera se le ha atribuido un significado simbólico: se dice que subiéndola junto con tu ser querido permaneceréis juntos para siempre. Pintada con motivo del primer proyecto Vieste in Love, con la participación de algunos grupos escolares, la escalera conecta la puerta superior de la ciudad vieja con Corso Fazzini.

Escalera del Amor de Vieste (Italia)

En él se muestra la letra de la canción. Max Gazzè “La leyenda de Pizzomunno y Cristalda”, presentada en el Festival de San Remo 2018. Una leyenda que habla de amor, y no podría ser de otra manera. Vieste in Love es una iniciativa del Ayuntamiento de Vieste que quiere transformar la tierra de Pizzomunno y Cristalda en la ciudad del amor eterno.

La escalera recoge la letra de la canción interpretada por Max Gazzè y cuenta “La leyenda de Pizzomunno y Cristalda”, nacida hace mucho tiempo en Vieste. Pizzomunno era un joven y encantador pescador enamorado de la bella y rubia Cristalda. Su historia nació en las playas de la ciudad de Apulia. Todos los días, el niño tomaba su bote y se iba a pescar. Su belleza despertó la admiración de las sirenas que, enamoradas de él, le ofrecieron la inmortalidad si se convertía en su amante. Pero él, enamorado y fiel a Cristalda, se negó y pagó un alto precio por el insulto a las sirenas.

Caminamos hasta la panorámica que nos ofrece la Punta de San Francisco, lugar donde se levanta la iglesia del mismo nombre y sobre el mar un trabucco de madera, es el complemento ideal para crear un ambiente marino sublime.

Trabucco de San Francisco de Vieste (Italia)

El trabucco está construido en la península de San Francisco, cerca del convento del mismo nombre, este trabuquete se considera uno de los artefactos más antiguos (con más de un siglo) de su tipo. El trabucco de San Francesco goza también de otras dos particularidades: su tamaño y la característica de estar gestionado por el WWF. En verano, esta catapulta es destino de numerosos visitantes, ya que a menudo se pone en funcionamiento y se puede admirar su funcionamiento. En algunas ocasiones también es posible degustar pescado recién pescado. La iluminación permite visitas incluso en horas de la tarde. Desde el lugar del trabuquete se puede disfrutar de un extraordinario panorama marino y de una agradable vista de la larga playa del castillo. La península también muestra otros atractivos, desde rocas modeladas por las olas del mar y karst hasta especies de plantas típicamente halófilas (adaptadas a vivir en presencia de sal).

La función y técnica de pesca también nos ayudan a entender la etimología del nombre. De la cabaña se ramifican cuatro largas antenas, de las que parten otras tantas cuerdas atadas a la red, preparada y colocada en el fondo del mar. En el centro del cobertizo se encuentra el cabrestante giratorio. Como en una catapulta, con un movimiento rápido, el cabrestante gira para arrastrar alrededor de sí las cuerdas conectadas a las cuatro esquinas de la red: asistimos, en algunos momentos, al rápido resurgimiento de la captura.

Trabucco de San Francisco de Vieste (Italia)

La visita al cercano convento completa nuestra visita. Al fondo se levanta el enorme faro de Vieste situado en el islote de Santa Eugenia, dicen que aquí el atardecer es de los más bonitos de la provincia porque destaca la bahía de Marina Piccola.

De regreso a la autocaravana vemos el restaurante Il Príncipe con unos precios competitivos y comemos unas verduras asadas, unos tomates con mozarela, fritura de calamares, postres y bebida 40 euros.

Continuamos viaje a nuestro siguiente destino es la ciudad de Sant Angelo, está a tan solo 56 km de Vieste, tardamos más de dos horas en llegar, os podéis imaginar la carretera, he perdido la cuenta de la cantidad de tornantes que hemos superado, pero aún nos ha quedado tiempo para ver los últimos rayos de sol.

El parking que hemos elegido en Sant Angelo, gratuito, está al borde de un barranco desde donde podemos contemplar la fisonomía especial de las casas de esta localidad GPS N41.702545 E15.959218.

Panorámica de Vieste (Italia)

Día 5 de noviembre (martes)
Ruta: Sant Angelo

Ciudad de San Angelo (Italia)

El día comienza en el parking solitario de Sant Angelo GPS N41.702545 E15.959218, la noche comenzó un poco movida porque había muchos movimientos de parejas, creo que nuestro barranco es utilizado para encuentros fugaces. Pero nada pronto se fueron a dormir y lo hemos pasado en el séptimo cielo.

La ciudad, pueblo o lo que sea esto, tiene casi 20 mil habitantes y no es para despreciarla, justo en nuestro parking tiene la parada del mini bus comunal 1 que al parecer nos puede subir al centro histórico, por 1,10 euros. Desgraciadamente antes de ir a nuestro destino nos hace un recorrido por todas las barriadas, incluyendo el cementerio y el hospital. Luego se interna por las calles de la ciudad y siento miedo de lo estrechas que son. Enseguida llegamos a nuestra parada en la Basílica del santuario de san Miguel Arcángel.

Estamos ante uno de los sitios más sagrados de la iglesia católica y lugar de peregrinación para los cristianos de todo el mundo desde el siglo V, según la tradición el arcángel san Miguel se apareció en el interior de una gruta.

Basílica San Miguel en San Angelo (Italia)

La entrada a la basílica “celestial” de San Miguel Arcángel en Monte Sant Angelo, en el promontorio del Gargano, está coronada por una inscripción que resume el enorme valor, no sólo espiritual, del antiguo santuario. Terribilis est locus iste, “este lugar suscita deferencia”. Como pocos otros lugares en la historia de la humanidad, la famosa cueva del Gargano se caracteriza de hecho por un uso continuo y constante con fines litúrgicos, lo que la ha convertido en un lugar de extraordinaria estratificación histórica y cultural. Excluyendo aquí el valor puramente religioso que aún impregna el lugar, esa inscripción (que amenaza sólo con una traducción aproximada) advierte cómo el santuario del Gargano es un lugar que suscita atención y respeto, un respeto que no es sólo devocional, sino también cívico e histórico. En efecto, recorrer los espacios del centenario lugar de culto y descender a la gruta sagrada, según la tradición consagrada directamente por el arcángel, es sumergirse en un espacio donde la historia se injerta en la fe y las creencias para manifestarse después de las formas más innumerables.

La historia del santuario y la reconstrucción del culto se basan principalmente en el Liber de apparitione sancti Michaelis in monte Gargano (también conocido como Apparitio), un texto anónimo único compuesto probablemente hacia el siglo VIII. El manuscrito fundamental, que también fue utilizado en parte como fuente por Jacopo da Varazze en la redacción de la posterior Legenda Aurea, divide el relato en tres partes, iniciando la narración a partir del famoso episodio del toro, en el que un rico pastor, regresa al redil con sus ovejas y se da cuenta de que su mejor toro se ha vuelto a escapar. Tras una larga búsqueda, Gargano encontró a su animal en el interior de una cueva y, exasperado por la fatiga y la enésima fuga del bóvido, decidió dispararle una flecha envenenada, que milagrosamente regresó, pero alcanzó al propio pastor. Intimidados por el incidente, los habitantes de la ciudad de Siponto, en cuyo territorio se encontraba la cueva, acudieron a un obispo (sólo identificado más tarde como Lorenzo Maiorano) que ordenó un ayuno de tres días, al final del cual el arcángel Miguel se apareció milagrosamente al propio obispo. El soldado angélico informó al prelado de que el suceso había sido urdido por él para mostrar a la población y al propio obispo que era el “patrón y guardián” de aquella cueva y de toda la montaña. La primera aparición micaélica, representada numerosas veces en la historia del arte (de Priamo della Quercia a Lucano da Imola, de Antoniazzo Romano a Cesare Nebbia), concluye así el primer episodio y da paso rápidamente a la segunda parte de la historia, en la que los napolitanos (bizantinos) hacen la guerra a los sipontinos y beneventois (lombardos). El arcángel, apareciéndose de nuevo al mismo obispo del primer relato, que lo había invocado junto con la población local durante una breve tregua concedida por los napolitanos, anuncia la victoria longobarda en la batalla del día siguiente gracias a su prodigiosa intervención. La citada victoria, que tuvo lugar según la Apparitio en 492, pone fin también a la segunda parte para dar paso al episodio conclusivo de la “Dedicación”, en el que el obispo de costumbre, que hasta entonces había tenido mucho miedo de entrar en la gruta para venerar al santo celestial en el lugar de la primera aparición, decidió consagrar la gruta al año siguiente de la gran victoria. Al llegar, sin embargo, a la entrada de la gruta, el arcángel se apareció por tercera vez para anunciar que no era tarea humana consagrar la basílica directamente construida por el emisario divino: “Yo, que la fundé, yo mismo la consagré. Pero también vosotros entráis y frecuentáis este lugar, puesto bajo mi protección”. Era el 29 de septiembre del año 493, día en que aún hoy se celebra San Miguel Arcángel, y el lugar sagrado, al ser el único templo de la Cristiandad no consagrado por manos humanas, recibió con el paso de los siglos el título de “Basílica Celeste”.

Acceso a la Cueva de San Angelo (Italia)

Si el primer y el tercer episodio se han interpretado como el núcleo antiguo de una leyenda fundacional local original, nacida poco después del inicio del culto angélico y referible a los primeros siglos del santuario (siglos V - principios del VI), el segundo episodio es con toda probabilidad el resultado de una interpolación posterior (siglos VI - VII) realizada para vincular el culto, hasta entonces bajo influencia bizantina, a la dominación lombarda. De hecho, no es casualidad que el templo, convenientemente renovado, se convirtiera pronto en santuario nacional de los lombardos, el arcángel Miguel en su protector y la sede episcopal de Siponto incorporada a la de Benevento, transformando así el culto en un poderoso instrumentum regni.

Y es precisamente en esta primitiva fase histórica del santuario donde residen las mayores dificultades de una reconstrucción filológica del complejo y de sus posteriores y numerosas alteraciones y transformaciones. La descripción más antigua nos la proporciona una vez más laApparitio, que nos informa de que en los primeros siglos la cueva estaba dividida originalmente en dos: una más pequeña, más baja, en la que el arcángel había dejado sus huellas (de ahí el altar de las huellas) y otra más grande en la que, siempre según la tradición, en un altar diferente el santo había depositado su manto y un pequeño jarrón que contenía agua milagrosa. A estas dos cuevas se accedía a través de una estrecha hendidura en la roca alrededor de la cual se construyó una primera iglesia, la bizantina, cuyas escasas partes supervivientes sólo se descubrieron en las últimas décadas del siglo pasado gracias a importantes campañas arqueológicas. El edificio bizantino, al que más tarde añadieron un largo pórtico, debía de consistir básicamente en una gran sala, una especie de galería, que a través de unas complejas escaleras conducía literalmente a la primera cripta, la cripta de las huellas, por la que luego se entraba en la cueva propiamente dicha, de mayores dimensiones.

Arcángel San Miguel en San Angelo (Italia)

Desde mediados del siglo VII hasta el siglo VIII, el santuario micaélico fue objeto de numerosas renovaciones y ampliaciones, financiadas por los duques lombardos y deseadas con el fin de ampliar los espacios para facilitar su uso por parte de los fieles, cada vez más numerosos. Las primeras intervenciones ordenadas por Romualdo I (662-687) condujeron a la construcción de una nueva escalera que, sin embargo, pronto quedó obsoleta. Tras la demolición del tabique rocoso que dividía las dos cavidades y la consiguiente creación de una única gran sala, se decidió construir un nuevo acceso monumental que, uniéndose a una compleja estructura abovedada, tomó la forma de una larga galería correspondiente al actual Museo Lapidario de la basílica. El redescubrimiento de esta zona, que tuvo lugar gracias a largas excavaciones arqueológicas, permitió su completa musealización, pero sobre todo la identificación en los pilares de la gran escalinata de numerosas inscripciones de peregrinos, prueba extraordinaria del éxito del culto a San Miguel. Estos numerosos epígrafes son una prueba irrefutable de la centralidad del santuario (no sólo cultual, sino también política y estratégica) en la Alta Edad Media. Una importancia que la gruta milagrosa no perdió ni siquiera tras la desintegración de los principados lombardos ni en los siglos posteriores, como demuestran los numerosos ataques sarracenos de finales del siglo IX y principios del X, el más fuerte de los cuales (en 869) dañó gravemente el complejo. Tal vez debido a estos daños, el emperador Luis II (825-875) decidió conceder a Aione, arzobispo de Benevento del que dependía el santuario, los medios para restaurar la iglesia.

Retablo de la Basílica San Miguel en San Angelo (Italia)

Hasta el final del ancien régime, la iglesia especial de Gargano conoció continuas transformaciones a partir de la difícil reconstrucción. Nuevos altares sustituyeron a otros, algunos se suprimieron definitivamente, se crearon nuevos espacios para facilitar la dura vida de los presbíteros (como el nuevo coro del siglo XVI, creado para contrarrestar la altísima humedad de la gruta). Una nueva aparición, en 1656, al arzobispo Alfonso Puccinelli, dio nueva vida a un culto algo sufriente, transformándolo en poco tiempo en uno de los más poderosos lugares de peregrinación contra las pestes. A lo largo de los siglos, la devoción popular y real transformó el santuario de San Miguel en un lugar lleno de riquezas e historias que pronto se disiparon con las supresiones napoleónicas, las requisas y dispersión del enorme tesoro y el fin del ancien regime. Tras un brevísimo periodo de decadencia, el santuario se vio inmerso en una nueva campaña decorativa y de restauración que transformó la fachada y la plaza de entrada en lo que hoy podemos contemplar. Es imposible describir en detalle la enorme historia artística de la basílica celestial, del mismo modo que una visita rápida no permitiría apreciar plenamente su historia y la estratificación de la que es testigo. Al fin y al cabo, hasta el propio santo se lo dejó bien claro al obispo dubitativo. Para recordar sus palabras, basta con mirar hacia arriba antes de entrar. “Terribilis est locus iste”.

Cueva de San Angelo (Italia)

El interior es una verdadera obra de arte pues después de 1600 años todo ha ido modificándose, los accesos con arcos góticos descienden entre arcos con frescos pintados en las paredes.

La gruta presidida por el Ángel es tan grande que parece una iglesia, tiene numerosos retablos de distintas épocas. En estos momentos va a dar comienzo la misa y está llena de peregrinos.

La entrada a este entramado medieval es gratuita, pero, hay que leer la letra pequeña, si quieres ver el museo, el lapidario y la entrada original de la gruta donde se apareció el santo hay que pagar 6 euros.

Después de ver el museo que tiene una bonita colección exvotos y las tablillas votivas que alguna vez se colocaron en perpetua gratitud a lo largo de las paredes de la escalera angevina. También encontramos corazones o partes anatómicas en plata que evidentemente indican los restaurados. Conmovedoras en su encantadora sencillez son las pinturas que inmortalizan el momento crucial en el que tuvo lugar la intervención decisiva del Arcángel. Todos ellos son obra de orfebres, pintores y artesanos en su mayoría con talleres en Monte Sant'Angelo y pueblos cercanos.

Retablo de la Basílica San Miguel en San Angelo (Italia)

Testimonio importante de un culto nacido y fundado en la roca del Gargano son las estatuas de alabastro o piedra local que representan a San Miguel, que dieron lugar a una categoría privilegiada: la estatua del Arcángel, el llamado Sammecalére , que transmitió el arte de su padre en hijo. El rey Fernando I de Aragón, con el edicto de 1475, les concedió el privilegio exclusivo de realizar estatuas del Arcángel.

Las representaciones del celestial habitante de Gargano cambiaron con el tiempo. Originalmente el ángel atravesó con una lanza al diablo, un dragón con la boca muy abierta y una larga cola de serpiente enroscada. Posteriormente, la lanza fue sustituida por la espada y el demonio se convirtió en una bestia monstruosa, a veces con rostro humano a imitación del modelo inalcanzable que aún hoy llena la Cueva Sagrada con su tranquilizadora presencia.

La colección de oro votivo incluye raros ejemplos de arte orfebre local, transmitidos de padres a hijos. La tipología de las joyas y la técnica del grabado atestiguan la mezcla de influencias bizantinas, lombardas y árabes, pero también la imaginación y la creatividad de los artesanos que dieron a sus objetos una impronta original y refinada.

Exvoto Museo Basílica de San Angelo (Italia)

Entre las piezas conservadas encontramos la “susta”, collar típico de la zona de Gargano, regalo de bodas del novio; numerosos anillos en los que están grabadas figuras de santos y santas; los broches varían en forma y decoración. También hay varios ejemplos de pendientes y adornos para el cabello femeninos.

La pieza más preciada de este Museo es el Icono de cobre dorado de San Miguel Arcángel . Hallado a principios del siglo XX en la Cantera de Piedra, un lugar por su naturaleza capaz de pasar desapercibido durante los saqueos, el Icono es probablemente un regalo votivo.

San Miguel está representado de frente con una aureola, tiene una túnica corta con motivos decorativos grabados y las alas extendidas. La mano derecha se levanta y originalmente quizás sostenía una vara con la punta apuntando hacia abajo; la mano izquierda sostiene el globo terráqueo en el que está representada la mano de Dios bendiciendo al estilo griego. La cara redondeada tiene ojos almendrados, nariz afilada, boca fina y largos rizos. En el supedáneo está grabada la inscripción dedicatoria, en la que se recuerda a Roberto y Balduino, dos personajes de nombre de origen franco que encargaron la obra que los estudiosos fechan en el siglo XI y por ello se erige como la primera imagen del Arcángel presente actualmente en su Santuario.

Exvoto Museo Basílica de San Angelo (Italia)

La sugerente galería lombarda alberga el Museo Lapidario, patrimonio de la Basílica, que recoge más de 200 objetos escultóricos de diversos tipos procedentes de las excavaciones del Santuario y de algunos monumentos de la ciudad de Monte Sant'Angelo: la antigua iglesia de San Pietro, el Baptisterio de San Giovanni in Tumba, la abadía de S. Maria di Pulsano y el complejo monástico celestino.

La nueva estructura, creada en 2015, se basa en los criterios museológicos más recientes que permiten que el material arquitectónico-decorativo, aunque esté alejado de su contexto original, recupere un valor global. La exposición fue diseñada para ofrecer al visitante un gran número de hallazgos, destacando al mismo tiempo aquellos de mayor importancia histórica y peculiaridades artísticas, con el fin de prepararlo para una lectura atenta y atractiva.

El Museo Lapidario es un precioso depósito abierto al público. El equipo está organizado en estantes y expositores y la simplicidad organizativa permite una fácil lectura de las habitaciones y los hallazgos.

Entre las piezas más significativas: el escudo de la ciudad de Monte Sant'Angelo del año 1401; diversos elementos arquitectónicos como fragmentos de columnas, capiteles y elementos decorativos con cintas tejidas; una figura orante del siglo XII y, de la misma época, una Virgen sin cabeza perteneciente a la demolida iglesia de S. Pietro. Desde la Abadía de Santa María de Pulsano se puede admirar un cirio pascual o una pila de agua bendita del siglo XII finamente esculpido y una majestuosa fuente lustral decorada con escenas bíblicas. Del Santuario proceden en particular una estatua de San Miguel de los siglos XIV-XV, una Virgen con el Niño del siglo XV, una estatua del Redentor fechada entre los siglos XIV y XV, un arquitrabe con un ángel y decoraciones en espiral de mediados del siglo XI y fragmentos de losa con grafitis de la misma época. De notable valor son los diversos fragmentos de un ambón, creado por el escultor local Acceptus y fechado en 1041, incluido un águila con atril, capiteles y vigas esculpidas.

Museo de la Basílica de San Angelo (Italia)

Atravesando una estrecha abertura se accede a otra sala de época lombarda, dividida centralmente en dos partes por tres arcos de medio punto. A la izquierda se encuentra la antigua entrada de época prelombarda llamada "puerta de Pedro y Pablo", como lo indica la inscripción en el pilar que recuerda a los dos santos. Se ven claramente dos escaleras: la de la derecha, llamada "tortuosa", de trazado curvilíneo y la de la izquierda de trazado rectilíneo, que permitía el acceso a la Gruta y el flujo de peregrinos. Arriba, sobre un pequeño altar, se ve un altar de bloques, llamado "de las huellas", en el que el Arcángel dejó sus huellas. A la izquierda del altar se encontró un fresco llamado Custos Ecclesiae atribuible al siglo XI, protegido por losas de piedra, y hoy expuesto en el Museo Devocional.

El lapidario es una gran exposición de piedras y relieves románicos de diferentes iglesias de la zona. Por fin llegamos a la entrada a la gruta original que fue modificada con el paso de los siglos para permitir una peregrinación más segura.

Continuamos la visita a la ciudad, por encima de la iglesia y del poder eclesiástico siempre está el poder político representado por el castillo Aragonés. Una vez en la parte más alta de la montaña está la entrada a este castillo, precio 2 euros.

Lapidario de la Basílica de San Angelo (Italia)

Es un bonito castillo, imagino que dio cobijo a muchas invasiones que durante siglos sufrió Apulia, aunque el nombre se atribuye al Reino de Aragón que expandió sus tentáculos por el sur de la península italiana hasta incluso la isla de Sicilia.

Castillo de San Angelo (Italia)

El castillo normando-suabo-aragonés se alza y domina todo el promontorio ofreciendo un espectáculo panorámico de rara belleza. Un auténtico “balcón de Apulia”. Su construcción data de la primera mitad del siglo XIX del mayor de los lombardos Orso I, obispo de Benevento. A lo largo de los siglos, el Castillo de Monte Sant'Angelo fue objeto de diversas dominaciones que determinaron la arquitectura y el encanto de este monumento, valioso testimonio del paso y del encuentro de pueblos y culturas. La Torre de los Gigantes muestra el paso por este lugar de los normandos. Federico II de Suabia lo convirtió en un castillo residencial para acoger a su amada, la condesa Bianca Lancia de Turín, y construyó para ella la sala llamada “Tesoro”. Los angevinos lo utilizaron como prisión estatal: famosas detenciones de la princesa suaba Felipa de Antioquía y de la reina Juana, probablemente asesinadas en el castillo en 1328, cuyos restos se conservan en la iglesia de San Francisco. Sólo con los aragoneses el castillo volvió a su antiguo esplendor y adquirió el aspecto que se ha mantenido inalterado, con la construcción de dos torres circulares y una en forma de casco de barco. A lo largo de los siglos el castillo pasó de mano en mano, hasta 1907, cuando fue adquirido por el Ayuntamiento de Monte Sant'Angelo, que hoy conserva este monumento lleno de historia y leyendas

Castillo de San Angelo (Italia)

Son las 13,00 horas y estamos en una parte de la ciudad menos habitada pero vemos una tahona con unas mesas en la calle al sol, es esplendido para combatir el hambre y la sed. Unas pizzas tan gordas que parecen focazias, unos paninis, bebida y una bandeja de dulces de postre, todo 16 euros.

Borgo de San Angelo (Italia)

El resto de la tarde lo vamos a dedicar pasear por las distintas rutas que han dividido la visita a la ciudad. La más interesante es la ruta 4 por la zona medieval.

Es muy importante visitar con calma el Borgo, es el centro histórico, es imposible no perderse por las calles del barrio de Junno. Un lugar que transporta a los turistas al pasado. Se camina entre casas de un blanco puro, por estrechas calles de piedra y escaleras. Las casas bajas no tienen ningún patrón y simplemente se elevan sobre las calles.

Una hilera de casas blancas con tejados inclinados y puertas arqueadas. La sugerente Rione Junno se abre entre callejones blancos, en los que resuena el eco de un tiempo ya lejano.

El nombre deriva del rey Pilunno, a quien los habitantes adoraban tanto que construyeron un templo pagano en su honor, que luego se convirtió en un oratorio dedicado a San Salvatore. Un espectáculo para los ojos, una emoción para el corazón, este centro histórico es el núcleo urbano primitivo de la ciudad. Nació con la expansión del culto micaélico, cuando los pastores sustituyeron las cuevas por viviendas unifamiliares de una sola planta, encaladas, con puertas arqueadas, alineadas en hileras en diferentes niveles a lo largo de callejones y tramos de escaleras. Este rincón de la ciudad conserva todo el encanto del barrio medieval.

Borgo de San Angelo (Italia)

Caminando por sus callejuelas aún se puede percibir el alma del barrio, que vive en las voces de los niños que juegan en las calles, en el susurro de las manos de los artesanos que trabajan la piedra y el cuero, en la laboriosidad de las mujeres, preparando la pasta casera.

Iglesia de Santa Maria Maggiore San Angelo (Italia)

La primera parada es en la iglesia románica de santa María la Mayor, era la antigua catedral, en la portada destaca su impresionante bajo relieve románico.

La iglesia de Santa Maria Maggiore tiene una planta estrecha de tres naves, desarrollada sobre tres tramos que descansan sobre pilares cruciformes que sostienen arcos elevados. El edificio actual está cubierto por bóvedas de cañón con lunetos y bóvedas de crucería, probablemente fruto de reformas del siglo XVIII, siendo original la cúpula semiesférica del tercer tramo de la nave central. Considerada por algunos como la catedral de Monte Sant'Angelo, el edificio se atribuye tradicionalmente al encargo del obispo Leone y a su deseo de trasladar el eco lejano de la catedral de Siponto a la montaña del Arcángel (al menos hasta donde llega). lo que se piensa de la estructura original de la fachada, que se pretende que tenga eco en la actual). Los cimientos originales ocupaban un terreno rocoso de fuerte pendiente, anteriormente cubierto por la zona del cementerio perteneciente a la iglesia de S. Pietro. Se pueden encontrar vestigios concretos de la redacción del siglo XI en el ábside, en el socorpus y en las pilastras del interior de la fachada.

Iglesia de Santa Maria Maggiore San Angelo (Italia)

Durante la regencia de Costanza d'Altavilla, madre de Federico II de Suabia, se emprendió una renovación global de la iglesia, injertando las primeras experiencias suabas en el robusto estilo románico de Capitanata. El suelo de la antigua iglesia fue rebajado para acentuar la inclinación de los pilares de soporte y, al mismo tiempo, la sala se amplió hacia el valle, hasta el límite permitido por el ábside de la iglesia de San Pietro. Al finalizar las obras, iniciadas en 1198, se creó la nueva fachada que presumiblemente conservaba la memoria de la disposición original (con cinco arcos ciegos sobre pilastras, entre las que se situaban preciosos rombos con el fondo decorado con motivos florales), pero fue enriquecido por un exuberante portal dotado de un pórtico colgante que descansa sobre grifos y realzado por una particular abundancia de valiosas decoraciones. Una vez más, en las formas plásticas y el repertorio figurativo (tanto del portal como de las ménsulas de la cornisa y de los frontones), emergieron las estrechas relaciones culturales entre la Capitanata y Abruzzo (probablemente filtradas por la presencia del cercano monasterio de Pulsano), pero también las conexiones con las experiencias de la zona occidental de Francia y con la producción jerosolimitana. El altar fue encargado solemnemente por el canónigo Luca en 1225, mientras que en las obras probablemente se procedió a la creación del mobiliario interior. Los creadores de los capiteles tuvieron que fijarse más bien en los resultados de la cripta de la colegiata de Foggia y, en general, en las obras de la época-

Frescos de la Iglesia de Santa Maria Maggiore San Angelo (Italia)

Los frescos de Santa María, fiel (en las efigies del Arcángel Miguel, de San Francisco y de los Santos Obispos, y en la escena de la Anunciación) a costumbres ampliamente difundidas en Capitanata durante el siglo XIII (si no más allá de). La imagen de San Francisco pintada al fresco en Santa Maria Maggiore fue una de las más antiguas conocidas en la región, en homenaje a la tradición según la cual el Santo visitó el santuario en 1216, imprimiendo la cruz tau en una piedra antes de entrar en la cueva, en memoria de su humilde oración.

Una inscripción sobre el tímpano del suntuoso portal nos informa que en 1198, cuando Constanza reinaba como emperatriz con su hijo Federico, un sacerdote llamado Benedetto inició la construcción de la fábrica en honor a la Virgen. Por tanto, esta fecha no se refiere necesariamente al portal, que probablemente sólo podría instalarse una vez finalizadas las obras de la fachada, o al menos una vez colocada la fachada.

Estilísticamente, de hecho, nos encontramos ante un contexto románico tardío, propio del siglo XIII maduro, marcado por las características exuberantes de la decoración, caracterizada por una cierta dureza de la talla y la iteración mecánica de un repertorio decorativo muy extendido. En el luneto, junto a la Virgen en el trono y dos ángeles, estaban representadas también dos figuras adorantes, en las que quisimos reconocer a la emperatriz Constanza y al sacerdote Benedicto II, probable encargado de la reconstrucción del edificio mencionado en la inscripción.

Iglesia de Santa Maria Maggiore San Angelo (Italia)

Las esculturas del portal, como las de las ménsulas de la cornisa y las laderas de la iglesia, documentan las estrechas relaciones entre Capitanata y Abruzzo entre los siglos XII y XIII, quizás mediadas por Pulsano.

Tumba de Rotari de San Angelo (Italia)

Tumba de Rotari y baptisterio de san Giovanni, para entrar tenemos que esperar y pagar 1 euro, las llaves las tenía en la tienda de quesos de enfrente.

Describe un estilo románico, en la portada un magnífico bajo relieve con escenas de las sagradas escrituras. Aquí se alzaba el baptisterio separado, en Italia bautizaban a la gente en un edificio aparte de la iglesia. Se cree que está edificado sobre el templo romano dedicado a Juno.

La construcción es conocida como Tumba de Rotari, debido a la interpretación incorrecta de un epígrafe leído en su interior, en el que aparecen los nombres de los fundadores: un Rodelgrimo de Monte Sant'Angelo y un Pagano, originario de Parma pero ciudadano de Monte, mencionado también en un documento de 1109 como cuñados. Quizás nacido como baptisterio de la cercana iglesia de San Pietro, el edificio, de planta cuadrada con ábside al este, delimitado por múltiples arcos apuntados orientales, ha sido progresivamente modificado, con la superposición de bandas concéntricas de mampostería con un De base irregular, octogonal y luego cilíndrica, abierta por ventanas y rematada por una cúpula elipsoidal. Cerrado por fuera en una estructura paralelepípeda en la que se incorpora una galería, habría adquirido el aspecto y quizás las funciones de un campanario de estilo occidental, si no hubiera quedado inacabado. Curiosamente, entre los monumentos en construcción a finales del siglo XIV en la ciudad de Ragusa (Dubrovnich) figura un baptisterio octogonal en forma de campanario, vinculado en muchos sentidos al Gargano y a la Capitanata.

Tumba de Rotari de San Angelo (Italia)

La puerta que comunica con la iglesia de San Pietro está rematada por dos bloques esculpidos en diferentes materiales, que actúan como arquitrabe y luneta. La disposición actual de las placas parece diferente a la original. Sobre el arquitrabe de mármol está esculpida la captura de Cristo en el Huerto de Getsemaní, narrada con ritmo excitado. En el centro la figura frontal y hierática de Cristo con el nimbo cruzado y la estola al brazo; a los costados, dos hombres armados con palos lo agarran del brazo y del hombro; dos apóstoles corren por la izquierda, mientras que por la derecha dos hombres llevan la cruz y los clavos para la crucifixión. Es posible que la escena, originalmente más larga y con otras figuras, fuera acortada para adaptarla a la pequeña puerta.

Frescos de la tumba de Rotari de San Angelo (Italia)

En la losa de piedra, mal tallada y adaptada, que sirve de luneta, se representan simultáneamente tres momentos relativos a la Muerte y Resurrección de Cristo: el descuelgue de la cruz , las Marías en el sepulcro, Cristo resucitado . En el primero, además de Cristo crucificado entre dos ángeles, se reconocen a la izquierda a María y Juan, a José de Arimatea y a Nicodemo. A la derecha, abajo, los tres espejos con los frascos de ungüentos y el ángel que custodia la tumba; la composición finaliza con la figura triunfante de Cristo resucitado. Las fuertes afinidades con la escultura aquitana pueden indicar la presencia en Monte de un escultor de Toulouse o depender de las experiencias adquiridas por los escultores del sur en las obras del sur de Francia. También es probable que las escenas reflejen la memoria de las representaciones sagradas del drama de la Pasión, que se representaban fuera y dentro de las iglesias con motivo de la Pascua. La elección de una iconografía particular, más adecuada para un complejo funerario que para un baptisterio, puede dejar abiertas algunas preguntas sobre el destino original de la Tumba.

Hay una serie de capiteles figurados en el interior de la Tumba ilustran escenas de temas bíblicos y evangélicos caracterizados por la intervención angelical: Balaam y el asno, Abraham preparándose para sacrificar a Isaac, la Anunciación a los pastores, quizás Loth en la puerta de Sodoma y una figura femenina de incierto identificación. Las escenas bíblicas van acompañadas de representaciones de los Vicios: la Avaricia representada simbólicamente sobre un capitel se une a la Pereza y la Lujuria suspendidas en el marco del tambor de la cúpula, flanqueada por La Mujer del Apocalipsis , lo que implica la presencia de una imagen de San Miguel, quizás perdido.

Capiteles de la tumba de Rotari de San Angelo (Italia)

Solamente nos queda ver el museo etnográfico, entrada gratuita, instalado en los restos de un antiguo convento. La exposición hace un repaso a la vida en esta localidad, viendo las fotografías de la gente del siglo XX aparece en las caras la pobreza y las necesidades de todo tipo que tenia esta región olvidada de Italia.

Museo Etnográfico de San Angelo (Italia)

Paseamos por el centro Histórico que es un laberinto de calles empedradas y casas que se asoman al barranco de color blanco, tiene pequeñas plazas que ofrece una arquitectura más calmada a esta constante incertidumbre.

Día 6 de noviembre (miércoles)
Ruta: Sant Angelo-Manfredonia km17 tiempo 32'

Fuente Piscitelli Manfredonia (Italia)

El día comienza en el parking solitario del barranco en Sant Angelo GPS N41.702545 E15.959218, la noche la hemos pasado muy tranquilos con una temperatura que ha bajado hasta los 14°C, teniendo en cuenta que estamos a 750 metros sobre el nivel del mar.

Nada más abandonar el puerto podemos ver la Fontana Piscitelli, estaba situada en el centro de la ciudad y ahora ha sido trasladada cerca del mar. Fue esculpida por Tomaso de Piscitelli originario de Giovinazzo di Puglia, la fuente fue encargada por el movimiento fascista, en los años 1930, por el propio Duce. Imagino que las connotaciones políticas tuvieron lugar para el traslado de la fuente.

Nuestro primer destino es la ciudad portuaria de Manfredonia, para llegar tenemos que bajar desde esos cerros hasta el nivel del mar, he contado y hay en total 15 tornantes o curvas de herradura, os pongo una captura de pantalla para que os imaginéis la situación.

Pues nada vamos con ello, bajar esos desniveles y esas curvas con una autocaravana no es algo fácil pues llevamos mucho peso y no tenemos frenos de motor, el objetivo es bajar en segunda y tocar los frenos lo menos posible para no calentarlos y perder el control. Un tornantes a izquierdas este es el más fácil porque tiene mayor ángulo de giro, otro a la derecha, dejar pasar los coches que nos siguen, poco a poco vamos bajando, cuando noto que los frenos pueden estar fatigados meto la primera y con mucha paciencia conseguimos el objetivo.

Mascara de Manfredonia (Italia)

El parking para autocaravanas en Manfredonia GPS N41.6221502 E15.909412 está situado en el mismo puerto deportivo nuevo, es gratuito, pero no tiene ningún tipo de servicios. En estos momentos hay cinco autocaravanas que nos acompañarán durante todo el día.

Lo primero que visitamos es la Catedral de san Lorenzo Maiorano, llegamos un poco justos de hora y el sacristán tiene mucha paciencia con nosotros y nos permite hacer una visita rápida antes de cerrar.

El actual edificio se inicia en la época de dominación española, se reconstruye en 1700 usando las ruinas de la antigua iglesia, pero nuevos terremotos obligo a una nueva reconstrucción.

Hoy la catedral mantiene su trazado del siglo XVII con una fachada ligada a modelos clásicos, incluido la estatua de San Lorenzo y el papa Juan XXIII. En una sala tiene una bonita colección de relicarios muy mal expuestos.

El interior, tiene tres naves, que se prolongan en longitud, con altares menores a lo largo de los laterales, uno de los cuales tiene una preciosa Virgen de madera en relieve, pintada en 1200, y muy venerada por los devotos de la ciudad y por los peregrinos.

Catedral de Manfredonia (Italia)

Mientras que el altar mayor es sencillo y descansa sobre un ábside, igualmente sencillo, pero con una intensa atracción hacia el interior, detrás del altar mayor se abre el coro de madera oscura, con grandes frescos en alto, que representan escenas de pueblos antiguos.

La Catedral conserva tres valiosas obras de arte medieval: el icono de la Virgen de Siponto, la estatua de la "Sipontina" y el crucifijo de madera de San Leonardo.

El Icono de la Virgen de Siponto donado por el emperador Zenón al obispo Lorenzo tras las apariciones de San Miguel, según una antigua leyenda, común a muchas imágenes de la Virgen, fue pintado por San Lucas.

“La Sipontina”, la estatua de madera de la Virgen con el Niño, representa una Virgen con el Niño casi de tamaño natural, en posición frontal. La llaman Madonna de los ojos muy abiertos porque, según la leyenda, fue obligada a presenciar un acto de violencia. Está datado alrededor del siglo VI.

El Crucifijo de madera de San Leonardo es el más antiguo entre los numerosos Crucifijos venerados en el Gargano. La obra data del siglo XII-XIII. Representa un magnífico ejemplo de fusión entre la escultura francesa y la técnica de pintura de iconos orientales.

Manfredonia (Italia)

En el extremo de la catedral se levanta el campanille del siglo XVII, realizado en piedra caliza que con el tiempo ha perdido el color original adquiriendo un color amarillo oscuro que le hace parecer más antigua.

Nuestro siguiente objetivo es el castillo Aragonés, se utilizó el cuerpo central de anteriores colonizadores levantando una muralla y cuatro torres cilíndricas más bajas para seguir mejor a las técnicas defensivas de la época.

El precio es de 8 euros y el interior ocupa el Museo Nacional de Arqueología, donde se exponen los principales descubrimientos Arqueológicos de la provincia. Italia no tendrá otras cosas pero arte y piedras no le faltan.

El castillo de Manfredonia no es fruto de un proyecto unitario concebido desde su origen tal y como nos aparece hoy, sino que es el resultado de transformaciones, ampliaciones y renovaciones que se produjeron en diferentes épocas. Originalmente toda la estructura consistía en un espacio cuadrilátero cerrado por un muro conectado por cinco torres cuadradas, cuatro de las cuales estaban ubicadas en las esquinas y la quinta probablemente ubicada cerca de la puerta principal noreste. Este trazado primitivo ya no se corresponde con la realidad actual, ya que de la quinta torre sólo quedan algunos vestigios, mientras que las demás, a excepción de la situada al sureste, han cambiado su estructura formal. De hecho, una obra de incorporación realizada en una época posterior transformó las estructuras cuadrangulares anteriores en torres cilíndricas.

Castillo de Manfredonia (Italia)

El castillo de Manfredonia se caracteriza desde el punto de vista arquitectónico por una clara impronta suaba caracterizada por la extrema regularidad geométrica y linealidad de las estructuras, elementos que lo unen con modelos defensivos similares creados por los suevos. Pero si a nivel comparativo el Castillo de Manfredonia muestra una evidente "facies suaba", a nivel documental se puede atribuir a Carlos I de Angio. De hecho, los primeros documentos que hablan del Castillo de Manfredonia proceden de la Cancillería angevina y datan de abril de 1279. En ellos se hace referencia a la contratación de mano de obra especializada para el inicio de las obras. Ciertamente, no se puede descartar la hipótesis de que los angevinos aprovecharon estructuras preexistentes, atribuibles a Manfredi, para luego insertarlas en un proyecto más orgánico y definitivo.

Con el gobierno de la Casa de Aragón (1442) asistimos a un nuevo proceso de visible transformación del Castillo. De hecho, en los últimos años del siglo XV, los aragoneses, dentro de un proyecto global de fortificación de las estructuras defensivas de las ciudades costeras más importantes, ordenaron la construcción de una nueva muralla incorporando la estructura original del Castillo de Manfredonia. A estos muros se les da una ligera pendiente para que respondan mejor a las necesidades cambiantes del arte defensivo resultantes del uso de la artillería.

Castillo de Manfredonia (Italia)

En las esquinas de este nuevo muro cortina se colocaron cuatro torres casamatas cilíndricas, esta vez más bajas que las del recinto interior, más adecuadas a las nuevas técnicas de defensa. La construcción del gran bastión situado al oeste del Castillo, llamado "Avanzata" o "Annunziata", marca otra etapa en la historia de la construcción del edificio. Con él la imagen del Castillo parece responder por fin a la realidad actual. El baluarte, creado incorporando la anterior torre circular, probablemente a raíz del asedio llevado a cabo en 1528 por el mariscal Lautrec, debía servir como elemento de defensa contra los ataques enemigos procedentes de la ciudad. El programa de incorporación, que también debería haber involucrado a las otras torres de las murallas exteriores de la ciudad, no se completó. No conocemos los motivos que suspendieron este programa, pero en esta decisión seguramente influyó la creencia de que la continuación de las obras de transformación no habría impedido la capitulación del Castillo frente a un enemigo bien armado. En 1620, de hecho, bajo el fuego de los tiradores turcos apostados en los edificios más altos de la ciudad, el castillo tuvo que capitular también por el escaso número de piezas de artillería y porque carecía de parapetos protectores lo suficientemente altos como para garantizar la seguridad de los defensores.

Castillo de Manfredonia (Italia)

Habiendo perdido ya su significado original como fortaleza defensiva, durante el siglo XVIII el Castillo asumió la función de cuartel común mientras que la torre occidental del circuito interior se utilizó como prisión. Las intervenciones llevadas a cabo en este período tienen como objetivo hacer la estructura más funcional para los nuevos usos a los que está destinada. Durante el reinado de los Borbones y en la época siguiente hasta 1884, el castillo se mantuvo en funcionamiento, ya que Manfredonia fue clasificado como "Piazza Forte".

Las dependencias del castillo se han habilitado como un verdadero museo donde se exponen la colección de estelas daunianas que fue recopilando el arqueólogo Silvio Ferri, en el campo de la zona y en muchas paredes de casas o de cercas de piedra seca. Estás piedras ofrecen relieves que datan del siglo VII-VI a.C. tienen ciertas similitudes con las inscripciones en Egipto.

Estás estelas daunianas son únicas en el mundo y hablan de una civilización perdida pero muy rica en el arte, monumentos funerarios de piedra del siglo VIII al V. AC. Las estelas son esculturas de piedra, planas, de dimensiones variables, creadas y difundidas en la civilización dauniana en forma de losa paralelepípeda, de la que sobresale la cabeza.

Estela del Museo en el Castillo de Manfredonia (Italia)

Las estelas se dividen esencialmente en dos tipos: las que tienen ornamentos se caracterizan por un rico conjunto de elementos decorativos del traje funerario (collares, peroné, colgantes, cinturones), mientras que las estelas con armas se reconocen por la presencia de un pectoral, una espada. y un gran escudo redondo en la espalda.

El descubrimiento se produjo en casi todo el territorio dauniano, con mayor concentración en una vasta zona al sur de Manfredonia, en los antiguos centros lagunares de Cupola-Beccarini y Salapia.

Las maravillosas imágenes talladas en piedra, cuentan escenas de la vida cotidiana, como la caza de ciervos y aves, la pesca en la laguna, el tejido, la navegación, pero también las costumbres, las creencias religiosas y los ritos de un pueblo que no nos ha dejado huellas escritas.

Es la hora de la comida y vemos el restaurante Manfredo, pedimos una pizza Napolitana y un plato de calamares, súper frescos, pan y bebida 36 euros.

Solamente nos queda visitar el claustro del antiguo convento de san Doménico, ahora es el ayuntamiento, es rectangular y conserva en el centro el lavaroti. En un extremo está el ábside de la capilla de la Magdalena.

Claustro del antiguo convento de los Dominicos en Manfredonia

El ábside de la iglesia, separado del presbiterio por un muro a la altura del arco triunfal, lleno de escombros y enterrado, sirvió como torre de vigilancia y posteriormente como parte de prisión. Sólo en 1895 el entorno volvió a salir a la luz, revelando su naturaleza original y los frescos escondidos bajo los escombros.

Después de la restauración, en el interior del ábside, llamado Capilla de la Magdalena, se pueden admirar los antiguos frescos de San Nicola, San Domenico, el Árbol de Jesé que representa el linaje de David y el fresco de la Magdalena con la deposición de Cristo en el edículo.

La alegoría del árbol también es ampliamente explotada en la Biblia, especialmente con el famoso simbolismo del árbol de Jesé. El rey David, hijo de Isaí y progenitor del linaje del que surgirá el Mesías, suele ser representado durmiendo y soñando, con un árbol creciendo en su pecho. En su simbolismo naturalista del árbol, en este caso, se presta a evocar el misterio de la vida y de la redención (descripción del Legendario de Citeaux, página 354 de Símbolos de la Edad Media).

El Árbol de Jesé en este caso se convierte en un árbol mariano. Es el árbol de la iglesia universal, paradisíaco por naturaleza. En María creció el árbol de la vida escondido en medio del paraíso. Surgido de Ella, extendió su sombra sobre el universo, esparció sus frutos tanto en los pueblos más lejanos como en los más cercanos. El Árbol de Jesé es un árbol que permanece lleno de sus valores de sacralidad natural, y es portador de promesas históricas divinas.

Frescos de la Capilla de la Magdalena de Manfredonia (Italia)

En el interior se exponen las numerosas obras que la policía ha ido incautando en manos privadas, como digo Italia es una fuente del arte, pero es inimaginable que estás obras salgan de yacimientos robados, porque tiene unos buenos ejemplares de ánforas griegas policromadas.

Ärbol de Jesé de la Capilla de la Magdalena de Manfredonia (Italia)

Solamente nos queda caminar hasta el extremo donde se encuentra en puerto deportivo donde pasaremos la tarde y la noche.

Día 7 de noviembre (jueves)
Ruta: Manfredonia-Siponto-Foggia

Absode de la Iglesia paleocristiana de Siponto

El día comienza en el parking para autocaravanas del nuevo puerto deportivo de Manfrdonia (Italia) GPS N41.6221502 E15.909412, la noche la hemos pasado muy tranquilos con una temperatura tan alta que no se han empañado los cristales.

Nuestro primer destino es el Parque Arqueológico de la ciudad de Siponto, está muy cerquita a unos 4 Km., de Manfredonia. Tiene un pequeño parking, nos quedamos a la entrada para no obstaculizar el paso GPS N41.609201 E15.889278 . La entrada al yacimiento son 5 euros.

El yacimiento es de gran importancia porque fue testigo de la antigua Siponto en la época romana tras el establecimiento de la colonia en el año 194 a C. La mayoría de las obras expuestas en el Museo Nacional de Manfredonia, que visitamos ayer proceden de este lugar.

El parque arqueológico de Siponto es de gran importancia ya que testimonia la importancia alcanzada por la antigua Siponto, en época romana era uno de los principales puertos de la Regio II, antes de convertirse también en la sede de una de las principales diócesis de la región. Después de que el puerto se volviera pantanoso y dos violentos terremotos, en 1223 y 1255, Siponto fue abandonado y los habitantes se trasladaron a la naciente ciudad fundada por el hijo del emperador Federico II de Suabia, el rey Manfredi (segunda mitad del siglo XIII), llamada Manfredonia, bajo el posterior gobierno angevino, Sypontum Novellum.

Interior de la Iglesia paleocristiana de Siponto

Se visitan los restos de una iglesia paleocristiana de tres naves con ábside central y en el pavimento los restos de un estupendo mosaico, fue la sede de una de las diócesis más importantes de la región.

Para hacerse una idea de cómo era la iglesia se ha construido en el 2016, el proyecto “Donde el arte reconstruye el tiempo”, una innovadora instalación en malla metálica del joven artista lombardo Edoardo Tresoldi que recuerda, en sus formas, la última fase de la antigua basílica paleocristiana.

Compuesta por 4.500 metros de malla electrosoldada galvanizada, la basílica de malla metálica tiene 14 metros de altura y pesa alrededor de siete toneladas en total. La valiente elección de poner en diálogo la arqueología y el arte contemporáneo es parte de una visión global del paisaje entendido en su complejidad temporal entre la evidencia del pasado y la relevancia del presente. Consulta la info para conocer los horarios de invierno y verano.

Seiscientos años después se construye la iglesia románica medieval de Santa María la Mayor del siglo XI que se levanta al lado de la paleocristiana, es una de las iglesias más bonitas de la región de Apulia tiene claras influencias armenias e islámicas.

Mosaico de la Iglesia paleocristiana de Siponto

Fue consagrada, según consta en una placa conmemorativa, el 23 de junio de 1675 mediante cédula. Vincenzo María Orsini. La iglesia inferior, o cripta, a la que se accede por una escalera exterior, fue renovada en 1708 con los restos de la antigua y prestigiosa Catedral de Siponto. Esto es lo que leemos en una placa montada en la puerta.

De particular valor es el portal, formado por un conjunto de arcos, todos finamente adornados con follaje o tallas geométricas y bien armonizados entre sí. Dos de ellos, salientes y superpuestos, descansan sobre ménsulas sostenidas por columnas sobre leones.

También se puede contemplar dos animales más pequeños. Otros dos arcos, retranqueados y reforzados, muestran sus decoraciones en todo su ancho sobre material más ligero, dando al conjunto vivacidad y movimiento.

A los lados del portal hay dos pares de elegantes arcos ciegos, en los que se encierran cuatro paneles cuadrados finamente esculpidos, a la altura de los ojos. Más arriba, dos ventanas con marcos similares a los de los paneles, pero de mayor tamaño. En el interior, la bóveda de crucería se apoya en cuatro arcos apuntados, sostenidos por robustos pilares cuadrados. El efecto resultante es sorprendente: la bóveda aparece, a primera vista, enteramente suspendida sobre las columnas y parece moverse hacia arriba, como atraída por el cielo. Un efecto de segura inspiración oriental que predispone al misticismo y que encuentra su culminación en la bella cúpula linterna situada justo en el centro de la bóveda con ocho elegantes ventanas. El altar central, de estilo barroco, fue sustituido por un sarcófago de mármol griego, encontrado detrás del antiguo altar y rematado por una gruesa losa de piedra. Destacan dos ábsides con ventanas de una sola lanceta. En la pared izquierda hay fragmentos de mosaicos de la basílica paleocristiana adyacente.

Santa María la Mayor de Siponto

La cripta destaca por sus veinticinco bóvedas de crucería cuadradas y los arcos de medio punto que descansan sobre veinte columnas de mármol con capiteles de diferentes formas. Se observan cuatro grandes pilares circulares de piedra correspondientes a los de la iglesia superior. En la cripta se encontraba “la Sipontina”, una estatua de madera de los siglos IV-V, también conocida como la “Madonna de los ojos muy abiertos”; ahora se conserva en la Catedral de Manfredonia.

La estatua de la Sipontina está realizada en madera de algarrobo, tallada en forma redonda y representa, en tamaño natural, la Virgen y el Niño según el tipo de la Blephocratousa Nikopeia, es decir: “La que lleva al Niño”, que significa la Victoria (Nikopeia) de la vida sobre la Muerte, del Bien sobre el Mal. Yo añadiría también, además de estas dos formas iconográficas, para la estatua, el modelo de la Basilisa o Reina Virgen, es decir, la Reina sobre el Trono.

De hecho, en la Imagen la Virgen aparece sentada en una silla alta con respaldo y cojín comunes, probable adaptación del trono original, en una posición frontal perfecta y rígida. El perfecto verticalismo entre la Madre y el Hijo nos remonta a la tradición iconográfica oriental de orígenes bizantinos en el contexto griego como los ojos de la Virgen que son grandes y fijos, que recuerdan mucho a los de las estatuas femeninas griegas. , grande y fija, también será llamada la "Madonna de los ojos muy abiertos" debido a una leyenda que dice que presenció, justo en la Cripta de la Basílica, una violencia sufrida por una joven y por este motivo, horrorizada, sus ojos se abrieron como platos. Volviendo a la descripción de la estatua,

Nave de la iglesia Santa María la Mayor de Siponto

Ella está sentada en el trono, como premio recibido de Dios, pero al mismo tiempo hace de trono a la Divina Sabiduría que es su Hijo, que se encarnó: María lo sostiene de rodillas:

Bendice con la mano derecha a la manera griega (pulgar, anular y meñique juntos) y con los dedos índices y medio rectos como signo de la Victoria de la Vida sobre la muerte pero también como representación de la doble naturaleza del Señor: lo humano y lo divino, mientras que los tres dedos unidos recuerdan la Trinidad, Uno y Tres. El Señor sostiene con su mano izquierda el rollo que abrirá, según el Apocalipsis de Juan, en su venida, la PARUSIA para juzgar en el Día Postrero, pero él es también el verdadero Maestro.

La leyenda de La Sipontina indica: Un día, mientras Catella rezaba ante la estatua de la Virgen, entre aquellos majestuosos muros iluminados por débiles velas, vio una sombra que se acercaba entre las columnas. No tuvo tiempo de darse cuenta de lo que estaba pasando cuando se encontró bloqueada por el cuerpo de Felice y se vio obligada a sufrir en el silencio de la iglesia la violencia más terrible que puede sufrir una mujer.

La Sipontina, Santa María la Mayor de Siponto

Catella confió en su padre y, a través de los dos notarios apostólicos, hizo saber al entonces Papa Gregorio Magno lo que le había sucedido. Este último, profundamente preocupado y conmovido por las lágrimas derramadas por la muchacha, optó por la única decisión posible en ese momento: obligar a la joven Felice a contraer matrimonio a la fuerza. Pero primero invitó a su tío el obispo a pagar por la libertad de Evangel y su hija.

Y aquí comienza la leyenda de un episodio que realmente sucedió. De hecho, se dice que después de presenciar la violación, la estatua de la Virgen de Siponto, abrió mucho los ojos y la dulzura de su rostro se distorsionó debido a esa perturbación.

Vista exterior de la Basílica La época de construcción de la Basílica se remonta probablemente al siglo XIII. Las obras se realizaron en varias etapas con material residual de la antigua Catedral de Siponto. Este, construido entre los siglos IV y VI, se encontraba en completo estado de decadencia, como lo demuestra una bula del Papa Bonifacio V. Y esto se debió a una serie de acontecimientos calamitosos: terremotos, tsunamis, guerras. La nueva iglesia se construyó a poca distancia de la primera, pero en una posición más alta para estar mejor protegida de las tormentas marinas.

Observatorio de la Laguna de Re de Siponto

Nuestro siguiente destino Observatorio de la Laguna de Re, es la desembocadura del río Candelaro, Tiene un precio de 5 euros.

El Observatorio tiene una extensión de 56 hectáreas, es un humedal que se ha ocupado ilegalmente desde hace 40 años y ahora se está recuperando porque es el paso obligado para las migraciones de aves entre norte y sur.

El Oasi Laguna Del Re se encuentra a lo largo de la ruta migratoria que conecta la Reserva Natural Estatal de Margherita di Savoia y las marismas de Sipontina. La zona es atractiva para las aves gracias a la restauración del valle aluvial original. Para explorar la zona hay torres de vigilancia, muelles, paseos naturales y refugios para aves. Entre las aves que se pueden ver aquí están la cerceta carretona , el flamenco común , la cerceta común , el ánade friso , la garceta grande , la espátula euroasiática , la cigüeñuela común , la garza real , la garza imperial , la garceta común , la aguja colinegra , la aguja colipinta y el zarapito real.

Todavía hay áreas naturales vírgenes con diferentes tipos de vegetación propia de los humedales costeros, en mosaico, en relación con la disponibilidad de agua y el nivel de salinidad. Pasamos de las fragmitas con carrizo palustre y hueso de mar, especies que requieren agua en todas las estaciones con un nivel de salinidad relativamente bajo, a las praderas de juncos hasta los bosques de samphires de hinojo perenne con verdolaga triple y posidonia*

Observatorio de la Laguna de Re de Siponto

Tiene varias torres de avistamiento de aves, desgraciadamente en el otoño no es momento ideal para ver la cantidad de especies que pasan por este humedal, solamente podemos ver algunos patos, y sobre el cielo podemos ver millones de estorninos que en bandadas van pasando por nuestras cabezas creando un espectáculo único.

Observatorio de la Laguna de Re de Siponto

En las mismas puertas del observatorio hay un parking GPS N41.580595 E15.876720, decidimos quedarnos a comer, preparamos unos aperitivos al modo de Italia, una ensalada de mozzarella y unas salchichas con tomate, completan nuestro almuerzo.

Abadía de San Leonardo in Lama Volara

Proseguimos el viaje y el siguiente punto para parar es la abadía de San Leonardo de Lama está situada a seis kilómetros de Siponto. Aparcamos en el parking habilitado de la abadía GPS N41.596730 E15.813423, ignoro si permiten pernoctar.

La Abadía de San Leonardo in Lama Volara es una abadía situada en Siponto, a diez kilómetros de Manfredonia, en la provincia de Foggia, dedicada a San Leonardo di Noblac. Fundado a principios del siglo XII, entró en decadencia en la segunda mitad del siglo XIII, pasando bajo la administración de diversas órdenes religiosas hasta el cierre definitivo del hospital en 1809, que decretó su abandono. Se desconoce la fecha exacta de la fundación de la abadía, pero se sabe que en 1127 fue oficiada por los canónigos regulares de Sant'Agostino, por lo que es probable que el complejo fuera construido a principios del siglo XII o en finales del siglo XI.

En el siglo XIII pasó a administrarse por los frailes Teutónicos que la convirtieron en la sede de la orden en Apulia, permaneciendo hasta mediados del siglo XV añadieron unas torres y murallas para crear un castillo defensivo.

Abadía de San Leonardo in Lama Volara

La portada principal de la iglesia de estilo románico es una biblia en piedra para mostrar mensajes a los peregrinos donde Balaam emprende un viaje de peligros, y a la izquierda el capitel muestra el viaje a Egipto de José, María y el niño. Adoración a los Magos en el viaje camino del mesías y la escena de san Leonardo con cadenas, como libertador de prisioneros y esclavos.

El interior con cuatro pilares cruciformes centrales marcan las tres naves, la de la derecha fue añadida durante los hermanos Teutónicos en la época de las cruzadas. Destaca la presencia de algunos frescos y escudos cruzados que se pueden admirar en el interior de la abadía y que datan de mediados del siglo XIII, cuando llegaron allí los frailes caballeros de la Orden Teutónica. Está presidida por un enorme crucifijo del siglo XIII de dos metros y medio de altura.

Nuestro destino final del día es la ciudad de Foggia era la capital del cereal de Italia y su granero, ahora se ha deteriorado, pero seguro que tiene mucho que ofrecernos. Aparcamos en una plaza en pleno centro GPS N41.466999 E15.540368, que se llama Largo de Santa Ana.

Catedral de la Santa María Assunta de Foggia

Lo primero que visitamos es la catedral que abre a las 17:00 horas ya bien avanzada la noche. Está dedicada a Santa María Assunta. Originalmente era de estilo románico pero esta tan desdibujada que predomina el barroco a causa de un terremoto.

En el interior, el estilo románico da paso al barroco (mientras que la parte exterior inferior conserva el estilo antiguo hasta la cornisa): las paredes de piedra y luego de toba fueron revestidas de tela. yeso, dividido por pilastras y arcos ciegos, rematado a unos dos tercios de la altura por una cornisa que acompaña todo el perímetro de la Iglesia; encima de la cornisa se encuentran los grandes ventanales para iluminar el interior (actualmente los ventanales son de vitrales); La Iglesia tiene forma de cañón.

El estilo dieciochesco también se hace patente en los demás altares que decoran las capillas. A la derecha del presbiterio se encuentra la capilla donde se guarda el Iconavetere, cabe destacar el gran Crucifijo creado por el clérigo milanés Pietro Frasa en 1678. Él, que murió con sólo 33 años, está enterrado justo debajo del crucifijo en la capilla a la izquierda del altar mayor. Su obra se diferencia de los clásicos crucifijos. De hecho, el cuerpo de Cristo, además de estar colocado en una posición más inclinada para transmitir el dolor de la tortura, está completamente cubierto de llagas y llagas. Existen muchas leyendas vinculadas a esta obra.

Catedral de la Santa María Assunta de Foggia

La cripta o antiguo sucorpus, cuando la iglesia aún tenía tres naves, se accedía por dos escaleras interiores situadas al final de las naves laterales, luego se accederá, como se hace actualmente, a través de dos escaleras exteriores con vestíbulos casi circulares, sobre las que descansan las partes terminales del crucero, correspondientes a las capillas de los Santos Guglielmo y Pellegrino y de la Piedad.

Palazzo Dogana de Foggia

Visitamos el Palazzo Dogana o el Palacio de Aduanas, construido en el siglo XV, es uno de los edificios más antiguos de Foggia. De 1761 a 1806 albergó la Regia Dogana della Mena delle Pecore, hasta que se abolió esta institución para la trashumancia.

A partir de ese momento, el palacio se convirtió en una especie de Hotel de las Instituciones: fue la sede de la Administración de la Meseta, de la Intendencia, de la Regie Poste, de la Publica Sicurezza, de la Tesorería Provincial, del almacén de sal y tabaco, de la Prefectura, de la Jefatura de Policía, de la Biblioteca Provincial y del Archivio di Stato.

Desde la Unificación de Italia en 1861, el Palacio de la Dogana es la sede de la Provincia y, en la planta baja, las salas se utilizan como Galería de Arte Moderno y Contemporáneo de la Provincia. El edificio alberga también el Archivo Nacional , que conserva los documentos originales que datan de la Edad Moderna y que son fundamentales para comprender la historia de Capitanata.

El edificio, de mampostería enlucida, se distribuye en tres niveles y tiene planta rectangular regular con patio interior. La fachada principal se caracteriza, en la planta baja, en posición central, por el gran portal de entrada de forma circular, definido por un marco moldurado y clave decorada, rematado por un tímpano mixtilíneo sostenido por dos pilastras con capiteles decorados con volutas; en el centro del tímpano se encuentra un gran escudo de armas de piedra. A los lados del portal de entrada hay dos vanos redondeados, en los que posteriormente se insertaron pequeñas ventanas cuadrangulares. El nivel superior está ocupado por ventanas francesas rematadas por frontones mixtilíneos y, alineada con la entrada, por una puerta francesa rematada por un frontón triangular. El segundo piso está marcado por el ritmo simétrico de las aberturas de ventanas rectangulares. En la fachada principal hay un escudo que representa un escudo con un marco de líneas mixtas que encierra la inscripción en letras mayúsculas “BANCA D'ITALIA”. Patio interior con pilares y arcos rebajados.

Palazzo Dogana de Foggia

El palacio de la Aduana está dedicado como Museo de Arte Contemporáneo de Foggia también tiene testimonio tangible de la grandeza de Fernando Botero, se trata de La Bailarina, el artista colombiano que falleció a los 91 años.

La Bailarina de Botero en el Palazzo Dogana de Foggia

Día 8 de noviembre (viernes)
Ruta: Foggia-Pietramontecorvino

Calles de Foggia

El día comienza en el parking de la plaza en la iglesia del Calvario GPS N41.466999 E15.540368, las noches en plena ciudad son siempre más agitadas porque los coches comienzan a moverse a primera hora de la mañana.

Foggia se extiende sobre un territorio que se distingue por su extensión y belleza natural. Esta ubicación estratégica, a unos 120 kilómetros al norte de Bari y a poca distancia del mar Adriático, la convierte en una importante encrucijada para la región, un lugar donde la historia, la cultura y la agricultura se entrelazan en una fascinante mezcla de tradición y modernidad.

La ciudad no es solo un centro cultural, sino también un próspero epicentro agrícola. La llanura de Tavoliere, con su suelo fértil, es ideal para el cultivo de trigo, aceite de oliva y verduras. Este vasto paisaje rural, con sus campos dorados y sus olivares centenarios, contribuye a que la cocina sea particularmente sabrosa y auténtica.

Ayer mientras regresamos nos llamó mucho la atención el urbanismo de esta ciudad, tiene 150000 habitantes, aquí los vecinos son los dueños de su entorno. En el sur de Italia es normal tender la ropa en las fachadas principales, pero aquí han dado un paso más, los bajos tienen los tenderos en la fachada a una altura que impide caminar por las aceras si no quieres dejarte la crisma, no conformes con esto han dispuesto los tendederos plegables que impiden el paso, algunos sobre la calzada para que nadie aparque en su portal, se da el caso de una vecina que ocupa el aparcamiento de minusválidos. En Madrid los restaurantes ocupan la vía pública, aceras y calles, aquí son los vecinos los que dialogan con su entorno en un urbanismo colectivo.

Iglesia de la Cruces de Foggia

Hemos estado aparcados en la calle de la Iglesia de las Cruces representa uno de los tesoros históricos de Foggia, con una tradición que se remonta a la época medieval. Ubicada en Via delle Croci, una de las calles más antiguas y sugestivas del centro histórico de Foggia, esta iglesia es un magnífico ejemplo de arquitectura religiosa de gran importancia para la comunidad local.

La Iglesia de las Cruces, cuyos orígenes se remontan al siglo XIII, es una obra maestra de la arquitectura medieval. Su diseño refleja las características estilísticas de la época, enriquecidas a lo largo de los siglos por intervenciones y renovaciones que han conservado su encanto y valor histórico.

Cada rincón del edificio cuenta su larga historia a través de las modificaciones y actualizaciones arquitectónicas que han contribuido a mantener su integridad y belleza a lo largo del tiempo. Desgraciadamente es complicado ver el interior porque no tiene un programa claro de visitas.

Nuestra primera visita a Foggia es al Museo Cívico, ya la portada y el portero nos indica que estamos ante algo diferente porque Italia lo que apasiona es el contenido y no su envoltorio.

Museo Civico de Foggia

El portero tiene el mismo aspecto que el museo, nos indica que el precio es free porque estamos en el rango de edad más cercano al cielo y que el municipio de Foggia apoya en su cultura.

No explico cómo es el museo pues se puede imaginar, solamente indicar que para ver las salas hay que encender las luces y de la limpieza para qué hablar. Ya hemos citado que el arte y la historia brotan por todos los rincones y este museo es uno de los mejores ejemplos.

En sus salas, el museo alberga una colección arqueológica que cautiva por sus tesoros antiguos. Objetos prehistóricos y protohistóricos, como herramientas y artefactos del Neolítico y de la Edad del Cobre, narran las historias de las primeras comunidades que habitaron la vasta llanura de Tavoliere delle Puglie.

Esta sección del museo está enriquecida con hallazgos romanos y medievales, entre los que se incluyen cerámicas finamente decoradas, monedas y herramientas de uso cotidiano que ofrecen una visión de la vida cotidiana de las civilizaciones antiguas que habitaron estas tierras. Se presta especial atención a los objetos funerarios, que ofrecen una visión intrigante de las prácticas y creencias funerarias de la época.

Mosaico romano del Museo Civico de Foggia

La planta baja está ocupada por el lapidario, es un repaso a todas las obras sacadas de los yacimientos de la época romana y anteriores. La mejor obra es la tumba del caballero, destaca por sus frescos, es llamada así porque en el frente está la pintura de un caballero en su caballo.

Por su tipología arquitectónica, opciones decorativas y estructura narrativa, la tumba de los Caballeros está sustancialmente aislada en el panorama funerario de Arpi.

El fenómeno de las tumbas pintadas de Arpi, conocido por algunos ejemplos significativos, implicó la organización de escuelas de pintura y la formación de trabajadores especializados durante el helenismo. Los decoradores privilegian los espacios exteriores de la tumba: las escenas figurativas ocupan un lugar privilegiado en las fachadas de las tumbas familiares y constituyen mensajes explícitos destinados a la familia del difunto.

La tumba de los Caballeros, aislada tanto en términos de datación con respecto al corpus de pinturas de Arpa como en términos de elecciones iconográficas, está ligada a la tradición pictórica de influencia campaniana.

Entrada tumba del Caballero del Museo Civico de Foggia

Alrededor del difunto, del que no conocemos ningún elemento del ajuar funerario lamentablemente robado, se dispuso la procesión de figuras para celebrar historias familiares con temas apropiados.

La tumba seudo cámara debe reconstruirse con un techo plano hecho colocando bloques del mismo tamaño uno al lado del otro. El espacio interno fue dividido, con la creación de una especie de vestíbulo, desprovisto de articulación pictórica figurativa, quizás destinado a albergar el ajuar funerario. La estructura divisoria probablemente era de madera, una puerta simbólica al espacio de deposición. Precisamente por esta división, es probable que la cabeza pintada con los caballeros no correspondiera a una escena simétrica, y que la estructura figurativa sólo se desarrollara en tres lados.

La atención del espectador converge en las dos figuras de caballeros que la encabezan, armados con lanzas y vestidos con túnicas cortas. El cuadro tan bien definido por la escena central es sólo parte de una figuración más compleja que se despliega, de izquierda a derecha, como una procesión de personajes a pie y en carro. Muy fragmentaria e incompleta es la escena de la losa izquierda, en la que se recupera laboriosamente la presencia de bestias de carga conducidas por un hombre con sombrero de píleo. La escena de la izquierda es más compleja con una cuadriga conducida por un auriga que gira la cabeza hacia dos figuras femeninas. El dato más significativo es sin duda el papel desempeñado por la mujer en el centro, de mayor tamaño que su pareja, a quien, por su menor tamaño y posición secundaria, se puede atribuir el papel de sirvienta. Al construir la escena, el decorador harpaniano dio especial énfasis a la mujer, vinculada hieráticamente en la posición de sus brazos a los personajes laterales.

Frescos de la tumba del Caballero del Museo Civico de Foggia

Sabemos que el esquema iconográfico con figuras de caballeros tiene numerosas comparaciones con las escenas de guerreros de la tradición campania y lucaniana, mientras que podemos reconocer la particularidad del papel protagónico asumido, en esta tumba de Arpa, por la mujer aristocrática sobre un carro: se trata de una imagen fuertemente idealizada, con una inserción política de la mujer en la dimensión pública de la vida de la comunidad aristocrática de mediados del siglo IV a.C.

Al igual que la aristocracia ecuestre celebrada en la cabecera corta de la tumba, la mujer en un carro parece estar en la cima del Arpa nobilitas. El decorador de la tumba construye, con los modos pictóricos de los personajes dispuestos en procesión, un horizonte cultural que conoce bien y compara los modos de representación de la aristocracia guerrera con la serena solemnidad, envuelta en majestuosidad, de la mujer con su sirvienta. , en una dimensión ceremonial que tal vez le otorga un estatus especial.

Frente a este documento pictórico de mediados del siglo IV a.C. Podemos preguntarnos qué tan complejos eran los modelos culturales de referencia para la aristocracia de Arpi en el helenismo temprano.

Tumbadel Caballero del Museo Civico de Foggia

Y la tumba del medusa porque aparece repetida la figura del dios protector medusa.

La siguiente planta es un repaso a las figuras y objetos de la época helenística en los siglos anteriores a la vida de Cristo. Es una cantidad importante de vitrinas donde se exponen ánforas griegas de un tamaño y calidad excepcionales.

Magna Grecia Museo Civico de Foggia

En la otra ala se encuentra la galería de pintura dónde se exponen obras de artistas locales de la escuela sureña como: Francisco Saverio Altamura, Doménico Caldera, Vicenzo Dattoli.

La colección de arte y escultura del museo es igualmente rica y variada. Entre las obras expuestas, se pueden admirar esculturas antiguas y medievales que reflejan las influencias artísticas de la época, desde los intrincados detalles de las estatuas religiosas hasta las representaciones de personajes históricos.

Además, la colección incluye esculturas modernas, que ofrecen una mirada a las últimas tendencias artísticas y obras de escultores contemporáneos. Las pinturas del museo abarcan desde el arte sacro hasta el profano, con obras de artistas locales y nacionales que ilustran tanto la riqueza de la tradición religiosa como representaciones más modernas e innovadoras de la realidad.

Seguimos andando hasta la iglesia de la Misericordia o iglesia de los Muertos del siglo XVIII, destaca el artesonado del techo en madera policromada con el escudo de armas que representa un grifo sobre un escudo con inserciones de cráneos humanos.

Interior de la iglesia de la Misericordía de Foggia

El altar mayor de mármol policromado al estilo napolitano barroco tardío, está presidido por el cuadro de la Madonna de la Misericordia, de la escuela napolitana.

La conexión entre los huesos humanos y el nombre de la iglesia está ligada a la Cofradía de los Blancos y los Difuntos, cuyo principio era proporcionar todas las formas de consuelo a los condenados a muerte por la Justicia, lo que pidió la construcción de la Iglesia para conceder una digna sepultura a las almas del purgatorio, realizando así un gesto de Misericordia corporal.

Este último se materializa en el interior de la Iglesia en uno de los siete lienzos que retratan las Obras de Misericordia corporales, reflejando las siete Obras de Misericordia espirituales. Hasta la fecha se desconocen los hipotéticos creadores de estas pinturas realistas en tonos oscuros, que acompañan al visitante a lo largo de la entrada. Lo que llama la atención, sin embargo, es el artesonado de madera revestido de pan de oro, en cuyo interior se encuentran decoraciones de cráneos humanos que parecen vigilar al espectador desde arriba, dándole una sensación de solemnidad.

Artesonado de la iglesia de la Misericordía de Foggia

Una arquitectura típicamente barroca, que marca todo el edificio hasta culminar espléndidamente en el altar, apogeo de los rasgos característicos del estilo. Creada por artistas de Lucca de formación napolitana, está íntegramente revestida de mosaicos de fino mármol policromado y piedras preciosas como el lapislázuli y el nácar. Para proteger el altar hay dos imponentes estatuas de mármol que representan al Arcángel Miguel y al Ángel de la Guarda. También de escuela napolitana es el lienzo que representa a la Virgen de la Misericordia con las ánimas del Purgatorio, hoy sustituido por un paño rojo debido a un robo anterior.

En la puerta se encuentra el pasaje llamado Ipogei Urbani del siglo XII, son una serie de pasadizos subterráneos que comunicaban sus palacios, luego fueron utilizados para almacenar el cereal.

Desgraciadamente no podemos visitarlo, para información y visitas guiadas contacte al +39 320 372 4578, en esta ocasión no podemos visitarlo porque su responsable está ocupada esta mañana.

Seguimos nuestro camino hasta el siguiente destino que esta fuera de la ciudad, vamos porque indica las guías de viajes de no abandonar Foggia sin ver el Santuario de la Virgen Encoronada, está a unos veinte kilómetros, aparcamos en una zona, que está totalmente vacía, pero tiene una señal que ofende a los autocaravanistas GPS N41.383071 E15.642449.

Santuario de la Virgen Encoronada de Foggia

La verdad es que no habíamos leído nada, pero según la tradición la devoción a la Virgen Coronada tiene una historia muy antigua. Se remonta a la aparición de la Madre de Dios, que tuvo lugar en el bosque del Cervaro, cerca de Foggia, el 26 de abril de 1001, el último sábado del mes. Ese día estaban en el Bosco, el conde de Ariano Irpino para cazar y un tal Nicola Strazzacappa, que llevó a los bueyes al pasto.

Al pie del árbol, una voz maternal los tranquilizó: “No tengan miedo”, dijo, “Soy, hijos, la Madre de Dios, y quiero que se erija una capilla en este lugar, que haré famosa por las muchas gracias infligidas por Dios a los que me invocarán con un corazón humilde y confiado”.

El lugar nos parece insólito pues es una iglesia moderna de 1965 en su interior la lámpara es una enorme corona de 40 metros. Está presidido por la estatua de roble con la Virgen negra que sostiene a su hijo.

Según la leyenda han sido muchos santos y papás que han pasado en peregrinación por aquí, pero en estos momentos somos los únicos peregrinos de este complejo, que destaca por su torre del majestuoso campanario de 58 metros de altura que se asemeja al campanille de Venecia y por la colección de exvotos con agradecimiento a la virgen.

Santuario de la Virgen Encoronada de Foggia

Seguimos el camino hasta nuestro último destino del día, es el pueblo, a ver si lo puedo escribir Pietramontecorvino, me hace gracia porque tiene un nombre tan largo que no cabe en las señales de tráfico y lo indican como “Pietra M. No”, no sé cómo la gente llega al pueblo.

Es un pueblo de media montaña donde nos es complicado aparcar porque todo es en una cuesta, vemos un llano grande donde nos parece que podemos pernoctar sin problemas GPS N41.545203 E15.127133, situada en la vía de Roma, mi consejo es que preguntéis a los propietarios para tener permiso para aparcar y pernoctar.

Desgraciadamente tiene un cartel de propiedad privada que no hemos visto. La dueña que es oficial de la policía local nos indica cual es la situación y me cuesta convencerla para que nos permita pasar la noche y visitar el pueblo mañana. La solución pasa por identificarnos hasta con nuestra vida laboral y pagar 10 euros de agradecimiento.

Los orígenes de Pietramontecorvino están ligados al destino del pueblo más antiguo, Montecorvino . Según la tradición, refugiados de Montecorvino, ciudad destruida por Roger II en 1137, tomada, saqueada e incendiada por los aragoneses en 1441 durante la guerra con los angevinos por la sucesión al trono del reino de Nápoles y finalmente arrasada por el terremoto del 5 de diciembre de 1456.

Santuario de la Virgen Encoronada de Foggia

El corazón de Pietramontecorvino es el barrio de Terravecchia, un característico laberinto de callejuelas sinuosas, escaleras empinadas y pequeños claros delimitados por las características casas excavadas en la roca. El antiguo pueblo se eleva sobre el Guado degli Uncini, el valle atravesado por el torrente Triolo y que una vez estuvo protegido por murallas sobre las que se abrían los accesos a la ciudad. De ellos sólo se conserva la Porta Alta gótica.

Panorámica de Pietramontecorvino

Damos una vuelta por el pueblo y su zona histórica con varias iglesias y castillo, tiene unas calles empedradas que forman un Borgo de muy bonita arquitectura que no podemos profundizar más por falta de luz.

Día 9 de noviembre (sábado)
Ruta: Pietramontecorvino-Barletta

Pietramontecorvino

El día comienza en el parking particularísimo de Pietramontecorvino GPS N41.545203 E15.127133, la noche ha sido tranquila y amanece nublado con riesgo de lluvia fina.

Pietramontecorvino es la piedra (es decir, la roca, el acantilado) de Montecorvino, un pueblo que data de la época bizantina, desarrollado con los normandos y deteriorado y abandonado en el siglo XV. Según la tradición, los refugiados de Montecorvino, especialmente los pastores con sus rebaños, encontraron refugio en las cuevas excavadas en la roca, llamadas "preta" en dialecto.

La arquitectura se caracteriza por un trazado urbano en forma de anillo, en el que se extiende una red de callejuelas estrechas. Está injertado que ofrece impresionantes vistas de las colinas circundantes. El pueblo y el paisaje parecen unidos en un solo diseño. El conjunto monumental, formado por la torre normanda, la iglesia madre y el palacio ducal, situado en lo alto del espolón, está increíblemente "fuera de escala" en comparación con la estructura de las casas: tenía, de hecho, una doble Función de protección del pueblo y prestigio. Las casas situadas debajo parecen trepar hasta él. Una vez que se entra en Terravecchia, se puede comprobar la hábil adaptación de los edificios a la forma del terreno. Las casas están situadas sobre la roca, en parte excavadas en la toba y en parte cimentadas sobre ella, y cerradas entre sí. Durante toda la Edad Media la ciudad estuvo encerrada por una muralla con casas torre, hoy destruidas. En via Tappeto se encuentra la única casa torre que se conserva. Se podía acceder al pueblo a través de tres puertas: Porta Santa Caterina al suroeste, Portella al este y Port'Alta al oeste que, con su arco gótico apuntado, es la única existente.

Calles de Pietramontecorvino

Junto a la puerta, una escalera monumental sube por la roca que conduce a la logia de la entrada de la Iglesia Matriz del siglo XVIII. Al pie de la escalera, a la derecha, se encontraba la iglesia de San Biagio con su arco gótico. La puerta de la sacristía está coronada por una placa en caracteres góticos, el texto más antiguo de Pietramontecorvino (1375). Una vez pasado Port'Alta, se camina por la carretera que atraviesa longitudinalmente todo el pueblo y constituye su columna vertebral, de la que se bifurcan otras calles que permiten llegar a todo el barrio y captar sus aspectos más evocadores: las casas que emergen del roca con las cuevas hoy utilizadas como sótanos y almacenes, las calles sinuosas y empinadas escaleras, los pequeños arcos de comunicación entre las casas, los muros de sustentación de las huertas y pequeñas plazas, pasajes y callejones inclinados que enmarcan destellos del paisaje montañoso. Se desconoce la fecha exacta de construcción del Palacio Ducal. En cualquier caso, se remonta a la época angevina debido a la presencia de un escudo angevino en el techo del Arco Ducal. Las hermosas ventanas con parteluces, ricamente decoradas, datan del siglo XIII.

Comenzamos la visita que ayer no pudimos terminar. Este pueblo está clasificado con el color naranja dentro de los más bonitos de Italia. Desgraciadamente ni hay oficina de turismo, ni visitas guiadas a los principales monumentos como indica la web.

Entrada al Borgo de Pietramontecorvino

Pietramontecorvino tiene la entrada al centro histórico por la puerta gótica de Port Alta que todavía conserva su arco ojival, esta es una verdadera entrada al Medievo pues las fachadas de piedras de las casas apenas han sufrido modificaciones en nueve siglos.

Subiendo un buen tramo de escaleras se llega a la iglesia de santa María de Asunta del siglo XII, en estilo románico. Desgraciadamente tiene las luces apagadas y la iluminación exterior no es muy buena.

En esta portada hay una logia del siglo XVIII, mientras que la portada principal lateral tiene un arco triple ojival y un bajo relieve del Agnus Dei y corresponde con el núcleo original del edificio.

La iglesia es la más antigua de Pietramontecorvino. Documentado desde 1328, probablemente fue construido a finales del siglo XII, como lo demuestra el portal lateral de triple arco apuntado, que contiene el Agnus Dei.

Esta portada constituyó, hasta el siglo XVIII, la única entrada a la iglesia que durante ese siglo sufrió el vuelco del presbiterio. De hecho, la escalera, la logia y la puerta que da a la fachada este son del siglo XVIII. Testimonio del primer núcleo constructivo es el antiguo presbiterio, de planta gótica, que hoy corresponde a la zona de entrada principal. El estilo arquitectónico de la iglesia se puede definir como románico en su conjunto. La capilla, los arcos de piedra oscura de las hornacinas laterales y los monumentos funerarios de la familia Tinto (1567) son renacentistas. El altar mayor es claramente barroco.

Iglesia de Pietramontecorvino

Frente a la capilla del baptisterio se accede al campanario, una construcción cuadrangular de típica planta medieval. El campanario está cubierto por una preciosa cúpula revestida de azulejos amarillos y verdes

Continuamos visitando el Borgo y llegamos a la parte alta donde se encuentra la Torre Normanda, no se puede visitar su interior.

El palacio, del que se eleva la torre normando-angevina de 30 m de altura, ocupa una superficie de aproximadamente 2500 m2 y alcanza los 15 m de altura en Via Port'Alta. El ala más importante es la orientada al sur y se distribuye en tres plantas. La entrada principal, coronada por una máscara, conduce al vestíbulo de recepción. El escudo de armas de los últimos señores feudales de Pietra, los Montalto di Tocco, está pintado al fresco en la bóveda de la sala. El palacio está conectado con la iglesia a través de un pasillo que da a la entrada al patio.

Desde el patio principal se accede a un amplio salón cubierto por bóveda de cañón, hoy utilizado para actos culturales.

Junto a la sala y la Iglesia Matriz hay un hermoso jardín colgante que domina la Piazza del Rosario y representa una conexión natural entre los edificios tiene 40 metros de altura, conserva claramente visibles elementos que servían para la defensa de la fortaleza, como las aspilleras para los arqueros y los matacanes utilizados para arrojar líquido hirviendo sobre los atacantes. Igualmente fáciles de identificar son las ampliaciones del período angevino: en el lado sur hay elegantes ventanas con parteluces y en el lado este un pequeño y encantador balcón.

Palacio de Pietramontecorvino

Conectado a la Torre por un muro circundante, el Palacio Ducal se caracteriza por la presencia de tres patios, uno de los cuales era un jardín colgante, a menudo lugar de celebración de eventos y festivales. El complejo alcanza los 15 m de altura y se distribuye en tres niveles: el primero, exterior, que da a Via Port'Alta, y que estaba ocupado por los sirvientes, hoy se compone principalmente de viviendas privadas; el segundo, a la altura del cementerio, se utilizaba como almacenes; el tercero, que da al patio principal, fue finalmente ocupado por los apartamentos nobles.

Las calles del Borgo son estrechas y alcanza desniveles considerables, la arquitectura de las casas son todas de piedra edificadas algunas sobre cuevas.

No queremos marcharnos sin ver la iglesia de la Anunciación del siglo XVII, también es llamada iglesia de los Muertos, ya que antiguamente albergó la Congregación del mismo nombre encargada de los ritos espirituales para el entierro de los difuntos.

Se caracteriza por una fachada de piedra vista con un frontón curvo de estilo barroco, sobre el que se abren dos ventanas ovaladas y un portal de bronce rematado por un luneto decorado con el tema de la Anunciación sobre azulejos de colores. En el lado izquierdo del edificio destaca su muro perimetral con un cuerpo bajo, probablemente del siglo XVI, sobre el que se levanta un bonito campanario.

Palacio de Pietramontecorvino

Marchamos hasta nuestro siguiente destino es la localidad de Barletta situada en el mar Adriático, para llegar tenemos que recorrer 110 km. Afortunadamente más de la mitad son por la autopista de pago, pues las demás carreteras de la zona son para escribir un libro.

Palacio de Pietramontecorvino

Nada más llegar sentimos la brisa del mar, pero antes tenemos que ir a la compra, aquí el Mercadona se llama Eurospin, ya estábamos acostumbrados y nos parece la mejor opción precio calidad, además hoy si tú compra supera los 35 euros con un euro más te dan un paraguas.

Aprovechamos el parking del súper para comer y podemos ver el partido del Madrid que comenzaba a las 14:00h GPS N41.320842 E16.253930.

Puerta de Barletta (Italia)

Poco más, vamos hasta el área sosta camper GPS N41.312840 E16.281586 que teníamos pensado no hemos aparcado porque llegamos a las 17:00 horas y el precio es de 30 euros hasta las 11 horas del día siguiente que tendríamos que volver a pagar, pues al final pagamos 5 euros por llenar el tanque de agua y nos buscamos la vida en un parking gratuito cerca del puerto.

Parking en el puerto de Barletta, es céntrico y gratuito GPS N41.3201842 E16.2901318, hay un gorrilla y le damos 2 euros para que nos cuide la autocaravana.

Día 10 de noviembre (domingo)
Ruta: Barletta-Trani

Puerta Marina de Barletta

El día comienza en el parking céntrico del castillo de Barletta GPS N41.3201842 E16.2901318. La noche ha sido una ruina pues había un festival de música tan cerca que lo escuchábamos perfectamente y claro el parking era el más demandado de toda la ciudad, pronto nos quedamos arrinconados sin posibilidad de salir, pero gracias al gorrilla es capaz de organizar un poco el trafico, afortunadamente solamente dura hasta las dos de la mañana, para esa hora estamos en el séptimo cielo.

La visita al Borgo de Barletta lo hacemos Porta Marina es el único ejemplo que queda de las antiguas puertas que rodeaban la ciudad de Barletta . Se encuentra en la plaza del mismo nombre y converge en ella: vía Mura San Cataldo, que rodea los Jardines del Castillo y desciende hasta Piazza Marina siguiendo el descenso de altitud sobre el nivel del mar; vía Mura del Carmine, que viene del lado opuesto y se encuentra sobre las antiguas murallas que una vez dominaron el mar; vía Marina que viene del Puerto y, cruzando la plaza, sube hasta unirse al antiguo trazado de vía Cialdini.

Porta Marina no siempre ha estado situada en el mismo lugar. La Porta Marina medieval original es probablemente el arco apuntado que actualmente permite el acceso al edificio que albergó la Guardia di Finanza hasta la construcción del nuevo cuartel. A su lado se encontraba el antiguo Palacio de la Dogana y las murallas medievales descendían desde el Castillo hacia Via Sant'Andrea, bordeando las callejuelas que venían de Via Duomo y terminaban en Porta Marina. Sólo más tarde las murallas de la ciudad se ampliarían hacia el noroeste a lo largo de la costa hasta Paraticchio. En 1751 se construyó la nueva puerta, como lo demuestra la inscripción en piedra en la parte superior de la puerta que da al mar, flanqueado por las armas de la ciudad y el escudo de los Borbones:

Escudo de puerta Marina de Barletta

SOL

CAROLO PIO FEL. ANG. REINANTE

LICENCIA QUA PORTUM RECTA ADIRI

ORDO POPULUSQ. BAROLUTANO

ELEGANTIOREM PORTAM PATEFECIT AMD CCLI

JOSÉFO DE ELÍA VINCENTIO STEFANELLI ELECTIS

El escudo de los Borbones también está presente en el mismo lugar, en el lado opuesto de la puerta.

Duomo de Barletta

Comenzamos la visita a los monumentos por la catedral de Santa María la Mayor. Situada en el centro histórico de la ciudad, al final de Via Duomo, es el núcleo más antiguo de la vida religiosa de la ciudad, así como su pivote urbanístico: el diseño del tejido urbanístico muestra la fuerza centrípeta de su iglesia madre.

Fue construida sobre una iglesia paleocristiana anterior en el siglo XII y posteriormente ampliada en el siglo XIV.

El edificio se compone de dos partes claramente diferenciadas: la delantera es típicamente románica y es anterior a la segunda, la trasera tiene marcados rasgos góticos. El complejo es el resultado de una serie de estratificaciones arquitectónicas a lo largo de los siglos, desde la época precristiana, que vio el inicio de la construcción del edificio actual en 1126 y continuó hasta el siglo XIV.

Inicialmente una distinguida colegiata de Barletta, que a lo largo de los siglos reclamó exenciones y autonomía de otras jurisdicciones, fue elevada a catedral de la archidiócesis de Barletta-Nazaret por el Papa Pío IX con la bula papal Imperscrutabili Dei del 21 de abril de 1860. Es una basílica menor desde 1961. Desde 1986 es co-catedral de la archidiócesis de Trani-Barletta-Bisceglie.

Interior del Duomo de Barletta

Después de atravesar un arco bajo el propio campanario, nos encontramos ante el ábside, de estilo gótico, y tenemos una primera muestra de este elegante edificio, iniciado en el siglo XII y terminado, después de varias ampliaciones, en el siglo XIV. De hecho, sobre la sencilla estructura románica original, de tres naves, son visibles los signos de esta larga fase constructiva: la fachada es de estilo románico de Apulia, la portada es renacentista y el presbiterio y el ábside reinterpretan la arquitectura gótica.

La decoración interior presenta en las naves los cuatro primeros tramos de estilo románico. La primera campaña de obras de la iglesia románica debió finalizar en el siglo XII. Como prueba de ello, en el año 1153 un tal Muscatus firmó en el capitel de uno de los dos pilares del cuarto tramo, declarando que había donado 200 ducados para el pago de dos columnas, en memoria de la victoria cruzada de Ascalón que tuvo lugar en agosto de ese año. En el siglo XIII, durante la dominación suaba, se completó la segunda campaña: la fachada principal de la iglesia se elevó espectacularmente y, en correspondencia con la fachada de la nave central, se abrió una ventana de una ojiva y, más arriba, la se abrieron el rosetón y las falsas galerías de mujeres que en realidad conectan la nave central con las laterales. En cambio, tras pasar el portal lateral se sube al presbiterio con las cinco capillas radiales pseudogóticas. En el central se encuentra la estela con el panel de doble cara de la Madonna della Sfida en el anverso y del Redentor en el reverso. Continuando el recorrido en el deambulatorio y bajando las escaleras del lado izquierdo se encuentra detrás de la silla del arzobispo en correspondencia con el portal del lado norte llamado Porta della Misericordia. El exterior se caracteriza por el ábside gótico, encargado por Giovanni Pipino di Barletta, amigo íntimo de Carlos de Anjou, que fue el gran impulsor de la última ampliación de la catedral.

Ábside del Duomo de Barletta

Más adelante se encuentra el castillo, ahora convertido su interior en el Museo Cívico, entrada conjunta con el Museo de Pintura, 4 euros senior.

Castillo de Barletta

Construido por Federico II de Suabia sobre fortificaciones normandas adaptándolas a una planta cuadrangular, eficiente y racional, y obtuvo en su interior espacios residenciales dignos de una corte imperial, para poder permanecer allí durante mucho tiempo.

Más tarde, el castillo fue reforzado a finales del siglo XIII por Pierre d'Angicourt, gran arquitecto a las órdenes de la familia de Anjou, en el siglo XV por los nuevos señores aragoneses y, a mediados del siglo XVI, por los ingenieros españoles al servicio de Carlos V de Habsburgo, que añadieron los bastiones angulares y cavaron los fosos.

De planta cuadrada con cuatro baluartes lanceolados en los vértices, fue construido por los normandos en 1090 y posteriormente ampliado por los suevos. El aspecto actual es el que se le dio en la época del Renacimiento. En el interior hay un gran patio cuadrado ricamente decorado y una gran rampa para el acceso de los caballos a los pisos superiores.

El interior exponen una colección de pintura de artistas locales y piedras y más piedras, todo está lleno de piedras, han hecho una gran selección y va desde antes de Cristo, el imperio romano y el periodo visigodo.

Entrada del Castillo de Barletta

En el interior del castillo encontramos el Museo Cívico de Barletta, fundado en 1929, mientras que en el Palazzo della Marra se encuentra la Galería de Arte Giuseppe De Nittis, que recoge 140 obras del pintor de Apulia del mismo nombre donadas a su ciudad natal por su esposa.

En cuanto al museo cívico, las colecciones incluyen una colección arqueológica con cerámicas y ajuares funerarios de los siglos V-III a.C. encontrados en varios lugares de la antigua Daunia , a la que se suman cerámicas mesapias y de Apulia de los siglos VI-V a.C. y monedas antiguas. de varias fechas.

Otras salas exponen pinturas de la escuela napolitana de los siglos XVII-XIX procedentes de la colección de Giuseppe Gabbiani, obras del pintor Raffaele Girondi, así como grabados, muebles antiguos, objetos de hierro forjado y hallazgos etruscos donados por Ferdinando Cafiero en 1936.

Pero las dos obras más importantes son el famoso busto de piedra caliza de Federico II que data del siglo XIII y el Sarcófago de los Apóstoles, un altorrelieve de piedra de los siglos III-IV y primer testimonio de la expansión del cristianismo primitivo en Barletta y en toda Apulia.

Retrato del Rey en el Castillo de Barletta

De camino descubrimos la Cantina Della Disfida, la entrada es gratuita.

La Cantina della Disfida de Barletta, Fue en esta antigua bodega donde, según la tradición, se organizó el banquete durante el cual tuvo lugar la ofensa que provocó el famoso choque de armas, conocido como la Disfida di Barletta .

Cantina della Disfida Barletta

Los hechos son más que conocidos: durante 1503 España y Francia competían por la posesión del sur de Italia , y mientras los gobernantes, Luis XII y Fernando el Católico buscaban un acuerdo, los dos ejércitos se enfrentaban en escaramuzas y enfrentamientos episódicos, en Barletta , ocupada por los españoles de Consalvo de Córdova, y en sus alrededores.

Uno de estos enfrentamientos terminó con la captura por los españoles , encabezados por don Diego de Mendoza, de un grupo de franceses , entre los que se encontraba el capitán Charles de La Motte.

Fue en esta ocasión que Cordova, para honrar a los prisioneros franceses según las reglas de la caballería, organizó el famoso banquete: y sucedió que, tras la provocación de Mendoza, que elogiaba el valor de los caballeros italianos a expensas de de los españoles, el francés La Motte respondió con duras palabras acusando a los propios italianos de cobardía y de estar indignamente colocados al mismo nivel que los nobles caballeros franceses.

La intervención de otro noble español contribuyó a aumentar la tensión: afirmó que, hace algún tiempo, el caballero italiano Ettore Fieramosca había desafiado a un combate regular a un noble francés que no había respondido al desafío.

Cantina della Disfida Barletta

La Motte entonces, cuando fue presionado, declaró que tan pronto como regresara a su campamento, después de pagar el rescate, encontraría diez caballeros dispuestos a luchar contra otros tantos caballeros italianos.

Y así sucedió: el 13 de febrero de 1503, trece caballeros italianos liderados por Ettore Fieramosca se enfrentaron en el campo de batalla a los caballeros franceses, elegidos entre Andria y Corato, y salieron victoriosos del duelo.

La ambientación del siglo XVI recompuesta en las estancias de la planta baja del edificio contribuye hoy a hacer aún más evocador este lugar: en el interior, en un ambiente de forma trapezoidal, cubierto con bóvedas de cañón de medio punto y ojivales sostenidas por grandes pilares, entre muebles y En las paredes se encuentran muebles de época, los escudos de los trece campeones italianos.

En la plaza de enfrente, llamada Piazza della Sfida, se puede observar el monumento a los valientes inaugurado en el aniversario de 1930: un pequeño templo en forma de cuadrilátero en el que, además de los escudos de los caballeros, se encuentra la placa de bronce con el Lista de los trece caballeros italianos, creada en el aniversario de 1903 y inicialmente colocada frente a la iglesia del Santo Sepulcro en Corso Vittorio Emanuele.

Cantina della Disfida Barletta

Un evento anual conmemora los momentos de todo el evento a través de una espectacular procesión histórica compuesta por participantes ataviados con rigurosos trajes de época.

Palazzo della Marra de Barletta

Hoy en día, este importante lugar histórico es famoso en toda Italia y no sólo en Apulia, porque constituye, por un lado, un ejemplo de defensa de los valores morales y culturales italianos junto con los famosos levantamientos revolucionarios de 1800, y por otro la perpetuación de la epopeya caballeresca medieval. La Cantina della Disfida, que existe desde hace 500 años, alberga eventos y manifestaciones histórico-artísticas.

Muy cerca está el Museo de Pintura de Barletta, entramos porque tenemos pagado el billete conjunto con el Castillo.

El museo de pintura está ubicado en el bonito El Palazzo della Marra, construido en el Renacimiento sobre los restos de un edificio anterior, representa el único ejemplo del barroco de Lecce que surgió fuera de Salento.

Desde mediados del siglo XVI, el Palazzo della Marra ha sido el hogar de familias aristocráticas locales: allí residieron la familia Orsini y luego la familia Della Marra. Gracias a las obras de renovación, se enriqueció el edificio remodelando la fachada y restaurando las representaciones de la Vejez y la Juventud que presiden el balcón principal, junto con las cinco ménsulas que lo sostienen, representando monstruos, perros y grifos. Sobre el portal se encuentra el friso con la inscripción Della Marra, cuyas letras están rodeadas de cupidos alados. La gran logia que domina el mar está formada por cinco arcos de bóveda de crucería, que albergan decoraciones inspiradas en los temas alegóricos de la vida. El edificio, construido en tres niveles, tiene un elegante patio interior con logia y columnas detrás.

Bóveda del Palazzo della Marra Barletta

En 1700, el palacio pasó a manos de la familia Fraggianni que, a lo largo del siglo, trabajó para realizar numerosas elecciones decorativas en los interiores. A principios del siglo XIX y XX, el edificio fue adquirido por el patrón Donato Ceci, quien lo renovó completamente, salvándolo de la demolición impuesta por el Estado. En 1958 fue vendido al Estado, que, después de largos años de abandono, llevó a cabo una restauración.

Frescos del Palazzo della Marra Barletta

La fachada se divide verticalmente en dos partes. El paramento inferior se caracteriza por un sillar muy denso realizado con sillares de piedra tosca. En el medio se sitúa el portal de entrada, separado de los muros laterales mediante el uso de una columna apoyada sobre una pilastra. Ambos presentan decoraciones que se alternan con la superficie lisa, creando un particular empuje ascendente de la misma. La planta baja queda separada en fachada de los niveles superiores gracias a un friso finamente decorado, en cuyo interior, entre figuras alegóricas en constante movimiento, se encuentran las letras que componen, a lo largo de toda la fachada, de izquierda a derecha, el nombre del edificio. Sobre él el resto de la estructura del muro está íntegramente enlucido con un cromado muy similar al de la piedra. La fachada presenta una importante asimetría, estando atravesada de un lado por una única ventana por planta, y del otro por dos ventanas. Correspondiente al portal de acceso, en el primer nivel se encuentra el elegante balcón de representación con dos ventanales que permiten su uso, sostenido por cinco estantes. A lo largo del eje central, en la planta superior sólo existe una ventana, permitiendo así una cierta jerarquía inclinada entre los huecos de los distintos niveles donde se conserva hoy el conjunto de obras del artista, que vivió durante el siglo XIX y se estableció artísticamente en Francia, en contacto con personajes ilustres como Degas, Manet, Morisot, Caillebotte.

Mujer con velo Museo de pintura de Barletta

La galería de arte está dentro del edificio barroco, en el segundo piso, mientras que en el primero hay exposiciones sobre el siglo XIX y consta de tres plantas, orientadas a un patio interior, caracterizado por una logia con columnas y pinturas al fresco.

Teatro Curci de Barletta

La pinacoteca contiene 146 pinturas, 65 dibujos y numerosas publicaciones. La producción de De Nittis aborda diferentes temas inspirados en lugares del mundo, como la representación de ciudades y carreras de caballos. También son importantes las escenas al aire libre y los retratos, en los que en muchos casos Léontine es el modelo.

No podemos pasar de largo sin entrar en el Teatro Curci, pedimos permiso porque este tipo de edificios en el sur de Italia son verdaderas obras de arte, y verdaderamente no nos defrauda.

La construcción del actual teatro se produjo tras el derrumbe de una parte de la estructura del antiguo teatro de la ciudad, dedicado a San Ferdinando, ocurrido en 1864. La empresa propietaria del inmueble, al no poder gestionar económicamente una posible restauración, solicitó la intervención del ayuntamiento que se hizo cargo del mismo, y por el mismo motivo decidió demolerlo, optando por la construcción de un nuevo teatro que respondiera a las necesidades de la comunidad. El teatro actual fue diseñado en 1866 por un tal señor Anaclerio. La dirección de las obras fue confiada al arquitecto Federico Santacroce, jefe de la oficina técnica de la ciudad y en 1868 se iniciaron las obras de reconstrucción y ampliación del teatro. El aparato decorativo fue confiado a Raffaele Affaitati mientras que las cortinas y el interior de la sala fueron pintados íntegramente al fresco por el pintor de Barletta Giovanni Battista Calò. Inicialmente el teatro tenía el nombre de teatro municipal, queriendo devolver los méritos de la reconstrucción al municipio, que se había hecho cargo de todos los gastos involucrados. El teatro fue inaugurado el 6 de abril de 1872. La inauguración del primer espectáculo contó con la presentación de una sinfonía del compositor y director de orquesta de Barletta Giuseppe Curci. La primera representación fue Macbeth de Giuseppe Verdi. Giuseppe Curci ocupó la dirección artística del teatro hasta su muerte el 5 de agosto de 1877 y ese mismo año la administración municipal decidió que se le diera un nuevo nombre al teatro municipal en honor a Giuseppe Curci. En 1906 se restauraron los estucos de la parte superior de la fachada principal del teatro y se terminaron los bustos de terracota del frente. En 1960, tras la doble guerra mundial y el curso normal de los tiempos, se ordenó realizar importantes obras de restauración pero, unos años más tarde, la insuficiencia de las obras realizadas llevó a la administración municipal a cerrar el teatro por motivos de seguridad pública. Los trabajos de restauración comenzaron efectivamente en 1973, bajo la dirección del arquitecto Mauro Civita, profesor de la Facultad de Arquitectura del Politécnico de Bari. La restauración supuso la restitución del teatro según el método como era y donde estaba, manteniendo así todas las decoraciones doradas originales y las antiguas estructuras del escenario. También se restauró el rosetón presente en el intradós de la cubierta del teatro, que representa el Carro del Sol. El teatro fue inaugurado nuevamente en 1977 y el Primer Ministro en ejercicio, Giulio Andreotti. La estructura fue cerrada nuevamente en 1988 para cumplir con las obras de adaptación a la normativa contra incendios, proyecto elaborado por el ingeniero Duilio Manlio.

Bóveda del Teatro Curci de Barletta

Emprendemos el regreso pero antes vamos hacer una parada en la iglesia románica del santo Sepulcro.

La Basílica del Santo Sepulcro, orientada hacia el este como para indicar la dirección de Tierra Santa, recuerda la estrecha relación entre Jerusalén y la tumba de Cristo, porque es un lugar de culto antes de la peregrinación a Tierra Santa.

Portada de la Basílica del Santo Sepulcro de Barletta

La planta se divide en tres naves, crucero transversal y ábside por nave. Los campanarios (tres en total) fueron construidos en tres épocas distintas: el primero en dirección noroeste fue construido por los aragoneses, el segundo en dirección oeste por los españoles en el Renacimiento y el tercero a mediados del Barroco.

Construida en el siglo XII, probablemente sobre un edificio preexistente del siglo XI, y luego renovada en el período angevino (segunda mitad del siglo XIII), la iglesia es testimonio, junto con otros monumentos de Apulia, de ese sistema de edificios (iglesias, hospicios, hospitales), repartidas por todo el territorio y destinadas a acoger a los numerosos viajeros y peregrinos que se dirigían a Tierra Santa durante el período de las Cruzadas.

Adjunto a un Hospitium para cruzados y peregrinos, fue administrado entre los siglos XII y XV, por los Canónigos Regulares del Santo Sepulcro y luego confiada, a partir de mediados del siglo XVI, a los Caballeros de Malta, quienes la mantuvieron hasta la fecha de supresión de la Orden (1808).

A pesar de las repetidas intervenciones, el edificio conserva claras huellas de la estructura original que las obras de restauración, realizadas a principios de los años 70 del siglo pasado, pusieron de relieve, revelando al mismo tiempo claras influencias arquitectónicas procedentes de Borgoña, mediadas por el Santo Tierra, y contaminada con las características de la tradición local.

Naves de la Basílica del Santo Sepulcro de Barletta

El sistema de cubierta con tejados piramidales, revestidos con losas planas de piedra, conocido como chiancarelle, remite a métodos arquitectónicos típicamente de Apulia.

La actual fachada de la Basílica del Santo Sepulcro, dividida por pilastras y coronada por un imponente frontón, fue construida en 1770, tras el derribo del pórtico medieval que había delante de la iglesia, del que aún se pueden contemplar algunos restos (las bases de pilares y el arco lateral). La fachada de la izquierda se completa con la base del campanario, que quedó cortado tras el terremoto de 1456. El lado norte presenta una serie de arcos apuntados ciegos y una bella portada con palio cúspide. Al este hay tres ábsides ligeramente salientes directamente injertados en la pared del fondo; desde aquí, encima del crucero, se pueden ver los restos del campanario de estilo barroco, diseñado en 1737 por el arquitecto bitonto Vito Valentino, para sustituir la estructura anterior, que también fue demolida en 1903 por no ser segura.

El interior tiene tres naves marcadas por pilares cruciformes rematados por majestuosos arcos apuntados y cubiertos por bóvedas de crucería. En la entrada, la sala del piso superior destaca por su espectacular pentáfora con ábside cónico en voladizo: esta estructura, junto con todo el aparato escultórico de la iglesia, remite a modelos de más allá de los Alpes.

Frescos de la Basílica del Santo Sepulcro de Barletta

La iglesia conserva numerosos frescos (siglos XIII-XIV) y un rico tesoro con algunos objetos de notable valor que, según la tradición, proceden de Palestina: la estauroteca del Sacro Legno, en lámina de plata dorada sobre un pie esmaltado de Limoges (finales del siglo XII). ), todavía hoy objeto de gran veneración, un tabernáculo portátil (siglo XIII) y una paloma eucarística de 1184, ambos artefactos de Arte de limusina, una custodia de plata dorada (siglo XIII) y un Breviario del siglo XII.

Bóveda de la Basílica del Santo Sepulcro de Barletta

En la primera capilla de la derecha, reconstruida en 1608 por el Gran Prior de la Orden de Malta Castromediano, y dedicada a San Juan Bautista, patrón de la Orden, se puede observar la pintura del Santo, obra del Apuliano, el pintor Cesare Fracanzano (mediados del siglo XVII); en el mismo lado se encuentra un maravilloso icono de la Virgen de Constantinopla de la escuela cretense-veneciana (siglo XVI).

El Coloso de Barletta

En el mismo lateral de la iglesia se encuentra el mayor icono de la ciudad, esta la escultura de Heraclio (Arè en dialecto), el Coloso de Barletta , es una imponente estatua de bronce de la Alta Edad Media, hueca interiormente y de más de 5 metros de altura.

Ciertamente representa a un emperador, como puede verse por el traje militar, la túnica imperial y la diadema enjoyada con dos hileras de perlas que rodea su cabeza, pero su identidad no es segura.

Con el tiempo han surgido diversas hipótesis. Conocido inicialmente como Heraclio, identificación que luego se descartó, fue reconocido alternativamente como Teodosio el Grande, Valentiniano I, Marciano, Honorio, Valentiniano III o Teodosio II.

Algunas pistas importantes hacen converger las hipótesis sobre la identidad del Coloso hacia este último, Teodosio II.

En primer lugar, la presencia en la corona de la estatua de una joya del arte gótico, atribuible a Elia Eudoxia, hija de un general gótico y madre de Teodosio II. Además, la representación de un hombre de unos treinta y nueve años es perfectamente compatible con la edad de Teodosio II en el momento del matrimonio de su hija Licinia Eudoxia con Valentiniano III. En 439 Teodosio II celebró el trigésimo aniversario de su reinado y en agosto de ese mismo año Licinia dio a luz a una hija y fue elevada al rango de Augusta. Uno de estos dos acontecimientos habría sido la oportunidad adecuada para erigir una estatua del padre de la emperatriz.

El Coloso de Barletta

También son inciertos los acontecimientos relativos a la llegada del Coloso a la ciudad de Barletta.

Según la tradición, los venecianos, durante la Cuarta Cruzada, robaron la estatua de Constantinopla. Durante el viaje de regreso a Venecia, a causa de una tormenta, el barco naufragó en las costas de Barletta, cerca de cuyo puerto se encontraba la escultura de bronce. Sin embargo, los análisis realizados durante las distintas restauraciones nunca encontraron signos de la posible presencia del Coloso en el mar.

La versión preferida por los historiadores, extraída de un relato de 1279 del fraile minorita Tommaso da Pavia, narra, sin embargo, que entre 1231 y 1232, durante las excavaciones realizadas por el emperador Federico II de Suabia en Rávena, se encontró una estatua colosal.

La estatua permaneció en ese lugar hasta el siglo XV, cuando fue recuperada para decorar la Piazza del Sedile del Popolo, construida entre 1442 y 1459. En aquella ocasión probablemente algunas partes fueron reconstruidas. En 1923 la Plaza del Pueblo fue derribada y el Coloso perdió su soporte, posteriormente fue colocado a lo largo del alzado lateral de la Iglesia del Santo Sepulcro.

Calles del Borgo de Barletta

Cuenta una bonita leyenda que los sarracenos estaban a punto de llegar a Barletta con la intención de conquistarla. Heraclio, que era el más alto de todos y que se dio cuenta del peligro inminente antes que sus conciudadanos, fue encontrado extramuros, sentado sobre una roca, llorando.

Sus enemigos, a pesar de sentirse un poco intimidados por sus proporciones, le preguntaron el motivo de aquellas lágrimas. Heraclio, sollozando, dijo que había sido expulsado de la ciudad de Barletta porque era el más bajo de todos los habitantes.

Los sarracenos, creyendo las palabras de Heraclio y aterrorizados ante la posibilidad de encontrarse ante una ciudad de gigantes y sin esperanzas de victoria, se retiraron inmediatamente y la ciudad se salvó.

Las piernas y los brazos del Coloso no son los originales: esto lo revela no sólo el testimonio histórico, sino también el tamaño de los miembros inferiores, que parecen rechonchos en comparación con el resto del cuerpo. De hecho, Carlos II de Anjou, en 1309, autorizó a los frailes dominicos de la ciudad de Manfredonia a fundir esos miembros en bronce para forjar las campanas de su iglesia de Siponto. La estatua quedó, por tanto, olvidada e incompleta hasta 1491 en la aduana del puerto de Barletta, cuando el Ayuntamiento autorizó la reconstrucción de las partes faltantes.

Calles de Trani

Decidimos quedarnos a comer en la Osteria del Duomo, pedimos una ensalada mixta, unos calamares y un pulpo asado, precio 42,50 euros, todo muy bueno.

Nos marchamos hasta nuestro siguiente destino es la ciudad de Trani, situada a 10 km. La verdad que aunque está muy cerca pero las carreteras de esta parte se las trae y tardamos más de lo necesario en llegar.

Nos decidimos por aparcar en el área sosta de Trani GPS N41.281863 E16.409974, precio 25 euros con todos los servicios.

Son las tres de la tarde y vamos a intentar descubrir una parte de la ciudad de Trani. Fue un asentamiento romano que experimentó una fuerte expansión a partir de la época lombarda, durante la cual fue elegido como sede episcopal en lugar de Canosa. Floreciente desde el punto de vista comercial en la época normanda, fue con la llegada de los suevos que la ciudad alcanzó su pico de esplendor como base logística de las repúblicas marineras de Venecia y Ragusa. Las expulsiones de los judíos de regiones europeas como Francia y Castilla fueron aprovechadas para atraer a la ciudad a ricos comerciantes: antes de ser expulsadas en 1541 con el edicto de Carlos V, en torno a la mitad del siglo XII, Trani contaba con 200 familias que vivían en el barrio judío de la Giudecca. Cuatro eran las sinagogas activas en el siglo XII, entre ellas la Sinagoga Grande, convertida en iglesia católica bajo el dominio de los angevinos, y la Sinagoga Scolanova, de estilo románico con la fachada en cúspide y el campanario tipo vela, que desde 2005 está de nuevo activa para la comunidad judía. Después de este período, la ciudad sufrió un lento declive, con una breve interrupción cuando a finales del siglo XVI se convirtió en la capital del Territorio de Bari.

Museo de pintura de Trani

Nos sorprende la arquitectura con unos edificios en piedra blanca di Mare que confieren una unidad de diseño difícil de ver en otros lugares.

Comenzamos por el Museo de Pintura, hoy no estamos mucho por la labor, pero mañana es lunes y cierra. Situado sobre un bonito palacio del siglo XIX que era propiedad de una de las familias nobles de la ciudad.

El Museo alberga colecciones heterogéneas vinculadas a la historia de la ciudad y a sus personajes ilustres, que se han enriquecido significativamente con el tiempo hasta constituir una colección, pero siempre encuentras algo diferente, dos cuadros de Picasso y uno de Miro.

Continuamos hasta el Museo de la Sinagoga, está situado en la antigua Sinagoga judía, luego paso a ser la iglesia católica de santa Ana, poco tiene, en la cripta conservan seis tumbas con textos hebreos.

Museo de la sinagoga de Sant'Anna situada en el corazón del barrio judío de Trani, construida en 1247 y que se convirtió en iglesia católica bajo los angevinos a finales del mismo siglo. Hoy mantiene el nombre que llevó durante los últimos quinientos años de su vida, el de Sant'Anna, al que ahora también acompaña el de Museo porque, tras una cuidadosa restauración encaminada a recuperar la estratigrafía del edificio original, la sinagoga, en estos momentos, la-iglesia acoge una exposición dedicada a la historia de la comunidad judía de Trani y que abarca los siglos centrales y más importantes de su estancia en la ciudad, cuando había más de doscientas familias judías. Las recientes restauraciones han puesto de relieve los elementos antiguos de la estructura de la sinagoga: las paredes exteriores, la cúpula insertada en el tamburi octogonal, mientras que el tímpano cuspidado de la entrada lateral del edificio sagrado era probablemente la coronación del Aronha-kodesh. La exposición, dentro de la estructura, presenta hallazgos que datan de los siglos XII al XVI d.C., incluidos algunos privilegios imperiales de los períodos suabo y angevino, una antigua mezuzá y fragmentos de pergamino de una Biblia hebrea. También forma parte de la exposición el epígrafe fundacional, un importante documento en piedra que informa la fecha de construcción del templo sagrado durante el año 5007 desde la creación del mundo según el calendario judío y que, por tanto, resulta fundamental para la construcción de la historia y de la comunidad y de la sinagoga.

Sinagoga Santa Ana de Trani

En la cripta del siglo XVIII se exponen algunas lápidas encontradas en los dos cementerios judíos de la ciudad. La sinagoga-iglesia en sí misma es parte integral de la exposición: la arquitectura, la función de lugar de culto pero al mismo tiempo también de estudio y agregación civil, las transformaciones y cambios que ha sufrido transportan al visitante al Museo de una lugar a otro de esta historia, permitiéndole sumergirse personalmente en la historia y viajar con entusiasmo a través de los momentos más felices, así como los de crisis, de la vida de este grupo de hombres que dejaron una huella imborrable en el pasado de nuestras ciudades.

Todavía tenemos tiempo, aunque ya de noche, para ir hasta la Catedral de Trani. Es la catedral del mar porque se levanta a orillas de mar Adriático.

La catedral está dedicada a San Nicolás el Peregrino, según la leyenda habla de un niño devoto de Dios, generoso y de maneras bondadosas.

Nacido en Grecia e ingresado en un monasterio a los doce años, llegó a Apulia cuando aún no tenía veinte años, deseoso de peregrinar a Roma. Sin embargo, se detuvo en Trani, donde inmediatamente se hizo famoso por su costumbre de recitar continuamente la invocación griega “Señor, ten piedad” y por llevar siempre consigo una cruz. Caritativo con todos, atrajo la atención del obispo de Trani, Bizancio, quien al encontrarse con él reconoció inmediatamente la inspiración divina. Cayó gravemente enfermo y murió a los pocos días. Era el 2 de junio de 1094.

Catedral de Trani

Sólo cuatro años después, durante el Concilio de Bari de 1098, Nicolás fue canonizado por el Papa Urbano II. Un año más, y en 1099 el obispo de Trani inició la construcción de la estupenda catedral que vemos hoy. Una vez que los restos de San Nicola Pellegrino fueron llevados al lugar y guardados en la cripta, se dice que inmediatamente fueron intermediarios de muchos milagros.

La catedral es una verdadera maravilla por su arquitectura. Tiene una cripta pequeña de la época paleocristiana. Encima una gran cripta de estilo románico. Y en el último nivel la catedral románica con acabados góticos. Destaca la altura y el desnivel para crear una perspectiva única.

La catedral de San Nicola Pellegrino de Trani ocupa una posición espléndida y aislada en una amplia explanada, lo que hace que parezca colgar entre el mar y el cielo, bañada por la luz. Obra maestra del románico apulense, síntesis perfecta de tres elementos: iglesia, cripta e hipogeo, flanqueada por un elegante campanario, es lo primero que hay que ver si visitas la ciudad.

Cuando dejas atrás el casco antiguo y el bullicioso puerto, se ve surgir del mar, en una posición que realza su carácter sagrado. Construida sobre una anterior catedral paleocristiana del siglo V d. C., demolida para albergar los restos de San Nicolás Pellegrino, fallecido en la ciudad en 1094, la catedral, iniciada a finales del siglo XI, fue revestida con piedra de Trani, un mármol local ligeramente rosado que da brillo al edificio.

Catedral del Mar de Trani

La empresa, para la época, fue bastante atrevida por el reto que suponía construir en la orilla del mar y aislar los cimientos del agua, vio a toda la comunidad comprometida durante largas décadas.

Una obra como la catedral de Trani, atestigua que en la ciudad había artistas y trabajadores de gran capacidad, cultura y refinado gusto artístico.

La fachada de la Catedral de Trani, sencilla y elegante, muestra dos detalles que merecen especial atención. En primer lugar, el rosetón central, que es magnífico. A continuación el portal, que vemos finamente decorado y enriquecido por una puerta de bronce de gran valor.

Para decorar el portal de la catedral, el obispo de Trani eligió uno de los temas principales del cristianismo, el Verbo hecho carne, el hijo de Dios como Verbo, testimonio del amor del Padre por todos los hombres.

Un tema fundamental, por tanto, que encontró, en su representación, un punto de encuentro con la comunidad judía de la ciudad. De hecho, en las jambas de las puertas estaban grabadas imágenes del Antiguo Testamento, que simbolizan la Antigua Alianza entre Dios y el pueblo elegido a través de los patriarcas: por orden, el Sacrificio de Isaac, la Lucha de Jacob y el Sueño de Jacob.

Naves de la Catedral de Trani

Enfrente, en la jamba derecha, aparecen los profetas Jeremías e Isaías, símbolos de la Nueva Alianza .

En la puerta de bronce, del siglo XII y obra de Barisano di Trani, 32 bajorrelieves de bronce representan el paso final de la Palabra, o su transmisión. La venida del Mesías se representa con la representación de su nacimiento, muerte y resurrección. Los Apóstoles, en el acto de difundir Su Palabra, son seguidos por los Santos, que dan testimonio de la Palabra con su vida. Entre ellos aparece también San Nicola Pellegrino, de pie frente a Barisano arrodillado.

Reliquias de San Nicola de la Catedral de Trani

Por motivos relacionados con la buena conservación de un bien cultural, la puerta de entrada a la catedral es sólo una copia. De hecho, el original se conserva en el interior del propio edificio. En el interior, la iglesia superior está dividida en tres naves coronadas por tribunas que reciben la luz de la ventana del ábside con doce pares de columnas y una elegante galería de mujeres en el piso superior. En el crucero, o en el corredor transversal que discurre entre el presbiterio y las naves, se pueden admirar restos del mosaico del suelo. Las dos imágenes más representativas son la de Adán y Eva cerca del árbol del conocimiento, y la de Alejandro Magno en el acto de volar hacia el cielo arrastrado por dos grifos, ambos símbolos del orgullo del hombre. Desde la parte trasera de la iglesia, se puede descender a la cripta de Santa María della Scala, una sala muy luminosa y alta, difícilmente comparable al concepto de cripta.

Cripta de la Catedral de Trani

Desde aquí, seguimos descendiendo, estamos a metro y medio por debajo del nivel del mar, hasta el hipogeo de San Leucio, que servía de sacellum de la iglesia paleocristiana: una pequeña sala con bóvedas de cañón, de época longobarda, que se construyó para albergar las reliquias del santo.

El elegante campanario de 59 metros de altura, obra de Nicolaus sacerdos protomagister, terminado poco después de la mitad del siglo XIV, tiene la peculiaridad de tener un arco en su base que, si bien aligera y estiliza su forma, lo hace poco estable. Probablemente sirvió para permitir el paso a otros edificios que ya no existen. Los problemas estructurales se hicieron evidentes ya en el siglo XVIII, pero sólo a finales del siglo XIX se reforzó el zócalo, una intervención que no resultó decisiva.

San Leucio en la Catedral de Trani

En 1957, la Superintendencia decidió intervenir radicalmente para salvar la obra -y la seguridad pública- desmontando uno a uno los sillares de piedra del campanario para reconstruir los cimientos e incorporar una estructura de hormigón armado en la base. Así, reforzado y estabilizado, el campanario de la catedral de Trani ya no teme los embates del tiempo.

Día 11 de noviembre (lunes)
Ruta: Trani-Bisceglie

Catedral del Mar de Trani

El día comienza en la magnífica área de autocaravanas de Trani GPS N41.281863 E16.409974, la noche ha sido silenciosa en compañía de otros ocho compañeros.

Nuestra primera tarea del día es buscar una lavandería automática porque llevamos casi 15 días y se nos acumulan los uniformes.

Afortunadamente tenemos una a 150 metros, todo está automatizado y tardo poco en hacerme con los mandos, tenemos para una lavadora de blanco y otra de oscuro, después media hora de secado y al armario.

Comenzamos la visita por el castillo Svevo, tiene un precio de 8 euros. Está bastante rehabilitado pues su historia ha sido muy dolorosa.

El Castillo de Trani es parte de un imponente sistema defensivo construido por Federico II de Suabia para proteger el Reino de Sicilia. Se levanta a poca distancia de la famosa catedral, estratégicamente situada en el centro de una rada, cuyas aguas poco profundas han sido siempre una excelente defensa natural, tanto de la furia de las olas como de posibles ataques enemigos.

Castillo de Trani

El Castillo de Trani se construyó siguiendo el modelo de los castillos cruzados de Tierra Santa, a su vez deudores de la castra romana, con planta cuadrangular, reforzada en la parte superior por cuatro torres cuadradas de igual altura.

La fama de Federico II de Suabia se debe en gran medida a los castillos que construyó, ubicados en función de un programa racional de defensa militar y de gestión territorial que implicaba también mantener una relación funcional con la red viaria romana preexistente. En la mayoría de los casos sus castillos no fueron construidos desde cero sino que supusieron obras de renovación sobre restos normandos.

El rigor de la disposición y la fuerte connotación de los repertorios figurativos dejaron una huella tal en las estructuras preexistentes que las anularon casi por completo. El sistema de castillos de Federico estaba constituido por una densa red de asentamientos en los que los castros se integraban con otras estructuras para garantizar el control de base, tanto militar como operativo, de todo el territorio: desde la costa hasta el interior de la provincia de Basilicata.

Castillo de Trani

El castillo, muy querido por Federico II como bastión de defensa del Reino de Sicilia (legado de su madre, Constanza de Altavilla), fue construido entre 1233 y 1249 según el proyecto del ingeniero militar Filippo Cinardo. Edificado en una zona rocosa y baja que daba directamente al mar, constituía un punto de defensa perfecto contra los ataques tanto naturales como bélicos. Su estructura deriva de los castillos construidos por los cruzados en Tierra Santa, a su vez basados en la típica disposición de los castros romanos: planta rectangular con cuatro torres de igual tamaño en los vértices.

Incluso después de pasar a manos de los angevinos, los aragoneses y el soldado Alberico da Barbiano, el castillo mantuvo siempre su función defensiva y su estructura original hasta el siglo XVI, cuando la llegada de la pólvora obligó a adaptarlo a los ataques de artillería. La función defensiva solo se abandonó cuando se convirtió en sede de la Sagrada Real Audiencia de Bari (1586-1677) y cuando fue utilizado como prisión (siglo XIX - 1974).

La visita ofrece una idea clara de la sucesión de acontecimientos, dinastías y finalidades que fueron modificando el Castillo a lo largo de los años hasta adoptar su aspecto actual. El recorrido por la primera planta se inicia en la Sala Federico y la Sala Manfredi, continúa por los espacios exteriores y el muelle, y concluye en el paseo exterior con vista panorámica al mar.

Interior del Castillo de Trani

Elementos representativos de estas transformaciones se conservan en las salas de la primera planta y en los espacios del castillo donde se encuentra, entre otros, una inscripción en mármol que data de 1233 y que certifica el inicio de las obras de fortificación ordenadas por Federico II. En la segunda planta del castillo se expone actualmente al público parte de la colección de arte de la reina Margarita de Saboya, inaugurada en octubre de 2022 y que permanecerá en el castillo durante los próximos tres años.

Desde su fundación, el castillo ha sido escenario de numerosos acontecimientos importantes. El hijo predilecto de Federico II y de su amante Bianca Lancia, Manfredi, lo eligió para su boda con Elena Ducas; lo mismo hizo el soberano angevino Carlos I para su boda con Margarita de Borgoña y, más tarde, su hijo Felipe para su propia boda con Isabel de Villehardouin.

Pero estas salas también fueron testigos de acontecimientos trágicos : algunas fuentes narran que Federico II hizo ahorcar aquí al hijo del dux de Venecia, Jacopo Tiepolo, mientras que años más tarde fue escenario del triste destino de la condesa Sifridina de Caserta (encerrada en el calabozo después de conspirar contra la dinastía angevina), cuyo desafortunado asunto dio lugar a la leyenda de Armida que, asesinada por su marido, vagó por las habitaciones del castillo en busca de su amor perdido.

Colección de Arte Castillo de Trani

En la actualidad el interior está completamente despojado de una función como castillo aunque tiene algunas salas para exponer las donaciones pictóricas de la reina de Saboya Margheritta de Napoli a la ciudad de Trani, que estaba en los trasteros del Palacio Real de Nápoles y que es cedida a este castillo durante tres años.

De las 29 obras que componen la colección, una procederá del Palacio Real de Caserta, tres del MART de Rovereto y otras dos pinturas, expuestas en Turín en la exposición “Margherita de Saboya, reina de Italia” (a partir del 13 de octubre 2022 al 30 de enero de 2023) posteriormente se trasladarán a Trani, involucrando así a cinco museos italianos.

La mayoría de las obras son fruto de compras por parte de la Reina Margarita en las Exposiciones Bienales y Trienales y, por tanto, se configuran como un abanico de las elecciones artísticas de la Casa Real en los años comprendidos entre los siglos XIX y XX.

La colección incluye un total de 29 obras entre pinturas y esculturas, adquiridas por la reina Margarita en las Exposiciones Bienales y Trienales entre los siglos XIX y XX. Los artistas expuestos, de diferentes orígenes, incluyen: Hans von Bartels (1856-1913), Bartolomeo Bezzi (1851-1923), Giuseppe Carozzi (1864-1938), Guido Casciaro (1900-1963), Gaetano Esposito (1858 -1911). ), Richard Emil Miller (1875-1943), Alfred Smith (1853-1934), Andrea Tavernier (1858-1932), José Villegas y Cordero (1848-1922).

Venecia de Alessandro Milesi Castillo de Trani

En las pinturas destacan extensos paisajes y escenas de la vida popular, las vistas panorámicas se modelan en combinaciones de colores que crean densas atmósferas habitadas por sentimientos. Lugares pastosos emergen de las pinturas, la luz suena y tiembla en las pinceladas componiendo una lírica matérica.

Castillo de Trani

Margarita de Saboya, primera reina de la Italia unida, sentía un gran amor por el arte y la educación: creó un salón cultural, reunió una rica biblioteca que custodió personalmente, frecuentó círculos artísticos y apoyó la formación profesional, prestando especial atención a las mujeres. La soberana, promotora del desarrollo de su país, la define elocuentemente el historiador Indro Montanelli: «Era una verdadera profesional del trono, y los italianos lo sintieron. Entendieron que, aunque no tuvieran un gran Rey, tendrían una gran Reina".

Puerto de Trani

Caminamos hasta el puerto, una verdadera joya medieval. El nombre de Trani es según la leyenda se debe al hijo de Diomedes, uno de los héroes de la Ilíada.

El puerto era uno de los más importantes bajo dominio bizantino (siglo IX) era ya centro fortificado y obispado, pero con la llegada de los normandos gozó de mayor autonomía comercial y se convirtió en punto de embarque hacia Tierra Santa. Las relaciones culturales y artísticas con la koinè cristiana mediterránea de la época quedan demostradas por la creación de valiosos edificios religiosos como San Giacomo Maggiore, la iglesia de Ognissanti (con un embarcadero contiguo) y, sobre todo, la Catedral. En 1099 (año de la toma de Jerusalén tras la Primera Cruzada) se inició la construcción del edificio sobre la anterior iglesia de Santa María: la iglesia estaba dedicada a un joven peregrino griego llamado Nicolás, canonizado por aclamación popular, que murió en el ciudad durante su viaje de predicación a Roma.

La majestuosidad de su campanario cerca del mar, referencia para los barcos que llegaban del este, es el símbolo de la estrecha relación entre Trani y el mar: de hecho, el centro contaba con estatutos marítimos medievales muy importantes, la Ordinamenta Maris. , redactado en 1063 por orden de Pietro di Trani, todavía se considera uno de los códigos marítimos más antiguos y base del derecho marítimo italiano.

Puerto de Trani

Paseando por el puerto de Trani nos sentimos como peregrinos al Santo Sepulcro, los barcos de pescadores llegan a puerto con las maltrechas redes casi vacías, tenemos oportunidad de ver el pescado que venden en el mismo puerto.

Puerto de Trani

Cruzamos rodeando todo el puerto hasta el lado contrario del muelle donde se encuentra La iglesia de San Antonio y el Fuerte de Trani.

Fortin de san Antonio de Trani

Según la tradición, fue construida por voto del capitán de un barco que, al encontrarse en medio de una tormenta, se había ofrecido a construir una iglesia para el Santo en el lugar donde desembarcaría. Construida presumiblemente en el siglo XII, ya en 1269 fue incorporada a una fortificación para la defensa del puerto, tiene forma basilical y ha conservado su estructura original, a excepción de la cúpula, que se derrumbó en un período no especificado, y fue sustituida por una bóveda de cañón.

Consta de una nave central delimitada a un lado por un ábside, y dos laterales. Cuatro columnas y cuatro pilastras delimitan las tres naves, de las cuatro columnas centrales las dos más cercanas al ábside son de sección octogonal mientras que las otras dos son de sección rectangular. De un documento de la época se desprende que ya en 1478 la iglesia fue desconsagrada y utilizada como obra de construcción y diversos almacenes. Aquí, en el mismo año, el rico comerciante Simone Cacce hizo construir un barco de considerables dimensiones en el que se encontraba una tripulación de 160 hombres, y siempre en esta obra, el 20 de febrero de 1530 Giovanni Vetturi entregó la ciudad a Fernando de Alarcón, vicario de Carlos V.

Ciudad de Trani (Italia)

Es la hora de comer y decidimos almorzar en el mismo puerto, elegimos la Ostreria La Perla del Sur, pedimos los frutos del mar: bacalao en tempura, pescado de roca del día y fritura de calamares y gambas, precio 42 euros.

Calles de Bisceglie

Poco más nos queda, volver al área hacer un rápido reset y salir pintando para la vecina Bisceglie, está a trece kilómetros y llegamos en un santiamén.

Tenemos como referencia un parking cerca del mar, pero lo encontramos muy solitario y lejos del centro, decidimos dar una vuelta y enseguida encontramos uno gratuito que esta a diez minutos de la catedral GPS N41.236787 E16.513370. Nos parece que nos ha tocado la lotería de encontrar un sitio como este parking, preguntamos a varios conductores si por si tuviera alguno problema y todos coinciden que es un sitio inmejorable para visitar la ciudad y pasar la noche.

Pues vamos hacia la catedral como primer punto histórico para visitar. A diferencia de las ciudades costeras cercanas, la Catedral de Bisceglie no se levanta cerca del mar, sino en el corazón del centro histórico; sin embargo, es visible desde la pequeña ensenada del puerto, porque se eleva sobre una colina muy leve, suficiente para resaltarlo; la posición se justifica por la génesis de la ciudad, nacida simultáneamente con la fundación de la Catedral y con el establecimiento de la sede episcopal, que cesó sólo en 1818 pero se remonta a la década de 1160, la época de la ocupación normanda del sur de Italia. Bisceglie debe su nombre y su emplazamiento a una antigua granja, Vigiliae, un pueblo fortificado, posteriormente ampliado, rodeado de murallas, custodiado por un alto torreón (la torre de la Maestra) y transformado en ciudad por los invasores normandos; los habitantes de las numerosas aldeas de los alrededores se trasladaron allí para sentirse seguros: el resultado fue una población compuesta principalmente por agricultores y terratenientes y, en menor medida, por pescadores y marineros.

Torre del Duomo de Bisceglie

La Catedral es un ejemplo fascinante del románico de Apulia; la parte más antigua está al este y presenta un sistema estructural típico, famoso por la basílica de san Nicola de Bari: un muro recto enmascara la curva del ábside en el exterior y sirve de base a dos campanarios, víctimas ilustres de la terremotos repetidos; la ventana del ábside se abre en el punto de tangencia. La planta es de cruz latina orientada; junto al crucero se encuentra el cuerpo longitudinal, reconstruido con formas más complejas en el siglo XII, dividido en tres naves por pilares con semicolumnas adosadas y arcos de medio centro, rematado por las ventanas de triple lanceta de las galerías de mujeres; las cubiertas del crucero y de la nave principal, recientemente restauradas pero fieles a los originales, son de cerchas de madera; las naves menores tienen bóvedas de crucería. Bajo el presbiterio se extiende la cripta, excavada en 1167 por el obispo Amando para albergar las reliquias de los tres santos patrones, Mauro obispo, Sergio y Pantaleone, encontradas en el campo; los soportes originales de los travesaños de la bóveda fueron sustituidos por columnas de mármol en 1685, cuando también se construyó la balaustrada alrededor del altar, que fue renovada varias veces.

Portada del Duomo de Bisceglie

Toda la iglesia, entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, fue transformada en estilo barroco con la inserción de una cúpula y el revestimiento de estuco de las superficies internas y pilares, implicando la abrasión de los capiteles para facilitar la adhesión y desaparición de las galerías de mujeres, amuralladas y cubiertas; a finales de los 70 se eliminó la intervención barroca; la zona del presbiterio conserva el altar mixto de mármol de la escuela napolitana, de 1763, y un magnífico coro de madera del siglo XVII, procedente de la abadía benedictina de Andria de santa Maria dei Miracoli, tras su supresión en época napoleónica. La fachada de la Catedral tiene forma de cúspide, con realces laterales correspondientes a las naves menores; dos ventanas de una sola lanceta y el rosetón central fueron sustituidos en el siglo XVIII por ventanas mixtilíneas; cuenta con uno de los portales más bellos de la Apulia románica: a través de símbolos se narra la historia de la salvación, que comienza en el Edén y termina con la difusión de la Palabra por todo el universo; en la contrafachada, una luneta esculpida representa la Traditio Legis, la entrega del Evangelio a los apóstoles Pedro y Pablo.

El lado sur de la iglesia delimita el patio del episcopio, sede del Museo Diocesano; el lado opuesto da a una gran plaza; a raíz de los acontecimientos de la Catedral, edificio vivo que siempre ha participado en la evolución histórica de la ciudad, a lo largo de los siglos se le ha ido añadiendo una capilla del siglo XVII y una logia del siglo XVIII; la portada lateral, coronada por un altorrelieve de piedra del siglo XV que representa a los tres Santos Mártires venerados en la cripta, adoptó su forma actual a finales del siglo XVI, por orden del obispo Cospi de Bolonia: dos columnas romanas sostienen el siglo XV. Estatuas del siglo XIX, una vez policromadas, de San Pablo y San Pedro, a quienes está dedicada la Catedral.

Plaza del Duomo de Bisceglie

Sobre la puerta principal, en el exterior, admiramos el rico marco del portal donde está representado el universo, cuidadosamente dispuesto en cuatro bandas, según una subdivisión tomada de la Biblia: la buena nueva se dirige a toda la creación.

Si nos fijamos donde se arquea un bonito entrelazado de hojas y juncos, forma medieval de indicar el agua; en este caso, se trata de las aguas de encima del firmamento, aquellas que, en el segundo día de la Creación. Dios separó de las aguas inferiores, destinadas a formar los mares, los lagos y los ríos: "Dios dijo: Dios hizo el firmamento y separó las aguas que están debajo del firmamento de las aguas que están sobre el firmamento. Y así sucedió. Dios llamó cielo al firmamento. Y fue la tarde y fue la mañana: el día segundo."

Las aguas sobre el firmamento son las que están listas para caer en forma de lluvia y nieve y la bóveda celeste funciona como una inmensa cuenca invertida y perforada, para permitir, en el momento justo y cuando Dios quiera, el paso de las aguas superiores.

Las constelaciones del firmamento están fijadas a la sólida bóveda del cielo, que el sol atraviesa gradualmente durante su recorrido, marcando la época del año, el recorrido de los meses, la alternancia de las estaciones: es el tiempo de los hombres, el que regula su trabajo y la sucesión de diferentes actividades, estrechamente ligadas a los ritmos de la naturaleza: hablamos de la siguiente banda, en el marco arqueado de nuestro portal.

Puerta del Duomo de Bisceglie

A nuestra derecha está el sol, a mitad de camino, de modo que se ve claramente que emerge de la línea del horizonte para seguir el camino que le marca el cielo (hasta Copérnico y Galileo se creía que era el sol el que giraba), compuesto por doce ojales, formados por dos cintas que se entrelazan continuamente, los doce meses del año.

El esquema del universo, trazado en el portal de la catedral de Bisceglie, es el mismo que encontramos en un magnífico y muy elaborado portal románico, en Francia, en la iglesia de la Magdalena en Vezeley (el medio sol a la derecha, las hojas de agua de orden superior, la serie completa de los meses y los signos del zodíaco, en los que se insertan tres círculos adicionales en la luneta, rodeados por la creación, en correspondencia con una fuerte cesura central, que alberga debajo la cabeza de Cristo majestad encomienda a los Apóstoles, a todos ellos, la tarea de ir por el mundo a predicar el Evangelio).

Nuestro portal es más conciso, destaca sólo cuatro constelaciones, seleccionadas y dispuestas en las diagonales del semicírculo, porque son las que corresponden a los momentos más importantes del año solar, ya que indican el paso de las estaciones: los solsticios y equinoccios.

Detalle de la portada de Bisceglie

Están representados por los signos zodiacales de origen árabe que aún utilizamos, traducidos en seres monstruosos y fantásticos, como se hacía con las mayúsculas de las obras iluminadas: abajo a la derecha, Cáncer (solsticio de verano), al contrario, Capricornio ( solsticio de invierno), ubicado en un recuadro de mayor tamaño, por corresponder a la Natividad del Señor; en los vértices de la diagonal de intersección encontramos, arriba, el signo árabe de Libra (equinoccio de otoño) y, al contrario, el de Aries (equinoccio de primavera), un hipsilon también transformado en monstruo, arrastrado hacia abajo por un pequeño macho. cifra que arrastra consigo todo el año y que parece ser, a pesar de las fisuras, la única representación de un mes muy concreto, en todo el lapso temporal: marzo.

Marzo fue el primer mes del año en el calendario romano, anterior a la reforma de Julio César, quien, siguiendo el calendario egipcio, habría comenzado el año en enero. Huellas de esa antigua costumbre quedan en los nombres de nuestros últimos cuatro meses (de septiembre a diciembre) y en la misma serie de signos del zodíaco que comienza con Aries el 21 de marzo, también inicio del equinoccio de primavera.

Detalle de la portada de Bisceglie

En la Edad Media, marzo era representado como un joven desnudo que se arrancaba una espina del pie, en realidad un buscador de espinas, y así lo encontramos en la secuencia de los meses, ilustrada en el mosaico del suelo de la catedral de Otranto, creado más o menos en el mismo periodo que el nuestro. La figura de la hilandera se inspiró en una antigua estatua de Príapo, dios de la vegetación y la fertilidad, por lo que era muy adecuada para indicar el inicio de la primavera y el despertar de la naturaleza.

Contando los ojales, nos damos cuenta de que, como en Vezeley, hay tres más, justo arriba, cubiertos por un águila (señora de los cielos y sagrada para las principales divinidades masculinas, Zeus, Júpiter), por un hombre que lleva un pez. sobre los hombros (el pez había sido uno de los primeros símbolos de Cristo, porque su nombre, en griego, era un acróstico de la definición: Jesucristo Hijo de Dios Salvador) y por una hermosa hoja movida por el viento (porque el Espíritu 'golpes donde quiere'): es una manera sumamente decorativa de decir que Dios, gracias a su forma trinitaria y a la segunda persona, el Hijo, entró, al encarnarse, en el tiempo humano, compartió la historia de los hombres, salvándolos con su amor.

Nave del Duomo de Bisceglie

En el interior de la iglesia, encima de la puerta de entrada, se encuentra en un arco especial un bajorrelieve de finales del siglo XII, que surgió al quitar el yeso durante las restauraciones de los años 1970. Se nota al salir de la iglesia o al entrar por la puerta lateral, o mejor aún por el presbiterio.

Consideremos que, cuando fue creada, la liturgia incluía, como hoy, la celebración de cara a los fieles; por eso el celebrante, el obispo de Bisceglie, la tuvo delante todo el tiempo y la imagen funcionó como un recordatorio constante, especialmente para él, aunque esté conectada al portal de la fachada. Recordemos que la ciudad de Bisceglie fue sede de un obispado desde 1063 (aproximadamente) hasta 1818.

La representación tiene nombre: “Traditio Legis”, transmisión de la ley, y presenta a Cristo en majestad, bendiciendo y en el acto de entregar el Evangelio a los apóstoles Pedro y Pablo; Se trata ciertamente de un homenaje al santo consagrado de la Catedral, San Pedro, pero se trata ante todo de una imagen simbólica, muy difundida en la Edad Media -algunos de vosotros recordaréis haberla visto en el sagrario de la Basílica de San Pedro-. Ambrosio, en Milán- e inspirado en un pasaje de la carta de san Pablo a los Gálatas.

“Traditio Legis” en la catedral de Bisceglie

Es, por tanto, un poderoso recordatorio de la universalidad de la salvación, promovida por Cristo a través de la difusión del Evangelio, a través de los apóstoles: el obispo es el vicario de los apóstoles y su función principal es difundir la Palabra de Jesús. un tema presente, en otras formas, en los portales de las catedrales de Trani y Molfetta y subrayó la importancia de la figura del obispo, en un período histórico que le reconocía un gran poder social, no sólo religioso, en nuestras ciudades.

La “Traditio Legis” deriva, como muchas otras imágenes, del mundo clásico, concretamente de las composiciones festivas que representaban a los emperadores en el acto de hablar al pueblo, flanqueados por funcionarios, o confiándoles misivas destinadas a las provincias. Nuestra escultura, obra de un maestro experto en arabescos, como lo demuestra el marco del portal exterior, pero mucho menos experto en representar la figura humana, se inspira sin embargo en la gran producción escultórica de más allá de los Alpes, bien conocida por nosotros, en el reino normando de Sicilia, a través de dibujos muy difundidos y que circulan en las obras de construcción; en Francia, durante medio siglo, se pudieron admirar en los portales magníficas imágenes de Cristo en Majestad, en Chartres, en Autun, en Cervon (Nièvre).

Ábside de la Catedral de Bisceglie

El dispuesto cantero que trabaja en Bisceglie endurece sus ropajes y sus gestos, pero es admirable por la vivacidad con la que nos presenta a los santos Pedro y Pablo mientras escuchan atentamente el mensaje de Jesús, que en la persona de los dos Apóstoles dirige. a nosotros hoy.

Según la antigua práctica litúrgica, la catedral mira hacia el este su zona más importante, el presbiterio, que alberga el altar, en el que se celebra el Sacrificio Eucarístico; la atención y miradas de los fieles que asisten se dirigen hacia el oriente; el Señor es esperado desde oriente al final de los tiempos. Desde el este, las primeras luces del día penetran en las naves sombrías, aún invadidas por la oscuridad de la noche.

El gran ventanal del ábside, sobre el altar, tiene forma curva de portal y funciona como entrada triunfal a la luz, que representa al propio Cristo, el Cristo resucitado, el sol invicto, el sol que no conoce el ocaso; la decoración, por tanto, es exterior, está hecha para Él, para honrarlo, pero es también una recapitulación útil y rápida de los principios generales de la fe para aquellos que, al pasar por la calle de abajo, levantan la cabeza para momento y lugar de su mirada; al menos, esa era la intención en el siglo XII.

Bóveda de la Catedral de Bisceglie

En muchas iglesias románicas de Apulia, los ábsides no son visibles desde el exterior (ejemplos famosos son la basílica de San Nicola y la catedral de Bari; las catedrales de Molfetta, Giovinazzo y Bitonto), pero están cerrados por un muro rectilíneo que, inspirado en la arquitectura árabe, le da al sector una sensación de austera fortaleza; el ventanal marca el punto de tangencia entre el ábside principal, cuando son tres, y el muro de contención, normalmente diseñado para servir de base a dos campanarios, como ocurre en Bisceglie, donde, en el centro de un único, gran Cuenca del ábside, se abre nuestro gran ventanal.

Tiene un marco con racimos y rosarios, módulo antiguo y habitual, y de hecho es el vano más antiguo de la catedral, porque siempre se construyó primero la zona oriental; por tanto data de la segunda mitad del siglo XI; las esculturas que se proyectan alrededor fueron insertadas más de un siglo después.

Se puede ver: una esfinge, en la parte superior; dos leones, a los lados del arco (falta uno); dos tori, a los lados de la base (uno sin cabeza); dos leones más y un portador de carnero, debajo del alféizar de la ventana.

Sillería de la catedral de Bisceglie

Son figuras de fuerte visibilidad y atributos habituales de portales y ventanas contemporáneas; son ideogramas de un lenguaje cifrado, universalmente conocido en la época.

La esfinge proviene de la mitología pagana, es un símbolo ancestral de misterio y sabiduría, tal como lo enseña la historia de Edipo, quien logró resolver el ahora conocido enigma que le propuso la Esfinge, a las puertas de Tebas; Dotado de una naturaleza dual (tiene cabeza humana y cuerpo de león), fue adoptado en el contexto cristiano para simbolizar la encarnación de Cristo y su infinita sabiduría.

Hemos tratado con el león; es el símbolo cristológico más frecuente, representa a Cristo resucitado; añadiremos que, sobre la base de la ya mencionada profecía mesiánica del patriarca Jacob, Jesús es definido como el 'león de la tribu de Judá' en la visión descrita por el evangelista Juan.

Finalmente, el hombre barbudo que lleva un carnero sobre sus hombros es el patriarca Abraham, a quien Dios le perdonó el sacrificio de su hijo Isaac, aceptando en su lugar un carnero; en virtud de su fe absoluta, Dios estableció con él y sus descendientes la Antigua Alianza, con su promesa de bendición extendida a todos los creyentes a través de la Nueva Alianza, sancionada con el sacrificio de Jesús.

Cripta de la catedral de Bisceglie

Por tanto, una sola mirada capta toda la historia de la redención, desde la encarnación hasta la muerte, pasando por la resurrección del Señor y su perenne presencia eucarística entre nosotros.

A los lados del presbiterio hay un hermoso coro de nogal macizo, procedente de la abadía benedictina de santa Maria dei Miracoli en Andria. Representa la historia de la Orden Benedictina desde sus orígenes hasta finales de la Edad Media.

Las dos alas del coro (de 8 m de largo cada una y 3,36 m de alto) se disponen longitudinalmente a derecha e izquierda del altar mayor, ocupando íntegramente los laterales del ábside. Hay 38 puestos, 24 en el primer orden, el más alto, y 14 en el otro. Un tercer nivel, el más bajo, está formado por bancos desnudos y sin valor.

Un friso del siglo XVI adorna la parte trasera de las 14 sillerías de orden inferior, interrumpido a intervalos iguales por sombreros benedictinos en bajorrelieve. En lo alto de los reposabrazos sonríen graciosas cabezas de querubines.

En cada una de las espalderas del orden superior, bajo arcos gemelos, están representados dos papas para cada una de las 12 sillerías del ala derecha, y 2 caballeros o santos para las del ala izquierda: cada estatua tiene su nombre y escudo a sus pies.

Relicario de la cripta de la Catedral de Bisceglie

Sobre los arcos gemelos que enmarcan a los papas hay una placa donde está grabado el nombre de una Congregación de la Orden, desde la cluniacense hasta la siciliana, gala e hispana. Sobre los arcos que enmarcan a santos o caballeros, las placas llevan los nombres de emperadores y emperatrices merecedores de la Orden.

Son valiosas las columnas que dividen una parte trasera de la otra, rodeadas de hojas en una tercera y estriadas en el resto, con un capitel corintio en la parte superior.

Las estatuas y querubines son de estilo barroco, la ornamentación es renacentista. La obra, de autor desconocido, data de mediados del siglo XVII.

El coro fue cedido a la catedral por Giuseppe Bonaparte en 1807, a petición del canónigo Massimo Fiori, antiguo monje de la suprimida Badia de Andria, que logró obtener la transferencia de la obra señalando al rey el peligro que corría. Funcionaría si permaneciera desatendido en Andria.

El Cabildo Catedralicio pagó una cuantiosa suma por el transporte, a lo que se sumó una adecuada aportación del Ayuntamiento. Para poder ubicar la obra en el ábside de la iglesia fue necesario reducir sus proporciones quitando algunas piezas.

Altar Mayor de la Catedral de Bisceglie

Por otra parte, sobre la tumba del cardenal Maria Donato Dell'Olio, encontramos otro detalle del coro, un panel de nogal tallado, con la figura de San Benito.

Baptisterio de la Catedral de Bisceglie

Bajamos a la cripta que está muy renovada, descansa sobre diez columnas de brecha coralina, de color amarillo violáceo. Allí se conservan las reliquias de los Santos Protectores y el brazo de San Esteban. En el centro se encuentra la antigua tumba de los obispos. Hacia mediados del siglo XVIII y principios del XIX se iniciaron las obras de transformación del ágil estilo románico en un pesado barroco, siguiendo el modelo de San Pedro: delante del pórtico se construyó una escalera para mejorar el acceso a la Cripta.

En el muro exterior de la capilla de la nave derecha hay un fresco con San Cristóbal, pintado por Vito Calò (siglo XIX), copia de Tiziano, hoy restaurada.

Calles del Borgo de Bisceglie

El resto de la tarde-noche lo vamos a dedicar para visitar sin rumbo fijo lo que se denomina como barrio medieval el Borgo delle Meraviglie, descubrimos una ciudad dentro de otra ciudad mucho más grande que ha rodeado la parte antigua. Construido desde tiempos del Medievo donde el tiempo parece pararse, calles adoquinadas en piedra, casas irregulares de piedra que se abren entre arcos de piedra inimaginables.

Día 12 de noviembre (martes)
Ruta: Bisceglie-Molfetta

Castillo de Bisceglie

El día comienza en el parking céntrico gratuito de Bisceglie GPS N41.236787 E16.513370, al principio pensamos que íbamos a pasar mala noche porque cuando llegamos había un gran bus restaurante con una enorme carpa, pero la verdad no nos molestaron, la gente venía en coche a cenar y se marchaba en silencio.

Tenemos que descubrir lo que nos falta de ver en Bisceglie, una de las cosas es el castillo normando, tiene varias torres, pero se encuentra en fase de rehabilitación y lo que queda solamente se puede visitar por la tarde.

Nos han recomendado visitar el Palazzo Tupputi, cuyo autor se desconoce, fue construido cerca de la antigua puerta Zappino hacia la segunda mitad del siglo XVI, probablemente por los condes Frisari originarios de la zona de Salerno.

El edificio cambió de nombre a mediados del siglo XVIII, cuando fue vendido a los marqueses Tupputi, originarios de la zona de Piacenza, que lo utilizaron como residencia familiar.

Con la llegada de los nuevos propietarios, los grandes ventanales de la planta principal se transformaron en balcones.

Palazzo Tupputi de Bisceglie

Durante el período del Risorgimento el edificio fue la sede de la Carbonería. El 5 de julio de 1820 , tras los levantamientos liberales que estallaron en las guarniciones militares de Nola y Avellino y la insurrección de Foggia , tuvo lugar en la planta baja del palacio la Dieta de Apulia, una reunión histórica presidida por el marqués Domenico Antonio. Tuputi. Aquí los carbonari de Apulia acordaron una acción conjunta en apoyo de la República Napolitana.

Después de la guerra, el edificio fue adquirido por el Ayuntamiento de Bisceglie que, tras largos años de abandono, lo utilizó como lugar de exposición de arte y sala de conferencias.

La entrada principal con un portal rectangular se encuentra en el centro de la fachada en via Cardinale Dell'Olio n. 34.

Las fachadas del edificio, simétricas y desprovistas de órdenes arquitectónicos, se caracterizan únicamente por el diferente tratamiento de las superficies que delimitan horizontalmente la planta baja con los dos pisos siguientes.

El paramento inferior, relativo a la planta baja, se caracteriza por sillares dispuestos en hileras y realizados con sillares de piedra toscamente labrados. A él se abre la entrada y los comercios, también con un portal rectangular.

Palazzo Tupputi de Bisceglie

La planta principal está subrayada por un marco de hileras horizontales interrumpido por las ménsulas de los pequeños balcones, mientras que la característica principal la dan los aproximadamente 2000 sillares de piedra local tallados con puntas de diamante, que se desarrollan, en los sucesivos niveles de la dos fachadas, y remata con un entablamento sellado por una cornisa saliente.

Los elegantes balcones de hierro forjado, situados en la planta principal, fueron añadidos en el siglo XVIII para ampliar los ventanales renacentistas. Tanto los balcones como las ventanas del segundo piso están enmarcados por refinados marcos.

Entre las reformas llevadas a cabo bajo la propiedad de los marqueses Tupputi, cabe destacar la renovación del patio interior, al que se accede a través de un vestíbulo de entrada y en el que se reconoce el escudo de la familia propietaria, bajo una bóveda de cañón con lunetas.

Tiene una logia de tres pisos, está desprovisto de mobiliario, pero destacan sus habitaciones por los frescos de las paredes y los artesonados de algunas salas. La principal, es el salón de los espejos que trata de imitar los palacios franceses donde se celebraban los famosos bailes de la época. Aquí se mantuvo una reunión importante de la sociedad secreta del conde para apoyar la República del Reino de Nápoles.

Salas de Palazzo Tupputi de Bisceglie

Otra de las cosas que queremos ver es el museo diocesano que se encuentra en el Palacio del Obispo pegado a la catedral y comunicado por un corredor. Desafortunadamente no está abierto en contra del horario oficial.

Galería superior de la Catedral de Bisceglie

Entramos nuevamente en la catedral para preguntar como ver el museo, encontramos solamente un pintor que nos informa que el encargado del museo ha tenido que ir al médico. Ante nuestro interés, nos propone una visita guiada al ipogeo, el triforio de la catedral y el museo catedralicio por 10 euros de ofrenda.

La visita guiada en la Concatedral se puede visitar: El campanario, la Loggia del Campidoglio con vistas a la Piazza Duomo, la Sala Capitular o sacristía monumental, el coro de madera del siglo XVII, la Subida a la Matronei y los lunetos con frescos, el hipogeo con los cementerios, el Claustro del antiguo episcopio.

Afortunadamente, tenemos la oportunidad de ver los secretos de una catedral románica y poca gente tiene la ocasión de visitar estás zonas que son preciosas y nadie te las enseña. El ipogeo de la catedral era el lugar de enterramiento de las familias más importantes de la ciudad que de esta forma conseguían llegar antes al cielo, era muy importante para ellos descansar aquí, en el interior de la catedral.

Antes de pasar a sus tumbas estaban en el pudridero y los menos afortunados iban a una galería especial. Con la llegada de Napoleón estás prácticas fueron prohibidas y obligaron a la iglesia a sacar todos los huesos y llevarlos al cementerio.

Museo Catedralicio de Bisceglie

Subimos al primer piso donde está la magnífica galería del triforio, solamente se conserva una columna y un capitel original porque en la época barroca la catedral fue desdibujada toda su arquitectura y luego se devolvió a sus orígenes. Ahora es una verdadera maravilla admirar las naves desde estas alturas.

Llegamos por estrechas escaleras a las torres de marcado carácter defensivo porque eran utilizadas como vigías para la vigilancia del puerto ante los continuos ataques de los piratas turcos.

El museo catedralicio está en el interior de un Palacio de estilo Italiano con una logia de varios pisos. Las habitaciones, que el obispo Sarnelli hizo construir como residencia propia y de sus sucesores, tienen techos de madera decorados (1696 ). Allí se encuentra la galería de arte con pinturas de los siglos XVI y XVII. Destacan los Santos Protectores de Bisceglie y una Sagrada Familia con San Juan de la Escuela Veneciana (siglo XVI), la Coronación de la Virgen de Paolo De Matteis ( 1716 ), el Misterio de la Epifanía de Giuseppe Castellano ( 1718 ), la Virgen de los Ángeles.

La selección, dedicada a la mujer, ofrece un rico panorama de los ornamentos preciosos y de la vestimenta femenina entre mediados del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX. En cinco salas se exponen joyas de gusto burgués o popular, joyas nupciales y sentimentales, joyas simbólicas y supersticiosas, divididas por época y tipo de artesanía.

Museo Catedralicio de Bisceglie

Una colección de vestidos de mujer del siglo XIX sirve de seductor telón de fondo para la exposición de encajes y cadenas de abanicos. De símbolos de vanidad, de promesas de amor profano, que se han convertido, a través del don votivo, en promesas de fe, las joyas de exvoto son testimonios silenciosos pero extremadamente intrigantes de acontecimientos humanos en los que la vida cotidiana ha sido iluminada por lo sobrenatural. Acontecimientos que muchas veces ven a la mujer como protagonista bajo la apariencia de esposa, madre y deidad guardiana de la familia.

Museo Catedralicio de Bisceglie

No faltan joyas de exvotos para hombre vinculadas sobre todo a acontecimientos bélicos y exvotos marítimos.

Calles del Borgo de Bisceglie

La exposición se divide en tres salas. En el primero se exhibe el Tesoro Capitular, con cálices, píxides, cruces y otros objetos sagrados en oro o plata (siglos XV-XIX). De particular interés es un Evangeliario iluminado, en escritura Benevento, del siglo XII.

Otras dos salas contienen pinturas y mobiliario retirados de la Catedral entre 1965 y 1972, cuando, para devolver el templo a su estilo románico original, se eliminaron los testimonios artísticos acumulados a lo largo de los siglos anteriores.

Damos una vuelta por las calles del centro histórico, es muy homogéneo porque todas las casas están edificadas con piedra di mare blanca, es un auténtico galimatías porque tiene tantos pasadizos con arcos y calles en varios niveles que es fácil perderse.

Comemos un aperitivo en nuestra casa y además tenemos fiambre y queso de la zona que completa nuestro almuerzo.

Salimos para nuestro siguiente destino es la ciudad de Molfetta que está a escasos seis kilómetros de Bisceglie. Tenemos un parking de referencia pero intentamos encontrar algo más cercano al centro, nos metemos en el mismo puerto y aquí nos quedamos bajo una farola y una cámara de vigilancia. El parking nos parece perfecto y muy bonita su panorámica GPS N41.2062981 E16.589588, dentro del Muelle Pennello.

Puerto de Molfetta

Hay que aprovechar el tiempo y salimos en dirección del centro histórico, pasamos por el muelle del puerto donde los barcos llegan cargados de pescado que los mismos pescadores se encargan de vender al público, realmente tiene un precio bastante apañado.

Lo primero que queremos ver es el Museo Diocesano, se encuentra en la misma catedral nueva, precio de entrada 3 euros, tarifa sénior.

El museo se divide en tres salas, la baja es una exposición de piedras y más piedras, piedras de santos, piedras de arcos, piedras de bajo relieves, pero en sus vitrinas tiene una buena muestra de vasijas griegas con sus estupendas representaciones mitológicas.

El Museo Diocesano de Molfetta, Ruvo, Giovinazzo y Terlizzi, ubicado en tres niveles en los elegantes espacios del Collegio dei Gesuiti del siglo XVII, hoy utilizado como Obispado y Seminario Episcopal, alberga obras de gran valor histórico, artístico, arqueológico y litúrgico, testimonios vivos de la historia y del camino de fe recorrido por la Iglesia local a lo largo de los siglos.

El recorrido comienza con una rica sección arqueológica, que incluye material tanto prehistórico como de la Edad prerromana. Parte de las colecciones más antiguas provienen de la donación del Arcipreste Giuseppe Maria Giovene (1753-1837), quien reunió numerosos hallazgos del Pulo de Molfetta.

Museo Diocesano Molfetta

En la planta baja, la sala del Lapidarium es una de las manifestaciones más vivas de la historia de la Diócesis, junto con la galería que exhibe los paramentos litúrgicos de los obispos de la Diócesis desde el siglo XVII hasta finales del siglo XIX.

La planta baja concluye con el Misterio Pascual, que cobra vida a partir de las antiguas estatuas de madera de la Semana Santa molfettese y conduce a la prolífica temporada de la escultura en madera local, vinculada a modelos campanos.

El primer piso alberga la sala monumental de la Biblioteca del Seminario Episcopal, que custodia más de 70.000 volúmenes, incluyendo manuscritos incunables, graduales, libros del siglo XVI, numerosos volúmenes del siglo XVII y XVIII, provenientes de los fondos bibliográficos de los Jesuitas y los Dominicos, enriquecidos con numerosas donaciones, embellecidos por la decoración al temple del techo, realizada entre 1890 y 1891 por el artista molfetano Michele Romano.

La pinacoteca en el segundo piso del Museo tiene como objetivo reconstruir los desarrollos de la pintura local y la producción contemporánea del sur desde el siglo XVI hasta la actualidad. la mayoría de los cuadros son de artistas napolitanos que referencian sus obras intentando copiar a Caravaggio como el artista Bernardo Cabalino un célebre pintor del estilo barroco internacional.

Museo DiocesanoMolfetta

La Sala del Tesoro reúne en orden tipológico mobiliario sagrado del Tesoro del Capítulo Catedral de Molfetta y de numerosas iglesias y parroquias de la Diócesis, realizados por maestros plateros activos en Nápoles entre los siglos XVII y XIX.

La última sección, dedicada al Arte Contemporáneo, recopila obras de artistas activos en el panorama cultural local y nacional, en constante crecimiento y evolución.

Después visitamos la catedral nueva dedicada a Santa María de la Asunción es del siglo XVI, su interior está muy mal iluminado y como es de noche poco podemos ver, aunque sabemos que tiene dos importantes cuadros que son difíciles de apreciar. Vemos la grandeza de las decoraciones fruto de las instrucciones de la Contrarreforma.

Los orígenes de la Catedral de Molfetta se remontan a principios del siglo XVII, cuando los jesuitas iniciaron su construcción, dedicándola a su venerado fundador, Ignacio de Loyola. El proceso de construcción comenzó en 1610 y se extendió por más de un siglo, culminando con la finalización de la fachada en 1744. La iglesia tuvo un giro significativo en 1767 cuando la orden jesuita fue suprimida, lo que llevó a un período de abandono.

Museo Diocesano Molfetta

Sin embargo, la historia de la catedral no terminó ahí. En 1785, después de una extensa restauración y expansión, fue elevada al estatus de catedral diocesana, reemplazando a la antigua iglesia de San Corrado, ahora conocida como el duomo vecchio. Esta transición también vio la transferencia de las reliquias de San Conrado de Baviera, el santo patrón de Molfetta, a su nuevo hogar en la catedral.

Catedral Nueva de Molfetta

La fachada de la Catedral de Molfetta es un testimonio de la arquitectura barroca, caracterizada por su mampostería de piedra y pilastras verticales que crean un ritmo armonioso. El portal central, coronado por una ventana rectangular, dirige la mirada hacia la parte superior de la fachada, que presenta un arco semicircular que alberga una estatua de mármol de San Ignacio de Loyola. Esta fachada, con su elegante simplicidad y proporciones equilibradas, establece el tono para la grandeza que se encuentra en su interior.

El interior la planta tiene un diseño en cruz latina, con una nave y un crucero que convergen bajo un techo abovedado. El techo de cañón, adornado con frescos pintados en 1887 por el artista local Michele Romano, añade un toque de color y vitalidad al sereno interior. El cruce está marcado por una bóveda de vela con decoraciones de estuco que crean la ilusión de una cúpula, aumentando el interés arquitectónico de la catedral.

El presbiterio, cerrado por una balaustrada de mármol, es el corazón de la catedral, albergando los coros de madera y el altar principal. Detrás del altar, en el ábside semicircular, se encuentra un exquisito alto relieve que representa la Asunción de María, un punto focal de devoción y admiración artística. Entre las otras obras de arte notables dentro de la catedral se encuentra la Dormitio Mariae, atribuida al artista del siglo XVI Scacco, que captura el pacífico fallecimiento de la Virgen María.

Reliquias de san Corrado de Molfetta

Otra pieza significativa es el monumento sepulcral de Giuseppe Maria Giovene, un renombrado naturalista e historiador de Molfetta, ubicado a la izquierda del altar dedicado a San Conrado. Sobre este altar, una pintura de Corrado Giaquinto, que representa la Asunción de María, añade al rico tapiz de arte religioso que adorna la catedral.

Catedral antogua de Molfetta

La siguiente visita es la catedral antigua de estilo románico, el Duomo de san Corrado, fue construida en 1150. Nada más entrar la mirada te lleva al techo para admirar la iglesia más alta románica de Puglia.

La estructura se caracteriza por tres cúpulas alineadas y dos torres, un campanario y otra torre de vigilancia con vistas al mar. En la fachada sur, la más antigua, se puede ver el escudo del obispo de Molfetta que se convirtió en Papa en 1484 con el nombre de Inocencio VIII y, arriba a la derecha, un pequeño reloj de sol. El ábside, según el sistema típico de Apulia, está cerrado por un muro continuo interrumpido por una ventana con decoraciones en caracteres cúficos y leones estilóforos. Los arcos ciegos se entrelazan con un motivo de estilo árabe.

Las capillas laterales datan del siglo XV-XVI. El interior, amplio y evocador, se divide en tres naves; el central está presidido por tres cúpulas de diferentes alturas: la más antigua y decorada se encuentra en el crucero. Los capiteles de los cuatro pilares cruciformes están esculpidos con motivos zoomorfos, antropomorfos y vegetales. La pila de agua bendita, conocida como pila sarracena, que data del siglo XII, situada a la derecha de la entrada sur, nos muestra a un hombre de rasgos africanos sosteniendo la palangana de agua. Un alto relieve de piedra llamado el Redentor, del siglo XIII, forma ahora la base del altar.

Relieve de la Catedral antigua Molfetta

El interior está desprovisto de ornamentación como Dios manda en el románico donde la piedra se muestra con la sencillez que nos ofrecen sus labradores. Solamente podemos admirar una pila bautismal del siglo XVI, un bajorrelieve del siglo XIV y un parapeto de piedra para separar espacios del siglo XII. En el ábside central hay un pequeño altar de estilo barroco napolitano en mármoles de diferentes colores, es tan pequeño que apenas desentona.

Como curiosidad de las pocas obras románicas del interior podemos destacar entre las más sorprendentes una preciosa pila. La pila, conocida como pila “sarracena”, que data del siglo XII, situada a la derecha de la entrada sur, está considerada la más antigua de todas las pilas de la iglesia. Su nombre probablemente deriva de la cabeza árabe de la figura humana agachada sobre cuyas rodillas reposa la tina que hace las veces de pila de agua bendita. Un detalle curioso es que en el interior de la pila hay tallado un pez nadando, símbolo recurrente en la iconografía religiosa de la época.

Por último visitamos la Sala Templari que perteneció al edificio de los caballeros del temple, que desde el siglo XIII eran también los propietarios de la iglesia de San Nicolás.

Pila del Sarraceno en la Catedral antigua de Molfetta

La orden fue suprimida en 1312 y las propiedades fueron heredadas por los Caballeros de Jerusalén y más tarde por la Orden de Malta.

Actualmente solamente se conservan dos naves marcadas por una sucesión de arcos de medio punto, conectados por bóvedas de cañón, es utilizado como sala de exposiciones temporales.

Lonja en el puerto de Molfetta

De regreso a casa bien entrada la noche, son las seis de la tarde, vemos que todavía los pescadores están vendiendo su pescado y para favorecer el comercio de cercanía compramos unos langostinos listados moviéndose a 13 euros kg.

Día 13 de noviembre (miércoles)
Ruta: Molfetta-Giovinazzo

Puglia Village

El día comienza en el parking céntrico gratuito en el puerto deportivo de Molfetta GPS N41.2062981 E16.589588, la noche ha sido aceptable aunque en la primera parte notábamos como llegaban los coches y se marchaban pronto, al amanecer los ruidos normales del movimiento del puerto.

Hoy el tiempo pinta en bastos y vamos a cambiar el viaje artístico por el shopping, muy cerca, a dos kilómetros se encuentra el mayor centro outlet del sur de Italia, Village Molfetta, el parking es fácil de localizar GPS N41.215656 E16.546730, tiene más de 140 tiendas de súper moda con unos precios que en algunos casos llegan hasta 70% de descuento.

Puglia Village es para los amantes de las compras en outlets con una gran variedad de artículos, es la oportunidad de ir de compras a más de 140 tiendas, ahorrando en artículos de las mejores marcas de ropa, calzado, maletas, cosméticos y mucho más. La superficie total de la zona comercial es de 40.000 m2.

Nos llevamos las manos a la cabeza solamente pensar este tipo de tiendas con unos precios con descuentos insospechados que en una región tan deprimida la gente pueda tener acceso a este tipo de bienes de consumo. Un paseo por el centro comercial y por el parking nos confirma que apenas hay nadie, las tiendas están llenas de género pero no parece que esto pueda ser un gran negocio.

Puglia Village

Aprovechamos para comer en un restaurante del centro comercial de comida americana con un gran decorado pero al ser de menú las cantidades no son muy grandes.

Plaza de Vittorio Enmanuelle II Giovinazzo

Seguimos camino hasta el siguiente destino Giovinazzo, está a seis kilómetros, a la entrada se encuentra el supermercado La Familia GPS N41.188604 E16.657380, se publicita con grandes descuentos pero es como el Eurospin.

El parking que tenemos designado está totalmente vacío y un poco alejado del centro histórico, damos una vuelta y encontramos un aparcamiento en la línea de costa que desde la ventana podemos ver la Catedral. Es normalmente zona azul pero fuera de temporada es gratuito GPS N41.185070 E16.678795.

La lluvia es una constante a lo largo del día, pero no nos quedamos en casa apoltronados preferimos arriesgarnos a la visita con un simple paraguas en la mano como única defensa.

El centro histórico es una verdadera joya escondida en la costa del Adriático con unas calles muy pintorescas que rodean todo el puerto de mar y ofrece unas estupendas vistas al Adriático. Es como los pueblos anteriores un entramado de calles con casas de piedra blanca sin rumbo ni arquitectura preconcebida que se conectan con grandes arcadas y que gracias a la lluvia se refleja la luz de la noche y las hace mucho más bonitas.

Fuente de los Tritones de Giovinazzo

Empezamos la visita por la plaza Mayor o de Vittorio Enmanuelle II, es la más bonita y grande de la ciudad, en el centro se encuentra la fuente de los Tritones. Destaca la gran espadaña de la iglesia del antiguo convento de los Dominicos, está en restauración, pero me permiten echar un ojo.

La Piazza Vittorio Emanuele fue construida en 1797 en una antigua ensenada de mar para acoger la llegada del rey de Nápoles Federico IV y su esposa María Carolina, visitando la Catedral de Giovinazzo. A su alrededor, en aquella época, el paisaje salvaje y la costa rocosa. Sólo más tarde las familias nobles de la ciudad dieron al enorme espacio un marco arquitectónico con la construcción de numerosos edificios neoclásicos que todavía hoy abrazan idealmente el espacio. La fuente llegó más tarde, en 1933, pero aún hoy conserva un increíble valor simbólico para los ciudadanos.

La Fuente de los Tritones es quizás el icono de la ciudad, el torrente de agua que brota y rebota en mil juegos acuáticos, centro ideal de este espacio. Imponente y austero, de bronce y roca, muestra a jóvenes valientes y musculosos que sostienen tres grandes conchas sobre sus hombros. En el centro, elevándose por encima de las cabezas de los hombres y de los lóbulos de las conchas, hay un apretado trenzado de espirales: unas terroríficas salamandras entrelazadas parecen amenazar a cualquiera que se acerque allí. Por la noche, adornada con juegos de luces y colores, la fuente da un toque mágico a la plaza y a su severidad.

Iglesia de los Dominicos Giovinazzo

En la misma plaza se encuentra la iglesia de San Domenico di Giovinazzo que pertenecia al antiguo Convento de los Dominicos.

Se accede a la iglesia a través de una escalera de doble rampa realizada en piedra local, adosada al edificio y delimitada lateralmente por una balaustrada.

La majestuosa y elegante fachada, también de piedra local, tiene en el centro un portal cuadrado que culmina en un luneto, coronado por un tímpano triangular sobre el que se alza una esbelta ventana con parteluz, encerrada en un refinado marco arqueado.

Dos ventanas con arcos de medio punto flanquean el portal, mientras que la portada alta está grabada con un sobrio marco dentado.

Recientemente, en 2006, la luneta fue embellecida con un bajorrelieve de mayólica que representa a Santo Domingo, realizado por los artistas Toni Bux y Aurelia Trigona, en un estilo que recuerda la gran tradición toscana de la familia Della Robbia. Sobre el fondo azul ultramar se destaca la figura de medio cuerpo del Santo, que porta la Eucaristía en la mano derecha y el Evangelio en la izquierda, creando con el blanco y negro del manto un armonioso juego de luces y colores sobre el fondo. La fachada monocromática.

Interior de la iglesia de los Dominicos de Giovinazzo

La planta del edificio es de cruz latina y se distingue por una nave central muy esbelta y dos laterales cerradas por una bóveda sensiblemente más baja que la de la nave central y el crucero, a partir del cual se desarrolla la cúpula.

El presbiterio es más alto respecto al nivel de la nave central y del crucero que respecto al nivel de las naves laterales.

El suelo y los altares están hechos de piedra local, según el estilo del siglo XVIII típico del sur de Italia.

En el centro del presbiterio se encuentra el altar mayor revestido de estuco de mármol brillante. En el interior de la iglesia se conservan numerosas obras valiosas, destacando la portada de entrada decorada en estilo barroco, rematada por un precioso acroterion dorado tallado. En las dos grandes puertas está pintada, con una técnica particular, la Expulsión de los mercaderes del templo, probablemente obra del pintor giovinazzese Saverio De Musso (1681-1763).

En la nave lateral derecha podemos admirar el lienzo que representa la Santísima Trinidad y los Santos Dominicos, realizado por Saverio De Musso en 1734 (a partir de la derecha podemos ver: santa Rosa de Lima, san Tommaso d'Aquino, san Pietro martire, San Pío V y San Jacinto).

Capilla de la iglesia de los Dominicos de Giovinazzo

El segundo altar, el único de mármol con valiosas incrustaciones policromadas, está dedicado a San José. La estatua de madera del Santo es de fabricación napolitana y data del siglo XVIII.

En el tercer altar hay un lienzo que representa el Triunfo de Santo Domingo con los apóstoles Pedro y Pablo, atribuido a Saverio De Musso.

En el crucero, a la derecha, se encuentra el lienzo atribuido a Giuseppe De Musso, hijo de Saverio (1717 – 1796), que representa el episodio bíblico de Josué en el acto de detener el sol, a la izquierda encontramos la pintura; , también atribuido a Giuseppe De Musso, quien ilustra el encuentro en el Monte Carmelo entre el profeta Elías y los sacerdotes idólatras del dios Baal.

En el lado derecho del presbiterio hay un lienzo que representa a Moisés haciendo llover maná del cielo, atribuido al pintor Giuseppe De Musso.

En la pared izquierda del presbiterio se puede admirar el lienzo más antiguo y valioso, obra del conocido pintor renacentista Lorenzo Lotto (c. 1480 - 1557), que representa a San Félix en la silla. Constituye la parte central de un tríptico que lleva la imagen de S. Nicola da Tolentino a la derecha y la de S. Antonio da Padova a la izquierda. Fue encargado al artista en 1542 para la iglesia de S. Felice. , ya en 1543, se instaló en el altar mayor.

Baptisterio de la iglesia de los Dominicos de Giovinazzo

En la misma pared se encuentra el lienzo que ilustra el episodio bíblico de Moisés haciendo brotar agua de la roca, firmado y fechado (1785) por Giuseppe De Musso.

En el brazo izquierdo del crucero se puede admirar el valioso lienzo de la Virgen del Rosario, que presenta el esquema iconográfico habitual: la Virgen con el Niño en el centro, a los pies de San Domenico y Santa Caterina.

Arriba, una serie de 15 paneles falsos ilustran los misterios del Rosario. El óvalo central, que representa a la Virgen y el Niño, es una obra de considerable valor artístico, realizada por un pintor desconocido del siglo XVII, y está incluida en el lienzo más grande firmado por Giuseppe De Musso y fechado en 1769.

Debajo de la mesa de este altar se guarda la urna-relicario de plata que contiene las reliquias del beato Nicola Paglia (Giovinazzo 1197-Perugia 1256), realizada en 1959 por un platero napolitano, con cargo a la com. Nicolantonio Palmiotto.

En un estante de la pared izquierda se encuentra la elegante estatua de madera de la Inmaculada Concepción, encargada en Nápoles en 1754 por la Colegiata del mismo nombre.

También en el lado izquierdo, arriba, encontramos el lienzo atribuido a Giuseppe De Musso, que representa a la reina Ester que, en presencia del rey Asuero, intercede por el pueblo judío; en el lado derecho hay otro lienzo, atribuido al; mismo pintor, que ilustra el episodio de Abigail llevando regalos al rey David.

Frescos de la portada en la iglesia de los Dominicos de Giovinazzo

El segundo altar de la nave izquierda presenta el lienzo que representa el Calvario, también realizado por Giuseppe De Musso en 1746.

En el altar siguiente se encuentra el lienzo que representa a Vincenzo Ferrer en el acto de predicar a la multitud, atribuido a Saverio De Musso. Frente al mencionado altar se encuentra el baptisterio realizado en piedra caliza local procedente de la Iglesia de San Felice.

Fachada románica del Duomo de Giovinazzo

Continuamos andando hasta llegar al edificio más importante de la ciudad es la catedral de santa María de Assunta, su interior nos decepciona mucho porque de un edificio románico las distintas ampliaciones la llevan a una arquitectura barroca y la última restauración se aplican elementos rococó.

Es difícil distinguir la parte románica porque sus paredes están revocadas y sus altares son todos de estilo barroco napolitano, tampoco nos ayuda mucho la iluminación que nos ha puesto el capellán de la catedral para mejorar la percepción del lugar.

Aunque es hija del románico, presenta decoraciones del siglo XVIII. A pesar de la transfiguración, sigue siendo la iglesia más bella. Dedicada a la Virgen María de la Asunción al Cielo, la Catedral, escrupulosa e interminablemente mutilada y alternada a lo largo de los siglos, conserva muy poco del antiguo templo románico, dedicado a Santa María del Episcopio. Según el plano de la basílica, fue construida a principios de la dominación normanda (1113), con el mecenazgo de la princesa Constanza, hija de Felipe I de Francia y viuda de Bohemundo.

Torres del Duomo de Giovinazzo

Posteriormente, en 1134 y 1172 respectivamente, el rey Roger y Guillermo II favorecieron la continuación de las obras. Se conserva la fecha de la consagración de la iglesia medieval, que tuvo lugar en 1283, bajo el obispo Juan II de Venecia. La iglesia actual, reconsagrada en 1757 por el obispo G. Orlandi (1752-1775), tiene la entrada principal en el frente sur. Elevado sobre el nivel de la calle, tiene un portal ricamente decorado, rematado por un tímpano de fina factura. Portal y tímpano (siglos XII-XII) que han resistido la manía de la distorsión y el egocentrismo humanos. Originalmente el portal debió estar flanqueado por columnas sostenidas por leones que las sostienen.

La sucesión de arcos cruzados, que ilustran el gusto árabe-siciliano, el rosetón con las seis figuras zoomorfas y la gran ventana con parteluz debajo al este del portal, hablan de la dirección del arte de la restauración, a finales del siglo XIX. El rosetón, que de hecho sustituye al antiguo rombo (1730) y los demás elementos decorativos recién mencionados, datan de 1892, cuando se rehízo el lado sur del crucero. Estos artefactos surgieron de la moda de la época y del deseo de competir, a veces revisándolos, a menudo escandalizándolos, con las grandes obras del arte antiguo. Frente a la actual entrada principal, al norte, existió otra entrada, cerrada a su función original de acceso al templo por modificaciones posteriores.

Capilla del Duomo de Giovinazzo

La portada, con un valioso marco, lleva en la parte superior las armas del obispo Pedro II de Orvieto y de Eugenio IV (1431-1443), el Papa que impulsó el Concilio Universal, donde participaron el Emperador de Constantinopla, el Paleólogo, el Patriarca, los abades, reunió a cardenales y eruditos de todo el mundo, para unificar las Iglesias latina y oriental, objetivo firmemente perseguido hoy por la Iglesia católica. Sin embargo, la fachada más importante de la Catedral sigue siendo la oriental, que da a la Piazza Duomo. La parte superior de esta fachada fue restaurada en 1465 por el llamado MAGISTER NICOLAUS DE ROGERIO. De la iglesia románica conserva los arcos, los grandes ventanales y las dos torres absidiales (siglos XII-XIII), que caracterizan el panorama del centro antiguo y recuerdan a la iglesia de san Nicola di Bari, la más alta de las dos (49 m), se habría consolidado tras el terremoto de 1660, con la adición de revestimientos de muros adosados a la fábrica.

La torre baja, que tiene en lo alto el BOMBAUN, la famosa campana cuyo tañido se convierte en una súplica al corazón de la Virgen cuando el viento del norte y el viento del norte amenazan la vida de los marineros, fue demolido hasta la altura de la bóveda de la iglesia con resolución del Capítulo Catedralicio del 10/09/1692 y reconstruida hacia 1700. En el lado opuesto, hacia el oeste, en Via Marina, la que era la fachada principal ha sido completamente transformada. En 1892, mientras se restauraba la fachada, se rehízo el portal del siglo XVIII, que también se elevó sobre el nivel de la calle. El interior, amplio y solemne, de estilo barroco, tiene tres naves, con crucero elevado, tres ábsides, de los cuales recientes restauraciones han realzado el central.

Tumba en el Duomo de Giovinazzo

Las naves están divididas por tres pilares de mampostería, que sustituyeron a las columnas de granito de un antiguo templo dedicado a Minerva (marcianos). Las cubiertas, originalmente de cerchas y semi-cerchas en las naves laterales, también han sufrido transformaciones, como todo el edificio. Los únicos cuerpos que se salvaron de la destrucción de la antigua iglesia son el crucero y la cripta a la que se accede a través de una escalera pegada al muro al final de la nave lateral, a la izquierda de la entrada occidental. Las bóvedas de la nave central están decoradas con lagunares con referencias renacentistas. A lo largo de cada una de las naves laterales hay tres capillas. El primero, a partir de la entrada occidental, está dedicado a las SS. Sacramento. La balaustrada y el altar (1768) de mármol policromado presentan unas finísimas incrustaciones. En la pared de la derecha está el cuadro (década de 1930) de G. Pansini di Giovinazzo, que representa LA ÚLTIMA CENA, ubicado en la capilla. La segunda capilla está dedicada a la Madonna delle Grazie cuyo icono, obra de L. Pallavicini, data del siglo XVI. El tercero alberga el busto del beato Nicola da Giovinazzo, hijo del juez Lupis o Lupone. El altar, ius patronatum de la familia Brayda, está dedicado a Santo Tomás de Canterbury, representado arrodillado con los tres santos de Bisceglie en el cuadro de los hermanos De Musso de arriba.

Órgano del Duomo de Giovinazzo

Una placa en la pared izquierda atestigua el mérito de los Bravda que vinieron de Normandía al Reino de Nápoles después de Carlos VIII (1492) y permanecieron en Giovinazzo, donde, entre otras cosas, abandonaron la Villa dei Cipressi, que luego pasó a la Bellacosas y posteriormente a otras manos. La primera capilla, a lo largo de la nave izquierda, tiene una estatua de mármol que representa a San Francisco Javier de A. Altieri (B. Andriani). Allí se conserva la pila bautismal de piedra local, encargada por el obispo Barnaba (1577) en sustitución de la antigua pila de mármol que fue destruida o desaparecida durante las distintas obras de renovación. La segunda capilla está dedicada a la Virgen de Loreto y la tercera alberga el maravilloso Crucifijo de madera (siglo XIV) y el privilegiado altar a cuya sombra reposa el Cristo Muerto (siglo XVII) en un ataúd de madera de la primera mitad de este siglo. El conjunto, conservado en una urna de cristal, línea del siglo XX, fue recientemente restaurado por voluntad de la digna Archicofradía de las SS. Sacramento. El crucero, que no sobrepasa los muros de las naves laterales, también se salvó de la radical transformación que sufrió el edificio románico en 1720. El gran presbiterio, elevado en tres escalones respecto al nivel del crucero, tuvo esta disposición hacia 1852, bajo el obispo Giovanni VI Costantini, que quiso delimitar el área de la balaustrada de mármol que aún hoy admiramos.

Nave del Duomo de Giovinazzo

Además, Costantini reemplazó el piso del presbiterio del siglo XVIII con losas de piedra local y eliminó las losas de las tumbas de los obispos cuyos entierros habían sido arreglados por el obispo. De Mercurio. Algunas de estas losas fueron destruidas, otras fueron reutilizadas en el pavimento del palacio episcopal contiguo. En ese período se rehicieron las decoraciones de estuco, el entablamento de piedra del siglo XVIII fue rehecho y cincelado con adiciones de estuco de yeso. El altar mayor, reconstruido y removido varias veces, tiene una larga historia que contar. En 1611, el trono episcopal fue trasladado y elevado nuevamente a instancias del obispo Giulio Masi de Florencia. La silla episcopal había sido rehecha por el obispo Britian. Actualmente, en el centro del presbiterio se encuentra el moderno altar en forma de cáliz, creado (1990). Al fondo de la iglesia se perfila el ábside con los dos laterales, remodelados respecto a los originales. El central, con el gran ventanal tapiado en 1676, por orden del obispo Agnello Alfieri, está enteramente cubierto por las pinturas de Carlo Rosa, nacido en Giovinazzo y muerto en 1678 en Bitonto, donde fue enterrado. Había estudiado y trabajado en Nápoles, luego en Salento y posteriormente entre Giovinazzo y Bitonto, donde dejó excelentes ejemplos de arte pictórico. Alumno de M. Stanzioni, fue influenciado por Guido Reni y los Guercinos.

Cristo Muerto en el Duomo de Giovinazzo

El tema principal de este conjunto pictórico es la Virgen de la Asunción, a cuyos pies aparece orando el cliente, monseñor Alfieri. En la parte superior se encuentra la escena de la Coronación de María y, en los demás tramos, están representados los menores protectores de la ciudad de Giovinazzo. El conjunto lleva la firma del artista, seguida del atributo IUVENATIENSIS (de Giovinazzo). Forman parte de este patrimonio pictórico la valiosa tabla del Cristo Redentor (siglo XV), actualmente en el primer pilar a la derecha del arco triunfal, y el milagroso icono bizantino de la Virgen de Corsignano, pintado sobre madera de cedro y conservado en un Precioso edículo, creado en Roma por el escultor y grabador Costantino Calvi (1897), a partir de un diseño del arquitecto. Ettore Bernich. Finos esmaltes y diversas gemas rodean el rostro de la Virgen, declarada principal protectora de Giovinazzo en 1388, año en el que el Icono fue trasladado a la iglesia de S. Agostino desde la aldea de Corsignano, donde era venerado desde 1097. Una base de madera, realizada en Bari y en parte en Giovinazzo por el grabador Alfredo Pagliari, según un diseño del propio Bernich, sostiene la rica quiosco, durante la procesión en honor de la Santísima Virgen.

Capilla del Duomo de Giovinazzo

Además, son de gran interés los fragmentos del valioso suelo de mosaico de la antigua iglesia románica, en la zona presbiteral, sacados a la luz gracias a las recientes obras de consolidación y restauración realizadas bajo la supervisión de la Superintendencia del patrimonio arquitectónico e histórico de Apulia, en el centro del coro, se disponen azulejos policromados formando la figura de dos guerreros enfrentados con lanza y escudo. Un marco perimetral encierra los distintos paneles con contenidos indescifrables debido a los daños sufridos durante la transformación del crucero, registrados en 1720. Bajo el muro de contención del altar mayor, construido en 1740, tres medallones enmarcados por ramas representan vagamente dos figuras de guerreros, entre formas arbóreas y pájaros, pavos reales y pájaros diversos. Durante las obras de consolidación antes mencionadas, se encontraron algunas tumbas con paredes de toba cerca de la balaustrada, hallazgo que pone de relieve la intención de crear espacios para los cuerpos de los prelados, de ahí la necesidad de desplazar el nivel del suelo, que se eleva 55 cm. comparado con el mosaico de la iglesia románica. Luego, en el muro sur del presbiterio, donde se encontraba el coro de madera de la suprimida iglesia de S. Domenico, se puede ver al visitante un conjunto pictórico algo deteriorado.

Altar Mayor del Duomo de Giovinazzo

Luego, en el muro sur del presbiterio, donde se encontraba el coro de madera de la suprimida iglesia de S. Domenico, se puede ver al visitante un conjunto pictórico algo deteriorado. Fue realizada en 1485, por el obispo Pietro da Racaneto, representado arrodillado ante la figura del mártir San Erasmo. La ilustración política muestra, partiendo del centro, a la derecha dos figuras de prelados, una para cada uno de los dos recuadros en los que ha desaparecido la estructura figurativa, y a la izquierda la figura de Santa Águeda, virgen y mártir de Catania, que vivió en el siglo III. Todo ha sido restaurado recientemente, gratia et amore Dei, por Serafina Melone. El monumental órgano del siglo XVIII, atribuido a Pietro Simone da Napoli, no puede pasar desapercibido para el visitante en la parte trasera de la iglesia; al fondo, al oeste, un compás completa el conjunto; En diseño y colores recuerda el compás de la iglesia de San Domenico en P. Vittorio Emanuele II en las puertas que cierran el acceso a la sacristía, obra de los hermanos De Musso, pintores de Giovinazzo que expresaron lo mejor de su talento en esta iglesia. El citado órgano derramaba efluvios sonoros a los fieles bajo las expertas manos de Cristina Piscitelli, conocida como La Pazza, ex monja de clausura, contemplativa que amaba alabar a su Señor mortificando el cuerpo y afinando el espíritu mediante penitencias y sublimaciones místicas.

Además, en la Catedral se conserva un cofre de marfil, un artefacto del arte bizantino (siglo XI), una cruz relicario (siglo XV) obsequio de los Orsini y el relicario del Bosque Santo (siglo XIX), y un archivo diocesano de valor incalculable con 2.000 pergaminos y una infinidad de preciosos documentos en papel. Entre otras cosas, un registro de nacimientos del siglo XVI magníficamente iluminado. Las dos lámparas votivas de plata que ardían ante la imagen de la Virgen desde 1677 y los seis candelabros macizos también de plata, donados por el duque Nicolò Giudice, desaparecieron durante las incursiones francesas en nuestro territorio. A la derecha del portal se encuentra la entrada al oratorio de la Catedral, sede de la Archicofradía de las SS. Sacramento, antigua compañía del Cuerpo de Cristo, fundada en el siglo XIII y constituida legalmente en 1274.

Borgo antiguo en el puerto de Giovinazzo

Paseamos por el antiguo centro está muy bien restaurado, todas y cada una de las casas parecen estar perfectamente limpias. Las calles son agradables para caminar. Y, un paseo marítimo le permite caminar por el centro. Entre sus antiguas murallas (siglo XV) se respira el legado de los siglos con joyas que van desde la época romana hasta la medieval y barroca. Lo encontrarás reflejado en las casas históricas, en los palacios de grandes familias, pero también en el sorprendente patrimonio arquitectónico de sus iglesias, entre las que se encuentran la del Espíritu Santo o la de la Madonna di Costantinopoli, del siglo XVI.

Borgo antiguo de Giovinazzo

Uno de los mejores placeres de visitar este lugar lo encontrarás paseando por sus estrechas y sinuosas calles de piedra, donde irás encontrando rincones muy especiales, como los callejones que sorprenden con la vista del mar por encima de los tejados.

 

Palacio Ducal en el Borgo de Giovinazzo

De particular interés es el Palacio Ducal construido en 1657, con una elegante fachada y portal, al que se puede acceder a través del patio central; el edificio en sí se utiliza como residencia (y podría beneficiarse de alguna restauración).

Día 14 de noviembre (jueves)
Ruta: Giovinazzo-Bari

Puerto de Bari

El día comienza en el parking céntrico gratuito en el malecón de Giovinazzo GPS N41.185070 E16.678795, la noche ha sido muy tranquila aunque ha llovido toda la noche y teníamos el sonido constante del rumor de las olas chocando contra el paseo marítimo.

Ayer nos llegó la contestación de la reclamación del pago de la autoestrada italiana, a la salida de Roma, pase el peaje sin coger la tarjeta porque debido al atasco estaba la barrera abierta, al salir me pedio 91,40 euros como el tramo más largo. Me indican que tengo que pagar 4 euros correspondientes al trayecto de la autopista que utilizamos ese día con un número de referencia y un enlace para pagar. Ya hemos aprendido la lección no entrar en ninguna autopista sin tarjeta y si hay atasco pues esperar hasta que salga o dar marcha atrás.

Nuestro siguiente destino es la ciudad de Bari está a unos 30 kilómetros por una autopista gratuita y en buen estado. Es la capital de la región de Apulia y considerada como la perla del Adriático. Con una gran historia que se remonta a la época romana, pero fue con Bizancio cuando adquirió el estatus de gran ciudad.

Románico de Bari

Tenemos como referencia el área de autocaravanas más cercano al centro histórico, unos 2 km. GPS N41.116530 E16.884910, nos piden 30 euros con todos los servicios, agua y luz incluido, en estas grandes ciudades es mejor ser precavido.

Enseguida nos ponemos en marcha camino del centro por el amplio paseo marítimo, notamos mucho la diferencia con todo lo que hemos visitado hasta este momento, la ciudad está limpia y sobretodo el pavimento del asfalto es uniforme y penas hay baches.

Pasamos por el pequeño puesto de pescadores, aunque como llueve están charlando sin pescado, seguro que no han salido a la mar, hay uno que vende las lubinas salvajes a 10 euros kg.

Entre pitos y flautas se nos ha echado encima el pomerigio y es el momento de buscar para comer vemos una pequeña cantina de la zona de los pescadores metida en una especie de cueva que tiene una carta muy apañada, indica que están ahí desde 1870, si llevan tanto seguro que son buenos, se llama osteria Paglonico, comemos el antipasto de la casa, un plato de friuti di mari, pulpo, pan y servicio 37 euros.

Calles del Borgo de Bari

Nuestra primera visita es a la catedral, es de pago porque permite ver la cripta, el yacimiento arqueológico y el museo diocesano, el precio son 9 euros, curiosamente no se puede entrar en la iglesia sin pagar.

Fachada de la Catedral de Bari

La iglesia fue fundada en el siglo V, probablemente para la veneración de un icono de la Virgen. Sufrió una serie de reconstrucciones y restauraciones en el periodo temprano de su historia, hasta 1034, año en el que el gobernante Bizancio ordenó su demolición para construir una iglesia completamente nueva. Durante esta reconstrucción, bajo la supervisión de los padres Nicola y Andrea, se añadieron al interior preciosas decoraciones, en las que en ningún caso había color alguno. Parece que durante la siguiente restauración llevada a cabo en 1091 se encontraron los restos de San Sabino, siguiendo el mecenazgo de la ciudad. El relato más significativo de la historia de este edificio fue el grave daño sufrido en 1156 por el rey Guillermo que ordenó la destrucción de toda la ciudad. Estuvo abandonado durante varias décadas hasta las obras de restauración encargadas por el padre Rainaldo en 1171 y llevadas a cabo por sus sucesores. La catedral, en su estructura básica totalmente similar a la que conocemos hoy, fue consagrada tras su destrucción por el obispo de Palermo Berardo Costa, y posteriormente volvió a ser consagrada en 1292 tras el devastador terremoto de 1262 que afectó la estructura. Con el arquitecto Landolfo el edificio alcanzó su mayor belleza. Durante todo el siglo XVII, debido a las nuevas túnicas que perjudicaban al segundo campanero, la catedral se enriqueció con nuevas y preciosas decoraciones, altares, capillas nobiliarias y tesoros de todo tipo; Sin embargo, a principios del siglo XVIII, el edificio se encontraba en mal estado estructural porque fue llevado al arzobispo de Inglaterra Muzio Gaeta para ordenar una reconstrucción total de la iglesia de estilo barroco. La intervención, que hoy cuenta con un maravilloso testimonio en la cripta, fue realizada por el arquitecto D. Antonio Vaccaro. A finales del siglo XIX los gustos arquitectónicos cambiaron y llevaron a realizar otras obras de restauración con el objetivo de devolver a la catedral el antiguo estilo románico que, a su vez, la arruinó. Las obras, iniciadas en 1898 y finalizadas en 1954, eliminaron las decoraciones barrocas para dar a la iglesia una imagen medieval que, pese a ello, no parecía tener su estructura original.

Portada de la catedral de Bari

La fachada occidental está dividida en tres partes por dos pilares que marcan la porción central que se eleva en altura respecto a los dos laterales, prometiendo así la división en naves del interior. Una secuencia de hilos, que se apoyan en la parte superior con motivos vegetales, cubren la parte superior. En el centro de la fachada se encuentra el portal principal arquitrabado, enmarcado por dos columnas de mármol con capiteles corintios que sostienen una cornisa saliente. Sobre ella, delante de las columnas, se encuentran las estatuas de los santos Nicolás y Sabino. En el centro de la composición hay una hornacina que acoge la estatua del mojado.

A los lados, correspondientes a las naves laterales, hay dos pequeños portales marcados por la presencia de dos columnas encima de las cuales, en los capiteles corintios, sostienen un gran frontón con arco. Los vanos se dividen simétricamente en la fachada: un rosetón de menor tamaño, el óculo, se sitúa en la parte superior de la ventana debajo de la cúspide. El gran rosetón está definido en la parte superior por una gran cantidad de trigos de rosario sobre los que se apoyan esculturas zoomorfas y fitomorfas (acroterias). El halo del interior recuerda a la restauración realizada en el tercer año de la época pasada que sustituyó la anterior apertura mixtilídica de estilo barroco

Naves de la catedral de Bari

La portada ha sido sustituida la de estilo románico con los típicos leones por una de estilo renacentista con dos columnas de mármol corintio que sostiene una cornisa saliente, los dos leones de la portada románica los han puesto en la escalera del altar mayor.

La tripartición de la fachada occidental da paso a la instalación planimétrica en tres naves del interior. El transepto, inscrito en el plano, se examina fácilmente respecto al aspecto longitudinal de las naves debido a calles urbanas o estructuras preexistentes. Tres ábsides, en el lado de las naves, rodean el edificio por el este. Diez seis columnas, a cada lado, separan la nave central de las dos laterales. Sobre los capiteles corintios grabados, reconstruidos en estilo románico durante las restauraciones del tercer año del siglo XX, se colocaron los grandes arcos sobre un doble arco en cuya cima se encuentran las tríforas de las falsas matronas.

Por encima de las galerías de mujeres, las ventanas de una ojival del triforio dan luz a la nave central. En la parte inferior de las ventanas de las matronei se ven los tonos de las repisas que sostenían las pasarelas de piedra que recorrían todo el perímetro interior de la Catedral. Una estrecha escalera a través de una balaustrada de piedra introduce, a través de un gran arco triunfal, en la zona del presbiterio. La cúpula, situada en lo alto del presbiterio, se apoya sobre un vano de diez y seis lados que en la parte superior está mediado por un octógono con cuatro coronas semiesféricas.

Galeria de Mujeres en la Catedral de Bari

En el centro del presbiterio se levanta el sagrario de Alfano de Termoli, del siglo XIII, que encierra el altar mayor. Demolido en el siglo XVIII, fue completamente reconstruido por el arquitecto Schettini, en parte con elementos originales. Al fondo, entre las columnas sexta y séptima, se sitúa el ambón, también recompuesto reutilizando los originales.

La cripta, situada debajo del crucero, como toda la catedral, fue examinada en estilo barroco en 1738 por el arquitecto Domenico Antonio Vaquero por encargo del arquitecto Muzio Gaeta. Hoy es el único testimonio de aquella etapa del siglo XIX, salvándose de la radical expoliación que inició el edificio a principios del siglo XX cuando se restauró su presunta imagen medieval. La cripta está dividida en treinta y seis tramos de planta cuadrada, de los que parte un cruciforme, definido por columnas veinticuatro dispuestas según tres expedientes, que encierran los revestimientos barrocos de mármol. Los dos ábsides más pequeños presentan frescos fragmentarios de los siglos XIV-XV. Actualmente existen tres altares de los cuales uno esta dedicados a San Sabino. Desde este altar puedo admirar el festón alrededor de la rejilla, el peldaño alegremente desgastado y los elegantes estilos de mármol blanco, comparables con los altares de San Giacomo.

Cripta de la Catedral de Bari

Desde una pequeña puerta situada encima de la esquina derecha que conduce a la cripta, se accede a la amplia zona subterránea del subcuerpo de la Catedral. El entorno está formado por numerosas estancias que se extienden por gran parte de la superficie de la iglesia superior y algunas de ellas también se sitúan en el exterior. Visitando las cámaras subterráneas, volvemos a la visita de otro año (2009), es posible viajar en mucho tiempo a la ciudad romana. Las excavaciones arqueológicas y restauraciones han permitido definir con mayor claridad la estratigrafía de las estructuras, situándolas cronológicamente sobre los episodios históricos ocurridos en esta zona se pueden localizar cuatro fases principales: 1) Fase romana y tardoantigua, siglo V). A esta fase pertenecen dos albañilerías paralelas constituidas por grandes curvas de piedra caliza, ligeramente girada respecto a la orientación de la iglesia actual. También se han descrito esta fase como dos albañilerías menores, dos cubos, un fragmento de mosaico policromado con motivos geométricos en caliza, guijarros y fragmentos de terracota y un breve raspado de una antigua calle. 2) Antigua tardía y fase altomedieval, siglo V/VI-XIS). Presencia de una primera basílica formada por una nave central con ábside de 7 metros y dos naves menores de 4 metros. La iglesia incluye un cementerio compuesto por cuatro tumbas en caja de piedra caliza.

Hipogeo de la Catedral de Bari

El hipogeo es una verdadera maravilla porque se han sacado a la luz los restos de la anterior iglesia paleocristiana y la anterior del siglo V, además de los restos de la ciudad romana que fue borrada con el levantamiento de la catedral.

Durante las excavaciones aparecieron fragmentos de mosaicos, tumbas de un cementerio, pero no podemos de dejar de ver el magnífico mosaico de TIMOTEO, es llamado así porque en la cabecera hay una inscripción en latín y hace referencia a una tal Andrea y el cliente es Timoteo quién financia la obra. Está decorado con animales marinos y motivos florales.

Situado en la zona occidental, atravesando el muro de cimentación de la actual fachada de la Catedral, se ve un rico suelo de mosaico. En el centro del mismo se representa un gran círculo, definido por un cinturón de dos jefes que encierra un cuadrado con un motivo de esterilla en el centro. De las esquinas del otro cuadrado salen cuatro cuadrados más pequeños que se entrelazan, mediante una cinta anillada, con elementos circulares. Sobre el disco central, el suelo presenta motivos de guijarros, con tacos transparentes bordeados por una línea de anaranjadas. Importante para la historia de la catedral y de toda la ciudad es la inscripción en latín en la que está grabado un objeto de Andrea y el cliente Timoteo, quien financia la obra para emitir el voto. En los tres lados del suelo hay un suelo decorado con animales marinos y motivos florales. En la extensión norte del entorno hay decoraciones con motivos geométricos y geométricos que se cruzan y, por tanto, piezas de mosaico con octógonos conectados a cuadrados. 3) edad medieval, 1034-siglo XV). Durante este período se reensamblaron los muros perimetrales y las pilastras del subcuerpo, que configuran el gran entorno circundante, y se sustituyeron los cimientos de la iglesia superior. 4) Educación moderna y contemporánea, siglos XVI-XX). Este es el período en el que se están preparando los espacios subterráneos para la creación de un cementerio.

Mosaico de Timoteo en la Catedral de Bari

El museo diocesano se levanta en un edificio contiguo y está dedicado a las piedras y más piedras, una colección de pintura religiosa de pintores locales y una colección de obras en oro, plata, piedras preciosas y diamantes que verdaderamente nos parece escandalosos ver tantos anillos, túnicas de misa, copas y multitud de objetos con esos acabados que no podemos entenderlo, para que se necesitaría dar la comunión con algo tan abigarrado.

Joyas del Palacio Episcopal de Bari

El Palacio Arzobispal o del Episcopio, sede del arzobispado y, desde 1610, del Seminario, está situado en la calle entre Strada Ronchi y Corte San Triggiano. Las características actuales del edificio rectangular dividido en tres niveles con dos alas que se extienden desde la catedral son el resultado de importantes obras estructurales y arquitectónicas realizadas en los siglos XVII y XX. La monumental fachada barroca da a un patio cerrado por tres lados del palacio por la fachada de la catedral y por otros edificios más pequeños. En el centro del patio se encuentra el "aguja", una columna monolítica de granito, colocada sobre una alta plataforma y coronada por una estatua de dimensiones naturales que representa a San Sabino, primer protector de la ciudad. Su fachada fue restaurada en estilo barroco por el arquitecto Domenico Antonio Vaccaro por encargo del maestro Muzio Gaeta Iuniore (1736-1754). Si se observa la elegante fachada, la diferencia entre el primer plano y los otros dos es evidente: de hecho, en primer lugar, las decoraciones del siglo XVIII fueron trasladadas durante las obras de restauración realizadas en los años de Sesenta. Actualmente se puede contemplar la estructura medieval original, caracterizada por grandes arcos ciegos de estilo románico, aún cubiertos por ambos lados. Sin embargo, en este nivel, un balcón con balaustrada adornada con seis bustos (antes los había de mármol blanco de Carrara), aporta más monumentalidad al conjunto. En las plantas superiores, las esculturas del siglo XVIII adornan las cornisas de las ventanas: en el segundo nivel, fuerte matiz decorativo con elementos sinuosos y de gran friso; en el tercer nivel se vuelve más lineal y sobrio pero con dos ligeros giros laterales.

Obras de Palacio Episcopal de Bari

El primer plano del palacio contiene el Museo Diocesano, el mayor tesoro de toda la ciudad, fundado en 1981: la exposición se divide en cinco salas y ofrece al visitante un auténtico "viaje" para descubrir la evolución de la catedral y de la comunidad eclesiástica. de Bari.

La obra más importante del museo son los manuscritos iluminados del siglo XI, el conocido como “Exultet de Bari”. Un exultet es el canto litúrgico del diácono en el día de Pascua.

Las peculiaridades del Exultet de Bari se encuentran fundamentalmente en su formato, que es un rollo de pergamino de cinco metros de largo y 40 centímetros de ancho que se va desplegando, y en la disposición de imágenes y letras: las ilustraciones están orientadas en sentido contrario al texto. Estas características responden al objetivo didáctico de que, mientras que el diácono recita y canta el texto en latín desde el púlpito, deja caer el pergamino para que los fieles puedan ver cómodamente las imágenes. Es como asistir a un cine lento y musical.

Manuscrito Exultet del Palacio Episcopal de Bari

Llueve intensamente y es complicado andar por las calles estrechas del Borgo de Bari, zona más antigua. Nuestro siguiente punto está enfrente de la catedral, como en todas las ciudades enfrente del poder eclesiástico está el poder político que se representa con el inmenso castillo Svevo, luego normando, más adelante aragonés, español e italiano, precio 9 euros.

Castillo de Bari

El castillo está en muy buen estado y están realizando una profunda transformación. Fue construido en el siglo XII y en cada periodo se fueron añadiendo nuevos elementos que le configuran con la grandeza actual.

El castillo normando-suevo se levanta entre Corso Antonio De Tullio y Piazza Federico II di Svevia, entre las márgenes de la ciudad vieja. Su imponente mural dotado de grandes baluartes está cubierto por un foco muy profundo en tres lados del castillo (excluyendo el lado norte antes de bañarse por el mar). El castillo fue construido en los jardines de Isabel de Aragón, duquesa de Bari entre 1501 y 1524. Gracias al encanto que las duquesas de Bari, Isabel de Aragón y Bona Sforza, aportaron a sus reinados, se logró así aliviar la hostilidad. que los ciudadanos sintieron hacia este signo del poder imperial. La creación del primer núcleo fortificado tuvo lugar en 1131, por voluntad de Roger II, pero en su forma actual es fruto de renovaciones y aportaciones de distintas épocas: normanda, sueva, angevina y aragonesa. Cruzando un puente en la parte superior del fosado y tras cruzar la puerta de entrada decorada con el blasón de los Borbones, los dos últimos reyes del castillo (siglo XVIII-XIX), se accede al patio y al núcleo original de la época medieval. . El castillo medieval está dotado de torres en los cuatro lados, cuyos nombres hacen referencia a relatos históricos: la “Torre de los Menores” (sur-oeste) fue una prisión juvenil de 1832 a 1931, también llamada “Viscontina” por las obras realizadas por Gaspare Visconti por encomienda de la familia Sforza; la “Torre del Semáforo” o “Torre de la Marina” (sur-este), utilizada por la Marina para instalar un semáforo en el edificio; la “Torre de Mónaco” o “Torre de San Francisco” (noreste), que se cree que fue el lugar donde fue acogido San Francisco en la época de Federico II; la “Torre del Viento” (noreste).

Interior del Castillo de Bari

Mirando a la Torre dei Minorenni, en el lado occidental, hay una elegante portada de arco ojival, construida por Federico II que evoca el poder imperial en la decoración del arco y la sobriedad en la representación de un águila con un encaje en sus garras. .

La portada da paso a un vestíbulo, con altos arcos que descienden en columnas y pilastras adornadas con capiteles con apiñamientos, que se prolonga en una galería adosada al patio central de estilo renacentista, ampliada por una escalera de doble rampa de época aragonesa. La rampa delantera sustituyó a la que existía en la época medieval, y la rampa trasera se construyó para permitir la entrada a caballo. Después de haber sido utilizado como castillo y cuartel en el siglo XIX, el castillo es ahora la sede de algunos miembros de la “Superintendencia Italiana de Bienes Arquitectónicos y Paisajísticos” y alberga una “Gispoteca” departamental en dos habitaciones del lado en el lado oeste, hasta la planta baja: aquí se encuentran vaciados en yeso de elementos de esculturas extrapoladas para la mayoría de los edificios religiosos y civiles de Apulia entre los siglos XI y XVII. Las dos salas del piso superior contienen exhibiciones temporales y una colección de cerámica y mayólica de los siglos XVI-XVII expuesta en la galería. Desde la zona norte del patio se accede a un corredor subterráneo donde se ven los espacios habitables pavimentados con servicios e instalaciones de fabricación de la época bizantina que sirven para abrir el hierro y los objetos de color. También incluye una iglesia que data del siglo X, en ocasiones dedicada al culto de San Apolinar.

Patio del Castillo de Bari

Nos recomiendan no abandonar Bari sin ver la Basílica de san Nicolás lugar donde en la cripta se venera las reliquias del santo patrón, verdaderamente es muy venerado tanto por la iglesia católica como por los ortodoxos.

Basilica de San Nicolás de Bari

La Basílica de San Nicolás fue construida a finales del siglo XI para albergar y venerar las reliquias de San Nicolás que llegaron a Bari el 9 de mayo de 1087 procedentes de la iglesia homónima de Myra en Licia. Representa el prototipo del estilo románico de Apulia y se inserta en los espacios de la antigua ciudad fortificada, ocupada por la Corte del Catapano.

Desde hace cientos de años, la Ciudadela Nicolaiana, por razones de seguridad, está rodeada de sólidos muros interrumpidos por tres puertas que permitían la entrada: desde Via Palazzo di Città, desde el arco Angevino y desde Via Vanese. La Basílica está rodeada por tres plazas, ahora en continuación directa entre ellas, fruto de las obras de restauración llevadas a cabo en el siglo pasado que han modificado significativamente la instalación urbana. En los años Treinta, antes de la construcción del paseo marítimo, el lago oriental fue arrasado por el mar; En aquella época la calle principal que conducía a la plaza era la "Fragigena Ruga", correspondiente al trazado actual de la Via Palazzo di Città, corredor que seguían los Romero en honor al Santo Protector, punto de encuentro entre Oriente y Occidente.

Las obras de construcción de la cripta, destinada a albergar los restos del santo, se iniciaron en 1087 por orden del abad Elías y concluyeron en 1089 con su consagración por el Papa Urbano II. A cambio, la construcción de la basílica continuó con el sucesor de Elías, el abad Eustacio, hasta que se produjo la consagración el 22 de junio de 1197.

Naves de la Basilica de San Nicolás DE Bari

Desde finales del siglo XIX, el edificio ha sufrido varias restauraciones periódicas que han modificado su aspecto original sin comprometerse con él en intacto. A principios del siglo XX, a su vez, el Ministerio de la Justicia y por los Asuntos de Culto inauguró la estación de las “Grandes Restauraciones” (1925-1934) que nos devolvió la basílica a su aspecto actual.

Construido en parte por delante con piedra caliza construida en otros edificios, tiene una fachada principal encerrada entre dos torres: la “Torre del Catapano” en la parte trasera, la “Torre delle Milizie” a la izquierda, de diferentes alturas y características. La fachada exterior, con pilares salientes y tres portales de acceso, el interior de tres cuerpos en las naves. El portal central, más grande y de diseño más elaborado, se caracteriza por un fuerte simbolismo; Evoca al Cristo victorioso sobre las tinieblas del paganismo expresado en las decoraciones del arco, de la escultura que representa una esfinge en la cúspide del pórtico y de los bueyes que sostienen las columnas octogonales a los lados de la puerta.

La severidad típica del estilo románico se ve suavizada por la presencia de habitaciones, vientos gemelos en los niveles superiores y un óculo central. El estilo también se suaviza en los laterales del edificio, de diferente extensión, para la creación de profundos arcos ciegos y vetas de seis habitaciones. En el lado norte destaca la hermosa carroza de los Leones.

Relicarios de San Nicolas de Bari

El interior con planta de cruz latina encargado, se define con el transepto colocado al final de la nave, está dividido longitudinalmente en tres naves por columnas y pilastras maestras. La nave central está cubierta por un espléndido decorado de Madeira, ricamente decorado por el pintor bitontino Carlo Rosa. Al final de la nave central se encuentra el altar mayor, pasado por el tabernáculo más antiguo de Apulia, del siglo XII, y el ábside que alberga la “Cátedra de Elías", la iglesia episcopal de mármol, de finales del siglo XI y principios del siglo XII. En la decoración musical que caracteriza la Cátedra se puede notar la presencia de personajes principales con la inscripción “Allah”, que algunos han interpretado como un testimonio de la multietnicidad de la peonía utilizada durante las obras de construcción.

Detrás del trono episcopal se encuentra el monumento funerario tardío del siglo XVI de Bona Sforza, duquesa de Bari y reina de Polonia: entre las figuras femeninas semidesnudas, que representan a Bari y Polonia, y las imágenes de San Nicolás y San Estanislao, se encuentran restos enterrados de la Reina, inicialmente ingresados en la iglesia catedral.

Otras obras de gran importancia son:

San Nicolás en la Basilica de Bari

En el ábside izquierdo: el retablo de la segunda mitad del siglo XV se atribuye a Vivarini, pintor veneciano activo en Apulia, que representa en parte una conversación sagrada entre los santos Santiago, Ludovico, Nicolás. y Pedro; en el centro está la Virgen en el trono con El Niño.

En el lado derecho: el Altar de Plata (Altar de Plata, 1319 -1684) donado en 1319 por el zar serbio Uroš II Milutin para colocar la tumba del santo en la cripta. En 1684, la Basílica encargó a dos artistas napolitanos, Domenico Marinelli y Ennio Avitabile, la reconstrucción del altar en el estilo dominante de la época, el barroco.

Sobre el altar del ábside posterior: el tríptico (1451) de Andrea Rico da Candia (pintor muy activo en el siglo XV en diferentes ciudades italianas). La Virgen de la Pasión que aquí se representa como en otras ciudades (Bérgamo, Florencia, Parma entre estas), se incluye en un contexto devocional acorde con la localidad de que se trate: se ubica entre San Nicolás de la espalda y San Juan de la Evangelista de la izquierda.

Desde las naves laterales, a través de dos escaleras monumentales, se accede a la cripta que contiene las reliquias del santo. De particular importancia es la convivencia en el interior de la cripta de una capilla ortodoxa y, especialmente, de dos altares: uno dedicado al ritual católico y el otro al ritual ortodoxo (único ejemplo en el mundo católico que atestigua la vocación ecuménica de la tierra de Bari). La basílica se ha mantenido por sus siglas como el centro de Roma, representando un punto de referencia para los devotos peregrinos de cualquier parte del mundo, de toda la Rusia ortodoxa, especialmente devotos del santo. Los elementos característicos de la cripta son los capiteles muy diferentes entre sí y algunos llamados "de dos caras". En la esquina superior se ubica la columna de pórfido “mil”. En el interior a la derecha hay un altar donde te entregan un sobre para que hagas una petición al santo hay que recordar que san Nicolás de Bari fue un santo del siglo V, es el patrón de los pobres, de los ladrones, de los recaudadores, etc. Las reliquias llegaron a la Basílica en 1197 cien años después de construir la iglesia.

Cripta de la Basilica de San Nicolas de Bari

Bajamos a la cripta y está llena de peregrinos, sobre todo griego ortodoxos que veneran al santo detrás de una reja donde se supone que están las reliquias después de 1500 años. El marco es espectacular porque se trata de un bosque de 28 columnas con capiteles romanos y bizantinos que soportan el suelo de la catedral.

Lujos en las calles de Bari

San Nicolás se ha hecho tan popular que nosotros le conocemos como Papa Noel y la navidad de medio mundo recibe todos los años su visita.

Día 15 de noviembre (viernes)
Ruta: Bari

Museo de pintura Corrado Giaquinto de Bari

El día comienza en el área de autocaravanas de Bari GPS N41.116530 E16.884910, la noche ha sido muy tranquila aunque ha llovido toda la noche como un verdadero torrente y las previsiones para hoy no son nada buenas hasta las 16,00 horas.

Decidimos quedarnos otro día más en Bari porque no tiene sentido moverse con el temporal de lluvia, siempre es mucho mejor quedarse en una gran ciudad y de esta forma podemos terminar de ver algunos de los lugares que ayer no tuvimos tiempo.

Nuestro primer destino es el museo de pintura de la ciudad de Bari Corrado Giaquinto, situado en el Pallazzo GIaquinto, se encuentra cerca, pero lleve tanto que cuando llegamos estamos totalmente calados, aunque tenemos premio porque la entrada es gratuita, nos dicen que por culpa de la lluvia.

El museo ocupa una sola planta y es de esos que se ven con mucha calma en menos de dos horas, tiene una bonita colección de pintura medieval de pintores seguidores de Giotto, mezclados con relieves de época bizantina y romana. Pintura napolitana de la alta Edad Media.

Esculturas Museo de pintura Corrado Giaquinto de Bari

Los objetos más antiguos recogidos en la Pinacoteca no son pinturas, sino esculturas y fragmentos de esculturas de edificios románicos de la región, obtenidos en su mayor parte almacenados por la Superintendencia del Patrimonio Arquitectónico, Artístico e Histórico de Apulia que, a su vez, los recogió en distintos sitios de restauración. en la zona. La importancia de esta sección no reside tanto en el número sino en la calidad y rareza de los hallazgos que nos permiten recorrer la historia de la escultura de Apulia del siglo XI al XIV con un único ejemplo posterior representado por un gran belén de piedra de principios del siglo XVI.

Por tanto, es posible seguir el paso de ejemplos de escultura románica temprana vinculados al nombre de Acceptus, artista activo en Canosa, Monte Sant'Angelo, Siponto y Bari, caracterizado por la adopción de temas fantásticos de ascendencia oriental como los grifos, leones alados, esfinges atadas y forzadas a adoptar formas geométricas elementales (el rectángulo de un pluteus, el trapezoide invertido de un capitel de muleta), hasta el expresionismo ante litteram del Maestro de la Cátedra del abad de Elia activo en la segunda mitad del siglo XII hasta algunos ejemplos de retratos de la época de Federico, uno de los cuales, el llamado fragmento de Molajoli , lleno del patetismo absorbido por la escultura gótica franco-alemana cuya influencia perduró hasta la época angevina, como se encuentra en los soportes tallados que decoran el rosetón de la catedral de Bari.

Esculturas Museo de pintura Corrado Giaquinto de Bari

El citado grupo escultórico que representa la Natividad , obra de Paolo da Cassano, artista documentado entre 1504 y 1545, es todo lo que queda de un belén monumental conservado originalmente, quizás, en la destruida iglesia de San Pietro delle Fosse en Bari.

El primer ejemplo de pintura napolitana propiedad de la Pinacoteca se remonta al siglo XVI: la Trinidad de Marco Pino.

Del siglo XVII, en el contexto de la pintura poscaravaggesa, están San Pedro liberado por el Ángel del holandés Matías Stom, la Anunciación a los pastores del Maestro de las Anunciaciones (casi seguramente identificado con Juan Do), San Cayetano adorando a Cristo resucitado de Paolo Finoglio, la tablilla que representa Sant'Apollonia de Massimo Stanzione, Santa Caterina d'Alessandria en la que aparece el monograma de Andrea Vaccaro, el Encuentro de Rachele y Jacob por Pacecco De Rosa. El núcleo de pinturas de Luca Giordano se remonta a la segunda mitad del siglo XVII: de gran valor artístico son el retablo, típicamente "barroco", que representa a San Pietro d'Alcantara contemplando a San Giovanni da Capestrano con ángeles y querubines y la Deposición en el Sepulcro .

Museo de pintura Corrado Giaquinto de Bari

Entre los siglos XVII y XVIII se encuentran la Naturaleza muerta de Nicola Malinconico, los lienzos con temas religiosos de Andrea Miglionico, la Oración en el huerto y el Bautismo de Cristo de Paolo De Matteis (todos artistas seguidores de Giordano). La Addolorata con Ángel está firmada por el gran Francesco Solimena.

Del siglo XVIII, destacan el San Pedro Mártir de Leonardo Antonio Olivieri, la Addolorata de Lorenzo De Caro, el San Vicente de Paúl en gloria de Francesco de Mura (boceto parcial del gran retablo de Santa María dei Vergini en Nápoles). La Anunciación y la Visitación también pertenecen a de Mura, pero se distancian del gusto solimenesco para interpretar el rococó. La colección de pinturas del siglo XVIII incluye también el Niño enfermo, el Desmayo, el Retrato de una mujer noble de Giuseppe Bonito, la Virgen con el Niño entre San Andrés Apóstol y San Juan Evangelista (boceto sobre lienzo) de Domenico Mondo, la Alegoría de Paz de Fedele Fischetti.

Una de las colecciones de mayor importancia histórica y artística de la Pinacoteca es la de pinturas venecianas de los siglos XV y XVI, todas procedentes de iglesias y conventos de Terra di Bari.

La presencia de estas obras en la zona de Apulia no debería sorprender, ya que no es más que el reflejo de las intensas relaciones económicas y comerciales que unen Venecia a Apulia desde la Edad Media.

Museo de pintura Corrado Giaquinto de Bari

A raíz de estos intercambios, no es difícil imaginar que llegarían numerosos cuadros que constituirían una especie de símbolo de estatus para los mecenas de Apulia.

Los polípticos de Antonio y Bartolomeo Vivarini tuvieron gran difusión en ambas costas del Adriático, y no sólo en éstas.

Mientras que los Vivarini enviaron un gran número de obras a Puglia [encontramos otras en Polignano, Rutigliano, Lecce, otra, ahora en Venecia, estaba en Conversano], Giovanni Bellini envió sólo una para la capilla Indelli en la iglesia de San Domenico en Monopoli; se trata de un monumental mártir, San Pedro, de pie contra un parapeto en la brecha de Verona, con la cabeza y el pecho atravesados por los puñales con los que fue martirizado.

También llegan a Apulia tres cuadros procedentes del Véneto procedentes de la catedral de Bari. De la más alta calidad es el que representa la Virgen con el Niño entre San Enrique y San Antonio firmado por Paris Borbon (1500-1570), el refinado pintor trevisano cuya cultura, atenta tanto a Giorgione como a Tiziano, constituye uno de los mayores logros de la pintura veneciana del siglo XVI.

Museo de pintura Corrado Giaquinto de Bari

Si la presencia en Apulia de un pintor refinado y tímido como Bordon es ciertamente el resultado de un conocimiento directo por parte del cliente, es diferente el caso de Paolo Veronese (1528-1588) y Tintoretto (1518-1594), cuya notoriedad se extiende más allá de las fronteras de la república veneciana. En la Pinacoteca queda un cuadro muy dañado de Veronés que representa a la Virgen y el Niño entre Santa Catalina de Alejandría y Santa Úrsula, mientras que de Jacopo Tintoretto es el gran lienzo con Cristo apareciéndose a San Rocco entre los apestados.

A finales del siglo XVI, las importaciones procedentes de Venecia se hicieron cada vez más escasas, debido al paso de Apulia al virreinato napolitano en 1503 y al desplazamiento del centro de gravedad económico hacia el Mediterráneo occidental. Esta circunstancia se refleja en cierta forma en la ausencia de obras de época posterior en la colección veneciana de la Pinacoteca. La presencia de un cuadro de Palma il Giovane, pintor que envió un cierto número de obras a Apulia, no es indicativa dado que su procedencia no es de Apulia.

San Pedro de Giovani Bellini Museo de pintura Corrado Giaquinto de Bari

La estrella de la colección es el cuadro de Giovani Bellini titulado San Pedro Mártir, según el encargo es una obra inacabada y debía formar parte de un retablo de un tríptico. Verdaderamente es una gran obra de arte que por sí solo merece la visita al museo.

Detalle de San Pedro de Giovani Bellini Museo de pintura Corrado Giaquinto de Bari

El panel se ubicó originalmente en la capilla del mismo título en la iglesia dominicana de Santa Maria la Nova en Monopoli –una ciudad de Apulia en la costa del Adriático, que fue administrada directamente por la República de Venecia entre 1495 y 1530– desde donde fue posteriormente transferido a la iglesia de San Domenico, construida en la misma área a partir de 1530. Contrariamente a lo que se ha informado hasta ahora, el patrocinio de la capilla de San Pietro Martire, que sabemos es contigua a la de San Girolamo y Santo Stefano, no pertenecía a la familia Indelli, que en cambio poseía la capilla de San Domenico, de donde proviene la pintura de Jacopo Palma el Joven que representa a San Domenico con Santa Caterina d 'Alessandria, Santa Marta y Santa Maria Maddalena, erróneamente indicada como San Domenico Soriano, ahora en el Museo Diocesano de Monopoly, pero con una familia no identificada. En 1870, tras la supresión de los conventos, la pintura de Bellini pasó al Ayuntamiento local y de aquí, para asegurar su conservación, al Museo Provincial de Bari, donde ya está presente a finales de la década de 1920, y más tarde en la Pinacoteca. En 1948 la pintura fue restaurada por el Instituto Central de Restauración de Roma. En esta ocasión, dada la presencia de los dibujos en el reverso, en parte superpuestos a las ménsulas de mariposa que unen los dos ejes verticales de los que está formada la mesa, se decidió no reducir el relieve, aunque no muy acentuado. Actualmente presenta una ligera fisura longitudinal en la unión de los ejes y la pintura protectora está bastante oxidada. La monumental figura de San Pedro mártir, de rostro barbudo ligeramente reclinado hacia la derecha, destaca sobre un fondo claro representado por el plano de reposo y el parapeto detrás, ambos en brecha de Verona (clara alusión a la ciudad de origen del santo) de un color asalmonado muy caliente, y del profundo cielo azul sobre el que parecen pasar suavemente dos registros de suaves cirros blanquecinos. Una luz de mediodía, cálida y natural, ilumina la escena, destacando, en un muy hábil juego de transiciones cromáticas, la representación de las sombras (la de la figura del santo proyectada sobre el lecho y la del manto negro sobre el blanco escapulario de los dominicos). Particularmente realista es la representación del garfio y el puñal fijados en la cabeza y el pecho del santo, en los que hábiles reflejos devuelven el brillo del metal, y la espléndida encuadernación en piel rojiza, decorada con candelabros y medallones en relieve, del libro que se muestra con la derecha.

Puerto de Bari

Es la hora de la comida y pedimos consejo a Google y nos indica que el Restaurante Gulio vía Cardassi 47 es un buen sitio. Pedimos unos aperitivos y para compartir una pizza di mar y la pasta típica de Apulia que no falta en ninguna casa son los orecchiette con setas y salchichas de la zona, bebida y pan, pagamos 27 euros.

La lluvia sigue siendo la protagonista de la calle, caminamos para estar resguardados hasta el museo de Arqueología de Bari, situado en el Monasterio de Santa Escolástica, ubicado en la ciudad Vieja, precio 5 euros.

El monasterio benedictino medieval de Santa Escolastica, junto con el bastión anexo del siglo XVI, es hoy la sede renovada del Museo Arqueológico de la ciudad metropolitana de Bari. Da la bienvenida a los visitantes al tipo más septentrional de ese "museo diffusi" (museo generalizado) que es la Ciudad Vieja, con su densidad y variedad de valores arquitectónicos, arqueológicos e históricos.

Puerta natural entre la ciudad y el mar, el conjunto monumental es también un museo en sí mismo debido a esa estratificación milenaria de acontecimientos que ha revelado un reciente proyecto de restauración. Se abre al público tras una importante renovación funcional de los espacios iniciada en 2011, realizada por etapas con fondos subvencionados: de un extremo al otro del monasterio, respetando y valorizando las antiguas estructuras arquitectónicas preexistentes, los restos arqueológicos El camino lleva al visitante a un viaje en el tiempo, desde el siglo XIX, pasando por la Edad Media, hasta la Protohistoria, hasta los cimientos del edificio.

Museo de Santa Escolastica de Bari

La historia de la fundación del monasterio, por voluntad del rey de los francos, Pipino, en el año 755, parece legendaria, ya que el primer documento que lo menciona data del año 1102, lo que sugiere que el monasterio ya existía en el siglo anterior. A mediados del siglo XI, el único edificio religioso que se conservaba en el lugar era la iglesia, cuyos restos se pueden ver hoy en el interior del Bastión del siglo XVI y que puede considerarse el núcleo fundador del monasterio benedictino. Las modificaciones y ampliaciones que se hicieron en el monasterio corrieron a cargo de las abadesas que dirigían la comunidad religiosa.

Las ampliaciones más importantes se realizaron en los tres lados de la iglesia original a principios del siglo XII bajo el gobierno de Guisanda Sebaste: en el lado occidental se construyó una larga zona porticada identificada como dormitorio, hoy reservada a la sección “Arqueología de Bari” (ver La sala porticada); en el lado sur se construyó un largo edificio colocado transversalmente que separaba el monasterio de la ciudad, hacia el cual se orientó también la fachada de una nueva iglesia; mientras que en el lado del mar el monasterio se dotó de edificios arquitectónicamente más refinados. El cementerio del monasterio se extendía principalmente en la sección occidental, y también hacia el sur, a lo largo de la sala porticada.

Crátera del Museo de Santa Escolastica de Bari

Una ampliación posterior está documentada a principios del siglo XIV por el epígrafe situado junto a la entrada actual, donde se mencionan las obras encargadas por la abadesa Romana Casamassima. Se refieren al campanario y a la iglesia, esta última situada en el ángulo suroeste del recinto desde principios del siglo XII (actual edificio dedicado a Santa Scolastica).

Tras un periodo de crisis, entre los siglos XV y XVI, el monasterio se enriqueció con nuevos edificios, mientras que los antiguos dejaron de utilizarse. La duquesa Bona Sforza se encargó de la construcción del bastión defensivo en el lado noreste del monasterio (véase El Bastión) y del refuerzo de las murallas. Los edificios que daban a las murallas fueron demolidos para permitir la construcción de rampas y pasarelas de muralla. La reconsagración de la iglesia del monasterio en 1579 puede considerarse el acto final de esta primera fase, a la que siguió un incendio que causó importantes daños en un tercio del complejo.

Las largas obras de restauración se prolongaron hasta mediados del siglo XVII, al final de las cuales se construyó el parlatorio, que se puede identificar con el que el arzobispo Ruffo quiso construir en 1684. Si bien el monasterio está representado en las vistas del siglo XVII como uno de los monasterios más grandes e importantes de Bari, a principios del siglo XIX se advierte un rápido proceso de decadencia. En 1864 se da por abolido el monasterio. La construcción del Liceo Cirillo en 1817 primero y del hospital consorcial en 1887 después en el cercano convento de San Pietro determinaron las últimas obras.

Crátera del Museo de Santa Escolastica de Bari

Transformado en asilo y luego abandonado, el monasterio de Santa Escolástica fue objeto de las primeras obras de restauración en 1971. Tras convertirse en propiedad de la Universidad de Bari, el monasterio fue valorizado como posible sede de las colecciones del Museo

Los vestigios de la ciudad bizantina de Bari emergen de forma excepcionalmente evidente junto con los enormes muros cortina, las viviendas, las casas torre, los monasterios, las iglesias y los cementerios. Debido a la destrucción de los edificios y a su reutilización en la construcción de la ciudad bizantina, los restos del bario romano son, en cambio, menos evidentes y atestiguados en estructuras habitacionales (domus) y edificios públicos, encontrados en diferentes partes de la ciudad gracias a una mayor investigación arqueológica dirigida.

Peucetian Bari parece estar rodeada por enormes murallas en el siglo IV a. C. y se caracteriza por la presencia bien documentada de necrópolis situadas dentro y fuera de las murallas, intercaladas con casas, según una tradición típica de Peucetia; La asimilación de la cultura helénica, mediada por contactos con la cercana Magna Gaecia, se expresa en el ritual funerario y en la composición del ajuar funerario. Al final de la secuencia estratigráfica se encuentra finalmente el primer asentamiento de Bari, un pueblo de cabañas de larga duración, datado entre los siglos XVIII y XI a.C. Era una de las más grandes de la costa de Apulia, no era ajena a las rutas micénicas entre los mares Adriático, Jónico y Egeo, y participaba activamente en los intercambios culturales con el Mediterráneo oriental.

Museo de Santa Escolastica de Bari

A la entrada de la sala se encuentran tres testimonios epigráficos de los hechos y personajes que prestigian momentos importantes de la vida del monasterio. A la derecha se encuentra la lápida de la abadesa Adriana Gerumda, procedente de la capilla mayor dedicada a Santa Escolástica de la iglesia del monasterio.

Los epígrafes expuestos en el lado opuesto de la misma entrada son conmemorativos, porque ambos recuerdan la realización de intervenciones constructivas en la zona del monasterio.

La pequeña losa rectangular de mármol de la fachada sur de la iglesia bastión de Santa Escolástica documenta la construcción, terminada en 1180, de una iglesia dedicada a San Basilio.

El otro epígrafe de mármol encontrado mutilado en uno de los patios del monasterio documenta las obras y mejoras realizadas por la abadesa Guisanda Sebaste al monasterio, concluidas en 1120.

El Museo ofrece una serie de objetos funerarios de los siglos V y IV. a. C., procedente de las necrópolis urbanas y extraurbanas de Bari, hace referencia al proceso de helenización, o difusión de la cultura griega, que se desarrolló entre los siglos V y IV. BC Bari y, en general, los numerosos y florecientes asentamientos del centro de Puglia (antigua Peucezia).

Crátera del Museo de Santa Escolastica de Bari

La ola helenizante, que tuvo su impulso en Taranto, afectó a todos los ámbitos de la sociedad indígena, desde lo cotidiano hasta lo funerario, desde las producciones artesanales hasta las técnicas de construcción de viviendas y murallas de las ciudades (en el opus quadratum de tipo griego las murallas son de Bari, erigida a finales del siglo IV a.C.).

De origen funerario es la preciada crátera (obra del pintor de Dijon, seguidor de uno de los ceramistas más importantes de la escuela de Apulia, el pintor Tarporley) que presenta una rara versión humorística del nacimiento de Helena a partir del huevo. Su propietario era ciertamente un miembro de la élite local de la antigua Bari, capaz no sólo de adquirir un excelente producto de la cerámica de figuras rojas de Apulia, sino también de comprender el contenido y las implicaciones de la iconografía representada.

Nunca imaginé poder ver la mayor colección de cerámica griega desde los siglos VI al III a C. El complejo monástico ofrece un importante yacimiento arqueológico y en sus salas se exponen una magnífica muestra de arte desde la edad de piedra hasta la Edad Media y que una parte importante fueron descubiertos en la zona Arqueológica de San Pietro.

Dios Apolo Museo de Santa Escolastica de Bari

La estrella del museo es la estatuilla en bronce que representa al Dios Apolo que data del siglo V a.C, destaca porque representa el movimiento de un hombre desnudo.

Dios Apolo en el Museo de Santa Escolastica de Bari

Estatuilla de una figura masculina en heroica desnudez, interpretada como Apolo. El dios camina hacia adelante con su pierna izquierda y en su mano izquierda delantera debió sostener el arco, que lamentablemente no se conserva. El brazo derecho está bajado a lo largo del costado y en la mano se ha supuesto que debe portar la corona de laurel, otro atributo típico del dios. Falta el pie derecho, mientras que las pequeñas protuberancias conservadas en la cabeza y el hombro izquierdo pueden interpretarse como residuos del proceso de fabricación de la estatuilla que, tal vez, no se completó por considerarse imperfecto; En este sentido también se pueden interpretar algunos detalles inacabados en el tratamiento del cabello y las orejas.

En la interpretación proporcionada por la literatura científica, se destaca el notable desempeño cualitativo del bronce de Ceglie: de figura firme, tiene piernas largas y dobladas; En general, la musculatura bien definida resalta las piernas y el torso, que también está bien definido, así como la espalda. El rostro ovalado está definido por los arcos de las cejas en continuidad con la línea de la nariz. Los labios están cerrados; las orejas cerca de la cabeza; el cabello, adherido al casquete, se recoge en dos hileras de rizos en la frente y en pequeños rizos en la nuca. A partir de consideraciones estilísticas y de algunas comparaciones, se ha planteado la hipótesis de asignar el Apolo de Ceglie del Campo a la producción del bronceador griego Pitágoras de Samos, que vivió en Reggio y tuvo a Clearco como maestro. Cronológicamente, el bronce se puede clasificar como parte de una producción que se remonta a los primeros veinticinco años del siglo V a.C.

Detalle de Crátera erotica del Museo de Santa Escolastica de Bari

Viendo este museo te das cuenta la involución del arte desde el siglo V aC hasta después de la Edad Media, momento en que se recupera parte de las representaciones artísticas. Pasaron 20 siglos donde la humanidad entró en una cueva en el arte y en otros muchos aspectos.

Iglesia de Santa María del Buen Consiglio de Bari

Andando por el Borgo descubrimos las estrechas calles que conducen a la Piazza de Santa Maria del Buonconsiglio, uno de los rincones más pintorescos de la ciudad vieja. Nace en los años de la Treinta, a través de una obra de restauración que pretendía arrojar luz sobre el lado “románico” de la ciudad de Bari, hoy columnas romanas con sus capiteles rizados y un pavimento de tacos policromados, elementos procedentes de una iglesia bizantina, originaria un edificio de tres pisos naves y ábsides. La iglesia era conocida entre los historiadores locales por sus procedimientos legendarios, de hecho, se cree que surgió un largo debate entre los Baresi y los bizantinos, que terminó con un asesinato en el año 946; El pueblo de Bari se opuso a la decisión de que los bizantinos se permitieran el derecho de acompañar a las novias al altar. La mala recomendación que desembocó en un baño de sangre daría lugar a una tregua, el "buen consejo" que da nombre a la iglesia. La estructura de la iglesia tiene orígenes muy antiguos. Uno de los descubrimientos realizados en los primeros años del siglo XX reveló que las estructuras fueron reconstruidas en el período comprendido entre los siglos X y XII (que son probablemente las fases de construcción). Estas investigaciones arqueológicas se basan en la luz que atraviesa cada período histórico, abarcando toda la historia de la ciudad desde la Edad del Bronce hasta la Edad Media.

Iglesia de Santa María del Buen Consiglio de Bari

La iglesia de Santa María del Buen Consiglio, fue bombardeada en la segunda guerra Mundial y solamente se conservan unos de los muros y las columnas romanas con capiteles rizados y un pavimento de tacos policromados procedentes de una iglesia bizantina. El conjunto describe la antigua planta con tres naves y ábsides.

Hoy la iglesia de Santa Maria del Buonconsiglio se presenta como un espacio abierto, en cuyo interior se elevan dos columnas de piedra, cuatro en los laterales, alineadas simétricamente con respecto a la ventana central. En la sección transversal hay un pilar central de forma rectangular sobre el que se asientan dos semicolumnas con una base adornada con molduras, y el resto de otro pilar de forma incierta, en posición simétrica respecto al primero. Se trata de la instalación de un edificio de culto que se ubica entre las iglesias románicas del siglo XI, como la Basílica de San Nicolás y las iglesias de San Gregorio y della Vallisa. La Iglesia de Santa María del Buonconsiglio es un edificio absidal, de tres naves aún visibles hoy gracias a las excavaciones arqueológicas y las restauraciones de 1983 que inundaron completamente el área, dejando en flor los pisos de los muros y los muros perimetrales. Sostienen sólo seis de las otras columnas compuestas por capiteles corintios antiguos y despojados, que recuerdan a los que se encuentran en el patio del Castillo Suevo, probablemente pertenecientes únicamente a las dos primeras columnas de la Iglesia de Santa María del Buonconsiglio.

Altar del Borgo de Bari

Damos una vuelta por la ciudad antigua aprovechando que se ha hecho de noche, el suelo está mojado de la lluvia, de esta forma conseguimos unas bonitas y espectaculares tomas fotográficas.

Plaza de Bari

Llegamos a la Piazza Ferrarese, que toma su nombre de un comerciante de Ferrara, un tal Stefano Fabri o Fabbro, era una rama sur de Piazza Mercantile y desempeñaba un papel importante en la conexión con Porta Nuova (o di Mare o di Lecce o Australe), abierta en 1612 para facilitar la entrada de mercancías desde el puerto de enfrente. La cercana Piazza Mercantile fue la principal sede del tráfico comercial y un centro de negocios desde la época medieval. La Porta Nuova, diseñada por el ingeniero. P. Castiglione, según escribe Giulio Petroni, una de las dos puertas de acceso a la ciudad creadas en las murallas, contenía cuatro círculos en el entablamento con los retratos de Iapige, Barione, la moneda romana (símbolo de Bari) y una inscripción al rey Felipe III de España.

Calles de Bari

Día 16 de noviembre (sábado)
Ruta: Bari-Polignano a Mare

Polignano a Mare

El día comienza en el área de autocaravanas de Bari GPS N41.116530 E16.884910, la noche ha sido más tranquila porque afortunadamente ha dejado de llover. Aprovechamos el área para hacer un profundo reset.

Nuestro siguiente destino es Polignano a Mare, se encuentra a unos 30 km por una autopista gratuita bastante apañada para lo que hemos pisado hasta ahora. El día es soleado aunque la temperatura es de 16 grados.

Tenemos varias opciones de aparcamiento, al final nos quedamos con uno que anuncian turístico GPS N40.992837 E17.2300831, es el parking Marco Polo, el precio son 10 euros todo el día, está situado en la misma costa y el trayecto hasta la zona histórica es muy bonito.

Polignano a Mare es muy famoso por su situación y por las impresionantes panorámicas que ofrece esto representa que tiene una atracción especial al turismo, se nota la llegada de buses cargados de turistas. Esto hasta ahora no lo habíamos visto en ninguna localidad de las que hemos visitado.

Encuentro un gran parecido, salvando las distancias con la ciudad andaluza de Rota, está dividida en dos, una más nueva del siglo XVIII y la otra es mucho más antigua, están unidas por el puente construido en época napoleónica.

Polignano a Mare

Comenzamos la visita por la parte más antigua o centro histórico, es una maraña de calles estrechas encaladas, ofrece una arquitectura serpenteante con pavimentos empedrados. Algunas de las calles tienen salida al mar y son verdaderos balcones al mar Adriático.

El acceso general a este laberinto es por la Porta Grande o Arco della Porta, se construyó durante la renovación de las murallas de la ciudad de Polignano en 1530. Era la única vía de acceso al pueblo y a la estructura urbana de la ciudad. También había un puente levadizo colocado fuera de la puerta cuyos agujeros siguen siendo visibles. El arco se estructuró con una bóveda de cañón en la que también había un lienzo que representaba la Crucifixión de Cristo.

Conectado al Arco de la puerta están la piazzetta Fulvia Perotti es la más bonita de Polignano, dónde se encuentra la torre del Reloj que era el edificio del antiguo Ayuntamiento y la portada de la iglesia Matriz dedicada a santa María de Assunta.

Fulvia Perotti era hija de Nicola, abogada y miembro del Parlamento, y de la marquesa la griega. Era una mujer de espíritu liberal y como escritora colaboró en diversas revistas y periódicos bajo el seudónimo de Voluntas. A lo largo de su vida se dedicó a numerosas buenas obras, incluida la creación de la primera escuela profesional femenina en el sur de Italia para hijas de marineros en la ciudad de Bari. Fue presidente de asociaciones católicas, de las Damas de la Caridad y director de la Cruz Roja. Durante la Gran Guerra dirigió el Comité de Asistencia Civil que brindaba asistencia a los soldados y sus familias.

Calles de Polignano a Mare

Polignano, el Sorrento de Puglia, con las casas blancas que se reflejan en las aguas claras y azules del tormentoso Adriático, con las numerosas ensenadas y las pintorescas cuevas, se alza sobre el alto acantilado, guiado por los grandes y auspicioso vuelo de un halcón, habría encontrado refugio en su barco, y parece presenciar pacífica e inconscientemente la lucha amenazadora y silenciosa entre el mar y la tierra.

Continuando desde Porta Grande o Arco di Gesù hacia Piazza Vittorio Emanuele, aparece como por arte de magia un enorme campanario de cálido color ocre, que casi repite, con su austera sencillez, la fuerza de las antiguas galeras y, acercándose cada vez más a ella, la fachada cuspidada blanca de la Iglesia Matriz aparece en su totalidad, donde la pobreza del revestimiento de yeso contrasta abiertamente con la pátina de aquella época dio el revestimiento a las hiladas regulares de la torre.

No hay información cierta sobre los orígenes de la Iglesia, dedicada a la Santísima Virgen Asunta al Cielo y consagrada en 1295 por el obispo Guglielmo, por falta de documentos, su fundación se remonta al 104 a.C. C., en el III Consulado de Roma.

Fachada Iglesia Matriz de Polignano a Mare

El campanario, compuesto de tres plantas y 23.75 m de altura, se levanta en el lado izquierdo de la fachada y forma un edificio avanzado, de modo que crea, frente a la entrada, una zona de amortiguación elevada de tres escalones y delimitada, en el lado opuesto, por un edificio de propiedad privada.

La base de la torre, aislada por tres lados, está dividida por pilastras, con un entablamento completo cuyos marcos tienen un marcado carácter renacentista. Del lado de Via San Benedetto y hacia la entrada principal de la Iglesia, hay dos pequeñas ventanas ligeramente abiertas, con una torre cuadrada y descentradas con respecto a las aberturas superiores, que iluminan la capilla interna del Belén de luz tranquila, construido en 1503, como lo demuestra una placa encontrada allí.

En el paramento hay una ventana en cada cara, alineada con las pilastras centrales de abajo. El campanario se eleva poderosamente, apoyándose en el marco dentado del tabique, enriquecido por un elegante motivo de pilastras esquineras, así como por la variada ornamentación de la forma de los arcos de medio punto.

Puerta de la iglesia Matriz Polignano a Mare

Cabe destacar que la fachada posterior del campanario se apoya sobre la bóveda de la Capilla y que para repartir el peso de esta fachada, apoyándose falsamente en los muros laterales, se construyó un arco de relieve en el mismo muro del campanario pasando encima de la puerta de entrada de la torre, al nivel de la terraza de enfrente.

La fachada de la Iglesia, 19,40 m de altura y de anchura igual a la nave central, a excepción de la portada y la ventana superior, no presenta otros elementos decorativos y está íntegramente revestida de yeso. Sin embargo, es interesante destacar la línea de la aguja, rota a los lados en un doble hueco, que se encuentra como elemento característico en las iglesias de Apulia, que surgieron entre finales del siglo XIV y principios del Renacimiento.

De los relieves y de la fotografía se desprende un marco divisorio roto, que naturalmente debió formar parte de un alzado primitivo. Las jambas y el arquitrabe de la puerta han sido recientemente desprendidos del mortero que las recubría y, por su sobriedad lineal, parecen remontarse a una época anterior a la de la exuberante decoración de 1628. Los dos nichos se limitan por listones de pilastras apoyados sobre ménsulas y rematados en hastial quebrado, sostenidos por ménsulas correspondientes a las propias pilastras, El querubín con las alas extendidas, motivo desconectado y discordante del conjunto fuertemente modelado del conjunto arquitectónico. Entre los canecillos de los frontones hay una cartela de aristas dentadas. En la puerta hay un friso tallado con espirales de acanto, ricamente modeladas y que surgen de las colas de dos grifos enfrentados, sobre el que se alza un edículo con bajorrelieve coronado por un tímpano y flanqueado por dos pilastras. En el bajorrelieve se representa a la Virgen asunta al Cielo entre los cantos jubilosos de los Serafines, y en el tímpano está la bendición Eterna.

Púlpito de la iglesia Matriz de Polignano a Mare

La ventana parteluz de la fachada, actualmente sin columna central, está tapiada y constituye el único elemento gótico superviviente, que parece tener una franqueza estilística inconfundible, en contraste con las habituales reelaboraciones que sufrió ese estilo en la tierra de Apulia. De hecho, las arraigadas formas románicas de la arquitectura local no permitieron que el estilo gótico fuera sustancialmente aceptado aquí, por lo que en Polignano, como en otros monumentos de la provincia, el estilo florido llegó como un eco lejano.

Las ciudades de Apulia, especialmente las marítimas, que habían luchado tan duramente, a menudo hasta el cansancio, contra la dominación extranjera, sintieron durante los siglos XI y XII la necesidad de descansar y refrescarse, permaneciendo tranquilas y fieles al Reino de Sicilia y, aunque perdieron la libertad sancionada en los pactos de rendición de 1130-32, pudieron al mismo tiempo abandonarse a ese magnífico lirismo del arte, que forma la gloriosa Edad Media. Apulia, como para testimoniar a los déspotas soberanos la voluntad indomable de crear y confirmar la propia madurez intelectual y espiritual.

La Iglesia que, por su irregularidad planimetría, realmente podría considerarse construida sobre las ruinas de un templo preexistente, presenta restos pobres, pero elocuentes, de la primera construcción estilísticamente perteneciente al siglo XII.

Altar Mayor de la iglesia Polignano a Mare

El interior es un auténtico museo, una verdadera joya repleta de verdaderas obras de arte del siglo XV al siglo XXI con una forma estética que brilla por su armonía. La pintura de la contraportada y del órgano es una maravilla en consonancia con los frescos de la bóveda.

El altar completamente revestido de estuco, que se apoya en la pared derecha, junto a la puerta de la sacristía. En la pared izquierda hay dos altares de mármol, enmarcados y decorados con estucos. En el muro del fondo del crucero se sitúan tres arcos de diferente tamaño, falsamente correspondientes a las tres naves; los laterales desembocan en dos capillas de escaso valor artístico, mientras que el gran arco central, construido junto con la cúpula, aparece partido por una bóveda de crucería que delimita, abajo, el coro y, arriba, la capilla de San Vito

La panorámica más bonita y llamativa es la que nos presenta la Playa de Lama Monachile, también conocida como Cala Porto, era un antiguo arroyo que desembocaba en el mar Adriático. Es el lugar más pintoresco y fotografiado por sus impresionantes rocas en cuyo centro emerge la famosa ensenada.

Bóveda de la iglesia Matriz de Polignano a Mare

La superficie de la playa está cubierta de guijarros y cuenta con aguas cristalinas; sin embargo, puede volverse sombría rápidamente debido a los acantilados circundantes. Puedes disfrutar de las impresionantes vistas y comodidades que ofrece esta extraordinaria playa.

Es la hora de comer optamos por comprar el almuerzo en un lugar que venden comida para llevar compramos: Lasagna, Panzerotto (es una especie de empanada típica de Apulia) pagamos 20 euros y lo comemos tranquilamente con un buen aperitivo en nuestra casa.

La tarde la dedicamos para ver una parte distinta de la ciudad, comenzamos por la chiesa del antiguo monasterio de San Antonio, está abierta, pero esta tan poco iluminada que poco se aprecian las obras de arte.

Seguimos y vemos la iglesia del Purgatorio abierta, desgraciadamente en el centro de la nave se encuentran de los restos de una señora porque van a celebrar su funeral, no pasamos pero es muy bonita.

La fachada de la iglesia actual es convexa y dividida en dos órdenes por un entablamento. En la parte inferior, el portal está rematado por un arquitrabe a dos aguas esculpido con calaveras, relojes de arena y huesos cruzados: todo recuerda el culto a los muertos, una práctica cristiana que nos hace conscientes de la fugacidad de la vida y nos prepara para una serena aceptación de la muerte. Dos volutas están conectadas a la primera y segunda orden, en cuyo centro hay una única ventana de lanceta.

Naves de la iglesia Matriz de Polignano a Mare

El interior es de una sola nave con cruz latina invertida, formada a partir de las dos capillas laterales iniciales. Los tres altares policromados de factura napolitana, incluido el central, colorean y llenan la vista con numerosos ornamentos barrocos. Para acentuar una policromía muy extendida está el suelo de mayólica sobre el que destaca un águila. También son de interés artístico el coro de madera y el órgano. En el altar central un lienzo de Andrea Miglionico representa a San Miguel y las almas purgativas. Otros dos lienzos son de Vincenzo Fato: en uno está pintada la Representación Sagrada con la Virgen Inmaculada y los santos, y en el otro la Virgen con los santos Francesco da Paola, Agostino di Ippona y Andrea.

Playa de Polignano a Mare

Pasamos a la parte nueva y hay una de las plazas más importantes, piazza Caduti donde se levanta la gran imagen del cantante Domenico Modugno que grita con los brazos abiertos delante de la luna “Volare”. El pueblo no podía olvidarse porque aquí nació en 1928 aunque él se consideraba siciliano y no tuvo una buena relación con su casa natal. Es considerado el padre del pop italiano.

Es imposible visitar Polignano a Mare sin rendir homenaje a su ciudadano más ilustre, Domenico Modugno, uno de los cantautores italianos más famosos de todos los tiempos, nacido aquí en 1928. A él, en 2009, la ciudad le dedicó una medalla de bronce. Estatua de aproximadamente tres metros, obra del escultor Hermann Mejer. Lo puedes encontrar en primera línea de mar, de espaldas a la playa y orientado hacia el centro del pueblo.

Escultura de Domenico Modugno Polignano a Mare

Detente a observar el rostro del gran maestro, que observa su ciudad con los brazos abiertos, como para abrazarla en un abrazo eterno. Es casi como si todavía pudieras escucharlo cantando “Volare, oh oh”.

Polignano a Mare

El resto de la tarde la aprovechamos para pasear por las estrechas calles y disfrutar de las terrazas que dan al mar porque tenemos ocasión de fotografiar un lugar de ensueño iluminado por la luna casi llena.

Día 17 de noviembre (domingo)

Ruta: Polignano a Mare-Monopoli

Calles de Monopoli

El día comienza en el parking de pago de Polignano a Mare GPS N40.992837 E17.2300831, la noche ha sido muy tranquila porque los únicos clientes éramos las cinco autocaravanas. La mañana comienza muy soleada es muy bonita para el mes de noviembre.

Nuestro siguiente destino es la ciudad de Monopoli GPS N40.95833 E17.299018, no confundir con Monopoly, está tan cerca que apenas tenemos tiempo de recuperar la batería por el trayecto tan corto, nos separan solo seis kilómetros.

El parking que tenemos mirado es gratuito y está en el mismo puerto, nos sorprende porque ya se nos han adelantado cinco autocaravanas, pero tenemos sitio suficiente para aparcar.

Es posible que muchos de vosotros no sabíais que en Italia existe una ciudad que tiene nombre de juego de mesa: Monopoli, en la provincia de Bari. No hay que confundirla con el célebre Monopoly, ese inacabable juego de mesa que consiste en practicar la especulación para conseguir un monopolio inmobiliario entre las mejores calles de una ciudad.

Monopoli es una ciudad costera mucho más bulliciosa de las que hemos visto anteriormente, está muy bien marcado el recorrido en todas las esquinas, básicamente el centro histórico es la visita a innumerables iglesias por unas callejuelas mezcladas de blanco de casas de puerto de mar y de piedra.

Plaza Mayor de Monopoli

Lo primero que vemos es la magnífica plaza de Vittorio Emanuelle con sus 18 mil metros cuadrados es una de las más grandes de Apulia y de toda Italia. Hoy es domingo, el punto de encuentro familiar de toda la ciudad. Está dividida como en dos plazas en una está el monumento a los caídos en la primera Guerra Mundial rodeada de encinas plantadas en 1893 y la otra tiene una fuente ornamental.

Iglesia de San Doménico de Monopoli

Entramos en el centro histórico es un laberinto de iglesias y monasterios: Monasterio san Martino, iglesia de san Ángelo, san José y santa Ana. Vemos abierta solamente la de san Doménico.

El complejo conventual de San Doménico representa uno de los círculos más importantes de la cultura de Monopoli.

La Iglesia es de considerable interés no sólo desde el punto de vista artístico, sino también desde el punto de vista histórico; de hecho, se trata de un monumento de gran valor arquitectónico y un riquísimo patrimonio cultural, cada uno de los cuales da testimonio de un momento de la historia de Monopoli en un contexto cronológico que va desde finales de siglo. XV al siglo. XVIII.

La investigación realizada en el complejo conventual ha dado como resultado un interesante equilibrio cultural que ilumina la relación Monopoli-Puglia y sitúa la iglesia de San Doménico como un eficaz espejo de la situación Monopolitana, como ejemplo de las tres diferentes corrientes culturales que afectaron a la ciudad en los siglos mencionados.

En abril de 1528, mientras la peste se cobraba víctimas, 400 soldados venecianos tomaron posesión de Monopoli que, pacíficamente y exhausta por la epidemia, les había abierto sus puertas, prefiriendo así los colores de San Marcos a los españoles. El comandante de la guarnición, Andrea Gritti, hizo derribar los edificios que se encontraban fuera de las murallas, pero cerca de ellas, para evitar su posible uso por parte de los españoles que, bajo el mando del marqués del Vasto, pronto se presentarían para intentar la conquista de la ciudad. Así, entre esos edificios, también fueron demolidos el convento y la iglesia de Santa Maria della Nova con los tesoros artísticos que ciertamente contenían. Los frailes, sin embargo, ya el 20 de agosto de 1530, recibieron permiso para construir un nuevo convento.

Rosetón de la Iglesia de San Doménico de Monopoli

Los padres predicadores habrían fundado su iglesia, extramuros, en la zona de las fuentes, y ésta se habría llamado Santa Maria Nova, como la iglesia dominicana de Florencia, querida por Dante. Aquí Fra Reginaldo abrió su estudio de prior y miniaturista, que tanta fama le daría. Probablemente aquí, en la antigua iglesia, antes de ser destruida durante el asedio español, "aterrizó" el precioso panel de Giambellino, hoy en la pinacoteca provincial de Bari Stefano da Putignano, finalmente trabajado para los dominicos de Santa María Nova. Cuando se reconstruyeron intramuros el convento y la iglesia, a finales de siglo. XVI y principios del XVII, los dominicos confirmaron el nivel intelectual de la Orden y el gusto por el arte en los dos siglos siguientes.

La iglesia tiene tres naves, se levanta con cúpula y remata con un ábside gótico. El trabajo de la piedra, el bordado de la decoración, desde los marcos de las puertas hasta el arco triunfal del presbiterio, desde los capiteles hasta los altares barrocos, los sutiles recursos estructurales como las estrechas naves y la sucesión superior de las ágiles bóvedas, son su riqueza. Los estilos también se superponen: la nostalgia gótica aparece cerca de la cúpula renacentista; las místicas tarántulas de los altares de Salento responden a los marcos sofisticados y amanerados de las puertas a los lados del ábside. La primera a la derecha, en la capilla del Rosario, parece ser de Manieri, que trabajó en Monopoli para la iglesia benedictina de San Leonardo entre 1741 y 1742.

Bóveda de la Iglesia de San Doménico de Monopoli

Los otros dos están a la izquierda, el primero con los dominicanos en la gloria y el tercero con Santo Domingo. El santo español también está en el techo con la Virgen y Santa Catalina de Siena, obra de Gerolamo Cenatiempo (1703); todavía se encuentra en el cuadro de Palma il Giovane, en la pared izquierda del crucero, visitado por tres santas, en el milagro de Soriano. Una vez fuera de la iglesia se puede admirar la fachada, conocida por su rosetón y sus preciosos bordados. Pero también por las inserciones en el eje central o línea alba de la centralidad: “Cristo coronado de espinas”, “San Doménico”, “y la Virgen entronizada con el Niño” en la cúspide: una figura vertical como en las mejores representaciones clásicas. Desde el siglo XVI, San Doménico fue, con sus artistas y escritores, un esplendor de "luz querubín", como dice Dante, una luz de cultura y civilización artística.

El convento, hoy cuartel de policía, conserva su antigua nobleza: el claustro luminoso, el marco de entrada clásico, las galerías renacentistas de la Piazza XX Settembre.

Iglesia de San Doménico de Monopoli

Seguimos nuestro camino por el Borgo de Monopoli hasta llegar a la plaza de la Catedral, está dedicada a Santamaría della Madia, es la patrona de la ciudad. El templo de estilo románico comenzó a construirse en 1107, pero no pudo concluirse por falta de vigas en el techo.

Catedral Maria Santissima della Madia de Monopoli

En 1117 ocurrió el milagro cuando una balsa entro por el puerto con el icono de la Virgen. Era la balsa tan grande que la madera la utilizaron para construir la techumbre de la catedral.

El aspecto románico permaneció inalterable hasta 1442 en que dos de los tres campanarios resultaron dañados por el asedio del marqués del Vasto en 1528. En 1686 se derrumbó la torre que quedaba, causando cuarenta muertos.

Seguimos nuestro camino hasta llegar a la plaza de la Catedral, está dedicada a Santamaría della Madia, es la patrona de la ciudad. El templo de estilo románico comenzó a construirse en 1107, pero no pudo concluirse por falta de vigas en el techo.

La Basílica Catedral Maria Santissima della Madia, a menudo referida como la Catedral de Monopoli, es un edificio notable que encarna el rico tapiz histórico. Con orígenes que se remontan al siglo VI d.C., la catedral ha experimentado numerosas transformaciones, cada capa añadiendo a su significado arquitectónico y cultural. El viaje histórico de la basílica comenzó con la construcción de una basílica paleocristiana dedicada a Santa Maria in Trasporto. Sin embargo, fue el evento milagroso de 1117, cuando una balsa que transportaba el icono bizantino de la Virgen y el Niño, conocido como la ‘Madia', llegó a las costas de Monopoli, lo que realmente definió su legado. Este icono, que se creía huía de la persecución iconoclasta, catalizó la construcción de una catedral más grande para albergar el artefacto venerado (fuente).

Nave de la Catedral Maria Santissima della Madia de Monopoli

La narrativa arquitectónica de la catedral es una mezcla fascinante de estilos románicos y barrocos, reflejando las sensibilidades artísticas en evolución a lo largo de los siglos. La fachada románica, caracterizada por su simplicidad y proporciones armoniosas, contrasta con el opulento interior barroco, que presenta intrincados estucos, frescos y mármoles policromados. Características notables como el campanario de 80 metros de altura y la bellamente adornada Capilla de la Madia realzan aún más su atractivo (fuente).

La veneración de Maria Santissima della Madia, la patrona de Monopoli, está profundamente arraigada en el tejido cultural de la ciudad. La Fiesta anual de la Madonna della Madia el 15 de agosto es un testimonio de esta devoción duradera, atrayendo peregrinos y visitantes de lejos para participar en las vibrantes celebraciones.

La construcción de la nueva catedral comenzó en 1107, incluso antes de la llegada de la Madia, bajo el patrocinio del Arzobispo Pedro. Esta estructura románica, completada en 1117, presentaba un diseño basilical con tres naves, un presbiterio elevado y una cripta. La llegada de la Madia motivó aún más embellecimientos, incluida una capilla dedicada para albergar el sagrado icono.

Púlpito de la Catedral Maria Santissima della Madia de Monopoli

A lo largo de los siglos, la catedral experimentó varias renovaciones y expansiones, reflejando los estilos arquitectónicos en evolución y las ambiciones de sus patrones. En el siglo XVIII, durante el período barroco, el interior sufrió una transformación dramática. La simplicidad románica dio paso a decoraciones opulentas, con intrincados estucos, frescos y mármoles policromados adornando las paredes y los techos. Sin embargo, la fachada conservó su carácter románico original, aunque con la adición de un portal barroco y una ventana rosetón.

Elevándose sobre la ciudad, el campanario de 80 metros de altura es un punto de referencia prominente en Monopoli. Construido en el siglo XVI, reemplazó una estructura románica anterior y ofrece vistas panorámicas de la ciudad y el Mar Adriático.

En 1786, trece años después de la consagración, para proteger el cementerio de los fuertes vientos provenientes del mar, Giuseppe Palmieri construyó en el lado derecho de la fachada un muro de treinta y tres metros de altura, comúnmente llamado muro, donde 10 de las 12 estatuas fueron colocadas del antiguo retablo del siglo XVI (como San Francisco, San Domenico, Isaia , Geremia , Ezequiel ) probablemente obra de Ludovico Fiorentino, activo en el siglo XVI

Reliquia Catedral Maria Santissima della Madia de Monopoli

En la actualidad la catedral presenta una planta tipo basilical con tres naves y un aspecto barroco, pero no es nada recargado. Las paredes y columnas están forradas de mármol que parece nácar, el ritmo y la armonía viene marcado por el color de los mármoles que oscila entre los colores: siena, siena tostado, amarillo, tierras, marrones con incrustaciones verdes. Es tal el estado que producen los brillos que pareces estar en el verdadero cielo.

Entramos cuando se está celebrando la misa del domingo, es cantada y oficiada en italiano, no podemos perder la ocasión de estar obnubilados ante semejante belleza y permanecer atentos.

Una vez finalizada la misa podemos contemplar la catedral iluminada y subir al camarín de la Virgen donde se encuentra el magnífico icono que fue víctima de la persecución iconoclasta, se convirtió en el símbolo de la protección divina que dura más de mil años. Ubicada a la izquierda del altar mayor, esta capilla alberga el venerado icono de la Madonna della Madia. La capilla en sí es una obra de arte, con ornamentadas decoraciones y un relicario de plata que contiene un fragmento de la balsa original que transportó el icono.

Capilla Triunfo de la Virgen, Catedral Maria Santissima della Madia de Monopoli

La capilla, que representa típicamente el Triunfo de la Virgen, posee un valioso altar con mármoles policromados alternados, elevados por cuatro columnas de mármol verde, sobre pedestales de razonable altura, rematados por frisos. El icono de la Virgen, con rasgos similares a las numerosas Madonnas bizantinas de Apulia, domina toda la capilla: a los lados del icono, sobre pequeños estantes, se encuentran las estatuas de San Miguel y San José de Giuseppe Sanmartino, autor del famoso Cristo Velado. El marco plateado de la imagen de la Madonna della Madia data del año 1720.

Madonna della Madia, Catedral Maria Santissima della Madia de Monopoli

La capilla está enriquecida por varios lienzos del siglo XVIII con Historias de la Virgen María de Michele del Pezzo y por dos pinturas de Pietro Bardellino que representan la Lucha Iconoclasta, casi la razón etiológica de la llegada del icono a las costas Monopolitanas, y el Milagro de la balsa, que presenta el insólito escenario del desembarco en una mañana de verano, quizás en contraste con la bárbara oscuridad del primer cuadro. Frente a la capilla de los Mártires se puede ver un ciclo pictórico titulado La Venida Milagrosa de la Madonna della Madia, antiguamente colocado en la sacristía de la capilla.

Ábside la iglesia san Romualdo de Monopoli

Un elemento muy importante es el aljibe municipal que se encuentra bajo la cripta, fue testigo de otro de los milagros de la Virgen. En un año de sequía el nivel del agua bajó tanto que la ciudad estaba asustada, sacaron a la Virgen en procesión y no llovió. A alguien se le ocurrió la idea de cortar un alero de madera de la bóveda de la catedral, aquellas vigas que la Virgen trajo en su barco, no es muy grande como treinta centímetros, lo echaron al aljibe y poco a poco empezó a subir el nivel del agua sin llover, todavía se guarda en una urna ese trozo de madera.

A la salida de la iglesia se encuentra el acceso a la cripta, es de pago 5 euros, la visita es guiada en exclusiva por estudiantes.

La cripta es un importante yacimiento arqueológico donde se ha sacado a la luz el ábside de la antigua iglesia paleocristiana, el antiguo barrio romano, numerosos arcos y las antiguas tumbas de los obispos que luego fueron prohibidas en la época de Napoleón.

En 1972, durante unas restauraciones del Templo del siglo XVIII, surgió la oportunidad de intentar una localización precisa de la antigua Catedral románica. La forma más sencilla y directa era explorar el cementerio de los obispos, que había sido inaccesible durante aproximadamente un siglo debido al suelo de mármol que se superponía a las trampillas de acceso. El obstáculo se sorteó reabriendo antiguas brechas en la zona baja de la iglesia, accesible desde establos privados y desde una zona utilizada como pequeño teatro.

Arquitrabe la iglesia san Romualdo de Monopoli

Durante los trabajos de restauración de la catedral, que comenzaron en 1986, se hicieron descubrimientos interesantes. Precisamente con la intención de encontrar la cripta de la catedral del obispo Romualdo, se iniciaron excavaciones en el gran entorno subterráneo bajo el crucero de la catedral barroca; Nada más retirar el suelo salió a la luz toda la zona del ábside de una cripta románica, con tumbas altomedievales de las épocas romana, helenística y mesapia, superpuestas a restos de asentamientos de la Edad del Bronce. Particularmente sugerente resulta el uso ininterrumpido con fines sagrados, desde hace al menos 2400 años, de una zona habitada desde tiempos prehistóricos, además la antigüedad de los orígenes de la ciudad se vuelve irrefutable.

Los restos de la cripta descubiertos podrían clasificarse como parte de la arquitectura románica madura y podrían estar relacionados con una importante iglesia de planta basilical, cubierta con cerchas, bajo cuyo crucero se encontraba una cripta de nave con bóvedas de crucería. Se pudo demostrar (gracias a la perfecta correspondencia de las medidas del edificio encontrado con las relatadas en la vista pastoral de 1740 de Monseñor Della Gatta) que la cripta encontrada pertenecía a la Catedral construida por Romualdo en 1107.

Cofradía del S. Sacramento en la iglesia san Romualdo de Monopoli

Las intervenciones de reutilización, acordadas entre la Parroquia de la Basílica Concatedral, la Región de Puglia y las Superintendencias Arqueológica, Arquitectónica y de Archivo, han llevado a la creación de un museo rico e inusual espacio.

La cripta de la Catedral románica, recientemente conectada con la cripta de la Cofradía del Santísimo Sacramento, conserva preciosos restos escultóricos y decorativos románicos, góticos y renacentistas que pertenecieron al antiguo Templo de Romualdo, derribado en 1742. También se expone el interesante material El arquitrabe del siglo XII, una espléndida escultura de excepcional fuerza expresiva y dramática, que se encuentra entre las obras de arte más preciosas de Monopoli. El arquitrabe narra la muerte y resurrección de Cristo para la salvación de los hombres. La historia se divide en cinco paneles animados por símbolos, personajes, figuras del Nuevo y Antiguo Testamento, profetas, ángeles y santos.

La cripta alberga debajo espacios y restos de arquitectura de épocas anteriores: tumbas mesápicas y helenísticas con hallazgos de gran interés. Entre otras, una extraordinaria trozzella de bronce, excepcional porque está realizada en metal y no en cerámica como todas las encontradas hasta ahora.

Museo de la Cripta iglesia san Romualdo de Monopoli

Una continuación ideal de esta discusión es la rica colección privada de Brígida, recientemente donada a la Catedral. La colección, formada por numerosos hallazgos que datan del siglo VII al II a. C., descubiertos durante las excavaciones realizadas en la zona de Monopoli, nos proporciona elementos válidos para comprender y reconstruir la historia de nuestra ciudad en las salas de la cripta arqueológica descubierta durante las excavaciones y construcción del museo, o encontrada en el pasado dentro del territorio ellos monopolizan.

Es la hora de la comida y caminamos por recomendación hasta la Cala Portavecchia, al final nos decidimos por el restaurante Gallo Nero, pedimos en antipasto, entrante muy bueno, un plato de pescado frito del día, unos orecchiette, es la paste con forma de oreja mas típica de Apulia, el pan y la bebida, pagamos 42,50€.

Nuestra siguiente hora es pasear sin rumbo por el puerto que tiene entrada por el Arco Porto Vecchio, describe una panorámica difícil de olvidar con los barcos de madera azul en el mar rodeados de palacios cuyas balconadas se asuman al Adriático para asistir a la fiesta más importante de la ciudad, todos los 14 de agosto el icono de la Virgen sale en procesión desde la catedral hasta el puerto donde llegó y los más pudientes dueños de los palacios no se podrían perder esa celebración porque recibían las indulgencias.

Cristo en la cripta de la iglesia san Romualdo de Monopoli

El casco histórico y muchos de sus edificios pueden datarse de la época altomedieval (es decir, desde la caída de Roma hasta el año 1000) y hasta conserva trazos de su muralla que han sido datados en el siglo V a.C., pues fueron los mismos griegos quienes fundaron el asentamiento. Han sido muchos los que han tenido el poder sobre esta hermosa ciudad a lo largo de los siglos: ostrogodos, bizantinos, normandos, franceses de la casa de Anjou, aragoneses, venecianos y españoles, que otorgaron a Monopoli el estatus de «ciudad libre», todos se sucedieron aportando valiosos detalles patrimoniales a la ciudad.

Lugomare de Monopoli

Paseamos por el lugomare de Monopoli o Paseo marítimo sigue sinuosamente los contornos de la costa y las calas, hasta llegar a la playa de Porto Rosso, la más bella de Monopoli, debido a las vistas del centro histórico, se considera una verdadera postal de la ciudad, un punto panorámico de gran impacto visual que ofrece una vista impresionante del mar y de las antiguas murallas de la ciudad. La playa es libre, no muy grande, compuesta de arena fina, una cueva, un pequeño pinar, un fondo marino libre de rocas y agua cristalina y por ello es muy popular entre los lugareños. Hay un quiosco con socorrista, se pueden alquilar tumbonas, está el Read Beach Bar y desde el acantilado se puede disfrutar de una vista grandiosa y única de la ciudad.

Iglesia de santa María del Sufragio de Monopoli

Nuestro siguiente punto es la iglesia de Santa María del Sufragio, también conocida como la iglesia del Purgatorio, es el último día para todos los ciudadanos de Monopoli, si quieres ir al cielo.

La iglesia de principios del siglo XVIII tiene una puerta en bronce que representa el triunfo de la muerte con dos esqueletos centrales que invitan a pensar la importancia que representa la vida.

Sin embargo, esta iglesia tiene una historia interesante. La Confraternidad de la Intercesión por las Almas del Purgatorio (una organización de hermandad católica) se había formado y tenía oficinas en la catedral. El 20 de septiembre de 1686, el campanario de la catedral se derrumbó y cayó sobre las casas circundantes, matando a 40 personas. La confraternidad compró el terreno y se dispuso a construir una iglesia en memoria de los que perecieron. La construcción se inició en 1687 y se completó en 1700. La confraternidad también se hizo cargo de la decoración de la iglesia, trayendo la pintura de la Madonna del Suffragio de Nápoles, del artista Paolo de Matteis, para colocarla detrás del altar. Pero a pesar de esta y otras obras, la característica principal no es el arte sino los huesos.

Momias de la Iglesia de santa María del Sufragio de Monopoli

La iglesia tiene una colección macabra, algunos podrían decir espeluznante, de motivos de calaveras y huesos cruzados tallados y grabados por todas partes, una característica común en las "iglesias del purgatorio". Pero también hay un grupo heterogéneo de momias, envueltas en túnicas blancas con bordes carmesí. La extraña fascinación por los esqueletos le da un aire de extraña intriga que atrae a los visitantes a verlo por sí mismos.

El interior de la iglesia conserva cinco altares, incluido el altar mayor de estilo barroco clásico realizado en “piedra de Leccese”. El cuadro pintado de Sainte-Marie du Suffrage ubicado en el centro del altar mayor está rodeado por pilares y columnas salomónicas con capiteles corintios y cada elemento del mobiliario litúrgico incluye decoraciones vegetales naturalistas y estilizadas, querubines, frisos , coronas y estatuillas de santos. . La iluminación a ambos lados del altar mayor resalta la blancura de la piedra, que contrasta con algunos elementos dorados. Los demás altares, uno de los cuales es visible desde el exterior a través de la ventana, están realizados con materiales menos nobles. A través de la ventana podemos ver vitrinas apoyadas en la pared, rematadas por un tímpano que alberga nueve esqueletos en posición de pie, restos de ciudadanos fallecidos entre 1770 y 1830, entre ellos siete hombres, una mujer y una niña con cristal como ojos.

Momia de niña de la Iglesia de santa María del Sufragio de Monopoli

Desde el Concilio de Trento, una renovación teológica redefine ciertas representaciones como las de la muerte y el purgatorio. Este último es afirmado por el canon católico como un lugar sagrado y distinto del infierno y del paraíso, que permite al difunto expiar sus pecados. En la continuidad del camino que emprenden los fieles al llegar a la muerte, ciertos ritos, como el acto de momificación, sacralizan el esqueleto liberado “purgando” su alma.

Las momias, después del Edicto de Saint-Cloud de 1804, se pueden conservar extra-moenia y exhibir en vitrinas. Estos difuntos formaban parte de una misma cofradía, como lo demuestra su vestimenta negra, sobre la que están cosidas lenguas de fuego rojo, que evocan llamas purificadoras

Momias de la Iglesia de santa María del Sufragio de Monopoli

Es algo macabro pero a la vez es fascinante ver lo bien conservadas que están y sus gestos, una de ellas te mira con prudencia mientras esconde la cabeza, un significado de vergüenza.

Puerto viejo de Monopoli

El centro histórico está protegido por enormes murallas que a lo largo de los siglos hicieron que Monopoli fuera difícil de conquistar, incluso para los guerreros sarracenos. Se entra por la Puerta Vieja. Se encuentra justo al lado de la playa del mismo nombre, Cala Vecchia, a la que se accede bajando un tramo de escaleras de piedra.

Caminando por la carretera que bordea las murallas de la ciudad te topas con la torre de Santa María, que sirvió para proteger la ciudad en siglos pasados. Aquí se pueden ver algunos cañones de 1850 de la fortaleza de Gaeta. Estos fueron regalados a la ciudad por el rey Vittorio Emanuele II para que sirvieran como bolardos de amarre.

A la izquierda del Castillo se encuentra el antiguo puerto, escenario de los barcos de pesca y de los gozzi, pequeñas embarcaciones de remos utilizadas por los pescadores para pescar en la costa. El puerto de Monopoli, del que tenemos primeras noticias en el siglo V a.C., está dividido en cuatro ensenadas: Porto Vecchio, Cala Batteria, Cala Fontanelle y Cala Curatori.

Para terminar el día solamente nos queda caminar hasta el castillo español de Carlos V, formaba parte del sistema defensivo diseñado para defenderse de los turcos y de los venecianos. Era administrado por el virrey Pedro de Toledo.

Puerto viejo de Monopoli

El Castello di Carlo V se erige como un testamento monumental a la arquitectura militar renacentista y la compleja historia de la región mediterránea. Esta fortaleza, encargada por Carlos V, Emperador del Sacro Imperio Romano, a mediados del siglo XVI, fue construida para fortificar el Reino de Nápoles contra incursiones otomanas y ataques piratas. Construido bajo la dirección de Don Pedro de Toledo, el virrey español de Nápoles, la ubicación estratégica del castillo en el mar Adriático lo convirtió en una pieza esencial de la red de defensa del sur de Italia.

Castillo Carlos V de Monopoli

El diseño del Castello di Carlo V refleja los principios de la arquitectura militar del período renacentista. El castillo fue construido con un plan cuadrangular, con bastiones robustos en cada esquina para proporcionar una cobertura defensiva integral. Las paredes fueron construidas utilizando piedra caliza local, que proporcionaba tanto fuerza como atractivo estético. La entrada principal estaba fortificada con un puente levadizo y una reja de hierro, típicos de las estructuras defensivas de la época.

El interior del castillo fue diseñado para albergar una guarnición de soldados, con cuarteles, almacenes y armerías integrados en la estructura. El patio central servía como campo de entrenamiento y lugar de reunión para las tropas. El castillo también incluía una capilla, reflejando la importancia de la religión en la vida diaria de los soldados estacionados allí.

A lo largo de los siglos XVI y XVII, el Castello di Carlo V desempeñó un papel crucial en la defensa de Monopoli y la región circundante. La posición estratégica del castillo le permitía monitorear y controlar el tráfico marítimo a lo largo de la costa adriática. Sirvió como un disuasivo contra los ataques piratas, que representaban una amenaza significativa para las comunidades costeras del sur de Italia durante este período.

Castillo Carlos V de Monopoli

Además de su rol defensivo, el castillo también funcionaba como centro de administración y gobierno. El gobernador local residía dentro del castillo, supervisando la administración de justicia y la recolección de impuestos. Este doble papel como centro militar y administrativo subrayaba la importancia del castillo en la estructura de poder regional.

A lo largo de los siglos, el Castello di Carlo V sufrió varias modificaciones y renovaciones para adaptarse a las tecnologías militares y necesidades estratégicas cambiantes. A finales del siglo XVII, el castillo se modernizó para acomodar artillería, con la adición de nuevas emplazamientos de armas y paredes reforzadas. Estos cambios reflejaban la naturaleza evolutiva de la guerra y la creciente importancia de la artillería en la estrategia militar.

Durante los siglos XVIII y XIX, la importancia militar del castillo disminuyó gradualmente a medida que emergían nuevas tecnologías y estrategias defensivas. Sin embargo, continuó sirviendo como un símbolo del patrimonio histórico y cultural de Monopoli. A principios del siglo XX, el castillo fue reutilizado para uso civil, albergando varias oficinas municipales e instituciones culturales.

Calles de Monopoli

 

Día 18 de noviembre (lunes)
Ruta: Monopoli-Alberobello

Trullis de Alberobello

El día comienza en el parking gratuito y céntrico de Monopoli GPS N40.95833 E17.299018, la noche ha sido muy tranquila aunque en estos aparcamientos tan céntricos hay mucho más movimiento. La mañana comienza con un sol radiante y una temperatura de 17°C, que no está mal para esta época del año.

Nuestro siguiente destino es la ciudad de Alberobello, está tan cerca, solo a unos 20 km., subiendo por una sierra con un mar de olivos. El paisaje, el color y el olor son muy parecidos a Jaén.

Alberobello se ha hecho muy famoso y se encuentra dentro de la ruta turística de todos los circuitos mundiales de turismo, está declarado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Esto desgraciadamente se nota en las visitas por sus calles.

Alberobello es la capital de los trullos, construcciones de piedra desde tiempos inmemoriales, durante el siglo XX estás construcciones eran abandonadas por las dificultades de vida que tienen, ahora todas se han rehabilitado y es una moda entre la gente más pudiente poder comprar un trullo.

Calles Alberobello

Los trullos se construían generalmente como habitaciones o almacenes. El trullo era una típica construcción campesina, donde la usaba era la familia que cultivaba la tierra del patrón, podía disponer de una protección donde descansar y guardar los instrumentos de labranza.

Tradicionalmente, se construían sin mortero. Este tipo de mampostería es típica de la zona, donde la mayor parte de los campos están separados por muros de piedra ejecutados en seco. En origen, la estructura cónica se habría erigido directamente sobre el terreno, pero la mayor parte de las estructuras que perduran se apoyan en muros perimetrales.

Los espesos muros de los trullos se construían con una técnica particular de superposición de piedras y, frecuentemente, se colocaba una capa de barro para mantener el ambiente interno fresco en el verano y caliente en el invierno.

En la cima de cada trullo, se colocaba una piedra o pináculo, a modo de «clave» del techo cónico.

Se dice que cuando el patrón se aproximaba, con la intención de cobrar el «derecho de moradía» de los campesinos, estos, retirando una sola piedra demolían el techo para que pareciera un simple montón de piedras. El pináculo podía ser uno de muchos diseños, elegido por su simbolismo. Además, el propio cono podía tener un símbolo pintado sobre él. Tales símbolos pueden ser planetarios, el malochio (mal de ojo), la cruz, un corazón, una creciente y estrella, o algunos otros.

Calles trullis de Alberobello

Con el paso del tiempo este tipo de arquitectura se fue extendiendo por los pueblos y ciudades de la zona por la durabilidad, adaptación al terreno y por su habitabilidad, hasta constituir una arquitectura única en el mundo.

Llegamos a Alberobello y el parking público que teníamos referenciado tiene actualmente la tan temida señal de tráfico prohibidas autocaravanas, junto a ella una que indica área costa camper a 100 metros de Trullis GPS N40.782987 E17.233435. Pues nada, solo es seguirla hasta que llegamos a un gran parking con sombra de olivos, ya sabemos que este árbol no da sombra. Es perfecta, precio 22 euros con todos los servicios, incluido wifi.

Nuestro primer destino es el barrio Distrito Monti, estás casas Trullis están en diferentes zonas y forman puñados y calles. Es el barrio más grande y al que todos los turistas acuden primero. Está formado por unos 1000 trullis, será imposible no pensar en sacar la foto perfecta. El más conocido es el trullis siamés, son dos casas independientes fusionadas en el centro, también es conocido como el trullis del amor.

Distrito Monti deAlberobello

Las casas del barrio, muchas de las cuales ahora se utilizan con fines comerciales, están alineadas a lo largo de ocho calles paralelas (Via Monte Nero, Via Monte S. Marco, Via Monte S. Gabriele, Via Monte S. Michele, Via Monte Sabotino, Via Monte Santo, Via Monte Adamello, Via Cadore) que cortan longitudinalmente el tejido urbano. Se destacan Via Monte Nero, Via Monte Pasubio, Via Monte S. Michele y Via Monte Sabotino, a lo largo de las cuales se encuentran las casas más antiguas. Estos, en algunos casos, están flanqueados por vestidores decimonónicos de terracota, con cal, dotados de ventanas y balcones que aumentan los volúmenes habitables.

El Reglamento de Policía Urbana y Rural data de 1843 y prohibía a los alberobello construir en seco como se practicaba hasta ahora. Esta disposición debía observarse en todas las calles de la ciudad, excepto en Strada Monti que, al estar habitada por gente pobre, habría estado exenta. Esta particular condición de pobreza y la normativa antes mencionada han garantizado el mantenimiento y la conservación sustancial de todo el tejido urbano que, antes del abandono definitivo de la técnica constructiva tradicional, contaba con al menos dos mil trulli.

Con Real Cédula de 1910 todo el distrito fue declarado monumento nacional con la siguiente motivación:

Cúpulas de trullis en Alberobello

El barrio de Monti, excepcional por sus trullos, no debe verse desfigurado por edificios modernos que modifican la línea característica del paisaje, ya que tiene un importante interés público y, por lo tanto, está sujeto a las disposiciones para la protección de las antigüedades y las bellas artes.

En 1923, el Ayuntamiento decidió colocar una placa en la fachada de una casa, situada al principio de Via Monte S. Gabriele, que conmemora la visita de Umberto II y en su honor bautizó la zona como Zona Monumental Príncipe de Piemonte.

Subiendo y subiendo llegamos a la iglesia trulli, objetivo era que esta iglesia fuera un proyecto realizado completamente por alberobelleses, se ideó con una estructura característica de los trullos, incluida las cúpulas con forma de cono.

Corría el año 1910, cuando Rione Monti fue declarado Monumento Nacional, por tanto, se prohibió la construcción de edificios modernos para no estropear la originalidad de la zona de los trulli. Por ello, y para frenar la expansión del protestantismo entre sus habitantes, el por aquel entonces párroco, Antonio Lippolis, decidió construir este templo. En primera instancia, el cura quería que la nueva iglesia fuera uno de los primeros templos del mundo en estar consagrado al Rey del Universo, pero finalmente se dedicara a san Antonio de Padua, por ser llamado “el martillo de los herejes”, por las batallas realizadas contra las herejías.

Iglesia Trulli de Alberobello

El objetivo era que esta iglesia fuera un proyecto realizado completamente por alberobelleses, de hecho, fue diseñada por Martino De Leonardis, quien la ideó con una estructura característica de los trullos, incluidas las cúpulas con forma de cono y levantada por los maestros de obras Tommaso Marzano y los hermanos Francesco y Cosimo Romano, todo ello bajo la dirección del párroco Antonio Lippolis.

La iglesia fue construida entre los años 1926 y 1927, e inaugurada el 13 de junio de este último año, festividad de san Antonio de Padua. Tres caras, una central y dos laterales, embellecen la fachada del templo, sobre el cual se levanta una cúpula cónica, construida con la técnica tradicional del trullo, que mide 21,50 metros de altura, la cual, a su vez, sostiene un lucernario de base cuadrada que se eleva otros 3,20 metros. El campanario, de 18,90 metros de altura, sobresale del perímetro y se eleva de forma autónoma respecto a la fachada.

Su planta es de cruz griega contiene pilares que soportan arcos de medio punto que forman cuatro bóvedas, con una altura desde el suelo de hasta 7,60 metros. El interior de la iglesia guarda algunas obras interesantes, como el mural l'Albero della Vita (El Árbol de la Vida), acompañado con el majestuoso Crucifijo, la pintura de Cristo Rey, los bajorrelieves de Don Guanella y el altar de san Antonio con las tablas descriptivas de su vida, todas ellas realizadas por Adolfo Rollo.

Cristo en la iglesia Trulli de Alberobello

Es especialmente importante el majestuoso Cristo en la Cruz que preside el ábside de la Iglesia, consagrada a Cristo Rey y dedicada a San Antonio de Padua, realizado por el artista Adolfo Rollo en 1949 por encargo directo del fundador de la iglesia, el párroco de aquel entonces, Antonio Lippolis, además de encargarle otras obras. También podemos ver las estatuas de Santa Rita da Cascia y San Giuseppe, la de la Piedad y una obra pictórica en la que se representa a la Inmaculada Concepción.

En 1945 el templo se convirtió en iglesia parroquial, separándose del territorio que abarcaba la iglesia matriz, la de Santi Medici, en la cual fue administrador el propio Lippolis, hasta la llegada de los Siervos de la Caridad (Padres Guanelianos) en 1952. En 1960 la iglesia sufrió numerosas transformaciones, entre ellas, el revestimiento de piedra de las paredes y del suelo, lo que alteró su belleza original. En el año 2004 el monumento volvió a ser objeto de trabajos de restauración para darle su aspecto original.

Como las distancias son cortas en Alberobello decidimos regresar al área para tomar un aperitivo y almorzar en la autocaravana, además aprovechamos para descansar un ratito.

Atardecer en Alberobello

Es la hora del atardecer y dicen que el mejor sitio para verlo con el paisaje de fondo de los trullos es subir hasta el mirador de la iglesia de Santa Lucía, verdaderamente es emocionante, pero dura escasos minutos, enseguida la noche se hace cerrada.

La iglesia de Santa Lucia es realmente sencilla, tanto por dentro como por fuera. El edificio no tiene crucero. La construcción comenzó en 1834 y a lo largo de los años fue remodelado, ampliado y renovado muchas veces. La iglesia está dedicada a Santa Lucía. En 1904, el titular de la iglesia pudo recibir las reliquias de Santa Lucía en Venecia.

Es interesante que en la iglesia se pueda ver a Cristo no sólo en la cruz, sino también en un ataúd de cristal con una estatua.

Nuestro siguiente destino es el súper trullo de la Casa Pezzolla, es un complejo de 15 conos interconectados formando un único trullo. Ahora es el museo del Territorio, precio 3 euros.

Este gran trullo era propiedad del médico de la ciudad y es una casa muy compleja porque debía ir comprando las casas de los vecinos y uniéndolas.

Iglesia de Santa Lucía de Alberobello

Levantar un trullo requiere la sencillez y la facilidad de la lógica arquitectónica. Cuando cada material se emplea para lo que ha nacido, y los espacios surgen de la propia necesidad de un uso, la imagen final no puede ser sino la belleza.

Interior de la Casa Pezzolla de Alberobello

La vivienda se compondrá por la sumatoria de trullos, entendidos como el núcleo unos 30m2 rodeado por muros de un metro de espesor, y cubiertos con una cúpula en saledizo terminada en pináculo.

Este conjunto unido, cuyos volúmenes han surgido de manera orgánica por “gemación” se llama trullaia, y en sus espacios se desarrolla la vida familiar. Suelen estar constituidos por un trullo principal al que se accede directamente desde la calle, y que se destacará con la cúpula más alta de la vivienda, siempre distinguida con un símbolo pintado en cal, cuyo origen es aún discutido. A ésta se le adosan los trulli menores que albergan usos como el dormir, calentarse, cocinar.

De camino por el centro podemos ver La Casa del Amor, representa una auténtica transición técnico-constructiva de las primeras casas trullo a la forma de construir las viviendas del siglo XIX.

Construida a partir de 1797 por Francesco D'Amore, fue la primera casa de Alberobello oficialmente en terracota, es decir, con uso de mortero.

Casa del Amore en Alberobello

Monumento nacional desde 1930, restaurada en 1951, la Casa D'Amore alberga actualmente el Departamento de Turismo.

Subimos hasta la iglesia principal de Alberobello, está dedicada a san Cosme y san Damián. Su fachada, orientada al sur y caracterizada por un gran pórtico y dos torres.

En 1609 existía en Alberobello una capilla dedicada a la Santísima Virgen de las Gracias; en cambio, el culto a los santos Cosme y Damián está atestiguado a partir de 1636.

El obispo de Conversano Giuseppe Palermo elevó el lugar de culto a iglesia parroquial en 1665, pero después de cinco años, en 1670, la disposición fue revocada a instancias de la familia Acquaviva d'Aragona.

A partir de 1725 la iglesia se vio afectada por ampliaciones; A partir de 1797 renació en la comunidad de Alberobello el deseo de autonomía parroquial, que luego fue concedida el 16 de marzo de 1814 con el territorio desmembrado de la matriz de Noci.

Iglesia de Alberobello

Entre 1881 y 1885 se reconstruyó la fachada según un diseño del arquitecto Antonio Curri; Posteriormente, el resto del edificio también se vio afectado por una renovación según su diseño, de la que sólo no se levantó la cúpula.

La iglesia parroquial fue declarada santuario el 12 de septiembre de 1938 y en 1966 se instaló el nuevo altar de mármol y el 18 de febrero de 2000 también se confirió a la iglesia el título de basílica menor.

La fachada de la iglesia, orientada al sur y caracterizada por un gran pórtico, tiene una gran serliana en el centro que permite el acceso al portal de entrada arquitrabado y a los lados otros dos pasillos coronados por ventanas con parteluces; la fachada también está adornada con pilastras y semicolumnas corintias que sostienen el entablamento dentado y el tímpano triangular.

Sobre la fachada se elevan los dos campanarios gemelos, cada uno de los cuales tiene, a la altura de la cella, a cada lado una serliana protegida por una balaustrada y está coronado por un chapitel piramidal apoyado sobre el tamboril.

Patronos de la iglesia de Alberobello

El interior del edificio, de planta de cruz latina con crucero, se compone de una sola nave, presidida por capillas laterales intercomunicadas introducidas por arcos de medio punto sobre los que discurre un marco moldurado, y cuyos muros están jalonados por pilastras de estilo dórico con capiteles que sostienen las bóvedas; al fondo del salón se encuentra el presbiterio, elevado por unos escalones y cerrado por el ábside poligonal, dentro del cual se ubica el coro de madera.

Aquí se conservan varias obras valiosas, entre ellas el cuadro sobre el tema de la Última Cena, pintado por Marco Sgobba, los dos lienzos que representan la Misericordia de Dios y Jesús Maestro, pintados en 1979 por Onofrio Bramante, también autor de las quince Estaciones de la Cruz de 1980, y las dos estatuas que representan a San Cosme y San Damián, creadas respectivamente por Francesco Paolo Antolini en 1782 y por Luca Abbattista en 1784

Por último vamos hacer la visita al trullo más grande de la ciudad, tiene dos pisos se conoce como trulli Soberano o Sovrano, precio 2 euros.

El Trullo Soberano fue llamado “la Corte del Papa Cataldo” porque pertenecía a la familia del sacerdote Cataldo Perta (1744-1809), quien probablemente lo construyó y lo utilizó como su casa, mientras que el personal de servicio vivía en los alrededores.

Trulli Sovrano Alberobello

A lo largo de los siglos, el Trullo Sovrano se ha utilizado no sólo como vivienda, sino también como farmacia y capilla. De hecho, en 1785 albergaba las reliquias de las SS. Cosma y Damián, traídos por el propio Don Cataldo Perta desde Roma.

El Trullo Sovrano representa la máxima capacidad de diseño alcanzada para la construcción de trullos y, al mismo tiempo, inauguró la nueva fase de construcción en “cotto”, es decir, con el uso de mortero.

La entrada patronal está orientada al sur, insertada en un gran hastial de fachada , y formada por un arco en cuyo luneto está pintada una escena del Calvario , que data de la primera mitad del siglo XIX.

Dos mirillas, en el lateral de la puerta, servían tanto para reconocer a un huésped como... para disparar a un intruso con una escopeta.

Restaurado en 1993, el Trullo Sovrano, de propiedad privada, se utiliza actualmente como espacio expositivo para exposiciones temporales o encuentros culturales

Interior del Trulli Sovrano de Alberobello

Trullo Sovrano, se trata, por tanto, de un edificio de transición que presagia el cambio general en la técnica de construcción de los trullos; de hecho, el maestro albañil, que permaneció desconocido, adoptó soluciones constructivas únicas que hacen de este edificio la interpretación más avanzada y admirable de la arquitectura de los trullos.

El ala izquierda actual constituye su núcleo original, que se remonta a principios del siglo XVII, mientras que la parte restante fue construida en la primera mitad del siglo XVIII por encargo de la rica familia del sacerdote Cataldo Perta (1744-1809).

Noche en Alberobello

Con el tiempo el edificio ha tenido diversos usos: patio, capilla, botica, monasterio, oratorio rural, vivienda. A principios del siglo XIX desde 1826 fue la sede de la Cofradía del Santísimo Sacramento. A finales del siglo XIX, pasó a ser propiedad de la familia Sumerano (aún propietaria), que hizo del Trullo su hogar. Los muebles y todos los objetos expuestos son auténticos.

Día 19 de noviembre (martes)
Ruta: Alberobello-Locorotondo

Calles de Trulli Alberobello

El día comienza en el área sosta camper de Alberobello GPS N40.782987 E17.233435, la noche ha sido muy tranquila y ha lloviznado durante la noche. La mañana comienza con un sol radiante y aprovechamos la cercanía de la zona trulli para hacer un poco de shopping.

Antes de partir vamos a dar una vuelta por el cercano barrio de Trullis porque en un día con sol podemos sacar unas bonitas fotografías de esta particular arquitectura.

Un particular «lenguaje arquitectónico» define ciertos lugares. Estamos hablando de algunos pueblos en tierra de Pulla, en el sur de Italia, que se caracterizan por la presencia de un tipo particular de casa, por la persistencia de formas primordiales de arquitectura.

El origen del nombre es muy discutido: para algunos, «trullo» -palabra que se refiere a la cubierta cónica y, indica la vivienda misma, deriva del griego tholos, término usado para definir la cúpula cónica de las tumbas micénicas; para otros, del griego-bizantino torullos (cúpula), como demuestra el hecho que el salón con cúpula del palacio imperial de Constantinopla.

Trulli Siames Alberobello

Lo que nosotros admiramos hoy es sólo una réplica del tipo primitivo que él nos transmite, su forma más desarrollada y el testimonio de una antigua tradición constructiva. Éste, en efecto, es tan económico que, cuando presenta lesiones conviene demolerlo en vez de recurrir a reparaciones mucho más costosas.

A pesar de que el ejemplar más antiguo de «trullo», en el territorio de Locorotondo, con planta circular, remonta al año 1559, como es prueba la fecha grabada sobre el arquitrabe de la puerta, el origen del tipo se encuentra en la prehistoria pullesa, entre el eneolítico y la edad de hierro, o sea, entre el año 2000 a.C. y el siglo VIII a.C., época de la colonización dórica. Es probable que hayan sido los pueblos primitivos como Messapi, Fenicios, Helénicos, Pelasgos, durante sus migraciones transmarinas, los que introdujeron en Pulla, en el II milenio a.C., su

tipo aborigen de casa con cúpula cónica.

La tipología más difundida es la que presenta una cubierta cónica, aunque existan modelos que tienen superposiciones de tronco de cono o de troncos de pirámides, techos con faldas inclinadas o porciones de semiesferas.

Ejemplo de Trulli Alberobello

Se distingue tres tipos de «trullo»: de planta cuadrangular, con tronco de pirámide, con cubierta en forma de terraza a la que se llega a través de una pequeña escalera externa.

Hemos visto que la técnica muraria de «piedra en seco» no depende de una simple elección de gusto, sino que responde a necesidades ligadas al hallazgo de los materiales y a condiciones legislativas de los Condes de la época, así como a la experiencia de los mismos campesinos y pastores.

Muros de contención del terreno que constituyen terrazas, muros que delimitan la propiedad de las tierras o el recorrido de las calles, muros de protección de los cultivos para evitar la pastura del ganado vagante, además de las construcciones en forma de «trullo», están construidos con este procedimiento constructivo, basándose en la simple superposición de materiales lapídeos, sin usar legantes, determinando un tipo particular de organización agrícola y de instalación, así como paisajística y caracterizando la fisionomía particular de los ambientes territoriales pulieses.

No olvidemos que los «trulli» se debían construir en ámbito rural y servir como reparo a los campesinos, pastores y al ganado, para la custodia de herramientas y la elaboración de los productos caseros; tenían que adecuarse al clima, tenían que ser construidos recuperando los materiales ofrecidos por el terreno y tener en consideración experiencias constructivas, no de maestros especializados, sino de campesinos y pastores que perpetuaban técnicas constructivas arcaicas.

Barrio Trulli Alberobello

En general el «trullo» presenta una planta circular exteriormente y cuadrada internamente, a la cual se empalma, con «pennacchi», a partir de 1,80 m del piso, una cúpula con una circunferencia como directriz y una curva que se aproxima a una hipérbole como generatriz. En los «trulli» menos antiguos la planta es cuadrada; los muros perimetrales, internamente perpendiculares y escarpados en el exterior son altos 1,60-2,00 m; el espesor, hoy de 0,80 m, antiguamente era de más de un metro y a veces alcanzaba los 3 m, hecho, éste, que permitía tener temperaturas constantes en el interior del edificio. En cambio, los caracteres tipológicos que se repiten son: una sala central cubierta con una pseudocúpula, que corresponde a un techo cónico en el exterior, equipada con bancos y nichos para colocar objetos, sobre la cual se asoman la zona de la chimenea para la cocción de los alimentos y para calentarse, uno o dos vanos menores para las camas, difícilmente cubiertos por conos pero generalmente por protuberancias y saltos empalmados al cono principal con una geometría compleja, determinando uniones con las líneas del alero con andadura altimétrica variable, si no cubiertos con bóveda de cañón. En un espacio de 20-25 m2, el «trullo» contiene el máximo de funciones, asegurando el máximo aprovechamiento del espacio.

Trulli Cueva Alberobello

El «trullo» constituye una etapa fundamental en la historia de la técnica de albañilería. Son las estructuras espaciales que definen el volumen del edificio en el exterior y en su interior, en modo independiente. Ellas se diferencian también por la partición y la forma geométrica de las piedras con las cuales están realizadas, tratándose, sin embargo, casi siempre, en piedra calcárea sin legante alguno, resistente por el mutuo contraste de los bloques y por las pequeñas piedras que llenan los intersticios entre ellos. Los bloques, de distinto espesor y dimensión, vienen así empleados: los más grandes para las aristas de la parte inferior de la estructura externa y para cantoneras y arquitrabes de puertas y ventanas; los de tamaño medio para los muros; las láminas de espesor medio para pisos; las láminas delgadas para la cubierta. En el interior el espacio está constituido por hileras sucesivas de piedra de dimensión semejante dispuestas casi perpendiculares a la directriz planimétrica hasta la altura del arquitrabe del arco de ingreso, a partir de la cual disminuyen los diámetros de las hileras de piedra componiendo un volumen cónico.

Nuestro siguiente destino es la ciudad de Locorotondo, sstá situada al sudeste de Murgia, en las profundidades del valle de Itria, dista poco más de 8 kilómetros y llegamos en un santiamén.

Calles de Locorotondo

El parking que tenemos referenciado está a unos 500 metros del centro histórico, es de pago, son 6 euros las 24 horas y tiene un baño de 50 cts donde se puede vaciar el poty. Es el típico parking que piensas ¡no puede ser verdad! de lo bueno que es GPS N40.752933 E17.336762.

La arquitectura de esta ciudad está muy alejada a la que hemos visto ayer, aquí los trullis están a las afueras porque este tipo de construcción es originaria de áreas rurales, excepto en Alberobello que salto a formar parte de una zona urbana, solamente podemos encontrar estos barrios en esa ciudad.

Locorontondo tiene un significado de lugar redondo y es la forma de las calles con una planificación que describe un círculo concéntrico y otros más pequeños, se asoma al valle del rio Itria, sus calles son verdaderos laberintos con sus casas encaladas. Está clasificada entre los diez pueblos más bonitos de Puglia.

La arquitectura de sus casas es con tejados puntiagudos a dos aguas de piedra de lajas y se las llama cummerse, esta palabra deriva del latín “cum vertex” por la conformación del techo que se remontan al 1300 d.C., época que precede incluso al nacimiento de los trulli . A diferencia de estos últimos, los Cummerse ya fueron creados para uso residencial. La Cummersa, de hecho, también se distinguía de la "lamia", que nació, sin embargo, como almacén y tenía una altura menor. El tejado inclinado del Cummerse servía para recoger el agua de lluvia, que se deslizaba hacia los canalones laterales. Fueron construidos en 2 niveles con escaleras muy empinadas en su interior. Muchos Cummerse siguen siendo casas privadas, otros se han utilizado como alojamiento. Los edificios son todos blancos y las normas municipales exigen que las paredes sean pintadas periódicamente con cal para mantener el esplendor de esta extraordinaria ciudad. La cummersa tiene una pequeña puerta que da al callejón, a menudo una primera habitación en el sótano garantiza frescor en el caluroso verano de Apulia y calidez en invierno, luego unas escaleras empinadas y estrechas conducen a las habitaciones superiores, a menudo equipadas con pequeñas ventanas, pequeños balcones y terrazas interiores. Dicen que los viñedos que rodean la ciudad producen uno de los mejores vinos del país.

Iglesia Madonna della Greca Locorotondo

Iniciamos el recorrido por la iglesia más antigua de la ciudad dedicada a la Madonna della Greca, sus orígenes se remontan al siglo XII, en estilo románico que poco a poco sufre algunas modificaciones.

El estilo románico primitivo se puede ver en la estructura robusta, el rosetón sin vidrieras, los capiteles con simbología vegetal y los tres ábsides.

No hay información cierta sobre los orígenes de este espléndido edificio; la primera referencia documental se remonta apenas a 1520, aunque de una serie de elementos se desprende que su fundación se produjo mucho antes.

Tiene planta basilical de tres naves de las cuales la central está compuesta por cuatro tramos, con bóvedas de crucería ojival, y las dos laterales de medio cañón rampante y clavado. La bóveda de medio cañón es típica de las iglesias de Apulia con cúpulas alineadas, que se generalizó en los siglos XII y XIII. Sin embargo, los dos sistemas rara vez están presentes uno al lado del otro, en la iglesia de San Benedetto en Brindisi y en la de Santa María de Colonna en Trani.

Rosetón de Iglesia Madonna della Greca Locorotondo

Los pilares polistilos también presentan una serie de características, además de la diferencia de altura y composición: las bases son clásicas con adornos protectores en relieve (flores, animalitos, conchas) en las esquinas; los fustes de las semicolumnas no tienen apofigia, es decir, la cáscara que conecta los dos extremos; los capiteles son un compendio de motivos clásicos (volutas, cornucopias, surcos) diversas figurillas (putti, sirenas, bífidos, cuerpos de pájaros con rostro humano) y otros elementos del mundo animal y vegetal. Arriba se completan con marcos salientes tallados de diversas formas. En el exterior, la portada del luneto renacentista presenta dos capiteles probablemente de otra procedencia que dimensionalmente no combinan bien con el resto.

La puerta de luneta elevada, tapiada en el lado izquierdo de la iglesia, es claramente de tipo medieval. Su orientación, conectada con el muro interno colocado frente a él y que contiene un fragmento de fresco, podría sugerir un núcleo primitivo más pequeño, con un eje girado 90° respecto al actual. A esta construcción se añadió otra en un período comprendido entre finales del siglo XIII y principios del XIV, a juzgar por el predominio del estilo constructivo gótico. Tiene una fachada muy sencilla, a dos aguas con pendientes laterales, según la tripartición interior; a lo largo de los siglos ha sufrido algunas modificaciones como se puede comprobar en una vista del siglo XVIII realizada por el arquitecto y pintor francés JL Desprez, el rosetón actual es una obra reciente (1981) del maestro Locorotondo Domenico Rosato, un calado muy ligero realizado siguiendo el modelo de la catedral de 'Acquaviva delle Fonti. En la parte superior del falso marco se levanta un pequeño relieve de escaso valor; recuerda la entrega de la iglesia a la naciente Cofradía de San Rocco, que en 1893, convencida de cuidar el edificio sagrado, la modificó en varias partes. En esta ocasión el interior fue decorado con varios colores, el cementerio frente a la iglesia fue destruido (la mayoría de las lápidas son hoy visibles en el techo) y el antiguo rosetón fue destruido; las dos estatuas muy desgastadas de los santos Pedro y Pablo, al final de la fachada, ya a la entrada del citado cementerio, proceden de un tríptico existente en el ábside de la antigua Iglesia Matriz. Siempre en el exterior, fíjate en el típico tejado de faja cruzada con la bella y articulada disposición de las losas de piedra caliza (chiancarelle).

Iglesia Madonna della Greca Locorotondo

Además de la riqueza de motivos presentes en los capiteles, la iglesia conserva en su interior un precioso testimonio de la escultura renacentista que llegó hasta este extremo del sur de la provincia. Destaca en primer lugar el Políptico del altar central dedicado a la Virgen de las Rosas (la mesa está al fondo) con las imágenes (de izquierda a derecha) de Santa Lucía, San Pedro, la Virgen y el Niño. San Pablo y San Oronzo (o San Donato). Sobre los bajorrelieves de los cuatro Evangelistas y, en el tímpano, la habitual imagen del Padre Eterno bendiciendo. La distribución arquitectónica también es muy buena a pesar de algunas inconsistencias proporcionales o debidas a ciertas manipulaciones. Junto a éste se encuentra a la derecha, en el espacio utilizado antiguamente como coro, el precioso y espléndido bajorrelieve de la Deposición en el Sepulcro formando, con cuatro pequeñas columnas con un fuste ricamente decorado con cabezas de ángeles y sarmientos, un Altar compuesto en la época moderna. Originariamente es muy probable que esta losa esculpida adornara el frontal de la mesa original situada bajo el mencionado políptico.

En la hornacina del extremo sur de la nave izquierda se encuentra el grupo escultórico de San Jorge (1559) que junto con todo el artesonado procede de la antigua capilla homónima que se encontraba en la antigua Iglesia Matriz. El conjunto, completado entonces por una mesa barroca subyacente, se reunió aquí en 1794. Junto a este altar se encuentra una estatua de un personaje notable en acto de oración, de la que a pesar de la inscripción PIRRUS TARENT. PRINCIPAL La identidad del PSD FF es dudosa: podría ser Pirro del BalzoOrsini, príncipe de Altamura, tradicionalmente considerado quien hizo construir la iglesia en 1480; o Ottaviano Loffredo, barón de Locorotondo a mediados del siglo XVI y probable encargado del políptico, dado que el pequeño escudo situado en el centro del friso es precisamente el de esa familia.

Relieves de Iglesia Madonna della Greca Locorotondo

En el muro de la nave central todavía se puede ver un fragmento de un fresco de la Virgen con el Niño, quizás el punto de apoyo de la construcción original, frente al cual, durante el siglo XVI, se erigió un tabernáculo de piedra formado por una Pabellón piramidal sobre cuatro columnas, del que quedan algunos fragmentos estriados y los cuatro colocados junto al frontal de la Deposición. Además, alrededor de la citada imagen había trece paneles en bajorrelieve, nueve de los cuales aún se encuentran en el muro de la izquierda de la entrada.

La zona detrás del muro con el fresco alguna vez estuvo completamente cerrada, con acceso desde el coro, y sirvió como sacristía; su tramo de muro exterior, como se puede observar, fue reconstruido durante una restauración que se remonta a los años 60, cuando se eliminaron algunos añadidos. La estatua de piedra colocada bajo este arco es de la Madonna delle Grazie y proviene de la capilla del mismo nombre existente en la destruida Iglesia Matriz.

La pequeña pila de conchas colocada inmediatamente después recuerda que el arco correspondiente fue, hasta gran parte del siglo XVIII, una entrada secundaria que se abría al patio pérgolado contiguo a la iglesia y comunicando con la casa contigua. La iglesia tal como está hoy parece completamente despojada de cualquier mobiliario o accesorio sagrado; antaño fue muy rico en exvotos y mobiliario sacro, teniendo en cuenta además que desde mediados del siglo XVI hasta finales del XIX todos los nichos perimetrales albergaron cada uno un altar. Su destrucción supuso la pérdida de las obras de arte que lo adornaban.

Altar de Iglesia Madonna della Greca Locorotondo

Llegamos a la plaza de Vitorio Enmanuelle es el centro neurálgico y el comienzo de la visita al centro histórico, nos llama la atención las balconadas y la portada del Palazzo Morelli con una arquitectura única de estilo barroco, era la residencia del Gobernador de Locorotondo Rocco Morelli.

Iglesia San Nicola de Mayra Locorotondo

Vemos una capillita y corresponde con la iglesia de San Nicola de Mayra, fue abandonada durante siglos, la decadente iglesia se mimetizó con las casas, sólo un pequeño rosetón en el tímpano daba evidencia de un lugar sagrado. El pequeño templo data de la segunda mitad del siglo XVII y fue construido, sobre el lugar de capillas preexistentes dedicadas a la Santa de Myra cuyo culto es antiguo en Locorotondo. De hecho, en la Baja Edad Media existía otra iglesia dedicada a San Nicola, con un monasterio contiguo en el casco urbano del actual Corso XX Settembre, que posteriormente fue demolido.

La estructura repite el modelo arquitectónico de las iglesias rurales difundidas en Murgia dei Trulli desde finales de la Edad Media hasta el siglo XIX, presentes en las granjas y en las casas utilizadas por el campo. Un portal sencillo, el tímpano con un pequeño rosetón y un campanario (reconstruido) adornan la fachada. Un tejado de cummersa cubre la nave única, cubierta con piedras de losa caliza. El interior de una sola sala con bóveda de cañón remata con un presbiterio elevado por dos escalones, definido por cuatro pilares sobre los que descansa la cúpula semiesférica, el tambor y las enjutas; es una modesta referencia a los estilos clásicos que en el exterior se resuelve con un techo cónico más popular de trullo. Un crucero asimétrico se abre a la derecha del altar en dos salas comunicantes, una de las cuales da a la nave, tal vez alguna vez fue un coro o un púlpito. Es interesante la yuxtaposición en un mismo edificio sacro de los dos modelos arquitectónicos más difundidos en Murgia, y en particular en el valle de Itria, el trullo y la cummersa.

Nave de la Iglesia San Nicola de Mayra Locorotondo

El interior de la iglesia es un espectáculo digno de contemplar para el visitante debido a los ciclos de pinturas murales conservadas, de vivos colores porque han sido recientemente restauradas. En las bóvedas de la nave se representan historias de la vida de San Nicolás y algunos de sus milagros. El primer fresco representa La Columna Milagrosa, columna que milagrosamente llegó de Mira a Bari flotando en el mar siguiendo los restos del Santo; la historia de los tres myrianos liberados (segundo fresco derecha) , que recuerda la liberación de tres condenados en Myra gracias a la intervención del obispo Nicola; San Nicolás y el milagro de Nola (tercer fresco derecha), milagro realizado por el santo sobre dos burros, sus compañeros de viaje, que fueron bárbaramente decapitados y resucitados por él; San Nicolás y Basilio (cuarto fresco derecha), que cuenta el episodio de Adeodato, un joven secuestrado por los sarracenos a sus seres queridos, pero llevado a casa por San Nicolás el día de su celebración; el episodio de las tres hijas (quinto fresco derecha), el episodio que narra la intervención nocturna de San Nicolás en la casa de un noble caído, donde dejó caer bolsas de monedas para dejar una dote a las niñas, para que pudieran conseguir casados y salvándolos de la prostitución a la que su padre los había destinado, este episodio es la única historia verdadera de la vida del Santo, por lo tanto no es una tradición como los otros milagros enumerados; la Hambruna en Mira (primer fresco izquierda), que recuerda un período de hambruna en el que San Nicolás logró conseguir cereales para su pueblo convenciendo a los comerciantes pasajeros que los transportaban para que los donaran; paxis de stratelatis (segundo fresco izquierda), en referencia a la liberación por parte de San Nicolás de tres oficiales condenados a muerte; en el punto extremo de la muerte (tercer fresco izquierda), es el episodio del milagro del santo sobre un pobre cochero abrumado por su carro y sus caballos, que quedó ileso después de invocar a Nicolás; los tres niños salvados (cuarto fresco izquierda), la historia de tres estudiantes asesinados, cortados en pedazos y salados por un posadero, como si se tratara de carne para servir a los clientes; San Nicolás, al pasar por la taberna, descubrió el engaño y salvó a los niños; Thauma de Artemisa (quinto fresco izquiera), la destrucción realizada por el Santo del templo pagano de Artemisa, el más bello y más grande de Myra.

Cúpula de la Iglesia San Nicola de Mayra Locorotondo

La bóveda, en cambio, está animada por ángeles musicales suspendidos en el cielo azul. Un Bendito Eterno rodeado de ángeles voladores y vitoreadores domina la bóveda de la cúpula, mientras que los Cuatro Evangelistas están representados en las plumas. En los cuatro paneles del tambor hay, inusualmente, imágenes de santos anacoretas en paisajes naturales, santos que en Apulia suelen encontrarse pintados en ermitas rupestres y en iglesias con monasterios anexos. En el segundo arco ciego de la nave destaca un bello bajorrelieve en piedra policromada que representa la Crucifixión de Cristo y las dos Marías, según informan los estudiosos locales, pero es presumible que el personaje a la izquierda de la Cruz sea más bien el Santo. Juan Evangelista con femenino. Las pinturas murales probablemente fueron pintadas en el siglo XVII, contemporáneo a la construcción del edificio, por trabajadores locales.

Es muy interesante el ciclo de ángeles músicos que glorifican a San Nicolás, su vida y sus milagros. En este caso se trata de ángeles antropomorfos vestidos con túnicas largas y zapatos altos. Ángeles, pues, humanizados porque son intermediarios de Dios con el hombre, imágenes que recuerdan algunas representaciones del arte paleocristiano. No es extraño comparar la música con San Nicolás porque algunos episodios importantes de su vida han inspirado la creación de piezas musicales desde la Edad Media, dramas y también muchas baladas populares que se interpretaban durante las celebraciones del Santo. Instrumentos de viento, cuerda pulsada, órgano, instrumentos de cuerda, percusión y ángeles cantores, suficientes para representar un concierto en honor a San Nicolás en la iglesia.

Iglesia San Jorge Locorotondo

Más adelante está la iglesia matriz de San Jorge construida en el siglo XVIII de estilo neoclásico, mientras que el anterior es barroco con pinturas de la escuela Napolitana. Fue construida en los cimientos de iglesias anteriores, una del siglo XIII y otra del siglo XVI, estos restos son visibles en ventanas de vidrio del pavimento.

En el siglo XVIII era necesario dotar a la comunidad de Locorotondo de una iglesia más grande. Tras una decisión inicial de intervenir en el templo del siglo XVI, que necesitaba obras, se entendió que sería más prudente derribarlo y construir uno nuevo. Así fue. Después de cuidadosos análisis por parte de varios historiadores, finalmente la autoría del proyecto global se atribuye al arquitecto de Bari Giuseppe Gimma quien, sin embargo, no pudo seguir las obras porque tenía otro encargo como Arquitecto Real del Reino de Nápoles. Las obras comenzaron oficialmente el 19 de julio de 1790.con la demolición de la antigua iglesia de la que se reutilizaron algunas piedras, mientras que el mobiliario escultórico fue en parte colocado en la nueva iglesia, en parte distribuido en otras y también disperso en ambientes privados, pero afortunadamente últimamente casi completamente recuperado. Durante la demolición fue encontrada bajo la mesa del altar de la antigua iglesia, hoy situada en una zona del sucorpus, una urna con las reliquias de los santos Rufino y Vittorio. Las obras duraron 35 años porque fueron interrumpidas varias veces. La primera vez en 1798, cuando se produjo un parón por la dificultad de adquirir y derribar las casas pertenecientes a la zona de construcción de la iglesia; En 1799 fueron los levantamientos insurreccionales los que interrumpieron la construcción, ya que Locorotondo también participó en el clima de disturbios antiborbónicos que propició el establecimiento de la República Napolitana. En este clima, la iglesia que se iba a construir fue lamentablemente saqueada y sustraída de materiales y equipamientos de construcción. La larga interrupción de las obras también puso en riesgo las estructuras construidas hasta entonces debido a la exposición a los agentes atmosféricos que también provocaron el crecimiento de vegetación en las partes externas, en definitiva hubo un inicio de degradación. Afortunadamente, después de varias reflexiones sobre el proyecto inicial, en 1810 se reanudaron las obras bajo la dirección del arquitecto Locorotondo Giuseppe Campanella. En 1829 se completó y consagró el monumento.

Altar Mayor de la Iglesia San Jorge Locorotondo

En una pequeña y elegante plaza destaca la fachada de la iglesia de San Giorgio, del siglo XVIII, con su aspecto decididamente clásico. Parejas de semicolumnas jónicas de orden inferior y corintias de orden superior embellecen la parte central saliente, sobre la que se suceden en su eje la portada principal, coronada por un tímpano decorado, el ventanal en el centro y, finalmente, en la parte superior un elegante frontón en el que en el tímpano está tallada la escena de San Jorge caballero matando al dragón para salvar a la Princesa que está aterrorizada detrás de él. Del lado de la Princesa podemos reconocer una construcción típica muy extendida en la ciudad de Locorotondo, una casa con techo de cummersa, quizás en referencia al lugar del que la santa es patrona. En los remates laterales de primer orden se encuentran las estatuas líticas de San Pedro a la derecha y San Pablo a la izquierda, de autor desconocido.

En las esquinas del primer orden del campanario, de 47 metros de altura, se encuentran las estatuas de las Tres Marías y la Verónica, procedentes del políptico de la Cappella della Pietà que fue desmembrado durante el derribo de la iglesia preexistente del siglo XVI. . La cúpula, una vez cubierta con tejas de mayólica, fue electrocutada y dañada en 1841, por lo que los las tejas fueron reemplazados por un techo de piedra.

Bóveda de la Iglesia San Jorge Locorotondo

El plano de la iglesia es compuesto por planta central, sin embargo, enriquecida por una visión en perspectiva del eje longitudinal en el que se suceden la nave central, el altar mayor y el coro. La cúpula de 35 metros de altura está decorada con penachos con imágenes de los cuatro evangelistas. La estética y el simbolismo de la cruz griega combinados con la practicidad de un desarrollo longitudinal, donde cada espacio adicional es funcional a la celebración del rito: la asamblea de fieles, el presbiterio y el coro. Toda la iglesia está rodeada de una atmósfera cálida obtenida de los colores suaves que pintan las paredes. Desde el lado derecho del presbiterio se accede a las salas de la sacristía y al campanario donde se exhibe una placa de la antigua iglesia del siglo XVI con el grabado de la fecha de construcción. El presbiterio está elevado porque debajo se encuentra la Capilla del Purgatorio, a la que se accede por una puerta situada a la derecha del altar mayor, pasando primero por la Cripta.

Los altares laterales barrocos de la iglesia, dos a cada lado, provienen de la iglesia preexistente del siglo XVI, todos trabajos en mármol realizados en Nápoles en 1764 por los marmolistas Lamberti, artistas que trabajaron en varios lugares de Puglia. De hecho, el esquema compositivo se repite en muchos altares de origen napolitano creados entre los siglos XVII y XVIII: también se repite la escalera, la mesa, el tabernáculo y el capitel.

Iglesia San Jorge Locorotondo

Todos los mármoles policromados enriquecidos con elaboradas composiciones plásticas. En la iglesia de San Giorgio está particularmente elaborado el altar de la Virgen del Rosario, que incluye todos los elementos compositivos enumerados. Un ejemplo de virtuosismo escultórico donde el cartel se extiende hasta la pared para enmarcar el lienzo central con los 15 pequeños óvalos que representan los Misterios. Enfrente, en el brazo opuesto de la cruz, se encuentra la Capilla de las Santo Sacramento, con el precioso altar del siglo XVIII decorado también con pequeños óvalos de lapislázuli. El único altar creado desde cero para la nueva iglesia es el principal, dedicado a San Giorgio, obra del escultor napolitano Fedele Caggiano en 1851. El baptisterio situado junto a la entrada principal es del mismo artista. El monumento al Fundador y los dos lavabos de la pila son del escultor napolitano Pasquale Ricca.

Una vez en el presbiterio, detrás del altar mayor, precisamente en el ábside , se alza la gran imagen de San Jorge matando al dragón, un óleo sobre lienzo pintado en 1840 que, como la Última Cena, sigue la concavidad del muro. Evidentemente el lugar de honor pertenecía al Santo que era el santo titular de la iglesia, patrón de la ciudad desde su remota fundación. El de San Jorge es un culto que llegó a Puglia durante la dominación bizantina, por lo tanto un santo oriental, aunque la iconografía de Jorge el caballero nació en el Occidente latino. Dependiendo de los contextos y lugares, el Santo y el dragón simbolizan opuestos, en este caso la victoria de la Fe sobre el Paganismo. Incluso en el lienzo de Maldarelli está la princesa que huye asustada, pero sobre todo la figura de San Jorge se impone al dragón y como siempre el foco está en la acción que se desarrolla a través de un inteligente juego de colores en el que siempre se Predomina el fondo casi completamente monocromático.

Trullis de Locorotondo

El paseo por las calles puede descubrir numerosas inscripciones en latín grabadas en los dinteles de las casas como: PULSATE ET APERIETUR VOBIS, llamen y se les abrirá, o PARVA SED APTA MIHI pequeña pero apta para mí.

Calles de Locorotondo

Pasear por las estrechas calles de su centro histórico, repletas de luces, guirnaldas, lazos y muérdago, es como adentrarse en las páginas del más tierno cuento navideño, cuya magia se percibe en cada rincón, cada ventana, cada puerta.

Calles de Locorotondo

Es la hora de la comida durante el paseo hasta casa vemos varios trullis que están a las afueras y nos describen unas vistas muy diferentes.

Preparamos un aperitivo y unas buenas judías blancas del Bierzo que nos saben de rechupete.

Noel en Locorotondo

La tarde, más bien noche, la dedicamos a pasear porque han puesto la iluminación de la Navidad, solamente hay que perderse por las calles y ver una decoración que no tienen nada que envidiar a Noel de Alsacia o los mercadillos de Alemania y aquí podemos disfrutarlo con una chaqueta colgada del brazo.

Día 20 de noviembre (miércoles)
Ruta: Locorotondo-Cisternino-Ostuni

Calles de Cisternino

El día comienza en el parking céntrico de pago para autocaravanas de Locorontondo GPS N40.752933 E17.336762 , la noche ha sido muy tranquila aunque el gallo estuvo cantando cada media hora desde las cinco, estoy seguro que tenía mucho trabajo.

Nuestro siguiente destino es la pequeña ciudad de Cisternino, a poco más de 6 kilómetros por una carretera llena de baches.

El parking área sosta municipal de Cisternino (Italia) que tenemos referenciado está a unos 600 metros del centro histórico GPS N40.744052 E17.427902, es gratuito y tiene todos los servicios de vaciado y llenado.

El pueblo está encaramado en una colina, fue destruido por los godos y reconstruido por los monjes basilianos en la Edad Media. El centro histórico es pequeño, íntimo y pintoresco, de color blanco cal, el pavimento empedrado y las casas ofrecen a los visitantes el color de las flores en sus macetas.

Galardonado con el color naranja, identifica una localidad más bonita de Italia porque ha conservado su encanto oriental con sus casas bajas, patios escondidos, escaleras difíciles de subir, algunas cercanas a lo imposible, describen una maraña de callejuelas que se unen por pequeños arcos, entre manzanas y manzanas están unidas por arcos de descarga.

Iglesia de Santa Lucia de Cisternino

Lo primero que visitamos es la chiesa de Santa Lucía, está muy cerca de una de las puertas de entrada al burgo y la llaman por el tamaño Porta Piccola, fue construida en el siglo XVII y es la iglesia más particular de la localidad porque parece una ermita.

La planta tiene una sola nave con dos portadas distintas, en su interior, detrás del altar, hay un pequeño ábside con algunos fragmentos de frescos que datan del siglo XVIII: de los pocos fragmentos se distingue un Cristo bendiciendo en el centro, una refinada imagen de un santo irreconocible a la derecha y al a la izquierda se perfila un rostro mutilado de difícil identificación. En el nicho a la izquierda del altar hay una estatua de papel maché de Santa Lucía.

Más adelante está el conjunto más importante de la ciudad formado por la iglesia Matriz de San Nicola, no lejos de la plaza Garibaldi que fue construida por los monjes Basilianos en un estilo románico, pero a lo largo del tiempo ha perdido parte de su aspecto medieval.

A finales del siglo XIII se iniciaron las obras de construcción de la nueva Iglesia, derribando y enterrando la preexistente. La iglesia fue construida en forma de cruz latina con el ábside orientado al Este en estilo románico tardío. En su interior, de tres naves y divididas por ocho robustas columnas con capiteles decorados, se añadieron posteriormente elementos góticos. En el siglo XVII se derribó el ábside para crear un gran salón que albergaría un valioso coro de madera; la nave derecha fue ampliada con la construcción de dos capillas, una dedicada al Santísimo Sacramento y otra a la Virgen del Rosario. Como sucedió en Puglia en muchas iglesias románicas a partir del siglo XVI, la Iglesia Matriz de Cisternino también se enriqueció con altares y cromados realizados con estuco en el siglo XIX, perdiendo sin duda la impronta artística original pero con un resultado agradable. A mediados del siglo XX, con una intervención encargada por la Superintendencia de Bellas Artes de Bari, el interior fue restaurado a su estado original. Este tipo de intervenciones de restauración integral a mediados del siglo XX afectaron a muchas iglesias de Apulia, incluidas importantes catedrales. La intención era eliminar las estratificaciones estilísticas y decorativas de los siglos posteriores al período de construcción, para devolver los edificios a sus formas románicas originales. Intervenciones muy cuestionables porque destruyeron algunas obras renacentistas, barrocas, rococó y neoclásicas. Con el agravante de que casi siempre resultaba difícil recuperar el pasado de manera integral, especialmente en lo que se refería a las pinturas murales medievales. En particular, en la iglesia principal de Cisternino, se produjeron estragos en el grupo escultórico del siglo XVI realizado por Stefano da Putignano, que representaba a la Virgen del Jilguero, antiguamente realizado en piedra policromada y ahora desprovisto de los colores que sin duda servían para caracterizar a los personajes, dando finalmente lugar a posteridad una estética alterada.

iglesia Matriz de San Nicola Cisternino

Bajo el reinado de los angevinos primero y de los aragoneses más tarde en el sur de Italia, muchas aldeas medievales tempranas se transformaron en terrae, o ciudades fortificadas. En aquellos siglos Cisternino tenía sus murallas y torres, sobre las que destacaba la antigua Torre Normanda. Dos puertas daban acceso a la ciudad, Porta Piccola, que aún existe, y Porta Grande, que luego fue demolida. Este último conectaba la Torre Normanda con la Iglesia Matriz, como también se representa en un cuadro del siglo XIX del pintor cistrano Barnaba Zizzi. En 1848, durante las obras de demolición de la Porta Grande, la fachada románica de la Iglesia Matriz se derrumbó y luego fue reconstruida con las formas neoclásicas que se pueden observar hoy. La fachada está dividida en tres partes por dos elegantes pilastras y dividida en dos órdenes conectados por dos velas y separados por un marco de cuerdas en cuyos extremos se colocan dos estatuas que representan a la Inmaculada Concepción y a María Magdalena. El primer orden tiene tres portales que anuncian las respectivas naves, mientras que el orden superior tiene una ventana en el centro adornada con un luneto. La fachada se cierra con un frontón sobre el que se coloca una cruz. Curiosamente, en la cercana Torre Normanda destaca la estatua lítica del propietario de la Iglesia, San Nicola, como para subrayar ese pasado poder feudal, civil y eclesiástico, en manos del obispado de Monopoli. A la derecha de la fachada se encuentra la ampliación arquitectónica del siglo XVII.

iglesia Matriz de San Nicola Cisternino

La Iglesia conserva la estructura original de tres naves, siendo originales las columnas y capiteles, cuya decoración medieval también remite a elementos clásicos. El techo de armaduras es una reconstrucción y, finalmente, las ampliaciones del siglo XVII. En primer lugar el gran ábside rectangular situado detrás del altar mayor, cuando se derribó el ábside medieval. Actualmente esa sala alberga un valioso coro barroco de madera y en la pared central se exponen los lienzos que representan a San Pedro y San Pablo , óleos quizás atribuidos al pintor cistrano Barnaba Zizzi. En el centro, entre los dos santos, hay un crucifijo de madera que reemplazó a un crucifijo más antiguo. Crocifijo Doloroso , es decir, la imagen de Cristo en la cruz expresando dolor físico, con evidentes signos de pasión.

A la izquierda del Altar Mayor, en el pilar, hay dos protomos antropomorfos que representan a Federico II de Suabia y su esposa Jolanda de Brienne., que murió prematuramente y fue enterrado en Andria. Esta noticia afectó mucho a los súbditos de Apulia, hasta el punto de que la historia se transmitió de generación en generación. Por tanto, es probable que el cantero que creó la capital a finales del siglo XIII rindiera homenaje al emperador y a su esposa. La tradición popular, sin embargo, cuenta que la mujer representa en realidad a una joven de Cistra que vivió una intensa historia de amor con el emperador que estaba de paso por Cisternino.

Torre de Cisternino

Enfrentada a la iglesia se encuentra la Gran Torre, de origen normado, Susaba. Con 17 metros de altura, en su cima tiene una pequeña estatua de san Nicolás y corresponde con el antiguo sistema defensivo levantado por los aragoneses para defenderse de los piratas turcos. Era utilizada como torre de vigilancia y señalización.

Aquí se encuentra la Puerta Grande de entrada a la ciudad, es la división del sistema defensivo y la unión entre los edificios religiosos y los civiles, en las guerras significaba un baluarte defensivo y de seguridad para los habitantes.

Desde el mirador de los jardines públicos se abre la vista a la campiña de Cisternino, rica en viñedos, olivares, árboles frutales, granjas (las más antiguas de las cuales datan de los siglos XV y XVI) y trulli, singulares construcciones de piedra seca con la cúpula en forma de cono cubierta con losas de piedra.

Llegamos al centro de la ciudad representado en la Plaza de Vitorio Emanuelle III, también conocida como Piazza del Orologio. El edificó más representativo es la Torre del Reloj construida en 1850.

Calles de Cisternino

Hemos paseado por el antiguo Borgo de Cisternino y sus diferentes barrios descubriendo uno de los pueblos más hermosos de Apulia, como resumen hago una pequeña referencia:

Bére Vecchie, forma dialectal de antiguo pueblo, es el distrito más grande y antiguo de Cisternino, que se desarrolla detrás de la Torre Suabo-Normanda, un mirador sobre el valle de Itria. En este barrio encontramos el Palacio Amati, de construcción tardomedieval, construido cerca de las murallas de la ciudad, el Palacio Vescovile y el Palacio Costa, del Renacimiento. Los demás edificios históricos del distrito pertenecen a épocas posteriores y son palacios civiles como: Palazzo Barbini, Palazzo Solini, Palazzo De Vitofranceschi, Palazzo Lagravinesi.

Le Scheledd o li Siggnuredde, es el barrio adyacente a Bére Vecchie y toma su nombre de la presencia de unas escaleras (Le Scheledd), mientras que el segundo nombre indicaba la casa de dos jóvenes de familias adineradas. El pequeño barrio incluye la pequeña iglesia de Santa Lucía, construida en el siglo XVII y que conserva fragmentos de un fresco que representa a Cristo bendiciendo.

Antiguo Borgo de Cisternino

L'Isule es un distrito pequeño y bien definido, situado frente al Scheledd. Una de las cuatro torres defensivas de las antiguas murallas de la ciudad está parcialmente incorporada a las estructuras residenciales del distrito. Cerca de las murallas de la ciudad se encuentran el Palacio del Gobernador, de construcción renacentista, y el Palacio Pepe, construido entre los siglos XVI y XVII, que perteneció a Ignazio Caia Fasano (historiador y estudioso que fue presidente del Gobierno Provisional Napolitano durante los levantamientos de 1799).

U' Pantène, es el barrio que se extiende desde la iglesia románica de San Nicola di Patàra que incorpora la iglesia más antigua del Monte Purgatorio, probablemente del siglo X, época de los monjes basilianos.

U bùrie, “el pueblo”, indica la zona desarrollada en el siglo XVI fuera de las murallas de la ciudad. Tras el aumento demográfico, las familias más prestigiosas de Cisternino abandonaron el centro histórico y construyeron un nuevo pueblo.

Después de comer en el área sosta camper de Cisternino partimos a nuestro siguiente destino, Martina Franca está a pocos kilómetros.

Tenemos como referencia en área sosta camper municipal de Martina Franca GPS N40.699095 E17.3455398, tiene una barrera a la entrada con dos teléfonos para llamar al ayuntamiento, pero no conseguimos que nos abran.

Plaza de Cisternino

Damos una vuelta por la ciudad de Martina Franca visitando numerosos parkings y no podemos aparcar en ningún lugar con suficientes garantías, es la primera vez que nos pasa en este viaje y abortamos la visita.

Decidimos continuar, pero antes, hacemos una parada en el Eurospin para rellenar el frigo que ya se tambalea. Nuestro siguiente destino es Ostuni, tenemos como referencia el parking municipal con sitio para autocaravanas GPS N40.732705 E17.581488, pero solo tiene para vaciado. Ponía que era barata, pero hemos pagado 6 euros hasta mañana a las 8,00 h.

Calles de Cisternino

Llegar hasta el parking nos ha supuesto una verdadera odisea porque el TomTom nos ha metido por el centro de la ciudad, hasta que hemos llegado a un punto ni para adelante ni para atrás, había un coche mal aparcado que impedía el giro. Enseguida ha salido la gente y nos ha ayudado a buscar a la propietaria del coche.

Día 21 de noviembre (jueves)
Ruta:Ostuni-Brindisi

Iglesia de Espíritu Santo de Ostuni

El día comienza en el parking céntrico de pago para autocaravanas en Ostuni GPS N40.732705 E17.581488, la noche ha sido muy tranquila en compañía de cinco autocaravanas, los coches no lo utilizan porque es caro, pagamos ayer 6 euros hasta las 8 y luego otros 6 € hasta las 17,00 horas.

El día en Ostuni es soleado aunque la temperatura en este valle es inferior a la zona de costa, el termómetro marca 14°C, durante toda la mañana.

Ostuni fue fundada durante la famosa guerra de Troya con el nombre de Sybar, recibe el nombre de Ciudad Blanca de Apulia, ya que las casas del centro histórico están encaladas de blanco. No es muy grande pero tiene 32000 habitantes, también es conocida como la reina de los olivos. Tiene la bandera azul por su limpieza.

Nada más subir a la parte más alta, muy cerquita de la plaza encontramos la pequeña iglesia del Espíritu Santo del siglo XVII, cuyo portal es una autentica joya del estilo renacentista. El luneto contiene el bajo relieve de la Dormitio Virgines con María rodeada de ángeles y apóstoles, en la parte inferior está el orante identificado como un obispo.

Iglesia de Espíritu Santo de Ostuni

Llama la atención por su tamaño y los elementos ornamentales que lo caracterizan. Su origen, sin embargo, es mucho más antiguo que el de la iglesia de Santo Spirito, ya que fue construida en 1450 y originalmente ubicada en el frontispicio de la iglesia medieval de Ognissanti. Este último estuvo situado en la Piazza del Moro (hoy Piazza Sansone) y luego reconstruido en 1713 en la actual Piazza della Libertà, para ser demolido definitivamente en 1870. El arquitecto Ferdinando Ayroldi tomó medidas para recuperar el portal y colocarlo en el prospecto de Santo Spirito.

El luneto contiene el bajorrelieve de la “Dormitio Virginis” con la capilla de María rodeada de Ángeles y Apóstoles, mientras que en la parte inferior está el cliente orante identificado en la persona del obispo Monseñor Arpone. La Asunción de María al cielo está representada en el tímpano de forma triangular sobre la luneta. En las esquinas del entablamento la escena de la Anunciación; a la izquierda un ángel con un lirio en la mano, a la derecha la Virgen arrodillada en señal de agradecimiento. Una serie de motivos florales envuelven cada detalle.

El año 1637 que se puede leer en la cúspide de la fachada se refiere al año de finalización de las obras de construcción de la iglesia, realizadas en la época del obispo Vincenzo Meligne (1606-1639), a quien se atribuye el arma heráldica.

Exposición de pintura en la Iglesia de Espíritu Santo de Ostuni

El interior es de una sola nave, con cubierta abovedada; pero nada quedó de su estructura original ya que en el siglo XX la iglesia fue sometida a dos restauraciones que borraron todo rastro de ella. Tiene un importante cuadro de la Virgen con el Niño y los santos de Fra Jacopo de San Vito. Además, se utiliza la iglesia para una exposición temporal de artistas locales.

Columna de San Oronzo de Ostuni

Comenzamos la visita por el centro histórico, tiene forma de cabeza humana, la frente seria la plaza de la Libertad presidida por la Colonna di Sant'Oronzo, donde se encuentra el palacio ocupado por el ayuntamiento, adyacente está la iglesia de Francisco de Asís, tiene un estilo neoclásico, es parte del antiguo convento de los padres franciscanos.

La Columna de San Oronzo, también conocida como la Aguja de San Oronzo, es un majestuoso obelisco situado en Ostuni. Este notable monumento, situado en el corazón de la Plaza de la Libertad, fue realizado en 1771 por el hábil escultor de Ostuni, Giuseppe Greco. Su construcción fue impulsada por una profunda devoción y gratitud hacia el santo patrón de la ciudad, San Oronzo, quien fue venerado por salvar a Ostuni de la devastadora plaga.

Elevándose a una impresionante altura de aproximadamente veinte metros, la Columna de San Oronzo personifica el exuberante estilo barroco de la época. El obelisco se compone de cuatro niveles distintos, cada uno adornado con intrincados detalles que celebran la devoción de la ciudad a San Oronzo. Estos niveles ascienden desde una base sólida, culminando en la gloria suprema de la estatua de San Oronzo.

Columna de San Oronzo de Ostuni

A lo largo de la estructura de la columna, los visitantes encontrarán una lujosa variedad de elementos decorativos. Frases latinas, figuras angelicales y marcos ornamentados adornan su superficie, dando cuenta de la profunda fe arraigada de la ciudad. El segundo nivel del obelisco es particularmente opulento, con una balaustrada ligeramente saliente. Aquí, en cada esquina, estatuas de santos hacen guardia.

Entre estos santos, uno puede identificar inequívocamente a Santa Lucía, su imagen irradia gracia y devoción. Acompañando a ella están un Santo Obispo, se cree que es San Agustín de Hipona, sosteniendo un libro de sabiduría, y un Santo Jesuita acunando tiernamente a un niño, que representa a San Bernardino Realino de Lecce. La cuarta estatua, aunque algo fragmentada, se atribuye a Santa Irene, a pesar de la ausencia de un brazo y la palma del martirio.

La Columna de San Oronzo no solo es una notable obra de arte, sino también un poderoso símbolo de la fe inquebrantable de la ciudad y la gratitud duradera a su santo patrón por su protección y benevolencia.

Palazzo Municipal de Ostuni

El segundo edificio importante es el Palacio Municipal era un convento franciscano, situado junto a la iglesia de San Francisco de Asís. Durante más de cinco siglos, desde 1304 hasta 1809, sirvió como residencia serena para los frailes franciscanos. La estructura se caracteriza por dos niveles distintos: la planta baja albergaba los espacios comunes utilizados por todos los frailes, mientras que el primer piso comprendía las habitaciones individuales.

En 1813, durante la época napoleónica y en medio de la supresión de las órdenes monásticas, el convento sufrió una importante transformación. Se transformó en el Palacio de la Ciudad, un edificio construido expresamente para albergar la administración municipal.

Durante el período de 1861 a 1887, la fachada principal del Palacio Municipal sufrió un proceso de modernización bajo la dirección del arquitecto Ferdinando Ayroldi. El estilo neoclásico adoptado para esta renovación tenía como objetivo armonizar la estética del edificio con la iglesia adyacente. Desde 1887, el antiguo convento funciona como sede oficial del municipio de la ciudad.

Al ingresar al Ayuntamiento, los visitantes se encuentran con el encantador claustro, construido en 1739 bajo la dirección del ingeniero Pietro Magarelli. Este espacio tranquilo sirve como testimonio de las raíces históricas del edificio.

Palazzo Municipal de Ostuni

Para aquellos que suben al primer piso a través de una gran escalera, les espera un deleite visual. Aquí, las obras del artista Onofrio Bramante toman el centro del escenario, ofreciendo una representación cautivadora de la Historia Apuliae.

Completa la plaza la iglesia de san Francisco de Asís fue construida en 1304 en el jardín de Colombro, en un terreno donado por Felipe, Príncipe de Taranto, por los padres conventuales menores, que lo cuidaron durante más de cinco siglos, la iglesia de San Francisco, tras la primera supresión de las órdenes religiosas, fue entregado a la Archicofradía de la Inmaculada Concepción que aún lo gestiona. Ciertamente tenía características góticas y las mantuvo hasta 1615 cuando sufrió importantes transformaciones y fue reconstruida en gran parte. En la segunda mitad del siglo XVIII, los franciscanos, después de haber reconstruido el convento según el proyecto del arquitecto Pietro Magarelli, renovaron también la iglesia bajo la dirección del maestro albañil y escultor Giuseppe Fasano, ayudado por su hijo Carlo, y Nicolantonio Maldarella.

La fachada fue diseñada en 1883 por el arquitecto Gaetano Jurleo para armonizarla con la fachada del Palazzo di Città, diseñada por Ferdinando Ayroldi, desarrollada a partir de la redefinición del antiguo convento. Parece constituir un único conjunto con la fachada de la casa municipal, pero destaca por su mayor suntuosidad, debido a una sobrecarga de elementos decorativos. La fachada, dedicada a las Gloriosae Reginae Mundi fue levantada por la archicofradía de la Inmaculada.

Altar Mayor de Iglesia de san Francisco de Asís de Ostuni

Dividida en dos bandas por la cornisa que la atraviesa a media altura, presenta en su parte superior una atípica ventana de inspiración románica que aumenta su impulso y altura que acentúa su preciosidad del conjunto. En la parte inferior destacan dos estatuas de mármol de Carrara, del escultor de Ostuni Francesco Bagnulo (1911-1991), colocadas en 1935 en los dos nichos laterales de la puerta: San Francisco de Asís y San Antonio de Padua. En el primero de ellos destaca la sensación de plácido vigor que inspira la figura del santo en el acto de domar al lobo.

Interesante es la puerta de bronce, del escultor romano Egidio Giaroli, colocada en 1985. Por una de sus escenas más vívidas, vinculada a la ciudad de Ostuni, recibe el nombre de portal Cavalluccio. Celebra la vida de San Francisco en clave ecológica y de liberación del pecado, fusionándola y transfigurandola en el misterio de la vida de Cristo. Obra moderna, de temática rica y compleja, destaca por la esencialidad de sus líneas y ritmo compositivo así como por su audacia de concepción en la secuencia y división del espacio, por la inmediatez y transfiguración de las imágenes, que parecen emerger tomando peso de la inmaterialidad del sentimiento.

Altar San Agustín de Iglesia de san Francisco de Asís de Ostuni

La estructura y decoración de la iglesia actual pertenecen a las ampliaciones y remodelaciones del siglo XVIII; Se sabe que en 1777 los maestros Salvatore Trinchera y Francesco Greco se encargaron de la decoración interior. El interior, de una sola nave, tiene una distribución homogénea en líneas y decoraciones. Llama la atención por el esplendor arquitectónico de las líneas del siglo XVIII, salpicadas por la sabiduría compositiva de columnas, pilastras y marcos, marcadas por la gracia de los capiteles corintios y finalmente coronadas, sobre las armoniosas bóvedas, por la altísima cúpula. , admirable por su ligereza y gracia. Todo ello con gran riqueza de iluminación y efectos escenográficos.

Los altares están colocados en este marco. El altar mayor, el del presbiterio, obra maestra de preciosas incrustaciones de mármol, hace pensar, por su refinamiento y magnificencia. El Ángel de la derecha mira hacia arriba y expresa Éxtasis; el de la izquierda mira hacia abajo y expresa Meditación. El presbiterio está delimitado por una preciosa balaustrada, con incrustaciones y cabezas de querubines, similares en todos los aspectos a las que adornan el frontal, es decir, la parte inferior de la mesa del altar mayor: son dignos de admirar por la suavidad de las formas. y la dulce intensidad de las miradas.

Altar Crucifisión de Iglesia de san Francisco de Asís de Ostuni

El órgano data del año 1882 y fue construido por Tommaso Alvano de Nápoles.La balaustrada del elegante coro lleva una inscripción en latín que indica 1780 como año de construcción del altar mayor.

El altar dedicado a la Inmaculada Concepción, en el lado izquierdo del crucero, casi coetáneo al del presbiterio. a pesar de la diferencia de estilo, más sobrio e imponente, en cuanto a materiales y factura artística se asemeja al altar mayor. Es digno de admirar el trono del Santísimo Sacramento sobre el sagrario, con los cuatro querubines, joyas de suave y refinada belleza.

Los demás altares, trabajados en piedra suave, se atribuyen a los hermanos Morgese. El del crucero repite las líneas del altar que se encuentra delante en piedra local, imitando aproximadamente la forma y los colores del mármol. La imitación parece perfecta, excepto en el modelado de los cuatro querubines: aquí se mide la distancia, y es grande, entre el original y la imitación. Sobre este último altar hay un bajorrelieve de papel maché de la Virgen del Rosario obra de Raffaele Caretta.

Finalmente, en la nave hay cuatro altares, más pequeños, pero extremadamente refinados y elegantes. Talladas en la blanda piedra local, similar pero no igual a la de Lecce, son el resultado de un refinado cincel artesanal, que se ha superado a sí mismo en términos de efectos compositivos y elegantes frisos. Deben ser admirados por sí mismos, cada uno como una obra independiente. La blancura de la piedra con sus vetas dejadas por el tiempo es común a todos. La variación de las líneas ágiles y elegantes, a pesar del rigor geométrico, la ligera cascada de los bordados, nos transportan al barroco de Lecce; pero aquí el cincel de Ostuni tiene una propiedad táctil que le da frescura y originalidad, distinguiéndolo del de Lecce.

Altar San José de Iglesia de san Francisco de Asís de Ostuni

El primer y segundo altares a la derecha al entrar están dedicados a Sant'Agostino y Nuestra Señora de los Dolores. En los nichos se encuentran las respectivas estatuas; la de Sant'Agostino , de madera, es del siglo XVII. En el segundo altar también se encuentra el Cristo Muerto, simulacro que la cofradía llevaba en procesión junto con la Addolorata y el resto de misterios la mañana del Viernes Santo, hasta los años 1950.

En el pilar izquierdo, antes del espacio presidido por la cúpula, se encuentra el púlpito de piedra que tiene en el centro el escudo franciscano, de la misma época y factura que los altares menores.

En el lado izquierdo se encuentran los dos altares dedicados a la Sagrada Familia y a San Antonio de Padua. En el primero hay un lienzo del siglo XVIII; en el segundo, un bajorrelieve de papel maché, firmado por Raffaele Caretta, verdadero maestro del sector, de 1919. Representa a San Antonio repartiendo pan a los pobres.

La mañana la dedicamos a deambular por las calles medievales, explorando sus callejuelas, muchas de ellas sin salida. Las casas tienen escaleras sin mucha lógica, es llamado por sus lugareños como Terra. Las vistas panorámicas desde las terrazas llegan desde la zona de olivos en color verde hasta el mar en azul intenso y son aprovechadas para poner restaurantes. Este tipo de calles es muy similar al que podemos encontrar en las ciudades de África septentrional.

Calles de Ostuni

En la parte más alta de la ciudad se levanta la iglesia concatedral, dedicada a Santa María Asunta, declarada monumento nacional en 1902, iniciada durante el mandato de Nicola Arpone (1437-70) como obispo, representada a los pies de la Virgen en el luneto de la entrada principal, no fue sin embargo, se completó en 1495 y probablemente sólo fue en los primeros veinte años del siglo siguiente.

De hecho, su fachada parece haber sido copiada de la de la iglesia de Santa María Jemale de Milán, donde fue enterrado el marido de Isabel de Aragón, que fue duquesa de Bari y señora de Ostuni y que permaneció durante un tiempo en la palacio que hoy es palacio episcopal del exilio. Se podría pensar que fue ella quien sirvió de modelo para la fachada o, al menos, para el frontón curvilíneo que luego se repitió en la iglesia de Mottola.

Su fachada, orientada al oeste, con elementos de lengua gótica y restos aún románicos, dividida en tres partes por ágiles pilastras, parece tener su punto de apoyo en el gran rosetón central en el que se desplaza la radiación del Cristo Salvator Mundi rodeado de siete querubines.

Fachada de la Concatedral de Ostuni

Del ritmo del siete en el círculo interior pasamos al del doce en el medio y al veinticuatro en el exterior con claras referencias simbólicas y alegóricas sobre los temas del tiempo, de las obras humanas, de los días que se cruzan con otros atribuibles a Numerología del Antiguo y Nuevo Testamento. En los lunetos de las entradas laterales hay bajorrelieves, a la derecha, de San Giovanni Battista y, a la izquierda, de San Biagio que tiene a Ostuni a su derecha, destacando su función de defensor urbis.

En la fachada frontal, en una hornacina, se encuentra una gran estatua de Cristo, rodeada por seis querubines, que data de finales del siglo XV y pertenece a la capilla de la familia Martucci. De gran valor son los ocho lienzos que se conservan en la sacristía, en cuyo techo se encuentra una pintura mural con la Natividad como tema, que data del siglo XVI-XVII. El tema desarrollado es el de la Eucaristía llevada a cabo a través de las representaciones de: El Ángel que despierta al profeta Elías; Zaqueo sobre el sicomoro; Invocación del centurión para la salvación del siervo paralítico; Los discípulos de Emaús; David pidiendo los panes de la proposición; Melquisedec recibe a Abraham con una ofrenda de vino y pan; Moisés señala el maná; El ángel limpia de lepra al profeta Isaías; y la plata entre la que destaca la estatua de Sant'Oronzo, de aproximadamente un metro y diez centímetros de altura, creada en 1794 por el grabador napolitano Luca Baccaro, por encargo del rico comerciante de aceite Pietro Sansone, y donada hace unos años por los herederos a la concatedral.

Naves de la Concatedral de Ostuni

En su interior, en forma de cruz latina, se encontraba, como aún hoy, la matriz de la Torre Santa Susanna, dividida en tres naves por columnas con capiteles toscamente esculpidos, todavía con espíritu medieval. A lo largo de los siglos ha sufrido una transformación, pero sólo interna, que ha cambiado por completo sus proporciones, líneas y volúmenes. Las columnas se unieron a los pilares, el techo se cubrió con lienzos pintados por pintores locales, se alargó el coro y todo se recargó con estucos de Antonio Lozzuppone de Lecce. Las intervenciones deseadas por los obispos Francesco Antonio Scoppa (1747-82) en 1750 y Salvatore Palmieri (1893-1905) en 1898 fueron radicales. La escasa persistencia se puede resumir en los frescos con el tema El hallazgo de la cruz, Santa Catalina de. Alejandría, Nuestra Señora de la Salud. En el techo del crucero se encuentran las pinturas de La Predicación de San Oronzo, Jesús y el Paralítico en la Piscina Probática, El Martirio de San Blas en el de la nave Jesús y la Adúltera, Jesús Expulsando a los Mercaderes del Templo, Jesús; Entre los médicos. Se trata de grandes lienzos encargados por el obispo Bisanzio Filo (1707-20), a cuya iniciativa se deben los altares de piedra dispuestos a la derecha.

Santos Patrones de la Concatedral de Ostuni

En la concatedral, a partir de la izquierda, se encuentran la pila bautismal de mármol procedente de un taller napolitano, los altares del Sagrado Corazón y de San Gaetano da Thiene, con un lienzo fechado en 1773 de Domenico Antonio Vaccaro (1678-1745), del siglo XIX. Capilla de la Inmaculada Concepción del siglo XIX en la que, además de la del propietario, se encuentra la estatua de papel maché de Santa Inés creada por Raffaele Caretta, el altar de madera, definido en 1734 en el que se encuentran los bustos de los santos Oronzo, Biagio y Agostino. Este altar, como el otro dedicado a la Santísima Trinidad con la inserción del fresco de la Madonna della Salute que cierra la nave derecha, fue encargado por el obispo Cono Luchini dal Verme (1720-47).

En el altar mayor, detrás del cual se encuentra el coro de madera del siglo XVII, se encuentra el lienzo de la Asunción. En la nave derecha se encuentra la capilla del Santísimo Sacramento, del siglo XIX, y los altares de la Sagrada Familia, con memoria del entierro del obispo Bisanzio Filo (1707-20), de la Presentación de Jesús en el templo y de San Antonio de Padova.

Arco Scoppa de Ostuni

Frente a la portada de la catedral se encuentra el Arco Scoppa, que une el palacio episcopal con el del antiguo seminario, es de 1750. Lo mandó construir en estilo barroco el arzobispo Scoppa está inspirado en el Puente de los Suspiros de Venecia. Ya conocéis que era la última mirada al exterior que tenían los condenados a muerte, pues aquí es la mirada a una de las portadas más fascinantes de Apulia, una catedral descentrada que verdaderamente no se puede ver completa.

El Arco de Scoppa es una estructura fascinante ubicada en el centro histórico de Ostuni y se integra perfectamente en el contexto, a pesar de tener un tono diferente en comparación con la blancura característica de la ciudad. Está situado en la sugerente plaza Largo Trinchera y conecta el Palacio Episcopal con el Palacio del Seminario, frente a la catedral de Ostuni.

Inicialmente, el arco Scoppa se construía de madera. Sin embargo, debido a la fragilidad de este material, en 1750 el cardenal Stoppa decidió transformarlo en piedra para asegurarle mayor estabilidad y durabilidad.

Seguimos descubriendo las calles del Borgo Antiguo. El color blanco de los edificios es lo que hizo famosa a Ostuni y le dio el sobrenombre de “Ciudad Blanca”. Este aspecto característico deriva del uso de la cal como material de construcción desde la Edad Media. La cal era un material barato, pero se utilizaba principalmente por sus propiedades desinfectantes naturales. Esto contribuyó a preservar la salubridad de los edificios y a prevenir la formación de moho, por lo que la cal era especialmente adecuada para proteger a los habitantes durante las epidemias de peste que azotaron la zona a partir del siglo XVII.

Calles de Ostuni

La costumbre de revestir las casas con cal se ha mantenido a lo largo de los siglos, convirtiéndose en una tradición que ha dado origen al panorama característico de Ostuni. Este aspecto distintivo ha convertido a la ciudad en un destino turístico muy popular, atrayendo cada año a miles de visitantes que se pierden por las estrechas calles del centro histórico.

Además de las encantadoras calles, el centro histórico de Ostuni ofrece varios monumentos y puntos de interés. Las Murallas Aragonesas, una imponente muralla, rodean la ciudad y ofrecen espléndidas vistas panorámicas.

Calles de Ostuni

Es la hora de la comida y bajamos hasta el parking, pasamos andando por la calle donde ayer nos quedamos varados, y a plena luz nos damos cuenta que no era nada arriesgado, lo único que el coche impedía el giro porque estaba mal aparcado y muy alejado del bordillo.

Nos preparamos un buen aperitivo con un Aperol, bebida de moda en Italia, y finalizamos las judías blancas del día interior, que estaban más buenas, si cabe.

Museo Arqueológico de Brindisi

Partimos para nuestro siguiente destino es la ciudad portuaria de Brindisi, tiene un puerto que imprescindible para tomar el barco con destino a Grecia.

Tenemos como referencia el área sosta camper municipal GPS N40.632365 E17.947720, es gratuita con todos los servicios de vaciado y llenado, se encuentra a quince minutos andando del centro.

Aprovechamos que son las cuatro de la tarde y queda aún algo de luz para descubrir el centro histórico de Brindisi, una de las ciudades más antiguas del mundo.

Ponemos como referencia la visita a la catedral y encontramos un edificio hermoso perfectamente iluminado en una plaza del Duomo con sus edificios catedralicios, como el Palacio Episcopal y el antiguo palacio del Seminario.

Entramos en la catedral y está en penumbra, el sacristán nos aconseja volver mañana porque apenas se puede ver su fisonomía, aunque aventura que ha sufrido profundas modificaciones, cercanas a la extirpación.

Museo Arqueológico de Brindisi

En la misma plaza se encuentra el Museo Arqueológico Provincial y le vamos a dedicar la tarde, es gratuito, previo registro.

Es un viaje a través del tiempo mostrando una historia que pocas ciudades en el mundo tienen. Nada más entrar un visitante nos indica que no debemos de olvidar echar un ojo a la primera vitrina que contiene una placa en oro de unos cuatro centímetros con una inscripción en un idioma procedente de Egipto.

Piedras y más piedras con piedras, esculturas, mosaicos, colección epigráfica y artefactos marítimos de ese periodo.

El Museo Archeologico Provinciale Francesco Ribezzo, nombrado en honor al renombrado arqueólogo italiano Francesco Ribezzo, cuenta con una rica historia entrelazada con los descubrimientos arqueológicos de la región de Brindisi.

Los orígenes del museo se remontan a finales del siglo XIX, un período marcado por un aumento en el interés arqueológico y las excavaciones en toda Italia. Aunque la fecha exacta sigue siendo difícil de precisar, fuentes señalan la fundación del museo alrededor de 1882, con el arqueólogo Giuseppe Ceci desempeñando un papel clave. Inicialmente alojado en el edificio Ateneo Bruniano, la colección del museo estaba compuesta principalmente por artefactos desenterrados durante las excavaciones en el área de Brindisi.

Magna Grecia del Museo Arqueológico de Brindisi

A lo largo de los años, la colección del museo creció de manera constante, lo que llevó a una mudanza a una ubicación más grande en 1929. Este nuevo hogar, el Palazzo Granafei-Nervegna, un magnífico palacio del siglo XVI, proporcionó un entorno más adecuado para la colección en expansión.

La trayectoria del museo dio un giro significativo en 1953 cuando se le renombró en honor a Francesco Ribezzo. Ribezzo, un distinguido estudioso de la lengua y la historia Messapia, dedicó su vida al estudio de las antiguas culturas de Puglia, la región donde se encuentra Brindisi. Sus contribuciones al campo de la arqueología enriquecieron significativamente la comprensión del pasado de la región.

El museo experimentó un importante proyecto de renovación y expansión entre 1992 y 1998, lo que mejoró aún más su capacidad para mostrar su impresionante colección. Esta renovación modernizó las instalaciones del museo y permitió una experiencia de visita más atractiva e informativa.

El diseño del museo es cronológico, guiando a los visitantes a través de diferentes épocas y su impacto en la región.

Magna Grecia del Museo Arqueológico de Brindisi

Esta sección muestra los primeros rastros de la presencia humana en la región de Brindisi. Las principales exposiciones incluyen:

Artefactos Neolíticos: Descubrimientos de la cueva de Guadone, incluidos fragmentos de cerámica y herramientas que ofrecen una visión de la vida de los primeros habitantes de la región.

Reliquias de la Edad de Bronce: La colección presenta cerámicas, armas y adornos del cercano sitio arqueológico de Santa Sabina, ilustrando el desarrollo de una sociedad más estructurada durante este período.

Civilización Messapia es una parte importante del museo está dedicada a los Messapios, un pueblo indígena que habitó la región desde el siglo VII a.C. Los aspectos destacados incluyen:

Cerámica: El museo cuenta con una impresionante colección de cerámica Messapia, conocida por sus distintivos diseños geométricos y decoraciones de figuras rojas.

Hallazgos Funerarios: Descubrimientos de las tumbas Messapias, incluidas joyas intrincadamente elaboradas, armas y figurillas de terracota, que arrojan luz sobre sus prácticas de enterramiento y creencias sobre el más allá.

Mosaico del Museo Arqueológico de Brindisi

Inscripciones Epigráficas: El museo alberga varios ejemplos de escritura Messapia, que ofrecen vislumbres de su lenguaje y cultura.

Brindisi, conocida como Brentesion en la antigua Grecia, desempeñó un papel crucial en el comercio y la colonización griega. Esta sección explora la influencia helénica en la región:

Cerámica Ática: La presencia de cerámica ateniense, particularmente jarrones de figuras negras y rojas, testifica los vibrantes vínculos comerciales entre Brindisi y el mundo griego.

Figurillas de Terracota: La colección incluye figurillas de terracota de inspiración griega, que muestran el intercambio artístico y la asimilación cultural durante este período.

Con la conquista romana de Brindisi en el siglo III a.C., la ciudad se convirtió en un puerto crucial para el comercio y las expediciones militares. La colección romana del museo refleja esta era pivotal:

Esculturas: Admira estatuas de mármol romanas, incluidas retratos de emperadores y figuras prominentes, que muestran el arte y la grandeza del Imperio Romano.

Escultura del Museo Arqueológico de Brindisi

Mosaicos: El museo alberga exquisitos mosaicos romanos, desenterrados de villas locales y edificios públicos, que representan escenas de mitología, vida diaria y naturaleza.

Colección Epigráfica: Inscripciones en tabletas de piedra y otros materiales proporcionan información valiosa sobre la administración romana, la ley y la vida social en Brindisi.

Artefactos Marítimos: Dada la importancia de Brindisi como puerto, el museo exhibe una colección de artefactos marítimos romanos, incluidos anclas, ánforas y instrumentos de navegación, destacando el papel de la ciudad en las redes comerciales antiguas.

La Capra de Bronce es una de las posesiones más preciadas del museo es la escultura de bronce de una cabra que data del siglo II d.C. Este artefacto excepcionalmente bien conservado, descubierto en el puerto de Brindisi, se cree que es una ofrenda votiva a los dioses para viajes marítimos seguros.

La sección epigráfica incluye inscripciones en latín, mientras que la dedicada a las estatuas comprende figuras de togate y coronas, así como figuras femeninas que datan de entre los siglos I y II.

Bronce del mar del Museo Arqueológico de Brindisi

Una de las salas más impresionantes es donde se exponen todos los objetos sacados del mar, sobretodo, particularmente valiosos son los bronces descubiertos en las aguas de Punta del Serrone, entre los que se encuentran esculturas y fragmentos de piezas anatómicas y cortinas que se encontraban a bordo de un barco hundido

Solamente nos queda ver las columnas gemelas romanas que se levantan a la entrada al gran puerto de Brindisi, y que tenían como significado ofrecer a los navegantes una admiración por el poder de Roma en el año 109 a C.

Se han transmitido tres hipótesis sobre el origen de las columnas romanas de Brindisi. Para muchos -y es la hipótesis más acreditada por la tradición- se trata de un monumento erigido hacia el año 110 d.C. C. por el emperador Trajano, para celebrar - con el fortalecimiento de nuestro puerto - la construcción de un desvío de la Vía Apia para el tramo que conducía de Benevento a Brindisi.

Para otros, se trata de un monumento erigido en honor de Hércules (el Libio), a cuyo hijo Brento los habitantes de Brindisi atribuyen la refundación de la ciudad, y cuyo culto estaba muy vivo en Brindisi, como en muchas otras ciudades. Esto es similar a las columnas más famosas colocadas en África y España, en el actual Estrecho de Gibraltar, que indicaban el fin del entonces mundo conocido.

Bronce del mar del Museo Arqueológico de Brindisi

Para otros, los romanos querían las columnas para recompensar la lealtad del pueblo de Brindisi, que en 214 a.C. C. – a diferencia del pueblo de Tarento – no se habían rendido ante Aníbal; o de Lucio Ramnio, en particular, de Brindisi, que ese mismo año hizo fracasar el plan del rey macedonio Perseo, que quería derrotar a los romanos envenenando a los comandantes que pasaban por nuestra ciudad; o para recompensar la contribución en dinero y soldados que Brindisi.

En cualquier caso, las columnas habrían servido, durante un cierto tiempo, evidentemente antes de que el acceso al puerto y su primera defensa fueran trasladados del actual canal Pigonati a la isla de Sant'Andrea, como faro: entre una capital y el por otro lado, se colocó un robusto travesaño de bronce con una luz dorada (adecuadamente protegida y capaz de soportar la fuerza de los vientos) en el centro, para dar a los navegantes un punto de referencia y la posibilidad de refugiarse incluso de noche del viento y furiosas tormentas por las que el Adriático era famoso en la antigüedad.

A favor de la hipótesis que considera las columnas “terminales de la Vía Apia” , está la construcción contemporánea en Benevento - la otra ciudad afectada por la construcción del nuevo tramo oriental de la vía, de importancia estratégica para las campañas orientales, en particular contra los dacios, del arco de celebración conocido como de Trajano; y es muy probable que Brindisi, punto de llegada de la doble vía y base de salida hacia Oriente, que proporcionaba asistencia y suministros a los imponentes ejércitos romanos, tuviera su propio monumento conmemorativo en la ocasión. En 1736 se encontró un epígrafe en el jardín del palacio de Montenegro (en una de las paredes del cual estaba tapiado), con la siguiente inscripción dedicada por los habitantes de Brindisi a Trajano:

Bronce del mar del Museo Arqueológico de Brindisi

IMP - CAESARI - DIVI - NERVAE - F - NERVAE - TRAIANUS - AVG - GER - DACIC -PONT - MAX - TRIB - POT - XIV - IMP - V - COS - VI - P - P - BRVNDVSINI - DECVRIONES - ET - MVNICIPES ( A Nerva Trajano Emperador, César, Augusto, hijo del divino Nerva, Germánico, Dacio, Pontífice Máximo, Tribuno por decimocuarta vez, Emperador por quinta, Cónsul por sexta, Padre de la Patria, los Decuriones y los Municipales de Brindisi).

Además, en 1932, en vía Tarantini, durante una excavación, se encontró un hermoso torso loricado –actualmente en el Museo Arqueológico Provincial– por la riqueza de los frisos ornamentales de la armadura, podría tratarse de un simulacro del propio Trajano, lo que significa los profundos vínculos entre el Emperador y nuestra ciudad. Finalmente, no podemos pasar por alto que en el año 29 a.C. C. el Senado romano decretó, en memoria de la victoria de Octaviano en Actium dos años antes, la construcción de dos arcos triunfales, uno en Roma y otro en Brindisi, demostrando además que Roma era particularmente generosa a la hora de celebrar victorias y obras públicas. Se sabe que en la época del Imperio, Brindisi era quizás el cruce de carreteras más importante; y en nuestro puerto, que ya se encontraba muy activo a principios del siglo II. a. C., Augusto mantuvo permanentemente una flota completa. En Roma, la espléndida columna de Trajano, que celebra las conquistas del Emperador, también ha resistido los embates del tiempo.

Columnas romanas de Brindisi

La columna que se conserva, de mármol gris oriental, tiene, como la que cayó en 1528, fue transportada a Lecce y modificada en 1660, una altura de m. 18,74, de los cuales 4,44 son la base, 11,45 para los ocho tambores, 1,85 para el capitel y un metro para el pulvino. Su capitel está adornado con cuatro deidades y ocho tritones y hojas de acanto; el pulvino tiene tres órdenes de frisos.

En la base de la columna que queda en Brindisi hay una inscripción que recuerda la reconstrucción de la ciudad en el siglo IX, destruida por los sarracenos (que entre otras cosas prendieron fuego a las columnas), por un ilustre personaje de la corte imperial griega, el protospatario Lupo, que actuó en nombre del emperador de Constantinopla Basilio. La inscripción, que aún podía leerse íntegramente en 1674, decía:

ILLUSTRIS PIVS ACTIB. ATQ: REFVLGENS - PTOSPATHA LVPVS VRBEM HANC STRVXIT AB IMO - QVAM IMPERATORES MAGNIFICIQ: BENIGNI… (El ilustre y piadoso Lobo Protospata reconstruyó esta ciudad desde los cimientos, que los magníficos y benignos Emperadores…) El epigrama continuaba con toda probabilidad (y lógica) sobre la base de la segunda columna, que se deterioró demasiado pronto: no es un carácter Ni siquiera quedó el recuerdo.

Columnas romanas de Brindisi

El 20 de noviembre de 1528, sin motivo aparente, una de las columnas se derrumbó y la roca superior (la que estaba inmediatamente debajo del capitel) cayó sobre la base, mientras que todas las demás, incluido el capitel y el pulvinus, permanecieron en el suelo durante casi 132 años. La peste, que ya había azotado Brindisi en julio de 1526 y matado a un gran número de ciudadanos en pocos días, estalló de nuevo en el reino de Nápoles en 1657, pero no se extendió a la tierra de Otranto, se creía que se debía a a la intercesión de S. Oronzo (los habitantes de Brindisi, en cambio, recurrieron a San Rocco, como lo habían hecho 130 años antes). Sin embargo, el 2 de noviembre de 1659 llegó a la ciudad la orden del virrey de Nápoles, conde de Castrillo, de entregar los trozos caídos de la columna: el nuevo alcalde Carlo Monticelli Ripa intentó pedir una contraorden, pero fue en vano. El transporte se realizó al año siguiente en medio de muchas dificultades, no por obstáculos puestos por los habitantes de Brindisi, sino porque los caminos estaban intransitables por las lluvias, y los vagones de la época no podían soportar el peso del columna, aunque era necesario evitar el riesgo de dañar aún más las piezas ya dañadas. El arquitecto de Lecce Giuseppe Zimbalo, además de construir una nueva base con piedra local, se vio obligado a usar los tambores 65 centímetros (la circunferencia de la base pasó de 4,77 a 4,12 m) y a reducirlos, transformando el estilo y las figuras, la capital corintia. Al parecer, el capitel original representaba figuras femeninas y príncipes persas.

Columnas romanas de Brindisi

En 1937, en La Stampa de Turín, Margherita Sarfatti esperaba el regreso de la columna de S. Oronzo a Brindisi, para recomponer el monumento tal como estaba originalmente, pero el Consejo Superior de Bellas Artes por informe del académico Gustavo Giovannoni no consideró posible el regreso de la columna, ya que las rocas y el capitel, debido a la caída, ahora habían sido reducidos y modificados.

Día 22 de noviembre (viernes)
Ruta: Brindisi

Monumento Cesar Augusto de Brindisi

El día comienza en el área sosta camper municipal y gratuita de Brindisi GPS N40.632365 E17.947720, la noche ha sido movida porque está pegada a un parking y a las seis de la mañana los coches se han empezado a mover.

Las previsiones del tiempo es que iba a llover todo el día, pero la verdad que la mañana nos ha respetado porque hacía mucho viento y las nubes se marchaban cargadas de agua, a partir de las cuatro ha empezado el jaleo pero ya estábamos en casa.

Salimos para ver la ciudad por el día que siempre con luz las cosas se ven de otra manera. Tenemos muy cerca la iglesia románica de Cristo con su sencilla portada y ábsides, si ayer estaba cerrada hoy se mantiene igual.

Entramos en el interior de las murallas por la porta de Lecce, enseguida llegamos a la plaza del Popolo, se encuentra el Monumento en bronce al emperador César Augusto. En realidad nuestro primer destino es la chiesa de San Giovanni al Sepulcro o de los templarios.

La iglesia es circular siguiendo el patrón del Santo Sepulcro en Jerusalén y que los caballeros templarios eran los encargados de su custodia. La entrada es de pago porque la administra el municipio, tiene un ticket conjunto con el Monumento a los Marineros, situado en el mismo puerto, son 5 euros.

Iglesia de San Giovanni Brindisi

La iglesia de San Giovanni al Sepolcro fue construida por orden caballeresca de los Canónigos Regulares del Santo Sepulcro antes de 1128, año en el que data el primer documento conocido que nombra la iglesia. Con la supresión de la orden, los bienes pasaron a la orden de San Juan de Jerusalén (u Orden de Malta) y luego a la Mensa del Arzobispo. A principios del siglo XVII la iglesia se encontraba en estado de abandono y malas condiciones de conservación y así permaneció hasta su compra por parte del municipio en 1868. Entre 1881 y 1883 se llevaron a cabo las obras de restauración tras las cuales la iglesia pasó a ser utilizada como Museo Cívico cuyo director honorario, Don Pasquale Camassa (1858-1941), apasionado conocedor y divulgador de la historia de la ciudad, se recuerda en el epígrafe expuesto en el interior del templo.

El monumento representa un claro testimonio de la estrecha relación entre la ciudad de Brindisi y Tierra Santa durante el período de las Cruzadas. De hecho, fue diseñado como una copia de la Rotonda del Santo Sepulcro de Jerusalén, ciudad entonces considerada “umbilicus mundi”. La copia era un recuerdo para el peregrino que había podido realizar el viaje, pero también constituía una especie de peregrinación virtual para aquellos que no tuvieron la oportunidad de ver personalmente los lugares santos.

Interior de la Iglesia de San Giovanni Brindisi

Originalmente el acceso a la iglesia se permitía a través de tres portales. El portal principal está enmarcado por un protiro formado por dos leones de mármol agazapados y con las cabezas enfrentadas. Sostienen columnas de mármol blanco sobre las que descansan dos interesantes capiteles esculpidos. Las jambas están decoradas con motivos vegetales entre los que se encuentran figuras humanas, animales y mitológicas con un significado simbólico, aún hoy no del todo revelado pero ciertamente comprensible para el hombre medieval. La portada menor, situada a lo largo del eje principal del edificio, presenta una decoración de estilo oriental. El tercer acceso, actualmente tapiado, se abría hacia el jardín trasero con un sencillo vano arquitrabado.

La planta es circular cortada hacia el este por un muro recto. El anillo central, formado por ocho columnas, se conecta con las correspondientes columnas incorporadas en los muros perimetrales, a través de arcos de medio punto. Los fustes reutilizados varían en tipo de mármol, altura de los tambores, altura total y capiteles ahusados y de apoyo de varios tipos y diferentes fechas. Se desconoce el tejado original, ya que la iglesia carecía de él en el momento de las restauraciones de finales del siglo XIX, cuando se decidió construir un tejado tipo pabellón.

Jardín de la Iglesia de San Giovanni Brindisi

La decoración pictórica es posterior a la época de construcción del monumento y muestra diferentes fases atribuibles a un periodo comprendido entre la primera mitad del siglo XIII y el XIV. A las pinturas se les superponen más capas de lenguaje más moderno, que recuerdan la tradición bizantina y la cultura relacionada con el movimiento cruzado.

El atractivo artístico de San Giovanni al Sepolcro va más allá de su arquitectura. Los frescos de la iglesia, aunque en su mayoría perdidos, aún cautivan con sus evocadores restos. Las delicadas pinceladas y los colores vibrantes, aunque desvanecidos, hablan de una era en la que el arte servía como puente entre lo divino y lo terrenal.

Graffitis en las paredes dentro y fuera de la iglesia, se pueden admirar numerosos símbolos: huellas que hablan del paso de hombres, peregrinos y caballeros deseosos de dejar un recuerdo de sí mismos y de su devoción en un lugar sagrado, capaz de transmitir fuertes sugerencias incluso a el visitante moderno.

Los mosaicos romanos visibles son atribuibles a una domus de época imperial (siglos I-II d.C.), una gran residencia que debió extenderse más allá del perímetro del templo.

Relieve en la Iglesia de San Giovanni Brindisi

Más allá de los muros de piedra de San Giovanni al Sepolcro se encuentra un encantador jardín, un oasis de paz que complementa la atmósfera serena de la iglesia. Al pasear por este exuberante espacio, el aroma de las flores en flor y el suave susurro de las hojas ofrecen un refugio sensorial del bullicioso exterior de la ciudad. Este jardín, con su vibrante flora, invita a la reflexión y contemplación, convirtiéndose en un lugar ideal para detenerse y absorber la tranquila belleza de este sitio histórico.

Panorámica de la Iglesia de San Giovanni Brindisi

El papa Inocencio VIII quito los privilegios de la orden de los Templarios y decreto que todos sus bienes fueran transferidos a la orden de San Juan de Jerusalén y de Rodas.

Iglesia San Benedetto Brindisi

Luego marchamos hasta la chiesa de San Benedetto, es otro ejemplo magnifico del románico pero tratado de diferente forma, está es mucho más parecida a una iglesia con influencia otomana con arcos ciegos en la fachada de piedra con dos colores y una pequeña torre campanario que parece un minarete y que la dan ese ambiente islámico.

La reconstrucción del conjunto monumental de los benedictinos negros de Brindisi, ya existente hacia el año mil con el nombre de Santa María Veterana, puede fecharse en 1089-1090, por voluntad del señor feudal local Goffredo da Conversano y su esposa Sighelgaita.

La iglesia y el monasterio sufrieron numerosas renovaciones a lo largo de los siglos. En el siglo XVIII el antiguo monasterio fue abandonado y se construyó uno nuevo, comunicado con la iglesia a través de un pasadizo. La fachada original fue bloqueada y el portal fue desmantelado y reconstruido en la pared lateral donde aún hoy se puede admirar.

Los muros perimetrales están marcados por una secuencia rítmica de arcos ciegos que enmarcan las ventanas monolingües con el característico bicolor de piedra blanca y carparo dorado que también caracteriza al campanario de planta cuadrada, de 20 m de altura.

Arquitrabe de la Iglesia San Benedetto Brindisi

La antigua portada, del siglo XI, está decorada con cestería finamente trabajada intercalada con pequeños fondos lisos o grabados con motivos sencillos. Sobre el arquitrabe se encuentra la representación de tres escenas de caza que representan dos leones y un dragón ensartados por guerreros medievales. Arriba está el escudo de armas del arzobispo Antonio Sersale (1743-1750).

La estructura consta de tres naves cubiertas por bóvedas de crucería asentadas sobre semicolumnas y columnas. Entre los preciosos capiteles corintios destaca uno con figuras de animales.

La zona presbiterial alberga un nicho con frescos que representan la Crucifixión y la Anunciación, escenas que describen los momentos cruciales de la historia de la salvación, encarnación y muerte de Cristo. Junto a ello, se pueden admirar algunas estatuas, entre las que destacan Santa María de las Nieves y San Benito de Nursia.

San Benito está representado con un cuervo a sus pies: cuenta la historia que un cuervo, comiendo migas de pan de las manos del Santo, logró salvarlo de un envenenamiento prolongado por parte de un sacerdote envidioso.

Iglesia San Benedetto Brindisi

Se conservan 120 cartas originales que una de las abadesas del monasterio escribió al duque de Poggiardo: cuentan la historia de la vida dentro del monasterio, lugar de cultura y emancipación para las monjas allí presentes.

En la sala de paso entre la iglesia y el claustro se conserva la estatua de piedra y policromada de la Madonna della neve, obra de un artista de la escuela de Stefano da Putignano (finales del siglo XV-principios del XVI), uno de los más importantes escultores del panorama artístico de Apulia y la estatua de papel maché del siglo XVIII de San Benito de Nurcia, admirable por la expresividad del rostro severo y solemne y por la interpretación de los fluidos ropajes.

El claustro, que aún conserva una atmósfera de apacible tranquilidad, está definido por una serie de ventanas de cuatro luces divididas por columnas poligonales con particulares capiteles de muleta. En la girola se conservan vestigios de frescos, entre ellos una insólita anunciación de la Virgen sorprendida por la buena noticia que le trae un angelito que se dedica a coser.

Claustro de la Iglesia San Benedetto Brindisi

Las excavaciones en las alas del claustro han sacado a la luz enterramientos de la época romana y medieval.

Iglesia san Paolo Eremita Brindisi

Después visitamos la chiesa san Paolo Eremita es el testimonio más importante de la arquitectura gótica de toda la provincia de Apulia. Fue construida como parte del convento de la orden de los franciscanos en Terre d'Otranto.

La Iglesia de San Paolo Eremita es el testimonio más antiguo y elocuente de la arquitectura gótica del siglo XIV en la zona provincial, como lo demuestran el arco apuntado y las ventanas de una ojiva del lado derecho.

La iglesia fue construida, con el convento contiguo, en el solar donado por Carlos I de Anjou a los franciscanos, donde anteriormente se encontraba la Dumus Margariti.

El complejo se completó en 1322 y se convirtió en una de las principales sedes franciscanas de Terra d'Otranto.

En las primeras décadas del siglo XIX la iglesia, que no era segura, sufrió cambios sustanciales, entre ellos la nueva fachada, que se retrasó unos ocho metros respecto a la anterior.

La fachada (siglo XVIII) tiene un portal muy sencillo rematado por una hornacina y una gran ventana en forma de lira; está animado por el modesto saliente de cuatro pilastras. A los lados del portal había dos leones estilóforos, uno de los cuales fue encontrado durante las obras de restauración. El contiguo Convento Franciscano es ahora la sede de la Prefectura (desde octubre de 2014, tras la restauración quedó a disposición de la Provincia) Desde el patio contiguo se ven el campanario del siglo XVIII y las altísimas ventanas de una ojiva de la iglesia.

Nave Iglesia san Paolo Eremita Brindisi

El luneto se apoya en un arquitrabe decorado con una hilera de capullos mientras que la arquivolta presenta motivos vegetales clásicos, propios de la Terra d'Otranto y de clara ascendencia oriental.

En el interior, de una sola nave con techo de armadura que data de 1505, se pueden admirar los altares laterales barrocos, algunos fragmentos de frescos del siglo XIV y numerosas pinturas interesantes de los siglos XVI y XVII, entre ellas ·”La Madonna della Concordia”. En la sacristía se puede ver el armario de madera de 1725.

La capilla adyacente al altar mayor está vinculada a un trágico acontecimiento que afectó al médico e historiador de Brindisi Giovanni Moricino. Su único hijo, Francesco, trepó a una morera negra en el jardín del monasterio de San Pablo, se cayó y murió pocos días después: tenía 16 años. Fue en esta ocasión que hizo construir una capilla en San Paolo dedicada al santo del mismo nombre que el difunto y mandó modelar en Venecia una estatua de madera de San Francisco, obra de notable valor artístico y expresó su deseo de ser enterrado cerca de su hijo.

El desolado padre hizo enterrar el cadáver de su hijo en la misma iglesia, en una suntuosa tumba. En el sarcófago hizo grabar las coplas latinas que De Fabrizio traduce así: Aún hoy las moras disfrutan de la sangre de los mortales, por segunda vez, o hijo, las moras están rojas con tu sangre. Oh Moricino, caído por un moro, mueres, (¡ya que tu nombre fue antaño de triste presagio!) te dan las moras muertas.

Altar del Santísimo en la Iglesia san Paolo Eremita Brindisi

La tumba de Moricino se encuentra sobre la de Obedenzio Vavotico (siglo XVII), hombre de letras de Brindisi y vicario general de la diócesis. En su testamento, Moricino, entre otras disposiciones, expresó el deseo de que sus restos reposen en la tumba que conservaba las cenizas de su hijo. Así, en efecto, se llevó a cabo a su muerte ocurrida en septiembre de 1628.

Es muy venerada la macénula de la Virgen Inmaculada, también llamada Nuestra Señora del Terremoto porque se creía milagrosa por haber salvado a la ciudad del terremoto del 20 de febrero de 1743. La tradición dice que la estatua fue encontrada en la entrada de la iglesia con las manos abiertas (originalmente unidas) para calmar el terremoto. La estatua se viste durante el año con cuatro prendas diferentes.

La iglesia está hoy cubierta por una cubierta de madera con cerchas decoradas y se comunica con el espacio absidal mediante un arco apuntado; el ábside como la nave contiene fragmentos de frescos. Aún existe una hornacina, situada en el lado sur, que en su día estuvo cubierta por un coro de madera que luego fue eliminado con las restauraciones llevadas a cabo a lo largo del siglo XX y que tenían como objetivo conseguir un auténtico debarroquismo de la iglesia. También en el ábside también hay una decoración barroca de la que hoy quedan las grandes flores talladas en las bases de los pilares.

tumba de Moricino Iglesia san Paolo Eremita Brindisi

La iglesia es utilizada en la actualidad como museo diocesano donde se exponen otras obras de arte procedente de otras iglesias de Brindisi, es de destacar las vitrinas vacías con fotografías de cálices y objetos de la liturgia en oro y plata que fueron robados el año pasado.

Las distintas piezas se sitúan en las salas expositivas de la iglesia siguiendo un recorrido a la vez cronológico y temático que se abre con la exposición de la Platea de 1738 o el inventario de los bienes del convento de San Paolo de Minori Conventuali que presenta la Único plano existente del convento.

Ángel de la Pasión Iglesia san Paolo Eremita Brindisi

En la sección de Lienzos, además de los ya presentes en la iglesia, está también el Ángel con el símbolo de la Pasión: la escalera de la Cruz, de Lucio Galante y Massimo Guastella atribuida a Simón Vouet (1590-1649) y el óleo sobre lienzo San Lorenzo da Brindisi, sec. finales del siglo XVII.

Arca de San Teodoro Iglesia san Paolo Eremita Brindisi

Una de las mejores obras de arte expuesta es el Arca de San Teodoro del siglo XIII, “Traducción de las Reliquias” con la primera imagen conocida de las dos columnas romanas en el puerto.

Posterior arca San Teodoro Iglesia san Paolo Eremita Brindisi

En tiempos de Federico II, quizás el 27 de abril de 1210 como dicta la tradición o más probablemente en 1225 con motivo de la boda de Federico II con Isabel de Brienne, reina de Jerusalén, las reliquias de San Teodoro de Amasea fueron trasladadas a Brindisi desde el Ciudad de Anatolia de Euchaita.

Los restos, llegados envueltos en una sciamita (tela de seda roja-dorada - España, siglo XIII), serán colocados en un arca cuyas cuatro caras verticales están completamente recubiertas de planchas de plata; el frente y el lado izquierdo representados con relieves en relieve. En la parte superior se cierra con dos rejas, una simple, de hierro, la otra, de plata, cincelada.

Las distintas planchas de plata, realizadas, a excepción de la Virgen con el Niño en el cabezal izquierdo de la caja y de San Jorge a caballo matando al dragón en el anverso, fueron adaptadas a la actual caja de ciprés en la primera mitad del siglo XIII. Siglo, realizado, probablemente en el siglo XVI.

En el anverso se encuentran, de izquierda a derecha, las imágenes una al lado de la otra de los dos santos obispos Leucio y Pelino, bendiciendo al estilo griego, con palio, mitra y báculo; episodios destacados de la vida de San Teodoro y el traslado de sus reliquias a Brindisi; Condena de San Teodoro.

Craneos de las compañeras de santa Úrsula Iglesia san Paolo Eremita Brindisi

Quizás la obra más macabra son los doce revestimientos de tela de cráneos de las “Compañeras de Santa Úrsula", sobre los que descansan las reliquias, Colonia sec. XVII.

Iglesia Santa Teresa Brindisi

La siguiente chiesa que vemos está dedicada a Santa Teresa en un maravilloso marco y una imponente plaza dedicada a los caídos en las guerras, es un balcón sobre el puerto de Brindisi.

La iglesia de Santa Teresa fue construida entre 1671 y 1697 por orden del canónigo Francesco Monetta como sede de las Carmelitas Descalzas en Brindisi. La fachada está enriquecida con pilastras, capiteles, volutas y pináculos, un maravilloso ejemplo del estilo barroco de la ciudad.

El interior es de una sola nave con crucero, a derecha e izquierda hay pequeñas capillas laterales enriquecidas con valiosas pinturas sobre lienzo de los siglos XVII-XVIII. Especial atención merece la capilla de la cofradía de marineros y pescadores que encargó el lienzo de San Andrés en el que se puede contemplar la representación del castillo aragonés.

En la capilla adyacente de Santa Teresa se encuentran pinturas del pintor de Lecce Serafino Elmo (1696-1777); el autógrafo es la Gloria de Santa Teresa, especialmente en la figura de la monja teresiana que, arrodillada, contempla la escena. Al mismo maestro se pueden atribuir la Virgen del Carmine con el Niño entregando el escapulario a los santos Simón Stock y Teresa de Ávila y las demás pinturas de la capilla de la Virgen del Carmelo. Esto se debe, como recuerda un registro epigráfico, a la munificencia de Luigi Ferreyra, castellano de las fortalezas de la isla de Sant'Andrea de 1690 a 1710. Fue el fundador del llamado Monte dei Janissaries, institución destinada a aliviando con diversas provisiones a quienes, incluidos los soldados españoles del fuerte o entre sus descendientes, se encontraban en dificultades económicas.

Iglesia Santa Teresa Brindisi

Interesantes son la Madonna del Carmine y las estatuas de papel maché de los Santos Medici a quienes estaba dedicado el culto de otra hermandad activa hasta 1971.

Cristo yaciente en la Iglesia Santa Teresa Brindisi

En la capilla de la Madonna del Carmelo hay un epígrafe que conmemora a Aloysio Ferreyra, castellano, fundador del Monte dei Giannizzeri , institución en funcionamiento hasta 1940, nacida con el objetivo de ayudar económicamente a los soldados españoles en dificultades y a sus familias.

En el convento se encuentran desde 1990 los Archivos del Estado, donde se conservan importantes documentos, incluidos antiguos protocolos notariales, catastros y registros de entidades religiosas suprimidas.

En la misma plaza de Santa Teresa se encuentra el monumento a los Caídos de Italia. Los aproximadamente quinientos que cayeron en los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial fueron honrados por la administración cívica con un monumento encargado al escultor de Brindisi Edgardo Simone (1890-1948). Inicialmente situada en Piazza Engelberto Dionisi , en el paseo marítimo de Regina Margherita, fue inaugurada el 22 de noviembre de 1931 por el rey Vittorio Emanuele III y trasladada en 1940 a la actual Piazza Santa Teresa (entonces Piazza dell'Impero), tras las protestas del escultor que no estuvo de acuerdo con la elección de la primera ubicación.

En lo alto del monumento se sitúa la victoria alada, que sostiene a la izquierda otra figura más pequeña, identificada con la Patria. A continuación se presentan tres grupos alegóricos.

Monumento a los Caídos Brindisi

Edgardo Simone fue un interesante intérprete de la escultura italiana de principios del siglo XX, condecorado por el rey Vittorio Emanuele III por sus méritos artísticos. Tras mudarse a Estados Unidos trabajó entre Nueva York, Washington, Detroit, Cleveland, Chicago, Coronado y Hollywood, donde también se distinguió como escenógrafo. Fue reconocido como ciudadano americano y recibido en la Casa Blanca por el presidente Hoover.

Palacio Granafei-Nevegna Brindisi

Nuestro siguiente punto es el Palacio Granafei-Nevegna, es un imponente edificio de estilo renacentista construido en 1565 perteneciente a la familia Granafei que llego a Brindisi huyendo de la invasión turca de Constantinopla y vendido en 1862 a los hermanos Nervegna. En 1930 la Municipalidad se hizo cargo de él y al año siguiente lo utilizó como sede del Tribunal, que permaneció en funcionamiento hasta 1976.

La fachada del Renacimiento tardío está dividida en tres órdenes por hileras de cordones y el portal está presidido por el escudo familiar que representa un león rampante que lleva un haz de espigas de trigo en sus patas delanteras y vuelto, en señal de veneración, hacia una cruz. . Las espigas se remontan a la actividad de los fundadores de la familia, comerciantes de cereales, de ahí su apellido (grana fert).

En la hilera de cuerdas hay cuatro inscripciones en latín: “El sabio construye la casa mientras el necio la destruye”; “¿De qué le sirven las riquezas al necio si no puede comprar la sabiduría?”; “El que responde antes de haber escuchado se muestra necio y digno de culpa”; “No ames el sueño para no empobrecerte”.

Hoy en día, el edificio pretende ser un importante contenedor cultural: la sala principal de la planta baja, que solía ser la sala de audiencias, hoy se ha transformado en la evocadora Sala della Colonna y alberga algunos componentes originales de la columna romana: el capitel, el pulvino y el último rocchio.

El capitales es un maravilloso ejemplo de la cultura artística de la época severiana (siglos II-III d.C.).

Columna romana Palacio Granafei-Nevegna Brindisi

En total incluye doce figuras. Los cuatro más grandes, esculpidos en las caras principales, de media longitud y salientes, representan divinidades marinas secundarias, dos masculinas y dos femeninas, probablemente Neptuno, Anfitrite, Océano y Tetis.

Decoración de la Columna romana Palacio Granafei-Nevegna Brindisi

En los bordes hay pares esculpidos de tritones tocando caracolas, claramente visibles sólo en la parte superior del cuerpo, mientras que las colas se aplanan en el fondo.

En algunas estancias de la planta baja y en la parte exterior se encontraron suelos de una domus de época imperial (siglo II d.C.).

Plaza del Duomo de Brindisi

Andando llegamos a la plaza de Duomo es la más antigua de la ciudad, además de la más bella, es probablemente aquella donde se encuentran la Catedral, el Seminario, la logia del Palacio Balsamo, el Instituto San Vincenzo y el Museo Arqueológico Provincial con el pórtico de los Caballeros Gerosolimitanos. .La plaza, que en el siglo XVIII se llamaba atrio del Arzobispado, se encontraba en el centro de la ciudad mesapia y romana: entre la catedral y las columnas romanas se encontraba el grandioso templo de Apolo y Diana, cuyas piedras se utilizaban para la construcción de la Catedral.

Desde aquí nos trasladamos para ver el interior del Duomo de Brindisi que ayer no pudimos ver, dedicado a la Visitación y san Juan Bautista.

Su origen está "envuelto en leyenda: el primer apóstol de la ciudad de Brindisi, San Leucio, supo en un sueño que su misión era abandonar la cátedra episcopal en su Alejandría natal, en Egipto, para ir a Bríndisi y liberar la ciudad de los herejes. La misión fue tan dignamente cumplida que el Santo quiso construir una iglesia en el mismo lugar donde había tenido el consuelo de bautizar a 27.000 conversos; la iglesia estaba dedicada a la Santísima Virgen y San Juan Bautista y fue construida sobre un antiguo templo pagano dedicado al Sol y la Luna. Era el segundo siglo de la era cristiana. Ningún documento histórico apoya la tradición que quisiera ver en esta iglesia los primeros orígenes de la catedral de Bríndisi, cuya existencia está documentada en cambio en el siglo XII: dos epígrafes sobre losas de mármol tapiadas en la sacristía informan, con clara referencia, al normando Roger y el Arzobispo Bailardo quienes construyeron el templo en los años 1139-1143.

Duomo de Brindisi

Hoy en día quedan muy pocos restos de esta antigua iglesia: la noche del 20 al 21 de febrero de 1743 un violento terremoto causó daños a la Catedral, al palacio arzobispal y al campanario. Los daños causados a la Catedral llevaron al clero a renovarla radicalmente, según el gusto de la época. A la catedral normanda pertenecen: los restos del ábside con una gárgola en forma de elefante y el suelo de mosaico, destruido casi por completo el siglo pasado por el arzobispo R. Ferrigno; un capitel, hoy en el Museo Provincial, que presenta animales reposando sobre follaje de acanto.

El interior tenía originalmente un suelo de mosaico que representaba el antiguo testamento, encargado por el arzobispo francés Guglielmo (1173-81), sufrió mucho a lo largo de los siglos hasta su destrucción por orden del arzobispo Raffaele Ferrigno (1856-75). Hoy son visibles algunos fragmentos en la nave lateral izquierda y alrededor del altar mayor. El mosaico fue obra de un artista que probablemente conocía los suelos de Otranto y Taranto; Sin embargo, creó una composición original tanto en términos de estilo como por la inserción de nuevas imágenes, como la figura de Ascanio y el énfasis dado a los episodios de la Chanson de Roland. En los fragmentos hacia el fondo de la nave izquierda hay una representación de un tronco de árbol con raíces sobre un globo con decoración de lirios, empujado hacia la derecha por dos hombres, entre círculos de amplios bordes y decoraciones zoomorfas en su interior.

Naves del Duomo de Brindisi

La zona del presbiterio fue elevada, respecto al nivel de las naves, cuando se repensaron los espacios de la iglesia en relación a las indicaciones ofrecidas por el Concilio de Trento; el ábside central fue derribado a finales de 1582 para dar cabida al magnífico coro de los canónigos. El presbiterio está definido por una balaustrada de mármol Saravazzo realizada durante el episcopado de Antonino Sersale (1743-50), quien encargó su construcción al napolitano Aniello Gentile, quien inició las obras en 1748. En noviembre de ese año, el maestro fue reemplazado en el cargo por su conciudadano Michele Capuezzo.

De particular interés artístico es el coro de madera, encargado por el arzobispo Andrea de Ajardi a finales del siglo XVI, una de las pocas cosas que sobrevivió al terremoto y posterior demolición del siglo XVIII. Sin embargo, especialmente en los dos siglos posteriores a su construcción, ha sufrido ampliaciones, eliminaciones y sustituciones, que también se manifiestan en las diferencias estilísticas de las distintas partes y en el diferente color de la madera. Destacan, por su capacidad creativa y magistral ejecución: el panel de S. Giorgio y el dragón, con una visión de Brindisi del siglo XVI, el panel de San Teodoro que, disfrazado de caballero español, atraviesa al diablo, al fondo, el mar con un velero y las antiguas torres ubicadas a la entrada del puerto de Brindisi

Relicario de san Teodoro del Duomo de Brindisi

Quizás la capilla más bonita es la del Santísimo donde se conservan las reliquias de San Teodoro de Amasea, patrón de la ciudad y protector del ejército bizantino durante el siglo IV.

Barrio de San Pietro degli Schianoni de Brindisi

Más adelante, vemos el área arqueológica de San Pietro degli Schianoni, la entrada es gratuita. Básicamente se descubre cuando el municipio en 1964 quiere construir un auditorio, el subsuelo es toda la ciudad romana. La solución fue construir el nuevo edificio como un sarcófago donde en la parte de los garajes está el yacimiento romano todo diáfano.

El área era tan grande unos 4800 metros cuadrados, tiene una calzada romana norte-sur con habitaciones residenciales, se aprecia un complejo termal con varias habitaciones climatizadas y restos de un canal para el paso del agua.

El barrio era de la época romana en el siglo III-IV aC estaba pavimentado con azulejos en forma de espiga y numerosos mosaicos fueron sacados a la luz.

En el centro histórico de la ciudad se encuentra el antiguo barrio de San Pietro degli Schiavoni, llamado así por la presencia de una iglesia dedicada al Santo frecuentada por los habitantes de origen eslavo y albanés ("Schiavoni") Residente aquí desde la segunda mitad del siglo XV.

Área arqueológica de San Pietro degli Schianoni de Brindisi

No quedan restos de la iglesia, algunos documentos antiguos identifican su apertura al culto en el siglo XIII, pero no ha sido posible identificar su ubicación precisa en la zona.

Típico del barrio eran los laberintos de calles, callejones y plazas irregulares, las casas con tejados cannizzo, es decir, con tejados a dos aguas hechos de vigas de madera y juncos. Una isla de miseria urbana, con casas ruinosas que a principios de los años 1960 albergaban parques de atracciones, circos ecuestres y teatros de marionetas de madera.

Con el derribo de algunas de estas casas, para construir el nuevo Palacio de Justicia (1962), que entonces se ubicaba en el cercano palacio Granafei-Nervegna, salieron a la luz algunos hallazgos arqueológicos del románico de Brindisi, de los que sólo queda documentación fotográfica de los muros de ladrillo, piedra y mortero destruidos por excavadoras en 1965, durante una excavación de un metro y medio en la zona. Estos hallazgos fueron depositados en los vertederos de Fiume Grande y Mater Domini.

Área arqueológica de San Pietro degli Schianoni de Brindisi

En 1966, se retiraron de la zona casi dos mil metros cúbicos de tierra para aislar las estructuras de muros supervivientes y subterráneas, y dejar al descubierto los pisos de las casas y el pavimento de una calle, sacando así a la luz una situación muy interesante isla romana de Brindisi, destruida tras el terremoto del 3 de diciembre de 1456.

Al año siguiente, el Ayuntamiento de Brindisi decidió construir un teatro-cine con estructura de acero. y con una capacidad de 1700 plazas. El proyecto del arquitecto romano Enrico Nespega preveía que la construcción quedaría "suspendida" por las excavaciones arqueológicas, que estarían mejor conservadas y expuestas, sin obstáculos debidos a los elementos portantes del edificio a construir, dentro de la vista de ciudadanos.

Durante los trabajos de excavación surgieron nuevos hallazgos de la época romana de considerable valor y enorme interés histórico que llevaron a la suspensión de la construcción del teatro (21 de abril de 1969), debido a la intervención de Italia Nostra y de la Superintendencia Arqueológica de Puglia: fue necesario un plan que preveía la conservación de los hallazgos arqueológicos, y la posibilidad de ampliar la superficie de la investigación para sacar a la luz otros testimonios de la época romana o medieval. Las obras se reanudaron al año siguiente con un nuevo proyecto para la protección de la zona arqueológica.

Monumento al Marinero de Brindisi

Nos recomiendan comer en el restaurante La Locanda del Porto por su calidad y precio, pedimos un atipasto frititos de Puglia, oranchines de rape, pizza pugliana con burrata y berros, pagamos 37 euros.

Nuestro último destino es el Monumento a los Marinos que está situado en la otra orilla del puerto, tenemos que coger el vaporetto que nos lleva hasta la otra orilla, son 1,20 €.

El Monumento al Marinero Italiano de Brindisi es uno de los símbolos de la ciudad: un timón gigantesco que, llegando a Brindisi desde el mar o por el paseo marítimo, es casi imposible no verlo. Esta construcción, que para los más imaginativos parece un gato sentado, fue construida en 1932 para conmemorar a los marineros caídos durante la Primera Guerra Mundial y destaca en el puerto de Brindisi por su altura y su posición.

El Monumento al Marinero fue construido en hormigón armado y luego revestido con piedra de carparo, la piedra amarilla que distingue muchos de los monumentos de la ciudad. A los lados del gran timón se pueden admirar dos gigantescos cañones robados de los submarinos austrohúngaros, mientras que en la base de la escalera que conduce a la entrada estaban colocadas las anclas del crucero ligero austriaco Saida.

Interior del Monumento al Marinero de Brindisi

La visita a las estancias de su interior: las salas donde se exponen objetos y departamentos históricos; la escalera interior que con un recorrido fotográfico narra las distintas fases de construcción del monumento; la azotea, un lugar ideal para admirar una de las mejores vistas de la ciudad. Desde lo alto de sus 53 metros de altura, el Monumento al Marinero permite tener una vista completa del puerto, del centro histórico y de buena parte de Brindisi.

El Monumento al Marinero domina el puerto y está bordeado por una plaza debajo que conduce a la cripta, donde se guarda la estatua de la Madonna Stella Maris. Alrededor del Monumento al Marinero hay una zona verde y también un parque infantil equipado para los más pequeños.

En la pequeña iglesia de abajo se encuentran las ampollas que contienen las aguas de los océanos donde se hundieron los barcos militares y la campana del barco Benedetto Brin, que se hundió en el puerto de Brindisi.

 

Día 23 de noviembre (sábado)
Ruta:-Brindisi-Lecce

Iglesia de Santa María del Casale de Brindisi

El día comienza en el área sosta camper municipal y gratuita de Brindisi GPS N40.632365 E17.947720, la noche ha sido más tranquila en comparación al día anterior.

Hacemos un reset de vaciado y llenado y salimos camino de la iglesia de Santa María de Casale, está situada a las afueras de la ciudad de Brindisi, cerca del aeropuerto. Es una verdadera obra de arte románico que estuvo casi olvidada convertida en un almacén de ganado, ahora rehabilitada y Monumento Nacional.

La iglesia mezcla elementos románicos, góticos y orientales como sugiere la fachada a dos aguas. Está definido por arcos ciegos, esbeltos por pilastras y embellecidos por una decoración bicolor obtenida alternando sillares regulares de cárparo y piedra blanca de Carovigno.

La iglesia de Santa María del Casale, declarada Monumento Nacional en 1875, fue construida a finales del siglo XIII incorporando una capilla más antigua venerada por la presencia de una imagen pintada al fresco de la Virgen y el Niño. Incluido entre los santuarios costeros más conocidos, fue destino de peregrinos que viajaban a los Lugares Santos y sede de la cancillería del proceso contra algunos caballeros templarios del reino de Sicilia.

Naves de la Iglesia de Santa María del Casale de Brindisi

La iglesia mezcla elementos románicos, góticos y orientales como sugiere la fachada a dos aguas. Está definido por arcos ciegos, esbeltos por pilastras y embellecidos por el protiro colgante cuspidado así como por una decoración bicolor obtenida alternando sillares regulares de cárparo y piedra blanca de Carovigno.

La fachada de la iglesia es de especial delicadeza, caracterizada por la sencillez de las líneas arquitectónicas. Llama la atención la belleza bicolor de las piedras utilizadas en la construcción –piedra Carparo dorada y piedra Carovigni blanca– gracias al juego decorativo y ornamental que caracteriza la fachada principal, adornada además por un hermoso proteus colgante en forma de aguja.

El interior, de planta de cruz latina y una única sala, desprende una atmósfera única, proyectando al visitante en una dimensión caballeresca y feudal a la que contribuye la valiosísima decoración pictórica que, en origen, debió cubrir toda la superficie disponible. Como signo de devoción compartida con los príncipes de Tarento (de linaje angevino, benefactores de la iglesia desde su construcción) y como afirmación de su rango y prestigio, nobles y caballeros hicieron pintar al fresco escenas sagradas en las que insertar insignias heráldicas y pancartas. Son numerosas las imágenes de la Virgen entronizada con el Niño, a cuyos pies los clientes, príncipes y caballeros se arrodillan suplicantes esperando la bendición. En la contrafachada se encuentra, en cuatro bandas paralelas, para no hacer olvidar a los fieles las llamadas evangélicas y poder elegir una vida de sana moral, su última mirada tuvo que posarse en una escena que les serviría de advertencia: El Juicio Final.

Altar Mayor de la Iglesia de Santa María del Casale de Brindisi

En la última franja se representa el Reino de los Cielos en el que destacan las figuras de los tres Patriarcas. Abraham sostiene en su manto celestial a Lázaro vestido de blanco que tiene lirios blancos en sus manos. Isaac y Jacob dan la bienvenida a los justos con sus mantos.

A la derecha, en las dos últimas bandas, se representa el Infierno en colores oscuros . Llama la atención la larga lengua de fuego que atraviesa las dos últimas bandas. En la esquina izquierda, un gran ángel violeta con un largo tridente repele las almas malvadas. A los pies del ángel está el alma de un pecador que dos demonios arrastran a las llamas, mientras que arriba, una mujer es tirada de sus cabellos. En la escena atroz y amenazante abundan los condenados, a veces representados en el acto de perseverar en su pecado, como la pareja lujuriosa acostada en la cama mientras un demonio se enfurece sobre ellos. En la esquina derecha, sobre un trono hecho de dragones que desgarran la carne de los condenados, está Lucifer, y en su vientre el más malvado de los pecadores: Judas.

En la Psicostasia o Pesaje de las almas se representa al Arcángel Miguel quien, con perfecta vestimenta bizantina, evalúa con la ayuda de una balanza de plata (steelyard) qué almas deben ascender al Paraíso y cuáles deben someterse a las penitencias del diablo.

El Juicio Final Iglesia de Santa María del Casale de Brindisi

En la segunda banda destaca en el centro la Etimasia, es decir, la "preparación del trono" de Jesús, Juez de todos y de la historia, al final de los tiempos. La escena se caracteriza por la cruz colocada entre los instrumentos del martirio: lanza, esponja, corona de espinas, encima de un pequeño trono. A los lados, Adán y Eva rezan por las almas de sus descendientes.

En la primera franja horizontal, Cristo en el Trono tiene a sus costados a los Apóstoles y detrás de él a los Ángeles; mientras que la figura del Redentor ha desaparecido, borrada por el corte practicado en el muro para agrandar la ventana; sin embargo aún se puede distinguir la figura de la Virgen María a la derecha y San Juan Bautista a la izquierda.

En la nave se ven los frescos que representan de la tradicional escena del anuncio a María de la inminente concepción del Salvador, símbolo de la reapertura del Reino de Dios a la humanidad, se remonta aquí, como en otros lugares, únicamente a los dos protagonistas de la escena: el Arcángel Gabriel y el Virgen.

Además, podemos ver grandioso Lirio angevino, de origen heráldico, en la que la fusión entre la naturaleza sagrada y la profana tiene como objetivo engrandecer la poderosa casa de origen francés. Lamentablemente está desgastado por el paso del tiempo que ha descolorido sus colores y ha hecho desaparecer algunos personajes; visibles, sin embargo, son los cuatro evangelistas que, junto con otros santos, emergen de un fondo rico en vegetación que tal vez alude al Paraíso terrenal.

Frescos de la Iglesia de Santa María del Casale de Brindisi

En la pared izquierda, en un gran cuadro, está pintado el Árbol de la Cruz, lamentablemente sin la parte inferior. La parte superior también se encuentra muy deteriorada.

El fresco inferior representa la consagración de un ejército noble a la Virgen ante una valiente expedición, encabezada por una figura ataviada con un rico manto de color púrpura que reza fervientemente a la Maternidad con mirada suplicante y manos entrelazadas.

El Niño Jesús bendice, por orden de la Madre, desde debajo de una capilla gótica donde se sientan sobre un incómodo soporte. En sus inmediaciones podemos ver a un soldado de rodillas, con las manos entrelazadas, que parece defender su causa ante la divina Maternidad, sostenido por un Santo, vestido de guerrero, que podría ser San Miguel Arcángel. El fresco está muy deteriorado.

El Pantocrátor está sentado en un trono -una transposición de los asientos bizantinos- dentro de un edículo gótico equipado con altas agujas laterales y sostenidas por dos débiles columnas. A la derecha del Pantocrátor se encuentra una Maternidad venerada por tres devotos.

Anunciación en la Iglesia de Santa María del Casale de Brindisi

Se puede vislumbrar la figura de Santa Marina, el Arcángel Miguel ataviado con un rico vestido bizantino azul que atraviesa al dragón, símbolo del Mal, con una vara larga y delgada. Junto a San Miguel, los diáconos Santos Esteban y Lorenzo.

Tiene una parte dedica a Santa Catalina, junto con los episodios más significativos de su vida, se sitúa en dos zonas contiguas de la iglesia: una encima y otra junto al arco que separa el brazo derecho del crucero del presbiterio. El primer fresco tiene algunos huecos evidentes en la zona central que, sin embargo, no incluían la figura del Santo en el centro, que de hecho aparece, casi en su totalidad, a la izquierda del vértice del arco inferior, y esto podría sugerir que se suponía que estaba en el centro hay otra figura.

La Virgen en el trono tiene un carácter poco expresivo, mientras que el Niño, bendiciendo, es de tamaño muy pequeño y se asemeja a la figura del oferente que se arrastra de lado hasta el trono.

San Erasmo, de rostro moreno y barbudo, está en pose hierática pero pintado con colores vivos combinados de forma agradable.

Crucifixión en la Iglesia de Santa María del Casale de Brindisi

Magdalena parece una copia falsa de Santa Catalina en cuanto a postura, elegancia e impacto visual, con largos cabellos castaños cayendo sobre su pecho, sostiene la cruz procesional en su mano derecha mientras que en la izquierda el frasco de aromas. Se trata de una iconografía formal, propia del siglo XIV, porque posteriormente, y también por artistas de fama nacional, los acontecimientos vinculados a la conducta disoluta previa a su conversión crearon las condiciones para una representación sensual.

Todas las figuras tienen personajes de estilo bizantino, que revelan la mano de un solo artista. Es común el uso del color rojo terroso.

El convento adyacente, iniciado por los Observantes Menores, fue completado por los Observantes Menores Reformados entre 1635 y 1638.

En la iglesia se conserva la reproducción del Simulacro de la Niña María de las Hermanas de la Caridad de Milán y el 8 de septiembre de cada año se celebra la fiesta de la Natividad de María con la bendición de los niños y sus familias.

Fue el lugar donde los Templares del reino de Sicilia en 1310, caídos en desgracia por su potencia y perseguidos por el rey de Francia, Felipe el Hermoso, fueron juzgados. Los cargos fueron 127, incluyendo herejía e inmoralidad.

Virgen con el Niño en la Iglesia de Santa María del Casale de Brindisi

Fueron condenados en incomparecencia, porque ellos estaban encadenados y torturados en los subterráneos del Castillo de Barletta y su maestro Jacques de Molay, que cuatro años más tarde se rebeló a la prisión perpetua, fue puesto a la hoguera. Este fue el fin de los legendarios caballerios del manto blanco y la cruz roja en el pecho.

Abadía de Santa María del Cerrate Brindisi

Nuestro siguiente destino es la ciudad de Lecce tiene 90000 habitantes y es una de las ciudades más bonitas de Italia y un tanto olvidada. Antes de llegar, a las afueras, se encuentra la Abadía de Santa María del Cerrate, el precio de la entrada son 8,50,€, está administrado por una Fundación.

En el corazón del Salento, cerca de la calzada romana que unía Lecce y Otranto, hoy carretera provincial Squinzano - Casalabate, se alza lo que puede considerarse una de las maravillas de la época medieval de toda la zona del Salento: la abadíade Santa Maria di Cerrate (o “delle Cerrate”), verdadera muestra del arte greco-bizantino en Apulia.

Característica de la imaginería del Salento es la extensión de olivares entre los que se funden las típicas masserias, fundiéndose con el paisaje. La abadía en cuestión cumplía también la función de masseria, ya que se convirtió en un centro de producción agrícola para la transformación de la aceituna, tras haber sido uno de los monasterios bizantinos más importantes del sur de Italia. Un lugar, por tanto, donde se entrelazan las principales personalidades del Salento: por un lado la fuerte religiosidad del Sur, por otro la actividad agrícola.

Pórtico de la Abadía de Santa María del Cerrate Brindisi

Incluso su historia, empezando por su fundación, tiene una doble alma, legendaria e histórica. Según la leyenda, la abadía fue fundada por el rey normando Tancredi d'Altavilla, conde de Lecce, a raíz de una visión de la Virgen María que se produjo después de que el rey persiguiera a un cervatillo que se había refugiado en una cueva durante una cacería (de ahí el topónimo: “Cervate”, que más tarde se convertiría en “Cerrate”). Los testimonios históricos, en cambio, remontan la abadía a principios del siglo XII, precisamente tras el asentamiento de monjes griegos, seguidores de la regla de San Basilio el Grande, por Bohemundo de Altavilla, hijo de Roberto Guiscard, primer normando que se convirtió en duque de Apulia, Calabria y Sicilia.

Los primeros documentos conocidos que mencionan la abadía de Santa Maria di Cerrate datan del siglo XII: Un documento data de 1133, en el que el conde normando Accardo II de Lecce, señor de Lecce y Ostuni, en una escritura de donación para el monasterio benedictino de San Giovanni Evangelista, habla de unas tierras que se extendían “ab finibus terre communis ipsius Cisterni et sancte Marie de Cerrate cum suis pertinentiis” (es decir, “desde los límites de las tierras de la comunidad de Cisterna y Santa María de Cerrate con sus pertenencias”). A continuación, se menciona la abadía en un manuscrito, una copia de los Commentarii sobre los Evangelios de Teofilacto terminada “el 3 de abril de 1154 por Simón, notario de Pablo el egúmeno de Santa María de Cerrate, el año de la muerte de Roger nuestro rey” (Roger II de Sicilia murió en 1154). Sin embargo, se trata de fechas que no permiten saber en qué momento estaban en marcha las obras, ni qué partes del complejo estaban ya construidas en aquel momento.

Portal de la Abadía de Santa María del Cerrate Brindisi

Se tiene constancia de la presencia de monjes basilianos gracias a la intensa actividad de una biblioteca y un scriptorium (donde también se produjo el manuscrito que acabamos de mencionar), lugares presumiblemente vinculados a ellos, ya que se sabe que la lectura, el estudio y la copia amanuense eran frecuentes en las actividades cotidianas de los monjes. Los monjes griegos habían llegado a Salento huyendo de las persecuciones iconoclastas de Bizancio, perpetradas por quienes en el Imperio bizantino rechazaban el culto y el uso de las imágenes sagradas. Hasta el siglo XVI, el monasterio de Cerrate siguió siendo un importante centro religioso y cultural en la zona de Salento; a partir de 1531, el lugar pasó a estar bajo el control delOspedale degli Incurabili de Nápoles, que, tras el acto de donación del Papa Clemente VII, lo gestionó durante casi dos siglos. El complejo se transformó entonces en una masseria que incluía la iglesia abacial, establos, alojamientos para los campesinos, dos almazaras subterráneas (típicas del Salento, son las excavadas en la roca, por tanto subterráneas, que permitían conservar mejor el aceite de oliva producido por los olivos centenarios de los alrededores), un pozo y un molino. Sabemos por las fuentes que en el siglo XVII había al menos dos establos y tres viviendas, que albergaban no sólo a los agricultores, sino también a los monjes y a los huéspedes que llegaban de fuera para comprar los productos de la granja.

Almazara de la Abadía de Santa María del Cerrate Brindisi

En 1711, debido a los saqueos de los piratas turcos, el monasterio-masonería fue abandonado y cayó en un ruinoso estado de decadencia que se prolongó hasta 1965, cuando la Provincia de Lecce tomó conciencia del estado de todo el complejo y favoreció su restauración, iniciando una serie de intervenciones que fueron dirigidas por el arquitecto Franco Minissi.

En aquel momento, la abadía estaba muy deteriorada debido a los años de abandono (cuando comenzaron las intervenciones, las condiciones de conservación eran muy malas: los campesinos que habían utilizado la abadía como casa de labranza durante mucho tiempo no habían sido muy sutiles con los frescos, las decoraciones y los suelos). La situación era tan crítica que cuando se inauguró la obra, en abril de 1967, se derrumbó el campanario, que se había construido a principios del siglo XX para sustituir al antiguo campanario del siglo XVII, que también se había derrumbado a finales del siglo XIX. Sin embargo, en conjunto, la estructura era sólida: no obstante, se había deteriorado gravemente debido a un mantenimiento deficiente.

Las intervenciones se movieron en dos direcciones: por un lado, conservar lo más posible de lo que podía conservarse y, por otro, recuperar algunos espacios que se utilizarían como museo para albergar las obras que ya no podían conservarse en sus emplazamientos originales (hoy, el museo concebido en los años sesenta se llama “Museo de Artes y Tradiciones Populares”). La actuación de Minissi, explica la arquitecta (e historiadora de la arquitectura) Beatrice Vivio, “estaba estéticamente a medio camino entre la opción de la reconstrucción tradicional y la de perpetuar la laguna, técnicamente adecuada para garantizar la conservación de los ambientes atacados por los agentes atmosféricos aligerando la estructura”.

Naves de la Abadía de Santa María del Cerrate Brindisi

La restauración afectó principalmente a la iglesia, a la que se dotó de un nuevo tejado: “una cubierta de tejas”, escribió Vivio, “aligerada con chapa ondulada apoyada sobre un entramado de madera, con una capa de cañizo intercalada, que evoca la tecnología del siglo XVII en el intradós”. Se realizó un revestimiento similar para lagirola, y luego se demolió la barbacana (muro exterior con función defensiva) que se había colocado contra el ángulo suroeste de la iglesia (operación que, explica Vivio, “sacó a la luz una subfundación preexistente bajo los ábsides, que se reintegró en 'cuci-scuci' a lo largo de toda la longitud de los ábsides).cuci-scuci' a lo largo de todo el alzado sur”), luego se volvieron a abrir las ventanas de una sola lanceta, se aplomaron las columnas inclinadas, se consolidaron las partes más expuestas y se repararon las lesiones. No todo se mantuvo: Vivio escribe que la extrañeza de la lógica de la disposición original de ciertos cuerpos en precario estado de conservación condujo a la “supresión de una sacristía adosada al lado sur de la iglesia” y a la “demolición del contrafuerte adosado a la fachada principal, considerado superfluo tras las oportunas comprobaciones estáticas”. A continuación se reordenaron las demás partes del edificio: la antigua almazara se recuperó y se utilizó para albergar el museo que habría albergado los frescos arrancados en los años setenta, que se habían retirado para dejar al descubierto los frescos más importantes y antiguos que había debajo, que aún se conservaban.

Altar de la Abadía de Santa María del Cerrate Brindisi

En 2012, la Provincia de Lecce, como resultado de un concurso público, confió la Abadía de Santa Maria di Cerrate en concesión por 30 años a FAI - Fondo Ambiente Italiano, que reabrió el sitio al público, aunque las restauraciones aún no han terminado. Algunas se llevaron a cabo recientemente, entre 2015 y 2018, por un importe total de dos millones y medio de euros: Se trata de la restauración de la antigua casa monástica (es decir, el antiguo emplazamiento del scriptorium y la biblioteca monástica), que ahora alberga los servicios para el público (la taquilla y el punto de información, un pequeño bar de refrescos y una librería), la restauración de partes de la iglesia y su pórtico del siglo XIII, y la restauración de la casa del granjero (antiguamente utilizada también como establo), que se utilizará como espacio multifuncional, sede de actividades, conferencias y eventos. Durante las obras de restauración de los últimos años, todos los edificios se han sometido también a mejoras de impermeabilización y techado: por ejemplo, se está proyectando un sistema de recogida de aguas pluviales para proteger las estructuras de la humedad y reutilizar el agua de lluvia de forma respetuosa con el medio ambiente.

El exterior presenta un imponente aspecto románico (la abadía de Santa Maria di Cerrate es uno de los ejemplos más logrados del románico en Apulia), con la fachada de la iglesia abacial (el edificio más importante y conocido del complejo) construida con sillares de piedra blanca de Lecce. La fachada de la iglesia es quizás el elemento más conocido y reconocible de la abadía. Se trata de una fachada saliente, tripartita, con un rosetón, típico de los edificios románicos, que se abre en la parte superior, y con finas pilastras que acentúan la tripartición, mientras que diez pequeños arcos colgantes (cuatro en el centro y tres a cada lado) corren horizontalmente por encima de dos ventanas de una sola hoja a cada lado del portal de entrada. Este último, rodeado de decoraciones con elegantes motivos vegetales, está rematado por un arco ricamente decorado: el intradós, en particular, está adornado con figuras que recuerdan episodios de la infancia de Jesucristo (aunque se han propuesto diferentes lecturas para los personajes, ya que no son fáciles de interpretar). En efecto, los seis sillares del arco fueron esculpidos, y la lectura que los interpreta como momentos relacionados con el nacimiento de Cristo es la que ha recibido más favor: Según Cosimo De Giorgi, que dedicó un estudio a la abadía a finales del siglo XIX, los sillares representarían, por orden (empezando por la derecha), a San Miguel, el bautismo de Cristo, la natividad, laadoración de los Magos, la visitación y un monje basiliano (el hecho de que el orden no siga la cronología exacta de los episodios de la vida de Jesús podría sugerir que, en el pasado, el arco se desmontó y se volvió a montar en un orden incorrecto). También hay un pequeño claustro del siglo XIII adosado al lado izquierdo de la iglesia.

Frescos de la Abadía de Santa María del Cerrate Brindisi

En el interior, la iglesia tiene planta basilical longitudinal, es decir, sin crucero, y está dividida en tres naves por macizas columnas sobre las que se elevan arcos apuntados. Al fondo, el altar mayor está coronado por un copón del siglo XIII (el único de los muebles medievales que se conserva), pero lo que más atrae a los visitantes y da importancia al conjunto son los extraordinarios frescos que se conservan en Santa Maria di Cerrate, y que se cuentan entre los mayores ejemplos de pintura bizantina que podemos observar en el sur de Italia (y más allá).

Sobre el porqué de la importancia de estos frescos, Marina Falla Castelfranchi escribió en 1991: "los frescos de Cerrate, que merecen una exégesis mucho más profunda, ocupan un lugar importante no sólo dentro de la producción pictórica bizantina del Salento, sino también en el marco más amplio de la pintura bizantina propiamente dicha. La belleza remotamente elegante de los frescos del ábside, de sus partes decorativas, que, particularmente en su relación con las imágenes de los diáconos y con los capiteles vegetales de las columnas, constituyen un episodio notable por la calidad de la materia pictórica y la habilidad en inventar y reinventar disposiciones y transiciones de un ábside a otro, todo esto y más no es fácil de expresar. La procedencia de los obreros, si, como se ha dicho, no fue sólo local, parece a estas alturas una cuestión sin importancia. La existencia de tales frescos en Salento en sí misma sella y garantiza la calidad de la cultura artística de esta zona en la Edad Media. En cuanto a la vexata quaestio relativa a su datación, hay que señalar que los frescos del ábside y de los subarcos y quizás algunos fragmentos del lado derecho pertenecen al programa original, mientras que los demás frescos parecerían atribuibles a fases posteriores, cuya última prueba está representada por la hermosa koimesis hoy en el Museo de la Abadía (primera mitad del siglo XIV aproximadamente), y luego por los frescos tardogóticos, conservados también en el mismo Museo.

Ascensión en la Abadía de Santa María del Cerrate Brindisi

Durante mucho tiempo se subestimó la importancia de los frescos de Santa Maria di Cerrate, y la razón es fácil de explicar: aparte de los estudios de finales del siglo XIX, realizados por importantes estudiosos como Cosimo De Giorgi y Sigismondo Castromediano, nunca se había realizado un reconocimiento monográfico de estas pinturas. En los últimos tiempos, ha sido el historiador del arte de los Abruzos Valentino Pace, hasta 2014 profesor de Historia del Arte Medieval y Bizantino en la Universidad de Udine, quien se ha ocupado de los frescos de la Abadía a través de diversos estudios.

En este ensayo, Pace escribió que los fieles, al entrar en el espacio de la iglesia abacial, se encontraban en un lugar “del que el signo visual más emergente estaba, y sigue estando hoy en día, dado por la presencia de las imágenes de la santidad monástica, expuestas en los intradoses de las arcadas de los pasos”. Y efectivamente, en los arcos abundan las imágenes de santos y monjes basilianos, que recorren todos los subarcos y acompañan al visitante hacia elábside central (la iglesia abacial tiene de hecho un ábside triple, típico de los edificios de culto cristianos orientales), donde tiene lugar la ascensión de Cristo, transportado hacia el cielo en una mandorla sostenida por una pareja de ángeles, uno a cada lado. Debajo de esta representación, vemos a los apóstoles presenciando la escena, todos dispuestos horizontalmente y en un solo plano, como es típico del arte bizantino. Los apóstoles están divididos en dos grupos casi simétricos, con la Virgen orando en el centro, representada de medio cuerpo al estar situada exactamente encima de la ventana de una sola hoja que da luz al ábside. Debajo, encontramos cinco figuras también dispuestas horizontalmente: son cinco obispos, uno de los cuales es San Basilio. Otros obispos se encuentran también en la prothesis (el ábside lateral utilizado como lugar donde se preparaba la liturgia y se guardaban los objetos sagrados), en secuencia con los del ábside central, por lo que, según la hipótesis de Pace, podemos pensar que el mismo esquema debió repetirse en el diakonikon (el otro ábside lateral, utilizado como lugar donde se guardaban los ornamentos sagrados), donde las pinturas están hoy prácticamente perdidas.

Santo Obispo Abadía de Santa María del Cerrate Brindisi

Los frescos que decoran los arcos y el ábside también han sido identificados como los más antiguos del complejo. En cambio, pinturas posteriores decoran las paredes: figuras de santos (entre ellas un San Lucas y un San Jorge que han sufrido numerosas manchas, señal de que en épocas más recientes se cubrieron con yeso para poder decorar de nuevo las paredes) y monjes, e incluso una Virgen Niña que sostiene a su madre, Santa Ana, junto a su padre, San Joaquín. La situación del muro derecho, en cambio, es bastante extraña: evidentemente, el muro fue destruido en la antigüedad y quien lo construyó no se preocupó de recolocar los fragmentos en un orden lógico, sino que se limitó a recomponer el muro, con el resultado de que hoy las decoraciones nos parecen una especie de gran rompecabezas... por resolver. Algunos rostros de santos y porciones de paños son reconocibles, pero no se puede adivinar mucho más. Otros santos, en condiciones muy precarias de legibilidad, decoran finalmente la contrafachada.

Estos frescos, escribió Valentino Pace, “son una expresión segura de la religiosidad monástica griega y por ello su importancia va más allá de lo que visualmente se desprende de su lugar en el ecumene 'figurativo' de Bizancio”. Sobre la base de algunas comparaciones (por ejemplo, con las pinturas de la iglesia de San Jorge en Kurbinovo, Macedonia del Norte, o las de la iglesia de Episkopi en el Peloponeso), es posible imaginar que las pinturas fueron ejecutadas entre finales del siglo XII y las primeras décadas del siglo XIII. En cualquier caso, concluye Pace, “cualquiera que sea la fecha de la campaña pictórica de Cerrate, tanto si su ejecución fue unitaria como diferenciada, no cabe duda de que da pleno testimonio de su inherente civilización figurativa griega, por la que es conocido Salento civilización griega figurativa, de la que el Salento da testimonio no sólo con monumentos como éste, sino también, con no menos fuerza, con las vicisitudes de sus monasterios, con la historia de su religiosidad, con la producción e importación de sus libros, con sus testimonios epigráficos”.

San Lucas Abadía de Santa María del Cerrate Brindisi

Más tardíos, sin embargo, son los frescos conservados en el museo instalado en lo que fue la casa de los Massaro: datan del siglo XIV y en ellos reconocemos una Anunciación, un San Jorge liberando a la princesa, una Koimesis o una Dormición de la Virgen, y otros, todos pintados por un artista de cultura occidental. Y que fueron restaurados en la época de la lágrima.

Por supuesto, las restauraciones aún no han terminado: en estos momentos, se está trabajando en la restauración de la cisterna y el sistema de suministro de agua de lluvia, y en la restauración de los muros de piedra seca y los muros de delimitación de la Abadía, mientras que se está recaudando fondos para restaurar el molino de aceite subterráneo en el cuerpo sur del complejo y la restauración de los antiguos establos para convertirlos en un espacio multifuncional. Restauraciones que completarán el ambicioso proyecto de hacer de la Abadía de Santa Maria di Cerrate un lugar cada vez más capaz de revelar toda su historia a través del arte. Ciertamente, es imposible saber cuáles eran originalmente las formas de los edificios que componían la abadía y qué obras de arte se conservan en su interior, pero el complejo de Cerrate sigue siendo un lugar único para la cultura en Apulia y un sitio donde es posible comprender claramente cómo se desarrolló la estratificación de un edificio con una historia centenaria.

Virgen Abadía de Santa María del Cerrate Brindisi

Construida entre los siglos XI y XII con piedra blanca de Lecce, la iglesia de Santa María di Cerrate es un valioso testimonio del estilo románico de Apulia, adornada con refinados frescos y un pórtico del siglo XIII que la hacen única en el mundo bizantino.

Al principio, la abadía acogió a muchos monjes bizantinos que huían de Bizancio debido a la persecución turca: los sacerdotes transformaron el lugar en uno de los centros religiosos más importantes de la época, así como en un importante centro cultural en el sur de Italia. Sin embargo, cuando el propio Tancredi hizo construir la iglesia de los Santos Niccolò y Cataldo más cerca de la ciudad, la abadía de Santa Maria di Cerrate perdió su posición destacada: pasó a manos del Cardenal Niccolò Gaddi y luego a las del Hospital de los Incurables de Nápoles, convirtiéndose así en una granja. También sufrió el ataque de piratas turcos, antes de permanecer abandonada durante casi dos siglos, estaba en la calzada romana que conectaba Brindisi con Lecce y Otranto.

La portada de acceso, en cambio, está ricamente decorada y presenta relieves en el intradós que representan algunos episodios bíblicos: la Anunciación de la Virgen, los Reyes Magos, la Huida de Egipto y la Visita de Santa Isabel. A la izquierda de la fachada hay un elegante pórtico sostenido por columnas, a veces cilíndricas, a veces poligonales y rematadas por capiteles ricamente decorados. Finalmente, el pozo data sólo del siglo XVI.

Muerte de la Virgen Abadía de Santa María del Cerrate Brindisi

El rigor de la fachada se refleja también en los espacios internos: una vez atravesado el portal, de hecho, la abadía de Santa Maria di Cerrate tiene una planta clásica con tres naves, divididas por sucesiones de columnas de piedra, cuyos capiteles sostienen gruesos arcos de medio punto. En cambio, el techo tiene vigas y acabado con varillas y tejas.

Anunciación Abadía de Santa María del Cerrate Brindisi

La zona del ábside es sin duda una de las más ricas de la iglesia desde el punto de vista decorativo: el mobiliario principal es un imponente palio de 1269 que delimita la zona del altar mayor; el lavabo está decorado con preciosos frescos que representan a Cristo en gloria, ángeles y santos. Las pinturas continúan también en los subarcos que delimitan las naves: aquí se encuentran otros santos queridos por la comunidad religiosa de Apulia. Además, en las paredes es posible admirar una Virgen con el Niño, junto con otras figuras de santos.

Decoraciones de Lecce

Continuamos viaje hasta Lecce, tenemos como referencia el parking de pago GPS N40.362797 E18.169220, es barato porque pagamos 3,40€ hasta el lunes porque mañana es domingo y es gratuito, aunque no tiene ningún servicio, pero se encuentra a 1 kilómetro de la catedral. Si te colocas en el parking cerca del Hotel Tiziano puedes disfrutar de Wifi gratuito porque tiene código abierto.

Comemos en casa, preparamos un aperitivo y unos tortellines frescos con jamón y queso que no desmerecen a la pasta que preparan en los restaurantes italianos.

El paseo por Lecce es un viaje al arte barroco vino a partir del 1571, cuando, con la batalla de Lepanto, se retiró finalmente la amenaza de las incursiones de los turcos. Este movimiento artístico, que explotó en sus características más importantes, pero sólo en la segunda mitad del siglo XVII, duró hasta bien entrado el siglo XVIII. Se extendió por toda la provincia, además por el contexto histórico, por la calidad de la piedra local utilizada, la "piedra de Lecce", una piedra caliza suave y compacto tonos cálidos dorados adecuados para trabajar con el albañil.

Durante el siglo XVII, con la dominación española, que se estableció después del aragonés, el arte adquirió nuevas formas y se hundió la forma clásica antigua. El nuevo estilo pretende sorprender y estimular la imaginación y la fantasía.

Edificios barrocos de Lecce

El nuevo estilo, en un primer momento, sólo está interesado en los edificios sagrados y nobles, pero luego la exuberancia del barroco con sus motivos florales, figuras, animales mitológicos y frisos triunfo incluso por uso privado en fachadas, balcones y puertas de los edificios.

En la adaptación de la ciudad a la nueva era, muchos edificios de construcción medieval fueron renovados por adorno con estuco, mármol y decoraciones diversas, que los hicieron parecer a las iglesias barrocas.

Durante el paseo nuestras miradas se dirigen a los balcones que representan uno de los elementos más característicos de la arquitectura de la ciudad. Los más sencillos se sostienen con ménsulas de geometría básica, con molduras.

En los balcones corridos cada ménsula, de cabeza humana, es diferente. Muchas de ellas parecen retratos de personajes de la historia, muchas ciudades tienen un elemento arquitectónico que las caracteriza. Las ménsulas barrocas de Lecce son un emblema de la ciudad.

Salimos pitando para aprovechar al máximo la luz de día, lo primero que vemos de interés es la inmensa puerta de Nápoles, fue construida en honor de Carlos V en 1548, destaca en el centro el inmenso escudo con las dos cabezas de leones.

Porya Napoli de Lecce

Porta Napoli es un arco triunfal de Lecce, que marca la entrada al centro histórico de la ciudad junto con los otros dos puertos existentes Porta San Biagio y Porta Rudiae. Se encuentra cerca de la plaza Arco di Trionfo.

La puerta, construida en 1548 en honor a Carlos V, quien tuvo los trabajos de fortificación realizados en defensa de la ciudad, se encuentra en el sitio de la antigua Porta San Giusto. Fue buscado por los ciudadanos y por Ferrante Loffredo, decano de la provincia de Terra d'Otranto, para celebrar simbólicamente el poder y el Imperio de Carlos V de Habsburgo. Se llamaba así porque era la puerta desde la que se emprendía la carretera consular a Nápoles.

La puerta, privada de las secciones de muros que la flanqueaban después de las reconstrucciones del siglo XIX de los muros de la ciudad, probablemente fue diseñada por el arquitecto militar Gian Giacomo dell'Acaya. El arco tiene un solo arco redondo y está flanqueado por dos columnas corintias en cada lado, que sostienen un frontón triangular, en el centro de las cuales está el escudo de armas imperial de Carlos V de Habsburgo. En la decoración del frontón también hay representaciones de cañones. Y armadura, que recuerda a los arcos triunfales romanos. En la parte central, bajo el frontón, una inscripción elogia al rey Carlos V, también elogiado como exterminador de los turcos, en relación con la ayuda militar proporcionada a sus posesiones en Terra d'Otranto contra las incursiones turcas.

Escudo de Carlos V en Porta Napoli de Lecce

El epígrafe dedicatorio se traduce: Al emperador César Carlos V, augusto triunfante, en las Indias, en las Galias y en África; subyugador de cristianos rebeldes, miedo y exterminio de los turcos; Propagador de la religión cristiana en todo el mundo con obras y consejos, estando bajo el gobierno de esta provincia Ferrante Loffredo, que sabía cómo mantener a los turcos y los enemigos del imperio lejos de las orillas de Salento y Japigia; La Universidad y el agradecido pueblo de Lecce

Llegamos a la plaza del Duomo donde se encuentra la Cattedrale di Maria Santissima Assunta e Sant'Oronzo, es espectacular, por decir algo, su acceso es de pago, pero tienes un billete combinado por 11 € que puedes ver cinco monumentos, lo llaman 5 barroco, por su mismo estilo.

Al obispo Luigi Pappacoda se debe el aspecto actual de la iglesia, construida a partir de 1659, exaltando la figura de Sant'Oronzo, que tres años antes había salvado la ciudad de una epidemia de peste, convirtiéndose en su santo patrón. Las obras fueron confiadas al gran arquitecto y escultor de Lecce, Giuseppe Zimbalo, que dirigió las obras entre 1659 y 1670.

Duomo de Lecce

A Zimbalo también se le encomendó la reconstrucción del campanario, que alguna vez estuvo ubicado al lado de la fachada principal, en el lado este de la plaza. Las obras duraron de 1661 a 1682, como informa el epígrafe de la penúltima ventana lanceolada.

En la fachada lateral destaca la característica decoración barroca, mientras que la fachada principal que da al Episcopio parece más clásica y lineal.

Numerosos altares de mármol y piedra de Lecce enriquecen el interior de la iglesia, dividida en tres naves por robustos pilares.

La nave central está cubierta por un precioso falso techo del siglo XVII en madera tallada y enriquecido con dorado. Siguiendo el patrón de cruz griega y cofres octogonales, tres lienzos, atribuidos a Giuseppe da Brindisi, cuentan los episodios más significativos de la vida del santo patrón de Lecce.

En el lienzo más cercano al crucero, Predicación, San Oronzo, aún no obispo de la ciudad, difunde el cristianismo con el crucifijo en la mano en la zona de Salento, aún pagana en tiempos de dominación romana.

Naves del Duomo de Lecce

En el lienzo más cercano a la contrafachada, El martirio de Sant'Oronzo, el santo representado como el primer obispo de Lecce está a punto de estar entre las persecuciones de los cristianos por parte del emperador Nerón.

En el centro del techo se encuentra el lienzo que representa la Protección contra la Peste en el que San Oronzo mantiene la peste fuera de la ciudad desde el cielo. Lecce está representada con las murallas y la arquitectura que la caracterizaron en el siglo XVII. Afuera de una de las puertas de la ciudad se encuentra la personificación de la peste de 1656.

Sant'Oronzo se celebra en un grandioso altar en el crucero de la derecha, íntegramente de mármol policromado. El santo patrón de la ciudad está representado como un vencedor sobre el paganismo en el centro de un cuadro de Giovanni Andrea Coppola (1656), pintor de Gallipoli. A sus pies un ídolo destrozado de una deidad pagana. Los copatronos de Lecce están colocados en los dos nichos laterales: San Fortunato a la derecha y San Giusto a la izquierda. La narración de la historia de la patrona continúa en segundo orden con la representación en los nichos de Santa Petronilla, a la izquierda, la matrona romana que había recogido los restos de Sant'Oronzo y a la derecha de Sant'Emiliana, hermana del santo.

Retablo del Duomo de Lecce

Según la tradición, durante la dominación romana en el siglo I d.C., Sant'Oronzo y su sobrino San Fortunato conocieron a San Giusto, discípulo de San Pablo, que viajaba a Roma en la localidad de San Cataldo. Los dos se convirtieron así al cristianismo y comenzaron su labor proselitista.

San Oronzo, considerado el primer obispo de Lecce, fue perseguido y sufrió el martirio en tiempos del emperador Nerón. Fue decapitado en un lugar no lejos de Lecce, donde se encuentra la iglesia de "la cabeza de Sant'Oronzo". Sus restos fueron recogidos por la matrona de Lecce, Santa Petronilla y, según la tradición, reposan en el interior de la Catedral, bajo el último pilar a la derecha de la nave central. Los tres santos se celebran del 24 al 26 de agosto.

Dos escaleras desde las naves laterales conducen a la cripta de la catedral, dedicada a Santa Maria della Scala. Inmediatamente llama la atención el contraste entre la riqueza de la iglesia superior y la sobriedad y linealidad del entorno subterráneo, que data de la primera mitad del siglo XVI, caracterizado por la monocromía de la piedra clara de Lecce y una densa serie de columnas y Semicolumnas con capiteles adornados con diferentes motivos decorativos.

Cripta del Duomo de Lecce

Este aspecto es en parte resultado de las restauraciones de mediados del siglo XX que le devolvieron el aspecto del siglo XVI eliminando la mayoría de los añadidos barrocos. Sólo en las paredes laterales se conservan cuatro altares del siglo XVII.

Dos capiteles particulares presentan los dos escudos de Lecce: el más antiguo representa una torre coronada, el campanario original de la catedral construido en la Edad Media en memoria de la torre en la que estaba Santa Irene, la antigua patrona de Lecce.

La cripta, dedicada a Santa María Della Scala es utilizada como zona de sepultura, dispone en el suelo, además de numerosos epígrafes funerarios, pozos para la deposición de los difuntos y osarios. Recientemente se han encontrado otros espacios funerarios debajo del suelo de la nave de la catedral. La cripta tiene dos capillas que albergan lienzos y 92 columnas con capiteles decorados con figuras humanas. Finalmente, hay un gran osario que es visible.

La siguiente entrada que hemos comprado corresponde con el Palacio del Seminario, situado en la misma plaza del Duomo. Tiene una imponente fachada en piedra de Lecce de estilo barroco.

Claustro Palacio del Seminario de Lecce

Inspirado en la fachada del Monasterio de las Celestinas, el Palacio del Seminario fue construido por Michele Pignatelli, gracias a la contribución de muchos nobles locales (1694). El proyecto fue confiado al gran arquitecto y escultor lecciano Giuseppe Cino, que terminó la obra en 1709, durante el episcopado de otro Pignatelli, Fabrizio, autor de la ampliación de la estructura añadiendo el ático (1729).

Desde el claustro, a través de una escalera, se llega al primer nivel, hoy sede de las salas de Arte Sacro del Museo Diocesano – MuDAS, las Oficinas de la Curia Arzobispal y el Archivo Histórico Diocesano.

En la planta baja algunas salas están destinadas a la Pinacoteca Contemporánea, al Instituto Superior de Ciencias Religiosas y a la Biblioteca Innocenziana, dedicada al obispo de Lecce Antonio Pignatelli, el Papa Inocencio XII.

Al entrar en el claustro del palacio, la atención se dirige al centro, donde sobre una base de tres escalones se alza, elegantemente, un pequeño pozo de piedra de Lecce. Es obra de Giuseppe Cino y se puede comparar con una refinada cesta de fruta. En el bordillo, particularmente ovalado, se alternan motivos vegetales con motivos acuáticos, evidente referencia a la función del propio pozo. Dos pequeños pilares de los que salen cabezas de ángeles y exuberantes frutos y brotes sostienen el arco decorado con guirnaldas de frutas y putto. Encima se encuentra la estatua de Santa Irene, antigua patrona de Lecce.

Fuente Palacio del Seminario de Lecce

En una de las naves laterales del claustro se accede tranquilamente a la pequeña capilla privada del Seminario, dedicada a San Gregorio Taumaturgo. La sobriedad del lugar parece casi revivida por la decoración barroca que enriquece el altar mayor y los dos altares laterales dedicados a Santa Irene (a la derecha) y a San Vincenzo (a la izquierda).

El bello cuadro autografiado por Paolo De Matteis (1696) representa al santo protector del Seminario con mitra y pastoral. Un rico marco de lápida y un par de columnas en espiral completan la decoración del altar cuyos laterales llegan hasta las puertas de la sacristía, decorada con la estatua de Sant'Oronzo (a la izquierda) y la de San Liborio (a la derecha).

El Antiguo Seminario de Lecce alberga en el primer piso pinturas, esculturas, muebles preciosos y paramentos litúrgicos que forman la colección del MuDAS.

Una galería que narra la vida religiosa de la ciudad y de su diócesis, principal cliente de obras maestras y artesanías, espejo de las tendencias artísticas que se desarrollaron en Lecce, en particular entre el siglo XVII y el XVIII.

Escultura Palacio del Seminario de Lecce

En las salas del museo, además de los exponentes de la escuela napolitana, se pueden encontrar pintores locales porque la pintura es la parte visualmente predominante del patrimonio expuesto y abarcan un periodo de tiempo que va desde finales del siglo XV hasta finales del siglo XVIII. Desde la tabla veneciana con la Madonna del Carmine hasta la Madonna del Rosario del pintor de Lecce Oronzo Tiso, se suceden diferentes modos y formas con las que el impulso religioso y la voluntad expresiva del artista se manifestaron una y otra vez. Así es posible, por ejemplo, encontrar la verdad del testimonio de fe de santa Úrsula en el gran retablo de Paolo Finoglio o la transposición idealizada de la institución de la Iglesia en el cuadro Pasce oves meas, probablemente obra de Nicolas Poussin. La obra maestra del museo es “La Sagrada Familia” de Paolo Finoglio, que muestra la influencia de Caravaggio durante su estancia en Nápoles.

La escultura tiene pocos ejemplos presentes en el museo que no niegan su perfecta armonía con la función que desempeñaban las imágenes pintadas; compartiendo la cultura figurativa y los cambios relacionados, incluso las esculturas, impulsadas por motivos religiosos, se convirtieron, según las épocas, en escultura devota como en el Ecce Homo o expresión de una religiosidad triunfalista y aristocrática, como en la Asunción de Nicolás Humo.

Sagrada Familia Palacio del Seminario de Lecce

Digno de atención es, por el momento, el único ejemplo de estatuaria de papel maché, la Judith de Raffaele Caretta, que no sólo testimonia significativamente la diferente manera de interpretar la visión religiosa en los últimos tiempos, sino que constituye una prueba del nivel del arte artístico es dignidad lograda por esta forma “más pobre” de producción artística.

San José y el Niño Palacio del Seminario de Lecce

El arte orfebre es una obra mayoritariamente de plateros napolitanos, los objetos expuestos son casi todos los que constituyeron el tesoro litúrgico de la Catedral de Lecce, formada principalmente entre los siglos XVII y XVIII. Por esta feliz coincidencia, la preciosidad de su material acabó exaltando aquellas características de esplendor y magnificencia que eran propias de la visión barroca y que fundamentaban también de manera especial las formas de la liturgia. Un ejemplo de ello es el extraordinario Trono del platero napolitano Gaetano Starace, destinado a albergar la custodia en exposiciones solemnes.

Iglesia de San Sebastián de Lecce

Muy cerca de la catedral visitamos la iglesia de san Sebastián desacralizada y convertida en Galeria de Arte. Situada en Vico dei Sotterranei, una de las calles del corazón del centro histórico y uno de los lugares más evocadores y misteriosos de la ciudad de Lecce. El nombre de la calle hace referencia a la presencia de estratificaciones arqueológicas confirmadas: el famoso subterráneo, que salió a la luz por casualidad, estudiado y enterrado. La fábrica descansa sobre una cripta preexistente, probablemente de la época paleocristiana, dedicada a los santos Leonardo, Sebastiano y Rocco. Alguien informa que en este se encontraron los restos del protector de Lecce S. Oronzo, primer obispo de la ciudad. Historia sugerente pero mal documentada. La fuente fecha la reconstrucción de la fábrica actual en 1520. La advocación de San Sebastiano, patrón de las víctimas de la peste se debe a la grave epidemia de peste que amenazaba estas tierras en aquellos años.

La fachada del edificio tiene aspecto a dos aguas, decorada con arcos colgantes y un bajorrelieve, insertado en la parte superior del tímpano, que representa " la verónica " en la que está impreso el rostro de Cristo, enmarcada por largos rizos retorcidos; un trabajo de factura discreta, como se desprende del delicado sombreado del rostro y del minucioso cuidado con el que está realizado el cabello. Esta escultura puede atribuirse, debido a las referencias a los Mandylions de nuestro bizantinismo tardío, a un escultor activo en Lecce a mediados del siglo XVI. El portal también data del siglo XVI y recuerda en su disposición las tipologías de Riccardi, debido a la presencia de dos columnas estriadas que sostienen un friso decorado con elegantes motivos clásicos.

Freco Deposición en la Iglesia de San Sebastián de Lecce

Los arcos, que enriquecen las paredes laterales de la nave única, albergaron frescos y altares: en el primero, de arco apuntado, se ven dos pequeñas esculturas con rostros de ángeles; los demás, de cabeza redonda, marcan rítmicamente las paredes. En dos de ellos se enfrentan los restos de dos frescos: la Madonna de los Ángeles apareciéndose a San Antonio y San Francisco y una Deposición. El primero representa un ejemplo de la iconografía franciscana y hace referencia a la visión que tuvo San Francisco en la Porciúncula, narrada en la Legenda Maior por San Buenaventura de Bagnoreggio. Notamos, en esta imagen, una particular sensibilidad del autor hacia el paisaje que, por el trazado y la redacción, remite a experiencias venecianas.

Obras de Arte en la Iglesia de San Sebastián de Lecce

El otro fresco del arco izquierdo se remonta a finales del siglo XVI y contiene un enigmático palimpsesto de tres estratificaciones: del más antiguo emergen claros fragmentos del marco, cuyo diseño y colores sugerirían una Virgen entronizada; a continuación encontramos una Deposición. Esta imagen, ambientada según los esquemas de Miguel Ángel, presenta el cuerpo de Cristo sostenido por ángeles con la figura de la Madre acogiendo en su seno a su hijo muerto. Las lagunas de color son signos evidentes de los picos que se infligieron a la obra cuando se cubrió el fresco. Del último borrador sólo conservamos pequeños rastros de rizo y color. En el pilar izquierdo del arco triunfal hay otra pintura con la Madonna del Carmine, que también puede atribuirse a finales del siglo XVI.

Nave de la Iiglesia de San Matteo de Lecce

La siguiente parada es la iglesia de San Mateo, fue construida en 1667 por encargo de las monjas de la Tercera Orden Franciscana que asistían a la misa a través de rejas en la nave central.

La iglesia de San Matteo fue construida en la segunda mitad del siglo XVII, sobre los dibujos de Achille Larducci di Salò (sobrino de Francesco Borromini). Reemplazó una antigua capilla del siglo XV dedicada al apóstol Mateo, a la que se anexaba un convento franciscano. La primera piedra fue colocada en 1667 por el obispo de Lecce, Luigi Pappacoda, y se completó en 1700. Desde el 30 de abril de 1810 es la sede de la parroquia de Santa Maria della Luce, erigida el 16 de marzo de 1606 en una iglesia del mismo nombre fuera de las paredes y Traslado aquí tras la supresión del monasterio franciscano.

La elevación se caracteriza por un contraste de líneas; La superficie convexa del orden inferior se alterna con la superficie cóncava del orden superior. El Larducci retoma el modelo estilístico implementado por Francesco Borromini en la fachada de la iglesia romana de San Carlo alle Quattro Fontane.

El orden inferior, dividido en dos columnas sobre bases cuadrangulares altas, se caracteriza por una decoración en escala inusual de la parte central, que se distingue por un portal elaborado, con un aédulo rematado por el emblema de la Orden Franciscana. En los lados, dos nichos emergen sobre un fondo de punta de diamante. El pedido superior tiene una Serliana coronada por una moldura continua y dos nichos ricamente decorados. La forma sinuosa es acentuada por la cornisa moldeada de la coronación, coronada por un aguilón en alza.

Retablo de la Iiglesia de San Matteo de Lecce

El interior tiene una sola nave elíptica. Las capillas, que se abren a lo largo de las paredes, están salpicadas de pilastras con altos plintos semicirculares sobre los que descansan las doce estatuas de piedra de los Apóstoles, hechas en 1692 por Plácido Buffelli de Alessano. En la nave, en correspondencia con las capillas, hay diez ventanas de doble lanceta desde donde los religiosos asistieron a las funciones. El techo fue reconstruido a principios del siglo XIX para reemplazar el antiguo techo de madera.

Los altares, típicos del barroco de Lecce, se atribuyen a la escuela de Giuseppe Cino. A lo largo del lado izquierdo de la nave hay varios altares: el primero está dedicado a Santa Ágata y conserva la pintura de Il Martirio di Sant'Agata, creada en 1813 por Pasquale Grassi. El segundo altar está dedicado a San Francisco de Asís; Sigue la de Santa Rita de Cascia con una estatua de papel maché de Raffaele Caretta. Los altares cuarto y quinto están dedicados respectivamente a la Virgen Inmaculada y a la Piedad; esta última alberga una valiosa estatua de madera policromada de la Piedad construida en Venecia en 1693.

Fresco de la Iiglesia de San Matteo de Lecce

El ábside, cubierto por una bóveda de estrellas, está adornado por un altar mayor artístico caracterizado por una exuberante decoración con pequeñas estatuas de santos en el intercolumnios. En el centro del altar hay un nicho que contiene la estatua de madera de San Mateo Apóstol, esculpida en 1691 por el napolitano Gaetano Patalano.

A lo largo del lado derecho de la nave, continuando hacia la entrada, hay otros cuatro altares: el primero tiene una pintura de la Madonna della Luce, un fresco del siglo XVI de la antigua iglesia de Santa Maria della Luce que representa a la Virgen y el Niño Mostrando un croissant de coral alrededor de su cuello. A continuación se encuentran los altares de Santa Ana y la Sagrada Familia, ambos con un cuadro de Serafino Elmo. Entre los dos altares hay un púlpito de madera, un refinado trabajo de tallado, flanqueado por cuatro estatuas de piedra alegóricas. El último altar está dedicado a Sant'Oronzo con un retablo de 1736.

En la puerta principal se conserva el techo de madera tallada y dorada del órgano del siglo XVIII de la Basílica de Santa Croce.

Iglesia de Santa Clara de Lecce

Seguimos está particular peregrinación por la esencia del barroco hasta que llegamos a la chiesa de Santa Clara. La espléndida fachada barroca, ligeramente convexa y sin frontón, recuerda la planta octogonal del interior que alberga, además del imponente altar mayor, seis capillas laterales con otros tantos altares barrocos con estatuas de madera realizadas en Nápoles.

La iglesia fue reconstruida entre 1687 y 1691 sobre el terreno de una estructura anterior del siglo XV, también perteneciente a la orden de Santa Chiara. Obra maestra del barroco de Lecce, se atribuye tradicionalmente al gran arquitecto y escultor de Lecce Giuseppe Cino tanto por su estructura arquitectónica como por su decoración; en cambio, el proyecto se atribuye a GA Larducci.

La espléndida fachada barroca, dividida en dos órdenes, aunque se ha quedado sin frontón, tiene una armonía compositiva y un equilibrado ritmo de escansiones, dado por columnas y pilastras y un potente entablamento. El primer orden, ligeramente convexo, tiene una portada rematada por el escudo franciscano y hornacinas vacías. El segundo orden tiene ventana central y hornacinas laterales enmarcadas por pilastras estriadas. Una rica decoración plástica conecta todo con una clara intención escenográfica, dando a la fachada efectos de claroscuros efectivos.

Nave de la Iglesia de Santa Clara de Lecce

El interior del templo tiene forma octogonal alargada, con un profundo presbiterio en el que domina el altar del Santo titular. En las paredes, pilastras corintias enmarcan tres capillas a cada lado, con altares llenos de brillantes adornos de oro puro, que representan las más altas expresiones del barroco lecceano. Los particulares efectos de luz que se propagan en el ambiente tal vez remitan al brillo sacro del altar "todo en oro de hermosa factura" de la iglesia del siglo XV, evocado por Cesare Infantino en 1634.

Sobre las capillas se abren las rejas de los “coretti” , desde donde las mujeres de clausura seguían las funciones religiosas sin ser vistas.

El Convento, anexo a la iglesia, construido en 1410 sobre las ruinas del Teatro Romano, fue residencia de las Clarisas durante más de cuatro siglos. Su construcción contó con el apoyo de Tommaso Ammirato, un religioso de los Padres Franciscanos, que se convirtió en obispo de la ciudad en 1429.

El gran salón interior está cubierto por una obra única en su género: un precioso falso techo, diseñado por Mauro Manieri, que, imitando ejemplos contemporáneos de madera, fue realizado en papel maché tradicional.

Retablo de la Iglesia de Santa Clara de Lecce

Una estructura de madera soporta más de 300 módulos de papel maché en una superficie de casi 300 m2. Numerosos talleres situados en la cercana calle que hoy lleva el nombre de "Via Arte della Cartapesta" trabajaron en esta importante obra, única en Apulia.

Durante unas obras de restauración se descubrió en uno de los soportes de madera una inscripción con una fecha: 1738. Probablemente se trate de la fecha del final de la obra, en aquella época floreciente en la que el arte del papel maché se iba afianzando poco a poco en la ciudad, convirtiéndose en una tradición en todo Lecce.

Mirando hacia arriba, iluminadas por la luz de los grandes ventanales, casi coronando la decoración, cuatro figuras de las fundadoras de la orden de las Clarisas, pertenecientes a la misma familia que Santa Chiara: la madre Ortolana, las hermanas Agnese y Beatriz y la sobrina Amata, que compartió con la santa la elección de la vida monástica y de la pobreza y junto a ella están hoy sepultadas en la iglesia de Santa Clara de Asís.

Basílica de la Santa Cruz de Lecce

Para finalizar caminamos hasta la joya de la corona es la Basílica de la Santa Cruz. En el siglo XVI, la Basílica comenzó a expandirse requisando las casas de los judíos que vivían en el barrio para encontrar espacio. Un proyecto de ampliación que duró casi doscientos años y en el que participaron varias personalidades ilustres del mundo de la arquitectura y el arte.

Una vez frente a la Basílica de la Santa Cruz, te quedas impresionado por la decoración y el estilo de la iglesia, pomposo, rico, casi desbordante según los patrones y modelos barrocos. Destacan el rosetón de la fachada de la Santa Cruz y las incrustaciones del tímpano y el balcón, tiene cinco rostros escondidos entre las incrustaciones del rosetón. Para facilitar el manejo utilizaremos el rosetón como si de un reloj muy común se tratase y por tanto la dirección hacia la que mirar estará indicado por unas fantásticas agujas que marcan el tiempo.

Empecemos por el mencionado, el más grande, el de la nariz grande, indicado como el autorretrato de Cesare Penna. Imaginemos que la manecilla de las horas señala casi las nueve. En la plaza que rodea el suntuoso rosetón central, en el extremo superior de una vistosa hoja de acanto, se ve más claramente que nunca el perfil de una figura que mira en dirección al Monasterio Celestino.

Rosetón de la Basílica de la Santa Cruz de Lecce

Continuando en el sentido de las agujas del reloj, a las diez, mucho más pequeño, mirando en la misma dirección, se encuentra el rostro ceñudo de un tipo barbudo, que parece haberse petrificado en un momento de ira, mientras regaña a alguien.

La tercera figura está a las once, amenazada por los colmillos del león de la izquierda que sostiene el escudo con el número 16 (1646: fecha de finalización de las obras de segundo orden de la Basílica, la otra parte de la fecha, 46, está grabada en el escudo del león de la derecha). Casi rodeada por la habitual hoja de acanto, la nuestra parece haber sido inmortalizada por el escultor justo cuando una serpiente descendía de su frente, por lo que a su lado se colocó un bonito ramo de limones, esculpidos en la corona que rodea el rosetón. .

El cuarto, con magistral simetría, a la una, se enfrenta serenamente al segundo león más nervioso, el del 46, y parece pensar en la oportunidad de apuntar al felino de las piñas que tiene cerca de él en la corona.

Los celestinos, que llegaron a Lecce en el siglo XIV, construyeron la iglesia de Santa Croce para albergar las reliquias de la Vera Cruz, cerca del Castillo de Lecce. La antigua iglesia fue demolida durante las obras de ampliación del Castillo por encargo de Carlos V a mediados del siglo XVI. La estructura actual fue construida entre 1549 y 1646 en la antigua zona de San Martino, que durante la época medieval albergó la Giudecca tras la expulsión de los judíos del Reino de Nápoles en 1541.

Imagen del Arquitecto de la Basílica de la Santa Cruz de Lecce

A la construcción y decoración de la iglesia contribuyeron los escultores y arquitectos más importantes del Renacimiento y del Barroco de Lecce, como Gabriele Riccardi, Cesare Penna y Francesco Antonio Zimbalo.

La estructura interior, iluminada por la cúpula del siglo XVI, muestra altares barrocos entre los que destaca por su importancia artística el de San Francisco, obra de Francesco Antonio Zimbalo.

La fachada de la iglesia, bien estructurada, es fruto de intervenciones que duraron un siglo. El orden inferior conserva todavía un estilo típico del siglo XVI y del renacimiento, mientras que en el orden superior del siglo XVII estalla el barroco. Entre los dos órdenes, por encima de un friso constante en cuyo centro se encuentra la inscripción de la iglesia Templum hoc Deo Crucis vexillo dicatum (A Dios y a la Cruz Estandarte), corre una majestuosa balaustrada de piedra. En la parte superior de la misma, trece puttos están sostenidos por estantes zoomorfas y antropomorfas de gran significado simbólico: figuras de soldados orientales, animales reales y fantásticos, típicos de los Bestiarios medievales.

Decoración de la Basílica de la Santa Cruz de Lecce

Las complicadas imágenes se interpretan haciendo referencia a la Batalla de Lepanto (1571) que supuso la derrota de la flota del Imperio Otomano gracias a la Liga Santa y en general a la victoria del bien sobre el mal, al triunfo de la Cruz.

“1743 / FOI S. RONZU CI NI LEBERAU / DE LU GRA TERRAMOTU, CI FACIU / A BINTI DE FREBARU: TREMULAU / LA CETATE NU PIEZZU, E NO CADIU. / IDDU, IDDU DE CELU LA GUARDAU, / E NUDDU DE LA GENTE NDE PATIU. / ¡E' RANDE, SANTU! MA DE LI SANTUNI / FACE RAZIE, E MERACULI A MIGLIUNI”

(1743. Sant'Oronzo nos libró del gran terremoto que se desató el 20 de febrero. La ciudad tembló un poco, pero no se cayó. Él, él, desde el cielo, la miró, y nadie entre la población sufrió. Él es grande, Santo. Uno de los santos más grandes - un hombre santo - y hace favores y milagros a millones de personas).

La interesante pintura que representa a Sant'Oronzo salvando Lecce del terremoto de 1743 es un ejemplo de devoción popular, como atestiguan las líneas del dialecto lecciano que relatan el acontecimiento.

Las cuidadas decoraciones de las columnas del altar de San Francesco da Paola evocan encajes y bordados de ganchillo, realizados por Francesco Antonio Zimbalo entre 1614 y 1615.

Naves de la Basílica de la Santa Cruz de Lecce

Particular es la estructura tríptico en el que el Santo está representado en el centro de una pintura del siglo XIX, que sustituye a una estatua antiquísima. En los paneles laterales, como en un cuento, doce relieves ilustran episodios milagrosos de la vida del Santo visionario. Particularmente interesantes son algunas escenas relacionadas con la conquista de Otranto por los turcos en 1480. De hecho, se dice que San Francisco previó la caída de Otranto en manos de los turcos y que sus advertencias a los soberanos de Aragón fueron inútiles. Otranto fue conquistada y permaneció en manos turcas durante un año. Hoy en día el Santo es el patrón de la ciudad, junto con los famosos Mártires de Otrant.

Día 24 de noviembre (domingo)
Ruta:-Lecce-Otranto

Convento de los Agustinos Descalzos de Lecce

El día comienza en el parking de pago de Lecce el parking de pago GPS N40.362797 E18.169220, hoy domingo es gratuito, la noche ha sido complicada porque era sábado y el parking se empezó a llenar, la gente venía a pasar la noche en el centro.

Salimos a visitar Lecce los monumentos que nos faltan, el día es soleado y muy hermoso aunque la temperatura ha bajado tanto que no llegará a 14°c.

Lo primero que visitamos es el convento de los Agustinos Descalzos, la entrada es gratuita, está desacralizado desde el siglo XVIII, ahora está dedicado a programas culturales del municipio.

Los agustinos descalzos, que durante el siglo XVII se habían asentado en toda Italia, adhiriéndose a una reforma que los quería pobres y modestos, se trasladaron de la cercana Nardò a Lecce, donde el fervor espiritual era más fuerte.

Está orden se distinguía por la humildad y la extrema modestia, vestían descalzos o con sandalias, manto corto de lana, cinturón ancho de cuero, capirote con forma de pirámide. Dormían sin sábanas, almohadas y colchones de paja.

Iglesia del Convento de los Agustinos Descalzos de Lecce

Se les concedió un jardín amurallado situado al norte de la ciudad, fuera de las murallas y anexo a la iglesia de S. Maria di Ognibene, construida en un lugar solitario donde se había encontrado la imagen de la Virgen. Aquí se colocó en 1649 la primera piedra del nuevo convento y de una iglesia digna de su tradición.

El edificio monástico, de dos plantas sobre rasante articuladas en torno a un claustro cuadrangular, disponía en la planta baja de las zonas comunes, comunicadas interiormente con la iglesia, las celdas dormitorio y una capilla en la planta superior. En 1758 la comunidad contaba con 30 religiosos, que vivieron en el convento hasta la supresión napoleónica de 1810.

Las fachadas del convento son sencillas: en línea con el estilo de vida de los reformados, los paramentos de las paredes son lisos, puntuados por aberturas lineales para las entradas y ventanas, en algunos casos suavizadas por la ornamentación de un marco.

En 1831, el Convento acogió a los Franciscanos Menores Observantes , que nombraron a la iglesia San Antonio de Padua Extramuros y fundaron una escuela de filosofía y teología de primera y segunda clase, es decir, antes y después del sacerdocio.

Claustro del Convento de los Agustinos Descalzos de Lecce

Tras la supresión definitiva de las órdenes religiosas en 1866 , pasó a ser propiedad del Estado, y durante muchos años el convento fue utilizado como cuartel, enfermería, almacenes y laboratorio militar.

Después de un período de abandono total, que lo llevó a un estado de grave compromiso estático, el conjunto monumental, a partir de 2007, fue objeto de una importante intervención de recuperación, que garantizó su conservación y reutilización funcional.

Desde el 1 de febrero de 2023, el conjunto monumental está abierto al público, caracterizándose como un centro cultural dedicado a la lectura y la historia de la ciudad. En la primera planta se está instalando el nuevo archivo histórico municipal.

El conjunto monumental, que además del antiguo convento incluye la iglesia, el edificio satélite y el jardín, debe disfrutarse en todos sus componentes, que se integran entre sí formando un único y polifacético atractor cultural:

La biblioteca Ognibene es la biblioteca comunitaria del Municipio de Lecce, un lugar de actividades y eventos, en continuo fermento creativo. Ahora es un punto de referencia para familias con niños y adolescentes, pero hay lugar para todos, de cualquier edad.

Jardín de los Agustinos Descalzos de Lecce

El jardín de Ognibene , rico en vegetación, es un agradable lugar de relajación y cultura.

Adyacente al convento se encuentra la iglesia barroca, también conocida como “Santa Maria di Ognibene”, de dos órdenes y todavía con cuatro estatuas en sus nichos. La fachada termina con un tímpano roto que alberga la estatua de la Virgen con el Niño. El interior es de una sola nave y planta de cruz latina, con tres capillas comunicadas a cada lado. El altar mayor ya no existe, mientras que a los lados aún se conservan cuatro altares de época barroca a la izquierda de quienes entran y cuatro altares del siglo XIX a la derecha. En el centro del crucero se levanta una cúpula. La iglesia también fue llamada dei Coronatelli porque los Padres Agustinos descalzos veneraban a la Virgen Coronada.

Los Agustinos Descalzos eran una congregación reformada dentro de la orden agustiniana, de la que se distinguía por una actitud de humildad y extrema modestia. Poco dedicada a los estudios, se inclinaba por el cuidado de las almas mediante la predicación y la caridad hacia los enfermos.

Reflejos de los Agustinos Descalzos de Lecce

La vestimenta reformada de los agustinos descalzos: pies descalzos con sólo " sandalias ", lana tosca, manto corto, cinturón de cuero con cinturón ancho, capirote alargado en forma de pirámide. Dormían sin sábanas, sobre grandes bolsas y almohadas rellenas de paja. En las celdas todo se caracterizaba por la más rigurosa esencialidad.

La del complejo agustino fue una transformación emblemática, que resume la capacidad de Lecce para regenerarse levantándose de sus ruinas: esta zona periférica, que a finales del siglo XIX era lugar de desfiles militares y también de ejecuciones capitales, ahora palpita con Fermento cultural y creatividad.

Pasamos por el Palacio de Justicia de Lecce y en su fachada hay un testimonio grafico de los dos grandes fiscales que combatieron a la mafia Giovanni Falcone y Paolo Borsellino durante las décadas de los años 70 hasta los 90.

La vida-y la muerte- de Giovanni Falcone discurrió paralelamente a la de su compañero de profesión y amigo Paolo Borsellino, designado su sucesor. Ambos comenzaron su carrera a las órdenes del magistrado Rocco Chinnici, y dilataron la trágica línea de juristas asesinados por la mafia -encabezada por Cesare Terranova, predecesor de Chinnici-. Ambos vivieron aislados con sus familias en un búnker durante los procesos contra la mafia, y ambos acabaron sucumbiendo al crimen organizado, ya que Borsellino fue también asesinado el 19 de julio de 1992, apenas dos meses después de suceder en el cargo a su amigo. Ambos murieron en un año negro para la lucha antimafia, pero sus fallecimientos fueron un revulsivo en la conciencia italiana sobre el problema real que significan la Cosa Nostra siciliana, la Camorra napolitana, la Ndrangheta calabresa y la Sacra Corona Unita de Puglia.

Palacio de Justicia de Lecce

Seguimos nuestro camino hacia el centro y nos paramos a contemplar la hermosa fachada de la Basílica de la Santa Cruz, la vimos ayer en su interior, hoy de día volvemos analizar los detalles con mayor detenimiento.

Basílica de la Santa Cruz de Lecce

Aunque esta fachada pueda parecer un poco caótica en sus decoraciones, su lenguaje es muy simbólico y tenía un significado preciso en su época.

La parte inferior representa el mundo pagano que será redimido por el sacrificio de Cristo en la cruz. En la parte superior de las columnas hay algunas figuras desnudas y monstruos extravagantes que sostienen el balcón.

Más arriba, los ángeles de la cornisa sostienen la tiara, el tocado del Papa y la corona, los símbolos del poder espiritual y terrenal. La fachada nos dice que es el poder de los reyes y de la Iglesia el que garantiza la justicia en la tierra.

En cambio, sobre la balaustrada, triunfa el bien espiritual, con el gran rosetón, símbolo de la luz divina, flanqueado por nichos con santos y, a los lados, por las figuras de la Fe y la Fuerza. Por último, en la parte final, la arquitectura destaca el elemento central en el que hay una cruz esculpida, símbolo del martirio de Cristo.

Como una curiosidad, observando con atención el gran rosetón. Fuera del último círculo de hojas, hay algunas cabezas humanas esculpidas. A la izquierda, una figura tiene una gran nariz. Según la tradición, sería el autorretrato del escultor Cesare Penna. Es un auténtico selfi hecho en aquella época pero con sus propias manos.

Plaza de san Orozco de Lecce

Caminamos hasta el centro de la ciudad, corresponde con la plaza de san Lorenzo o Piazza Sant'Oronzo toma su nombre del protector de la ciudad. Fue nombrado en su honor como votación en 1656, tras la epidemia de peste que azotó el Reino de Nápoles. Como la enfermedad no afectó a la ciudad de Apulia, sus habitantes, en agradecimiento al santo, hicieron erigir una estatua en su honor. El simulacro original fue destruido por las llamas en 1737. Dos años después, en un taller veneciano, se realizó una nueva escultura de madera revestida de cobre. Representa al santo en el acto de bendecir la ciudad y se encuentra al final de una columna romana, en un rico capitel corintio. La columna, de 29 metros de altura, se construyó utilizando tambores pertenecientes a una de las columnas romanas de Brindisi que fueron destruidas, donadas a Lecce por la propia ciudad de Brindisi. La columna está sostenida por una base imponente.

En un lado de la plaza se levanta la iglesia de Santa Irene construida por la orden religiosa de los Teatinos, llegados a Lecce en 1586, decidieron construir su complejo en este lugar después de haber visto, desde lo alto del antiguo campanario, la isla “Frasca” ocupada entonces por casas miserables habitadas por judíos.

Nave de la Iglesia de santa Irene de Lecce

Todo empezó con la compra de un " pequeño establo ", pero pronto los ambiciosos padres se ampliaron hasta conquistar toda la manzana, de forma similar a lo que habían hecho los jesuitas detrás de ellos con el gran complejo del Gesu.

Con la entusiasta participación de la ciudad, en 1591 se colocó la primera piedra de la iglesia, dedicada a la patrona de la ciudad , Santa Irene de Tesalónica . Su construcción, que se inició con el crucero y el presbiterio, tras una primera bendición en 1602, se prolongó hasta 1639.

El proyecto, realizado por trabajadores locales, fue confiado al padre teatino arquitecto Francesco Grimaldi, que había tomado como modelo el de la iglesia de los Clérigos Teatinos de santa Andrea della Valle en Roma.

La fachada, de proporciones solemnes, tiene un planteamiento que se asemeja a la arquitectura clásica, propia del barroco romano y acorde con los cánones de la Contrarreforma católica. Dividido en dos órdenes divididos por un entablamento alto, está puntuado verticalmente por dos columnas centrales y pilastras corintias laterales, que enmarcan cinco ventanas en el primer orden y tres en el segundo.

Arte Sonado de la Iglesia de santa Irene de Lecce

En los paneles centrales hay una hornacina con la estatua de Santa Irene, obra del arquitecto Mauro Manieri en 1717, recibida por dos tímpanos rotos, y en el segundo orden la escultura circular que representa el emblema cívico. La secuencia dedicatoria vertical se completa con el escudo con la cruz coronada de la Orden Teatina, tallado en el frontón. Cuatro pináculos de piedra de Lecce cierran el recorrido ascendente de columnas y pilastras.

La advocación en latín: Irene Virgini et Martiri, grabada en el friso del entablamento bajo el frontón, que continúa en el friso inferior con Lupiensum Patronae, celebra a santa Irene, que fue patrona de la ciudad hasta 1656.

El interior, grandioso pero sencillo y severo, tiene planta de cruz latina, con un único salón delimitado por tres capillas a cada lado, un profundo crucero y un presbiterio cuadrado. Las cubiertas son del tipo con cerchas de madera, mientras que el presbiterio se cubre con bóveda de cañón con lunetos.

El presbiterio, ahora desprovisto del coro de madera, alberga el altar mayor dedicado a la Cruz, remodelado en 1753, tras perder el precioso tabernáculo (de unos tres metros de altura). En la parte inferior hay un gran cuadro que representa El transporte del Arca Santa, obra maestra del siglo XVIII del pintor-sacerdote Oronzo Tiso .

Relieve de la Iglesia de santa Irene de Lecce

Los otros 12 altares son suntuosos, con columnas que parecen bordadas en la blanda piedra de Lecce, cuyas ornamentaciones plásticas se extienden también en las paredes laterales y en los arcos de las capillas.

En el crucero se sitúan los altares barrocos de los dos grandes protagonistas religiosos:

El altar de San Gaetano da Thiene, fundador de la Orden Teatina, alberga el lienzo que lo representa atribuido a Filippo Maria Galletti. En la parte inferior se encuentran las cuatro estatuas doradas de los protectores de la ciudad (Irene, Oronzo, Giusto y Fortunato), obras maestras de la escultura en madera napolitana.

El altar de santa Irene (1639) destaca como altar-relicario, deducido de la tradición centenaria de talla de retablos en España, por la presencia de hornacinas dispuestas en tres filas, en las que se encuentran nueve bustos de santos de madera.

En el crucero de la izquierda se encuentra el altar de san Oronzo, atribuido a Francesco Antonio Zimbalo, con la estatua en yeso (1864) de Antonio Maccagnani.

Altar de la Iglesia de santa Irene de Lecce

A principios del siglo XVII las familias religiosas de los teatinos y los jesuitas vivían en conflicto, hasta el punto de que detrás de ellas se formaron verdaderos partidos. El centro del conflicto fue la exclusividad del culto a Santa Irene en la ciudad. La diatriba finalmente terminó sólo después del reconocimiento en 1656 de Sant'Oronzo como nuevo patrón de la ciudad. A Santa Irene se le reconocía un papel secundario como protectora de los rayos.

Anfiteatro romano de Lecce

En la misma plaza se encuentra el anfiteatro romano, bueno, un tercio del monumento, el resto está bajo la plaza y los edificios cercanos, no se han atrevido a expropiar para sacar a la luz lo máximo posible, como hicieron en Málaga o en Cádiz.

El Teatro Romano di Lecce es una joya oculta que ofrece una cautivadora visión de la antigua civilización romana. Descubierto accidentalmente en 1929 durante trabajos de excavación en los jardines del Palazzo D'Arpe y el Palazzo Romano, este teatro es un testimonio del rico tejido histórico de Lecce.

La construcción del edificio se remonta a la época augusta o Julio-Claudia (finales del siglo I a.C. mediados del siglo I d.C.), en una época en la que la ciudad de Lupiae parece estar afectada por un gran fervor constructivo y un proceso de monumentalización. Posteriormente, entre la época de Trajano y Adriano (primera mitad del siglo II d.C.), el Anfiteatro sufrió una importante operación de restauración, a la que se le puede atribuir la adición de un pórtico con columnas en la parte superior (porticus in summa cavea).

Anfiteatro romano de Lecce

Se trataba de un anfiteatro de tamaño medio, si lo comparamos con otros edificios similares, capaz de albergar entre 12.000 y 14.000 personas, que acudían allí para presenciar diversos tipos de espectáculos, como las munera gladiatoria (luchas entre gladiadores) y las venationes (caza de animales salvajes).

Los fragmentos decorativos encontrados en el sitio sugieren que partes del teatro datan del período augusteo. Además, se cree que las estatuas de mármol descubiertas en el sitio pertenecen a la era de los Antoninos, entre los años 138 y 182 d.C. Estas estatuas y elementos decorativos se encuentran ahora en el adyacente Museo del Teatro Romano, preservando la herencia artística del sitio.

El Anfiteatro de Lecce pertenece a la tipología denominada “estructura vacía”, ya que el auditorio se apoya sobre subestructuras abovedadas. Estaba dividido en cuatro sectores, divididos en otros tantos accesos (aditus) situados en correspondencia con los ejes principales. El acceso a los distintos sectores se realizaba a través de un complejo sistema de escaleras y rampas que conectaban el pórtico superior, el deambulatorio superior e inferior, la arena y el túnel, es decir, un estrecho pasillo que discurría detrás del muro del podio, útil para la recogida y flujo de agua.

Castillo de Carlos V de Lecce

Desde aquí vamos a ver el Castillo del emperador Carlos V, fue levantado aprovechando los restos del antiguo normando y añadiendo las nuevas torres de los extremos. La visita es guiada y en italiano, el precio son 8 euros.

El emperador Carlos V de Habsburgo emitió en 1539 la orden de demoler el antiguo bastión principesco, que data de la Edad Media, y de construir una nueva fortaleza, a la vanguardia con técnicas de arquitectura militar. Los trabajos de construcción y diseño se confiaron a Gian Giacomo dell'Acaya, ingeniero general del Reino de Nápoles. La parte más externa se construyó entre 1539 y 1549.

En 1872 se eliminó el foso que lo rodeaba y se eliminaron los dos puentes: "Porta Reale", la única que hoy permite la acceso, y la "Puerta falsa o de rescate" en la parte trasera, que es la más desarrollada y la más fortificada, para contrarrestar los peligrosos ataques provenientes de la costa cercana del Mar Adriático.

Para dar paso a la imponente mole del castillo, se derribó el Convento de los Celestini con la Iglesia anexa de Santa Croce, que luego se reconstruyó en la vía de Umberto I, y el elegante palacio del que quedan algunas huellas, incorporado. en el edificio central: el Mastio en el noreste, la torre ubicada a la izquierda en el patio en la "Torre mozza" ubicada al suroeste.

Gran Salón Castillo de Carlos V de Lecce

El castillo no solo tenía funciones defensivas; por ejemplo, en el siglo XVIII una de las salas fue utilizada como teatro.

Desde 1870 hasta 1979 el castillo fue cuartel y distrito militar. El 30 de abril de 1983, la Administración Militar cedió el castillo a la Municipalidad de Lecce, que hoy lo utiliza como sede del Departamento de Cultura y centro de actividades culturales. El primer piso del castillo, el área noroeste y el área sureste se utiliza para organizar eventos, promover iniciativas culturales y crear itinerarios de exhibición.

Recientes investigaciones arqueológicas llevadas a cabo por la Universidad de Salento han destacado el núcleo (al menos hasta la fecha) más antiguo que la mansión, que se remonta al siglo XIII y principios del siglo XIV, es decir, entre la era suabia y la angevina. Para referirse a este período se encuentra la torre cuadrada, alta y elevada, que se encuentra en el centro de la fortaleza del siglo XVI, a partir de la cual se desarrolló toda la estructura del castillo como aparece hoy. Durante el siglo XVI, como ocurre a menudo en el área de Salento, la mansión se modificó profundamente y lo que vemos hoy está en gran parte relacionado con este período. Sabemos que varias personalidades relacionadas con la arquitectura militar en particular, Gian Giacomo dell'Acaya, trabajaron allí (pero no hay certeza sobre esto).

Grafitti del Castillo de Carlos V de Lecce

La forma del edificio defensivo es cuadrangular, con cuatro "bastiones" de oeste a este en el sentido de las agujas del reloj en las cuatro esquinas: vemos el bastión de Santa Croce, el de San Martino, San Giacomo y Santa Trinità. La forma sigue la típica de las fortificaciones con baluartes en las esquinas. En la fortaleza de Lecce se aplican los conceptos de las murallas flanqueadas por lo moderno, con los baluartes que encierran la cortina, una pared recta entre los dos bastiones. Este concepto particular de arquitectura militar fue particularmente cuidado hacia el lado oeste (el que conducía al centro de la ciudad). El castillo se ubica a lo largo de una ruta de comunicación muy importante desde la época romana y luego medieval, desde aquí se puede llegar al puerto de San Cataldo, el puerto de Lecce. La única puerta que permitía el acceso desde la ciudad era la llamada Puerta Real, bien protegida por los bastiones de San Martino y Santa Croce. Otra puerta estaba en el lado opuesto. En ambas puertas del castillo estaba el escudo imperial de los Habsburgo. El edificio estaba completamente rodeado por un foso, hoy destruido por sucesivas estructuras agregadas en particular durante el siglo XIX; una leyenda dice que durante el siglo XIV, el Orsini Del Balzo sostuvo un oso blanco en la zanja, tanto como un "símbolo de estatus" como para desalentar posibles intrusiones; en la puerta este todavía hay carteles donde debe reposar el puente levadizo, en el que se colocaron ambas puertas. El castillo estaba bien equipado con piezas de artillería en varios niveles. Los puntos donde se colocaron los cañones todavía son visibles aquí y allá.

Grafitti del Castillo de Carlos V de Lecce

En los sótanos de la fortaleza del siglo XVI se encerraba a personas de todas las clases sociales, incluida gente noble. De hecho, entre los muros destacan varios escudos nobiliarios, que indican la gran cantidad de hombres importantes que acabaron en estas celdas. . Las paredes de esta prisión están completamente cubiertas de graffitis, grabados artísticamente elaborados, que ilustran hombres y figuras misteriosas, escenas, historias y devoción. Las paredes donde están grabadas las figuras generalmente son siempre las mismas, quizás porque estos hombres estaban encadenados y no tenían posibilidad de realizar grandes movimientos. Entre caballos, figuras con los brazos abiertos y signos no siempre claros, se despliega un palimpsesto centenario de pensamientos tristes meditados en la penumbra.

La imagen de Jesús en la cruz es recurrente, así como no faltan las cruces, simples o colocadas en el Monte Calvario. También son interesantes las escenas que representan torres, fortalezas decoradas con gran precisión. Se encuentran inscripciones enteras, nombres, fechas grabadas, barcos, casas, un mundo entero. Desconocido hasta ahora, pero por descubrir, por visitar, por valorar, junto con todo lo que representa Lecce con su incomparable barroco; los restos de testimonios romanos y griegos.

Frescos del Castillo de Carlos V de Lecce

De camino al parking pasamos por la controvertida Fuente de la Armonía. El 28 de octubre de 1927, a instancias de Mussolini, el agua del Sele se distribuyó por primera vez a través del Acueducto de Apulia en Lecce. La ocasión se celebró con la construcción de una fuente monumental, monumento del escultor Antonio Mazzotta de Lecce.

Fuente de la Armonía de Lecce

La fuente fue construida en piedra y bronce trani. La tina y el núcleo central están en piedra de Trani, que representan un conjunto de tubos de órganos con ligadura de bronce; en bronce es el grupo de estatuas que supera el mismo paquete.

En la antigüedad, Apulia era una región en la que las fuentes de agua eran casi escasas, hasta el punto de que en algunas épocas la población no tenía la posibilidad de utilizar la cantidad mínima de agua necesaria para cocinar o lavar. Esto sucedió porque este territorio, por su conformación natural, no cuenta con cursos de agua que lo atraviesen superficialmente; además, las aguas subterráneas se encuentran a gran profundidad, lo que las hace no aptas para el consumo.

Ya desde finales del siglo XIX, Puglia era una región particularmente poblada, por lo que la falta de recursos hídricos creaba cada vez más complicaciones. Para remediar este problema, el ingeniero Camillo Rosalba pensó en explotar las aguas del Sele.

El Sele es un río que nace en el corazón de Caposele, municipio de la provincia de Avellino (Campania). En 1906 se iniciaron las obras de construcción del acueducto de Apulia, en el que desemboca el río Sele. La obra finalizó hacia 1939 y desde entonces se han beneficiado los municipios de las provincias de Foggia, Lecce, Taranto, Brindisi y Bari.

Fuente de la Armonía de Lecce

El municipio de Lecce convocó un concurso para construir un monumento que consagrara este acontecimiento; El premio en juego era de dos mil liras. El concurso lo ganó el escultor Antonio Mazzotta . Nacido en Lecce en 1900, aprendió desde muy joven a trabajar los metales en el taller de su padre. Tras obtener una beca, viajó a Roma para perfeccionar sus conocimientos artísticos y, una vez finalizados sus estudios, viajó durante unos años antes de regresar a Italia.

Antonio Mazzotta, a través de los conocimientos adquiridos a lo largo de los años, creó la Fuente de la Armonía. Sobre esta obra, construida en piedra de Trani, se alzan dos estatuas de bronce, colocadas sobre tubos de órgano de diferentes longitudes: son un hombre y una mujer, desnudos, sosteniendo una concha de la que ambos beben.

La elección de no asignar a la obra el nombre de un artista o un hecho histórico no fue del todo accidental. El deseo del escultor, de hecho, era celebrar un momento muy importante para la ciudad de Lecce, a través de la alegoría del amor y del compartir.

Almuerzo en Lecce

Sin embargo, a lo largo de los años, la obra de Antonio Mazzotta generó mucha controversia, especialmente en relación con la desnudez de las estatuas.

La discusión fue suscitada por algunos exponentes de AC (Acción Católica), polémicas que amainaron con la incautación de las estatuas con fines bélicos durante la Segunda Guerra Mundial. Hacia los años 50, la fuente fue retirada temporalmente y posteriormente fue devuelta a la ciudad, tras una resolución del Ayuntamiento en 1989. De esta forma, su autor, con 90 años, logró revisar de nuevo su obra, antes de fallecer en Roma en 1991.

Aquí damos por concluida la visita a la ciudad de Lecce, regresamos al parking para almorzar, preparamos el aperitivo italiano y unas salchichas con tomate y una verdura a modo de la mama, son suficientes.

Le damos bomba al viaje porque queremos llegar antes del anochecer a unos de los sitios naturales más bonitos de Italia, se trata del Canal de Otranto, está en la Punta Palascia, es el punto más oriental de Italia, a unos 50 km.

Canal de Otranto

Paramos en un pequeño apeadero en el lateral de la carretera cerca de Otranto (Italia) donde podemos dejar la autocaravana GPS N 40.108382 E18.516701, para admirar el fenómeno del mar y el faro de Punta Palascia.

Además de la increíble belleza de su paisaje, Punta Palascia es famosa por una razón muy particular: en su cima se encuentra el faro más oriental de Italia, que se eleva sobre las aguas cristalinas en el punto donde se encuentran el mar Jónico y el Adriático, esto con mucho detenimiento se puede ver una línea imaginaria y es la frontera entre los dos mares.

Una curiosidad interesante es la Punta Palascia, al sur de Otranto. A lo largo de un paisaje casi desolado se extiende una costa irregular y es aquí donde se encuentra el promontorio rocoso con un faro escondido debajo de la carretera. También se lo llama Capo d'Otranto (Cabo de Otranto).

Es fácil pasar por alto este lugar solitario porque no hay señales, pero una vez que encuentres la carretera cerca de las torres de comunicaciones, encontrarás el camino que baja hasta el faro.

Punta Palascia de Otranto

El faro se encuentra no lejos de donde, hasta el siglo XIX, había una torre de vigilancia construida durante la Edad Media.

En cuanto a la torre, se tienen pocas noticias durante el siglo XVII, sólo se sabe que un tal Antonio da Minervino, cabo, estaba a cargo de la torre, mientras que, según fuentes que se remontan a 1725, actualmente se encuentra en desuso y es inhabitable. Probablemente, la exposición a los agentes atmosféricos, al agua y a los fuertes vientos que azotan el Canal de Otranto provocó un rápido deterioro, hasta el punto de que en 1825 fue restaurada a un estado lamentable y ahora se encuentra reducida a ruinas. No quedan rastros de la antigua torre.

Los restos fueron probablemente utilizados para la construcción de los muros de piedra seca que caracterizan el paisaje circundante. En la reproducción del Mapa Aragonés se reconoce Otranto y el sistema de torres costeras que se extiende desde Porto Fondo (Porto Bradisco) hasta la ciudad de Otranto donde se encuentran la torre de Sant'Em iliano, la torre Pelagia (punta Palascia), la Torre dell'Orte, el faro de Serpe (para confirmar su función como faro en la antigüedad).

Canal entre dos mares en Otranto

El faro de Otranto fue diseñado en 1863, como muchos faros italianos, debido al programa de iluminación de las costas y el faro fue colocado un poco más bajo que la posición donde se encontraba la torre de vigilancia. La comisión encargada de elegir la ubicación había optado por la punta extrema de Capo d'Otranto, llamada Punta Palascìa, el proyecto fue elaborado por el ingeniero Achille Rossi que rechazó el modelo ministerial para faros de cuarto orden enviado en abril de ese año por el Ministerio de Obras Públicas.

Clasificado entre los cinco faros más importantes de la península, Capo d'Otranto representa convencionalmente el punto de contacto entre estos dos mares. Desde la terraza exterior de esta maravilla arquitectónica, rodeada de una hermosa vegetación que contrasta con el blanco de los acantilados, podrás disfrutar de un panorama inolvidable del atardecer.

Es hermosísima la panorámica es de una belleza inusitada, pues además de ver como el mar Adriático vierte sus aguas en el mar Jónico, enfrente podemos distinguir la costa de Albania que se encuentra a unos 70 kilómetros y gracias a un día tan claro como hoy.

El faro de Otranto

Nuestro destino final es la ciudad de Otranto, nos alojamos en el área de autocaravanas Oasis Park GPS N40.138342 E18.489144, precio 23 euros con todos los servicios, incluido Wi-Fi.

Día 25 de noviembre (lunes)
Ruta: Otranto-Taranto

Otranto

El día comienza en el area soster camper de Otranto Oasis park GPS N40.138342 E18.489144 , la noche en estos sitios son especialmente tranquilas, con nuestra pequeña estufita de aceite nos permite estar toda la noche conectados a la red eléctrica y no gastar gas.

Salimos a visitar Otranto, es una pequeña localidad de 5000 habitantes, imagino que en verano se multiplicará por diez porque tiene playa al mar Adriático.

Tardamos diez minutos andando hasta nuestra primera visita y es uno de los monumentos más interesantes de toda Italia, la catedral Románica de Santa María de la Anunciación del siglo XII, en estilo románico.

La catedral ha sufrido numerosas reformas a lo largo de los siglos, aunque conserva partes esenciales del románico como la fachada, aunque luego se añadió el rosetón gótico con 16 rayos y la portada renacentista.

Es un tesoro artístico de valor absoluto, y también un símbolo del cristianismo por los hechos ocurridos en su interior.

Calles de Otranto

El exterior una estructura limpia y lineal, lejos de los mil lujos del barroco salento. De hecho, la catedral data de la segunda mitad del año 1000 y fue construida sobre los antiguos restos de aldeas mesapias, romanas y paleocristianas. Además, ha sufrido numerosos ataques y ha sido destruida y reconstruida varias veces. Un episodio sobre todo es sin duda la invasión turca de 1480, durante la cual se escribió una de las páginas más tristes para la ciudad: en el interior de la catedral, de hecho, los fieles y miembros del clero que se refugiaron entre estos muros para escapar del ataque fueron masacrado. 'ataque. La plaza cristiana fue defraudada y utilizada como mezquita, y los tesoros artísticos que contenía fueron destruidos, hasta que la iglesia y toda la ciudad fueron liberadas por los aragoneses.

Por estos motivos la Catedral presenta un estilo original: la fachada tiene forma de dos aguas, con un gran rosetón central, enriquecido por una fina tracería gótica atravesada por 16 rayos convergentes; hay dos portadas, una mayor de estilo barroco, acompañada de dos columnas que sostienen el arquitrabe, y otra inferior añadida posteriormente y situada en el lado izquierdo. Son elementos deseados por los distintos arzobispos que a lo largo de los años se han sucedido al mando de la diócesis de Otranto.

Exterior del Duomo de Otranto

La estructura tiene planta basilical y en su interior se puede disfrutar de un espectáculo arquitectónico y artístico. Destaca inmediatamente la clásica división en tres naves, limitadas por hileras de cinco columnas corintias conectadas entre sí por grandes arcos con dobles anillos lunares. La nave central y el presbiterio están embellecidos por una bella techumbre lacunar de madera, con detalles dorados. Las naves centrales están enriquecidas con pinturas y seis altares dedicados a los sacramentos y símbolos cristianos.

Al final de la nave derecha se encuentra uno de los recuerdos más conmovedores de la Catedral: la capilla de los Mártires construida por orden de Fernando I de Nápoles para albergar los Santos de Otranto, fueron masacrados y decapitados por los turcos en la Colle de Minerva el 14 de agosto de 1480, detrás del altar de mármol se encuentra la piedra donde tuvo lugar la decapitación. Los 800 habitantes cristianos que fueron masacrados por los turcos por no querer renunciar a su fe. Mirar los restos expuestos, los huesos y la piedra del martirio sobre la que probablemente tuvieron lugar los asesinatos te deja absolutamente sin aliento y nos devuelve al dolor que las guerras religiosas todavía causan hoy.

Rosetón del Duomo de Otranto

La verdadera joya del interior de la Catedral es el mosaico del suelo: una obra de arte de valor absoluto, de impresionante belleza y gran significado. La obra maestra creada por el monje Pantaleone y terminada en 1164, representa de hecho el árbol de la vida y los pasajes narrados del Antiguo Testamento, que narran el camino que emprende el hombre para liberarse del pecado y buscar la salvación eterna. Los actores del mosaico son, por tanto, Adán y Eva, pero también otros personajes y numerosos animales, cada uno, naturalmente, con su propia carga simbólica. La obra embellece, con magnificencia propia, las naves y el presbiterio. Es un auténtico libro explicativo en piedra ocupando más 52 metros de longitud, atribuido al monje Pantaleone, fue finalizado en 1165 según la inscripción conmemora al rey normando Guillermo el Malvado. Se representan animales, reales o imaginarios, inspirados en los bestiarios medievales, y personajes tomados de las lecturas caballerescas, de la mitología, el ciclo de los meses. No faltan personajes de episodios bíblicos tomados del Antiguo Testamento, profetas, ángeles y demonios, pero las figuras como Cristo o la Virgen no se reproducen para no ser pisoteadas.

Naves del Duomo de Otranto

El monje narra magistralmente con más de seiscientas mil piezas la experiencia humana desde el pecado hasta la gracia de Dios, que es la historia de la salvación, en un original árbol de la vida entre ramas y hojas.

Una primera peculiaridad del mosaico es precisamente el hecho de tener grabado el nombre de su autor, en correspondencia con la entrada principal, lo que era cuanto menos inusual para la época y probablemente debido al privilegio de querer dar crédito al artista como agradecimiento por el espléndido éxito de la obra.

Como se mencionó, el significado que la mayoría de los expertos le dan a la representación es el del Árbol de la Vida, pero existen teorías controvertidas y nunca se ha llegado a una conclusión capaz de satisfacer todas las escuelas de pensamiento, por lo que siempre permanecerá como un velo de misterio alrededor del trabajar.

Lo que está claro, sin embargo, es que alrededor del árbol, que se extiende desde la entrada al presbiterio, se desarrollan multitud de escenas del Antiguo Testamento, que simbolizan el tortuoso camino recorrido por el hombre para resolver sus pecados y alcanzar la salvación eterna: los acontecimientos de Adán y Eva, los de Caín, Abel, la concepción del Infierno y el Paraíso. Sin embargo, no faltan referencias mitológicas e históricas como las del rey Arturo y Alejandro Magno. También es muy sugerente la representación de los doce meses del año a los que se dedica una parte circular así como la representación de las labores estacionales relacionadas.

Bóveda del Duomo de Otranto

La riqueza y variedad de los elementos y símbolos presentes es un testimonio más de cómo Otranto siempre ha representado un punto de encuentro entre culturas, entre pueblos, entre diferentes corrientes artísticas y culturales. La posición geográfica de la que disfruta la ciudad ha facilitado los encuentros y los intercambios entre Occidente y Oriente, exponiendo a menudo el lugar a ataques e invasiones que han favorecido e impuesto su propia cultura. Después de milenios de historia lo que queda es una serie de tesoros, huellas, signos del paso de diferentes pueblos, que también y sobre todo han enriquecido los tesoros de Otranto desde el punto de vista artístico. Aquí, el mosaico del suelo de la Catedral es prácticamente un ejemplo de todo esto: creado como una enorme alfombra de oración para los fieles, representa numerosos símbolos de diferentes culturas, del arte oriental y occidental, de escenas religiosas y de acontecimientos terrenales exclusivamente humanos. . Al fin y al cabo, si el Árbol del mosaico representa la Vida, es cierto que en él están presentes hombres, oraciones, referencias religiosas, trabajos cotidianos, acontecimientos históricos importantes y la lucha continua entre el Bien y el Mal.

Capilla del Duomo de Otranto

Es también una especie de viaje hacia la conciencia humana, hacia el camino de redención que el hombre se ve obligado a recorrer para alcanzar la paz, en una lucha continua contra el pecado original. Además de los acontecimientos de Adán y Eva, hay, de hecho, referencias al diluvio universal, al arca de Noé, que sin embargo termina con uno de los símbolos por excelencia de la paz y la salvación: la rama de olivo.

Otros elementos muy frecuentes en el mosaico son los animales, cada uno con su propio significado: el significado de fuerza moral, de humanidad luchando entre el bien y el mal, se atribuye a los elefantes que sostienen las raíces del árbol. A los roedores se les atribuye la alegoría de la vida, mientras que los caballos, en cambio, simbolizan la pasión de los sentidos que el hombre puede o no ser capaz de controlar, dejándose llevar.

Estar sobre el mosaico y observar esta multitud de símbolos y elementos es una experiencia única, en la que es posible estudiar, observar y vivir los hechos representados casi de primera mano, sin ser necesariamente un experto en arte. Y ciertamente no hace falta ser un experto para dejarse transportar por la belleza absoluta del mosaico del suelo.

Mosaico del Duomo de Otranto

Para completar los elementos internos de la iglesia, también hay dos órganos antiguos: en el brazo derecho del crucero se puede admirar un órgano de tubos que data del siglo XVIII, también llamado órgano Kircher por el nombre de su constructor. . En el brazo izquierdo del crucero, sin embargo, tenemos un órgano mucho más reciente, construido en 1960 por los hermanos Ruffatti, más moderno y todavía en funcionamiento.

La cripta es mucho más antigua, construida en el siglo XI y representa una de las partes más interesantes de toda la estructura desde el punto de vista arquitectónico. De hecho, es la más antigua de las criptas de Apulia y su importancia se debe también a su considerable tamaño. La particular forma de la cripta, dividida en 5 naves y 72 columnas y pilares, lleva a concluir que se trata de una especie de miniatura de la Mezquita de Córdoba y de la Mezquita Azul de Constantinopla, una confirmación más de la mezcla cultural de la que Otranto dispone. Siempre ha sido el protagonista. Mezcla cultural, encuentro entre pueblos, combinación de diferentes estilos artísticos que en la capilla subterránea se demuestra con otro elemento importante: la increíble diversidad y heterogeneidad de las 42 columnas sobre las que está construida. Cada una de ellas, de hecho, tiene su propia calidad y origen de mármol y granito, y diferentes capiteles de estilo jónico, corintio, bizantino e islámico. Además, se puede acceder a la cripta a través de dos escaleras ubicadas en el interior de la catedral. Tiene una bóveda revestida por un techo lunar de madera dorada con un fondo blanco.. Se pueden ver en las paredes diferentes frescos de estilo bizantino.

Puerto de Otranto

Bajamos hasta el puerto y la playa que hoy tiene un verde esmeralda propio del mar Adriático. Muy cerca está Porta Terra que se abre a lo largo del baluarte, es de la época Napoleónica, cerca está la Torre Alfonsina y el sistema defensivo de las murallas de Otranto.

La ciudad tiene una pequeña iglesia, igualmente de estilo románico, es la chiesa de San Pietro, aunque sabemos que no está abierta, pero nos acercamos a ver si tenemos suerte, pero no.

La iglesia es Bizantina del siglo XII, exteriormente tiene tres pequeños ábsides. En el interior tiene una buena colección de frescos bizantinos que no podemos ver. Es lamentable que este monumento este sujeto a esa arbitrariedad en su apertura.

Muy cerca se encuentra el castillo Aragonés del siglo XV aunque sufrió profundas modificaciones en el siglo XVI, el precio de la entrada son 3 euros.

El Castillo, en su configuración inicial, de finales del siglo XV, tenía forma de cuadrilátero (trapecio rectangular), con cuatro Rondelle (torres circulares) en los vértices, siendo la que daba al mar en posición más saliente, como suele representarse en los tratados de Francesco di Giorgio Martini. La configuración que observamos hoy es el resultado de las constantes modificaciones, que afectaron a la fortaleza a lo largo del siglo XVI, impuestas por la continua evolución y mejora de las armas de fuego.

Porta Terra de Otranto

Está bordeado por todos lados por un profundo foso que se cruza en la entrada con un puente, hoy con arco de piedra y tarima de madera, probablemente originalmente de tipo puente levadizo. Un estrecho pasillo conduce directamente al atrio de la planta baja. Al cruzarlo se nota el engrosamiento de la fachada realizada a principios del siglo XVI.

Todas las estancias de la planta, desarrolladas cerca de las cortinas exteriores, de planta rectangular o cuadrada, dan al patio interior y están cubiertas por sistemas abovedados. Fuera del cuadrilátero original se desarrollan dos ambientes, sin duda entre los más representativos de toda la estructura: las salas triangulares y rectangulares. La sala triangular surgió de las ampliaciones de mediados del siglo XVI, cuando se añadió en el exterior el bastión entre las dos Rondelle. Particularmente sugerente es el techo abovedado de esta sala definido por la intersección de tres clavos de pabellón en piedra de Carparo que siguen la particular forma en planta de la sala.

La capilla de la planta baja está parcialmente cubierta de frescos y contiene en su interior diversos marcos y epígrafes, entre ellos los de la tumba de doña Teresa de Azevedo, fallecida el 23 de febrero de 1707, a quien su marido, don Francisco de la Serna y Molina, castellano de la época, le dedicó un tierno epígrafe en el que la señala como “ejemplo de pudor, diosa de la belleza, modelo de honestidad, hija de héroes españoles”. Debajo de la planta baja hay una maraña de túneles, túneles y pequeñas habitaciones, que define el sistema subterráneo. Se trata de entornos de gran valor histórico, muy sugerentes, que se mantienen inalterados desde su construcción, remontándose a la primera instalación a finales del siglo XV. Sólo algunas rutas sufrieron pequeñas transformaciones y ampliaciones con la mejora de las armas de fuego en el siglo XVI. Los sótanos son el lugar donde se hace más fácil leer las diferentes fases que caracterizaron la construcción del Castillo: la primera estructura de finales del siglo XV, los revestimientos y refuerzos de las cortinas y algunas arandelas de principios del siglo XVI, la adición de la estructura triangular del baluarte de mediados del siglo XVI y, finalmente, la construcción del puntal que da al mar de finales del siglo XVI.

Castillo Aragonés de Otranto

A través de una escalera de piedra cubierta y una escalera exterior de piedra se accede a la galería del primer piso, lo que garantiza el acceso a una serie de estancias que reflejan ampliamente la posición y distribución de la planta baja. Desde este nivel, sin embargo, se accede al interior de las tres arandelas que aún hoy se encuentran en las esquinas. En el corazón de la ronda, protegidas por una gruesa cortina exterior, se encuentran estancias circulares, cubiertas por cúpulas semiesféricas de piedra de carparo, en las que se colocaban bombardas y cañones orientados hacia las salidas de incendios que comunicaban con el exterior. En las cubiertas existen rutas de patrulla, protegidas por muros de gran espesor con rendijas para la colocación de cañoneras. Tanto en las cortinas exteriores como en el interior del atrio se encuentran algunos escudos heráldicos de soberanos y nobles, protagonistas de la historia del Castillo. Particularmente interesante es el situado en la puerta de entrada con el escudo esculpido del emperador Carlos V. La fortaleza es el lugar de la primera novela gótica de la historia: El castillo de Otranto, de Horace Walpole (1764).

Poco más podemos hacer, tampoco está abierto el Museo Diocesano con una importante colección de mosaicos romanos. Marchamos para almorzar en casa, tenemos un aperitivo italiano y una pasta con tortellines de prosciutto y queso con tomate.

Panorámica desde el castillo de Otranto

Después del oportuno reset, salimos para visitar la ciudad de Taranto en la otra orilla del sur de Italia bañada por el mar Jónico, en el istmo de la península salentina que da nombre al golfo de Tarento. Tiene 190.000 habitantes. Y estamos a casi 150 km.

Castillo de Otranto

Nos buscamos un poco la vida porque el parking de referencia está en obras y seguramente nunca volverá, un kilómetro más adelante hay un parking que lo llaman Park & Ride Taranto Democrate GPS N40.480817 E17.226498 es gratuito y tiene un bus que por 2,30 € te deja en el centro de la ciudad.

Día 26 de noviembre (martes)
Ruta: Taranto

Puerto de Taranto

El día comienza en el parking gratuito Park & Ride de la ciudad de Taranto GPS N40.480817 E17.226498, la noche pensábamos que iba a ser más movida, pero nos hemos equivocado y estamos en un sitio ideal que apreciamos mejor con la luz del día.

Salimos a visitar la ciudad de Taranto, tenemos enfrente del mismo parking una pescadería, el jefe es amante del Real Madrid y se porta de maravilla, compramos 3 kg. de lubinas por cinco euros, 1 kg., de cangrejos santiaguiños por 10€, están vivos y un tarro de anchoas con pimientos son 15 euros.

En el mismo parking tenemos el bus eléctrico que nos deja en la catedral de san Cataldo, es el patrón de Taranto, la entrada es gratuita, pero si la quieres ver iluminada tienes que pagar 4 euros.

Se levanta sobre los restos de un templo griego-romano. La estructura románica solamente se aprecia exteriormente en los arcos ciegos y los ábsides porque fue saqueada por los turcos, el pequeño campanille es posterior del siglo XV.

La fachada de la Catedral atribuida al arquitecto Mauro Manieri y fechada en 1713. Se trata de una fachada bastante tradicional, en la línea del clasicismo barroco que caracteriza gran parte de la arquitectura apuliana de finales del siglo XVII y principios del XVIII, con especial referencia a los modelos desarrollados en Nápoles.

Duomo san Cataldo de Taranto

A ambos lados, en nichos especiales, se colocan las estatuas de San Marcos (a la derecha) y San Pedro (a la izquierda).

En correspondencia con el portal, un tímpano roto, sobre el que descansan dos ángeles, enmarca la base de la ventana central. Los demás registros del orden superior, divididos por pilastras con capiteles jónicos, están ocupados por dos nichos con las estatuas de Santa Irene (a la derecha) y San Roque (a la izquierda). En el centro, sobre el gran ventanal, se sitúa la estatua de San Cataldo.

Durante mucho tiempo se creyó que la intervención del arzobispo Drogone, datada en torno a 1070, tenía como objetivo transformar una construcción bizantina anterior de planta de cruz griega en una iglesia de planta longitudinal, típicamente latina.

Según esta hipótesis, un brazo de la iglesia bizantina fue demolido y reemplazado por el actual, más grande y de tres naves. El crucero y el ábside, sin embargo, permanecieron inalterados: el cuarto brazo subterráneo, el de la cripta, también desapareció, derribado a causa del rebajamiento del nivel del suelo de las naves románicas.

Naves del Duomo san Cataldo de Taranto

Examinando las naves en su conjunto, se observa inmediatamente la heterogeneidad de los capiteles y fustes de las columnas, fruto de un cuidadoso proceso de reutilización que fue acompañado también por la producción de nuevas piezas.

Los capiteles se pueden dividir en dos grupos: corintios (nave derecha) y figurativos (nave izquierda).

Así, los capiteles de la nave izquierda presentan, reelaborados en una síntesis original, elementos típicos del repertorio iconográfico bizantino como pavos reales, cabezas de carnero, cruces y águilas; elementos arabescos como cabezas de león copiadas de paneles de bronce; elementos accidentales, como máscaras, y elementos de origen clásico: querubines danzantes con guirnaldas y coronas.

Incluso los capiteles de la nave derecha, en su mayoría de principios del siglo XI, presentan una originalidad propia, ya que los canteros reinterpretaron el tipo corintio desarrollándolo en dos zonas superpuestas e insertando varios motivos decorativos en el centro de las caras: piñas, pequeños jarrones, hojas de hiedra.

Mosaico del Duomo san Cataldo de Taranto

En el suelo se pueden ver fragmentos de un mosaico realizado en 1160 por el mosaiquista Petroius por encargo del arzobispo Giraldo. Un dibujo realizado en 1844 muestra que estaba compuesta de tres partes: una central, desarrollada a lo largo de la nave central, dos laterales en las naves menores.

La parte central se inicia con la representación de la leyenda de la aviación de Alejandro Magno , símbolo del orgullo castigado (ver entrada El vuelo de Alejandro ). A continuación se colocaron diez medallones con figuras. Las dos naves laterales, en cambio, incluían cada una una banda de nueve tondos con figuras colocadas en sentido opuesto a las de la parte central, de modo que el visitante, después de haber recorrido la nave central, pudiera observarlas en la dirección correcta al regresar de la nave lateral.

Las inscripciones insertadas en el mosaico proporcionan información sobre la fecha de creación, el cliente y el ejecutor.

Los redondeles presentan representaciones de diversos animales, extraídos de tejidos orientales y generalmente con una función puramente decorativa, aunque algunos de ellos pueden haber tenido un valor simbólico como representación de vicios o virtudes. Las figuras y los rasgos estilísticos presentan notables conexiones y afinidades con el mosaico contemporáneo (1163-65) de Otranto del presbítero Pantaleone

Capilla san Cataldo Duomo san Cataldo de Taranto

En el ábside de la derecha está la capilla de san Cataldo o el cappellone se compone de dos salas: un vestíbulo cuadrangular y la capilla elíptica. El vestíbulo corresponde a la antigua capilla construida en 1151 por el arzobispo Giraldo para colocar las reliquias de San Cataldo.

El vestíbulo está enriquecido con mármoles policromados, que también forman el suelo. Hay dos estatuas: la de San Giovanni Gualberto a la derecha, obra del escultor napolitano Giuseppe Sanmartino , y la de San Giuseppe a la izquierda.

Sobre la antigua capilla se construyó otra de menores dimensiones, en la que se encontraban las tumbas de los príncipes de Tarento. Las obras fueron iniciadas en 1657 por orden del arzobispo Caracciolo y concluidas después de unos cincuenta años por orden del arzobispo Pignatelli. Las paredes están cubiertas con incrustaciones de mármol de colores, reutilizados de edificios antiguos.

La tumba del santo se encuentra en el interior del altar de mármol, y es visible a través de una reja de mármol y unas ventanas laterales. El altar es obra de Lombardelli, marmolista de Massa Carrara, y está adornado con nácar y lapislázuli. Sobre ella hay un nicho en el que se custodia la estatua de plata del santo patrón, modelada en arcilla antes de ser fundida en plata por Orazio Del Monaco.

Bóveda de la capilla Duomo san Cataldo de Taranto

La cúpula fue pintada al fresco por Paolo De Matteis en 1713, con escenas de la vida y los milagros del santo. La obra entera costó 4.500 ducados. En el centro se representa la Gloria de San Cataldo, con la figura del santo dominando la escena, arrodillado ante la Virgen que le invita a acercarse al trono de Dios. En la parte superior se encuentra la Trinidad, en la parte inferior están los santos. .

El tambor que sostiene la cúpula está pintado al fresco con siete representaciones de los milagros del santo; En el lado izquierdo el santo resucita a un obrero, a un niño llevado en brazos por su madre, a un ciego que recupera la vista durante el bautismo. A la derecha, San Cataldo reza ante el sepulcro y recibe la orden de ir a Taranto, una pastora le indica el camino y recupera la voz, una muchacha poseída es liberada del demonio besando la tumba del santo.

En los muros hay diez hornacinas a su alrededor, que albergan estatuas en mármol de Carrara que representan a: San Marcos , Santa Teresa de Ávila, Santo Domingo de Guzmán , San Felipe Neri, San Pedro Apóstol a la derecha, San Sebastián a la izquierda, San Irene, San Francisco de Asís, San Francisco de Paula, San Juan Bautista, también obras del escultor Giuseppe Sammartino.

Cripta del Duomo san Cataldo de Taranto

La cripta, probablemente de época bizantina, tiene planta cruciforme. Está dividida en dos naves, con columnas bajas rematadas por losas que hacen de capiteles, sobre las que descansan las bóvedas de crucería sobre elevadas de época tardía. Hay pequeñas ventanas a su alrededor, ahora bloqueadas por edificios externos.

En las paredes se pueden ver fragmentos de frescos de los siglos XIII y XIV, que antaño decoraban toda la sala. Especialmente significativo es el tríptico que representa a San Cataldo, Santa María Magdalena y Santa María Egipcia, donde se puede apreciar la superposición de imágenes que datan de diferentes épocas.

Apoyado en el muro oriental se encuentra un sarcófago de finales del siglo XIII , en el que un bajorrelieve representa a un difunto (probablemente una niña) en ascenso, sostenido por dos ángeles. En la cripta se encuentran las tumbas de algunos arzobispos de Taranto.

El brazo orientado hacia el este habría desaparecido para dejar espacio a la actual escalera, que conduce a la pequeña capilla de Candelora, donde en el altar se puede admirar un bajorrelieve en estuco de la escuela florentina de la segunda mitad del siglo XV representando a la Virgen en el trono sosteniendo al Niño sobre sus rodillas.

Cripta del Duomo san Cataldo de Taranto

Muy cerca se encuentra el Museo Catedralicio de Taranto MUDI, precio 6 euros, presentado en el edificio del antiguo seminario.

Museo Catedralicio de Taranto

El recorrido expositivo permanente, dividido en siete secciones temáticas, se desarrolla en tres niveles y muestra más de 400 obras, entre las que se encuentran una buena cantidad de piezas escultóricas claramente referenciables a áreas culturales de gran interés, una rica documentación pictórica, preciosos ornamentos sacros, así como Una variada cantidad de mobiliario litúrgico con materiales muy preciosos. De considerable valor son la plata y el oro procedentes principalmente del llamado Tesoro de San Cataldo, patrón de la ciudad.

El edificio que actualmente alberga el MuDi es ya en sí mismo un museo de arquitectura antigua, con sugerentes pasillos, un gran claustro interior y maravillosas vistas al mar. La estructura albergó durante siglos el seminario de la archidiócesis de Taranto y fue inaugurada el 1 de junio de 1568. Entre los siglos XVI y XVIII, el complejo fue objeto de obras de restauración y ampliación, promovidas por varios arzobispos. A principios del siglo XIX sufrió la ocupación de las tropas francesas y fue reabierto tras la Restauración; Debido al deterioro de la estructura, a partir de 1965 permaneció en estado de abandono, hasta que tuvo lugar la reestructuración en las últimas décadas del siglo XX. En los años siguientes se realizaron las obras de adecuación y acondicionamiento museográfico.

Cruz Museo Catedralicio de Taranto

El Museo expone las obras en tres niveles con 300 obras de arte que abarcan el periodo desde el siglo VI hasta el siglo XX. Provienen de iglesias cerradas al público y del Tesoro de San Cataldo formado por un gran topacio, la Cruz dorada del santo, el crucifijo de marfil medieval, un evangelio en pergamino, candelabros y relicarios sicilianos, encontrados en un cofre del santo durante las excavaciones de la catedral, esconde secretos extraordinarios, gracias a la presencia de piezas únicas por la preciosidad de los materiales y su historia. Se conserva un ejemplar muy raro de tapiz de lino fino, un hilo obtenido de la Pinna nobilis, fabricado en Taranto. Extraordinarios son los crucifijos de marfil de la escuela flamenca, los juegos de altar en marfil y nácar, así como en coral y lapislázuli. De gran valor histórico y religioso es la antigua cruz de oro del siglo VII d.C. encontrado, según las fuentes hagiográficas más antiguas, en el pecho del santo patrón de Taranto San Cataldo en 1071, en el momento del descubrimiento del cuerpo dentro del sarcófago de mármol.

Pero el verdadero buque insignia de MuDi es la joya artística más grande del mundo: una puerta de tabernáculo de valor incalculable realizada con un topacio tallado de 1,5 kg.

Columnas Doricas de Taranto

Marchamos para ver las columnas dóricas de Tarento, Estas dos columnas dóricas imponentes son un testigo de la antigua historia que proviene de la fundación Griega de Tarento, una de las ciudades más importantes de Magna Grecia. Estas Columnas pertenecen a un templo dedicado a una divinidad femenina y no como se cree, a Poseidón. La historia detrás del derribo del templo es triste; en los inicios del siglo XVIII había 10 columnas pero fueron destruidas para construir otra iglesia. Afortunadamente, quedan estas dos columnas bellamente iluminadas que nos dan una idea de su importancia y su suntuosidad durante aquella época. Si te detienes frente a ellas, puedes sentir como regresaría 2000 años atrás e imaginar el tamaño y la magnificencia del templo original. Junto a estas hermosas ruinas podrás encontrar el castillo Aragonés y el puente giratorio, ofreciendo una cubierta ideal para toda ciudad. No olvides agregar este lugar al itinerario de tu visita para descubrir los orígenes Griegos de esta maravillosa ciudad.

Se supone que el peristilo dórico pertenece a una fase de renovación y ampliación posterior a la construcción de la cella, ya que no existen conexiones estructurales entre sus cimientos y los del núcleo más antiguo. La presencia de un pequeño foso junto a las columnas, así como trazas en el borde del mismo, sugieren la existencia de un pavimento y una plataforma elevada de madera perteneciente a un edificio de culto original de ladrillos toscos y material perecedero construido a finales del siglo VIII a. C. por los colonos espartanos originales.

Castillo Aragonés de Taranto

El recinto sagrado se convirtió en granero en el siglo VI, cuando la población se retiró a la península por razones defensivas. En el siglo X, los restos del templo formaron una iglesia cristiana, mientras que a partir del siglo XIV, parte del recinto se destinó a la actividad industrial, con vasijas de barro para decantar y pequeños hornos.

Enfrente se encuentra el castillo Aragonés, actualmente pertenece a la marina italiana, la entrada es gratuita y te lo enseñan en una visita guiada en italiano por una mujer cabo marinera.

El castillo recibe el nombre de San Ángelo y es la reconstrucción aragonesa de una fortaleza normanda con forma de castillo medieval con altas torres construidas sobre el castillo Bizantino y estos a su vez sobre el sistema defensivo del siglo IV a C, de la época griega.

El castillo fue tomado por los turcos y llegó en su auxilio el rey de Nápoles Fernando de Aragón que lo amplio y lo convirtió en una verdadera fortaleza para evitar las nuevas armas de fuego.

Levanto cinco enormes torres que abrazaban las murallas para defender el canal navegable, levanto un enorme muro para conectar el Mar Grande con el Mar Picolo, Mediterráneo con el Jónico. Luego fue ampliado por Carlos V en 1502.

Castillo Aragonés de Taranto

Fue erigido sobre una antigua depresión natural a la extremidad de la pequeña ínsula sobre la que se eleva la ciudad vieja. El aspecto actual es el que le ha sido concedido en época aragonesa. El castillo fue construido sobre una anterior estructura defensiva, cuya fase arquitectónica más antigua es la bizantina. Gracias a documentos de archivo del siglo XIII es posible reconstruir su aspecto medieval: un fuerte dotado de torres cuadrangulares pensado para los asedios o asaltos, especialmente para el lanzamiento de flechas u otro material desde los matacanes que se abrían por los bastiones.

En la segunda mitad del siglo XV, cuando la tecnología bélica había revolucionado totalmente la manera de combatir y defenderse, gracias al largo empleo de las artillerías y de las armas de fuego, el castillo se reveló inadecuado y por eso fue necesario modificar las características arquitectónicas. Parece ahora cierto que fue el grande arquitecto Francesco di Giorgio Martini a realizar los dibujos a la base de la nueva planta del castillo de Tarento. Su arquitectura se basa en precisas reglas geométricas-matemáticas que remiten al universo cultural, plenamente renacentista, del arquitecto de Siena: cuatro torreones cilíndricos están unidos entre ellos por largas y elegantes cortinas que forman un cuadrilátero. A lo largo de los siglos, la planta renacentista ha sido modificada, con la añadidura de otras estructuras defensivas y la ampliación del área del foso. Por último, la mansión fue manipulada aún más en el siglo pasado, para transformarla en cárcel y para dejar espacio para la construcción del puente giratorio que une la “Taranto Nuova” a la “Taranto Vecchia”. Desde 1887 es la sede de la Marina Militar Italiana, que actualmente garantiza visitas gratuitas al interior del castillo.

Museo Arqueológico Nacional de Taranto

Desde aquí vamos a comer a un restaurante y no lo cito para no darle publicidad, pero flojito, pedimos un plato de pescado del día y unos espaguetis carbonara, precio 34,5 euros.

Nuestro siguiente destino es el Museo Arqueológico Nacional de Tarento o MARTA, es el más importante del sur de Italia. Si hemos visto obras de arte durante el viaje de todo tipo, este museo supera con mucho todo lo visto hasta este momento. Fue inaugurado en 1887 básicamente la mayoría de las piezas son de la época de la Magna Grecia. El precio de entrada es de 10 euros.

El museo se halla en el antiguo convento de los Alcantarini desde 1887.Tras una extensa labor de restauración, en julio de 2016 se inauguró una nueva zona de exposición. Este elegante museo, ahora muy bien distribuido, ilustra sobre todo la historia de Tarento dentro de la Magna Grecia. Se divide en tres secciones: el periodo prehistórico, el periodo clásico y las necrópolis. Expone terracotas pintadas (la mayor colección de figuras griegas de terracota del mundo) procedentes de varios lugares de culto de la ciudad, entre ellas las tanagrine, figuras femeninas danzantes. Uno de los elementos más atractivos de estas colecciones es la orfebrería. Las joyas de oro como anillos, pulseras, diademas, colgantes, pendientes y coronas de laurel del mismo metal son excepcionales. Tampoco se puede perder la estatua de bronce de Zeus, del siglo VI a.C., encontrada en Ugento, ciudad mesapiense. Pero los tesoros históricos más evocadores de la región son sus notables colecciones de cerámica, tanto importada de Grecia como producida localmente: ánforas panatenaicas con figuras negras, copas laconianas decoradas con delfines, cerámica apuliana,

Relieve del Museo Arqueológico Nacional de Taranto

Hay obras de arte que te dejan sin aliento, pero quizás lo más nombrado es el Tesoro de Taranto, eran las joyas de la sacerdotisa del año 350 a C. La ciudad tenía nombre por la cantidad de artesanos maestros de la orfebrería que hacen piezas en oro para todas las colonias de Grecia.

Tumba El Atleta del Museo Arqueológico Nacional de Taranto

El museo exhibe El atleta, cuyo esqueleto puede verse en la Sala VII (Vitrina 89) del Museo Arqueológico Nacional de Tarento, probablemente representó a la ciudad en el siglo V a. C. en las competiciones panateneas.

El atleta vencedor de los antiguos juegos Panatenaicos, experto en la especialidad del pentatlón, como demuestran las ánforas depositadas en su tumba. Una guía para los atletas que competirán por los títulos nacionales masculino y femenino en el Castillo Aragonés, el Canale Navigabile y el paseo marítimo de Tarento.

“Orfeo y las sirenas” Museo Arqueológico Nacional de Taranto

Una de las obras más importantes del museo es el grupo escultórico “Orfeo y las sirenas” está formado por tres estatuas de terracota de tamaño casi natural. Caracterizada originalmente por una viva policromía y parcialmente restaurada en época moderna, representa el episodio mítico extraído de la saga de los Argonautas. Las dos sirenas cantan su canto mortal, mientras, frente a ellas, el cantante Orfeo, abriendo sus labios en un canto melodioso, salva a los marineros del peligro. Sentado en un trono en el que quedan restos de la decoración coloreada original, sostiene en su mano derecha un fragmento de púa, en la otra quizás un instrumento de cuerda, hoy perdido.

Es probable que una obra de tal grandiosidad y precisión, realizada en Taranto a finales del siglo IV a.C., adornara una rica tumba de la ciudad, donde se conocen sepulcros monumentales decorados con elementos de terracota.

El Mito y las estatuas cuenta que Apolonio de Rodas, en las Argonáuticas, cuenta que, de regreso de la misión del Vellocino de Oro, los Argonautas llegan a la isla de las Sirenas, quienes encantan y matan a todo aquel que desembarca allí. Aquí los héroes se salvan gracias a la intervención del cantor tracio Orfeo, quien, sosteniendo su lira y entonando una canción animada, llena los oídos de los marineros, salvándolos de las voces de las muchachas. Según algunos, las sirenas, aturdidas por su derrota, se arrojaron desde las rocas.

“Orfeo y las sirenas” Museo Arqueológico Nacional de Taranto

Las dos Sirenas, representadas como aves rapaces con cuerpo de mujer según la iconografía más antigua, de pie sobre largas patas con sus garras ancladas a la roca, llevan un vestido corto ajustado a la cintura que termina en una cola en abanico. Una sirena canta levantando los brazos en alto, la otra, con sus rizos casi completamente conservados, se toca la barbilla mientras flexiona el otro brazo en una postura a menudo utilizada para expresar dolor.

Frente a ellos, Orfeo, sentado en un trono en el que quedan restos de la decoración policromada original, apoya sus pies sobre un taburete. Lleva únicamente su capa, envuelta alrededor de sus piernas y sobre su hombro izquierdo, dejando su pecho descubierto. El cabello, probablemente trabajado por separado, se pierde. Apenas abre los labios, tal vez al cantar, en su mano derecha sostiene un fragmento de púa, en la otra debió sostener un instrumento de cuerda, hoy perdido.

El mito es raro y peculiar y puede decirnos algo sobre el difunto que lo eligió. La figura de Orfeo, de hecho, en el siglo IV a.C. es un símbolo del triunfo de la armonía sobre el desorden, un concepto básico del pensamiento político y filosófico pitagórico, particularmente difundido en la Magna Grecia, perseguido por el filósofo Aristóxeno de Tarento y amado por Arquitas, que gobernó Tarento en la segunda mitad del siglo IV a.C. Se podría pues imaginar que la tumba adornada con las estatuas de Orfeo y las Sirenas perteneciera a un iniciado de la religión órfico-pitagórica.

Leyenda de la Sirena Schiuma de Taranto

Hablando del tema de las sirenas no podemos pasar por alto la leyenda de Taranto sobre la sirena Schiuma.

Cuenta la leyenda que una hermosa muchacha de unos veinticinco años, de ojos profundos y brillantes como la buena tinta, cabello negro y piel blanca como la leche de burra.

La muchacha estaba casada con un joven marinero que, por motivos de trabajo, estaba muy a menudo fuera de casa. Un día, entristecida por la soledad y tentada por los insistentes halagos de otro hombre, la muchacha le fue infiel.

El arrepentimiento no se hizo esperar, por lo que, tan pronto como su marido regresó a casa, la mujer confesó sinceramente lo sucedido. El hombre se enfureció y decidió castigarla. Ella se resistió y se desesperó, pero fue inútil, porque lo hecho ya no se podía deshacer.

El marido, tristemente herido en su orgullo, cargó a su mujer en el barco y, una vez en el mar, la empujó haciéndola caer a las olas.

Las sirenas, sin embargo, al ver la delicada belleza de la mujer, decidieron salvarla haciéndola convertirse en una de ellas.

Puente de San Francesco di Paola de Taranto

Un elemento relevante de la arquitectura de Taranto es el Puente de San Francesco di Paola, más conocido como el Puente Giratorio, es una obra de ingeniería impresionante que une la isla de Borgo Antico con la península de Borgo Nuovo en Taranto, Italia. Esta estructura icónica, inaugurada el 22 de mayo de 1887 por el almirante Ferdinando Acton, atraviesa un canal navegable que conecta el Mar Grande con el Mar Piccolo. El canal tiene una longitud de 375 metros, una anchura de 73 metros y una profundidad de 12 metros, con el puente reduciendo la anchura en su punto más estrecho a 58 metros.

Construido inicialmente por la Compañía Italiana de Construcción Industrial de Castellammare di Stabia bajo la dirección del ingeniero Giuseppe Messina, el puente fue una maravilla de su época. Contaba con un gran arco de madera y metal, dividido en dos brazos que giraban de manera independiente alrededor de un pivote vertical situado en un muelle. El movimiento era impulsado por turbinas hidráulicas, alimentadas por un gran depósito de agua en el cercano Castillo Aragonés, capaz de contener 600 metros cúbicos de agua. Esta agua, al ser liberada, accionaba los dos brazos del puente.

En 1957-1958, el puente fue modernizado significativamente, pasando de operación hidráulica a eléctrica. Los componentes mecánicos y eléctricos fueron actualizados por la Sociedad Nacional de Talleres de Savigliano, mientras que los principios de ingeniería establecidos por la naciente Dirección de Ingeniería Militar para la Marina se mantuvieron en gran medida sin cambios. El puente renovado fue inaugurado por el Presidente Giovanni Gronchi el 10 de marzo de 1958, y fue dedicado a San Francisco de Paola, el patrón de los marineros.

Puente de San Francesco di Paola de Taranto

Hoy en día, el Puente de San Francesco di Paola mide 89.9 metros de largo y 9.3 metros de ancho. El puente giratorio recibe mantenimiento regular para asegurar que los componentes mecánicos y toda la estructura metálica se mantengan en óptimas condiciones. Cada semi-puente gira alrededor de un pivote central anclado a un muelle de concreto, moviéndose a lo largo de un sistema de cremallera y piñón impulsado por un motor eléctrico. El mecanismo de rotación se apoya en una pista rodante compuesta por una serie de cilindros de acero.

La apertura del puente es un proceso meticuloso, necesario para permitir el paso de grandes buques navales hacia los muelles y diques del Arsenal Naval en el Mar Piccolo para mantenimiento. La operación, gestionada por la Marina Italiana, tarda unos veinte minutos de principio a fin. La maniobra es controlada desde dos cabinas de piloto situadas cerca de cada semi-puente, con cuatro trabajadores supervisando los dispositivos automáticos y listos para intervenir en caso de mal funcionamiento.

Los pasos manuales iníciales implican retirar ocho cuñas y desenganchar dos pernos en los extremos, que estabilizan el puente cuando está cerrado. La apertura real comienza con una rotación de 45° del lado de Borgo Antico, seguida de una rotación de 90° del lado de Borgo Nuovo, y finalmente, la finalización de la rotación del lado de Borgo Antico.

Iglesia san Domenico Maggiore de Taranto

Nuestro último destino es la chiesa gótica de san Domenico Maggiore, inusualmente elevado que requiere dos tramos de escaleras para subir a la portada.

La iglesia es una fascinante mezcla de arquitectura románica y gótica ubicada en el corazón del casco antiguo de Taranto. Esta iglesia histórica, finalizada alrededor de 1360, es un testimonio del rico tapiz de historia que ha dado forma a esta ciudad italiana a lo largo de los siglos.

Inicialmente construida sobre los restos de un templo griego de la era clásica, el sitio se convirtió más tarde en el hogar de una abadía benedictina en el siglo XI. En el siglo XIV, los dominicos tomaron posesión y la iglesia fue finalmente completada, conservando el nombre de San Pietro Imperiale. Una inscripción en latín en el escudo de armas del portal de entrada marca su finalización, un guiño a la familia Taurisano cuyos miembros fueron enterrados en la catedral.

A lo largo de su historia, San Domenico Maggiore ha sido un punto focal para la vida religiosa y comunitaria. Los dominicos se establecieron aquí a principios del 1300, y para los siglos XVI y XVII, se habían formado varias cofradías, cada una contribuyendo con sus propios altares a la iglesia. Estas incluyen la Real Archicofradía de Maria Santissima del Rosario, la Cofradía del Santísimo Nombre de Jesús y la Cofradía de Santo Domingo en Soriano.

Capilla de la Iglesia san Domenico Maggiore de Taranto

Al acercarse a la iglesia, te recibe una impresionante escalera barroca, añadida a finales del siglo XVIII. Esta gran entrada invita a los visitantes a ascender y explorar el rico patrimonio arquitectónico y espiritual que alberga. La fachada, con su intrincado rosetón, es una hermosa introducción a los tesoros que se encuentran en su interior.

La nave izquierda alberga una serie de capillas, cada una con su propio encanto único. La primera capilla, dedicada a la Madonna del Rosario, presenta una pintura de la Virgen rodeada por las representaciones de los quince misterios del Rosario. Esta obra, atribuida a la escuela de Francesco Solimena, se complementa con un altar de mármol elaborado por los hermanos Ghetti.

La segunda capilla honra a San Vicente Ferrer con una gran y evocadora pintura del santo. La tercera capilla, perteneciente a la Cofradía del Santísimo Nombre de Jesús, alberga un altar de madera barroco adornado con figuras demoníacas que simbolizan el triunfo sobre el mal. Aquí se encuentra la estatua del Niño Jesús, un punto focal de las procesiones de Epifanía.

La capilla final está dedicada a la Madonna Addolorata, con un altar barroco de Ambrogio Martinelli y una estatua de la Virgen del siglo XVII, venerada durante la Semana Santa y en las festividades de septiembre.

Cristo yeciente en la Iglesia san Domenico Maggiore de Taranto

El ábside es el lugar de descanso del dominico Tommaso de Sarria, arzobispo de Taranto. Arriba, el techo de madera, que una vez estuvo adornado con pinturas del triunfo de Santo Domingo, colapsó en 1964, dejando atrás una estructura de cerchas de madera más simple.

Llegamos a la otra parte del puerto y de la ciudad vieja donde tenemos el parking, decidimos quedarnos aquí esta noche porque hemos estado tranquilos y mañana seguimos con la fresca.

Día 27 de noviembre (miércoles)
Ruta: Taranto-Matera

Matera

El día comienza el parking gratuito Park & Ride de la ciudad de Taranto Taranto GPS N40.480817 E17.226498 , la noche ha sido tranquila como el día anterior.

Salimos a primera hora hasta nuestro primer destino hacemos una parada para repostar, no era de los más baratos a 1,62€ es un precio medio, esto de echar gasoil en Italia en cómo jugar a la lotería porque encuentras una estación a 1,59€ y no te da tiempo a reaccionar, la siguiente a 1,68€, todas están muy cerca y con precios diferentes, cuando ves la barata siempre no tienes que repostar y cuando lo necesitas pasas por las caras, en fin, es como la bonoloto, es difícil, pero alguien siempre le toca.

Paramos a comprar unas cosillas en el Eurospin, es el más barato, y vemos a un payes en la puerta que vende sus tomates pequeños, son muy ricos, a 3,50€ los hemos llegado a ver a 10,00€ kilo, y tiene unas clementinas pequeñas y ricas a 1,30€.

Llegamos a Matera a las 12,00 horas, es la hora del almuerzo y el pomeriggio, lo mejor es quedarnos en casa, tenemos unos gnocchi tricolores, nunca los habíamos probado, con salsa pesto y unos lomos de lubinas que compramos ayer.

Matera

Estamos en un parking para autocaravanas que lo llaman parcheggio Saragat GPS N40.666431 E16.596584, no tiene un precio muy barato es por horas 1€ sin servicios, pagamos 19 euros hasta mañana a las 8,00 h.

Lo que tiene bueno es que pasa el autobús que te lleva a la parte antigua Matera Isassi por 1,5€. Y nos deja en la plaza céntrica de san Pietro.

Bajarse del autobús es simplemente un espectáculo visual, ver aquel conglomerado de casas de piedra, edificadas rodeando una colina, todas del mismo aspecto y color, tu mirada se pierde en ese conglomerado de calles de trayectorias difíciles de seguir. Ahora, lo importante lo podremos ir viendo según vamos subiendo.

Matera es una de las ciudades más antiguas aún habitadas del mundo.

Un lugar mágico que conserva, en sus cuevas naturales excavadas en la roca, evidencias de asentamientos humanos desde el Paleolítico. A lo largo de los siglos, lo que se convertiría en el símbolo de la ciudad se modeló en estructuras cada vez más complejas en los dos grandes anfiteatros naturales en los que se desarrolló el núcleo original.

iglesia de San Pietro Caveoso Matera

Visitar Matera, situada en una meseta calcárea de Basilicata caracterizada por profundas fisuras, barrancos, rocas y cuevas, genera la sensación de entrar en un pesebre. Casas, iglesias, monasterios y ermitas se construyen en las cuevas naturales de la Murgia, en un paisaje evocador que fue elegido como escenario de películas como "La Pasión de Cristo" de Mel Gibson y "El Evangelio según San Mateo" de Pier Paolo Pasolini.

Lo primero que nuestra mirada ve es la iglesia de San Pietro Caveoso, el segundo nombre viene por el nombre del barrio. Es de 1218 pero a lo largo de los siglos ha perdido su aspecto original para dar paso a las renovaciones.

El aspecto actual de la iglesia de los Santos Pedro y Pablo, conocida popularmente como iglesia de San Pietro Caveoso y considerada, en la antigüedad, uno de los mayores hitos religiosos de Matera tanto por las dimensiones de la parroquia como por la riqueza de sus bienes, se remonta a finales del siglo XIII principios del siglo XIV, mientras que la construcción inicial se remonta a 1218. La fachada barroca está motivada por pilastras que enmarcan los portales y terminan en acroteros, mientras que los nichos contienen respectivamente las estatuas a la derecha de San Paolo, a la izquierda de San Pietro y al centro de la Madonna della Misericordia, símbolo de la Iglesia universal, que acoge bajo su manto a quien invoca su protección; cabe destacar que a la izquierda de la Virgen, los suplicantes se muestran con capuchas en la cabeza, según lo que sucedía en la época de la construcción de la Iglesia, cuando las cofradías religiosas estaban muy extendidas, exigiendo a menudo el anonimato de sus miembros.

Panel de la bóveda iglesia de San Pietro Caveoso Matera

El edificio de culto ha sufrido modificaciones y renovaciones a lo largo de los siglos, con la pérdida de muchos de los elementos constructivos originales. En el siglo XVII la iglesia fue completamente renovada con la fachada actual y la construcción del campanario, mientras que el interior fue ampliado, se añadieron las capillas laterales y se sustituyeron una vez en toba por el original techo de cerchas de madera.

En 1752 la iglesia fue reconsagrada por el arzobispo Lanfranchi y todavía sufrió modificaciones: se añadió la cúspide al campanario, el interior se cubrió con estuco y decoraciones y se colocó un falso techo de madera bajo el techo de toba.

El interior, uno se sorprende por el silencio y el encanto que emana de la nave central con el techo original escondido en el siglo XVIII, por el falso techo de tablas de madera pintadas que representan “El Cristo que confía el futuro de la Iglesia a San Pedro”, “La Virgen del Confalone” y “La Conversión de San Pablo”. En los medallones: “San Giovanni da Matera”, “San Donato y los ángeles” y, en el altar mayor, “La Coronación de la Virgen”.

Cristo en la iglesia de San Pietro Caveoso Matera

Originalmente había ocho capillas laterales, cuatro a la izquierda y cuatro a la derecha. De esta última quedan restos que fueron destruidos con el desprendimiento de la iglesia del acantilado de Monterrone, realizado para dejar espacio a la construcción del oratorio y un arco fuera de contexto que permite el acceso vehicular detrás de los barrios de Malve-Casalnuovo a lo largo del borde superior de la gravina. Insertadas en nichos, tres estatuas: de derecha a izquierda: San Leonardo, la Virgen con el Niño, llamada "De Vexillo", parte de la capilla destruida del Confalone, hermandad agregada a la archicofradía de Roma con la que participó en las gracias e indulgencias concedidas por los papas, que se remonta al siglo XVI, y San Giovanni da Matera.

La nave central se cierra con un altar del siglo XVIII dominado por un políptico de madera fechado hacia 1540, obra de un pintor anónimo de Matera, que representa a la Virgen con el Niño entre los santos Pedro y Pablo; en la predela se muestra la Última Cena; en la parte superior la representación del Eterno.

En la nave izquierda hay cuatro capillas: la primera, dedicada a la Virgen de los Dolores con bóveda de crucería, tiene muy pocos restos de un fresco presumiblemente del siglo XV y contiene la pintura del siglo XVII de Alessandro Fracanzano “Pietà”; en la segunda capilla, bajo la cubierta de estucos del siglo XVIII, reaparecieron después de la restauración dos grupos de frescos del siglo XVII de Martino Deghello, que representan historias de la vida de los santos: en la primera La Vergine, San Antonio Abate y San Lorenzo, en la otra San Domenico, San Pietro y San Paolo, mientras que en el ábside, los restos del Pantocrátor con los santos y un pequeño oferente.

Fresco de la iglesia de San Pietro Caveoso Matera

La siguiente capilla está dedicada a San Antonio: un altar decorado con seis paneles en bajorrelieve de toba, pintados con relatos sobre la vida del Santo, fechados en 1531 y probablemente realizados por Altobello Persio. A la derecha y a la izquierda hay dos cuadros que representan una Virgen con el Niño y San Antonio, fechados en el siglo XVII.

En la última capilla, actualmente dedicada al Sagrado Corazón de Jesús, se encuentra la maravillosa pila bautismal del siglo XIII que, liberada de la capa de estuco añadida a lo largo de los siglos, revela espléndidos bajorrelieves, entre los que destacan el Cordero Pascual, el gran Mani di God (una estatua de apoyo) con un extraño animal imaginario y los símbolos de los cuatro evangelistas. También hay frescos del siglo XVII de santos, entre los que destacan San Francisco, San Domenico y una parte de un bajorrelieve de madera probablemente del siglo XVI que representa a Dios Padre bendecido.

La primer casa que visitamos de Sasso Caveoso in vico Solitario, es la típica casa gruta que conserva todos los elementos originales, como si sus últimos ocupantes la hubieran abandonado ayer mismo, además se visita la nevera y la iglesia rupestre, precio 3€, tarifa senior.

Sasso Caveoso in vico Solitario Matera

Para entender el significado de esta casa, de este barrio y de esta ciudad hay que ponerse un poco en situación. Año 1952 salta a la prensa internacional la situación de vida que tienen en esta ciudad, incluso un famoso escritor italiano lo había definido como que Dios se había olvidado de esta gente. El presidente de la república en compañía de asesores diseñan un plan traumático para revertir la forma de vida en Matera y básicamente es expropiar las casas de 15000 personas y hacer unas nuevas donde puedan vivir como personas de su momento, se inicia en 1952 y dura unos diez años. Esto es básicamente el proyecto que luego iremos viendo las particularidades.

Esto es más o menos lo que conocemos antes de llegar a Matera, iniciamos la visita a esta humilde casa, tiene unos 40 metros cuadrados y varias estancias todas ellas excavadas en la roca. La última familia estaba formada por el matrimonio, nueve hijos y un burro, quizás este último era el más valioso.

Nada más atravesar la puerta, que siempre estaba abierta, tiene un ventanuco es la única ventilación al exterior, a la izquierda una cocina con un horno de metal, una pequeña mesa de unos 40 cm donde comía alrededor toda la familia, en el salón única estancia tiene el telar para el trabajo de las mujeres, un gran aparador para guardar los utensilios de comida y los víveres. Pegado está la parte ampliada para el burro que duerme enfrente de la cama de matrimonio en metal, es alta para permitir que circule el aire y se ventile el colchón, además permite que vivan las gallinas. En un lado tienen un orinal grande de cerámica donde hacen las necesidades de urgencia. No tienen retrete, ni agua corriente, está casa tiene un aljibe donde el agua de lluvia se va filtrando desde el exterior, está agua no es potable solamente sirve para lavarse y que beba el burro. El agua potable hay que acarrearla diariamente desde la fuente pública. A los pies de la cama tiene una cuna de madera que durante el día está ocupada por el niño más pequeño, pero al llegar la noche el niño escala nivel y tiene derecho para dormir en la cama con sus padres, el segundo hijo en edad ocupa su lugar y duerme en la cuna. Pegado a la cama tienen un mueble con cuatro cajones, el último se abre por la noche y es ocupado por el hijo tercero, más pequeño, los demás dormirán en el suelo, entre el burro y la cama. Tienen un aparador donde tienen las ropas de casa y de vestir. La casa tiene una pequeña ampliación excavada a la roca donde se depositan los cereales, el pienso para el burro y además el estiércol que produce el burro y los excrementos que será necesario añadir en los campos de cultivo.

Sasso Caveoso in vico Solitario Matera

Vamos es para llorar, pero todavía no logramos comprender la gravedad de una medida con expropiar una ciudad entera porque se vive en cuevas y sea noticia internacional, cuando conocemos muchos ejemplos en España, en Guadix o en Granada, todavía se vive en cuevas.

Lo siguiente que vemos la Nevera, es una cueva donde se almacenaba la nieve del invierno como un negocio muy lucrativo que permitía una vida un poco mejor, era necesario para conservar alimentos, para bajar la fiebre y para uso alimentario.

La tercera estancia es una iglesia rupestre di Sant'Agostino al Casalnuovo, estaba ya desacralizada y solamente se conservan los arcos excavados en la roca. La iglesia tuvo un uso en el último siglo como viviendas. Todavía se aprecian los restos de los frescos, pero no se ven las figuras.

Tallada directamente en la blanda roca caliza, esta iglesia excavada en la roca ejemplifica el ingenio de sus creadores, quienes transformaron el paisaje natural en un lugar de culto. El interior de la iglesia elsuelo se rebaja unos m3 aproximadamente, para ser utilizada como cantera de “toba” a principios del siglo XX.

Iglesia Sant'Agostino al Casalnuovo Matera

La antigua portada de acceso presenta en su interior un doble arco concéntrico rematado en anilla, el techo de toda la iglesia está desigual. La planta presenta en lado izquierdo tres grandes hornacinas. En el primera está pintado al fresco la figura de un Santo apenas legible. En la segunda hornacina quedan pocos restos de algunos marcos pintados al fresco, en el tercer no se encuentra ningún elemento pictórico. En el lado derecho, un imponente muro de refuerzo construido en 1948.

Más allá del pared, de hecho, hay una sala grande donde en el lateral izquierdo, hoy desprovisto de cualquier elemento decorativo. El presbiterio, se introduce por un arco de medio punto, adosado a dos sencillos pilares laterales. El ambiente termina en el centro con un gran lavabo absidal; a ambos lados, tres nichos ciegos con columnas pareadas, que actúan como apoyo, útiles para conservar el mobiliario utilizado para la liturgia y diácono usualmente usado para la conservación de vestiduras sagradas y cerámica.

Seguimos viendo la ciudad y llegamos a la iglesia rupestre de Santa Lucía alle Malve, es de pago, sacamos una entrada colectiva que nos permitirá ver 8 monumentos de Isassi por 25€.

Iglesia de Santa Lucía alle Malve Matera

Lleva su nombre por una hierba que es muy abundante en la zona Malva, que se empleaba en medicina. La excavación de la cueva se hace en el siglo IX, época Bizantina.

La iglesia rupestre de Santa Lucia alle Malve es el primer asentamiento monástico femenino de la Orden Benedictina, que data del siglo VIII, y el más importante de la historia de la ciudad de Matera. Una comunidad que a través de sus tres centros monásticos sucesivos de Santa Lucia alle Malve, Santa Lucia alla Civita y Santa Lucia al Piano ha sido parte integrante de la vida de Matera, siguiendo su desarrollo histórico-urbano a lo largo de un milenio. El frente exterior del antiguo complejo monástico se desarrolla a lo largo de la pared rocosa con una serie de accesos que se adentran en otras tantas cavidades internas. Los ambientes de la comunidad se identifican por su presencia, en alto relieve, del simbolismo del martirio de Santa Lucía: el cáliz con los dos ojos de la Santa. La entrada a la iglesia, a la derecha del complejo, está resaltada por bloques de toba cuadrados que dibujan su línea terminando con un arco agudo en cuyo fondo, dentro de un luneto, se coloca el símbolo litúrgico del Santo.

Nave de la Iglesia de Santa Lucía alle Malve Matera

Santa Lucia alle Malve es una iglesia rupestre de considerables dimensiones que se desarrolla en tres naves distintas que, a pesar de haber sufrido fuertes alteraciones, tras el abandono por parte de la comunidad monástica, ha dejado muchas de aquellas señales que permiten, con un toque de imaginación, reconstruir Su desarrollo planimétrico y arquitectónico.

De las tres naves que articulan el espacio interior, la derecha, en la que se encuentra la entrada actual, siempre ha permanecido abierta al culto, tanto es así que aún hoy en el día de Santa Lucía, 13 de diciembre, se celebra una misa solemne. aquí; Las otras dos naves fueron transformadas en viviendas y almacenes hasta los años 50: una transformación que afectó a casi todas las iglesias rupestres de los dos barrios de los Sassi, ya que fueron sustituidas, litúrgicamente, por edificios de culto erigidos en el nuevo barrio de los Sassi. Plan . Estas iglesias rupestres, al desacralizarse, fueron transformadas en viviendas, salas de servicio, tiendas, etc. con un proceso iniciado en el siglo XVIII y continuado hasta principios del siglo XX

Originalmente, la nave central debía albergar los espacios litúrgicos individuales con un movimiento ascendente desde el nivel de la puerta de entrada, hasta el ábside donde se ubicaba el altar.

Frescos de la Iglesia de Santa Lucía alle Malve Matera

El presbiterio, de tres naves, es decir, aquella parte reservada sólo a los sacerdotes, estaba cerrado por una serie de columnas, actualmente cortadas, que descendían de la bóveda ofreciendo un toque de alta sugestión potenciado por la movilidad de la luz emitida, en la época. , de lámparas de aceite.

La nave central se enriqueció con un iconostasio, es decir, ese elemento arquitectónico perteneciente a los espacios litúrgicos del culto ortodoxo griego, que constituye una partición entre la nave de la iglesia (sala) y el presbiterio, embellecido por las delgadas columnas que descienden de la bóveda y un basamento enriquecidos por una serie de frescos que actualmente se encuentran, aserrados en bloques cuadrados que conforman un rompecabezas grotesco, en la estructura de un sílex que se ubica en la nave izquierda. Se produjo un desastre durante la transformación de una parte de la iglesia en vivienda.

Destacan, en la bóveda plana, las cavidades lenticulares que enriquecen la zona prebiterial: son cúpulas simbólicas resaltadas, en su tamaño, por una serie de círculos concéntricos que dan sensación de profundidad.

Frescos de la Iglesia de Santa Lucía alle Malve Matera

Es necesaria una introducción para explicar la presencia de frescos antiguos, algunos incluso milenarios, tan maravillosamente conservados: conservan perfectamente sus colores y sus temas solo si se realizan con una técnica precisa, bien conocida en el territorio de Materano por los numerosos frescos activos. Pintores. Maestros a través de los siglos.

Esta antigua expresión artística consistía en la colocación de una capa de yeso muy húmedo sobre la que se colocaba una maqueta de cartón u otros materiales con la forma del tema a representar finamente picada. Luego se tamponó con un trozo empapado en polvo de carbón dejando la huella en el yeso claro. Esto explica la razón por la que en algunos casos, y a menudo en la misma iglesia, hay dos frescos quizás con colores diferentes pero con la misma forma, a menudo incluso en positivo y negativo, ya que se utilizó el mismo cartón como modelo de plantilla pero tal vez fotografiado.

Posteriormente el fresco fue delineado y coloreado definitivamente, utilizando colores obtenidos mezclando cal, polvo de toba, sustancias a veces orgánicas con pigmentos vegetales derivados de flores y plantas y con polvos coloreados derivados de la trituración de particulares minerales y tierras. Todo esto tenía que ocurrir, sin embargo, hasta que el soporte estuviera todavía húmedo, para que el secado fijara de hecho el color de forma prácticamente indeleble, como todavía podemos observar.

Frescos de la Iglesia de Santa Lucía alle Malve Matera

De gran importancia histórica y artística son los frescos que aún decoran en parte las paredes de la nave, que han vuelto, tras la restauración, a su esplendor original.

La Madonna del Latte, datada en torno a 1270 y realizada por el mismo maestro pintor que pintó la Madonna della Bruna (en la Catedral) llamada así por este Maestro de Bruna, nos muestra a la Virgen amamantando al Niño, en un gesto de ternura que probablemente está representado reafirmar una dimensión más cercana al hombre de ese Dios autoritario y vengativo tal como se concebía en la Edad Media. Para no caer en la blasfemia, el pintor de frescos representó el pecho de la Virgen de forma descentralizada respecto a la anatomía real y de pequeñas dimensiones.

En el nicho contiguo, San Miguel Arcángel, fechado en 1250, en su papel de mensajero de Dios, cubre un vestíbulo tachonado de piedras preciosas, símbolo de los embajadores de la corte imperial de Bizancio y sostiene un sello con una inscripción griega. cruz en una mano. En la otra mano tiene el labar y bajo sus pies se retuerce el dragón que representa al diablo. Una iconografía cristiana latina con elementos cristianos orientales fusionados armoniosamente.

Capilla de la Iglesia de Santa Lucía alle Malve Matera

Sobre el gran pilar que separa la nave izquierda de la central, el fresco de un santo con la mitra en la cabeza y en la mano izquierda los símbolos pastorales de la autoridad episcopal, datado en torno a la segunda mitad del siglo XIII según algunos para los eruditos San Gregorio, para otros San Donato, también por el Maestro de Bruna.

Arriba se asoma el rostro ascético de un santo desconocido, que data de la primera mitad del siglo XII. Un San Mutilo, sobreviviente de la reducción de la columna cuadrada realizada para la ejecución del San Gregorio subyacente. Una destrucción de la que sólo se salvó la cabeza, probablemente gracias a un acto devocional del fresco.

En el intradós del arco, a la izquierda de la entrada actual, se encuentran San Benedetto (solo para atestiguar el origen benedictino del complejo), y Santa Scolastica, ambos fundadores de las grandes órdenes monásticas que florecieron en ese período, mientras que al lado Bienaventurado San Juan Bautista, precursor de Cristo, revestido con la típica piel de camello y con un pergamino en la mano con un pasaje del Evangelio de Juan. Los tres frescos están datados de finales del siglo XIII.

Fresco de la Iglesia de Santa Lucía alle Malve Matera

El muro de la nave derecha está adornado con un gran panel que representa la Coronación de la Virgen, en el que Cristo coloca simbólicamente una corona sobre la cabeza de la Virgen para representar un momento en el que la importancia del culto mariano aumentó después de 1200.

En los laterales de este panel, a la derecha San Juan Bautista y San Pedro, a la izquierda San Lorenzo y San Esteban. En la parte superior, a la derecha, el Descendimiento de Cristo del siglo XIV en el que nota Giuseppe D'Arimatea que sostiene el cuerpo; En la escalera, Nicodemo retira su brazo izquierdo de la cruz y la Virgen acerca su brazo derecho a sus labios.

A la izquierda, San Nicolás, obispo de Mira, en la iconografía clásica transmitida a lo largo de los siglos.

Se tratan de frescos que se remontan al periodo angevino en torno al siglo XIV, un estilo pictórico particular desarrollado en los siglos XIII-XIV en Italia durante los acontecimientos históricos que tuvieron como protagonistas a los miembros de la familia francesa de Anjou.

Nave de la Iglesia de Santa Lucía alle Malve Matera

Al lado, Santa Lucía, patrona de la vista, fechada en 1610. Aquí hay un San Vito con un perro colocado a sus pies, martirizado bajo el emperador Diocleciano, considerado patrono contra la corea, una enfermedad del sistema nervioso, conocida comúnmente como San . Vitus, una enfermedad que se manifiesta con contracciones repentinas y extraños movimientos involuntarios de los músculos de todas las partes del cuerpo. En una época en la que la medicina no encontraba remedios curativos, confiamos en la curación a través de la benevolencia de San Vito. A la izquierda hay una Virgen con el Niño del siglo XVII.

Barrio a Pozzo Matera

Lo siguiente que visitamos es el Vicinato a Pozzo, aquí tenemos la ocasión de ahondar un poco más en la problemática de Matera Isassi. Un Vicinato es como un barrio, en pequeño, dentro de este complejo rupestre, lo constituyen varias casas cuevas que forman un semicírculo, tiene una única entrada y comparten elementos comunes, en este caso es el pozo, bueno es un aljibe que la gente del vicinato utiliza de forma sostenible.

Un fenómeno de gran importancia en los Sassi de Matera es el barrio que es el resultado de un proceso histórico de asentamiento urbano largo y complejo que duró hasta los años cincuenta, cuando comenzó el fenómeno de la evacuación del barrio antiguo de Matera. Dado que los Sassi constituyen un complejo particular de arquitectura espontánea en la antigua Matera, el barrio es aquel grupo de familias cuyas casas están dispuestas de manera que dan a un área común delimitada, a patios bien formados o a vallas. La vida familiar está estrechamente relacionada con la vida del barrio. El espacio local constituye un paradigma interesante a nivel topográfico-espacial por la particular estructura morfológica en colmena del barrio antiguo y a nivel antropológico por la riqueza de la cultura campesina.

Vicinato a Pozzo Matera

Hablamos, pues, de barrio como una unidad social, organizada en un espacio de convivencia común, caracterizada por una dinámica relacional positiva rica en reciprocidad interpersonal, en solidaridad, en afecto humano, en mutualidad y latentemente negativa en la inevitable envidia entre personas obligadas a vivir su Lo privado vive públicamente por falta de espacio vital.

El barrio que aquí se describe no es un mito, una transfiguración fabulosa y-surrealista más allá de la historia y del tiempo, sino que es la lectura de un fenómeno social, de una realidad de miseria resignada a una cotidianidad tan dolorosa e inevitable. El estudio del barrio de los Sassi nos permite fijar los recuerdos, las concepciones supersticiosas y mágicas de la antigua civilización campesina de Matera para transmitir, en línea continua a las generaciones futuras, el sentido del esfuerzo, del sacrificio, de la amistad, del apoyo, de La armonía de un mundo ya pasado.

Para comprender la dinámica del barrio de los Sassi di Matera, es necesario abrir una pequeña ventana al escenario ambiental que constituye un conjunto arquitectónico y urbano de excepcional calidad, que hunde sus raíces en la antigüedad. El contexto ambiental de los Sassi, que constituyen el corazón antiguo de Matera, está bien descrito por Carlo Levi: «La forma de ese barranco era extraña; como la de dos medios embudos colocados uno al lado del otro, separados por un pequeño espolón y unidos en la parte inferior en un vértice común, donde se podía ver, desde allí arriba, una iglesia blanca, Santa Maria dell'Idris, que parecía estar pegada en la tierra. Estos conos invertidos, estos embudos, se llaman Sassi: Sasso Caveoso y Sasso Barisano. Tienen la forma con la que imaginábamos el Infierno de Dante en la escuela. Y yo también comencé a descender por una especie de camino de mulas, de círculo en círculo, hacia el fondo. La calle muy estrecha, que descendía serpenteante, pasaba por encima de los tejados de las casas, si así se las puede llamar. Son cuevas excavadas en la pared de arcilla endurecida del barranco: cada una de ellas tiene una fachada en su parte frontal; Algunas son incluso hermosas con algunas decoraciones del siglo XVIII. Estas fachadas falsas, debido a la pendiente de la costa, se elevan bajas a lo largo de la montaña, y sobresalen un poco en la parte superior: en ese espacio estrecho entre las fachadas y la pendiente pasan las calles, y también son pisos para quienes salen de la casas para las de arriba y techos para las de abajo. Las puertas estaban abiertas debido al calor. Miré al pasar y vi el interior de las cuevas, que no reciben otra luz ni aire que a través de las puertas. Algunos ni siquiera tienen eso: se entra desde arriba, a través de trampillas y escaleras. Dentro de aquellos agujeros negros, con sus paredes de tierra, podía ver las camas, los muebles miserables, los trapos colgados a secar. En el suelo yacían perros, ovejas, cabras y cerdos. «Cada familia generalmente tiene sólo una de esas cuevas como vivienda completa y allí duermen todos juntos, hombres, mujeres, niños y animales».

Captadores de agua en Vicinato a Pozzo Matera

En definitiva, un contexto antropológico de extraordinaria complejidad, un laberinto urbano y humano en el que se ha ramificado un sistema de vida milenario. «La prehistoria y la historia de Matera parten de la áspera aspereza de un paisaje severo y de la soledad de un lugar remoto. El anfiteatro natural de la meseta de Murgia, que se asoma a la vertiente antropizada de los Sassi, contiene en sí los signos de una presencia humana estable desde el Paleolítico al Neolítico, hasta la Edad del Bronce y del Hierro, griega y romana».

Los Sassi, es decir rocas, piedras, acantilados, son pues un sistema de viviendas creado en la misma materia geológica, en una roca calcárea, llamada localmente toba, a lo largo de las laderas de un profundo valle de características naturales singulares y grandiosas.

Desde un punto de vista topológico, como etapa posterior a la de la cueva utilizada como vivienda, podemos identificar la forma constructiva del lamione (una única estancia de toba con bóveda de cañón), una única estancia generalmente desarrollada en profundidad con bóveda de cañón.

La forma constructiva del lamione, una única sala de toba con bóveda de cañón, constituye la etapa siguiente a la de la cueva natural y artificial. La unidad habitacional de los Sassi, a partir de sus orígenes, propone por tanto una identidad de tipologías elementales: la habitación individual o añadida a otras en dirección horizontal o vertical, excavada en la toba o construida en el exterior según la regla codificada por la costumbre, de Tipificación de elementos estructurales.

Interior casa cueva en Vicinato a Pozzo Matera

El corazón del trazado urbano de los Sassi es la Civita (la parte alta de la ciudad antigua) situada en la parte central, horizontal y más alta. Las casas están inmersas en la pared rocosa con profundas estancias subterráneas y abiertas al exterior con terrazas y jardines colgantes. Agrupados según unidades de vivienda, forman el barrio, modelo ejemplar de organización comunitaria y composición arquitectónica estudiado y utilizado como ejemplo por las modernas ciencias sociales y urbanas. Más precisamente, a partir del siglo XV, el número de casas en los Sassi aumentó considerablemente, cuyas hileras se hicieron más densas siguiendo las curvas de nivel y los contornos de las calles.

«Las viviendas de los Sassi están dispuestas como un belén en tres valles contiguos en los que a las grutas originales se han añadido construcciones sucesivas, superponiéndose libre e ingeniosamente en una estructura urbana casi en colmena, en la que las calles son los tejados de las casas de abajo y permitir que sean vistas desde las chimeneas; pero la articulación libre y espontánea de las construcciones, quizá siguiendo también un esquema natural primitivo de cuevas dispuestas casi en círculo sobre una única estancia (patio del pozo), ha dado lugar a muy frecuentes estancias retranqueadas o pequeñas plazas o patios en sentido amplio. que dan a casas diferentes, que constituyen una vecindad (grupo de casas adyacentes en los mismos patios, pequeñas plazas o habitaciones retraídas), es decir el barrio y no sólo en sentido topográfico, sino también en sentido social con un valor preciso determinado por la cultura local».

Interior de la Casa Cueva en Vicinato a Pozzo Matera

El barrio, por tanto, está representado por un conjunto de casas contiguas. La casa es la vivienda normal de los Sassi, se trata de una cueva excavada enteramente en la roca, o con una parte de la construcción en toba, pero siempre compuesta por una única habitación, sin baño y cocina con camas casi improvisadas, con raras excepciones de mala calidad, relieve en el que hay pequeñas estancias laterales utilizadas como cuadra o cocina o almacén. «Una verdadera lucha por la supervivencia: sin aire, sin luz, sin ventanas, sólo una puerta que sirva de enlace entre el interior y el exterior, sólo oscuridad y miseria» (Del Parigi, 1994). El conjunto de casas que componen el barrio están tan próximas entre sí que son casi interdependientes y adquieren el papel de nodos conectivos en el tejido urbano de los Sassi y una peculiar función en la organización de la vida doméstica y social de los habitantes. Cabe señalar que, paralelamente a la afirmación y asentamiento en las nuevas viviendas del Piano de una clase burguesa de profesionales, terratenientes, funcionarios y administradores del Reino, se inició un lento proceso de marginación de las clases bajas. Las dos realidades sociales se confirman en el nuevo trazado urbano: el asentamiento burgués de Piano y, inmediatamente adyacente, la aglomeración de Sassi donde una densa concentración de viviendas muestra signos de degradación y dilapidación. El mismo análisis topológico de las casas pone de relieve dos realidades contrastantes: por una parte el ambiente de lamione de toba, como estructura posterior a la gruta natural y artificial y por otra los palacios nobiliarios de varios pisos, los situados en la Civita y en el Piano. Los Sassi son la formalización de una lucha de clases que llegó a concebir la distribución física de los hombres en dos espacios opuestos, en un arriba y un abajo, en un adentro y un afuera: la ciudad burguesa de los Pianos y la ciudad campesina de los Sassi.

Interior de la Casa Cueva en Vicinato a Pozzo Matera

Estas dos realidades tan distintas no sólo no interactúan entre sí, sino que viven al borde de la coexistencia, pues la de la clase pobre expresa una dificultad cotidiana incluso para satisfacer las necesidades primarias. En los barrios, la dimensión de las relaciones humanas y sociales se proyecta decididamente hacia las calles. De la proximidad de las casas nace un vínculo social muy importante: de hecho, como ya hemos subrayado, la palabra vicinato en los Sassi identifica a aquel grupo de familias cuyas casas están dispuestas de tal manera que dan a un área común delimitada.

Los barrios más fácilmente reconocibles son aquellos formados por casas que dan a patios o vallas bien definidas. La existencia del barrio está oficialmente sancionada en un rito de lejano origen pagano, que tiene lugar el primero de agosto, recordado como "la fiesta de la crapiata o del producto". Las principales funciones del barrio son las de recreación, asociación de ayuda mutua y control social. «Buena parte de la vida doméstica se desarrolla en la plaza común, los niños juegan y pelean y los adultos se sientan y conversan».

La integración barrio-familia es de gran importancia, especialmente para las mujeres, quienes están atadas al hogar no sólo por las interminables tareas domésticas, sino también por una ley local que aún no ha sido aprobada, que establece que las mujeres deben quedarse en casa. «La mujer, por tanto, no pudiendo salir de casa según la norma tradicional del comportamiento femenino y ni siquiera queriendo pasar el día aislada en la miserable y húmeda caverna, encuentra una salida natural en la presencia y compañía de sus vecinos, sus confidentes, de quienes puede recibir protección y consejo”.

Interior de la Casa Cueva en Vicinato a Pozzo Matera

Su vida social se desarrolla pues principalmente en el barrio y esto explica la importancia que ha adquirido en la comunidad.

De hecho, en el respeto de las reglas de un sistema de comportamiento que les prohíbe salir, las mujeres rompen la tendencia a aislarse en el espacio restringido del hogar y encuentran en el compartir común del barrio un espacio eficaz de integración interfamiliar, que es también un caldo de cultivo para las relaciones humanas; la única forma de asociación amistosa y de apoyo mutuo, ayuda en el trabajo y en muchos momentos de la vida (parto, enfermedad). Las mujeres reciben ayuda de sus vecinas también para el cuidado diario de sus hijos y en caso de tener que ausentarse por necesidad, obtienen consuelo de ellas, desahogando sus preocupaciones y sus inquietudes cotidianas.

Las peregrinaciones religiosas son la única posibilidad en la vida de estas mujeres para evadirse brevemente de su entorno, aunque sea por un radio de unos pocos kilómetros que pueden recorrer a pie por devoción, o en carro; La gente acude allí en grupos, con familias con las que están relacionados por parentesco o amistad y el evento constituye siempre una especie de fiesta para todos. El tipo de mutualidad que surge en los barrios, donde las relaciones interpersonales son más importantes que los lazos de parentesco, surge de una necesidad extrema de supervivencia. Los habitantes de los Sassi viven las mismas dificultades y las mismas tragedias, se apoyan unos a otros y ponen a disposición lo que tienen, alimentando la plena confianza mutua.

Canalización de la Casa Cueva en Vicinato a Pozzo Matera

«Junto a los valores comunitarios, como la solidaridad y el control social sobre los miembros del grupo, hay latentemente valores negativos como la hipocresía, que se genera por una necesidad natural entre personas que comparten una relacionalidad forzada, inevitablemente obligatoria, por falta de espacio vital, vivir su vida privada públicamente" .

Incluso la envidia, un verdadero vicio social, contrasta con los valores positivos de la solidaridad y la mutualidad, convirtiéndose en uno de los elementos más fuertes de control comunitario en un entorno donde la primera regla es sobrevivir, y, si el caso lo requiere, también sobrevivir, apartar al prometido del prójimo, no con pociones de amor, sino con una de las técnicas más antiguas, como es el chisme.

Las relaciones de vecindad no siempre son amistades, basadas en el afecto y la comprensión mutuos, sino que la carga del descontento y la irritación causada por las dificultades diarias, acumuladas continuamente debido a una vida miserable y dura, también da lugar a peleas y riñas.

El momento relacional, en todo caso, se proyecta hacia el exterior, invirtiendo espacios y estructuras como la plaza, el barrio, la iglesia y el sótano. A diferencia de la emergente clase burguesa y de la clase intelectual, los campesinos y los pequeños artesanos frecuentan posadas, tabernas y tugurios, donde se habla del trabajo agrícola, de las ferias y de la pobreza. Las bodegas se llaman cellari (ciddari, antiguas cuevas utilizadas como bodegas); El agricultor y el artesano de Matera pasan allí preferiblemente algunas horas por la noche, delante de una buena copa de vino, que acompaña garbanzos asados, habas, galletas caseras, hinojo, etc. Sólo en raras ocasiones se consume carne de cordero, en concreto los involtini (rollitos de vísceras de cordero), asados a la parrilla en las numerosas carnicerías presentes en las calles del casco antiguo de Matera. El vino se extrae directamente del barril y se sirve en jarras decoradas de diversas formas. Hablamos, gritamos, cantamos, jugamos. Largos e interminables son los juegos que se juegan con el único fin de pagar el vino consumido. No faltan los solitarios, que prefieren retirarse y pensar mientras beben un sorbo de vino de vez en cuando. En esas cuevas profundas, durante las noches de invierno, el ambiente es bastante cálido; Es también por esto que a muchos visitantes les resulta acogedor detenerse allí durante largas horas. El sótano representa el símbolo de la condición masculina. La limitada circunscripción y homogeneidad del espacio femenino corresponde a la variabilidad del masculino, ya que el hombre tiene la posibilidad de frecuentar a sus compañeros de trabajo, o en todo caso a otras personas, en lugares alternativos al barrio, entre los que es emblemático el sótano.

Pozo Comunitario del Vicinato a Pozzo Matera

En el espacio más o menos grande (una especie de patio) del barrio en el que se disponen las casas, los niños empiezan a dar sus primeros pasos y a jugar sus primeros juegos, pasan alegremente las horas de la tarde jugando al aire libre inventando juegos imaginativos y creando los Juegos iguales con materiales improvisados. Cuando las mujeres no están ocupadas con las labores agrícolas, pasan sus largos días en el barrio , realizando actividades típicamente femeninas. Algunos días el patio adquiere el aspecto de una auténtica colmena. Mujeres que trabajan y tienden la ropa, además de tejer y preparar la urdimbre (conjunto de hilos que se utilizan para formar el largo de una tela), amasan la masa y preparan el pan. A menudo se ayudan espontáneamente unos a otros en la realización del trabajo, acompañándose con canciones de cuna y canciones tradicionales. Las mujeres del barrio se ponen de acuerdo sobre las horas dedicadas a sacar agua del pozo y la fuente, también establecen turnos para la limpieza del patio, para el uso del tiradero (pozo utilizado para recoger excrementos humanos y aguas negras) y para todas las otras necesidades derivadas de la vida en grupo. El barrio sólo cobra vida en algunos días festivos.

La primera de las cuevas nos muestra un film original donde nos enseñan cómo eran las condiciones de vida tan difíciles en estas casas. El propietario eran los ricos, siete u ocho, que alquilaban las cuevas de toda la ciudad a los trabajadores de sus haciendas para tenerles sometidos, actuaban como verdaderos capos.

Calles de Matera

El mayor problema además del hacinamiento era las condiciones de vida por las enfermedades propias de esta forma de vida. El 44 por ciento moría de malaria, los burros traían el mosquito del campo y en las cuevas estaban los pozos eran los dos elementos necesarios para las condiciones de vida de la malaria, además de otras enfermedades propias de vivir en las cavernas, inflaciones de huesos, piojos, etc etc. La gente no era consciente de que esa vida no era propia del siglo XX, quizás por la ignorancia y falta de cultura.

La tarea de sacar a las familias de las casas no fue fácil, la mayoría de las veces era a la fuerza con la intervención de la policía y el posterior tapiado de las cuevas para que no regresasen nunca.

La adaptación a las nuevas casas no era fácil porque eliminar la convivencia ancestral entre el hombre y los animales en el mismo cuarto no era siempre entendido. En los nuevos barrios se construían las casas con unas cuadras comunitarias muy cerca de las casas, pero siempre lo suficientemente separadas para eliminar el riesgo de la malaria.

Los habitantes de las cuevas pasaron de ser alquilados a propietarios de las nuevas casas y los verdaderos propietarios, los capos, fueron indemnizados con dinero, pero perdían el poder sobre sus trabajadores. Esto afecto a 15000 personas que fueron las que se trasladaron.

Casa cisterna comunitaria de Matera

El siguiente monumento que vemos es la Casa cisterna comunitaria, estaba excavada en la roca y revestida de arcilla, almacenaba millones de litros de agua potable que daba de beber a toda la ciudad. Cada familia tenía derecho a un cubo de 15 litros de agua al día.

La primera sala que encontramos al bajar las escaleras de entrada es un antiguo molino privado.

La primera sala que visitamos es en el fondo de la cueva hay dos fosos excavados a derecha e izquierda protegidos por rejas, se llaman Fogge.

Los Fogge servían para almacenar cereales durante el invierno. En el centro del ambiente subterráneo, en las dos cavidades descubiertas, se encontraba un gran molino de piedra. Éste funcionaba girado por la mula, que al girar sobre él dejaba una circunferencia surcada, todavía visible en el suelo. El grano se bajaba desde arriba a través de un conducto excavado.

Más adelante, en los próximos años, el molino será desmantelado. Se construirá y pavimentará un muro de soporte con bóveda de cañón que servirá como caballerizas. Al fondo de la cueva, detrás de los comederos, se pueden ver los restos de dos pesebres excavados en la tierra. A la izquierda de la sala de molienda de rocas, una segunda sala alberga un antiguo estercolero y una cisterna para recoger el agua de lluvia.

Aljibe Casa cisterna comunitaria de Matera

Su ubicación geográfica tiene una baja pluviometría. El suministro y conservación del agua era uno de los desafíos principales para la subsistencia de sus moradores. Por consiguiente, sus habitantes desarrollaron un elaborado acueducto subterráneo consistente en un sistema de canales y cisternas que les permitía almacenar tanto el agua del subsuelo como aquella proveniente de la condensación causada por las diferencias de temperatura del suelo. Estas “cisternas por goteo” o cisterne a goccia, se encontraban en casi todas las habitaciones, unas 2.200, con una capacidad de almacenamiento total de 116.142 m3. El techo de las casas se utilizaba para captar y dirigir el agua a través de canaletas hacia los depósitos de decantación a fin de purificarla antes de ingresar en las respectivas cisternas.

La segunda sala que visitamos es la cisterna subterránea. Vemos una pila de piedra y una serie de ánforas de terracota preceden a un canal de recogida de agua y a la boca del Aljibe.

Si inicialmente las cisternas servían para recoger agua, con el fin de regar y saciar la sed de los animales, con el tiempo se construyeron viviendas en el lugar de los huertos.

Casa cisterna comunitaria de Matera

Y en las cuevas se cavarán nuevas cisternas para aprovechar esta agua para uso doméstico. El agua se recogía descendiendo por gravedad y a través del paso de varias cisternas, se filtraba y purificaba progresivamente.

Conectado con los pozos subterráneos de los famosos barrios, alimentados por canales excavados en la roca y por los tejados de las casas. Para recoger el agua canalizada hacia los pozos domésticos se utilizaba un cubo metálico con grandes ganchos de hierro, que también se exhibía en la sala de aguas.

Se trataba de un revoque de color rojizo debido a los fragmentos de tejas y terracota, minuciosamente desmenuzados y unidos con mortero de cal.

La tercera estancia de la casa es el Estercolero. En esta cuenca rocosa se acumulaban excrementos sólidos y líquidos de animales, y a menudo también de miembros de la familia.

El agricultor mezclaba el estiércol de vez en cuando, manteniéndolo húmedo y almacenándolo hasta que llegaba el momento de llevarlo a los campos para fertilizar. Los excrementos frescos permanecían en la cueva durante unas dos semanas, hasta que se secaban y se llevaban a los campos y se utilizaban como fertilizante para la tierra.

Estacias de la Casa cisterna comunitaria de Matera

Y para finalizar vemos las estancias de la Casa Cueva de la familia. En el siglo XX, la mayoría de los agricultores todavía vivían en cuevas, que eran húmedas, oscuras y en su mayoría sin revestimiento.

En estos lugares como cualquier vivienda hay muebles y objetos de uso cotidiano. Al igual que el granero, la cama alta con el colchón relleno de hojas de maíz, las cestas, los recipientes de terracota para comida y agua, la artesa para amasar.

El pan se preparaba con esmero en casa, pero se horneaba en hornos comunitarios. Por lo tanto, fue necesario marcarlo con las iníciales de la familia mediante sellos de madera especiales.

La parte delantera de la vivienda subterránea estaba ocupada por una rudimentaria chimenea con una gran campana. A su lado se encuentran ollas, sartenes de aluminio y cobre, cucharas y cucharones de madera y, por último, tamices para la harina y recipientes para el aceite.

El establo con las mulas y los burros era uno con la casa. En las casas cueva convivían humanos y animales, lo que calentaba los ambientes domésticos. El granjero los alimentaba temprano en la mañana y usaba su horca para recoger y mover el estiércol almacenado en el estercolero. En las casas no faltaban gallinas, cabras, conejos y a veces incluso cerdos.

No había baños y cada uno utilizaba un jarrón de terracota, el cántaro, compartiendo incluso el único trapo para limpiarse. La falta de higiene, la convivencia con animales y la excesiva humedad han comprometido la salud de los habitantes de los Sassi, especialmente de los más jóvenes. En aquella época la mortalidad infantil era muy elevada y se empezaba a hablar de Matera como de una vergüenza nacional.

Vistas desde la Plaza del Duomo de Matera

Para finalizar subimos a la parte más alta de Matera Isassi donde está situada la Piazza Duomo, situada en Matera, desde aquí hay una de las mejores vistas de la ciudad antigua. Esta plaza es el punto más alto de la ciudad y está dominada por una imponente y austera catedral en estilo románico típico de Apulia. Desde aquí puedes ver los sassi barisano y caveoso con sus tupidas casas de piedra, el palacio arzobispal y el palacio ducal. El panorama es tan impresionante que se ha convertido en un lugar icónico para fotografiar durante nuestras visitas a los sassi. La terraza desde la que se puede disfrutar del panorama es muy hermosa, pero hay que tener cuidado con los autos que estropean el ambiente. Si te atreves a subir hasta allí, verás la magia del lugar con tus propios ojos. Desde arriba podrás admirar la ciudad antigua, sus características calles empedradas, las fuentes e incluso su belén viviente iluminado por las luces nocturnas.

El Duomo dedicado a la veneración de Santa María della Bruna, es de pago y entra en el ticket que hemos pagado.

La Catedral de Matera, cuya construcción se terminó en 1270, fue construida en estilo románico de Apulia en el punto más alto de la ciudad, de modo que se alza sobre los Sassi Barisano y Caveoso. Fue construido sobre el sitio de un monasterio benedictino dedicado a San Eustaquio y consagrado en 1082.

Portada del Duomo de Matera

Durante las obras de construcción de los cimientos del adyacente edificio del Seminario Arquidiocesano, a principios del siglo XX, se cavaron profundas zanjas que, en 12 metros, a medida que se profundizaba, dejaron al descubierto todas las antiguas capas residenciales de la ciudad: viviendas medievales, una pequeña iglesia paleocristiana y viviendas de la misma época, hallazgos bizantinos como monedas y restos arquitectónicos, otra planta de viviendas romanas, tumbas griegas con importantes vasos que forman parte del ajuar funerario típico.

La Catedral es una enorme iglesia, completamente fuera de escala con la arquitectura típica del resto de la ciudad, con una severa fachada románica de piedra clara, sencilla y majestuosa, y un interior que brilla con dorados barrocos y relucientes. Está dedicada a la Madonna della Bruna, patrona de la ciudad, y, justo en la plaza, frente a su entrada, el 2 de julio comienza y termina la procesión triunfal de la carroza de papel maché de la Festa della Bruna, una acontecimiento que, desde hace siglos, es el rito popular por excelencia, que reúne lo sagrado y lo profano y que es profundamente sentido y participado por la comunidad urbana.

El edificio es de estilo románico apuliano y presenta un exterior rico en elementos altamente simbólicos que recuerdan la vida espiritual de la época. La fachada principal se orienta hacia el valle del Sasso Barisano y presenta, en la puerta principal rodeada de delicadas decoraciones florales, la estatua de la Madonna della Bruna, patrona de la ciudad, mientras que en los nichos a los lados de la puerta, vemos a Pedro. A la derecha, mientras que a la izquierda San Pablo. En los nichos laterales externos vemos a San Eustaquio a la derecha y a Santa Teopista a la izquierda, patronos menores de Matera. Las estatuas son atribuibles a la familia Persio, una familia muy activa artísticamente de Matera a mediados del siglo XVI.

Rosetón del Duomo de Matera

El rosetón central, en cambio, está formado por pequeñas columnas y arcos y recuerda un tema muy popular en la época: la rueda de la fortuna, el juego de azar. Está coronado por el Arcángel Miguel aplastando al dragón y rodeado de figuras de personas que, por el estilo de su vestimenta, parecen representar las clases sociales emergentes de la época: un hombre rico a la derecha, un artesano a la izquierda, un noble abajo. Las cuatro pequeñas columnas y las doce medias columnas de la parte superior son probablemente una referencia a los cuatro evangelistas y a los doce apóstoles, mientras que las diversas figuras que parecen decorar los detalles arquitectónicos (como las ménsulas de las dos ventanas laterales) no son nada. más que una representación "instructiva" de los posibles peligros morales que podrían amenazar la vida de un buen cristiano, por ejemplo la sirena (ventana izquierda) simboliza la amenaza de los deseos y pasiones mortales que podrían desviar del camino correcto, o el águila (estante superior) que devora animales simboliza la posibilidad de ser devorado por el pecado.

La fachada lateral de la iglesia tiene dos puertas monumentales: la primera es la “Porta di piazza” y presenta algunos elementos decorativos muy interesantes: en la parte superior un pequeño panel representa en bajorrelieve al profeta Abraham, elegido por Dios para llevar adelante la fe, y padre de las tres religiones monoteístas cristianismo, islam y judaísmo, y sugiere una idea de hermandad entre ellas, mensaje probablemente dirigido a las comunidades pertenecientes a las tres religiones presentes en la ciudad entre los siglos XIII y XIV; A ambos lados vemos a dos monjes benedictinos, uno rezando, el otro concentrado en la lectura de un libro, clara referencia a la regla benedictina del “Ora et labora”. También hay intrincados motivos vegetales que decoran la puerta, típicos del estilo románico de Apulia.

Arco ciego del Duomo de Matera

La siguiente puerta es la “Puerta de los Leones”, claramente llamada así por las dos estatuas que la adornan, dos leones agachados simbólicamente para custodiar la fe. En la parte superior, la puerta está decorada con piñas salientes, motivos florales y cabezas de ángeles o niñas, para simbolizar la pureza de la Iglesia y, según algunos historiadores, con una función “apotropaica”, es decir, alejar las malas suerte. Entre las dos puertas, una pequeña ventana finamente decorada con tallas recuerda los motivos decorativos de esta última puerta: se trata de una antigua tumba de un juez sarraceno, como indica la inscripción en latín situada debajo. El campanario tiene una altura de 52 m, tiene forma cuadrangular y está dividido en 2 cuerpos por una terraza: en la parte inferior consta de tres pisos, cada uno decorado con ventanas geminadas, en la parte superior se hace más delgado y termina en una cúspide esta rematado por una esfera con una cruz encima.

En el campanario hay siete campanas afinadas en mi bemol que resuenan en toda la ciudad antigua durante las celebraciones.

Al entrar en la Catedral de Matera es evidente el contraste con el estilo exterior. Nada ha quedado en su estado original, salvo algunos frescos importantes y los bellos capiteles figurativos medievales de las 10 columnas, muy bien trabajados y cada uno diferente del otro; El resto ha sido completamente alterado a lo largo de los siglos.

Naves del Duomo de Matera

La planta de la iglesia, con planta de cruz latina y tres naves, mide 54 m. de largo, 23 de alto y 18 de ancho, y ha sido alterada a lo largo del tiempo, ya que se alargó rompiendo el ábside y modificando su forma. En el siglo XVII se añadieron estucos y decoraciones por todas partes, lo mismo que en el siglo XVIII. Además, se cubrieron con una pátina dorada. El techo original también se cubrió en 1719 con un falso techo de madera y en el siglo XIX se insertaron tres lienzos pintados por Battista Santoro con temas queridos a la cultura materana: San Juan de Matera y San Eustachio en los medallones laterales y “la Visitación de la Virgen” en el centro. En los paneles de las paredes inmediatamente debajo del techo se encuentran “Historias de la Virgen”, frescos de Anselmo Palmieri.

A la derecha de la entrada principal se encuentra el famoso fresco de “El Juicio Final”, el único ejemplo sobreviviente de la decoración pictórica medieval original de la Catedral, realizado por Rinaldo da Taranto, un maestro pintor de frescos activo a finales del siglo XIII. , descubierto por casualidad durante las obras de restauración de las pinturas del siglo XVII que allí se encuentran. En la parte inferior del fresco, el Arcángel Miguel atraviesa a los pecadores en el infierno, a quienes vemos en grupo atacados por serpientes. También observamos en el grupo personas que podemos identificar como un rey, un papa, monjes benedictinos, etc. Precisamente para indicar la igualdad de las almas después de la muerte.

Frescos del Duomo de Matera

En el Purgatorio (parte superior) vemos una escena más estática: pilas de purificación con la imagen inquietante de miembros y cabezas emergiendo de las bocas de grandes peces: no es otra cosa que el renacimiento simbólico de las almas purificadas. En el orden inferior del fresco hay una serie de santos del siglo XV: San Pedro Mártir, San Julián, la Virgen con el Niño y San Lucas. En la nave derecha, respectivamente, en la primera puerta de entrada (Porta di Piazza), se encuentra la Madonna delle Grazie entre los Santos Ilario y Giovanni da Matera de Domizio Persio (1592), mientras que en la segunda puerta (de los Leones) hay un hermoso lienzo de Carlo Rosa (1652) representando a San Cayetano. En el último altar de la nave derecha, un políptico de Vito Antonio Conversi. El altar mayor, procedente de la Abadía de Montescaglioso, es de precioso mármol blanco y está coronado por la “Cona Grande” comprada en Nápoles en 1580, realizada por Fabrizio Santafede. En la parte central representa a la Virgen rodeada de los santos Juan Bautista, Juan Evangelista, Blas, Donato, Pedro y Pablo, y en el óvalo superior, la Santísima Trinidad. En la parte inferior, en los paneles, escenas del Evangelio. Detrás del altar mayor se encuentra el coro de madera, minuciosamente tallado en 1453 por Giovanni Tantino de Ariano Irpino, que consta de 50 asientos y está revestido con una densa red de motivos vegetales, animales fantásticos y temas sagrados tallados en madera que contienen fuertes referencias a la cultura flamenca, al repertorio decorativo islámico y a los textos iluminados benedictinos.

Bóveda del Duomo de Matera

Saliendo del coro, inmediatamente a la derecha, la pequeña puerta que da acceso al campanario nos muestra en un dístico sobre el arquitrabe, la fecha de finalización de la iglesia, 1270. Un poco más adelante, al final del crucero izquierdo, la El frontal del altar de San Michele, esculpido por Altobello Persio en 1539, nos muestra al santo en la parte central y en los nichos la Virgen y cuatro santos, mientras que en la predela, en bajorrelieve, la Última Cena, entre delicados frisos renacentistas. Continuando hacia la izquierda, se puede ver el belén situado en la capilla llamada "de San Nicola en el cementerio", esculpido en 1534 por Altobello Persio y Sannazzaro da Alessano en piedra caliza pintada, una obra muy querida por los maternales por los elementos que contiene. En ellos se encuentran elementos típicos de la ciudad: el castillo en la cima recuerda al castillo de Tramontano; mientras que los pastores con sus animales realizados de manera perfectamente realista (ovejas, cabras y perros guardianes) nos remiten a la fuerte vocación agrícola pastoral de la ciudad en el siglo XVI. A partir del siglo XVIII se eliminaron muchas de las capillas laterales (hay Eran 33 a mediados del siglo V), pero todavía tenemos un espléndido ejemplo de cómo pudieron ser en aquella época: la “Capilla de la Annunziata”. Es la última capilla de la nave izquierda, construida a mediados del siglo XVI probablemente por Altobello Persio y consta de bóveda de casetones y muros con hornacinas, mientras que la estatua del altar representa a la Virgen y al Ángel. En el luneto superior una Piedad y en los laterales las estatuas de los santos Roque y Catalina de Alejandría. El tercer altar está dedicado a Santa Ana, que aparece junto a la Virgen en el lienzo central pintado por Francesco da Martina en 1632.

Madonna del Duomo de Matera

Mención aparte merece el primer altar de la nave: utilizado como altar mayor hasta 1776, alberga el fresco de la “Madonna della Bruna” (1270), protectora de la ciudad. El nombre “Bruna” según algunos es una referencia a la tez oscura de la Virgen, pero más probablemente deriva de la palabra lombarda medieval temprana “brunja” que significa “armadura”, “defensa”, refiriéndose claramente a la protección ejercida por la Santa Patrona de la ciudad.

Brazo san Eustaquio, Museo Dioceseno de Matera

No podemos abandonar la visita nocturna sin ver el Museo Dioceseno de Matera o el MATA se encuentra en un área que anteriormente estaba ocupada por algunos edificios, en su mayoría capillas funerarias, que al menos mil años antes albergaban la abadía benedictina de San Eustaquio.

En el centro de esta abadía había una iglesia terminada en 1084, de la que no queda nada excepto el soccorpo (cripta), es decir, la parte situada debajo del altar mayor. Se trata de la iglesia rupestre más antigua del casco urbano, hoy accesible desde el Museo Diocesano. En el interior del soccorpo todavía se pueden apreciar en las paredes inscripciones que hacen referencia al mundo benedictino y restos de frescos que dan testimonio del uso que tuvo esta estructura.

Estamos en el corazón de la ciudad medieval; Matera se estructuró como ciudad, en el sentido de centro habitado organizado en sus diversas instituciones, precisamente en este período: es en este territorio donde se fundó la ciudad.

En el siglo XV los canónigos asumieron la memoria de la abadía de San Eustaquio y crearon la identidad cultural de la ciudad en torno a este santo. La celebración en honor a San Eustaquio es más culta, vinculada al mundo de los sacerdotes y de los nobles, mientras que la Madonna della Bruna sigue siendo la figura a la que está ligado el pueblo.

Relicario de San Agapito, Museo Dioceseno de Matera

La peculiaridad de este santo es que une Oriente y Occidente, lo cual lo confirma el hecho de que la vida del santo fue descrita por primera vez por San Juan de Mascino (Orientale).

En aquella época, el sur de Italia y Matera se encontraban en el límite entre dos realidades, pues formaban parte del polo de atracción bizantino y parte del latino; Esta ocupación está atestiguada en el museo por el Coro de la Catedral, con todos los acontecimientos de la vida de San Eustaquio y algunas reliquias y relicarios de su hijo, San Agapito.

La identidad de la ciudad también se construyó en torno a la figura de San Juan de Matera, santo nacido en Matera en 1070 y redescubierto cuando sus restos fueron trasladados de Pulsano a Matera en el siglo XIX.

Alberga numerosas obras de arte sacro medieval datadas desde el siglo XI al XX, constituidas principalmente por estatuas de madera y piedra policromada de los siglos XVI y XVII, y un gran número de objetos sagrados de plata de los siglos XV y XVIII, procedentes del tesoro de la catedral y de la iglesia de Santa Chiara, entre los que se encuentran la cruz pectoral de fabricación bizantina del siglo XI, el brazo relicario de San Eustaquio, de San Juan de Matera, de San Biagio y el busto de San Agapito. De particular valor es una copia de la famosa Biblia manuscrita de Federico di Montefeltro, de la que en Italia sólo quedan 20 ejemplares y cuya obra original se conserva en la Biblioteca Apostólica Vaticana.

San Eligio, Museo Dioceseno de Matera

Aquí damos por concluida la visita a esta parte de Matera, aunque son las 17,00 horas y es completamente de noche, estamos súper cansados porque la visita a esta ciudad es complicado. Solamente nos queda caminar hasta la plaza de San Pedro, donde nos ha dejado el bus para que nos devuelva al parking de autocaravanas.

Día 28 de noviembre (jueves)
Ruta: Matera-Altamura

Iglesia de Santa María de Idris de Matera

El día comienza en el parking de pago con espacios para autocaravanas parcheggio Saragat de Matera GPS N40.666431 E16.596584, precio 1 euro la hora. La noche ha sido excepcional sin ningún ruido, estábamos muy expectantes porque en todas las guías indican el conflicto del parking con los jóvenes y el botellón, pero ayer fue día de champion e imagino que cambiaron la cervecita por ver a la Jube o al Inter de Milán.

A las 10 de la mañana cogemos el bus que nos lleva directamente hasta Matera-Isassi, nos deja en la plaza de san Pedro donde se encuentra uno de los monumentos que nos faltaba por ver en el circuito del arte que ayer nos costó 25 euros.

Se trata de las iglesias de Santa María de Idris y de san Giovanni de Monterrone del barrio Sasso Caveoso, se encuentran enclavadas en lo más alto de la montaña que recibe el nombre de Montarrone como un signo de poder eclesiástico y de la mayor cercanía con el cielo. El nombre Idris deriva del griego Odigitria , la que muestra el camino, o del agua que fluía de aquella roca.

La iglesia rupestre tiene un frontón de ladrillo con un pequeño campanario en el lateral; El interior, debido a las continuas reformas que ha sufrido a lo largo de los siglos, no muestra nada de su estructura original. Consta de una nave irregular con frescos, colocados en la pared posterior de la cripta, la mayor parte de los cuales fueron desprendidos para su restauración al haberse deteriorado debido a la humedad y se conservan en la Superintendencia de Bienes Históricos y Artísticos de Matera. En el altar hay una Virgen con el Niño del siglo XVII pintada al temple, a la derecha San Eustaquio, patrón de la ciudad y otros frescos también del siglo XVII y también una crucifixión de factura tosca con el contorno de La ciudad de Matera al fondo. La iglesia de Santa Maria de Idris está conectada a la cripta rupestre de San Giovanni in Monterrone a través de un túnel, y en esta cripta se encuentran numerosos y valiosos frescos que se pueden datar en un período de tiempo que va del siglo XII al XVII .

Interior Iglesia de Santa María de Idris de Matera

En el túnel de acceso hay un fresco que representa a San Juan Bautista; en un luneto sobre un altar hay un fresco del siglo XII de Cristo Pantocrator bendiciendo en estilo latino, que en su mano izquierda sostiene un Evangelio abierto en el que está inscrito un texto griego. Este fresco representa la influencia de la cultura iconográfica bizantina. Más adelante, sobre el hombro de un arco truncado, hay un monje desconocido (San Francisco o San Leonardo) con hábito y capucha. Delante se encuentra San Nicolás (siglo XIV) con hábito episcopal, bendiciendo con la mano derecha y sosteniendo el Evangelio con la izquierda. Saliendo del corredor se accede a una sala más amplia, que constituye la nave propiamente dicha de la iglesia de San Giovanni in Monterrone, que termina en un presbiterio elevado; En la pared opuesta hay un fresco que representa la cabeza de San Andrés y fragmentos de una Virgen con el Niño en la tipología iconográfica de la Glykophilousa , también de finales del siglo XII , y dos santos desconocidos. En el muro izquierdo, colocados en hornacinas decoradas, se encuentran otros dos santos, uno de los cuales ha sido identificado como San Pedro por las líneas de su rostro, barba y cabello, a pesar de la falta de llaves, y al lado Santiago, datado Regreso al siglo XIII .

Frescos Iglesia de Santa María de Idris de Matera

Todos los frescos son de época bizantina en perfecta convivencia entre el rito latino y oriental: Cristo Pantocrátor, al lado un Santo Monje del siglo XIII, San Miguel Arcangel, San Nicolás, San Pedro y Santiago el Mayor, la Anunciación, el Bautismo de Cristo en el rio Jordán, San Jerónimo, un Santo Joven, San Andrés, la Virgen con el Niño, es una verdadera maravilla estar sumergido en este ambiente tan ancestral.

Subimos por las intrincadas calles con unas escaleras muy pronunciadas a la parte más nueva donde se encuentran los monumentos más importantes y vemos un montón de iglesias de diferentes siglos pero con una decoración barroca común: San Francisco de Asis, San Eligió, chiesa del Purgatorio nuevo, Santa Chiara, Madonna de Carmine, San Agustín, son tantas y de diferentes tipos que estoy seguro que alguna me olvido.

La primera de las iglesia que podemos entrar corresponde con la del Convento de San Francisco de Asís fue construida entre los siglos XIII y XIV, sobre la antigua iglesia subterránea de los Santos Pedro y Pablo; Una pequeña iglesia rupestre, esta última, todavía hoy visitable y accesible a través de una trampilla situada a la entrada de la tercera capilla del lado izquierdo, en San Francesco d'Assisi.

Iglesia de San Francisco de Asis de Matera

La iglesia de San Francisco sufrió una primera ampliación en el siglo XV, periodo en el que se añadieron el convento adyacente y las capillas laterales del interior, pero no fue hasta el siglo XVIII que la iglesia y el convento alcanzaron su máximo esplendor.

Situada en una posición destacada al final de Via del Corso y al comienzo de Via Ridola, la iglesia tiene una fachada barroca grande y regular, que data del siglo XVIII.

La fachada, obra de los arquitectos Vito Valentino y Tommaso Pennetta, está dispuesta armoniosamente en dos plantas, divididas lateralmente por hiladas, y está atravesada por pilastras que terminan en acroterias, que estilizan y conectan las dos partes.

En la parte inferior, las cinco ventanas y el portal están rodeados de delicadas volutas vegetales; en la parte superior, en un nicho, en el centro, se encuentra la estatua de la Virgen Inmaculada, rodeada de ángeles que sostienen el rico paño barroco; Al borde del paso de cuerdas hay dos estatuas: a la derecha la de San Francisco y a la izquierda la de San Antonio de Padua.

Iglesia de San Francisco de Asis de Matera

El interior de la iglesia tiene una sola nave, con pequeñas capillas laterales, dedicadas a algunos nobles benefactores de Matera, algunas de las cuales son particularmente interesantes para visitar: la segunda capilla a la derecha, por ejemplo, contiene un altar muy elaborado con una rica contrahuella de madera tallada, decorada y esculpida, encargada por Mons. Lanfranchi, y el sarcófago del siglo XVI de Eustachio Paulicelli, conocido en Matera como “el abogado de los pobres”; En la segunda capilla de la izquierda se puede ver el lienzo de Antonio Stabile, de 1580 “Inmaculada Concepción”, en el que se representa a la Virgen aplastando la serpiente, rodeada de un marco de nubes y varios símbolos y pergaminos vinculados al culto mariano. ; En la tercera capilla de la izquierda, en cambio, se encuentra la mencionada trampilla que conduce a la cripta de los Santos Pedro y Pablo, que contiene algunos de los frescos más antiguos del patrimonio de Matera, como el que representa a San Vincenzo, el de la Virgen con el Niño flanqueado por los arcángeles Gabriel y Rafael, y el que representa la visita a Matera del papa Urbano II, en 1093, este último lienzo tiene un valor además de documental.

“Terra Mater”, obra del escultor de Andrea Roggi en Matera

Enfrente de la portada de la iglesia del Pulgatorio podemos vemos una bonita escultura titulada “Terra Mater”, obra del escultor de Andrea Roggi en exposición en Matera

El escultor, a través de su íntimo homenaje a la Madre Tierra, comunica tanto la urgencia de volver a amar el planeta que ha nutrido a la raza humana durante milenios, como la urgencia de tomar control de lo que nos ha sido dejado como regalo de las experiencias pasadas, de modo que esto pueda usarse activamente para lograr –casi a la manera de las antiguas filosofías griegas– un estado colectivo virtuoso de conciencia y equilibrio

El artista plantea como sobre la Tierra nace el “Árbol de la Vida”, un olivo antropomórfico en el que los cuerpos humanos se fusionan con la esencia natural creando abrazos, besos y bailes.

La siguiente visita es la Iglesia del Purgatorio es un edificio religioso de estilo barroco que se encuentra en Via Ridola en la ciudad de Matera.

La construcción de la iglesia se llevó a cabo entre 1725 y 1747 con financiación de la Hermandad del Purgatorio, de la que toma su nombre. De estilo barroco, se encuentra en una de las principales direcciones del centro histórico de la ciudad.

Iglesia del Pulgatorio en Matera

Aunque el diseño es de Giuseppe Fatone Andria, mientras que la fachada es de Vitoantonio Buonvino y Bartolomeo Martemucci. La fachada se caracteriza por una serie de decoraciones sobre el tema de la muerte y la redención.

La parte superior de la fachada muestra ángeles, canastas de frutas y penitentes envueltos en llamas. En la parte inferior, la puerta de madera está dividida en 36 cuadrados. Está decorada con cuatro calaveras de nobles y clérigos y justo debajo de estas, cuatro calaveras que representan a la gente común, y cuatro más en el lateral de la entrada.

Algunos huesos adornan también los demás cuadrados de la puerta. Sobre la puerta de madera, en el tímpano, dos esqueletos, uno con una guadaña y otro con un reloj de arena, se encuentran junto a un emblema que muestra una calavera y una persona entre llamas. Las puertas laterales también presentan calaveras encima de ellas.

El interior presenta planta de cruz griega. La parte central está rematada por una cúpula octogonal que descansa sobre un tambor circular sostenido por columnas adornadas con capiteles corintios. Los dos altares laterales contienen pinturas del siglo XVIII, mientras que el altar mayor es un lienzo con San Cayetano y la Virgen.

Bóveda de la Iglesia del Pulgatorio en Matera

Sobre el portal de entrada, sobre el coro de madera, se encuentra el órgano de tubos, construido por Leonardo Carelli en 1755; conserva prácticamente sus características originales.

Iglesia de Santa Clara en Matera

En la misma calle se encuentra la iglesia de Santa Clara fue construida contemporáneamente con el seminario de Lanfranchi, entre 1668 y 1672, por iniciativa del obispo de Matera Antonio del Ryos Culminarez.

La iglesia formaba parte del barrio de las “casas nuevas”, construida para albergar a quienes trabajaban dentro del Seminario. Su construcción y la del área adyacente se remontan, por tanto, a la fase inmediatamente posterior al nombramiento de Matera como sede de la Real Audiencia de Basilicata: en este período las actividades políticas y comerciales comenzaron a desplazarse, concentrándose en el Piano.

A la Iglesia de Santa Chiara se llega desde Via Ridola, antes del actual museo nacional. Hoy en día representa una parada obligatoria, estando situado a lo largo de las rutas turísticas de la ciudad.

La fachada presenta varios elementos ornamentales y artísticos. La puerta de madera es del siglo XVIII y está ricamente decorada; A su alrededor se encuentran las decoraciones del portal, en cuyos lados se desarrollan dos columnas; En la parte superior se encuentra el escudo de armas del obispo de Ryos. El nicho central superior alberga una estatua que representa a la Virgen del Carmen, mientras que en los dos laterales encontramos, a la derecha, Santa Clara y, a la izquierda, San Francisco. En la parte superior de la ventana semicircular hay otro nicho en cuyo interior se coloca una representación de Dios bendiciendo.

San Francisco Severo Iglesia de Santa Clara en Matera

En el interior, la iglesia consta de una sola nave con bóveda de cañón, que remata en arco apuntado. En el altar mayor se encuentra un retablo de madera, que constituye uno de los elementos más interesantes de la iglesia.

Museo del Pan en Matera

En los muros derecho e izquierdo hay otros altares, realizados en el siglo XVIII, con elaboración de madera y oro. En el primer altar de la derecha observamos un lienzo finamente elaborado que representa la “Presentación de María en el Templo”. En segundo lugar, la “presentación de Jesús”. Al final del pasillo izquierdo encontramos una estatua de Santa Clara arrodillada en oración.

Una parada obligatoria es el Museo del Pane, instalado en una tahona excavada en la roca y que explica la importancia económica que para los habitantes de Matera tenía el pan. Era la principal fuente de alimento en la dieta diaria, habían aprendido a hacer un pan tan especial que podía durar mucho tiempo, incluso se llevaba al campo para comer durante los trabajos en las tierras. Cada panadería y cada pan tenía un sello distinto que identificaba la procedencia, mucha gente amasaba su propio pan y lo mandaba a la tahona, al horno de leña para su cocción. Todavía se sigue haciendo ese tipo de pan con recetas de siglos anteriores.

El Pane di Matera es una especialidad regional protegida internacionalmente reconocida. Fabricado de acuerdo a las mejores prácticas, sólo se utiliza 100 % de grano de Lucanian sémola molida, llamado "Senatore Cappelli". Existen estrictos procedimientos de preparación IGP para garantizar el mantenimiento de alta calidad y tradición.

Museo del Pan en Matera

El grano debe ser almacenado en silos térmicos ventilados para asegurar que las propiedades organolépticas permanecen inalteradas. Otras necesidades incluyen el uso de levaduras naturales de la maceración de las uvas y de los higos en agua y dejar la masa en fermentación durante un largo período de tiempo en cisternas de arcilla.

Hasta 1950 los hornos de leña de la ciudad, que se utilizaban para hornear el pan fueron compartidos por todos los habitantes. Con el fin de diferenciar entre el pan que pertenecia a cada familia, se hacían marcas en la masa usando un sello de madera.

El pomeriggio nos pilla en pleno centro histórico, queremos algo rápido, quizás unos bocadillos nos hubiera satisfecho.

Vemos un restaurante que hace comida rápida italiana y lo puedes degustar al momento, los platos no son caros, rondan los 8 euros y son muy contundentes para matar el hambre. Es el restaurante Pasteggiando y los platos Baccala allá Materana y Cima di Rapa a Crusco, pasa un poco como en el MacDonalds que las fotos no corresponden con lo que verdaderamente te ponen en el plato.

Sasso Barisano de Matera

Continuamos la experiencia por otro de los barrios de Matera Sasso Barisano. Volvemos un poco a la historia de estos dos barrios para poder entender cómo era la vida tan dura en esta parte de Italia.

Hasta finales del siglo XVIII, el ecosistema de los Sassi había mantenido un régimen sostenible gracias a principios innovadores para la época, que hoy son más actuales que nunca: la conservación del agua, el almacenamiento de residuos y la reutilización de los espacios. La expansión de la ciudad y el repentino y vertiginoso aumento demográfico, unidos a la crisis del pastoreo, estuvieron entre los factores que llevaron a un progresivo cambio de la situación. El perímetro de la ciudad se amplió con los primeros edificios del “Piano”, cubriendo un área que va desde la actual Piazza Vittorio Veneto hasta Via Ridola, Piazzetta Pascoli y Vico Case Nuove. Las grutas de los Sassi se ampliaron para acoger a familias cada vez más numerosas: en algunos casos se excavaron más en las entrañas de la tierra, en otros se decidió transformar cisternas e iglesias rupestres en habitaciones o viviendas. Como resultado, la cantidad de agua disponible para las aproximadamente veinte mil personas que vivían hacinadas en ambientes pequeños e insalubres, expuestos a las más variadas enfermedades, disminuyó rápidamente.

Sasso Barisano de Matera

Inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, con la denuncia de Carlo Levi, Matera saltó a la fama nacional por primera vez y se convirtió en el caso más llamativo de cómo el atraso y la pobreza habían echado raíces profundas en el sur de Italia. Los Sassi eran una maraña de casas hacinadas, sucias y sin las más básicas condiciones sanitarias para vivir con dignidad (empezando por la falta de alcantarillado y agua corriente). El sistema de recogida de aguas residuales se basaba en los “Grabiglioni”, canales en parte naturales y en parte artificiales en los que fluían las aguas de los manantiales de la colina de Lapillo (donde se encuentra el Castillo de Tramontano) antes de terminar su curso en el torrente Gravina. Los Grabiglioni, que se alzaban donde hoy se encuentran las calles Via Fiorentini y Via Buozzi, fueron cubiertos con pavimento durante la época fascista. En las cuevas excavadas en la toba, hombres y animales llegaron a vivir juntos, casi como para subrayar la necesidad de luchar hombro con hombro por la supervivencia. En su miseria, los habitantes necesariamente tuvieron que mirar hacia adelante: no hubo tiempo para lamentar a quienes morían de las enfermedades más dispares, en la mayoría de los casos malaria. Según las estadísticas, la mortalidad infantil en Matera alcanzó un nivel catastrófico: basta pensar que de 1000 niños nacidos, 463 nacieron muertos, contra la media nacional de 112.

Calles de Sasso Barisano de Matera

“Dentro de aquellos agujeros negros con paredes de tierra vi las camas, los muebles miserables, los trapos colgados a secar. En el suelo yacían perros, ovejas, cabras y cerdos. Cada familia suele tener sólo una de esas cuevas como vivienda y allí duermen todos juntos, hombres, mujeres, niños, animales. Había muchos niños desnudos o cubiertos de harapos. Vi niños sentados en las puertas de las casas, en el suelo, bajo el sol abrasador, con los ojos entrecerrados y los párpados rojos e hinchados. Era tracoma. Sabía que había algo aquí abajo, pero verlo así, en la inmundicia y la miseria, es otra cosa. Y las moscas se posaban en sus ojos y parecía que no las notaban, con el rostro arrugado como de viejos, esqueléticos de hambre: el pelo lleno de piojos y costras. Las mujeres delgadas con sus bebés desnutridos y sucios pegados a sus pechos marchitos, parecían estar en medio de una ciudad azotada por la peste”. (Carlo Levi , Cristo se detuvo en Eboli)

La denuncia de Carlo Levi puso a Matera en el centro de la atención nacional. La política italiana comenzó a interesarse por el asunto : el líder del Partido Comunista Italiano, Palmiro Togliatti, fue el primero en llegar a la capital lucana en 1948 para ver con sus propios ojos cómo los habitantes eran obligados a vivir en compañía de bestias. Sin andarse con rodeos definió a los Sassi como una “vergüenza nacional”, un mal que hay que erradicar con la fuerza bruta para devolver la dignidad a las personas. Otros intelectuales se interesaron por la historia, como Tommaso Fiore, Francesco Compagna, Manlio Rossi y el sociólogo estadounidense George Peck.

Naves Iglesia San Pietro Barisano de Matera

La chiesa más importante es San Pietro Barisano, es la iglesia rupestre más grande de la ciudad, excavada en el siglo XII, luego sufrió una ampliación en el siglo XV y XVI.

La primera construcción de la iglesia rupestre se remonta aproximadamente al año 1000 y en un principio se llamó iglesia de San Pietro in Veteribus. Fue reconstruida posteriormente en el siglo XIII, mientras que la fachada de ladrillo data de 1755. Desde el exterior se puede ver un campanario erigido en el lado izquierdo de la iglesia, que se coloca sobre una plataforma rocosa con un nivel más alto.

En la Edad Media, pequeñas comunidades de laicos y monjes que inmigraron desde las zonas de Capadocia , Armenia , Siria y Asia Menor , después de haber perdido la posibilidad de culto, se refugiaron en estas cuevas que se convirtieron en lugares de oración decorados con frescos bizantinos , enriqueciendo toda la zona con arte y cultura oriental.

La iglesia de San Pietro Barisano sufrió varias reformas entre los siglos XV y XVIII. A diferencia de la planta básica, la iglesia tiene forma cuadrangular con varios niveles y remata en forma de cúpula. Dado el peligro que suponía el campanario para las casas de abajo, se construyó un refuerzo que devolvió a la estructura su aspecto actual. La fachada de la iglesia, construida con bloques de toba, tiene un estilo arquitectónico muy sencillo que la hace especialmente elegante.

Crucifijo de la Iglesia San Pietro Barisano de Matera

En su interior, la iglesia está dividida en tres naves, la más importante de las cuales es sin duda la central, donde se ubica el altar mayor. Cada nave tiene una arquitectura muy sencilla desde el punto de vista artístico y está separada de las demás por pilares cuadrangulares, mientras que están conectadas entre sí por arcos de medio punto. Cada nave alberga un altar y estanterías para libros. A la altura del segundo altar de la nave derecha había una capilla, que luego fue ocultada durante el siglo XVIII y utilizada como osario; Esta sala aún conserva un ciclo de frescos que datan del siglo XVI, en parte recuperados durante las obras de restauración de los últimos años. Las pinturas representan a Santa Catalina de Alejandría, una Anunciación, San Canione, San Agustín, San Eustaquio, San Vito, un santo obispo. La nave izquierda cuenta también con una puerta que da acceso a una pequeña cueva que representa la cripta de la iglesia, ampliada a lo largo de los siglos y destinada a lugar privilegiado de enterramiento. En esta sala se encuentran dos frescos que representan a la Virgen con el Niño y quizás a San Agustín obispo, así como dos cruces talladas en la toba y asientos tallados en la roca.

Una última intervención en la iglesia en el siglo XVIII intenta convertir la iglesia, mira que es difícil dentro de una cueva, en dotarla de un estilo barroco incorporando muchos altares y retablos.

Frescos de la Iglesia San Pietro Barisano de Matera

Quizás lo más llamativo de esta iglesia es la cripta donde se encuentra el ipogeo con las catacumbas destinadas al “escurrimiento” de cadáveres. Está técnica fúnebre estaba destinada a los curas y a los aspirantes a ello. Los cadáveres se colocaban sentados dentro de los nichos excavados en la toba y eran retirados al final de la descomposición una vez estaban momificados, de esta forma les permita vivir eternamente. Es todo un ejercicio de valor recorrer estos estrictos pasadizos donde hay zonas de difícil acceso y la mente te lleva a ver lo que no hay, solamente nos quedan sus espíritus.

Interior de la Antica Casa Grotta di vía Fiorentini de Matera

Nuestra última visita es la Antica Casa Grotta di vía Fiorentini situada en el barrio Sasso Barisano, muy diferente a la vimos ayer en Sasso Caveoso.

Esta casa fue abandonada en los años 60, conserva muebles originales de la época aunque no da la impresión de la vida tan complicada que tenía está familia, aunque mucho menos que otros de sus vecinos.

La casa está enteramente excavada en la roca caliza y la única zona construida era la entrada, donde se ubica la puerta que junto con una sola ventana permitía la ventilación de toda la estancia.

La mirada traspasada la portada nos lleva a un pasillo que desemboca en tres estancias comunicadas, a la izquierda está la cocina con sus hornillos y en las paredes el menaje, en el centro está el rey de la casa, quizás el más importante y el más valioso, el burro. En esta casa está acompañado del cerdo y las gallinas, a la derecha se encuentra la cama de matrimonio elevada para evitar la humedad, sobre ella unas maderas en la bóveda sujetan una especie litera donde deben dormir al menos cuatro de los hijos.

Mobiliario de la Antica Casa Grotta di vía Fiorentini de Matera

Al fondo de la habitación tiene excavado un rincón para la realización de las necesidades sanitarias, no tenían ningún desagüe, ni alcantarillado, los excrementos humanos eran retirados diariamente en un carro que discurría por la ciudad a modo de camión de la basura.

Al lado de la habitación del burro tenían un arcón que se transformaba en cama y aquí dormía el hijo más mayor encargado de vigilar a los animales porque la vida de la familia dependía de él, estaba destinado el burro para llevar al padre al trabajo y ayudar para cultivar la tierra, y los cerdos y gallinas para el sustento familiar. La cama era improvisada y el colchón estaba hecho con hojas de maíz.

En el centro de la casa había una única mesa de unos 50 centímetros con un único plato donde una vez al día se ponía la comida y alrededor la familia comía de pie, no había sillas.

Esto representa la vida tan dura y las muchas carencias que sufrían.

Camas de la Antica Casa Grotta di vía Fiorentini de Matera

Viendo toda la casa ahora nadie podría pensar que aquello era una auténtica bomba de relojería que suponía estar en la misma estancia, respirar el mismo aire, los humanos y los animales y en especial los burros que eran los transmisores de la malaria, además de enfermedades de la piel como la sarna, lombrices, neumonías y bronquitis causados por virus y bacterias, es necesario imaginar la ausencia de veterinarios, si no había médicos para la población general esto incrementaba la dureza de la vida.

Solamente nos queda coger el bus, regresar al parking y salir pitando para nuestro siguiente destino la ciudad Altamura, está a unos 20 kilómetros y llegamos rápidamente por una buena carretera.

El parking lo encontramos enseguida, no tiene ningún servicio GPS N40.8356271 E16.556874, pero es gratuito y está cerca del casco histórico, que mañana descubriremos. Muy cerca tenemos un súper y compramos pasta con unas variedades que en España no encontramos.

Día 29 de noviembre (viernes)
Ruta: Altamura-Angri

Museo Nacional de Arqueología de Altamur

El día comienza el parking gratuito de Altamura GPS N40.8356271 E16.556874. La noche ha sido tranquila, pero ya se sabe en estos sitios, a las 6,30 estaban los barrenderos amontonando las hojas de los árboles.

Lo primero que visitamos es el Museo Nacional de Arqueología de Altamura, nos hacía mucha ilusión porque era mezclar un poco la historia de Grecia con tiempos anteriores al Neandertal.

Desgraciadamente se han llevado la mitad del museo, hoy solamente se puede visitar una planta, la parte de Grecia se la han llevado a otra ciudad a 40 km. El precio de la entrada es de 5 euros.

La exposición que vemos habla de uno de los descubrimientos más importantes de finales del siglo XX en Italia, es el hallazgo en una dolina del hombre primitivo Neandental datado hace 130.000 años, nuestro Miguelon de Atapuerca es mucho anterior de unos 300.000 años, pero este último es de la especie Homo Heidelbergensis, anterior a los neandertales.

Craneo Museo Nacional de Arqueología de Altamur

Que tiene de especial este hombre italiano, pues que en la cueva de Lamalunga donde se encontró está hecha de piedra de calcita y al descomponerse con el agua se depositaba sobre los huesos y creaba unas condiciones que impiden la descomposición de los mismos, el cráneo recuperado es de una forma tan excepcional que ha permitido reproducir como era su cuerpo, incluso sacar restos de ADN y estudiarlo.

Se trata de un ejemplar humano adulto de 160-165 centímetros, atrapado en la cueva de Lamalunga en Altamura , quedando incrustado en las estalactitas y estalagmitas que crecieron a su alrededor y que lo preservaron intacto. Durante su salida de caza tropezó y cayó en un pozo de la zona. Las heridas que sufrió le impidieron salir de la cueva y se convirtió en su tumba a 8 metros de profundidad.

La lectura de su ADN ha permitido comprender aspectos de la aparición y difusión de los neandertales y las relaciones con diferentes especies y poblaciones. Aspectos como las enfermedades, la nutrición, incluso el color de su piel.

Museo Nacional de Arqueología de Altamura

Mediante un vídeo explicativo nos muestran in situ como fue el descubrimiento de este Uomo, mediante estanterías podemos ver todo lo que se ha encontrado en la cueva referido a los números animales que vivían en la zona y las condiciones de vida de esta especie humana, impresiona la recreación de este en tres dimensiones porque te puedes dar cuenta que el cráneo es tan diferente al nuestro, es muy plano y con las cejas muy pronunciadas, tiene las espaldas muy anchas y es rechoncho.

Portada de la Catedral de Altamura

Desde aquí vamos hasta la catedral de Altamura construida en 1232 por el emperador Federico II de Suabia, único rey que tenía jurisdicción sobre la iglesia.

La parte exterior es la más interesante porque representa la pureza del estilo románico con una portada excepcional con decoraciones que repasan la biblia flanqueadas por columnas apoyadas en leones, sobre él está el escudo de Carlos V con su León con dos cabezas.

En los arcos de la puerta están talladas 22 escenas, entre las más significativas de la vida de Jesús, desde su nacimiento hasta su muerte y resurrección. Va desde el anuncio del Ángel a María, pasando por la Natividad, la Adoración de los Magos, la Huida a Egipto, Cristo entre los doctores del Templo, las Bodas de Caná, la Resurrección de Lázaro, la Flagelación, la Crucifixión, la Resurrección, hasta la Ascensión y Pentecostés.

En el centro, en el luneto, está la Virgen entronizada con el Niño entre dos ángeles, y debajo, en el arquitrabe, está representada la Última Cena con Cristo colocado en el lado izquierdo mientras recibe el beso de Judas. Son auténticas obras maestras de la escultura medieval, del arte gótico y del arte apuliano.

Naves de la Catedral de Altamura

Una placa empotrada en el muro encima de la puerta angevina, protegida por una verja de hierro, recuerda la ruina del Templo ocurrida bajo el gobierno de Roberto de Anjou. Su reconstrucción fue confiada a los hijos de un tal Consiglio di Bitonto, maestro de arte.

ANNUS MILLENUS SEXTUS DENUSQUE TRIGENUS
CURREBAT CERTUS REGIT ET KING REGNA ROBERTUS
LUX NON SORTE BONA IANI TWENTGEST NONA
OR SCELLUS OR QUANTUM TEMPLUM RUIT HOC FLEO SANCTUM
CONSILII NATI REPARAVERUNT ARTE PROBATI
URBE BITONTINA VIVAT GENS ALTAMURINA

Era el año 1316. El rey Roberto tenía el reino firmemente en su control. El 29 de enero es un día de mala suerte. Desastre. Gran desastre. Este santo templo cayó en ruinas. Lloro por ello. Los hijos de Consiglio, ciudadanos de Bitonto, expertos en arte, lo restauraron. ¡Viva el pueblo de Altamura!

El interior es de tres naves con enormes columnas y capiteles, todo revestido en mármol y dorados de estilo barroco. Aunque es muy interesante la variedad de estilos que podemos encontrar que nos hace confundirnos: románico apuliano, gótico, barroco, morisco, incluso encuentro parecido con las sinagogas hebreas.. Al final de la nave central, en la zona del presbiterio, el retablo del altar mayor dedicado a la Virgen Asunta al Cielo en medio de un tumulto de ángeles y santos, de la segunda mitad del siglo XVI, es obra de artista napolitano. Contemporáneo de estos años, es el espléndido coro de madera con la representación de los principales santos de la Iglesia Católica incrustados en los bancos de la sede de la catedral del Obispo. Mirando hacia el techo se pueden admirar las galerías de las mujeres, elementos arquitectónicos pertenecientes a la construcción medieval. Antes de abandonar el arca sagrada, conviene echar un vistazo al belén de piedra policromada, esculpido y pintado a partir del siglo XVI.

Belén de la Catedral de Altamura

Es de destacar las importantes pinturas de los retablos y altares y la capilla con el Belén del siglo XVI compuesto con figuras de esculturas románicas y la capilla dedicada a san Giuseppe. En 1587 el párroco de Altamura Iacobuzio de Cobutiis hizo esculpir el pesebre, no se sabe por quién, en piedra pintada local, colocado en la duodécima capilla. Tenemos tres escenas: el belén en la parte inferior, el anuncio a los pastores en el medio y la llegada de los Reyes Magos en la parte superior.

Galería de Mujeres, Museo Diocesano Matronei Altamura

Desde la catedral se accede al Museo Diocesano Matronei Altamura, está situado en la parte elevada de la Catedral de Altamura: las matronei, logias que se extienden a lo largo de dos pasillos paralelos por encima de las naves laterales de la basílica. Esta tipología arquitectónica, típica de los edificios religiosos medievales, debe su nombre al término latino matrona (señora) que indica que antiguamente eran lugares destinados a albergar a las mujeres. Las matronas, reflejadas unas en otras, se caracterizan por bóvedas apuntadas y están divididas en salas conectadas por estrechos pasajes a menudo equipados con puertas. A los lados del paseo hay numerosas ventanas ojivales y triples. Las primeras dan al interior de la Catedral y tienen pequeñas columnas rematadas por elaborados capiteles que datan de mediados del siglo XIII; Los segundos dan todos a las galerías externas y constituyen desde la antigüedad la decoración original de la pared lateral de la iglesia de Altamura. La galería, que conecta las dos logias interiores, está coronada por el gran rosetón, diseñado para iluminar la nave central de la iglesia y ampliamente remodelado a lo largo de los siglos.

Putto, Museo Diocesano Matronei Altamura

Entre las mejores obras que podemos admirar es un Putto, acostado sobre su lado izquierdo, acromático, que con toda probabilidad formaba parte de un altar, según la tipología típica de los ángeles de altar que se difundieron según el estilo barroco en los siglos XVII y XVIII. La de la figura es muy estatica, la suavidad de la superficie, la flacidez de las formas y la decoración rizada que rodea la estatua del putto son elementos típicos del barroco de finales del siglo XVIII. El objeto, realizado en piedra y perteneciente a un altar del mismo material o quizás de estuco, se puede remontar por tanto a esa época. Dada la presencia y riqueza de altares de mármol en la catedral, el querubín probablemente procedía de otra iglesia del Cabildo que aún no ha sido identificada.

San Vito Mártir, Museo Diocesano Matronei Altamura

La siguiente obra importante es el Busto de san Vito Mártir, realizado madera dorada y pintada representa a San Vito en la iconografía típica de un hombre joven, de acuerdo con lo que cuentan las hagiografías y leyendas sobre su muerte a temprana edad. En su mano derecha sostiene el libro del Evangelio mientras que su mano izquierda está vuelta hacia arriba y probablemente sostenía la palma o la cruz, ambos símbolos del martirio, que hoy en día ya no existen. El Santo viste una túnica y un manto dorados, cuyos bordes están unidos en el centro por un medallón de metal bañado en oro que funciona como fíbula que contiene la reliquia. La parte posterior del busto presenta una abertura cuadrangular. El relicario ha sido objeto recientemente de una intervención de restauración que ha facilitado la lectura de la obra en su conjunto. El rostro, de hecho, está caracterizado por rasgos adolescentes, a veces aturdidos, que contrastan con el resto de la ejecución, fruto de la mano de un artista local de cierta dignidad, que había asimilado bien los modelos procedentes de la capital napolitana. Los ojos, de color marrón, están hechos de pasta de vidrio. El busto reposa sobre una base de madera verde con forma hexagonal en el frente y lleva la inscripción del nombre del Santo obtenida con la técnica del rayado. A partir de un cuidadoso examen estilístico y de comparaciones con otros ejemplos del mismo período presentes en la zona, la obra puede situarse a mediados del siglo XVII, dada la firmeza compositiva de reminiscencia clasicista movida únicamente por los pliegues regulares de los drapeados que se ramifican desde la cintura, tensados por un cinturón sobre la túnica. Debido a la imposibilidad de atribuir su autoría, la obra debe atribuirse a un discreto artesano sureño.

San Felipe Neri, Museo Diocesano Matronei Altamura

La siguiente obra es busto relicario de san Felipe Neri, realizado en madera tallada y dorada, representa a San Felipe Neri y se conservaba en la iglesia de la Madonna della Croce. El Santo viste una túnica oscura, hábito sacerdotal clásico, cubierta por una vestimenta litúrgica dorada decorada con motivos en espiral. La prominente nariz ganchuda sobresale con fuerza de la cara. San Felipe tiene una barba larga y espesa, pómulos bastante acentuados, su boca está pintada de rojo y sus ojos son negros. La cara hoy aparece ennegrecida porque ha perdido la decoración de pan de plata que daba mayor preciosidad a la obra. En la parte central de la estatua hay una caja ovalada que contiene una reliquia: un fragmento de tela empapado en la sangre del santo, con la inscripción ‹‹De Tela imbuta sang. San Filipo Neri››. El artefacto es cóncavo en la parte posterior, seguramente para permitir el control y seguimiento de la reliquia contenida en su interior; Está colocado sobre una base de madera falsa, de forma cuadrangular. Recientemente ha sido objeto de una intervención de restauración que ha mejorado la legibilidad de los paños y del rostro, típicos de la producción de origen napolitano atribuible a la primera mitad del siglo XVIII.

Virgen de la Asunción, Museo Diocesano Matronei Altamura

Además, podemos encontrar la Madonna de la Asunción, escultura en plata del siglo XVI, según la leyenda había un brote de peste y la gente moría, se apareció la Virgen y paró la difusión de la enfermedad, a cambio pidió que se edificasen una capilla, así se construye la catedral.

La estatua de la Asunción cuyo cuerpo está construido con un magnífico y sólido vestido finamente cincelado con pequeños motivos florales, apoya sus pies graciosamente sobre un manto con vivaces querubines, mientras abre los brazos y levanta ligeramente su rostro sonriente hacia el cielo. La pierna derecha de la Virgen, ligeramente adelantada, y el manto, que gracias a su movimiento envolvente alrededor del vestido, casi parece a punto de volar en cualquier momento, contribuyen a dar movimiento a la composición.

Forno Antico di Santa Clara Altamura

Empieza a llover insistentemente y esto impide que podamos ver con mayor detenimiento el casco histórico, pero no queremos abandonarlo sin ir hasta el horno de pan más antiguo de Italia, se llama Forno Antico di Santa Clara se trabaja documentado desde 1432, es uno de los rincones más bonitos de Altamura. En estos momentos están sacando del horno una tirada de pan y focaccia. Aprovechamos para comprar la tradicional de pomodoro con olivas, otra de patata con cebolla y de jamón con queso, además, del pan tradicional que nos aseguran duran más de tres días, todo 14 euros. Esto nos servirá para comer en casa.

Tampoco queremos marcharnos sin ver la arquitectura del centro histórico, formado por claustris o gnostres, en idioma local. Las callejuelas no tienen rumbo, son estrechas y sin sentido urbano, algunas desembocan en plazas sin salida con varias casas, esto es un claustro. Se formaban en el Medievo formando comunidades independientes dentro de la ciudad. En 1232 el emperador Federico II, para repoblar, ánimo a griegos, árabes, latinos y judíos para instalarse en Altamura, de esta forma la ciudad parece una medina magrebí, un ghetto de Venecia, una judería, cada comunidad construía como le parecía siguiendo sus tradiciones, formando arquerías, escaleras y hornacinas. Quizás la más espectacular es el Arco Basso, como su nombre indica es un arco que para cruzar la calle te tienes que agachar.

Entrada al cluastro de Altamura

Toda la organización urbana del centro histórico se basa en la presencia de estos claustros. Es un espacio cerrado en tres lados y abierto solo en uno que actúa como entrada y salida: en caso de saqueo, entonces era una defensa, mientras que en tiempos de paz era un lugar para reuniones sociales. Su nombre proviene de la palabra latina "claustrum", que significa cerrado. El claustro de la Giudecca recibe el nombre de Judas, uno de los hijos de Jacob, que se estableció en el país de Judea. Consiste en un cuadrado ramificado con pequeñas callejuelas sin salida que salen de él.

Entre otros, merecen una visita: el Claustro Tradimento, situado en Via G. Falconi, de tamaño medio, cuyo topónimo hace referencia a la leyenda de la supuesta "traición" de algunos altamuranos que habrían provocado la capitulación de la ciudad en 1799, volviendo de nuevo bajo la monarquía borbónica. Se caracteriza por esculturas en bajo relieve colocadas en las paredes de una casa (máscaras apotropaicas, flores y conchas).

El Claustro Tricarico, en Via S. Lucia, que toma el nombre del propietario del edificio situado en su interior, profesor de medicina en la Universidad de Altamura (mediados del siglo XVIII), presenta en el patio interior, además del pozo de agua de manantial, también los restos de un antiguo molino, utilizado para el procesamiento de cereales.

El Claustro dei Mori, situado en Via G. Santini, dedicado a la etnia de los moros o sarracenos, que lo habitaron hasta la l

Arco Basso de Altamura

legada de los lombardos y normandos, se desarrolla por debajo del nivel del suelo: de hecho, se accede a él bajando una escalera.

El Claustro Altieri , en Via M. Continisio, dedicado al escultor local Giuseppe Nicola Altieri (finales del siglo XVI), gran experto en el trabajo de la madera, también se recuerda con el topónimo “pupi”, una clara referencia a la existencia de talleres artesanales en el lugar.

El Claustro Fratelli Salvatore, en Via Laudati, tiene en el centro una antigua cisterna de agua de lluvia de uso común, y está adornado con arcos y una bella estatua de la Virgen con el Niño, colocada en un edículo votivo.

El Claustro Antodaro, en Via Santa Chiara, presenta en la planta baja un pequeño pórtico delimitado por una columna con capitel románico. En una ventana del primer piso se puede ver un epígrafe en latín y en la pared derecha hay un bajorrelieve de una máscara. Fue habitada en su mayoría por sacerdotes y se dice que era un hospicio para ancianos.

Una vez en casa degustamos las viandas que hemos comprado para salir lo más rápido posible pues queremos llegar cerca de Nápoles, ya casi devuelta a España, hasta la ciudad de Angri, tenemos localizado un parking generoso.

Claustro de Altamura

Tenemos tres opciones para hacer los 200 kilómetros, según el GPS, la primera es la más corta al este por una nacional y luego peaje, la segunda es al norte por el parque nacional y la tercera todo por autopista pero tienes que volver hasta Bari. Escogemos la más corta en kilómetros, la mitad más o menos en nacional y otros tantos en autopista. Salimos a las 15,00 horas y llegamos a las 19,30 horas, esto ya explica como ha sido el viaje. Además, intentaba meternos por unas carreteras prohibidas para camiones con desniveles del 15%.

Una vez que llegamos a Angri teníamos referenciado un parking gratuito y solidario con las autocaravanas de un restaurante, pero a la llegada vemos que está cerrado, vemos otro parking abierto de una pizzería GPS N40.7319655 E14.566210, mediante el aparcacoches negociamos cenar a cambio de que nos dejen dormir, aceptan. Cenamos un pollo con patatas y salchichas al grill, pan y bebida 19 euros, eso es lo que nos cuesta dormir hoy, en un sitio seguro y sin dar más vueltas, es mejor no ser avaricioso en la vida y compartir intereses.

Día 30 de noviembre (sábado)
Ruta: Angri-Herculano

Yacimiento de Herculano

El día comienza el parking gratuito de la pizzería de Angri GPS N40.7319655 E14.566210. La noche ha sido tranquila, pero nada más levantarnos nos damos cuenta que nos han echado la cancela del aparcamiento con lo cual hemos dormido con casi total seguridad.

Una vez que vemos que la cancela del parking está abierta a las 9,30 horas partimos escopetados porque hoy nos espera un día muy intenso, debemos de llegar hasta Herculano que está a 20 km por peaje. Tenemos como referencia el área sosta camper AgriVesubio GPS N 40.8058058 E14.3629493, tiene parcelas con todos los servicios incluido wifi y electricidad, precio 30 euros más 2 euros por persona de la tasa de la ciudad.

Partimos rápidamente para el Yacimiento Arqueológico de Herculano, estás a 1,5 kilómetros cuesta abajo, llegamos en veinte minutos. El precio de entrada es de 16 euros, puedes descargarte un pdf en español, sacamos un audio guía por 10 euros más.

El año pasado vimos el yacimiento de Pompeya y nos encantó, nos pareció como algo mágico poder entrar en una casa del siglo II d.C como si el tiempo se hubiera parado. Este año queremos profundizar un poco más en la zona de Herculano.

Calles de Herculano

Las dos ciudades romanas perecieron a la vez víctimas de la erupción del volcán Vesubio, las diferencias es que Herculano está mucho más cerca del volcán y sufrió mucho mas la intensidad de la lava, piedras incandescentes y cenizas, mientras que en Pompeya que se encuentra a 20 kilómetros fue una avalancha de cenizas de unos nueve metros de altura y dejo sepultada toda la ciudad.

Consecuentemente los restos arqueológicos están mucho mejor conservados en Pompeya porque simplemente era labor de desenterrar con paciencia toneladas y toneladas de cenizas.

Mientras que en Herculano las prospecciones arqueológicas son mucho más complicadas por las altas temperaturas que alcanzaron y por la petrificación con el contacto con la lava.

Herculano sufrió ya un tremendo terremoto en el año 62 dC. A raíz de aquello muchos edificios de la ciudad quedaron dañados. La ciudad era relativamente pequeña, unas 20 hectáreas, mientras que se estima que pudiera tener unos 4000 habitantes. Hasta este momento solamente se han excavado a cielo abierto unas 4,5 hectáreas.

Víctimas de Herculano

La ciudad estaba organizada a lo largo de tres decumanos y solamente dos han sido excavados. Los cruzan cinco cardos, perpendiculares a la línea de la costa. La excavación comenzó 1738 mediante la técnica de galerías subterráneas, en 1875 se autorizo la excavación a cielo abierto.

Herculano fue borrada del mapa sepultado bajo 16 metros de piroclastos que se solidificaron determinando un fenómeno de conservación muy original muy diferente al de Pompeya.

En 1980 excavando en la playa antigua se descubrieron los habitantes que huían de la ciudad al mar y trataron de refugiarse en los edificios abovedados, aparecieron más de 300 portando elementos más valiosos: joyas, monedas y los documentos de sus posesiones. Aquí se hallaron los restos de una embarcación romana de 9 metros y el esqueleto del denominado Remero y el de un soldado con un cinturón. La cantidad de lava que arrojo el volcán permitió desplazar la línea de la costa 400 metros.

Una rampa adosada a la muralla conduce a una terraza donde se encuentra el altar funerario, revestido de mármol que la ciudad construye en honor M. nonius Balbus, pretor y procónsul de Creta.

Casa de los Ciervos de Herculano

A la izquierda está el área sagrada en la Terraza Sur, en la que están varios edificios y dos templos consagrados a Venus y a cuatro deidades. Venus era una liberta de la familia de los Marii.

Uno a uno vamos desgranando las casas y edificios según nos indica el audioguía: la casa del Bajorrelieve de Telefo, era la segunda casa por su tamaño 1800 metros, tiene una rica colección de esculturas con un bajo relieve del hijo de Hercules, Telefo.

La casa de los ciervos, se ha identificado gracias a un pan que contenía la marca de un ciervo, el piso es de mármol y algunas estancias con mosaicos blancos y las paredes con frescos. En el jardín se hallaron mesas circulares de mármol y estatuas.

La taberna de príapo es un buen ejemplo de cómo se hacían los negocios del vino y la restauración. Príapo está pintado detrás del mostrador donde se servía la bebida, tiene en la mano un enorme pene, era el dios que alejaba del mal de ojo.

Más adelante la gran taberna era el McDonald's tipo romano porque a los habitantes les gustaba salir a comer, era muy barato. En el tabique hay un graffiti donde se puede leer en griego: Diogones, el cínico, al ver a una mujer a la que arrastraba el río, exclamó Deja que una desgracia se lleve otra desgracia.

Gran Taberna de Herculano

Es curiosa la tienda de las Ánforas, tiene un mostrador para vender y en las paredes dos estanterías donde se encontraron cientos de Ánforas, se supone que no vendían vino sino las Ánforas como recipientes.

El gimnasio es un enorme complejo arquitectónico dedicado a actividades deportivas, solamente una parte está excavada a cielo abierto, mientras otra parte muy importante se ha excavado en la montaña de lava.

La siguiente es la Panadería de Sex. Patulcus Felix, está en una zona de tiendas y corresponde a una de las dos panaderías que tenia la ciudad, tenía dos Molinos pequeños donde echaba el trigo y moviendo las dos piedras salía la harina. El pan fue inventado tan solo dos siglos antes, aunque el consumo de harina era mucho anterior.

Quizás uno de los edificios más importantes son las Termas de los Hombres, estaba abastecido de agua con un pozo. Un pasillo conduce a la sala del vestuario de los hombres, tiene unas repisas para dejar la ropa, la siguiente es la sala del baño frío con paredes rojas y cuatro hornacinas de amarillo bajo una cúpula azul celeste, la siguiente es la sala tibia, en el suelo un mosaico blanco y negro que representa a la deidad marina Tritón, rodeada de delfines, un pulpo, un calamar y un amorcillo con un látigo, la siguiente sala es la sala caliente con un gran ábside.

Terma de Mujeres de Herculano

La terma de las mujeres es mucho más interesante porque está mejor conservada, tiene una sala de espera con asientos corridos, la siguiente es la sala vestuario con un bonito mosaico de a Tritón, pero ese mucho mayor y mejor conservado que el de los hombres, en las paredes repisas para dejar la ropa. La sala tibia con un mosaico de meandros con varios objetos, se puede ver representado un súper pene, dicen que es para el mal de ojo. La sala caliente tiene una cubierta abovedada tiene dos suntuosos asientos.

Seguimos viendo casas y casas mientras las fuerzas aguantan, pronto se nos hace tarde, son las tres de la tarde, cierran a y media, nos falta de ver el museo donde se pueden ver los últimos objetos originales que no se han llevado hasta Nápoles.

El Antiquarium de Herculano recoge una discreta selección de objetos encontrados en Herculano gracias a las exploraciones arqueológicas llevadas a cabo durante el siglo XX, empezando por las excavaciones realizadas por Amedeo Maiuri.

Muchos de los hallazgos seleccionados, como, por ejemplo, la estatua de Marco Nonio Balbo, la escultura de bronce de la Hidra de Lerna, las esculturas de mármol del jardín de la Casa dei Cervi y algunos frescos de la Villa de los Papiros. Además, se exponen una gran variedad de objetos relacionados con diferentes aspectos de la vida cotidiana del antiguo pueblo de Herculano y una sala está dedicada a los hallazgos encontrados junto a los esqueletos de los fugitivos en el interior de los arcos de la antigua playa.

Casa del Tabique de Madera de Herculano

Abandonamos el yacimiento a las 15,30 horas, justo enfrente tenemos una pizzería a punto de cerrar, nos hacen una comida de último recurso: una calzone y una napolitana, con la bebida pagamos 30 euros.

Día 1 de diciembre (domingo)
Ruta: Herculano-Nápoles

Calles de Nápoles

El día comienza en el área de autocaravanas de Herculano de Agri Vesubio GPS N 40.8058058 E14.3629493 . La noche ha sido tranquila pero hemos notado mucho el cambio de temperatura porque han bajado.

Nuestro siguiente destino es Nápoles es una de las estrellas de cualquier viaje al sur de Italia.

Tenemos como referencia el área de autocaravanas situada en el centro, bueno cerca del centro GPS N40.869728 E14.246258. Cuando llegamos nos indica que está llena, ante nuestra cara como un poema nos hace un hueco, precio 30 euros con luz, aunque no podemos poner la estufa eléctrica porque salta su limitador.

Salimos pitando pues estamos en una ciudad grande y con una arquitectura variopinta, tiene 950000 habitantes y es tan amada como denostada por los viajeros. Muy cerca del parking tenemos la parada del bus 204 que nos baja hasta el centro, los billetes del bus se sacan en el tabachini cercano, el precio 1,30€. La verdad es que los compramos pero no los validamos porque nos lo recriminan otros usuarios, en el trayecto nos damos cuenta que nadie pica su billete, será un testimonio en papel que una vez estuvimos en Nápoles. Nos bajamos en la parada de Pessina desde aquí al Duomo son 10 minutos.

Calles de Nápoles

Donde va Vicente pues donde va la gente, nos metemos en la vía Conte Ruvo que en teoría va en dirección al Duomo, es tal el gentío, las tiendas, los vendedores ambulantes que olvidamos que lo nuestro es viajar y nos dedicamos al noble arte del shopping, son tantas las bolsas que llevamos que tenemos que pedir el favor que nos las guarden en una tienda hasta la noche.

Es la hora de comer y estamos en la calle de las comidas de las pizzerías, dicen que aquí se inventaron y que son las mejores de Italia, pero nosotros siempre hacemos lo contrario, pedimos un aperitivo express, tiene un pan tostado con tomate, unas bolas fritas, ignoramos su contenido y patatas infladas, el otro plato son calamares con gambas, con bebida y servicio son 37 euros, aquí en Nápoles todo se paga al contado, incluso la visita a la catedral.

En el corazón del centro antiguo de Nápoles, a lo largo de via dei Tribunali, se encuentra la iglesia barroca de Santa Maria delle Anime del Purgatorio ad Arco, conocida por el pueblo napolitano como la iglesia de la muerte.

Las salas de la iglesia de Santa Maria delle Anime del Purgatorio ad Arco, que se suceden detrás del ábside y la iglesia subterránea con el adyacente hipogeo forman el Museo dell'Opera Pia Purgatorio ad Arco.

Nave de la iglesia del Purgatorio Nápoles

Al cruzar el umbral comienza un verdadero viaje a la cultura napolitana entre arte, fe, vida, muerte. Desde la pequeña y hermosa iglesia del siglo XVII, que alberga los preciosos mármoles.

El diseño arquitectónico de Purgatorio ad Arco es un testimonio del estilo barroco, caracterizado por expresiones dramáticas y detalles intrincados. La fachada, diseñada por Giovanni Cola di Franco, presenta una serie de calaveras y huesos cruzados, que son simbólicos de la muerte y la naturaleza transitoria de la vida. En el interior, la iglesia es igualmente impresionante. El altar principal, diseñado por Dionisio Lazzari, es una obra maestra del arte barroco, que presenta una pintura de Massimo Stanzione que representa a la Virgen María intercediendo por las almas en purgatorio. La iglesia también alberga varias otras obras de arte destacadas, incluidas esculturas de Andrea Vaccaro y Girolamo D'Auria.

La Chiesa di Santa Maria delle Anime del Purgatorio ad Arco es hogar de numerosas obras de arte que son significativas tanto artísticamente como religiosamente. El altar principal, diseñado por Dionisio Lazzari, presenta una representación dramática de la Madonna de las Almas en Purgatorio rodeada de ángeles y almas sufrientes. Los frescos de la iglesia, pintados por Massimo Stanzione y Andrea Vaccaro, representan escenas de la vida de los santos y las almas en purgatorio. Estos frescos son notables por sus colores vívidos, composiciones dinámicas y una intensidad emocional.

Icono de la iglesia del Purgatorio Nápoles

Muy cerca tenemos la catedral con su bonita portada neogótica, fue destruida en la guerra y la rehabilitación debió de sufrir cambios importantes en estilo barroco.

La fachada tiene 50 metros de alto, y con el paso de los siglos ha sufrido muchas remodelaciones, la primera a mediados del siglo XIV, después de un terremoto. De la fachada original quedan sólo las esculturas que puedes admirar en la portada central, que representan leones y a la Virgen. Las figuras que están al lado son del siglo XV. La portada de la derecha sólo se abre, tradicionalmente, con ocasión de las tres festividades dedicadas cada año a San Jenaro, así como en caso de matrimonio de los miembros de la familia Minutolo. La fachada actual es el resultado de una reconstrucción de estilo neogótico proyectada a finales del XIX.

La Catedral tiene una planta de cruz latina, con tres naves, fiel a la configuración original del siglo XIV.

Las naves miden 100 metros de largo. Puedes comenzar contemplando el techo, que es del siglo XVII y está realizado con casetones tallados y dorados, que se alternan con lienzos de varios pintores; allá donde mires verás una gran profusión de decoraciones barrocas. Frescos, estucos y esculturas que envuelven la estructura gótica y la hacen prácticamente irreconocible. Comienza examinando las pinturas de las paredes, con los Apóstoles y Doctores de la Iglesia, sin dejar de lado los tondos de la franja inferior, que representan a los santos patrones de Nápoles: son todas obras de uno de los mayores pintores napolitanos del siglo XVII, Luca Giordano.

Calles de Nápoles

Visitamos el interior y comenzamos a lo largo de la nave derecha, la tercera capilla constituye un importante espacio en sí mismo: es la Real Capilla del Tesoro de San Jenaro, es de pago la entrada y la veremos más adelante.

Continuamos a lo largo de la nave derecha hasta el brazo transversal: aquí, en la segunda capilla, llamada Capilla de la Asunción, está el retablo con la Asunción de la Virgen, prestigiosa y gran obra de Pietro Perugino, encargada por el cardenal Oliviero Carafa, al que ves retratado mientras reza.

La primera capilla de la izquierda, al final de la iglesia, es la que mejor ha conservado su estructura gótica original del siglo XIV, de época angevina. En los sepulcros puedes ver los restos de algunos miembros de la familia de los Minutolo, entre ellos los del cardenal Filippo. Es precisamente en esta capilla donde se desarrolla una famosa novela del Decamerón de Boccaccio, en la que un ingenuo joven se queda encerrado dentro de la tumba junto al cardenal recién fallecido.

En las paredes puedes ver una serie de frescos bien conservados de principios del siglo XIV, algunas de cuyas pinceladas se dice que habrían sido obra del mismísimo Giotto.

Duomo de Nápoles

Puedes ver otros frescos del siglo XIV en la capilla de al lado, dedicada a San Aspreno, primer obispo de Nápoles.

La escultura del altar mayor: representa a la Asunción y su autor es famoso por haber creado el grupo central de la Fontana de Trevi de Roma.

También en el brazo transversal, tras bajar un doble tramo de escaleras, llegarás a la Capilla Carafa, construida cuando a finales del siglo XV las reliquias de San Jenaro se trasladaron hasta aquí desde el Monasterio de Montevergine. Se trata de un raro ejemplo de arquitectura renacentista: según algunos incluso podría haberla diseñado el gran Donato Bramante, el arquitecto de la Basílica de San Pedro. Como ves, la capilla consiste en una cripta rectangular dividida en tres naves por columnas de mármol, con techo con casetones, también de mármol, decorado con bajorrelieves que representan a santos, doctores de la Iglesia, los cuatro evangelistas y a la Virgen con el Niño.

Continuamos en las otras capillas del fondo a la izquierda, donde se puede admirar frescos góticos del siglo XIV y dos grandes lienzos de Giorgio Vasari, pintados originalmente para decorar el órgano de la Catedral. Algunos de los personajes representados son miembros de la familia Farnesio.

Naves del Duomo de Nápoles

Seguimos hacia la fachada recorriendo la nave izquierda. Al llegar casi a la altura de la Capilla del Tesoro de San Jenaro, en la nave opuesta, encontrarás lo que queda de la antigua Basílica de Santa Restituta, que data del siglo IV. Venerada antes de que se difundiese el culto a San Jenaro, Restituta era una sirvienta africana martirizada por haberse convertido al cristianismo, que luego llegó a ser la patrona de Isquia.

La basílica con cinco naves se incorporó a la construcción de la Catedral gótica del siglo XIV. A pesar de lo poco que queda de ella, es sin embargo un raro ejemplo de la arquitectura durante los orígenes del cristianismo, de la que se conservan el suelo de mosaicos original y algunas columnas bastante antiguas. Cuando la basílica quedó englobada dentro de la Catedral se tuvo que modificar parcialmente, por ejemplo, sobre las columnas paleocristianas se edificaron arcos góticos. En el techo puedes admirar un hermoso lienzo de Luca Giordano, mientras que los 18 tondos representan a Cristo, la Virgen y los Apóstoles. Al final de la nave izquierda está la Capilla de Santa María del Principio, en la que te señalo un bello mosaico del siglo XIV y dos notables bajorrelieves de mármol de finales del siglo XIII.

Capilla del Duomo de Nápoles

Desde el fondo de la nave, a la derecha, está al Baptisterio de San Juan in Fonte, considerado el más antiguo de Occidente, incluso anterior al de San Juan de Letrán de Roma. Fue creado por el obispo Severo a finales del siglo IV, y tiene una arquitectura de sabor vagamente oriental, con una planta cuadrada que en la parte superior se convierte en un octógono cerrado por una cúpula. Se encuentran los fragmentos de mosaicos con escenas de la vida de Jesús, de un estilo clásico en el que puedes percibir la influencia del arte bizantino.

El interior, la capilla más importante es la de San Genaro, es de pago 10 euros en cash, que junto con el tesoro se pueden visitar aparte. La capilla es una verdadera maravilla que atesora más de 50 figuras en plata donadas por ricos comerciantes.

La obra maestra de la arquitectura barroca napolitana. Es precisamente aquí donde cada año los napolitanos esperan con gran expectación el milagro de la licuefacción de la sangre de su santo protector. Sin embargo, la capilla ya es en sí misma un prodigio por su valor artístico, empezando por la cancela de entrada: obra, al igual que el suelo, del gran arquitecto y escultor Cosimo Fanzago, un genio del barroco.

Capilla del Duomo de Nápoles

En la entrada de la Capilla de San Jenaro es bien visible el escudo de la ciudad, esculpido en el suelo. De hecho, la capilla ha sido siempre, desde su origen, propiedad de la ciudad de Nápoles, y no de la Iglesia.

La Capilla de San Jenaro pertenece al Ayuntamiento de Nápoles y no a la Iglesia: fue de hecho la ciudad de Nápoles, en 1527, en plena guerra entre Francia y España y abrumada por un hambre atroz y por la peste, la que pidió la protección del patrón.

La ciudad llegó incluso a formular mediante acta notarial la solemne promesa de construir una nueva capilla en honor al santo, en lugar de la ya existente, pequeña e incómoda. Ochenta años más tarde se nombró una comisión formada por 12 miembros con la tarea de mantener el voto. La construcción comenzó en 1608, pero no se terminó hasta mediados de siglo. La decoración se confió a un pintor, entonces muy reconocido, Domenico Zampieri, llamado el Domenichino, que además de las pinturas sobre cobre de los altares laterales realizó casi todos los frescos, por supuesto inspirados en el milagro de San Jenaro. Los puedes ver en las lunetas que están bajo los arcos, en los triángulos de la base de la cúpula. Cuando Domenichino falleció de forma inesperada, fue sustituido por otro pintor, Giovanni Lanfranco, que pintó los frescos de la cúpula con el Paraíso, poblado por una infinidad de figuras.

Capilla de san Gennaro en el Duomo de Nápoles

La decoración del siglo XVII de la capilla es de una riqueza incomparable como las estatuas de plata, extraordinario ejemplo del arte de la orfebrería barroca: hay nada menos que 53, una por cada uno de los otros santos patrones de Nápoles, aparte de San Jenaro. Nápoles es, de hecho, la ciudad italiana que tiene más santos patrones.

Hay dos grandes candelabros de plata de la zona del altar; se llaman «Splendori», y son de mediados del siglo XVIII. También del siglo XVIII es el altar mayor, de pórfido, detrás del cual se conservan las ampollas con la sangre.

El busto es un espléndido ejemplo de orfebrería gótica, encargado a principios del siglo XIV a tres orfebres provenzales por Carlos de Anjou; el sombrero del santo, denominado «mitra», está recubierto con casi 3700 piedras preciosas.

En las paredes está el cuadro de san Genaro obra de Ribera con el sobrenombre del Españoleto, vino a pintar a Nápoles de la mano de Caravaggio. Se representa al santo con la mitra de obispo en el momento que sale de un horno indemne de la mano de sus torturadores, como no logran matarlo, al final lo decapitan.

San Gennaro de Ribera en el Duomo de Nápoles

Un elemento peculiar son las capsulas de la sangre de San Genaro porque cuando llegan las celebraciones pasa de estado sólido a líquido, es uno de sus milagros. El busto relicario de San Genaro de 1305 está vestido con una capa pluvial y la mitra de obispo en seda y oro del siglo XVIII.

Las pinturas y frescos de la capilla son obras de Domichino: la Virgen intercede por Nápoles, el encuentro de san Genaro con Cristo en la Gloria Celestial, Cristo ordena a san Genaro defender a Nápoles.

El Tesoro de San Gennaro está compuesto por obras de arte y joyas recopiladas durante siete siglos por parte de papas, reyes, emperadores, comerciantes y gente común. Y aunque no es especialmente conocido, según estudios realizados por el grupo de expertos que ha analizado las piezas de la colección, sería incluso más rico que la corona de la Reina Isabel II de Inglaterra y los Zares de Rusia.

El collar de San Genaro de 1679 tiene 1500 gemas, 901 diamantes, 489 rubíes y 143 esmeraldas, entre otras gemas de color, todas engastadas en forja y en oro amarillo, con donaciones procedentes de personajes tan variopintos como el rey Carlos de Borbón, María Amalia de Sajonia, Manuel II de Saboya, o José Napoleón.

Mitra de san Gennaro del Duomo de Nápoles

La mitra de San Genaro fue realizada en 1713 por el orfebre napolitano Matteo Treglia utilizó 3964 piezas entre diamantes, rubíes y esmeraldas. Necesitó un año y la ayuda de 50 colaboradores para completar esta obra maestra. La elección de las piedras preciosas que la adornan no es aleatoria. Cada tipo de piedra tiene un significado simbólico preciso, el conocimiento para las esmeraldas, la Fe para los diamantes y, por supuesto, los rubíes simbolizan la sangre de San Genaro.

La Cruz episcopal de oro, diamantes y esmeraldas donada en 1878 por el rey Humberto de Saboya.

Desde el duomo marchamos hasta el Museo Nacional Arqueológico, hoy es gratuito. Teníamos mucha ilusión porque en su interior se exhiben la mayoría de las obras sacadas de los yacimientos de Pompeya y Herculano. Está considerado como uno de los más importantes de Europa, por no decir el mejor.

Una verdadera maravilla porque después de haber visitado los yacimientos nunca hubiéramos pensado que durante este tiempo hubiera tal cantidad de objetos: frescos, mobiliario, esculturas, etc. Muchas de las obras que vemos han sido extraídas de casas romanas que antes habíamos visitado.

Museo Nacional Arqueológico de Nápoles

El origen y la formación de las colecciones están vinculados a la figura de Carlos de Borbón, en el trono del Reino de Nápoles desde 1734, y a su política cultural: el rey promovió la exploración de las ciudades vesubianas sepultadas por la erupción del 79 d.C. (iniciada en 1738 en Herculano, en 1748 en Pompeya) y supervisó la creación de un Museo Farnese en la ciudad, transfiriendo parte de la rica colección heredada de su madre Elisabetta Farnese desde sus residencias de Roma y Parma.

Es su hijo Fernando IV a quien corresponde el proyecto de reunir en el actual edificio, construido a finales del siglo XVI como picadero y de 1616 a 1777 como sede de la Universidad, los dos núcleos de la Colección Farnese y la colección de hallazgos vesubianos ya expuestos en el Museo Ercolano dentro del Palacio Real de Portici.

A partir de 1777 el edificio sufrió una larga fase de obras de reestructuración y ampliación, encargadas a los arquitectos F. Fuga y P. Schiantarelli. Durante la década de dominación francesa (1806-1815) se crearon las primeras instalaciones y con el regreso de los Borbones a Nápoles en 1816 tomó el nombre de Real Museo Borbónico. Concebido como museo universal, albergó institutos y laboratorios (la Biblioteca Real, la Academia de Dibujo, el Taller de Papiros), posteriormente trasladados a otras sedes en 1957.

Mosaico del Museo Nacional Arqueológico de Nápoles

Las colecciones del Museo, que pasó a ser nacional en 1860, se han enriquecido con la adquisición de hallazgos procedentes de excavaciones en yacimientos de Campania y del sur de Italia y de colecciones privadas. El traslado de la Pinacoteca a Capodimonte en 1957 determinó su aspecto actual como Museo Arqueológico.

Comenzamos la visita por el segundo piso donde se encuentra la exposición de frescos que constituye un auténtico compendio de la pintura romana documentada en el área del Vesubio entre el siglo I a.C. y el siglo I d.C. La exposición recorre estilos, técnicas y temas según un criterio que privilegia al máximo la reconstrucción de los contextos originales, vinculados esencialmente a viviendas privadas, que hoy en día no siempre son legibles in situ. De hecho, en la época de las primeras excavaciones de la época borbónica, los frescos estaban literalmente recortados de las paredes y enmarcados como pinturas, lo que dificultaba su visión en su conjunto e impedía, de hecho, comprender el aparato decorativo en su totalidad.

La exposición se inspira en el descubrimiento de las primeras pinturas en el siglo XVIII y destaca cómo influyeron en el gusto y la producción artística contemporáneos. El itinerario continúa con una sección dedicada a las principales técnicas utilizadas en la antigüedad, que presenta al público los instrumentos utilizados para el dibujo, como escuadras y compases, los pigmentos utilizados para obtener los diferentes colores y las sinopias preparatorias de los frescos.

Mosaico de Satiro en el Museo Nacional Arqueológico de Nápoles

Se ilustra luego el desarrollo cronológico de los diferentes estilos pictóricos, desde la grandiosa escenografía del siglo I a.C., bien representada por las megalografías encontradas en la villa de Publius Fannius Synistor en Boscoreale, hasta los ciclos decorativos de época augustea e imperial, como los de la villa de Agripa Póstumo en Boscotrecase, de la casa de Meleagro y de la casa de los Dioscuros en Pompeya, para terminar con el complejo de la Villa de Arianna en Estabia. Se presta luego especial atención a los grandes temas de la pintura romana, inspirados en su mayoría en la mitología, los cuentos homéricos o la tragedia griega, y a temas de gusto más popular, como los retratos de ciudadanos privados o las pinturas de lararias, que dan una idea de las preferencias y la imaginación de los antiguos mecenas.

Bajamos a la planta baja para ver la exposición romana de esculturas y pinturas que decoraban los espacios públicos, en salas decoradas por artistas como Giuseppe Abbate (1864) y Fausto Niccolini (1866-1870). Arquitectónicamente, las amplias salas se caracterizan por grandes columnas divisorias de mármol y bóvedas decoradas con frescos y estucos.

Retrato Museo Nacional Arqueológico de Nápoles

La sección rastrea los acontecimientos de algunos centros de la Campania romana analizando sus contextos públicos. Los límites de la antigua región coinciden sólo parcialmente con los actuales: el sur del Lacio (la actual provincia de Latina) formaba parte de Campania. El recorrido cronológico de los materiales expuestos se extiende desde el siglo II a.C. hasta el siglo III d.C. En las salas se presentan no sólo las esculturas de mármol y bronce, sino también los revestimientos murales, los epígrafes, los elementos arquitectónicos y de decoración que decoraban los edificios públicos y los monumentos funerarios descubiertos entre los siglos XVIII y XX en las excavaciones de las ciudades del Vesubio, de la zona Flegrea y del interior de Campania. A estos lugares se suman algunos, pero significativos, hallazgos procedentes de otros yacimientos del Lacio y del sur de Italia que formaban parte del Reino de Nápoles. Las salas se disponen privilegiando el contexto de su descubrimiento, superando el criterio de división por clase de materiales de las instalaciones históricas del Museo: por primera vez, después de siglos, los elementos decorativos se proponen en su asociación original en el interior de los edificios en los que se desarrollaba la vida pública, tanto civil como religiosa.

Marco en caballo Museo Nacional Arqueológico de Nápoles

El recorrido comienza idealmente en el pórtico, con acceso a la izquierda del atrio (sala XXX): para la exposición se han seleccionado elementos escultóricos procedentes de Pozzuoli (antigua Puteoli) y de la necrópolis de Pompeya. Los materiales de fuego procedentes de Cumas y Baia se exponen en las salas que dan al pórtico (XXXII-XXXIV).

Continuamos con los hallazgos del área vesubiana, divididos por contexto: el Foro triangular de Pompeya y el área que rodea el Foro Civil. La exposición de los materiales de Pompeya continúa en las salas que dan al brazo occidental del pórtico (XXVIII-XXXIX): el foro civil, el templo de Júpiter, la Basílica, el edificio de Eumachia y los edificios dedicados al culto imperial.

Un estudio especial fue dedicado a Herculano (pórtico XXXV, salas XL-XLII): el Foro, la famosa cuadriga de bronce, que probablemente estaba colocada sobre el arco cuadrifrontal que se encontraba delante de la Basílica Noniana; el teatro y el Augusteum.

Las esculturas de Formia se encuentran en la sala que actúa de unión con el brazo norte del pórtico (XLIV).

Esculturas romanas Museo Nacional Arqueológico de Nápoles

En el pórtico norte (XLV), dedicado a sarcófagos y urnas, hay una sala dedicada a la antigua Capua., hoy Santa Maria Capua Vetere, donde se pueden admirar las esculturas que decoraban el Anfiteatro Campaniano en época antonina. La exposición sigue el principio temático elegido por Michele Arditi para el llamado Gabinete de Venus, adoptando a Eros como hilo conductor de las obras expuestas (Afrodita, Adonis, Ganimedes y otras representaciones de los amores de Zeus).

La sala más interior (XLVIII) alberga esculturas procedentes de ciudades del sur del Lacio, como Cassino, Fondi y Minturno, que en época romana, dentro de la división territorial en regiones operada por Augusto, estaban incluidas en la regio I Latium et Campania .

Es simplemente una pesadilla poder ver lo que aquí se expone, seleccionamos lo mejor de las salas y con todo y con eso salimos con una verdadera empanada mental. Una de las curiosidades que tiene el museo hoy está cerrada es el Gabinete Secreto, donde se expone objetos de carácter sexual y erótico procedentes de Pompeya y Herculano.

Los Borbones decretaron que solamente podían verlo los adultos y moralmente justos.

Pan y Cabra en el Museo Nacional Arqueológico de Nápoles

Una vez terminada la visita a Nápoles volvemos al parking en el bus 204 como venia tan lleno ni intentamos validar los billetes, los tenemos de recuerdo.

Día 2 de diciembre (lunes)
Ruta: Nápoles-Tivoli-Civitavecchia

Calles de Tívoli

El día comienza el área de autocaravanas privada de Nápoles GPS N40.869728 E14.246258. La noche ha sido tranquila, pronto empieza a desalojarse y casi nos quedamos solos.

Nuestra primera intención es quedarnos hasta las 14,00 horas en Nápoles, nos gustaría ver el Museo Campodimonti que está cerca, pero para ello necesitamos la conformidad del dueño del parking, nos indica que debemos de abonar un día completo porque las tarifas camper son por días, no por horas. Pues nada ellos se lo pierden no vamos a pagar 30 euros por tres horas.

Nuestro segundo plan es salir pitando en dirección Norte camino de la ciudad de Tivoli, se encuentra muy cerca de Roma, era considerada el jardín de descanso desde tiempos antiguos de los romanos, con el tiempo paso a ser la ciudad de vacaciones de los nobles que construían sus villas favoritas.

La ciudad de Tivoli se encuentra a 200 km de Nápoles, hacemos el trayecto en menos de tres horas. Tenemos como referencia un parking en Tivoli que permiten autocaravanas GPS N41.958591 E12.804203, tiene agua y posibilidad de descarga. Hay una zona de pago 4€ toda la jornada y otra gratuita. Nos cuesta un poco trabajo buscar una donde no salga de las rayas marcadas.

Entrada al Palacio Villa d' Este de Tívoli

Tivoli no es una ciudad con muchos habitantes, pero tiene grandes extensiones por el terreno que ocupan las Villas de verano, esto es un fenómeno que se da en muchas ciudades de toda Europa porque a los ricos les encanta hacer palacios de verano con grandes jardines para celebrar grandes fiestas.

Elegimos la visita a la Villa d' Este, es quizás la más famosa y está declarada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el precio de entrada es de 12 euros. Visita casi obligada en los tours de Roma.

El constructor de esta maravilla fue el cardenal de Ferrara Hipólito II d' Este, vaya es difícil de entender como un miembro de la iglesia católica pudiera atesorar tanto poder económico para poder levantar este chalecito de vacaciones y un jardincito para jugar con el agua en las reuniones con los amigos. Bueno este personaje era hijo de la famosa Lucrecia de Borgia y Alfonso d' Este. En el cónclave del Papa Julio III fue nombrado Cardenal de Tivoli, este puesto era más importante porque estaba más cerca de Roma, donde se tomaban las decisiones más importantes de la curia y la posibilidad de llegar a Papa aumentaban. Tomó posesión del cardenalicio el 9 de septiembre de 1550, aclamado por el entusiasmo popular que era costumbre en este tipo de actos porque era apoyado por los ciudadanos más importantes.

Palacio de Villa d' Este en Tívoli

El palacio d' Este fue levantado sobre los restos de un Monasterio Benedicto transformado en el año 1256 en convento franciscano y después era empleado como el Palacio del Gobierno de Tivoli, se hicieron numerosas modificaciones que duraron siglos hasta terminar en el aspecto actual. En la planta noble el apartamento viejo fue adaptado como habitación para el Cardenal d'Este. Está compuesto por una decena de habitaciones pintadas por Livio Agnesti y su taller.

La sala central llamada de Trono, se puede salir a la terraza desde donde hay una espectacular panorámica de todo el valle de Roma, imaginamos lo que debía de sentir el Cardenal al ver como la ciudad de Roma se rendía a sus pies.

El techo está dividido en cuatro partes en las cuales están reproducidas dos vistas del río Aniene, el templo de la Tosse y del Templo de Vesta, era todo un lujo dormir bajo semejante maravilla.

En la misma planta destaca la Capilla donde el Cardenal rezaba, obra de Federico Zuccari. La planta baja era el lugar de los apartamentos Nobi con nueve apartamentos y es la parte más destacada del Palacio por sus frescos que las decoran de Muziano y Zuccari. Aquí pueden admirarse las dos habitaciones Tiburtinas, pintadas por Cesare Nebbia, que repasan la historia de Tivoli desde su fundación y sus mitos.

La Rometta de Villa d' Este en Tívoli

El jardín es una obra maestra. Se extiende sobre la parte trasera de la villa. Tiene cinco ejes, cuenta con una zona de huerta, y sigue el patrón de construcción de las ciudades romanas antiguas. La necesidad de agua para las fuentes obligó a construir un largo túnel de 600 metros bajo la ciudad de Tívoli y que proporcionaba 300 litros por segundo de caudal. Algo realmente colosal.

Los jardines están colocados en escalera con unos desniveles muy importantes, es de destacar que todas las fuentes emanan agua con un caudal muy importante, nosotros bajamos por la escalera izquierda hasta la Gruta de Diana este tipo de cuevas se hacían para divertimento de los visitantes.

Muy cerca se encuentra la fuente de Roma o Rometta, es una evocación de algunos de los edificios más importantes de la antigua Roma, obra del arquitecto Pirro Ligorio y tal vez pudo participar el propio Hipólito II. El canal está formado por la confluencia de dos riachuelos que representan, respectivamente el río Tiber y el Aniene, provienen de la pared rocosa del fondo; el primero surge de una caverna en la que está colocada la estatua de Tiber, el segundo desciende las cascadas desde la base de la estatua que representa Aniene.

Cien Fuentes de Villa d' Este en Tívoli

Seguimos por un amplio pasillo en el mismo nivel donde están colocadas las Cien Fuentes al principio su belleza era otra y la impresión que provocaba era distinta, ahora, al estar colocadas en un paseo rectilíneo que va desde la fuente de Rometta hasta la fuente de Oval. Se trata de cien caños con caras distintas entre musgos, muestran una sensación de armonía y de tránsito hacia lo más atractivo del jardín. Los resplandecientes mármoles, las aguas prepotentes, las esculturas íntegras, todo contribuía a suscitar agradables sensaciones de fasto, de refinamiento y de arte.

El agua brota desde tres larguísimos canales paralelos, dispuestos en tres niveles diferentes, que constituyen un único juego hidráulico.

Encima del canal más alto fueron colocadas esculturas de lirios, obeliscos, naves y águilas, es decir los tradicionales símbolos por los que el Cardenal sentía un apego especial: los lirios de la inolvidable Francia, los signos de la barca de San Pedro y el nunca alcanzado poder papal, y los emblemas heráldicos de la Casa d'Este. A lo largo de toda la pared de mármol que divide el primer canal del segundo, aparecen episodios historiados de la “Metamorfosis” de Ovidio.

Fuente Oval de Villa d' Este en Tívoli

En el otro extremo está la fuente de Pegaso la escultura del Caballo alado colocado en lo más alto parece, dada su particular posición, estar a punto de salir a volar.

Bajamos otro nivel del jardín para ver la Gran fuente del Órgano, se le da el nombre porque tenía colocado un mecanismo que, impulsado por el agua, permitía escuchar sonidos armoniosos y muy parecidos a un órgano.

El órgano hidráulico era una de las maravillas de la Villa d'Este que les gustaba mostrar, fue una idea del ingenio de Claudio Vernard. A la izquierda y a la derecha del ábside hay dos nichos que albergan dos estatuas ornamentales de modesta factura.

El nivel desde la Fuente del Órgano describe un paisaje excepcional porque tiene varios estanques donde se va reflejando las luces y sombras de todo el entorno, en el centro de los estanques tiene la fuente de los Dragones que rompe con la escena.

La fuente más importante de la Villa hace referencia a Neptuno, fue diseñada y ejecutada más recientemente, es obra de Atilio Rossi, era el encargado honorario de la conservación de la villa d'Este, con poco sensibilidad artística pero con una gran audacia consiguió ensamblar la cascada que está encima del Órgano Hidráulico con los otros juegos de agua para formar un conjunto hidráulico de altísima belleza y extraordinario valor arquitectónico.

Fuente del Organo de Villa d' Este en Tívoli

El último nivel está formado por la Rotonda de los Cipreses, las fuentes de los Meta sudantes, la fuente de Arianna y la fuente de la Naturaleza. Se recomienda esperar hasta el atardecer por esta zona porque él describe una bonita armonía de colores.

Nuestro siguiente destino es la Catedral, para llegar tenemos que recorrer todo el centro histórico, lleno de casas de piedra que describen el aspecto medieval de esta ciudad y todo su pasado. Las viviendas están construidas con elementos extraídos de casas romanas que aparecen sin ninguna explicación en las estructuras de las casas modestas donde podemos ver numerosas columnas y capiteles de templos romanos.

Como todas las ciudades medievales, Tívoli sufrió una gran despoblación para luego resurgir a partir del siglo XIV, gracias al cual se iniciaron las primeras construcciones medievales de la ciudad, especialmente en el antiguo Borgo con las primeras iglesias y la catedral de Tívoli. Se trata de una catedral que no tiene nada que envidiar a otras iglesias de otras ciudades.

Catedral de Tívoli

La catedral conserva el campanille de ladrillo tiene tres niveles con arcos dobles, es quizás la parte más antigua que ha sobrevivido. La fachada está inspirada en el pasado románico con tres arcos dan entrada al atrio.

Una leyenda atribuye su fundación al emperador Constantino, inmediatamente después de la promulgación del Edicto de Milán. Igualmente legendaria es la tradición que asigna su construcción al Papa San Simplicio, tiburtino, que gobernó la Iglesia entre 468 y 483. La primera mención históricamente fiable de la iglesia dedicada a San Lorenzo Mártir se encuentra en el Liber Pontificalis, que afirma que el Papa León III (795-816) la enriqueció con preciosos dones.

La fachada actual de la catedral se construyó en 1650, con la adición de un pórtico de tres arcos. El nártex contiene un fresco del siglo XVI que representa a la Virgen de la Misericordia. Junto a la fachada se alza el campanario, de casi 47 metros de altura, único vestigio de la anterior catedral románica.

El interior de la catedral consta de una sola nave, flanqueada por cuatro capillas a cada lado, intercomunicadas entre sí. En el lado izquierdo, una de estas capillas sirve de entrada lateral, mientras que otra da acceso al atrio de la sacristía. La nave está separada de las capillas por pilares que incorporan antiguas columnas con capiteles corintios pertenecientes a la estructura románica original. La bóveda de cañón, enriquecida por ventanas que se abren en lunetos, está decorada con tres grandes paneles que representan la Religión, San Lorenzo Mártir y la Fe. El muro del ábside representa a santos tiburtinos: el papa Simplicio y los mártires Generoso, Sinforosa y Getulio. En las velas sobre las ventanas de la nave también están representados los doce apóstoles dentro de medallones.

Altar Bizantino de la Catedral de Tívoli

Contrariamente a lo que se suele creer, la decoración de la nave y del ábside no es obra de Carlo Labruzzi, sino que fue realizada en 1816 por Angelo De Angelis, un pintor romano poco conocido que también es recordado por haber pintado al fresco la capilla Paulina del palacio del Quirinal en 1818. El altar mayor, fechado en 1704, es una obra maestra de mármol policromado, adornado con querubines y putti. Detrás, en el centro de la curva absidal, hay un cuadro de Pietro Labruzzi (1739-1805) que representa a San Lorenzo ante el juez antes de su martirio.

Quizás lo más interesante es el altar bizantino del siglo XIII, en el centro la figura de Dios padre con la biblia en su mano, a su izquierda la figura de la Virgen, a la derecha san Pedro. La figura de Dios es muy devocionada en Tivoli porque tiene un altar en plata donde se pone el retablo en determinadas fechas.

La visita de las calles de Tivoli es un verdadero viaje al pasado porque vemos el antiguo lavadero comunitario y la mensa ponderaria del siglo I a C el antiguo lugar donde –sobre una mesa con huecos para las unidades de medida– se aseguraba la regularidad de los intercambios comerciales y de las ventas.

Calles de Tívoli

Tívoli también fue el hogar de una próspera comunidad judía que se dedicó en gran medida a la medicina. Con la bula del Papa Pablo IV en 1555, se decretó el cierre del gueto judío, delimitando la zona con dos puertas. El gueto permaneció existente hasta 1847.

Son las 17,00 horas cuando partimos de Tivoli, tenemos que atravesar Roma y esto a la salida del trabajo de la capital son palabras mayores, vemos varios accidentes porque los romanos son muy nerviosos conduciendo. Tenemos que parar a repostar, con 20 euros a 1,65 nos permite seguir sin muchos agobios hasta que lleguemos a España.

Nuestro destino final es la ciudad de Civetavecchia es el lugar por donde entramos en Italia y es por donde vamos abandonarla. Hoy termina la parte italiana de este viaje de aventuras que hemos podido disfrutar.

A las 21,30 horas sale nuestro barco ciudad de Barcelona de la compañía Grimaldi que nos evita atravesar todo el sur de Francia, son más de 1200 km por autopistas de peajes. Sacar los bIlletes fue una tremenda odisea porque desde los móviles era casi imposible, al final los sacamos desde la tablet. Las tarifas de Senior y Black Friday, estaban solamente disponibles hasta el día 30 de noviembre, al final con media pensión y camarote pagamos 241 euros.

Llevamos más de dos horas viendo subir camiones al ferry, hoy se ven aparcados hasta el borde de la cubierta exterior esto es debido porque este mes de diciembre ya no sale un barco diario como en años anteriores, la han reducido el 50%.

Calles de Tívoli

En el barco no tenemos internet porque es muy caro, solamente sacamos un bono para poder hablar por Whatsapp, ya os llegará está crónica.

Día 3 de diciembre (martes)
Ruta en barco: Civetevecchia-Barcelona-Jorba

Barco de Grilmaldi

Salimos de Italia 20 minutos más tarde del horario previsto porque eran tantos los camiones que les ha costado mucho trabajo situarlos dentro del barco.

Nada más subir al barco nos están esperando porque nos tienen que cambiar de habitación, creo que se han confundido y nos han dado una ventana al exterior.

La noche ha sido movida porque el mar estaba muy agitado pero el vaivén nos ayuda a dormir, pero nos levantamos muy agitados, nunca nos había pasado en un barco tan grande.

Desayunamos en el camarote un panettone y unos chocolates porque los desayunos en el barco no son muy buenos.

La comida la hacemos en el barco una hamburguesa con patatas que no está nada mal aunque tampoco es para echar cohetes, pero al menos matas el hambre.

Llegamos al puerto de Barcelona unos 15 minutos antes de lo previsto que es sobre las 18.15 horas. Tenemos que esperar pacientemente hasta que van abandonando el ferry unos pocos camiones que desatascan la salida.

Llegada a Barcelona

Para dormir tenemos el parking de Bom Área en Jorba cerca de Igualada, las coordenadas GPS N 41.6021141 E1.5411644 . Llenamos el tanque de combustible a 1,235€ un precio que hacía mucho tiempo no veíamos.

Día 4 de diciembre (miércoles)
Ruta: Jorba-Madrid

Área de Jorba

La noche en el Bon área ha sido muy tranquilo pese a que es un lugar de tránsito donde van muchos camiones y la verdad no los escuchamos.

Salimos de regreso, nos fijamos mucho en el precio de los combustibles en España, ronda 1,40€ mucho más barato que en Italia, tan bien, el firme de las carreteras que es una delicia circular por las carreteras españolas.

 

 

 

 

 

FIN

 

 

 

by

A. López

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