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BLOG DEL VIAJE POR BORJA Y TARAZONA por A. LÓPEZ
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INTRODUCCIÓN

Este nuevo viaje lo teníamos diseñado desde el invierno pero por causas familiares no hemos podido realizarlo, doy las gracias de haberlo hecho a principios del este verano lo que nos ha permitido poder visitar la región con todo su esplendor, así hemos podemos llegar a la conclusión que “el Moncayo es para el verano”.

EL VIAJE

Itinerario del Viaje

 

Día 28 de junio (viernes)

Ruta: Monasterio de Veruela km 312; tiempo estimado 4 h 05'

Salimos sobre las 17,00 horas desde Madrid, por la autovía A-2 (Barcelona); el día esta tranquilo y no hay mucho trafico pese a ser casi considerado como operación salida, salimos en el cruce de la A-15 en dirección a Soria. Menuda decepción que nos llevamos, hace cinco años que empezaron esta autopista y sigue en el mismo estado que la dejamos. A la altura de Almazán nos salimos en dirección Agreda y cruzamos la localidad de Vera de Moncayo donde se encuentra nuestro primer destino, se trata del monasterio Cisterciense de Veruela.

El parking para autocaravanas para pernoctar en el Monasterio de Veruela se halla en uno de sus extremos pegados a sus torres defensivas; corresponde con las coordenadas GPS N 41.81296 // W 1.69494 .

Parking en el Monasterio de Veruela (Zaragoza)

El aparcamiento se encuentra en la carretera Z-373 no tiene ninguna limitación, el suelo es plano y de tierra y esta perfectamente iluminado, muy tranquilo para dormir. Carece de todo tipo de servicios para las autocaravanas.

La noche es tranquila en este paraje aunque somos despertados a primera hora de la mañana sobre las 6,00 a .m. cuando a nuestro lado atraviesa un enorme rebaño de ovejas en su trashumancia diaria hacia pastos más frescos.

Día 29 de junio (sábado)

Ruta: Monasterio de Veruela-Borja 15 Km.- Cascante 30 Km .

Entrada romántica Monasterio de Veruela

A las 10,30 abren la visita al Monasterio de Veruela, ahora es propiedad del Gobierno de Aragón a través de su Diputación se hizo cargo en el año 1998.

Tras la desamortización de Mendizábal el monasterio entra en una fase de abandono y para su cuidado y sustento se decide alquilar algunas de sus celdas durante los meses de verano. Al ser un lugar apartado y de gran belleza, tenia un gran interés para los grandes viajeros de la época, entre los que se encontraban los hermanos Bécquer: Gustavo Adolfo Bécquer era un gran romántico en busca de paz y de nuevas sensaciones y Valeria Bécquer era un pintor en busca de su inspiración.

Desde este lugar se hicieron famosas las cartas que enviaba Bécquer al diario madrileño el Contemporáneo que las llamo “Desde mi Celda, en total mando nueve cartas escritas entre el 3 de mayo y el 5 de octubre de 1864.

En la misma entrada hay un gran paseo con una cruz era el lugar donde Bécquer esperaba diariamente el autobús que procedente de Madrid, él personalmente llevaba y recogía su correo ordinario y por su descripción se ha convertido en uno de los lugares románticos preferidos por el escritor.

La Cruz de Bécquer en el Monasterio de Veruela

El Real Monasterio de Veruela era el administrador principal de la Orden Cisterciense en todo el Reino de Aragón, fue fundado en el año 1145 y tuvo un gran desarrollo del Cister durante su expansión por toda Europa durante los siglo XII y XIII.

El Cister procede de Francia y es una orden renovadora que pretende devolver el espíritu de la vida monástica basado en la austeridad y el abandono de lo material para estar más cerca de Dios, devolviendo el estricto cumplimento de la Regla dictada en el siglo VI por san Benito de Nursia, con el fin de llamar la atención algunos de los excesos que llevaban en la vida diaria de algunas comunidades benedictinas de la época.

El monje del cister tiene tres objetivos importantes en su vida diaria: el trabajo, la lectura y la oración. Estas actividades además debían de hacerse dentro de un ambiente de austeridad, silencio, humildad y haciendo constantemente un testimonio de caridad. Principalmente demostrándoselo a los huéspedes que llegaban al convento y con el cuidado de los enfermos.

El éxito en la vida en el monasterio venia impuesto por sus horarios tan especialmente duros siempre basados en la regla de San Benito en el que se alterna: el trabajo, el estudio y las oraciones que se titulan: Laudes a las 3,10, Prima a las 4,00, Tercia a las 7,45, Sexta a las 10,40, Nona a las 14,00, Vísperas a las 18,00 y Completas a las 19,30 horas, además el agradecimiento a Dios de la vida comienza a las 1,45 cuando los monjes se levantan y se acuestan a las 20,00 horas, en horario de verano.

Portada románica en el Monasterio de Veruela

La fundación del monasterio se enmarca dentro de una de las leyendas de la época, en que el noble del lugar en 1141 don Pedro Atarés, señor de Borja, se encontraba en una cacería en las cercanías al Moncayo, se vio sorprendido por una impresionante tormenta cuando perseguía un venado. El cielo se puso tan negro que temió por su vida, como última de las medidas solicito la protección y el amparo de la Virgen María , esta abrió un claro en el cielo e hizo desaparecer el temporal y le entrego una pequeña imagen suya que deposito sobre una encina. En agradecimiento por salvarle la vida prometió levantar en el lugar un monasterio dedicado a la veneración de la Virgen.

Exteriormente el monasterio nos presenta un recinto amurallado construido en 1541 con piedras de mampostería y enlucido con mortero de cal rematada con almenas y en los extremos dispone de doce torreones circulares.

En la entrada se encuentra la portería que para el oficio de portero se elegía uno de los monjes más diligentes del convento y que por su edad ya no tuviera un gran rendimiento en trabajo diario.

Capitel románico en el Monasterio de Veruela

Se alza sobre la portería un enorme torreón precedido de una barbacana, fue llamada Torre del Homenaje. Tiene dos puertas, una para los animales y otro para las personas y entre ambas se encuentra la imagen de piedra de San Bernardo. En las paredes exteriores se encuentran los escudos de armas del arzobispo de Zaragoza don Hernando de Aragón, antes había sido abad del monasterio, se encuentra flanqueado por las armas del abad Lopez Marco, fueron esencialmente los grandes promotores en las reformas del monasterio.

Traspasada la puerta del monasterio se llega a un enorme paseo con un aspecto romántico que desemboca en la portada de la iglesia, corresponde con las primeras fases en la construcción del monasterio porque se puede ver su estilo incipiente románico.

La portada con cinco arquivoltas y arcos apuntados descansan sobre columnas adosadas. Las columnas tienen unos capiteles decorados con motivos vegetales al modo del cister, salvo tres de ellos que son historiados. Sobre la portada hay un una serie de arquillos sobre baquetones cortados de inspiración románico lombardo. Entre estos hay un crismón, símbolo epigráfico del nombre de Cristo. Por encima hay un gran rosetón que ilumina la nave central y en los lados hay otros dos más pequeños que lleva la luz a las dos capillas laterales. La fábrica de piedra no es de gran vistosidad lo que da a entender que los canteros que emplearon en la construcción no eran de lo mejor de la región.

Nave central en el Monasterio de Veruela

En el lado norte se levanta la torre campanario que se la llamo de Santiago, cuyo cuerpo inferior fue terminado en el siglo XVI. Mas adelante se decidió subirla dos pisos más ya en el siglo XVII con el abad Francisco de Confredi, encargándose a obreros mudéjares.

La entrada al monasterio se realiza por un inmenso zaguán construido en el siglo XVI en estilo renacentista, formado por dos enormes pilastras semicirculares, luego en el siglo XVIII se levanto en ladrillo el cuerpo superior donde se decoró con el escudo de armas del arzobispo Hernando de Aragón.

La primera gran sala que visitamos es la cilla, fue construida en el siglo XIII y era el lugar donde se almacenaba el grano, utensilios agrícolas y bodega. Tiene una serie de arcos longitudinales que sujeta la techumbre de madera. En la actualidad este espacio esta dedicado a mostrar el paso de los hermanos Bécquer por Veruela.

La iglesia abarca el periodo de su construcción entre los siglo XII y XIII, siendo su arranque como hemos visto románico y pasando al gótico de su interior.

Altar mayor en el Monasterio de Veruela

El interior, la planta esta dividida en tres naves con impresionantes columnas, las de la nave central con arcos apuntados góticos y los arcos de las naves laterales con arcos de media punta, sus piedras están semi desnudas no hay lugar para la decoración efímera, solamente en algunos de los capiteles se aprecian toques con decoraciones vegetales.

La vista nos lleva hacia la cabecera donde se levanta una de las formas constructivas típicas del cister con una intrincada girola o deambulatorio. El altar mayor se venera la imagen de Nuestra Señora de Veruela, talla en madera policromada en siglo XV. Durante los siglos posteriores con el abandono del cister se fue decorando pero todo este mobiliario se ha perdido devolviendo su aspecto original de los primeros años del cister.

En el lado norte del crucero fue construida durante el mandato del abad Lope Marco la capilla de San Bernardo, en la portada tiene un gran arco triunfal que lleva decorado el escudo armas de Lope Marco y del arzobispo Hernando de Aragón, su retablo fue desmontado y ahora esta presidida por la imagen de la Virgen con el niño obra de Juan de Juni. También podemos ver la lauda sepulcral del infante Alfonso de Aragón, hijo de Jaime I el conquistador. Sobre el mismo transepto podemos ver el sepulcro del abad Lope Marco, realizado en alabastro, obra de Pedro Moreto.

Sepulcro Lope Marcos del transepto en el Monasterio de Veruela

En el lado contrario del transepto desemboca con la puerta de la sacristía nueva, fue construida en el siglo XVII, con una decoración barroca de yeso policromado, que incluye una nube de ángeles con la Inmaculada y san Juan Bautista de niño.

Traspasada la portada llegamos a dos estancias diferenciadas la antesacristía y la sacristía, esta última esta presidida por la Virgen con el niño, destaca la yesería de la bóveda por sus vivos colores, en el centro un medallón con el anagrama de la Virgen.

En el lado contrario de la sacristía una puerta da acceso al claustro a través de la galería norte, dividido en bajo y alto.

El claustro bajo fue construido en el siglo XIV en sustitución del primitivo que entro en un estado ruinoso como consecuencia de la Guerra de los Pedros (Pedro I de Castilla y Pedro IV de Aragón). Esta formado por cuatro galerías en donde se sitúan las distintas dependencias del monasterio. La galería sur tiene acceso al refectorio, la galería este a la sala capitular y la oeste a la cilla, era la puerta de los conversos. Construido durante el periodo gótico y se abre al jardín mediante arcos apuntados geminados. Se cubre con bóvedas de crucería, la decoración de los capiteles es del tipo vegetal y en las mensuras se disponen una serie de cabezas de atlantes o humanas, se abra al jardín a través de amplios ventanales apoyados sobre un zócalo, sobre estos, con estilizadas columnillas sustentan una tracería calada en la que aparecen arcos apuntados y formas lobuladas.

Decoración de la Bóveda Sacristía en el Monasterio de Veruela

El claustro alto se construyó en el siglo XVI ya en estilo renacentista y con una decoración plateresca realizada en yeso, fue promovido por el abad Lope Marco, los arcos son de medio punto apoyados en columnas de alabastro. A lo largo de los muros interiores se dispone de un friso de azulejos de arista en el que se alternan temas heráldicos con una teoría de grifos.

Lavatorio del Monasterio de Veruela

En el jardín y frente al refectorio se encuentra un llamativo lavatorio con una planta hexagonal con arcos apuntados formando una especie de templete gótico. En el centro se encontraba una fuente lavamanos, en la actualidad se ha perdido y sustituido por una pila más sencilla. Sobre las peanas exteriores, ahora sin imágenes, nos debían de contar alguna historia, rodea el lavatorio unas impresionantes gárgolas siguiendo la representación gótica animada.

La sala del refectorio fue construida en el siglo XIII y luego sufrió profundas modificaciones en el siglo XVI. Tiene una forma rectangular, en la actualidad esta dedicada a las exposiciones temporales. Aún conserva la sillería primitiva y sobre la bóveda que fue sustituida en el siglo XVI por el abad Lope Marco, en sustitución de la primitiva techumbre de madera. En sus claves se pueden ver los escudos del abad reformador además del arzobispo Hernando de Aragón, Al fondo se coloca el púlpito donde un monje leía diariamente obras piadosas mientras el resto de la comunidad comía en silencio. Los horarios de comida de los monjes varían en función de la época del año y del trabajo en el monasterio pero atendiendo a la Regla que siempre hay que hacerla caso tanto en el almuerzo como en la cena deben de disponerse de manera que siempre se haga con luz natural.

Sala del refectorio del Monasterio de Veruela

Los monjes se abstendrán de comer carne de cuadrúpedos, salvo si estuvieran enfermos o muy debilitados. Decían que comer carne era un aliciente para el sexo y sus debilidades. Tenían derecho a una pequeña botella diaria de vino, si bien aquellos a los que Dios dé la fuerza de abstenerse tenían su propia recompensa.

La regla general era el silencio, solamente quebrantado por la lectura de un monje que lo hará durante toda la semana empezando por el domingo, no se puede escuchar ningún murmullo, los monjes se pasan las cosas unos a otros pero sin pedir nada, solamente se permite una seña antes del uso de la palabra. Nadie tendrá la osadía de pedir nada, de comentar la misma lectura, no habrá ningún pretexto para quebrantar el silencio, solamente puede alguna palabra si el superior quiere decir a la comunidad algo edificante.

En uno de los muros encontramos tapiado en pasaplatos era el hueco que unía el refectorio con la cocina del siglo XIII, esta última tiene un aspecto oscuro de planta cuadrada. Esta iluminada mediante vanos de medio punto y óculos. La bóveda es de crucería gótica con pequeños orificios para la ventilación de los humos.

Cocina del Monasterio de Veruela

La cocina era uno de los oficios por el que pasaban todos los monjes y ninguno era dispensado salvo por enfermedad. Se accedía al puesto el sábado de cada semana y por eso se le llamaba semanero. El trabajo comenzaba por la toallas que los monjes secan las manos y los pies tanto a la entrada como a la salida de la comida. El monje saliente devolverá los utensilios limpios al cillero, que se los entregará al monje entrante.

La sala más importante y bonita del claustro es la capitular, fue construida en el siglo XIII, como obedece a la tradición se debe de situar en la galería oriental del claustro. Era el lugar mágico donde los monjes se reunían para deliberar todos los aspectos trascendentes para la comunidad, como la elección del abad, la toma de hábitos, la presentación de los nuevos religiosos, todo lo referido con los bienes del monasterio, la confesión en un acto público de los pecados, y la imposición de castigos.

La sala tiene a la entrada cinco arcos románicos que descansan sobre grupos de cuatro columnillas con unos capiteles decorados con motivos vegetales, el del centro y de los extremos esta decorado con un ajedrezado de jaqués. Esta abierto al exterior sin ventanas para que su desarrollo del capítulo pudiera seguirse desde la propia galería del claustro.

Sala capitular en el Monasterio de Veruela

El interior de la sala forma nueve espacios con unas bóvedas de aristas cuyos grandes nervios de piedras apoyan en columnas exentas decoradas los capiteles con ornamentos vegetales, propios de la arquitectura protogótica. Al fondo de la sala hay tres ventanales abocinados con arco de medio punto, fueron cegados en el siglo XIII, porque daba a la escalera monumental. En el pavimento se aprecian quince lápidas sepulcrales, corresponden con algunos de los abades del monasterio. En los lados se instalaron sendos sepulcros bajo una arcosolio con la figura yaciente, en el lado norte, el de Lope Ximénes, señor de Abón, y en el lado sur el abad Sancho Marcilla Muñoz, cardenal de Aviñón, en ambos casos, todavía se conserva la policromía original.

Junto a la sala capitular esta la sala denominada locutorio, era el lugar donde el abad distribuía las tareas diarias que los monjes debían de realizar, haciendo una excepción del silencio sepulcral que debía de prevalecer en todas las estancias del monasterio.

La sala de los monjes o Scriptorium era utilizada como alternativa en el trabajo en el campo y estaba dedicado a un trabajo más intelectual como transcribir o ilustrar libros, simplemente como un aula dedicada al estudio.

Sepulcro Sancho Marcilla del Monasterio de Veruela

El interior de la sala tiene varias bóvedas de crucería con nervios muy robustos apoyadas sobre dos columnas o sobre los muros. Todavía conserva los restos de la antigua chimenea empleada en los duros meses de invierno.

Esta sala se empleaba sobretodo cuando llovía o nevaba para evitar la ociosidad que era la verdadera enemiga del alma, según marca la Regla , los monjes deben de trabajar con sus manos y con su mente están obligados al trabajo de la lectura espiritual.

El monasterio fue ampliado en el siglo XVI construyéndose el Palacio Abacial por Carlos Cerdán Guerrea para servir de residencia más cómoda a los abades ya que la antigua cámara abacial se había quedado pequeña. También se lleva allí la farmacia y la residencia del cillero.

Es una amplia construcción de ladrillo visto con grandes ventanales protegidos por rejas castellanas. En la actualidad se ha dedicado como Museo del Vino, donde se presenta lo que significa económicamente el vino para toda esta comarca.

Puerta de entrada a Borja

Nuestro siguiente punto en el viaje es la localidad de Borja que ha saltado a la opinión pública mundial gracias a Cecilia Gimenez de 81 años metida a trabajos de restauración. Los trabajos realizados sobre la pintura original de un Ecce Homo dio la vuelta al mundo gracias a las redes sociales que dio pie a todo tipo de comentarios. En estos momentos se esta haciendo un amplio estudio con el fin de poder extraer el dibujo de Cecilia y separarlo del antiguo pero con la intención de mantener ambos. Por el contrario hay un amplio debate en Internet con recogida de firmas incluidas para mantener el trabajo de restauración en su estado actual.

¡Bueno… pues hacia allí vamos! Atravesamos de regreso Vera del Moncayo con unas pequeñas estribaciones montañosas, salimos a la nacional, a la derecha atravesamos Bulbuente y Malejan, enseguida aparece el rotulo de Borja, nada más entrar esta muy bien señalizado, dirección El Buste y el Monasterio de la Misericordia , unos seis kilómetros en la montaña accedemos a una zona sombreada donde esta la ermita, allí se agolpa muchos coches y dado nuestro volumen seguimos las indicaciones del aparcamiento reservado para vehículos, imaginamos de nueva construcción para los autobuses con turistas.

Ecce Homo original de Elias García Martínez

El parking para autocaravanas en el Santuario de la Misericordia de la ciudad de Borja para poder ver el Eccehomo de Cecilia Gimenez se encuentra situado en las coordenadas GPS N 41.85706 // W 1.57415 .

El aparcamiento carece de cualquier servicio para autocaravanas aunque es un buen sitio para la visita al Santuario de la Misericordia y en donde se puede pernoctar sin problemas.

El lugar es un sitio sencillo de aspecto tranquilo que en estos momentos llama la atención por el bullicio de la gente, en un local cercano se están asando chuletas de cordero, ignoro si esto estaba así antes del Eccehomo, y si la gente acudía por su devoción o por su curiosidad.

El hecho que estamos aquí para contarlo, para intentar comprender como una mujer se mete a “restauradora” de un cuadro sin mucho valor artístico pero al fin era una obra de arte de casi cien años de antigüedad.

El cristo es obra del pintor Elías García Martínez, catedrático de arte de la Universidad de Zaragoza, pasaba sus vacaciones en Borja y era un gran devoto de la Virgen de la Misericordia. Este hombre había realizado un Ecce Homo sobre tabla y basado en este realizó otras versiones en diferentes santuarios. Por el contrario esta tabla tampoco era original porque estaba basado en una pintura de Guido Reni.

Restauración por Cecilia Gimenez

La pintura fue realizada sobre el muro seco sin imprimación en 1930 para acompañar un pequeño retablo de la iglesia, a su lado se realizo otra pintura de similares características por el hijo del pintor y que aún se puede ver.

La zona donde se ubica la pintura esta muy atacada por las humedades y había perdido parte de su colorido, al parecer, en agosto de 2012 el cura encarga a Cecilia un pequeño trabajo de restauración para evitar el deterioro de los frescos, la “restauradora” era una aficionada a la pintura y había participado en los trabajos de restauración de la Virgen del Carmen en el Convento de Santa Clara de Borja.

Todos nos preguntamos como Cecilia comenzó el trabajo del Ecce Homo hasta dejarle como un “cristo”. Los trabajos comenzaron por la túnica con pequeños brochazos, al llegar a la cara algo debió de suceder para que aquello se deformase, seguramente una mancha de color de alguna gota que se fue extendiéndose antes de poder pararla, para concluir con el pelo donde se obtiene un aspecto de Espinete, incluso se ha cambiado la mirada de Cristo ha pasado del dolor a una mirada inquietante, ya no miran al cielo para pedir clemencia por el dolor de los clavos ahora se mira directamente al espectador como la famosa Mona Lisa, la boca ha desaparecido seguramente porque aquí es donde empezó el conflicto entre la brocha y la pintura, los labios se han convertido en un simple borrón y cuenta nueva, también en esta zona aparece humo como si cristo estuviera fumando y tuviera que presentar el nuevo cartel para la campaña contra el tabaquismo del Ministerio de Sanidad. La autora trata de quitar la masculinidad de la primitiva figura a unas formas mucho más abstractas descubriendo una parte más femenina y más actual al gusto del siglo XXI.

Situación del Ecce Homo en el retablo de Borja

Al parecer la restauradora indicó que el trabajo estaba por concluir pero que a las alturas del verano (mes de agosto) tenía contratado un viaje con el Imserso y se marcho alegremente para dedicarle más atención a las vuelta de las vacaciones y haber cogido fuerzas y más inspiración, en el mes de septiembre cuando los escolares se enfrentan a los temidos exámenes después del verano.

Después de traspasar una portada con sillería de piedra llegamos a la portería donde una estupenda vigilante nos comenta los pormenores de la visita. Nos indica que con nosotros hemos superado la cifra de 87.000 personas x 1 euros, total= 87.000 euros. Nos falta el cuestionario típico de las oficinas de turismo preguntándonos: ¿Procedencia y personas?, todo esto queda reflejado en el oportuno libro de visitas.

La historia de la ermita comienza con el descubrimiento de una antigua imagen de la Virgen con la inscripción Mater Misericordia, que según indica la historia pudo ser enterrada para salvarla de la invasión árabe.

La imagen fue colocada en la Colegiata de Santa María, pero a petición popular se comenzaron las obras de la Ermita de Santa Eulalia donde fue llevada y ampliándose en el santuario de la Misericordia.

Retablo Mayor de Ermita de la Misericordia en Borja

En el siglo XVI el santuario fue ampliándose con un caserón, la portada de la ermita, el patio y las habitaciones de cabildo. En el exterior se construye la fuente que aún se mantiene en la misma puerta.

El interior de la ermita es de una sola nave dividida en tres tramos presidida por un retablo de estilo barroco, el conjunto es obra del escultor Bernabé Mendoza y posteriormente dorado por el fraile Manuel Castellón en 1754. En el centro tiene un pequeño camarín donde se encuentra la imagen de la Virgen , talla de madera policromada de 1,30 que se cree pudiera ser de época visigoda. Se representa con la mano izquierda sujetando al niño y sobre la derecha una simple rosa. A los lados de la virgen el retablo venera a San Joaquín y Santa Ana y encima la imagen de san José. Todo el conjunto esta cerrado mediante una celosía de madera tallada.

La iglesia tiene una bóveda con lunetos de la última fase de construcción, excepto el presbiterio y el ábside que lo hace con una bóveda estrellada gótica perteneciente a la primera fase.

Tiene dos capillas laterales a cada lado embutidas en los contrafuertes, en las capillas se instalaron sendos retablos que eran sufragados por familias adineradas para que sirvieran como lugar de enterramiento.

Retablo de San José en la Ermita de la Misericordia en Borja

El primer retablo de la derecha esta dedicado a San José, sufragándose los gastos gracias a las aportaciones de D. Pedro de Aibar y su esposa Dª Josefa de Charre. Es un retablo de un solo cuerpo rematado por un ático donde se encuentras los escudos de armas de los fundadores. En el centro hay un lienzo donde se muestra la muerte de san José. Sobre las basas de las columnas salomónicas se encuentras los bustos de san Pedro y san Pablo.

Enfrente esta el retablo dedicado a la Virgen de los Dolores, tiene tres calles divididas entre columnas con capiteles corintios. En el centro esta presido por un lienzo de la Virgen , se aprecia que esta repintado y corresponde con una restauración del siglo XX, tiene las manos entrelazadas y una expresión de pena ante la muerte de su hijo. A la izquierda esta el lienzo que representa María Magdalena, se la identifica porque en su mano lleva un frasco de perfume, a la derecha esta el lienzo de san Juan Evangelista. Sobre el ático esta la figura de Jesús en la cruz al fondo se representa la ciudad de Jerusalén. En las basas de las columnas podemos ver las figuras de santa Teresa de Jesús, un Ecce Homo con la cruz y san Bernardo vistiendo su hábito blanco. En la parte central del banco se representan escenas de la Pasión de Cristo.

Retablo de los Dolores en la Ermita de la Misericordia en Borja

Antes tenemos una capilla presidida por el retablo de san Miguel, se representa al santo con una lanza en la mano derecha y con el demonio a sus pies, en otras ocasiones se le simboliza con una espada en sus manos. Sobre el ático esta el lienzo con una interpretación de la Virgen del Pilar cubierta con un manto. En el banco hay un escudo con las letras Q.S.D. dentro de la corona real que indica “Quién como Dios”.

El otro edificio importante es el Caserón fue construido en el siglo XVI y utilizado en sus comienzos como posada y es considerado como uno de los establecimientos hoteleros más antiguos de España estaba dedicado a dar cobijo a las familias que acudían a venerar a la Virgen. Durante el siglo XVIII este tipo de lugares se pusieron de moda entre la nobleza de la región como centro de vacaciones atraídos por las fuentes termales con propiedades medicinales. Luego se transformo para dar un uso a las personas más necesitas y en la actualidad es un edificio dedicado a viviendas. Todavía se conservan en muy buen estado los servicios comunes como la amplia cocina.

Calles de Borja

Después de comer bajamos hasta Borja para hacer una visita a la ciudad, previamente nos han informado de donde poder aparcar en una localidad con grandes dificultades para nuestros vehículos.

El parking para autocaravanas para visitar la localidad de Borja (Zaragoza) se sitúa en una zona más ancha de la ciudad, esta en la calle Abadía, es un sitio tranquilo y muy cercano a la Plaza Mayor; las coordenadas GPS corresponden con: N 41.83331 // W 1.53772.

El aparcamiento en Borja esta en plena calle y hay que tener mucho cuidado con no meterse en dentro de la ciudad antigua por sus calles estrechas. Carece de cualquier tipo de servicios para las autocaravanas.

La fisonomía de Borja viene marcada por el castillo situado sobre un promontorio, entorno a él se levanto el recinto amurallado para crear una verdadera fortaleza militar. La palabra borja procede del árabe y significa “torre” en referencia al castillo o fortaleza, fue un lugar de conflictos al estar situado en la frontera entre Aragón, Navarra y Castilla.

Auditorio municipal de Borja

Sus calles obedecen al primitivo trazado musulmán, muchas de ellas sin salida o con tortuosas callejuelas, pero que con el paso del tiempo han ido adaptándose a los nuevos usos castellanos.

Accedemos a la ciudad por el Arco de san Francisco, sobre sus casas hay una sensación de abandono de un pasado histórico. Pasamos por los restos de la antigua judería que aquí en Borja se dividió en Judería alta con calles muy intrincadas donde principalmente sus integrantes se dedicaban al comercio y la judería baja donde sus integrantes eran principalmente artesanos era la zona de las tenerías situada a las afueras de la ciudad lo que permitía los trabajos del curtido de pieles.

Pasamos por el edificio más importante de Borja que es la Colegiata de Santa María, exteriormente tiene una mezcla de estilos que obedecen a sus innumerables restauraciones.

Aquí damos por finalizado nuestra visita a la localidad de Borja, somos conscientes que dejamos muchas cosas por ver pero queremos aprovechar toda la tarde para ir al Termolúdico de Cascante.

Termolúdico de Cascante (Navarra)

Sin más nos marchamos hacia la provincia limítrofe de Navarra. Cogemos la carretera N-122 en dirección a Tarazona y allí la N-121 en dirección a Tudela; en media hora estamos en Cascante.

El área de autocaravanas en la localidad de Cascante (Navarra) se encuentra situada junto al Termolúdico, se halla en la avenida Fundación Fuentes Dutor; las coordenadas GPS de lugar corresponde con N41.99417 // W 1.68747 .

El parking en Cascante tiene todo tipo de servicios para las autocaravanas, cubos para la eliminación de residuos sólidos, vaciado de grises, vaciado del cassete del water y el grifo para cargar agua potable. Es de uso público y gratuita, además esta muy bien situado para disfrutar de un día entre burbujas, y de la proximidad al centro de la ciudad.

El centro Termolúdico es un lugar impresionante para un ocio diferente basado en el bienestar y el culto al cuerpo como una herencia de griegos, romanos y árabes que quizás los cristianos no hemos seguido con mucho rigor.

La entrada al recinto de ocio tiene un precio de 50 euros (dos adultos+dos niños) más 12 euros de los gorros que necesarios para su utilización en las piscinas; no es nada barato pero aseguro que después de utilizarlo no os dejara indiferentes.

Fiesta gitana en Cascante (Navarra)

Nada más entrar nos centramos en la gran piscina termolúdica, nos sorprende nada más meternos la temperatura muy superior a la que esperamos. Vamos de un chorro a otro sin ningún conocimiento solamente para probar que se siente, hasta que nos damos cuenta que en cada pulsador hay una indicación de cómo debemos de hacerlo, accedemos a una cama de burbujas para conseguir la máxima relajación, luego pasamos por una serie de chorros que van dirigidos específicamente a cada una de las partes del cuerpo para la que fue diseñada: brazos, hombros, caderas, pasamos a los chorros bajo el agua, siguiendo el indicador los vamos aplicando: a las piernas, pantorrillas, pies. También usamos el jacuzzi, la sauna y los baños de vapor. Con todo esto después de más de dos horas estamos para el arrastre con un dolor de músculos y un cansancio como si hubiéramos hecho la gran maratón.

Después de la visita y como Cascante no es solamente agua, me marcho dando un paseo hacia el centro de la población. Cierro los ojos y me encuentro dentro de una de las fiestas más imposibles que jamás hubiera imaginado. Digo imposibles porque en una de las plazas de arquitectura Navarra me encuentro un tablao con un grupo cantando sevillanas y en el centro de la plaza hay un importante gentío vestidos con el traje típico gitano, todos intentando hacer unos bailes de sevillanas. Por un momento me confunde no estamos en la feria de abril, no son los patios cordobeses, tampoco las cruces de Granada, ni tampoco el desfile hacia Almonte. Estamos a mil kilómetros, en el primer pueblo navarro, si esto lo viese la Merkel diría que ¡Vaya país….!

Arquería Basílica de Romero en Cascante (Navarra)

Siguiendo con mi paseo por esta ciudad llego a la plaza de los Fueros, es la plaza mayor, donde se encuentra uno de los edificios más importantes la iglesia de la Asunción. Tiene una portada de estilo gótico-plateresco, fue construida en le siglo XVI sobre los restos de la antigua sinagoga.

Muy cerca esta otro de los edificios que dan un carácter diferente a la ciudad y es la Basílica del Romero con su vistosa arquería neo-mudéjar que conecta la ciudad con el promontorio mediante 39 arcos de medio punto.

En lo más alto se encuentran la Basílica del Romero fue levantada en el siglo XVII en estilo barroco sobre los restos de la antigua iglesia románica del siglo XII, del primer periodo aún se conservan la capilla de san Marcos Evangelista y la talla policromada de la Virgen del Romero.

En lo alto de la montaña hay un magnifico jardín que sirve de mirador desde donde se divisa todo el valle del Queíles, en días claros se puede ver hasta 17 localidades de Navarra y Aragón.

Día 30 de junio (domingo)

Ruta Cascante-Tarazona-Madrid

Río Queiles en Tarazona (Zaragoza)

Por la mañana aprovechando que estamos en el área de autocaravanas hacemos nuestro deberes, corresponde con el vaciado de aguas grises y negras para circular con el menor peso posible.

Partimos camino hacia la provincia de Aragón para visitar la localidad de Tarazona. Tenemos información para aparcar en un parking cercano a la catedral pero vemos que están en obras pero utilizamos una plaza que descubrimos.

El parking para autocaravanas en la localidad de Tarazona (Zaragoza), se encuentra situado en la Plaza de San Joaquín; las coordenadas GPS del lugar corresponden con N41.90135 // W 1.72568 .

El aparcamiento en Tarazona esta en plena calle dentro de un conjunto residencial muy tranquilo y a 100 metros de la catedral. Carece de ningún tipo de servicios para la autocaravana. Es un sitio ideal para visitar la ciudad y para pernoctar, no tiene ningún tipo de limitación a nuestro vehículos.

Comenzamos la visita a la ciudad de Tarazona por la catedral donde contratamos la visita guiada a la ciudad y la visita guiada a la catedral para la tarde.

Fachada ayuntamiento de Tarazona (Zaragoza)

La visita guiada a la ciudad comienza sobre el puente del río Queiles desde donde podemos ver una bonita panorámica del entramado casco histórico de la ciudad con sus edificios volados como el palacio Episcopal y la iglesia de la Magdalena.

Por intrincadas calles llegamos al Ayuntamiento de Tarazona, el edificio fue construido junto a la muralla, apoyándose en ella, en el siglo XVI constituyendo un nuevo espacio abierto que forma parte de la plaza Mayor o del Mercado para que formase parte de la lonja. En el siglo XVII pasó a ser utilizado como Ayuntamiento.

Tiene tres pisos y sobre el último se construyó una galería corrida que servia como mirador para que la corporación municipal para contemplar los espectáculos taurinos que se celebraban en la plaza, las fiestas gremiales, y las manifestaciones religiosas.

La decoración de la fachada es espectacular, tiene un largo friso de yeso tallado que representa la cabalgata de Carlos V tras su coronación en Babilonia como emperador del Sacro Imperio Germánico. De izquierda a derecha se ve los preparativos de la fiesta, los cañones que acompañan al cortejo, los estandartes, la comitiva que acompaña formada por nobles, el papa y el emperador bajo un palio y los representantes locales.

Decoración de la fachada del ayuntamiento de Tarazona (Zaragoza)

En la misma fachada se pueden ver tres enormes escudos, uno pertenece al emperador Carlos V en el centro, a la derecha el escudo del Tarazona y a la izquierda es el del reino de Aragón.

Monumento Cipotegato en Tarazona (Zaragoza)

La iconografía es la propia sede un imperio aunque la muerte de Carlos V coincide con el inicio en la construcción del edificio. Además se decora la fachada con figuras alegóricas a la Justicia y la Prudencia , situadas a cada lado de la puerta principal. Otras figuras representan a la historia antigua de la ciudad, relacionados con las leyendas de la época romana con los temas de Hércules, Caco y Sansón.

En la misma plaza hay un monumento al Cipotegato, es un bufón que abre las fiestas de san Atilano en la ciudad, todo el mundo le lanza tomates. Lleva un traje de arlequín con vivos colores de amarillo, verde y rojo y discurre por toda la ciudad en un itinerario que solamente conoce él, aunque se inicia en esta plaza y siempre concluye en el mismo sitio en la misma escultura es subido triunfantemente.

La tradición viene que antiguamente se le daba a un preso la oportunidad de salir de la cárcel. Se le proporcionaba un palo y una cadena terminada en una bola y se le decía que si era capaz de salir del pueblo era libre. Todo el mundo le esperaba con piedras en la mano con el tiempo se ha sustituido por unos inofensivos tomates.

Calle de la Judería de Tarazona (Zaragoza)

Desde aquí vamos caminando hasta la parte más alta formada por las casas colgantes en las que vivían las familias pertenecientes a la nobleza, donde se encuentra la judería, tiene dos zonas la judería vieja formada en el siglo XV, forma parte de las actuales calles: Rúa Alta, Judería, Aires, Rúa Baja y la plaza de los Arcedianos. Son calles sinuosas de difícil configuración seguramente seguían los trazados de las calles musulmanas.

La sinagoga se encontraba en la Rúa Alta y el mercado en el entorno del actual Palacio Episcopal y en la plaza de los Arcediano era el lugar donde se celebraban muchas de las festividades de la comunidad judía.

El judío más influyente de Tarazona en España fue Moshe de Portella desempeño altos cargos públicos durante los reinados de Jaime I el conquistador y Pedro III el Grande. Era el hombre de confianza económica del rey acompañándole siempre durante sus desplazamientos, acumulo tanto poder que los nobles aragoneses pidieron que fuera apartado de sus funciones por ser judío. Pero el rey le permitió seguir sus funciones quitándole el titulo pasando a ser “nuestro fiel”, incluso en numerosas ocasiones el rey tuvo que acudir para solicitarle un préstamo.

Casas Colgadas de Tarazona (Zaragoza)

Las casas han perdido parte de los elementos constructivos que tenían tradicionalmente por los l judíos, sus ventanas y sus rejas se levantan mediante ladrillos que muchas veces son enlucidos de cal y pintados de color añil, no hay unas normas en la edificación, la única es que se debe de dejar un margen de cuatro codos, 45 centímetros , con la ventana del vecino para que no se permita husmear en su intimidad y se deje pasar un mínimo de luz. La construcción predomina el tipo de patio casa donde hay más contacto con los vecinos y se huye del concepto la fachada exterior.

Es una zona de comerciantes de artesanos y de miembros de la elite judía (orfebres, talmudistas, mercaderes, médicos, rabinos) sus casas eran de alquiler y un tercio del barrio judío pertenecía a la catedral que cobraba unas rentas considerables.

El otro núcleo de población judía se encontraba en la cuesta de los Arcedianos y se prolonga hasta la plaza de Nuestra Señora y se denomina Judería Nueva, esta parte era la más alejada y se dedicaba a actividades insalubres como las tenerías o columbarios, estas tenían que tener unas distancias mínimas con el barrio residencial. Como en toda comunidad judía había una parte de segregación o aislamiento y estaba cerrado mediante la puerta de Santa Ana.

Ampliación de Tarazona (Zaragoza)

Desde la judería hay una vista magnifica de las casas colgadas, fueron edificadas aprovechando el adarve de la muralla de cinto, se trata de un simple recurso constructivo para ganar espacio mediante voladizos consiguen ganar una importante habitabilidad, teniendo la seguridad de la muralla, unas vistas excepcionales que atrajo las miradas de las gentes más acomodadas y constituye una excepción en la construcción medieval.

Palacio Episcopal de Tarazona (Zaragoza)

Seguimos subiendo hasta llegar a una magnifica plaza que constituye un verdadero mirador o balcón sobre la ampliación extramuros de Tarazona, los dos edificios más importantes son: el Palacio Episcopal y la iglesia de santa María Magdalena.

El palacio Episcopal se edifico sobre la antigua fortaleza musulmana y sufrió numerosas reformas pero la más importante gracias al obispo Juan González de Munébrega en el siglo XVI mando edificar un palacio renacentista volado sobre el río Queiles.

La fachada principal de tres pisos tiene en el extremo derecho una imitación a un retablo dedicado al Papa Benedicto XIII compuesto por el banco, dos cuerpos y tres calles, articulado por pilastras y coronado por un ático. Todas las calles tiene hornacinas con bajorrelieves en reyo de santos obispos –san Gaudiosio y san Prudencio– flanqueando en el centro a san Pedro, también figuras alegóricas a la justicia, fortaleza y templanza.

La fachada sur esta sujeta mediante seis grandes arcos de medio punto construido en ladrillo donde vuelan las galerías superiores. Fueron levantadas en el siglo XVI en un estilo renacentista al más puro italiano mezclado con esas reminiscencias mudéjares. A lo largo de los vanos se decoro con una serie de bustos ahora muy deteriorados que impide ver la identidad de los personajes. En la parte derecha hay una triple galería de arquillos, la primera de ellas en estilo gótico y las dos superiores en estilo renacentista, de estas dos últimas destacan una pequeña serie de doce rosetones colocados debajo de cada vano.

Salón de los Obispos en Tarazona (Zaragoza)

Tiene una escalera noble cubierta con un cúpula hemiesferica decorada con casetones y se remata en linterna, En los extremos hay personajes masculinos con el escudo del obispo González.

La sala más importante es el salón de los obispos o sala de los retratos por estar los frescos de todos los retratos de los obispos que pasaron por esta sede. La serie comienza como lo hace en el Vaticano con la figura de San Pedro, este esta flaqueado por San Prudencio y San Gaudioso, patronos de la diócesis. También algunos fueron pintados sobre lienzos. La sala se completa con dos filas de retratos que se identifican mediante las inscripciones latinas, sobre estos hay una fila superior con los escudos. Los retratos de los últimos prelados se pueden ver en el vestíbulo de acceso al Salón de Obispos.

Sobre la bóveda un bonito artesonado de madera con decoraciones grutescas humanas en los extremos y también aparecen motivos vegetales.

Torre de la iglesia de santa María Magdalena, Tarazona (Zaragoza)

El otro gran edificio es la iglesia de Santa María Magdalena fue la primera catedral de Tarazona hasta la edificación de Santa María de la Huerta. Destaca por lo esbelta y elevada de su torre, presenta tres fases constructivas. El primer tramo esta construido con piedra sillar, el segundo tramo es de ladrillo ampliado en el siglo XV de estilo mudéjar esta dividido en dos pisos. El último cuerpo abierto con arcos de medio punto en cada frente, fue añadido en 1609, un año antes de la expulsión de los moriscos de España. El remate de la torre tiene planta cuadrada y forma de cúpula de color blanco con un pequeño óculo en cada lateral y terminado en una bola.

La cabecera de la iglesia tiene tres ábsides de estilo tardorománico de la misma época que el primer cuerpo de la torre, desde la misma cabecera nace una escalinata que nos lleva hasta la portada principal.

El interior, presenta una planta de tres naves con crucero, coro alto a los pies y capillas laterales embutidas en los contrafuertes. En el siglo XV se sustituye la techumbre de madera románica por una mudéjar. En el siglo XVII se eleva la nave central sustituyéndose la techumbre por una bóveda de medio cañón con lunetos.

Retablo mayor de santa María Magdalena, Tarazona (Zaragoza)

La cabecera alberga el retablo mayor construido en una primera fase por Pascual de Soria en 1556 y concluido por Martín de Ahumel en 1557. Las pinturas sobre madera están fechadas en los mismos años y están atribuidas al pintor italiano Pietro Morone.

De izquierda a derecha en el banco se representan escenas de la Pasión de Cristo –la flagelación, la oración en el huerto, el Ecce Homo y Cristo con la Cruz –; en el primer piso del cuerpo se hace un repaso a la infancia de Jesús hablando del –Nacimiento, La circuncisión, la Epifanía y la presentación en el templo–; el segundo piso se representa a los santos de mayor devoción en la zona –san Esteban, san Jerónimo, María Magdalena, san Francisco de Asís y santa Catalina de Alejandría–.

En la parte más alta del retablo están las obras pictóricas de mayor calidad donde se narran episodios de la vida de Santa María Magdalena. En el último piso se representa el Anuncio a Cristo de la enfermedad de Lázaro, María postrada a los pies de Jesús, la resurrección de Lázaro y Cristo predicando a Marta y María. La pintura central del ático muestra a María Magdalena limpiando los pies de Jesús con sus cabellos entre san Gregorio Magno y san Jerónimo.

San Atilano en santa María Magdalena, Tarazona (Zaragoza)

La nave del evangelio, en el ábside, todavía conserva su aspecto románico dedicado a la veneración de san Pedro. Está presidido por el apóstol san Pablo, estatua realizada en alabastro inglés mutilado en un tercio inferior, es la única que se conserva de su fase primitiva. Tiene los restos de algunos enterramientos medievales y era la sede de la Cofradía de los Hidalgos que reunía a la nobleza cuyos miembros formaban la mayor representatividad de la ciudad.

El ábside de la epístola, albergo en su momento la capilla de san Juan Evangelista, en la actualidad ocupa la sacristía, solamente han llegado a nuestros días las puerta que cerraban el retablo.

Sobre las capillas laterales hay un retablo importante es el de nuestra Señora de la Esperanza , obra del escultor Esteban de Obra y con la obra de Santa Bárbara, era la antigua evocación de la iglesia.

En la misma nave de la epístola encontramos un facistol de madera de nogal, obra del siglo XV, se encontraba originalmente instalado en el coro alto para albergar los libros de canto pero fue bajado hasta esta parte de la iglesia. La parte baja forma un armario para guardar los libros del coro, tiene una planta octogonal.

Plaza de Toros de Tarazona (Zaragoza)

Desde aquí bajamos por la calle de las revueltas hasta el margen del río Quieles y justo enfrente se encuentra la antigua plaza de Toros de Tarazona.

Tarazona alta (Zaragoza)

La plaza recibe el nombre del Prado fue construida en 1752 como una iniciativa particular del Gremio de Labradores y algunos particulares, entre ellos eran ocho vecinos acomodados para que sirviera como su residencia.

Plaza de Tarazona (Zaragoza)

Tiene una forma octogonal fue habitada desde sus origines hasta la actualidad, costa de planta baja y tres plantas. Los materiales empleados en su construcción es una combinación de mampostería, el tapial y el ladrillo. El exterior se abre por ventanales y en el interior con grandes arcos. En los días que había fiesta taurina se instalaba unas gradas de móviles de madera que se apoyaba en la fachada de las casas. El acceso al coso se hacia por cuatro puertas: la situada al Sur era para la entrada de las cuadrillas, la del Norte era utilizada como desolladero para sacar las reses muertas, la del Oeste era donde se situaban los toriles y la del Este servia como entrada para el público.

A las 17,00 horas tenemos pagada la visita guiada a la catedral de Tarazona: Exteriormente esta prácticamente tomada por las grúas y los andamiajes, la portada esta protegida por una estructura de hierro que impide hacerse una idea de su belleza.

La catedral de santa María de la Huerta fue construida tras la toma de la ciudad y la expulsión musulmana en 1119. La antigua catedral era la antigua iglesia Santa María Magdalena que acabamos de visitar, y la diócesis contempla hacer una catedral que albergará los fieles de la localidad y se hace un proyecto sobre las antiguas huertas. Es en 20 de abril de 1235 cuando se consagra esta nueva catedral, sobre los planos en estilo gótico francés de la cabecera y las naves; durante las guerras de los Pedros fue destruida y reconstruida en el siglo XIV en estilo mudéjar que se ve en las naves y sobre las capillas que la circulan, las fachadas exteriores, el cimborrio y la torre. En el siglo XVI el cimborrio fue rehabilitado y se termino en estilo renacentista.

Catedral de Tarazona

La torre fue construida con tres cuerpos, levantada en tres estilos del tiempo, el primero, fue levantado en sillares en estilo gótico; el segundo cuerpo llega hasta el reloj fue construido en ladrillo en estilo mudéjar y decorado con rombos, espigas y arcos de medio punto; la tercera parte fue edificada en 1588 y esta formado por dos cuerpos decrecientes en planta octogonal completados con cuatro pequeños torreones en los ángulos.

Una de las características más notables de la catedral es la construcción del cimborrio, tiene una forma y unos colores blanco y verde que le hace especial en el estilo mudéjar, sobresale 45 metros sobre la altura de las naves. Esta formado por la superposición de cuerpos decrecientes que anuncian el transito del tambor a la linterna.

El interior de la catedral costa de tres naves, la parte central es la más ancha y más alta, cada una de ellas se divide en seis tramos, el crucero es acusado en planta y la cabecera es semicircular y tiene una girola en la que se abre seis capillas en el interior de los contrafuertes.

La nave mayor y el transepto tienen bóvedas de crucería estrellada con terceletes, sobre el deambulatorio y en las naves colaterales tiene bóvedas de crucería simples. En los lados de estas se abren dieciséis capillas con cúpulas sobre trompas o pechinas.

Cimborrio de la Catedral de Tarazona (Zaragoza)

Una de las particularidades de la catedral es que la portada mayor no esta a los pies de la planta en este caso se sitúa en el brazo del crucero norte. Se le llamo pórtico de San Antón el que estaba situado a los pies pero perdió su función porque la portada del crucero estaba situado de frente a la ciudad.

Nada más penetrar en el interior de la iglesia si ascendemos la mirada vemos el impresionante cimborrio y destaca su decoración a base de grisallas que dota a las figuras de un espectacular relieve. No siempre se han podido contemplar estas figuras, durante cuatro siglos han estado ocultas por su desnudez. A mediado del siglo XVI llegó a la catedral el obispo Juan de Munébrega, obispo de Tarazona e inquisidor general, y seguramente hizo el mismo gesto que hacemos nosotros ahora, pero en lugar de causar admiración como nos produce a nosotros a él le produjo un horror que le llevó a afirmar: ..“no vuelvo a poner los pies aquí” .

Durante el proceso de restauración de la catedral que ha estado cerrada más de treinta años y aún no ha concluido las obras en el exterior, aparecieron debajo del revoco las antiguas grisallas que fueron censuradas por la inquisición. Las pinturas fueron encargadas por el cabildo en pleno renacimiento al pintor Alonso González que diseño una obra plenamente clasicista y que se han llamado como “ la Capilla Sextina del Renacimiento español”

Grisallas de la Catedral de Tarazona

Las grisallas representan el camino de la virtud que con la ayuda de la fortaleza y la razón puede superar todos los vicios, hasta la propia lujuria. El pintor retrato desnudos a personajes bíblicos: Adán y Eva, Safira y el casto José, Judit y Holofernes, y el arcángel Rafael y Tobías. Además el artista incluyo con gentes del mundo clásico como Apolo y Venus, Periandro y Baco, Dido y Eneas.

Sobre estas el pintor incluyo los bustos de otras parejas de la historia clásica: Ciro y Tomiris, Cleopatra y César, Helena y Paris, Ulises y Penélope, Faustina y Marco Aurelio, Asuero y Ester, Medusa y Perseo, y Popea y Nerón. 

El pintor tuvo tanto éxito con los trabajos sobre el cimborrio que el cabildo le encargo numerosos trabajos en la catedral sobre otras bóvedas y esquinas. Sobre la entrada a la capilla mayor realizo también un conjunto de grisallas.

Si giramos la cabeza y bajamos la mirada seguro que los ojos nos llevan ante el retablo mayor, fue construido en las primeras décadas del siglo XVII, encargado por el obispo fray Diego de Yepes, con un estilo clasicista basado en el repertorio de inspiración romana, realizado por los pintores Agustín Leonardo y Gil Ximénez Maza. Tiene un estilo renacentista en contraposición del contrarreformismo.

Retablo Mayor de la Catedral de Tarazona

El retablo fue encomendado al ensamblador Jaime Viñola y al escultor Pedro Martínez, que lo trabajaron en el taller de Calatayud en madera de pino. En 1611 se instala el retablo en madera en blanco sin policromar y durante los tres siguientes años se trabajo en su policromía.

El retablo esta presidido por la imagen de Nuestra Señora de la Huerta , figura que fue copiada de la virgen renacentista de la portada. En las calles exteriores se colocan los santos patronos del obispado San Atilano y San Millán, abajo están San Prudencio y San Gaudioso, sobre el tercer nivel los apóstoles San Pedro y San Pablo, acompañados de San Jerónimo y San Gregorio, en la planta noble y sobre el ático encontramos a San Ambrosio y San Agustín. El atuendo de la mayoría de las figuras recibió labores de brocado con telas en azul y rojo y decorado sobre oro.

Sobre el retablo las bóvedas están pintadas con grisallas sobre un fondo de mosaico dorado en la que se escenifica el amplio programa de los antepasados de Cristo, inspirado en la capilla Sextina de Miguel Ángel. Son Obra del pintor Alonso González entre 1562 y 1564.

Grisallas de la capilla Mayor de la Catedral de Tarazona

El coro tiene una reja y en su interior la sillería que fue construida en el siglo XVI, obra de Salvador Sariñena y Antón II Sariñena. Tiene dos filas de asientos, el alto consta de cuarenta y cinco y el piso bajo con treinta y un asientos, decorados con tracerías góticas. El órgano, situado a los pies del templo fue construido en 1787 por Tomás Sánchez por orden del obispo José Laplana Castellón

Si entramos a la girola por el lado del evangelio encontramos la capilla de la Purísima , tiene una bóveda azul con una crucería estrellada y decorada con hermosas claves, fue fundada por los Conchillos como panteón familiar. En el muro están los sepulcros de Lope Conchillos, deán de la catedral de Tarazona y Gonzalo Conchillos, deán de la catedral de Jaca. Tiene un interesante retablo dedicado a la veneración de la Inmaculada Concepción , fue contratado por Jaime Conchillos, obispo de Lérida con el imaginero Juan de Moreto en 1535, en él se representan las figuras de san Miguel vendiendo al demonio, la Presentación de Jesús en el templo, las Bodas de Caná, la Transfiguración del Señor y San Vicente Ferrer. En las calles laterales aparecen las figuras de San Dionisio y San Ivo y en el lado contrario San Nicolás y Santo Domingo.

Decoración del retablo mayor de la Catedral de Tarazona

Le siguiente capilla esta dedicada a la veneración de San Prudencio, San Lorenzo, Santa Catalina con los sepulcros de los obispos Pedro Pérez Calvillo y de cardenal Fernando Pérez Calvillo realizados por el escultor Pedro Corcan y sobre sus paredes el retablo gótico de Juan Leví dedicados a los tres titulares de la capilla. Tiene un banco y nueve casas, en realidad son tres retablos unidos en unos solo ya que tiene nueve calles, tres para cada santo. La representación del cuerpo entero de los santos están en la calle central de sus particulares retablos, en el resto de las pinturas se habla con escenas de sus respectivas vidas.

Capilla de la Purísima de la Catedral de Tarazona (Zaragoza)

La capilla de San Lorenzo fue construida por Juan Carnicer en 1520. Es un espacio de planta cuadrada con una bóveda de crucería estrellada, tiene un retablo de madera dorada y policromada compuesto por un banco y cinco calles, dos cuerpos de tres calles cada uno, y el ático. En la plataforma donde se asienta el altar se representa a San Bartolomé, San Jerónimo, San Gregorio y San Benito flanqueando la escena del Descendimiento. En el primer cuerpo encontramos las figuras de San Lorenzo, Santo Tomas de Canterbury y San Miguel con el demonio, la Virgen de Monserrat con un donante y San Onofre. En el ático se representa el calvario y en los extremos la heráldica de los mercaderes Juan de Cervera y Antón de Segarra.

La capilla de San Andrés tiene una bóveda de dos tramos con crucería estrellada. Fue construida por el obispo Andrés Martínez Férriza en el siglo XV, destacan los paneles decorativos de estuco policromado que imitan el mármol de colores y jaspes con motivos geométricos que fueron colocados en el siglo XVII.

El retablo es de madera dorada y policromada donde destacan los tonos azules, verdes y ocres, sobre el banco se pueden ver los lienzos de San Raimundo de Fitero y San Francisco Javier, el cuerpo se ve a san Andrés en su martirio, y sobre el ático presidido por la Anunciación.

Capilla de san Prudencio de la Catedral de Tarazona (Zaragoza)

En los muros de la capilla fueron levantados cuatro grandes lienzos con escenas de la vida de San Andrés: ante el juez, camino del martirio, descendimiento, y el entierro.

Le sigue la capilla de San Vicente dedicada en sus orígenes a la Virgen del Pilar, fue sufragada su construcción por Gonzalo Machuca, tiene una planta cuadrada cubierta con una cúpula sobre pechinas con linterna, se encuentra decorada con motivos vegetales, ángeles y anagramas marianos. Tiene un retablo de estilo rococó con un banco y un cuerpo de tres calles con imágenes donde se representa a San Ramón Nonato, San Vicente mártir, y San Pedro de Alcántara, y sobre el ático presidido por la escultura de Santa Marta.

La capilla dedicada a la veneración de la Virgen del Rosario que aún conserva su construcción gótica original. El retablo esta presidido con una Virgen Sedante con el niño de estilo gótico, de finales del siglo XIII, en el banco se representa a los cuatro Evangelistas flanqueando la misa de San Gregorio; sobre las calles laterales, a ambos lados de la Virgen titular, encontramos a San Beltrán y San Gaudioso, en el piso superior, la Piedad esta rodeada por Pentecostés y la Virgen con el niño. Con la contemplación de esta capilla se termina el transito por la girola.

Trascoro de la Catedral de Tarazona (Zaragoza)

Las capillas comenzando por el lado del evangelio encontramos la Visitación, fue construida por Domingo de Villalón, arcediano de Calatayud en 1514 para que sirviese como su lugar de enterramiento. El escudo de armas se en encuentran en el acceso a la capilla. Tiene una bóveda de crucería estrellada sobre trompas, esta presidida por un retablo con un banco y cinco calles, guiados por la imagen de la Piedad y cuatro profetas sedantes, otro cuerpo con tres calles con escenas de la Visitación , en el centro, y los nacimientos de Jesús y san Juan Bautista, estas escenas se encuentran bajo los bustos de san Pedro y san Pablo. En los extremos del ático acompañan dos ladrones a la cruz de Cristo. Es una obra del escultor francés Esteban de Obray.

La siguiente capilla esta dedicada al apóstol Santiago y fue construida en 1490. La bóveda es de terceletes en cuyos arranques se decoran con figuras de yeso de los evangelistas sentados mientras escriben. En el muro derecho se encuentra el retablo, en el banco esta la inscripción: Este retablo i capilla fizo facer micer Anton Muñoz, protonotario de la Sede Apostólica, arcediano de Tarazona, acabose en el año de Nuestro Señor de MCCCCXCVII en el mes de julio.
El retablo esta compuesto por una banco presidido por un sagrario, el cuerpo con tres calles y guardapolvos con catorce esculturas de los doce apóstoles más la Anunciación y sobre ellos el calvario. La imagen de la Virgen bajo un dosel y el apóstol vestido de peregrino. Además tiene una serie de tablas donde se representa a Salomé, María Magdalena, la Virgen , San Juan, María Cleofé y Marta; las calles laterales podemos ver la Predicación de Santiago y la Conversión de Philetes y Hermógenes, la Aparición de la Virgen a Santiago y su Decapitación, estas pinturas son obra de Pedro Díaz de Oviedo.

Baptisterio de la Catedral de Tarazona (Zaragoza)

La siguiente capilla es la Purificación tiene una bóveda de crucería. Esta capilla fue fundada por los Talavera, fue erigido por el chantre de la catedral Anton I de Talavera en el siglo XV. Tiene una decoración renacentista en cuyo friso aparecen centauros, grifos y medallones. En una de las paredes están los sepulcros de Antón I y su hermano Pedro Talavera, Ana de Guarás y su hija María Talavera.

En el lado de la epístola encontramos la capilla de la Virgen de los Dolores fue construida en 1773, fueron sufragadas por Esteban Vilanova y Colomer, obispo de Tarazona. Tiene una cúpula gallonada dividida en ocho secciones con adornos de rocallas, esta iluminada mediante una linterna y tambor. En el muro lateral hay una representación con un Ecce Homo y la Oración en el Huerto. Las trompas se decoran con mujeres del Antiguo Testamento. El retablo es de madera dorada y policromada, sobre el banco esta San Francisco de Paula y San Ignacio de Loyola; en el cuerpo con tres calles, en la hornacina la imagen de la Piedad , obra de Francisco Gutiérrez en 1772, sobre el pedestal el entierro de Cristo y flanqueados por San Atilano y San Ildefonso.

La siguiente Capilla esta dedicada ala Virgen del Carmen, es del siglo XX, perteneció a la familia Eguarás. Tiene una cubierta de crucería estrellada decorada con claves de madera.

Frescos de la girola de la Catedral de Tarazona (Zaragoza)

La siguiente capilla esta dedicada a San Pedro y San Pablo, promovida por Pedro de Añón y Coloma. El retablo del siglo XVI es una obra de Juan de Heredia, tiene un banco con cinco calles donde se alojan la imágenes de Jeremías, Daniel, Ezequiel e Isaías, el siguiente cuerpo tiene tres calles ocupada con las imágenes de los obispos, el ático esta representado el calvario.

En los muros están los sepulcros de Perez de Añón, su sobrino Miguel de Erla y Añón, es obra de escultor francés Pierres del Fuego en 1554.

La siguiente capilla es de San Juan Bautista y sirvió como panteón para el mercader Juan de Casanate. Esta presidido por el retablo con un banco, con el cuerpo dividido en tres calles y dos alturas. En las pinturas están representadas Santa Margarita, Santa Cecilia, Santa Tecla y Santa María Egipciaca.

La capilla más pequeña esta dedicada a la Anunciación , fue fundada por Agustín Marcén en 1505, tiene una bóveda de crucería simple. El retablo que la preside es de madera compuesto por un banco y en el cuerpo esta un lienzo de la titular de la capilla, obras del siglo XVIII.

Retablo de la capilla Mayor de la Catedral de Tarazona (Zaragoza)

El claustro es de grandes dimensiones y tiene grandes influencias de estilo mudéjar. Cada galería esta dividida en siete tramos cubiertos por bóvedas de crucería y terceletes que descansan en mensuras semicirculares decoradas de motivos vegetales y figurativos de carácter religioso. Las ventanas están revestidos de unas originales celosías de yeso que tamizan la luz más propia de la estética musulmana.

Aquí damos por finalizada esta salida por tierras de Aragón y Navarra; a nuestra llegada a Madrid el indicador parcial del vehículo dice que en este fin de semana hemos recorrido 675 Km., los doy por bien aprovechados.

-FIN-

 

by

Ángel López

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